viernes, 26 de octubre de 2018

A 17 años de 2001, confluencias financieras y sociales 2018



A 17 años de la crisis del funcionamiento de las instituciones democráticas en Argentina, hoy puede sostenerse que no se han disipado las amenazas de un retorno al pasado caótico. Esta afirmación se evidencia en las propuestas gestoras de aquellas mismas falencias de quienes gobernaron hasta 2001-muchos technopols repetidos en este periodo- y, una oposición que tiene el desafío de encontrar los mecanismos adecuados para encarar una nueva fase superadora de un paradigma que exhibe claros síntomas de fatiga.
Luego de la catástrofe de 2001, la Argentina tuvo que enfrentar un conjunto de desafíos inéditos promovidos por el incumplimiento de sus obligaciones financieras internacionales y el estallido social interno, que transformaron el escenario político en el que se concedían los vínculos simbólicos. Hoy el furibundo endeudamiento de 30 meses-IS16-2S18-ha concentrado vencimientos imposibles de afrontar desde 2020 hasta 2022 (próximo periodo presidencial). Esto no significa que su percepción por parte de los mercados, anticipe el escenario menos deseable.
Nunca un gobierno argentino se desgastó tanto en tan solo 12 meses de gestión (octubre 2017-octubre 2018) como el de Mauricio Macri. De esta manera, en la Argentina se verificó una tendencia que indica que en los países que vuelven a aplicar las políticas neoliberales, e incurren en crisis financieras, ya al borde de la cesación de pagos, es casi inevitable la intervención del FMI. Todo esto se debe a que la ideología hegemónica dominante se ha orientado desde los países desarrollados hacia los países emergentes, como reflejo de la expansión de la globalización de los mercados y la expansión del capitalismo financiero.
Dada la creciente caída del salario y el empeoramiento de las condiciones de vida de los últimos meses, lo asombroso no es que los ciudadanos ayer se manifestaran pidiendo que no se apruebe el presupuesto, sino que en estos meses, hayan sufrido en forma creciente, en silencio, atolondrados.
Aunque el FMI tiene hoy oficinas en el BCRA, este organismo está dirigido por representantes de los países industrializados, quienes señalan que “el mejor gobierno es un gobierno pequeño que resigna funciones que el estado no desempeña con éxito merced a su consabida ineficiencia y corrupción, a favor de una supuesta-no siempre probada- mayor eficiencia y ética proveniente del sector privado (Stiglitz). En tal sentido, quiere significarse que las políticas públicas-en lo que hace a la política económica-necesita un equilibrio entre el papel de los mercados y el papel del gobierno. Dicha conclusión emerge en forma diáfana, cuando se contextualizan las circunstancias relativas a decisiones de políticas públicas.
En el caso argentino, la presente aplicación de las mencionadas políticas, no solo vienen afectando el funcionamiento de las instituciones-sucesiones de ministros del área económica y presidentes del BCRA-, sino que pueden implicar unos costos inusitados, en términos sociales en diferentes localidades del país, como sucedió en 2001, generando una inestabilidad de magnitud, y aun en todos los aspectos (Gervasoni).
¿Será que nuevamente la dominancia ideológico-tecnocrática del FMI, en contraposición con la aguda brecha social se irá consolidando y finalizará “soltándonos la mano” otra vez, generando una crisis financiera e institucional?  No lo sabemos.
En el interior del Estado argentino, los problemas económicos y políticos acontecen a través de una burocracia disciplinada-exacerbada y con altos  estándares de corrupción-eufemísticamente: conflicto de intereses-, así como un endeudamiento creciente y extravagante que se ha tornado insustentable.
Si el desempleo irá creciendo, esto será antes de un potencial estallido social, que viene expresándose en esta crisis que transcurre desde diciembre de 2017. La desigualdad ya es de gran magnitud, medida por indicadores de distintas entidades. La pobreza es una consecuencia de la desigualdad (Tilly). Es importante esta sencilla ilustración de Charles Tilly, cuando se vuelven a cruzar los temas de pobreza y desigualdad (Stiglitz).
