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miércoles, 14 de noviembre de 2018

DUJOVNE = CAVALLO + NABUCODONOSOR




"En la Argentina nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que caiga el Gobierno", resaltó durante una exposición por los festejos por el 50° aniversario de la creación de la Comisión Nacional de Valores (CNV) (14 de noviembre de 2018)

Falta aun más de un año para que el nuevo presidente asuma. Este periodo no termino. En 2001, mientras Cavallo lanzaba un desplante altanero a un  periodista-antes de viajar a Washington-, recordé una historia similar a la de Dujovne esta mañana. Otra vez esto de: “yo lo hice”, “yo tengo el apoyo del FMI y del sistema financiero”, “yo, yo, yo…lo hicimos y no nos caímos”  

En el año  605 a. C. el  rey de Babilonia Nabucodonosor, sitió Jerusalén y se llevó cautivo al pueblo de Judá incluyendo jóvenes  rehenes muy bien educados (en lugares como al presente concurrieran con el Cardenal Newman y la Nueva Escuela Argentina 2000, del barrio de Belgrano). Aquellos talentos asimismo eran herederos de familias de la nobleza de Judá (como este hijo de los arquitectos Silvia Hirsch-apellido de un Bunge & Born y Bernardo Dujovne-Decano de Arquitectura de la UBA durante el gobierno Radical-).
Los babilonios trataron de obtener la lealtad de los jóvenes cautivos hacia el rey Nabucodonosor y su corte, con una estrategia que en nuestro tiempo sigue vigente. Captar voluntades reverenciales, comprometidas a “pertenecer”.
Para conseguir sus objetivos, el departamento de recursos humanos del reino babilonio adoptaba un programa de tres puntos:
1)       A los cautivos se le daban nuevos nombres nacionales. Esto tenía un significado-, sus ajenos apodos sugerían un cambio de lealtad.
2)       Posteriormente, se les supeditaba a un entrenamiento de tres años para enseñarles las costumbres y la lengua de los caldeos.
3)       Por último, se les proporcionaba el mejor alimento que podía ofrecer Babilonia que era la mismísima comida y bebida que tomaba el rey cada día.
A esta altura luce obvio que el imperio intentaba seducirlos con toda clase de estímulos para procurar sus anhelos y los ayudaban a cambiar su cultura, haciéndoles a la vez leales a ellos.
Entre muchos horrores, el altivo Nabucodonosor hizo una estatua de oro ante la cual su pueblo y los cautivos de cualquier creencia religiosa se debían postrar y adorar o bien, eran echados en un horno de fuego ardiendo por no someterse. Palmariamente, se constituyó la obligatoriedad de la religión del Estado sin discusiones. Ni siquiera hablar de libertad de culto.

Aquella mañana de octubre de 2001, ante un ambiente de interés público. Ese día todavía Cavallo se refirió a ciertos políticos como "los progre" (versión moderna de la usanza: "zurdos"). Recuerdo que a la noche, coincidía Cavallo en un programa de TV, con un sacerdote que despreció a un reconocido economista y periodista-hoy director del Banco Central-de apellido judío llamado Enrique Szewach: "este país es católico, le guste o no a algunos"… hablando de xenofobia... Ese mismo día le escribí a Enrique para solidarizarme con él.
Paseando por el palacio real, Nabucodonosor quien ostentaba el control político y obviamente económico de Judá, que transformaba la cultura e imponía su religión; se dijo a sí mismo mientras admiraba su dominio: “¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué  para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?” - En la Argentina podemos recordar diversas frases arrogantemente estrafalarias, en diferentes periodos, de quienes tuvieron a su cargo el ministerio de economía o hacienda. 
Un prestigioso economista del establishment, presentando su plan dijo: "lo voy a decir una vez y no lo repito más"… Así fue, en 48 horas, De la Rúa lo despidió del ministerio de economía.
Conozco a otros que hoy apoyan este proyecto, y como han abundado en descalificaciones a los premio Nobel Stiglitz y Krugman.
El actual ministro de hacienda, de quien se espera aunque sea “1” acierto, expresa una infundada arrogancia: “En la Argentina nunca se hizo un ajuste de esta magnitud sin que se caiga el Gobierno”. Tan siquiera Cavallo era ya un reconocido technopol internacional.

Cuenta La Biblia que Dios fue paciente doce meses con Nabucodonosor, antes de ejecutar su sentencia, dándole oportunidades para arrepentirse y cambiar de actitud, pero él hombre no la aprovechó. Su orgullo recibió el castigo divino cuando enfermó mentalmente y comenzó a manifestar el comportamiento de una bestia, literalmente. La descripción de su condición previa al escarmiento,  presenta los síntomas de una forma rara pero conocida de megalomanía. Nabucodonosor y Cavallo eran megalómanos. Cuenta La Biblia que este rey terminó comiendo hierba con los bueyes, y que su pelo creció, sus uñas eran como la de las aves.
Traspolando esta rica narración, La Biblia nos da indicios y nos deja una lección indicando asimismo en su contenido que: “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes”.

¿No será mejor renunciar a esa soberbia, estimado Nicolás?

