martes, 30 de junio de 2020



SEGUNDA OLA DE LA PANDEMIA
La economía global mostraría una histórica caída en el segundo semestre de 2020, estimándose un derrumbe trimestral anualizado del orden de 25% (esto es equivalente a 2 veces y media el 2001/2002 de la Argentina). Abril fue un mes catastrófico para la actividad económica global, pero los índices de movilidad de Apple y los PMI (en español significa índice de gerentes de compras) de mayo sugieren que con la reapertura gradual de las economías que están impulsando los países de Asia, Europa y algunos estados de EEUU, los datos del nivel de actividad global comenzarían a mostrar mejorías en los próximos meses. Hoy la mayoría de los países del hemisferio norte están dejando atrás lo peor de la primera fase epidémica y han comenzado a normalizar el funcionamiento de sus economías.
Flexibilización:
La flexibilización de las cuarentenas se está realizando con una curva de contagios en retroceso en gran parte del mundo, y en un contexto en que el número global de fallecimientos por el virus se viene reduciendo. Además ha sido colosal la respuesta de política fiscal y monetaria de las autoridades para apoyar a familias y empresas en esta difícil coyuntura. Hay avances en investigaciones sobre tratamientos y vacunas contra el Covid-19. Y en China, el primer país golpeado por el virus, los indicadores disponibles sugieren que la actividad ha comenzado a recuperarse, sobre todo en el sector manufacturero.
EEUU
El ingreso de los norteamericanos trepó un 10.5% en abril (son promedios), porque la ayuda estatal: seguros de desempleo y cheques de estímulo, más que compensó la caída de los salarios de los hogares. Este fuerte incremento del ingreso total, sumado a la caída del gasto en consumo (-13.2%), dio lugar a un aumento récord de la tasa de ahorro que alcanzó 33% en abril. Esta dinámica, que creemos también se estaría observando en otros países, puede proporcionar suficiente combustible para impulsar una mejora inicial de la demanda del consumidor.
Eurozona
Todo parece indicar que esta semana el BCE anunciaría  una ampliación del monto del PEPP, (siglas en español que significan: programa de compras de emergencia frente a la pandemia)  por encima de los €750 mil millones actuales, con lo cual el monto total del PEPP ascendería a €1.5 billones. A ello se agrega que la Comisión Europea busca aprobar un fondo de ayuda fiscal por €750 mil M (500 mil en subsidios y 250 mil en garantías de préstamos), donde Alemania asumiría una parte significativa del costo neto del fondo (3.9% de su PBI). Este fondo europeo para la recuperación de la ZE sería, sin duda,  un paso significativo en el proceso de integración regional que hace largo tiempo se pretende institucionalizar.
Mercados mundiales y Bolsa
Gracias a la colosal respuesta global de políticas keynesianas  y la perspectiva de recuperación económica en el segundo semestre, los mercados financieros muestran mejoría desde mediados de marzo, con bolsas 30% arriba de los mínimos de entonces, una reducción en los spreads de los bonos  y distensión en las monedas emergentes.
Juegan a favor de una recuperación global a partir de junio: el paquete fiscal de EEUU y la baja probabilidad de que, en plena campaña electoral, el gobierno de Trump disminuya en los próximos meses su política de estímulo, la eventual aprobación del fondo europeo al que Merkel y Macron le acaban de dar el visto bueno; el repunte en “V” (significa caída y rebote) que comenzó a mostrar la economía china y la fenomenal respuesta de política para sortear la crisis que impulsaron el resto de los países del mundo.
Peligros en los países desarrollados
No obstante, hay factores negativos a monitorear que podrían implicar un escollo para la recuperación global: una nueva ronda de tensión en la relación entre China y EEUU, por el incumplimiento por parte de China de las compras de bienes estadounidenses acordadas para la fase uno de la tregua comercial actual; las protestas masivas y violentas en EEUU desatadas tras la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd en Minneapolis que de continuar podrían retrasar la reapertura de algunas ciudades de EEUU con consecuencias para la economía norteamericana.
América Latina
A diferencia de lo que sucede en el hemisferio norte, la curva de contagios y fallecimientos está aumentando en algunos países. La región hoy explica el 40% de las muertes por Covid a nivel global. Asimismo, no es novedad el golpe que está significando la pandemia y la cuarentena para América Latina. Hoy se espera que América Latina muestre  en 2020 la mayor recesión de su historia, proyectándose una caída del PBI regional de 7.5% para el corriente año.