Alain Touraine expresa la insuficiencia de las democracias representativas, debilitadas en las sociedades que se han alejado de la esfera gubernamental con gran impacto social. (…Quisimos que la democracia fuera representativa y estuvo bien que así fuera; sin embargo, actualmente es necesario identificar los intereses que son representables y asegurar que los dirigentes sean efectivamente representativos, más que de los intereses particulares o de su propio interés, del interés general que incluye el respeto y la protección de las minorías. Hay que decir que en ese terreno las democracias han retrocedido, porque las sociedades democráticas actuales ya no están divididas, a diferencia de la sociedad industrial, entre una minoría de dirigentes y una mayoría de trabajadores, sean independientes o dependientes, porque en la sociedad postindustrial dominada por los intereses financieros y regida por las políticas neoliberales, son cada vez mayores los sectores de la población desprotegidos y marginados…) El capitalismo contemporáneo genera todo tipo de desequilibrios y áreas críticas: crisis ecológicas, marginalización, desempleo, y desigualdad en el desarrollo de diferentes sectores de la economía. La vorágine en que se sumergió el país desde 2001 por lo menos hasta mayo de 2002: corralito, resistencia social, estado de sitio, estallido social generalizado, sucesión de autoridades, cesación de pagos, devaluación, depresión continuada, inflación y sobretodo, indignación y perplejidad generalizada ( Laclau). El caos político en que cayó el gobierno de De la Rúa se manifestó en la violencia de los saqueos y en la presencia masiva de gente en las calles, desafiando el estado de sitio y mostrando una desobediencia civil inédita, pero también en la resistencia de las Fuerzas Armadas a distribuir alimentos entre los sectores más pobres de la población (que habría sido solicitada por el Presidente) y, fundamentalmente, en la falta de políticas para atender la emergencia, que luego de las varias sucesiones provisionales-en el marco del sistema presidencialista-, pudieron ser implementadas por Eduardo Duhalde, a partir de su designación por parte del Poder Legislativo. Hoy el gobierno de María Eugenia Vidal suplica a las iglesias católica y evangélica que la ayuden, en circunstancias similares, donde las Fuerzas de Seguridad, están en las fronteras y las que están en las ciudades, se ocupan del “orden interno”.
El gobierno aun está a tiempo de evitar males mayores, la dinámica de una crisis no se puede prever, un estallido social con consecuencias dramáticas como las de 2001 puede evitarse cambiando el rumbo que hace 17 años llevo el país al colapso.



domingo, 23 de septiembre de 2018

martes, 28 de agosto de 2018

¿Fin de ciclo?




“Todos podemos opinar en democracia”, dijo una señora en la peluquería. Sería una falsedad decir que para hablar de política hay que tener formación intelectual. En absoluto…
No es que esto y algunas otras cosas sean ficciones. “Todo es falaz”, solo que el gobierno tiene algún que otro desliz y en el medio se le escapa alguna verdad. Engañaron en campaña. Pero hace 7 meses comunicaron un crecimiento de 3.5% y ahora que caeremos un 1%, respaldaron un dólar de $20 para diciembre de 2018 y en este instante cuesta $32. La inflación iba a ser de 12% y ya pasamos el 20% en julio-faltan 5 meses-.  Por lo menos “piden disculpas”, dijo la señora ingenuamente.
Se le está soterrando todo el Sarmiento a esta familia. Mientras gobiernan con dos mantras que les libera la mente: “se robaron todo” y “la pesada herencia”, estos desfachatados y los que ya echaron-a quienes se les viene la noche-, siguen traicionando a la ciudadanía. Son tan atrasados que creen que ducharse con agua caliente y encender la estufa es un derroche. Tener un plasma en 2018 en Argentina es solo para González Fraga y su alcurnia. Cada vez tienen menos amigos en las escuelas y las universidades. Conservan más amigos entre comentaristas del relato “pautado” y funcionarios de Comodoro Pro.
¿Pobreza cero? Si no han hecho nada para mejorar la vida de los ciudadanos. No es algo que les preocupe. Solo les incentiva el hecho de hacer negocios para ellos vertiginosamente, como si se fuera a terminar el mundo. Rapacerías que la gente de a pie no discierne: u$s 36.000 millones de intereses en Lebacs que se fugaron, auto indulto de multas para el correo-quebrado por la familia Macri-, perdón de deudas a los amigos-supuestos dueños de las empresas energéticas y la casita de fin de semana con lago-. Hoy Molinos recibió el perdón oficial de Macri a u$s70 millones por decreto. Baja de impuestos al complejo sojero y las empresas mineras, blanqueo de dinero negro evadido de la Argentina por mas u$s 100.000 millones, porque los corren del exterior.
El financiamiento de este engendro diabólico proviene de préstamos carísimos, una llamarada inflacionaria y leyes que licuan los ingresos fijos de asalariados, jubilados y pensionados.  Pagan los que menos tienen con caída del poder adquisitivo.