Tal vez, renunciando la pedantería y la auto-exaltación, si te “haces cargo” de lo que venimos padeciendo los argentinos desde 2015, puedas adoptar una posición de mayor humildad, aun cambiar el rumbo que inexorablemente nos llevaría a otra crisis de gobernabilidad como la de 2001. El mandato no termino. No provoques a Dios, no sea que te pase lo mismo que a Domingo Cavallo. Arrepiéntete y pide perdón por tus dichos de esta mañana.




viernes, 26 de octubre de 2018

A 17 años de 2001, confluencias financieras y sociales 2018



A 17 años de la crisis del funcionamiento de las instituciones democráticas en Argentina, hoy puede sostenerse que no se han disipado las amenazas de un retorno al pasado caótico. Esta afirmación se evidencia en las propuestas gestoras de aquellas mismas falencias de quienes gobernaron hasta 2001-muchos technopols repetidos en este periodo- y, una oposición que tiene el desafío de encontrar los mecanismos adecuados para encarar una nueva fase superadora de un paradigma que exhibe claros síntomas de fatiga.
Luego de la catástrofe de 2001, la Argentina tuvo que enfrentar un conjunto de desafíos inéditos promovidos por el incumplimiento de sus obligaciones financieras internacionales y el estallido social interno, que transformaron el escenario político en el que se concedían los vínculos simbólicos. Hoy el furibundo endeudamiento de 30 meses-IS16-2S18-ha concentrado vencimientos imposibles de afrontar desde 2020 hasta 2022 (próximo periodo presidencial). Esto no significa que su percepción por parte de los mercados, anticipe el escenario menos deseable.
Nunca un gobierno argentino se desgastó tanto en tan solo 12 meses de gestión (octubre 2017-octubre 2018) como el de Mauricio Macri. De esta manera, en la Argentina se verificó una tendencia que indica que en los países que vuelven a aplicar las políticas neoliberales, e incurren en crisis financieras, ya al borde de la cesación de pagos, es casi inevitable la intervención del FMI. Todo esto se debe a que la ideología hegemónica dominante se ha orientado desde los países desarrollados hacia los países emergentes, como reflejo de la expansión de la globalización de los mercados y la expansión del capitalismo financiero.
Dada la creciente caída del salario y el empeoramiento de las condiciones de vida de los últimos meses, lo asombroso no es que los ciudadanos ayer se manifestaran pidiendo que no se apruebe el presupuesto, sino que en estos meses, hayan sufrido en forma creciente, en silencio, atolondrados.
Aunque el FMI tiene hoy oficinas en el BCRA, este organismo está dirigido por representantes de los países industrializados, quienes señalan que “el mejor gobierno es un gobierno pequeño que resigna funciones que el estado no desempeña con éxito merced a su consabida ineficiencia y corrupción, a favor de una supuesta-no siempre probada- mayor eficiencia y ética proveniente del sector privado (Stiglitz). En tal sentido, quiere significarse que las políticas públicas-en lo que hace a la política económica-necesita un equilibrio entre el papel de los mercados y el papel del gobierno. Dicha conclusión emerge en forma diáfana, cuando se contextualizan las circunstancias relativas a decisiones de políticas públicas.
En el caso argentino, la presente aplicación de las mencionadas políticas, no solo vienen afectando el funcionamiento de las instituciones-sucesiones de ministros del área económica y presidentes del BCRA-, sino que pueden implicar unos costos inusitados, en términos sociales en diferentes localidades del país, como sucedió en 2001, generando una inestabilidad de magnitud, y aun en todos los aspectos (Gervasoni).
¿Será que nuevamente la dominancia ideológico-tecnocrática del FMI, en contraposición con la aguda brecha social se irá consolidando y finalizará “soltándonos la mano” otra vez, generando una crisis financiera e institucional?  No lo sabemos.
En el interior del Estado argentino, los problemas económicos y políticos acontecen a través de una burocracia disciplinada-exacerbada y con altos  estándares de corrupción-eufemísticamente: conflicto de intereses-, así como un endeudamiento creciente y extravagante que se ha tornado insustentable.
Si el desempleo irá creciendo, esto será antes de un potencial estallido social, que viene expresándose en esta crisis que transcurre desde diciembre de 2017. La desigualdad ya es de gran magnitud, medida por indicadores de distintas entidades. La pobreza es una consecuencia de la desigualdad (Tilly). Es importante esta sencilla ilustración de Charles Tilly, cuando se vuelven a cruzar los temas de pobreza y desigualdad (Stiglitz).
Alain Touraine expresa la insuficiencia de las democracias representativas, debilitadas en las sociedades que se han alejado de la esfera gubernamental con gran impacto social. (…Quisimos que la democracia fuera representativa y estuvo bien que así fuera; sin embargo, actualmente es necesario identificar los intereses que son representables y asegurar que los dirigentes sean efectivamente representativos, más que de los intereses particulares o de su propio interés, del interés general que incluye el respeto y la protección de las minorías. Hay que decir que en ese terreno las democracias han retrocedido, porque las sociedades democráticas actuales ya no están divididas, a diferencia de la sociedad industrial, entre una minoría de dirigentes y una mayoría de trabajadores, sean independientes o dependientes, porque en la sociedad postindustrial dominada por los intereses financieros y regida por las políticas neoliberales, son cada vez mayores los sectores de la población desprotegidos y marginados…) El capitalismo contemporáneo genera todo tipo de desequilibrios y áreas críticas: crisis ecológicas, marginalización, desempleo, y desigualdad en el desarrollo de diferentes sectores de la economía. La vorágine en que se sumergió el país desde 2001 por lo menos hasta mayo de 2002: corralito, resistencia social, estado de sitio, estallido social generalizado, sucesión de autoridades, cesación de pagos, devaluación, depresión continuada, inflación y sobretodo, indignación y perplejidad generalizada ( Laclau). El caos político en que cayó el gobierno de De la Rúa se manifestó en la violencia de los saqueos y en la presencia masiva de gente en las calles, desafiando el estado de sitio y mostrando una desobediencia civil inédita, pero también en la resistencia de las Fuerzas Armadas a distribuir alimentos entre los sectores más pobres de la población (que habría sido solicitada por el Presidente) y, fundamentalmente, en la falta de políticas para atender la emergencia, que luego de las varias sucesiones provisionales-en el marco del sistema presidencialista-, pudieron ser implementadas por Eduardo Duhalde, a partir de su designación por parte del Poder Legislativo. Hoy el gobierno de María Eugenia Vidal suplica a las iglesias católica y evangélica que la ayuden, en circunstancias similares, donde las Fuerzas de Seguridad, están en las fronteras y las que están en las ciudades, se ocupan del “orden interno”.
El gobierno aun está a tiempo de evitar males mayores, la dinámica de una crisis no se puede prever, un estallido social con consecuencias dramáticas como las de 2001 puede evitarse cambiando el rumbo que hace 17 años llevo el país al colapso.



martes, 3 de noviembre de 2015

LA COYUNTURA POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA CRISIS DE 2001 SERIE (12ma. parte)



Fue la expedición de la denominada “Ley convertibilidad” que reglamento el fenómeno político económico que le da significación al neoliberalismo local, pero ahora lo hizo en términos de legalidad frente a la ciudadanía, estableció las condiciones previas para iniciar un proceso de privatizaciones y apertura de los mercados nunca antes visto, estableciendo una estructura institucional de apoyo, reiterando una vez más la eficacia simbólica de las leyes y la dominancia ideológico-tecnocrática, en contraposición con la aguda brecha social que se iría consolidando y finalizaría con una crisis financiera e institucional[1].