Pese a los importantes paquetes fiscales que han sido anunciados para atenuar el impacto de la crisis, la región debe afrontar el shock interno por las medidas de aislamiento que hubo que imponer y el shock externo que representan el desplome del PBI y comercio globales, la caída de los precios de commodities y la fuerte salida de capitales de los mercados emergentes
Las proyecciones de crecimiento de la economía global se han reducido drásticamente y están sujetas a un alto grado de incertidumbre, principalmente respecto a la duración y extensión de la pandemia, los efectos de la crisis en los patrones de consumo, la efectividad de las políticas de estímulo compensatorias de mitigación y el tiempo que tome desarrollar la vacuna.
Perspectivas
La posibilidad de que las secuelas que dejará esta crisis sean aún más graves, afectando el ritmo de recuperación global son altas. El temor al contagio y la incertidumbre sobre qué cuestiones depara el futuro llevarán a un menor gasto de consumo (ahorro precautorio), muchas empresas van a quedar muy débiles, tras navegar estos meses por poco sin ventas, habrá tipos de empleos que tenderán a la extinción y nuevos excluidos por la tecnología. Cuando las cabezas se alcen, el horizonte estará más despejado que nunca, notaremos que en lugares donde había empresas, organizaciones y gente que, ya no hay nada. La economía estará más concentrada y el poder economico también. La desigualdad en su cumbre mas alta.
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar . 



miércoles, 17 de junio de 2020

“VAMOS A SER VENEZUELA”



Con una sola aserción se derriba esa fábula. Para ser como Venezuela hay que tener FF. AA. socialistas. No es el caso de la Argentina. Mencionar que no están dadas las condiciones objetivas y subjetivas para una revolución socialista. 
En estos días debería establecerse la “distancia intelectual” y, urdir  una cuarentena para despistados que contaminan el ambiente. No es respetuoso ni digno repetir cualquier cosa.  Se utiliza un nombre propio que identifica una entidad política única como adjetivo (adjetivan) y estigmatizan a Venezuela y los venezolanos. Aquí trabajan buenos y caros amigos. Me pregunto: -¿No se enteran que sus expresiones tienen tipología xenófoba?-
Profesionales. Es que hoy excede la capacitación profesional. Ha ganado espacio en cantidad en base a su excelente función para obtener empleo. Pero las ciencias sociales son un poco más complejas. Concurren diferencias de contenidos entre las carreras “académico-sociales” y “las profesionales”. Las primeras permiten afrontar decorosamente los debates.  
Aunque actualmente es obvio que para opinar de cualquier cosa no es necesario saber.
Para alejar el temor sobre “el Comandante Fernandez”, basta buscar en Wikipedia. Descarte cualquier hipótesis socialista. Es el pragmatismo metodológico y no una ideología lo que ayuda al presidente en la resolución del tema Vicentín. Indudablemente el presidente descree de la expropiación en tiempos de armonía.
ANTECEDENTES ALIMENTICIOS EN ARGENTINA
Una broma de los 60’/70’, cuando llegaba una cuadrilla de cinco operarios para arreglar un bache. Se decía que dos iban a reparar el pozo y tres comprarían la carne, el pan y prepararían el asadito. Cuando salíamos de la escuela desde las obras en construcción y los badenes se esparcía aroma a rico asado. En la Argentina se comía muy bien cuando la tasa de desempleo no superaba 3/4%.
Hacia 1974 alimentación y bebidas era el porcentaje mayor de la producción manufacturera total con el 17.4% (Guillermo Vitelli, Los dos siglos de la Argentina, Historia económica comparada, Bs.As., 1999). SASETRU era la cuarta empresa industrial argentina con 10.000 personas. Poseía varias plantas industriales. Si sumábamos Molinos Rio de la Plata, Bagley, Canale, Terrabusi, Compañía Introductora, Dos Anclas, Noel, La Campagnola, Establecimiento Santa Rosa, La Panificación Argentina; hablábamos del mercado alimenticio. Empresas argentinas abastecían la demanda interna con un extraordinario potencial. SASETRU poseía el molino más grande, flota mercante, muelles en Bélgica e Italia y, era propietaria de un banco. Pero quebró. La participación de empresas extranjeras era baja. Desde entonces la facturación de empresas argentinas versus empresas internacionales devino inversa.
Con estos antecedentes, cuando Vicentín pasó de sexta exportadora de cereal a cesación de pagos con riesgo de quiebra y extranjerización, se activaron las alarmas.
EFECTOS DE UN CONCURSO PREVENTIVO
El deudor no puede ni debe pagar deudas anteriores a la presentación judicial. “Se para el taxi” de los intereses de las deudas anteriores y se suspenden las ejecuciones. Caen los embargos, se accede a planes de pagos de AFIP y otros organismos.