Estos hijos de funcionarios y asesores civiles de la dictadura llevan apellidos repetidos como Prat Gay, Peña, Sturzenegger, solo por mencionar tres. En las manifestaciones populares se corea: “Macri basura, vos sos la dictadura”. Yo no creo que sea la dictadura, es mucho peor que eso, porque a Macri y Lopérfido les dio igual hablar de 30.000 u 8.000 los desaparecidos.
Macri no solo no gobierna-terceriza todo-, sino que él y sus ministros han sido y son un instrumento para avergonzar al país y someterlo nuevamente. 
A Macri lo convencieron un grupo de bandidos más avispados y otros transgresores significativos que podía ser presidente e inclusive gobernar a los argentinos. Confieso y hay un video de 2013 en Youtube que certifica que nunca imagine que pudiera ganar elecciones nacionales. Macri vio la encuesta de Duran Barba (que decía que el promedio de los televidentes tiene la comprensión de un niño de 9 años), por eso creyendo que todos los ciudadanos tenían la misma profundidad pensante, especuló con que esa insuficiencia le permitiría vivir engañándolos. Eso solo funciono con un 20% y dura solo un tiempo. Al 50% no lo pudo engañar y al otro 30%  solo lo movió el anti peronismo visceral.
CAMBIEMOS llegó al gobierno para que gobiernen las corporaciones  trasnacionales y los oligopolios, con el trajín incansable de los medios periodísticos que disimulan cualquier cosa. CAMBIEMOS no vino a cambiar, sino a recuperar. CAMBIEMOS no gobierna, solo hace campañas. La política la hacen abierta y encubiertamente actores que constituyen lo peor que en otros tiempos proporcionaron los partidos políticos mayoritarios. Incorporaron espantosos perjuros intrigantes y proscriptos malhechores, como operadores políticos y legislativos. Algunos están en “la mesa chica de Macri”. Otros son promotores del embajador de CAMBIEMOS Martin Losteau-que fue ministro de Cristina y presidente del banco Provincia de Scioli-.
Lázaro Báez ha de convertirse en un carterista de trenes cuando esta pesadilla termine. Hoy gobierna el elenco estable de la corrupción estructural argentina, una fuerza “parapolítica”, que fue compinche de la dictadura cívico militar entre 1976-1983. Han restituido todos los fracasos acoplados: devaluación, inflación, presos políticos, guerra al malón, muertos en represión, alimentos caros, pobreza, recorte de derechos adquiridos, vuelta al FMI, otorgamiento de privilegios a los oligopolios y a las trasnacionales, entrega de los intereses nacionales. No parece una alianza de partidos, parece un organismo tercerizado para saquear dólares fugándolos al exterior poniendo al país de rodillas. Reconozco que algunas cuestiones son novedosas, como acuerdos de pesca con los usurpadores de Malvinas y Bases Militares en Neuquén.
No volvimos al mundo, pusieron a Prat Gay para pagarle a los fondos buitres más de lo que ellos mismos hubiesen deseado en tiempo record. Este gobierno nos ha puesto en ridículo ante el mundo, figurando el presidente en “los Panamá Papers”. Sus ministros pedían inversiones y a la vez explicaban que no traerían sus ahorros depositados en el exterior, porque no estaban dadas las condiciones de confianza. Casi todos los ministros tienen empresas y cuentas “off shore”, incluyendo dos expertos en fugar divisas para terceros, y seguir haciéndoles ganar dinero a sus ex empleadores. Se destripan de risa muchos, pero en el exterior los académicos están horrorizados.
Con la colaboración de quienes votaron las leyes para empobrecer a los ciudadanos y favorecer a los fondos buitres, Macri abochorno al Congreso de la Nación, modificando por decreto otra ley votada en forma conjunta con el bloque de Massa para que pueda blanquearse el dinero negro de sus familiares amigos y allegados. Ni hablar de la sangre derramada de los héroes de Malvinas que clama. Se firmaron convenios de pesca con los usurpadores de nuestra soberanía y el jefe de gabinete de ministros fue a rendirles homenaje a los caídos de Inglaterra, mientras se les niega las pensiones a los combatientes argentinos. Una buena parte de los ciudadanos que defiende a CAMBIEMOS tal vez sabe lo que dice, pero no todos saben de qué hablan. “Los que tiene dinero no van a robar”, decían los más torpes. Parafraseando La Biblia: “el que ama el dinero nunca se saciara de él”. Tampoco son empresarios. ¡Qué va!Ser empresario es algo más que ganar licitaciones. Este no es un gobierno de empresarios, es un gobierno de Ceos y dueños fulleros. Para durar muchos años en el puesto de CEO de una corporación trasnacional, es necesario “decir que si”. En el mejor de los casos he visto gente honesta, que vive agachando la cabeza y no ante Dios, sino ante su estabilidad monetaria y ciertos privilegios. Esclavitud disfrazada. Los Ceos no deciden más allá de que el tesorero de un club. Cumplen órdenes de la dirección que está en el exterior. En Europa sos “sudaca” y en EE.UU. Argentina es México. Muchas veces tienen que decir sí; e ir a mentir o negar en algo en un juicio, otros tienen que llevar coimas, o miran para otro lado. Son sabedores que sus empleadores contaminan la naturaleza o venden fumigadores cancerígenos, alcohol, etcétera. Decir si a vender en negro y evadir impuestos, o contrabandear es normal para muchos dueños a quienes no les entran las balas.