Cobra así, especial relevancia el concepto “liberalizador” de las políticas públicas orientadas desde las administraciones de los presidentes Menem y De la Rua, el tratamiento forzado hacia el Congreso para converger con los postulados del Consenso de Washington y los organismos multilaterales de crédito. Las causas del desplazamiento del poder político hacia las finazas-manejadas por representantes de corporaciones privadas u organismos multilaterales de crédito (concepto de : puerta giratoria de Stiglitz, que significa que estos funcionarios de un elenco mas o menos estable, en un tiempo trabaja para las instituciones publicas y luego en otros tiempos lo hacen para las corporaciones privadas), mucho mas forzado por la globalización de los mercados en los noventa, son complejas y tienen una relación estrecha, tal y como se afirma con la concesión de los políticos de la Alianza vinculados por el sector mas conservador y cercano al establishment de la UCR, hacia las diferentes formas y metodologías de obligar mediante presiones a un país, a riesgo de caer en conflictos sociales y económicos, muchos de los cuales paradójicamente, son la consecuencia de aplicar este tipo de políticas publicas. Ser un país que no acata las recomendaciones del FMI y las “mejores prácticas del mercado”, tiene una serie de implicancias que afectan todas las esferas de garantías de derechos. En principio, el hecho de ser despojado del crédito internacional, del cual no puede prescindir totalmente ningún país políticamente organizado. De igual manera, implica la irrupción de la posesión intelectual, constituida por redes neoliberales, con una visión del mundo y de la vida muy lejanos a otros sistemas de interpretación de la realidad. 

El resultado final o la situación emergente pos default y restructuración de la deuda, termino en país en condición de “desacato[2]”, como vimos recientemente en la Argentina, una disputa con los “holdouts” (tenedores de bonos que no aceptaron la restructuración de la deuda externa), pero mas concretamente con una minoría denominada “voulture funds” (fondos buitres).

En conclusión, la Renuncia del Vicepresidente Carlos Álvarez produce una crisis institucional que traería aparejadas consecuencias impensables, incluido para el mismo Álvarez.

El comienzo del fin, corresponde a la renuncia del entonces Vicepresidente Carlos Álvarez, y el posterior desplazamiento acelerado de las políticas públicas en el contexto neoliberal. Dando cuenta además de la visión holística sobre el desplazamiento y aceleración del predominio neoliberal, teniendo en cuenta los lugares de donde provinieron los discursos. Así, se estructuró una gama de medidas que profundizaron la perspectiva temática, desde los centros de investigación que le dieron soporte al discurso que se manejaba desde las instituciones.



[1] Stiglitz Joseph, ‘El malestar de la globalización”, Editorial Taurus, Julio de 2002, Ciudad de Buenos Aires
[2] Orgaz, Arturo, Diccionario de Derecho y Ciencias Sociales, Ed. Assandri, Córdoba, 1961, p.120. Delito que se comete contra personas investidas de autoridad pública, cuando se las amenaza, desobedece o ataca. Siendo un hecho que, como figura delictiva, ha tenido clásica especificación algunos regímenes modernos de totalitarismo franco o encubierto, han extendido en manera desmedida y arbitraria la significación de este delito, como medio de transformarlo en un recurso político de intimidación, bajo apariencia jurídica.
Argentina, Juez Griesa declara desacato: http://eco-nomicas.com.ar/4615-se-apelo-la-figura-de-desacato-impuesta-por-griesa?upm_export=pdf

miércoles, 12 de agosto de 2015

LA COYUNTURA POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA CRISIS DE 2001 SERIE (4rta nota)



En el caso argentino, no solo el funcionamiento de las instituciones 

políticas y la economía fue afectada, sino que ha implicado unos 

costos inusitados, en términos de estallidos sociales simultáneos en 

diferentes localidades del país[1], generando una inestabilidad de 

magnitud, y aun en todos los aspectos[2].

[Gervasoni: Lo que puede denominarse “crisis argentina de 2001” fue en realidad un conjunto de crisis de diferente índole que ocurrieron al mismo tiempo, y que en muchos casos se reforzaron unas a otras. Hubo crisis económica (agravamiento de la recesión), crisis financiera (huida de capitales, explosión del riego-país, corrida bancaria, default y maxidevaluación), crisis social (aumento del desempleo y la pobreza; correlativo aumento en el nivel de protesta social) y una o varias crisis políticas (la renuncia del vicepresidente y líder de uno de los dos partidos de la coalición gobernante en octubre de 2000, la renuncia de varios ministros en protesta por los anuncios de ajuste fiscal del nuevo ministro de economía López Murphy en marzo de 2001, y la caída del gobierno de la Alianza en diciembre de ese año)].
La expedición de la denominada “Ley convertibilidad” que 