Eso sí, para salir del país hay que pedirle permiso al juez.
Dado que las decisiones las siguen tomando los ejecutivos, existen riesgos de perjudicar a la “masa de acreedores”. También se cuida de que no se vendan activos a precio vil o con fechas anteriores, que “desgarantizan”. Se suele prevenir porque como dicen: “hecha la Ley hecha la trampa”.
VICISITUDES E INTERVENCIÓN
Si se hubiera pedido una veeduría  para el BCRA, muchos de los problemas que hoy afronta la Argentina, no estarían presentes. Recuerde que Caputo nunca tuvo aprobación del Senado.
Vicentín sobrevivió Martínez de Hoz (1976-1981), Grinspun, el Austral (1983-1988). La catástrofe de Machinea en el BCRA (1989), las dos hiperinflaciones que tripuló González Fraga en el BCRA (1989 y 1991), la salida de la convertibilidad (2001); pero no resistió al “mejor equipo de los últimos 50 años”.
Los préstamos en dólares para prefinanciar calzan con la exportación de productos en dólares. Si bien el pasivo bancario creció por las desordenadas devaluaciones 2018-2019, también engrosó el activo porque las acreencias de una exportación devengan crédito en dólares (salvo que hayan sido cobradas por afuera y las divisas no estén declaradas). En ese caso pueden ser suspendidos como exportador y denunciados penalmente sus directores. Nadie lo sabe antes de una intervención. Una empresa exportadora se ve favorecida en un concurso preventivo, licua las deudas comerciales en pesos, licuefacción que sobrellevan proveedores, chacareros y empleados, deudas fiscales y  previsionales.
“DE MANUAL”
El 5 de diciembre invocando “estrés financiero” se comunicó una “reestructuración financiera”. Estratagema trillada que se emplea para demostrar esfuerzos por evitar el concurso. Durante enero feria judicial, últimos detalles para presentar el concurso en febrero, donde se ha de afrontar el verdadero estrés. El de los stakeholders (partes interesadas).
Las razones para explicar la cesación de pagos fue que “se había visto negativamente afectada por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados e incremento permanente del costo argentino”. Por el contrario, las devaluaciones mejoran los costos y consecuentemente la competitividad de las exportaciones. Con el concurso listo, se supuso un Acuerdo Preventivo Extrajudicial “pour la gallerie”… pasada la feria, concurso preventivo... el juez aceptó, la empresa declaró deudas por $99.345 millones, 2.638 acreedores, de los cuales 1.895 proveedores de granos y 37 acreedores financieros.
El reflector alumbra el BNA, que prestó casi ¼ de todos los créditos del Banco solo al grupo. Sobre la hora hizo dos desembolsos, el primero por u$s 61 millones en agosto de 2019 y el segundo por u$s 41 millones en el mes de noviembre de 2019. Aparentemente el BNA aprobó la ampliación crediticia sin acuerdo de la gerencia, y sin garantías reales.
El juzgado donde ha recaído el concurso reside en el pueblo donde coinciden  ex directores de la empresa que actúan en política y/o tiene cargos públicos.
CONCURSO
El mayor acreedor es el Estado con sus agencias y sus bancos públicos, alrededor de 23%. Más allá de otras cuestiones-en la jerga bancaria-se cataloga duramente al sujeto de crédito que lo solicita días antes de presentarse en Concurso Preventivo. Existe un periodo de sospecha. El BNA reduce su situación de 1 a 4 el 10 de diciembre. Está en juego la cuarta parte de la cartera prestable del banco. Curiosamente alguien de la familia dijo a Telam: “Vicentin es una empresa que prácticamente no ha repartido ganancias, quizá algo en 2019 por un buen ejercicio en 2018, pero después siempre fueron exiguas y durante muchos años no repartió dividendos”. No está claro que en 2018 les fue bien y, si así fuera y en 2019 les fue mal (cesación de pagos). No se puede retribuir dividendos en lugar de pagarle a un chacarero.

LA LUPA QUE AMPLÍA EN LA ARGENTINA
Establece si previo la presentación, el pasivo se abultó para conseguir votos en el próximo acuerdo ó, si el activo se sobrevaluó para mejorar la predisposición  ó si tal vez se evaporó. La auditoria de balances y la gestión financiera es clave para sacar conclusiones. También se estila revisar las actas de directorio de los últimos años que pueden conducir a entender cambios.
El inconveniente más importante es que la empresa en concurso preventivo continúa con sus operaciones habituales, a través de su administración y propiedad. Más restringida, pero no tanto.  