Vinieron para gestionar…gerenciar…es que llegan del sector privado “más malo moral, ética y profesionalmente”. No son empresarios argentinos ni fundadores. Para ser justo diré que ninguna empresa decente ni eficiente mantiene en sus cargos a sus Ceos con los resultados que estos ministros muestran delante. No duran un solo trimestre con menos del 1% de los errores que han cometido.  Solo son Ceos “si señor”, testaferros, traders de títulos donde sus padres depositaron sus fortunas por años y años y luego les consiguieron empleos. Otros funcionarios provienen de empresas, confesas ganadores de licitaciones con coimas. Hay gente que defiende a CAMBIEMOS señalando algunos sindicalistas gordos deshonestos, creyendo que eso invalida la lucha por los derechos del trabajo que lograron humildes delegados de fábrica, mediante huelgas, durante 100 años. Meten todo en la misma bolsa, “son vagos”, pero gracias a muchos que hicieron historia trabajamos jornadas de 8 horas, gozamos de vacaciones y aguinaldo pago.
Hablar de Ciencia Política es bastante distinto a hablar de corrupción. Me parece raro que haya tanta gente que sepa de corrupción y de lo que pasa en Comodoro Py, antes que se dé a conocer oficialmente. Veo esas nuevas incumbencias vulgares, repletas de egresados, por cierto. La corrupción es campo del periodismo, la justicia y la policía. Han surgido dos nuevos sujetos, el “perito crucificador” y el “calumniador serial” que puede equivocarse y pedir perdón en letra chica, sin ningún costo.
Es verdad que durante el gobierno anterior hubo hechos de corrupción. Inclusive desde  la fundación del mundo hubo corrupción, en todos los gobiernos. Así funciona aun hoy la política en todo el mundo. -¿Cómo?- Una empresa le da dinero a CAMBIEMOS (no le va a dar a Evo Morales ni a Lula) y CAMBIEMOS roba identidades-según mas de mil testimonios- para justificar “dinero negro” que le da la empresa para hacer campaña. Otras empresas les dan coima a los funcionarios de gobiernos populistas para ganar licitaciones y permitirles “hacer caja política”. Guste o no. Esa es la verdad. Corrupto es todo. No hay corruptos buenos y corruptos malos. El presidente es un político rico, no tanto por merito propio, sino porque en Argentina existía algo que se llamaba “la patria contratista”. Muchos no saben de qué se hablaba en el patio de cualquier casa politizada cuando no había TV color. Entonces no tenía exposición un inescrupuloso tesorero de dinero de la política. En estos días me sorprendió el ministro Dietrich, a quien lo vi inusitadamente agitado-pidiéndole plata al Banco de la Nación-con el asunto de la suspensión de la obra pública y los cuadernos, corre peligro el sistema PPP. ¿Sera que él es un experto en venta de automóviles de agencia y ser ministro del Poder Ejecutivo es más complicado?
La UCR merece un párrafo aparte. Dejo de ser un partido para ser una muleta con la que gobierna el PRO. La UCR es un pariente ideológico, lo mismo que sus ex miembros de la Coalición Cívica y otros ex colaboracionistas de golpes de Estado. Un grupo de corruptos e ignorantes gobierna gracias a la UCR y Elisa Carrió, con el apoyo de todo el arco anti peronista visceral, los medios hegemónicos, la gendarmería y el partido judicial.
Alguien me pregunto: ¿Usted no ve nada bien de CAMBIEMOS?
Por supuesto que sí, soy profesor de las Maestrías de Negocios. Tienen muchos meritos: “10 en marketing, comunicación y ventas”. De lo que carecen es de gestión, sin hablar de la ausencia de contenidos intelectuales y la imprevisión para ocultar toda esa escasez.
A esta altura parecería que políticamente, CAMBIEMOS no tiene nada más para ofrecer al país.