reglamento el fenómeno político económico que podría significarse como “el neoliberalismo local”, pero desde ese momento, en términos de legalidad frente a la ciudadanía, estableció las condiciones previas para iniciar un proceso de privatizaciones y apertura de los mercados nunca antes visto, estableciendo una estructura institucional de apoyo, reiterando una vez más la eficacia simbólica de las leyes y la dominancia ideológico-tecnocrática, en contraposición con la aguda brecha social que se iría consolidando y finalizaría con una crisis financiera e institucional[3] [Stiglitz: Los burócratas internacionales —símbolos sin rostro del orden económico mundial— son atacados por doquier. Las reuniones de oscuros tecnócratas en torno a temas tan anodinos como los préstamos preferenciales o las cuotas comerciales se han transformado en escenarios de iracundas batallas callejeras y grandes manifestaciones. Las protestas en la reunión de Seattle de la Organización Mundial de Comercio en 1999 fueron una sacudida, pero desde entonces el movimiento ha crecido y la furia se ha extendido. Prácticamente todas las reuniones importantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OMC equivalen ahora a conflictos y disturbios. La muerte de un manifestante en Génova en 2001 fue la primera de las que pueden ser muchas más víctimas de la guerra contra la globalización]... [Stiglitz: Asuntos como los préstamos de ajuste estructural (programas diseñados para ayudar a que los países se ajusten y capeen las crisis) y las cuotas del plátano (los límites que algunos países de Europa establecen a las importaciones de plátanos de países que no sean sus antiguas colonias) interesaban sólo a unos pocos. Se suponía que el FMI se concentraba en las crisis, pero los países en desarrollo siempre necesitaban ayuda, de modo que el FMI se convirtió en ingrediente permanente de la vida de buena parte del mundo subdesarrollado (En la Argentina se constituyo en el principal actor internacional, en términos de influencia y decisión de las políticas publicas, durante el periodo citado). El régimen político global y local neoliberal asumió el liderazgo en la promoción de estas políticas, en y "el consenso de Washington". El Foro Económico Mundial en Davos fue el lugar de promoción de la teoría y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización de Mundial de Coerció (OMC) se convirtieron en los principales implementadores del Consenso de Washington. Las dificultades económicas que enfrentaban todos los gobiernos partir de 1970 (en particular en el Sur y en la antigua zona comunista) hizo extremadamente dificultosa para esos estados, gobernados por antiguos movimientos antisistémicos, la resistencia a las presiones de "ajuste estructural" y apertura de las fronteras. Como resultado, se logró una limitada reducción en los costos de producción mundiales, pero el éxito fue mucho menor de lo que esperaban los promotores de semejantes políticas, y muy por debajo de lo que era necesario para terminar con la reducción en el margen de ganancias. Más y más, los capitalistas buscaron aumentar sus ganancias en el área de la especulación financiera antes que en la de producción. Tales manipulaciones financieras pueden dar como resultado grandes ganancias para algunos operadores, pero volatilizan la economía-mundo y la someten a los cambios de cambio monetario y de empleo. Éste es, de hecho, una de las señales del aumento del caos.] …El dramático ataque de Osama bin Laden a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001 fue una señal del caos global y del punto de inflexión en los alineamientos políticos, donde la Argentina asumió una posición soberana e independiente, para comenzar la reconstrucción después del estallido social.





[1] www.cels.org.ar/common/documentos/protesta_social.pdf, 18 nov. 2002 - Documento en formato PDF, elaborado por el centro de estudios legales y sociales (CELS), actualizado al 1º de marzo de 2002
[2] Carlos Gervasoni, Crisis política y crisis financiera en el Gobierno de la Alianza en la Argentina (1999-2001) Universidad Católica Argentina / Universidad Torcuato Di Tella / Universidad del CEMA. Visiting Resource Professor at LLILAS/UT-Austin. October, 2002.

[3] Stiglitz Joseph, ‘El malestar de la globalización”, Editorial Taururs, Julio de 2002, Ciudad de Buenos Aires

martes, 4 de agosto de 2015

LA COYUNTURA POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA CRISIS DE 2001 (SERIE) (2da. parte)


Nunca un gobierno argentino se desgastó tanto en tan solo dos años de gestión como el de Fernando de la Rúa. Al momento de renunciar a su cargo de presidente de la Nación Argentina, la imagen positiva de de la Rúa era sólo 4%[1]. De esta manera, en la Argentina se verificó una tendencia que indicaba que en los países que habían aplicado políticas neoliberales emergentes del Consenso de Washington[2], e incurrido en crisis financieras, ya al borde de la cesación de pagos, era casi inevitable la caída del gobierno (Ecuador, Indonesia, Malasia, etcétera) ante la imposibilidad de manejar sus consecuencias[3]. Todo esto se debe a que la ideología dominante en los noventa se ha orientado desde los países desarrollados hacia los países emergentes, como reflejo de la expansión de la globalización de los mercados, la expansión del capitalismo financiero (En el “todo vale de los noventa” -frase de Stiglitz-[4]). Si bien Gervasoni presenta una hipótesis y un modelo teórico, su trabajo se centra en colapsos financieros de países en vías de desarrollo-de distintos perfiles que los que coinciden con caídas de gobierno, como el caso del gobierno de la Alianza-, haciendo énfasis y exponiendo que las “crisis financieras”, son eventos frecuentes en el mundo. Gervasoni ejemplifica haciendo foco en el periodo (1997-2001),  señalando una diversidad de países: del sudeste asiático, latinoamericanos y europeos, euro-asiático (Tailandia, México, Rusia, Corea del Sur, Brasil y Turquía). Sin embargo, podemos distinguir que no en todos los casos mencionados sucedieron los mismos incidentes, ni tuvieron las mismas consecuencias políticas: por ejemplo aunque todas las monedas mencionadas fueron depreciadas, solo en Rusia se produce un default de la deuda, y no necesariamente en estos países caen los gobiernos, que por otra parte poseen distintos sistemas políticos.
Podemos mencionar de paso, que el desgaste del ex presidente De la Rua, que también afectó a buena parte de la dirigencia política del país, tuvo su primera expresión en el bajo nivel de voto positivo de las inmediatamente posteriores elecciones legislativas del 14 de octubre de 2001 (CARTECO Noviembre de 2001), donde casi 40% del padrón optó por anular su sufragio o votar en blanco. El caos político en que cayó el gobierno no sólo se manifestó en la violencia de los saqueos y en la presencia masiva de gente en las calles, desafiando el estado de sitio y mostrando una desobediencia civil inédita [Aquí tendríamos, por lo tanto, la formación de una frontera interna, de una dicotomizacion del espectro político local a través del surgimiento de una cadena equivalencial de demandas insatisfechas… Las peticiones se van convirtiendo en reclamos…A la pluralidad de demandas que, a través de su articulación equivalencial, constituyen una subjetividad social más amplia, denominaremos demandas populares, comienzan así a construir al “pueblo” como actor histórico potencial. Aquí tenemos en estado embrionario, una configuración populista[5]] la resistencia de las Fuerzas Armadas a distribuir alimentos entre los sectores más pobres de la población (que habría sido solicitada por el Presidente) y, fundamentalmente, en la falta de políticas para atender la emergencia, que luego de las varias sucesiones provisionales[6]-en el marco del sistema presidencialista de los países latinoamericanos[ Como comentario general, se puede señalar que de los 18 regimenes presidenciales latinoamericanos que califican como democracias o semi democracias 8, es decir 44%, experimentaron renuncias o destituciones de presidentes][7]-, pudieron ser implementadas por Eduardo Duhalde, a partir de su designación por parte del Poder Legislativo. [ …la vorágine en que se sumergió el país desde 2001 por lo menos hasta mayo de 2002…corralito, resistencia social, estado de sitio, estallido social generalizado, sucesión de autoridades, cesación de pagos, devaluación, depresión continuada, inflación y sobretodo, indignación y perplejidad generalizada[8]].