En todos los concursos, dado que habrá calificación de conducta, se investiga: si hubo fraude, si los socios incurrieron en insolventacion fraudulenta mediante ventas simuladas, etc. También se verifica la vigencia de avales y/o si los retiraron antes en connivencia con algún funcionario bancario, etcétera. 
OPINIÓN CRÍTICA DE LA ESTRATEGIA OFICIAL
En nuestra opinión, lo de YPF agro no completa la inteligencia y el abordaje más conveniente. Por el contrario la dispersa. Se debería evitar la creación de un paquidermo Frankensteiniano,
Es imposible dar señales de precios de aceite de soja y girasol. Eso lo resuelve la CBO a cada minuto en las pantallas, el precio de la soja o del aceite de soja y girasol no se determina en forma endógena como el dólar o las tarifas, sino en la Bolsa de Chicago.
En artículos anteriores hablamos de la importancia de la harina de trigo con la cual se hace pan, galletitas, bizcochos, tapa de empanadas, pan rallado, confituras, fideos. Puede haber otros socios argentinos. Hay que empezar el turn around para diversificar y extender la molienda y manufactura de otros granos para cuando se reactive la demanda.
El mojón debe asentarse en la mesa de las actividades oligopólicas. Nuevamente, no se puede poner los precios en CBO (Chicago Board of Trade), pero si ayudar a la ciudadanía con los precios internos de los alimentos. En todo caso la utilidad de intervenir una exportadora de este calibre es la didáctica de la triangulación, sub facturación, sobre facturación y el gambeteo de retenciones para establecer una normativa que evite que los dólares se vayan por el resumidero. Además no se debería mezclar porque será necesario medir los resultados sin afectar  al conjunto que habrá que seguir rescatando de la quiebra en los próximos meses.
Manejar empresas argentinas es un poco más difícil que ganar licitaciones ó intermediar parques eólicos desde el poder. Pero permanece el prejuicio. Creer que un empresario o un ejecutivo es lo que vieron en estos últimos años es como pensar que todos los funcionarios políticos son como los que vimos en el mismo periodo.
La participación de capitales extranjeros no es un problema si se neutraliza la ideología. Ni China ni EEUU. Japón tiene las empresas industriales más virtuosas en capital y tecnología y, es el país más complementario. Podríamos proponerle a Toyota diversificar su producción hoy commoditizada con sus ventas ralentizadas, para fabricar y exportar alimentos argentinos a Japón y el sudeste asiático. Necesitamos robots que hagan las 36 millones de medias lunas que se comían los argentinos todos los días. No podemos seguir amasando a mano.
La cuestión es la independencia política e ideológica. China es un depredador mundial de materia prima y medio ambiente e industrialmente vive su faz de capitalismo esclavista medieval, no es buena idea.
Tenemos ventajas comparativas. El objetivo de una empresa alimenticia debe ser fabricar productos de alta calidad al mejor costo del mundo, generando empleo y dólares genuinos. Podemos encarar integraciones verticales porque tenemos materia prima. Tal vez sea la última oportunidad. Trascendió que Alberto Fernandez está dispuesto a escuchar propuestas superadoras. Podría agregar ejecutivos superadores.
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar . 



jueves, 11 de junio de 2020

VICENTIN


Una crisis terminal puede devenir en oportunidad estratégica. Un Caso de Harvard. Tenemos que sumar toneladas, no perderlas. Si la ciencia no desafiara al consenso todavía la tierra seria plana. No se puede quedar bien con todo el mundo. Inclusive los profesores podemos explicar, pero no podemos hacer nada sobre el raciocinio del receptor para que entienda. Existen compañías señeras de la industria nacional en dificultades financieras severas-antes de la pandemia-, productoras de agro alimentos y exportadoras, con facturaciones portentosas. No se debía permitir que terminaran en manos de bancos por ejecuciones, para luego ser revendidas a empresas multinacionales, con las cuales hemos competido por muchos años en forma eficiente y exitosa. Desconociendo lo que sucedió en términos de corrupción o “no corrupción”, en general es parte del daño que infringió un sistema político financiero perverso que destruyó la industria nacional, una vez más. A la crisis nacional se le sumó el coronavirus.
Si el Estado tuvo que hacer un “take over” para preservar el valor de la empresa y el empleo, es porque la empresa no encontró la solución por la vía privada y porque hay verdaderas razones que lo justifican. Un concurso preventivo puede terminar en quiebra, sobre todo si su la calificación de conducta es fraudulenta. Este podría ser el leading case, punta de lanza para evitar destrucción de riqueza.