[2] El Consenso de Washington incluye estos 10 puntos: 1. Disciplina presupuestaria de los gobiernos. 2. Reorientar el gasto gubernamental a áreas de educación y salud 3. Reforma fiscal o tributaria, con bases amplias de contribuyentes e impuestos moderados. 4. Desregulación financiera y tasas de interés libres de acuerdo al mercado. 5. Tipo de cambio competitivo, regido por el mercado. 6. Comercio libre entre naciones. 7. Apertura a inversiones extranjeras directas. 8. Privatización de empresas públicas. 9. Desregulación de los mercados. 10. Seguridad de los derechos de propiedad.
[3] Gervasoni, Carlos, “Crisis política y crisis financiera en el Gobierno de la Alianza en la Argentina (1999-2001), UCA/UTDT, UCEMA, Visiting Resource Professor at LLILAS/UT-Austin, October 2002. (Gervasoni tiene como objeto plantear hipótesis y presentar evidencia empírica preliminar sobre el impacto de factores políticos en la génesis de las crisis financieras en los países en desarrollo)
[4] Stiglitz Joseph E., “Los felices noventa, la semilla de la destrucción”, Capitulo 6, Pág. 183, Ed. Taurus, Buenos Aires, 2003
[5] Laclau, Ernesto, “La razón populista”, capitulo 4, “El pueblo y la producción discursiva del vacío”, algunos atisbos ontológicos. Fondo de Cultura Económica, México, 1996
[6] Hopenhayn, Benjamin y Barrios Alejandro, “Las malas herencias”, Capitulo 4, Pág.135, Fondo de Cultura Económica, Noviembre, 2002, Buenos Aires [Luego de la profunda crisis institucional de fines de año 2001 y de la renuncia del ex presidente De la Rua, el Congreso Nacional decidió por mayoría, para completar el periodo inconcluso, los sucesivos recambios presidenciales: Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa, Eduardo Caamaño y finalmente (¿) Eduardo Duhalde]
[7] Mustapic, Ana María, “America Latina, las renuncias presidenciales y el papel del Congreso”, en Política, Vol.47, Pág.59, Universidad de Chile, Santiago de Chile (2006)
[8] Hopenhayn, Benjamin y Barrios Alejandro, “Las malas herencias”, Capitulo 4, Pág.121, Fondo de Cultura Económica, Noviembre, 2002, Buenos Aires

miércoles, 3 de diciembre de 2014

EL RIESGO DEL SALTO AL VACIO Copyright Diario Registrado


El fenómeno de “la crisis económica, política y social” se incorpora oficialmente en la agenda de nuestro país, después de la denominada “Crisis de la Convertibilidad”, y vuelve a posicionarse con fuerza como tema de debate, remarcándose su asociación a los pedidos de desregulaciones, y merma de controles e intervenciones del gobierno. Desde 1994 las crisis financieras se incrementaban: México, Tailandia, Malasia, Indonesia, Corea del Sur, Rusia, Ecuador, Brasil, y en 2001 Argentina. La relevancia actual de analizar la crisis 2001, adquiere un interés inquietante cuando regresan a la arena los protagonistas de aquella, con las mismas propuestas. Todo esto se debe a que la ideología dominante por cuarenta años se ha orientado desde los países desarrollados, como reflejo de la expansión de la globalización de los mercados, y la expansión del capitalismo financiero (En el “todo vale de los noventa” (frase de Stiglitz). En este entendimiento, la situación financiera internacional se ha configurado desde 2008 como un emergente del avance de “lo financiero” sobre lo político-igual que en Argentina 1990-2001, y  los actores a cargo dan cuenta de ello.
En este marco, encontramos que la diferencia para resolver los desequilibrios en los países desarrollados y emergentes han perjudicado en mayor medida a estos últimos, y esto responde en parte a la decisión de subordinar las políticas publicas a 9 de las diez reglas del Consenso de Washington[1], por ejemplo, en la Argentina, dejando paso a que los organismos multilaterales de crédito, la tecnocracia y las “mejores practicas del mercado”, se trasformen en el rumbo aceptado. Los avances registrados en las tasas de crecimiento del PBI durante los noventa, se vieron contrastados con el aumento de la desigualdad y la pobreza, debido al endurecimiento de las exigencias de los organismos y lo que he denominado “el entorno neoliberal”[2]. El tema ha tomado especial protagonismo desde el inicio del nuevo milenio en la Argentina, aunque fue perfeccionado cuando supero las fronteras de los países emergentes, para concernir a los países desarrollados,  lo que elevó la incertidumbre de los países mas ricos desde 2008. La Argentina en 1998, asumió el papel de “mejor alumno del FMI”[3], no resguardando sus intereses nacionales, y adaptando sus políticas a los requerimientos del Consenso de Washington, una década antes de ingresar al mayor default de la historia mundial. Los riesgos no han menguado, algunas propuestas del arco opositor proponen reediciones de experiencias que merecen una respuesta académica de los cuadros del oficialismo.




[1] El Consenso de Washington incluye estos 10 puntos: 1. Disciplina presupuestaria de los gobiernos. 2. Reorientar el gasto gubernamental a áreas de educación y salud 3. Reforma fiscal o tributaria, con bases amplias de contribuyentes e impuestos moderados. 4. Desregulación financiera y tasas de interés libres de acuerdo al mercado. 5. Tipo de cambio competitivo, regido por el mercado. 6. Comercio libre entre naciones. 7. Apertura a inversiones extranjeras directas. 8. Privatización de empresas públicas. 9. Desregulación de los mercados. 10. Seguridad de los derechos de propiedad.
[2] Tigani, Eugenio Pablo, FMI, BCE, Fed, Treasury US, políticos funcionales al marco teórico neoliberal, corporaciones internacionales , banca privada de inversión y comercial, calificadoras de riesgo, nuevos profesionales físicos, matemáticos, y sus nuevos productos derivativos financieros ofrecidos por Wall Street, lobbistas de la desregulación de los mercados contratados por las corporaciones para representar grupos de presión privatizadora en los Congresos, mercados financieros internacionales-bolsas de valores-fondos de inversión, capital de riesgo, private equity funds, hedge funds, fondos mutuales de pensión, fondos buitres, corredores de cambio, fijadores de tasas de interés y cambio-arbitrajistas-, sistema financiero en las sombras, comisión de valores, especuladores, universidades formadoras y promotoras ideológicas, buffetes de abogados top, economistas funcionales, consultores de alta dirección extranjeras y locales, etcétera.
[3] IMF (International Monetary Fund), WBG (World Bank Group) Boards of governors annual meetings, Washington, D.C., Press Release No. 5, October 6 - 8, 1998, Statement by the Hon. CARLOS SAUL MENEM, President of the REPUBLIC OF ARGENTINA, at the Annual Meetings of the Boards of Governors of the International Monetary Fund and the World Bank Group

lunes, 26 de mayo de 2014

"El capital en el siglo XXI" Thomas Piketty

La lectura, los debates, aun los videos económicos, no son temas por los cuales la gente “muere”. En una sociedad mundial embaucada y consumidora de entretenimiento hueco, es difícil lograr atraer el interés por las ciencias sociales. Lo veo en Youtube, con mis propios videos sobre “negocios y finanzas”, algunos superan las 5.000 visitas. En cambio uno de política económica puede llegar a 1.200 observaciones, con toda la furia. Un libraco de 700 páginas-en general pocos leen tanto-, acaba de agotarse en solo un mes, en los EE.UU.Lo ultimo para vos en lenguaje sencillo y comprensible: 

http://www.diarioregistrado.com/opinion/93678-el-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty.html 

lunes, 13 de agosto de 2012

#Stiglitz, economia, creatividad


(viene de la anterior) "…por ejemplo, España e Irlanda tenían superávits cuando empezó la crisis, fue la crisis la que causó déficit y no al revés…", explicó Joseph Stiglitz. Por suerte en EEUU existen otras universidades y otros profesores.
La información reunida en estos 4 años debe servir para reflexionar y modificar cuestiones que no funcionaron en Europa, asumiendo la responsabilidad.
En realidad, este hecho de repensar la economía, no solo debería constituir una necesidad del desarrollo científico, sino también del proceso evolutivo de la mente de un economista.
Tenemos que asumir que la enseñanza de la economía no solo ha estado fundamentada en “supuestos”, sino que la comunicación de los últimos 40 años ha sido preparada para que esos supuestos se ordenen mecánicamente en la cabeza de los estudiantes y los agentes económicos (de alli el dicho estadounidense mencionado por Stiglitz en la conferencia de esta tarde: " en EEUU sabemos mucho de cosas que en realidad no son ciertas")
Con el objeto de darle soporte teórico, se han desarrollado modelos que concretaron la estandarizaron de un conocimiento mas o menos automático. Para “supuestamente” mejorar el tratamiento científico, se hizo uso y abuso de ciertas inmodestas aplicaciones matemáticas que extendieron inmoderadamente la idea de certidumbre. En ese contexto, el pensamiento lógico supuso depurar o detectar cualquier aleatoriedad.
Lo bueno de todo, es que esta crisis puede ser un instrumento para direccionar un cambio en el sistema capitalista, aunque solo será eficaz si la información disponible-que es abundante-puede ser valorada objetivamente y sin manipulaciones, sino es así, el análisis carecerá de efectividad. Estamos viviendo en el límite de la tergiversación de la información, es necesario conseguir que esta crónica de sucesos pueda ser evaluada evitando las obstinaciones empecinadas de los responsables que rigen la estructura del sistema mismo.
Resulta paradójico que en Europa, a 4 años de la crisis, en lugar de haber cambiado las creencias guías; muchas entelequias han adquirido aun más fuerza y mayor rigidez. Como a Stiglitz, me preocupa la incomprensión de los líderes europeos, el hecho que ellos no puedan entender que el método para lograr transformaciones llegara a través de la restructuración de sus deudas y sus creencias. El ingenio y la creatividad son las únicas vías para cambiar conceptos y resolver conflictos. Argentina lo hizo.
La estructuración aguda de los datos disponibles de la crisis y la pos crisis, deberían acelerar el progreso de la economía como ciencia, mucho mas que en las últimas cuatro décadas.
En las universidades tenemos que entender que el fin último de enseñar economía no consiste en hacer memorizar las enseñanzas indiscutibles de las majestuosidades forasteras que inspiraron esta catástrofe global. A los alumnos de economía y los economistas veteranos, recordarles que viven en un sistema democrático, que lo importante es instruir a los jóvenes en el uso óptimo de las herramientas de un menú de política económica que selecciona el gobierno, en función de la plataforma que lo llevo al poder.
La economía a partir de la crisis y hasta el momento, ha demostrado carecer de ingenio creativo, como claramente surge de la visión de Stiglitz.
En los países desarrollados, parece que por ahora solo se ha acumulado información, sin la esperanza que en algún momento aparezca una idea que traiga claridad para superar esta situación en la cual el mundo esta inmerso.