En el sector alimenticio es donde la Argentina posee ventajas comparativas. Las empresas del sector extranjeras y nacionales solían ser muy prósperas. El Gobierno no puede permitir que se pierda el ingreso de dólares genuinos, mientras hace pie para analizar la influencia de los precios de la cadena alimenticia en la inflación. Si el Estado es accionista de una empresa-como en otras partes del mundo-no necesita realizar regulaciones odiosas para el capital privado, simplemente puede sentarse “como par” cuando se discute. Puede ayudar a orientar precios en un mercado interno complicado e  indócil que no le encuentra la vuelta hace décadas.
Hoy existen muchas razones para intervenir. Dejaremos las del derecho penal de lado. Una de ellas es que Vicentin le debe mucho dinero al Estado y a los bancos nacionales. Si las capturan los bancos privados la van a desguazar y revender a multinacionales cuyas regalías y dividendos se envían al exterior.
Desde hoy los trabajadores de Vicentin evitan la zozobra de perder sus empleos, en medio de una crisis mundial de dimensiones desconocidas.
Para evitar la quiebra se necesita capitalizar una parte de la deuda y reestructurar otra. Para esto los bancos privados pueden darle plazo al Estado-así evitan previsionar las eventuales pérdidas, castigando sus balances-. Las entidades financieras privadas ahora pueden asegurarse la recuperación de los préstamos, librándose de una actividad que desconocen. De esta forma, el Estado garantiza y visualiza el potencial del complejo oleaginoso. Protección de la industria nacional y trabajo argentino.
Es hora de exportar botellas de aceite y tapitas hechas por la industria metalúrgica, en lugar de vender aceite a granel y bicicletear los dólares de la prefinanciación de exportaciones. Gran oportunidad para seguir atentos la disminución de la dependencia de los oligopolios y las multinacionales. La materia prima de los alimentos es Argentina.
Este diario esbozo la propuesta. La quiebra no tenia porque suceder. Los tiempos de la política y la pandemia, marcaron el ritmo.
Hablamos de diferentes soluciones: capitalización de deudas del Banco de la Nación y Provincia-solución a dos puntas- y, salvataje con los bancos privados que refinancien sus deudas con cobro seguro. Salvarían miles de puestos de trabajo directos y otros miles en forma indirecta. Pueblo propio y aledaño viven de la actividad de esa empresa.
EL SALVATAJE NO ES CONFISCATORIO. ES MUY DEL SECTOR PRIVADO
Un “Cramdown” tipo EE.UU. Reestructuración de deuda sustentable. Dijimos que el Estado debería realizar una propuesta para hacer viable un acuerdo de capitalización de deuda de la concursada o sustitución del capital empresario cesante y no un “subsidio por naufragio”.
Un salvataje de empresa posibilitaba futuros arribos de adquirentes del capital social, como consecuencia de haber logrado una solución con los acreedores de la concursada. La ley prevé un sistema. Si el salvataje no existiera, las empresas enfrentarían inexorablemente la quiebra. El actual Gobierno no podría ser funcional al plan de negocios gestado e implementado en el periodo anterior, que destruyendo empresas nacionales fomentaba para esta nueva etapa, nuevas privatizaciones y adquisiciones multinacionales.
EL FUTURO ESPERANZADOR SIN PANDEMIA
En Argentina podríamos ver una recuperación rápida una vez que el virus esté contenido, pero  no sabemos cuánto durará la pandemia. Recuerde la “recuperación en V” que experimentamos  después de caer 16% entre 2000-2002, comenzamos a crecer entre 8%, 9% anual por muchos años-con interrupción de la crisis de Lehman Brothers, retomando al mismo ritmo-. Eso sucedió  sin crédito externo, sin crédito interno, bajísima IED y, con inflación menguada creciendo muy por debajo (para lo que es Argentina). Lo mismo sucedió en EE.UU. después de la Gran Depresión “recuperación en V”, aunque con inflación paralela al mismo ritmo de crecimiento del PBI (alta para lo que es EE.UU.). 
EL PRESENTE EN MEDIO DE LA PANDEMIA
Teníamos grandes desequilibrios, la recesión era profunda en 2018, pero ahora estamos viendo una depresión (extendida y profunda recesión). Estamos en medio de una tragedia.  La apertura de negocios requerirá tiempo para revertir pérdidas y restituir la acumulación de deudas.  Por otra parte los cambios que se están consolidando en los aspectos laborales pueden devenir permanentes. Esto va a expulsar trabajadores que llevará tiempo reubicarlos. 