domingo, 26 de febrero de 2012

#Oscars para universidades hollywoodenses

Aunque se publicite otra cosa en el cine y se oculte a los “indignados de Wall Street”, la mayoría de los norteamericanos ve a esos graduados como individuos con vidas frenéticas, ególatras, arrogantes y perversos; a quienes no les interesa nada de nadie.
Hace muchos años que tengo una impresión en mi espíritu, como la percepción que los principios del sistema educativo en la macroeconomía están adaptados por una presunta cimentación científica convencional falsificada. A su vez, en países desarrollados, los roles de las entidades y la elección de los individuos se corresponde con logias y sectas. Que alguien me diga porque el sobrino de Paul Samuelson*, fue convocado por Obama otra vez. Las mismas personalidades que construyeron la bomba de los noventa (el presidente de Harvard: Larry Summers*, Timothy Gainer y otros. También ahora en Europa instalaron a los banqueros responsables tácitos, a dirigir la economía en forma explicita. De nuevo, ¿es lógico que Larry Summers vuelva a presidir Harvard?, se bajo del barco, cuando creyó que se hundiría.
Las universidades estadounidenses solo se sostienen porque influyen de manera obvia en sus propias encuestas, es lógica pura que empiecen a perder un prestigio que el marketing les había otorgado en una proporción exagerada. Los catedráticos críticos son los que están conquistando el interés de un alumnado endeudado hasta la medula por sus matriculas, que no sabe si conseguirá empleo en el sistema que sostienen sus casas de estudio. Hace años que le pregunto a los economistas jóvenes de la city; y nadie había leído “La Teoría del Shock” de Naomi Klein. Muchos hasta hace pocos años creían que Keynes era comunista, otros pensaban que era absurdo premiar a Krugman y Stiglitz. Ningún “Gold Medal” de una universidad privada los había leído. ¿Quien hubiera pensado que Argentina y Brasil pudieran verse hoy como una opción viable en aquellas latitudes? Hasta el cooperativismo posee una candidatura de estudio, vuelve la noción del costo social de una política económica, la economía regresa al debate intelectual que había perdido en manos de la tentación (la gran manzana); que no era la de Adán, sino la de Manhathan-Wall Street



jueves, 9 de febrero de 2012

Administracion #Kirchner, no apta para vagos


Cualquier ciudadano de a pie preveía que luego de ganar las elecciones presidenciales con el 54% de los votos, #Cristina Fernández de #Kirchner (#CFK) produciría un reacomodamiento y profundización del modelo de producción y trabajo.
Si bien el grado de ejecutividad de las administraciones Kirchner ha tenido una dinámica desacostumbrada, no era fácil conjeturar que las extensiones serian comparables en términos de velocidad en la implementación.
Obviamente ha ayudado la urgencia procedente de los umbrales de una crisis mundial anunciada. Los pronósticos del “break through” oscilan entre el segundo semestre de 2012 y el primero de 2013. Así piensa desde la aséptica Lagarde (FMI) hasta el inefable Nouriel Roubini, pasando por Rogoff, Krugman, Stiglitz, quienes coinciden en que podría producirse un desenlace embarazoso, tras algún default soberano en Europa.
En la Argentina cada vez se hace más irrebatible el éxito de ocho años de aplicación de una política económica que produjo un verdadero “milagro económico” (porque salio del default; duplico PBI, consumo e inversión; triplico el comercio exterior, sextuplico las reservas, rebajo a menos de 1/3 el desempleo y a ¼ la deuda externa)
Al presente y según su lógica política (que obviamente no coincide con la de los economistas neo liberales); el gobierno está aplicando la anunciada “sintonía fina”, tratando de abordar las cuestiones que fueron concientemente postergadas, con el propósito de alcanzar todas las conquistas enumeradas anteriormente. 
Teniendo en cuenta que el enfoque político del gobierno es nacional y popular, la profundización del modelo requiere mayores controles; y estos se haran, aun asumiendo que los censores invocaran posibles emanaciones de lava volcanica, tsunamis y otras catastrofes irreversibles.
Indiscutiblemente, las decisiones tomadas por el gobierno ya estan afectando la holgazanería del "laissez faire". Mayormente, en algunos extravagantes defensores de esta corriente (me refiero a empleados de comercio exterior y cambios; burócratas en general, individuos que no siendo ricos, defienden intereses que no les representan, simplemente por ignorancia, u holgazaneria). El sector privado sigue ganado dinero, como no lo había hecho en ningún periodo anterior del pasado contemporáneo.
En una economía de estas características, con un mundo en llamas; era previsible pensar una administración con más regulaciones y restricciones, para evitar que los objetivos alcanzados no se evaporen.
El sector privado se va adecuando a una economía de mayor laboriosidad, mientras los perezosos se siguen quejando, aunque nadie piensa en salirse de su negocio ni renunciar a su empleo.
Por último reconozco que el conjunto de medidas "hetero-ortodoxas", ha producido cambios parciales en la organización económica, pero ha tenido impacto positivo para el país en terminos de estabilidad. El sector empresario-en voz baja-sigue reconociendo que las expectativas son favorables.

domingo, 9 de enero de 2011

Teoria economica


Aprendi de un "grande" (Marcelo Diamand), que un profesional pasa años de entrenamiento estudiando complejisimas teorías, basadas en estructuras conceptuales, respaldadas por elaborados instrumentos matemáticos (el Ingeniero Diamand era un super matemático) Durante el proceso de aprendizaje el estudiante de economia confía, sin darse cuenta que todo el edificio conceptual constituye la idealización de una realidad inexistente, sobretodo, que no tienen conexion con la de algunos países donde se pretende aplicar.

-¿Hace cuanto tiempo que Argentina no generaba ideas propias?- nos preguntó Charles Sabel, profesor de Columbia en 2002. Sabel y algunos economistas intelectuales como Krugman, Stiglitz, Hausmann, consideraban que aún en condiciones de extrema debilidad, los países deudores no tenian porque aceptar estrictamente las sugerencias del FMI. Ellos sugerían que podía analizarse una manera absolutamente distinta. Esto era, fuera de las repetidas y frustrantes recetas estándar, sabiendo que no seria dentro de los límites rutinarios, el espacio donde Argentina encontraría la salida.
La idea de encarar otro tipo de negociación con los acreedores cobro fuerza, teniendo en cuenta el sinnúmero de blindajes, canjes y mega canjes que se intentaron durante los años previos al default, sin alcanzar los objetivos. Richard Freeman de Harvard y Aruind Panagariya de Maryland también cuestionaron y replantearon el significado de los paquetes y condicionalidades del FMI en 2002. En esos ámbitos académicos surgieron esos debates, hoy mismo se está pensando en el futuro de Europa; de como sacar adelante a Portugal, y anticiparse a España, luego de la crisis de Grecia e Irlanda.
Algunos técnicos proponen hacer replanteos de los mecanismos y condicionalidades aplicados a los países con problemas. Hoy considero que se debería volver sobre el caso argentino y elaborar un pariente intelectual, en términos de creatividad e innovación. Observar los resultados de la recuperación argentina, los mecanismos utilizados, u otros similares, podrían aportar mas datos a una plataforma para el aprendizaje propio de los países, que sustituya el banquillo de los acusados donde nos sentaron las calificadoras de riesgo, la banca internacional y los organismos multilaterales de crédito; condenándonos a una década de ostracismo por pensar distinto.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Moneda



La política monetaria, estará autografiada por Bernanke que ha de intervenir con una estrategia monetaria más expansiva, pero nada mas que eso, por ahora. Las combinaciones planteadas tendrán un efecto reducido sobre el gasto agregado. Krugman, Stiglitz, De Long, Galbraith y otros economistas del mismo enfoque proponen aumentar los estímulos sin titubeos, ellos creen que la actual situación (desaceleracion de la recuperacion) obedece a la escasa y apática aplicación de estímulos (otorgados en 2008/2009) Puedo ver con claridad, que para estos economistas existe un problema cíclico de insuficiencia de demanda, por lo que creen que el gobierno debería aplicar políticas monetarias y fiscales muy expansivas para hacer frente a esta debilidad y apuntalar el nivel de empleo. Para que se restablezca el consumo total sobre una base sostenible, tendría que haber una gran redistribución del ingreso, desde las clases altas que pueden permitirse ahorrar, hacia las clases bajas que gastan cada dólar que reciben. Impuestos más progresistas, gravando a las clases más altas-algo tiene que hacer Obama-, reduciendo los impuestos de las clases bajas, lograrían mejorar la economía.
Porque Obama no lo hizo hasta ahora?
Porque los economistas del lado de la oferta, argumentaban que ese tipo de impuestos desincentiva el trabajo y el ahorro, y por lo tanto reduce el PBI.
En mi opinión, ese análisis es relativamente aceptable para situaciones donde la producción esta limitada por el lado de la oferta, pero actualmente en los EE. UU., existe un considerable "out put gap" (capacidad ociosa), y la producción se ve limitada por la demanda.
Sin embargo Bernanke que seguramente lo tiene muy claro, miro para otro lado y señaló 3 acciones tacticas que podría seguir la FED para proporcionar estímulo adicional a la economía en el caso que ésta siga debilitándose:
1) Inyecciones de liquidez comprando títulos del Tesoro de largo plazo. Esto es para tratar de achatar la curva de tasas de interés bajando las tasas de largo plazo y, para bajar las tasas de los “mortgages” (préstamos hipotecarios), e impulsar la venta de casas, mientras se estimula a los bancos a prestar más, si quieren ganar lo mismo.
2) Mejorar el marketing del “Comité de buenas noticias del pueblo de Springfield” (apuntalar la estrategia comunicacional del Comité de Política Monetaria) asegurando que las tasas de interés permanecerán bajísimas por mucho tiempo, inclusive fijando fecha (una especie de tablita fija o decreciente/creciente de Martínez de Hoz, pero de la tasa fijada por la FED)
3) Pagar menos por los encajes excedentes que los bancos mantienen en la FED, aunque ya están en el 0,25% anual. Al comprimir mas la tasa libre de riesgos se estimula el crédito.
Lo que demuestra la estrategia Bernanke es, para que lado esta inclinada la balanza tactica. Cualquier plan de accion económico o financiero posible en los EE. UU., debe subordinarse la regla de oro.
Al decir de Bill Clinton seria: “Es la moneda idiota”, aspiramos a seguir empapelando el mundo con dólares, mientras esto sea posible.


Existen dos assets (activos) que como ventaja contra cualquier país del mundo, son incomparables:
1) Absorber dinero del mundo a tasas negativas (mediante Treasury Bonds)
2) Absorber dinero del mundo a tasas fuertemente negativas (preservando el seniority del dólar billete)

Es por eso que la opción de aumentar la meta de inflación (que proponían los mencionados economistas,-dos de ellos Premio Nobel-) fue descartada:
1. Para evitar los elevados costos en términos de pérdida de credibilidad de la FED, y su consecuente aumento de tasas de financiamiento para el Tesoro
2. Para impedir el debilitamiento potencial que podría experimentar el dólar como reserva de valor.
"Es la moneda idiota!"