No se predice una depresión larga, pero no podemos especular con que ello no ocurra. Pensar en forma reflexiva, creativa e imaginativa es la clave. Ninguna receta estándar aprovecha hoy. Las fórmulas tradicionales-de estimulo-, las imprescindibles, ya están en marcha.
Estatizar la deuda privada como se hizo en 1982 no será una opción-como lo ha sido-, ni el Estado resiste más  apropiaciones de recursos públicos por parte del sector privado concentrado con dinero de los contribuyentes.
MEDIDAS COMPLEMENTARIAS DEL BCRA
En estos días deberíamos pensar en medidas financieras complementarias posibles para accionistas que quieran levantar sus empresas.
Por ejemplo el BCRA debería redoblar la apuesta asistiendo en forma directa el financiamiento a grandes empresas, creando ventanillas y salteándose a los bancos del sistema, dada la velocidad de caída de la economía.
Para la actividad más vulnerable la banca oficial y privada, otorgando facilidades de financiamiento para el consumo y expandiendo el crédito hipotecario, básicamente para pequeños negocios, emprendimientos y empresas de la economía popular; evitando las restricciones tipo, por circular del BCRA.
Aliviar a deudores hipotecarios enganchados con créditos UVA, cambiando definitivamente la fórmula actual por una tasa de interés fija. Los bancos deben implementar la refinanciación de deudas vencidas y postergar los vencimientos 2020, comenzando desde la última cuota de amortización actual. Ayuda directa a los deudores morosos, mediante refinanciación a plazos posibles de pago. El BCRA debería ordenar a los bancos abrir canales de asistencia directa a determinados sectores y otorgar préstamos a tenedores de tarjetas de crédito.
PRESTAMOS EN LUGAR DE NUEVOS SUBSIDIOS DEL TESORO
Préstamos directos a grandes empresa desde el BCRA, salteando a los bancos comerciales, mediante caución de acciones de empresas. De la misma manera que el BCRA toma una Letra del Tesoro y presta, aquí tomaría activos financieros (acciones) de la economía real.
Préstamos back to back con tasas bajas. Se desembolsarían préstamos con garantías sobre cuentas del exterior o instrumentos financieros locales. Si no se cancelan existe una contrapartida real.
Préstamos con avales personales de los accionistas. Pueden ser garantías reales del país (constitución de prendas e hipotecas).
Swap con contrato de recompra de acciones. El BCRA retiene en garantía una proporción de acciones a cambio de un préstamo, y los grupos empresarios se comprometen a recomprar dichos activos mediante opción de compra. Se pacta la retribución temporal.
El BCRA puede inyectar dinero contra garantías reales sobre activos de residentes argentinos con fondos o bienes declarados en el blanqueo o antes de ello en el exterior.
Adelanto de inversiones para capitalización por 18 meses. Los grupos empresarios que cuenten con activos por encima de los u$s 50 millones deberían ser sometidos a un rápido test de stress financiero para determinar la inyección de capital necesaria. Estos grupos empresarios tendrán hasta 18 meses de plazo para capitalizar sus empresas o conseguir inversores privados dispuestos a capitalizarlas. Las empresas que no logren atraer suficiente capital privado serán capitalizadas con fondos del Tesoro que podrá adquirir hasta un 40% de acciones preferidas con una tasa de interés fija de 6% anual en dólares. Si las acciones preferidas suscriptas por el Tesoro no son rescatadas en cinco años, automáticamente se transformarán en ordinarias (derecho a voto y cobro de utilidades). Y, podrán ser subastadas en la Bolsa de Comercio.
Fondo de inversión temporal en activos privados por 5 años. Una empresa aumenta el capital y el Estado suscribe e integra, estableciendo el plazo de salida del Fondo estatal. Las acciones que oportunamente no hayan sido rescatadas por sus accionistas originarios pueden salir a la oferta pública en la Bolsa de Comercio.
Stress Debt Fund-“SDF” o (fondo para deudas en situación estresante). Por dar un ejemplo, el Banco Chino de Desarrollo y el Banco Chino de Importación-Exportación. Los chinos se convirtieron en la principal fuente de crédito soberano para un conjunto de países con dificultades de acceso a los mercados globales de capitales. Ampliemos al sector privado. Los bancos chinos intervinientes, podrán ofrecer a empresas chinas que tengan interés de ingresar al mercado argentino a realizar inversiones que generen “mano de obra argentina.
¿Por qué GARANTIAS?
Argentina necesita que los empresarios tengan compromiso. Si los accionistas no confían en la recuperación de la empresa, el Estado debería replantearse la ayuda. No es el Estado (en abstracción) el que está financiando los sueldos. Es el contribuyente que en el futuro va a pagar impuestos para ayudar hoy  a una empresa o unos accionistas que probablemente tienen sus dólares en el exterior.
-¿Qué garantías tiene un contribuyente que los impuestos que deberían pagar sus hijos en el futuro no están financiando capitales que se fugaron al exterior en los últimos años?- La sociedad no puede ser socia de las perdidas, en todo caso el Estado puede ser “financista temporal” o “asesor financiero”.
De la misma manera que la lluvia de inversiones no llega a los países donde sus mandos públicos nacionales tienen su propio dinero en el exterior; los bancos no prestan dinero a las empresas cuyos accionistas no asumen riesgos en su propia defensa. Si el accionista no confía en la recuperación de su empresa. ¿Por qué debería el Estado confiar en el accionista?
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar . 


miércoles, 3 de junio de 2020

SUBSIDIOS PARA MIPYMES Y PRÉSTAMOS PARA GRANDES EMPRESAS




Si devolvieron el dinero es obvio que podían pagar los sueldos sin ayuda. Como dijimos tiempo atrás, algunos empresarios han demostrado no estar a la altura de las circunstancias.
Subsidiar empresas que pueden pagar, es restringir la ayuda a aquellos que no pueden solventar los salarios. Algunas grandes compañías dieron marcha atrás y devolvieron los fondos girados a sus empleados. Es que las condiciones que estableció el Gobierno al ampliar la ayuda estatal ATP establecen que no podrán distribuir utilidades, recomprar acciones, operar en la compraventa de títulos en pesos y dólares, ni girar utilidades. Movimientos que no coinciden con reactivar la actividad productiva y, que ninguna MiPyME puede realizar.
Hace una cuantas semanas decíamos que solo deconstruyendo los usos de la noción “ayuda”, podemos aspirar a captar las cuestiones en juego y el alcance de la ayuda. Nos referíamos justamente a invertir los fondos provechosamente. Vamos bien. Aunque esta crisis es diferente a todo lo visto hasta el momento, parece indicar que se está haciendo lo correcto.   
La ayuda a los desempleados podría ser inflacionaria según los manuales, pero como venimos viendo y diciendo desde esta columna, eso no es lo que estamos percibiendo.  Parece que el sector privado en la Argentina se había adelantado a aumentar los precios. Se construyó inflación en forma anticipada y aun existe bastante colchón, lo que-en algunos rubros-podría ser deflacionario cuando se abran los comercios. La caída de la demanda no es solo de entradas de cine y teatro;  también es suspensión de la construcción de casas y edificios, compra de autos, etcétera. No se ve a nadie apurado por comprar ropa nueva.
ORTODOXIA ESTANDAR
A doce años de la crisis de Lehman Brothers, persisten proposiciones con perspectivas que ya podríamos catalogar  poco útiles.  Actualmente hablar de reformas estructurales con un contexto de esta naturaleza puede provocar carcajadas. Bajar impuestos para reactivar la economía luce extravagante. Es curioso, pero seguimos escuchando gente que habla de inflación, política monetaria y fiscal como si no hubiera pandemia.  El nivel de recesión al cual está sometida la economía mundial es de tal magnitud que no concibe ese tipo de abordajes. No vale la pena siquiera escuchar la receta estándar del FMI antes de la crisis, aunque algunos las repiten como anestesiados.
Pensar soluciones para esta tragedia es un poco más difícil que estudiar un libro o leer un paper y repetirlo.  Hoy la economía está funcionando con combustible keynesiano de corto plazo, pero eso no será para siempre.  Podemos comprender la mayoría de los comportamientos de una caída del consumo  sencillamente empleando las pautas habituales de conocimiento. Cuando la gente está desempleada, sea por pandemia o por razones habituales no modifica su conducta de gasto. Ahorra. En los países desarrollados, lo más grave podría venir más adelante por el lado de los efectos colaterales, cuando las empresas que hoy no venden no puedan pagar sus préstamos a los bancos. La deuda del sector privado en el mundo es muy alta. 
En Argentina podríamos ver una recuperación rápida una vez que el virus esté contenido, pero  no sabemos cuánto durará la pandemia. Teníamos grandes desequilibrios, la recesión era profunda desde 2018, pero ahora estamos viendo una depresión (extendida y profunda recesión). Estamos en medio de una tragedia.  El cierre actual de negocios requerirá tiempo para revertir pérdidas y restituir la acumulación de deudas.  Por otra parte los cambios que se están consolidando en los aspectos laborales pueden devenir permanentes. Por ejemplo, cada vez aumenta más el trabajo a distancia y menos la venta del vendedor en persona. Esto va a expulsar trabajadores que llevará tiempo reubicarlos. 
No se predice una depresión de varios años, pero no podemos especular con que ello no ocurra. Pensar es la clave. Ninguna receta estándar sirve hoy. Las tradicionales, las que son útiles, ya están en marcha.
Estatizar la deuda privada como se hizo en 1982 no será una opción, ni el Estado resiste más  apropiaciones de recursos públicos por parte del sector privado. Por lo tanto deberíamos pensar en un conjunto de medidas financieras complementarias.
POR EJEMPLO:
El BCRA debería redoblar la apuesta a la asistencia directa para mejorar el financiamiento de la economía. Es necesario saltearse a los bancos comerciales, dada la velocidad de caída de la economía, otorgando facilidades de financiamiento para el consumo y expandiendo el crédito hipotecario, otorgando redescuentos abundantes, básicamente a pequeños negocios, evitando las restricciones de los bancos para prestar.
Aliviar a deudores hipotecarios enganchados con créditos UVA, cambiando la fórmula actual por una tasa de interés fija. Los bancos otorgantes deben implementar la refinanciación de deudas vencidas y postergar los vencimientos 2020, comenzando desde la última cuota de amortización actual. Ayuda directa a los deudores morosos, mediante refinanciación a plazos posibles de pago. El BCRA debería abrir canales de asistencia directa a determinados sectores y otorgar préstamos a tenedores de tarjetas de crédito.
PRESTAMOS DEL BCRA EN LUGAR DE NUEVOS SUBSIDIOS DEL TESORO
·       Préstamos directos a empresa desde el BCRA, salteando a los bancos comerciales, mediante caución de acciones de empresas. De la misma manera que el BCRA toma una Letra del Tesoro y presta, aquí tomaría activos financieros (acciones) de la economía real.
·        Préstamos back to back. Se desembolsarían préstamos con garantías sobre cuentas del exterior. Si no se cancelan existe una contrapartida real.
·        Préstamos con avales personales de los accionistas. Pueden ser garantías reales del país (constitución de prendas e hipotecas).
·        Swap con contrato de recompra de acciones. El BCRA se queda con las acciones, pero los grupos empresarios se comprometen a recomprar dichos activos mediante opción de compra previo pago de una prima por parte de los accionistas (demostración de buena fe).
·        El BCRA puede inyectar dinero contra garantías reales sobre activos de residentes argentinos con fondos o bienes declarados en el blanqueo o antes de ello desde el exterior.
·       Adelanto de inversiones para capitalización por 18 meses. Los grupos empresarios que cuenten con activos por encima de los u$s100 millones deberían ser sometidos a un test de stress financiero para determinar la inyección de capital necesaria. Estos grupos empresarios tendrán 18 meses de plazo para capitalizar sus empresas o conseguir inversores privados dispuestos a capitalizarlas. Los que no logren atraer suficiente capital privado serán capitalizadas con fondos del Tesoro que podrá adquirir hasta un 40% de acciones preferidas con una tasa de interés fija de 6% anual en dólares. Si las acciones preferidas suscriptas por el Tesoro no son rescatadas en cinco años, automáticamente se transformarán en ordinarias (derecho a voto y cobro de utilidades).
·       Fondo de inversión temporal en activos privados por 5 años. Al finalizar el plazo de salida del Fondo, las acciones que no hayan sido rescatadas por sus accionistas originarios pueden salir a la oferta pública en la Bolsa de Comercio.

·       Habilitar bancos privados de inversión, para capitalizar deudas a los bancos comerciales acreedores que previamente canjeen pasivos por acciones.

¿Por qué GARANTIAS?
Argentina necesita que los empresarios tengan compromiso. Si los accionistas no confían en la recuperación de la empresa, el Estado debería replantearse la ayuda. No es el Estado (en abstracción) el que está financiando los sueldos. Es el contribuyente que en el futuro va a pagar impuestos para ayudar hoy  a una empresa o unos accionistas que probablemente tienen sus dólares en el exterior.
-¿Qué garantías tiene un contribuyente que los impuestos que deberían pagar sus hijos en el futuro no están financiando capitales que se fugaron al exterior en los últimos años?- La sociedad no puede ser socia de las perdidas, en todo caso el Estado puede ser “financista temporal”.
De la misma manera que la lluvia de inversiones no llega a los países donde sus mandos públicos nacionales tienen su propio dinero en el exterior; los bancos no prestan dinero a las empresas cuyos accionistas no asumen riesgos en su propia defensa. Si el accionista no confía en la recuperación de su empresa. ¿Por qué debería el Estado confiar en el accionista?
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar .