martes, 28 de agosto de 2018

¿Fin de ciclo?




“Todos podemos opinar en democracia”, dijo una señora en la peluquería. Sería una falsedad decir que para hablar de política hay que tener formación intelectual. En absoluto…
No es que esto y algunas otras cosas sean ficciones. “Todo es falaz”, solo que el gobierno tiene algún que otro desliz y en el medio se le escapa alguna verdad. Engañaron en campaña. Pero hace 7 meses comunicaron un crecimiento de 3.5% y ahora que caeremos un 1%, respaldaron un dólar de $20 para diciembre de 2018 y en este instante cuesta $32. La inflación iba a ser de 12% y ya pasamos el 20% en julio-faltan 5 meses-.  Por lo menos “piden disculpas”, dijo la señora ingenuamente.
Se le está soterrando todo el Sarmiento a esta familia. Mientras gobiernan con dos mantras que les libera la mente: “se robaron todo” y “la pesada herencia”, estos desfachatados y los que ya echaron-a quienes se les viene la noche-, siguen traicionando a la ciudadanía. Son tan atrasados que creen que ducharse con agua caliente y encender la estufa es un derroche. Tener un plasma en 2018 en Argentina es solo para González Fraga y su alcurnia. Cada vez tienen menos amigos en las escuelas y las universidades. Conservan más amigos entre comentaristas del relato “pautado” y funcionarios de Comodoro Pro.
¿Pobreza cero? Si no han hecho nada para mejorar la vida de los ciudadanos. No es algo que les preocupe. Solo les incentiva el hecho de hacer negocios para ellos vertiginosamente, como si se fuera a terminar el mundo. Rapacerías que la gente de a pie no discierne: u$s 36.000 millones de intereses en Lebacs que se fugaron, auto indulto de multas para el correo-quebrado por la familia Macri-, perdón de deudas a los amigos-supuestos dueños de las empresas energéticas y la casita de fin de semana con lago-. Hoy Molinos recibió el perdón oficial de Macri a u$s70 millones por decreto. Baja de impuestos al complejo sojero y las empresas mineras, blanqueo de dinero negro evadido de la Argentina por mas u$s 100.000 millones, porque los corren del exterior.
El financiamiento de este engendro diabólico proviene de préstamos carísimos, una llamarada inflacionaria y leyes que licuan los ingresos fijos de asalariados, jubilados y pensionados.  Pagan los que menos tienen con caída del poder adquisitivo.
Estos hijos de funcionarios y asesores civiles de la dictadura llevan apellidos repetidos como Prat Gay, Peña, Sturzenegger, solo por mencionar tres. En las manifestaciones populares se corea: “Macri basura, vos sos la dictadura”. Yo no creo que sea la dictadura, es mucho peor que eso, porque a Macri y Lopérfido les dio igual hablar de 30.000 u 8.000 los desaparecidos.
Macri no solo no gobierna-terceriza todo-, sino que él y sus ministros han sido y son un instrumento para avergonzar al país y someterlo nuevamente. 
A Macri lo convencieron un grupo de bandidos más avispados y otros transgresores significativos que podía ser presidente e inclusive gobernar a los argentinos. Confieso y hay un video de 2013 en Youtube que certifica que nunca imagine que pudiera ganar elecciones nacionales. Macri vio la encuesta de Duran Barba (que decía que el promedio de los televidentes tiene la comprensión de un niño de 9 años), por eso creyendo que todos los ciudadanos tenían la misma profundidad pensante, especuló con que esa insuficiencia le permitiría vivir engañándolos. Eso solo funciono con un 20% y dura solo un tiempo. Al 50% no lo pudo engañar y al otro 30%  solo lo movió el anti peronismo visceral.
CAMBIEMOS llegó al gobierno para que gobiernen las corporaciones  trasnacionales y los oligopolios, con el trajín incansable de los medios periodísticos que disimulan cualquier cosa. CAMBIEMOS no vino a cambiar, sino a recuperar. CAMBIEMOS no gobierna, solo hace campañas. La política la hacen abierta y encubiertamente actores que constituyen lo peor que en otros tiempos proporcionaron los partidos políticos mayoritarios. Incorporaron espantosos perjuros intrigantes y proscriptos malhechores, como operadores políticos y legislativos. Algunos están en “la mesa chica de Macri”. Otros son promotores del embajador de CAMBIEMOS Martin Losteau-que fue ministro de Cristina y presidente del banco Provincia de Scioli-.
Lázaro Báez ha de convertirse en un carterista de trenes cuando esta pesadilla termine. Hoy gobierna el elenco estable de la corrupción estructural argentina, una fuerza “parapolítica”, que fue compinche de la dictadura cívico militar entre 1976-1983. Han restituido todos los fracasos acoplados: devaluación, inflación, presos políticos, guerra al malón, muertos en represión, alimentos caros, pobreza, recorte de derechos adquiridos, vuelta al FMI, otorgamiento de privilegios a los oligopolios y a las trasnacionales, entrega de los intereses nacionales. No parece una alianza de partidos, parece un organismo tercerizado para saquear dólares fugándolos al exterior poniendo al país de rodillas. Reconozco que algunas cuestiones son novedosas, como acuerdos de pesca con los usurpadores de Malvinas y Bases Militares en Neuquén.
No volvimos al mundo, pusieron a Prat Gay para pagarle a los fondos buitres más de lo que ellos mismos hubiesen deseado en tiempo record. Este gobierno nos ha puesto en ridículo ante el mundo, figurando el presidente en “los Panamá Papers”. Sus ministros pedían inversiones y a la vez explicaban que no traerían sus ahorros depositados en el exterior, porque no estaban dadas las condiciones de confianza. Casi todos los ministros tienen empresas y cuentas “off shore”, incluyendo dos expertos en fugar divisas para terceros, y seguir haciéndoles ganar dinero a sus ex empleadores. Se destripan de risa muchos, pero en el exterior los académicos están horrorizados.
Con la colaboración de quienes votaron las leyes para empobrecer a los ciudadanos y favorecer a los fondos buitres, Macri abochorno al Congreso de la Nación, modificando por decreto otra ley votada en forma conjunta con el bloque de Massa para que pueda blanquearse el dinero negro de sus familiares amigos y allegados. Ni hablar de la sangre derramada de los héroes de Malvinas que clama. Se firmaron convenios de pesca con los usurpadores de nuestra soberanía y el jefe de gabinete de ministros fue a rendirles homenaje a los caídos de Inglaterra, mientras se les niega las pensiones a los combatientes argentinos. Una buena parte de los ciudadanos que defiende a CAMBIEMOS tal vez sabe lo que dice, pero no todos saben de qué hablan. “Los que tiene dinero no van a robar”, decían los más torpes. Parafraseando La Biblia: “el que ama el dinero nunca se saciara de él”. Tampoco son empresarios. ¡Qué va!Ser empresario es algo más que ganar licitaciones. Este no es un gobierno de empresarios, es un gobierno de Ceos y dueños fulleros. Para durar muchos años en el puesto de CEO de una corporación trasnacional, es necesario “decir que si”. En el mejor de los casos he visto gente honesta, que vive agachando la cabeza y no ante Dios, sino ante su estabilidad monetaria y ciertos privilegios. Esclavitud disfrazada. Los Ceos no deciden más allá de que el tesorero de un club. Cumplen órdenes de la dirección que está en el exterior. En Europa sos “sudaca” y en EE.UU. Argentina es México. Muchas veces tienen que decir sí; e ir a mentir o negar en algo en un juicio, otros tienen que llevar coimas, o miran para otro lado. Son sabedores que sus empleadores contaminan la naturaleza o venden fumigadores cancerígenos, alcohol, etcétera. Decir si a vender en negro y evadir impuestos, o contrabandear es normal para muchos dueños a quienes no les entran las balas.
Vinieron para gestionar…gerenciar…es que llegan del sector privado “más malo moral, ética y profesionalmente”. No son empresarios argentinos ni fundadores. Para ser justo diré que ninguna empresa decente ni eficiente mantiene en sus cargos a sus Ceos con los resultados que estos ministros muestran delante. No duran un solo trimestre con menos del 1% de los errores que han cometido.  Solo son Ceos “si señor”, testaferros, traders de títulos donde sus padres depositaron sus fortunas por años y años y luego les consiguieron empleos. Otros funcionarios provienen de empresas, confesas ganadores de licitaciones con coimas. Hay gente que defiende a CAMBIEMOS señalando algunos sindicalistas gordos deshonestos, creyendo que eso invalida la lucha por los derechos del trabajo que lograron humildes delegados de fábrica, mediante huelgas, durante 100 años. Meten todo en la misma bolsa, “son vagos”, pero gracias a muchos que hicieron historia trabajamos jornadas de 8 horas, gozamos de vacaciones y aguinaldo pago.
Hablar de Ciencia Política es bastante distinto a hablar de corrupción. Me parece raro que haya tanta gente que sepa de corrupción y de lo que pasa en Comodoro Py, antes que se dé a conocer oficialmente. Veo esas nuevas incumbencias vulgares, repletas de egresados, por cierto. La corrupción es campo del periodismo, la justicia y la policía. Han surgido dos nuevos sujetos, el “perito crucificador” y el “calumniador serial” que puede equivocarse y pedir perdón en letra chica, sin ningún costo.
Es verdad que durante el gobierno anterior hubo hechos de corrupción. Inclusive desde  la fundación del mundo hubo corrupción, en todos los gobiernos. Así funciona aun hoy la política en todo el mundo. -¿Cómo?- Una empresa le da dinero a CAMBIEMOS (no le va a dar a Evo Morales ni a Lula) y CAMBIEMOS roba identidades-según mas de mil testimonios- para justificar “dinero negro” que le da la empresa para hacer campaña. Otras empresas les dan coima a los funcionarios de gobiernos populistas para ganar licitaciones y permitirles “hacer caja política”. Guste o no. Esa es la verdad. Corrupto es todo. No hay corruptos buenos y corruptos malos. El presidente es un político rico, no tanto por merito propio, sino porque en Argentina existía algo que se llamaba “la patria contratista”. Muchos no saben de qué se hablaba en el patio de cualquier casa politizada cuando no había TV color. Entonces no tenía exposición un inescrupuloso tesorero de dinero de la política. En estos días me sorprendió el ministro Dietrich, a quien lo vi inusitadamente agitado-pidiéndole plata al Banco de la Nación-con el asunto de la suspensión de la obra pública y los cuadernos, corre peligro el sistema PPP. ¿Sera que él es un experto en venta de automóviles de agencia y ser ministro del Poder Ejecutivo es más complicado?
La UCR merece un párrafo aparte. Dejo de ser un partido para ser una muleta con la que gobierna el PRO. La UCR es un pariente ideológico, lo mismo que sus ex miembros de la Coalición Cívica y otros ex colaboracionistas de golpes de Estado. Un grupo de corruptos e ignorantes gobierna gracias a la UCR y Elisa Carrió, con el apoyo de todo el arco anti peronista visceral, los medios hegemónicos, la gendarmería y el partido judicial.
Alguien me pregunto: ¿Usted no ve nada bien de CAMBIEMOS?
Por supuesto que sí, soy profesor de las Maestrías de Negocios. Tienen muchos meritos: “10 en marketing, comunicación y ventas”. De lo que carecen es de gestión, sin hablar de la ausencia de contenidos intelectuales y la imprevisión para ocultar toda esa escasez.
A esta altura parecería que políticamente, CAMBIEMOS no tiene nada más para ofrecer al país.



domingo, 26 de agosto de 2018

Macri descartara versiones de default en EE.UU.


El presidente Macri descartara en persona, versiones de default en EE.UU.
Un déjà vu, que significa en francés: “ya visto antes”. No sé si es adecuada la definición de Wikipedia, porque habla de un tipo de paramnesia del reconocimiento-en contraposición a las paramnesias del recuerdo-de alguna experiencia que sentimos como si hubiésemos vivido previamente. Fundamentalmente se trata de un suceso que sentimos que ya vivimos, pero en realidad no. Es que esto puede ser peor. Esto podría ser algo nunca visto..
El fenómeno de las crisis financieras se incorporó oficialmente en la agenda mundial, y por lo tanto en el ámbito internacional, como una preocupación para los Estados de mayor grado de desarrollo económico y los organismos multilaterales de crédito, después de la denominada “Crisis de Lehman Brothers[1], fue luego de aquel “semestre trágico[2]” que pudo posicionarse con fuerza como tema de debate, remarcándose su asociación a las esferas de desregulaciones,  y falta de controles e intervenciones de los gobiernos. Desde 1994 las crisis financieras se han incrementado en distintos países-México, Tailandia, Malasia, Indonesia, Corea del sur, Rusia, Ecuador, Brasil, Argentina. Pero su relevancia adquirió un interés inquietante cuando Grecia, España, Portugal, Irlanda e Italia (2010) comenzaron a ser parte integrante de los desequilibrios internacionales. Todo esto se debía a que la ideología hegemónica por cuarenta años se había orientado y establecido desde los países desarrollados hacia los países emergentes, como reflejo de la expansión de la globalización de los mercados, la expansión del capitalismo financiero. En este entendimiento, la situación financiera internacional se había configurado como un emergente del avance de lo financiero sobre lo político, y  los actores a cargo en los países desarrollados dieron cuenta de ello.
En este marco, la diferencia para resolver los desequilibrios en los países desarrollados y emergentes han perjudicado en mayor medida a estos últimos, y esto responde en parte a la decisión de subordinar las políticas públicas a las diez reglas del Consenso de Washington[3], por ejemplo, para la región Latinoamericana en la década de los noventa[4], dejando paso al FMI, la tecnocracia internacional y las “mejores prácticas del mercado”. Así se trasformo en el rumbo aceptado por numerosos políticos, principalmente los adherentes al neoliberalismo (en Argentina Menem-De la Rúa, Collor de Mello en Brasil, Fujimori, Sánchez de Losada y Gutiérrez; en Perú, Bolivia y Ecuador respectivamente). El FMI había incluido la clásica receta, como factor previo a cualquiera de sus políticas de asistencia financiera. Los avances devinieron en un extraordinario aumento de la desigualdad y la pobreza, debido al endurecimiento de las exigencias de estos organismos y lo que denominare en adelante “el entorno neoliberal”[5]. El tema ha tomado especial protagonismo desde el inicio del nuevo milenio, aunque fue perfeccionado cuando supero las fronteras de los países emergentes, para concernir a los países desarrollados,  lo que elevó la incertidumbre de los países más ricos. Fue en ese contexto que la Argentina, asumió el papel de “mejor alumno del FMI”[6], no resguardando sus intereses, y adaptando sus políticas a los nuevos requerimientos del Consenso de Washington, una década antes de ingresar en el mayor default de la historia mundial, en diciembre de 2001.
Nunca un gobierno argentino se desgastó tanto en tan solo dos años de gestión como el de Fernando de la Rúa. Al momento de renunciar a su cargo de presidente de la Nación Argentina, la imagen positiva era sólo 4%[7]. De esta manera, en la Argentina se verificó una tendencia que indicaba que en los países que habían aplicado políticas neoliberales e incurrido en crisis financieras, ya al borde de la cesación de pagos, era casi inevitable la caída del gobierno (Ecuador[8], Indonesia[9], Malasia[10], etcétera) ante la imposibilidad de manejar sus consecuencias. Ese desgaste del ex presidente De la Rúa, que también afectó a buena parte de la dirigencia política del país. El caos político en que cayó el gobierno de De la Rúa, no sólo se manifestó en la violencia de los saqueos y en la presencia masiva de gente en las calles, desafiando el estado de sitio y mostrando una desobediencia civil inédita, sino también en la resistencia de las Fuerzas Armadas a distribuir alimentos entre los sectores más pobres de la población (que habría sido solicitada por el Presidente) y, fundamentalmente, en la falta de políticas para atender la emergencia, que luego de las varias sucesiones provisionales-en el marco del sistema presidencialista-, pudieron ser implementadas por Eduardo Duhalde[11], a partir de su designación por parte del Poder Legislativo.






[1] PricewaterhouseCoopers International Limited, Lehman Brothers Bankruptcy, “Lessons learned for the survivors Informational presentation for our clients”, August 2009
 
[2] Así se denomino el periodo comprendido entre el ultimo trimestre de 2008-con la quiebra de Lehman Brothers y el final del primer trimestre de 2009, cuando la economía mundial, comienza a recuperarse del shock.
[3] El Consenso de Washington incluye estos 10 puntos: 1. Disciplina presupuestaria de los gobiernos. 2. Reorientar el gasto gubernamental a áreas de educación y salud 3. Reforma fiscal o tributaria, con bases amplias de contribuyentes e impuestos moderados. 4. Desregulación financiera y tasas de interés libres de acuerdo al mercado. 5. Tipo de cambio competitivo, regido por el mercado. 6. Comercio libre entre naciones. 7. Apertura a inversiones extranjeras directas. 8. Privatización de empresas públicas. 9. Desregulación de los mercados. 10. Seguridad de los derechos de propiedad.
[4] Casilda Béjar, Ramón, “América Latina y el Consenso de Washington”, boletín económico de ICE n° 2803, del 26 de abril al 2 de mayo de 2004
[5] Tigani, Eugenio Pablo, FMI, BCE, Fed, Treasury US, políticos funcionales al marco teórico neoliberal, corporaciones internacionales , banca privada de inversión y comercial, calificadoras de riesgo, nuevos profesionales físicos, matemáticos, y sus nuevos productos derivativos financieros ofrecidos por Wall Street, lobbistas de la desregulación de los mercados contratados por las corporaciones para representar grupos de presión privatizadora en los Congresos, mercados financieros internacionales-bolsas de valores-fondos de inversión, capital de riesgo, private equity funds, hedge funds, fondos mutuales de pensión, fondos buitres, corredores de cambio, fijadores de tasas de interés y cambio-arbitrajistas-, sistema financiero en las sombras, comisión de valores, especuladores, universidades formadoras y promotoras ideológicas, buffetes de abogados top, economistas funcionales, consultores de alta dirección extranjeras y locales, etcétera.
[6] IMF (International Monetary Fund), WBG (World Bank Group) Boards of governors annual meetings, Washington, D.C., Press Release No. 5, October 6 - 8, 1998, Statement by the Hon. CARLOS SAUL MENEM, President of the REPUBLIC OF ARGENTINA, at the Annual Meetings of the Boards of Governors of the International Monetary Fund and the World Bank Group
[9] Sánchez Moreno, Montserrat, “Transición y democratización en Asia-Pacífico: El caso de Indonesia.”, Revista CIDOB d’Afers Internacionals, núm. 78, p. 141-158
[10] García, Jaime, “Malasia y la crisis internacional”, Panorama Mundial, boletín electrónico del IDEI,
Año 1 - No 1 - abril 2009


[11] Discurso de Eduardo Duhalde anunciando el lanzamiento del Plan Jefas y Jefes de Hogar en


viernes, 27 de julio de 2018

2001. FMI, Tecnocracia y Crisis


Esta investigación es extraordinariamente oportuna e indicada para analizar y comparar ciertas cuestiones del contexto actual. Vemos como ex funcionarios de los gobiernos de Menem y la Alianza: Dujovne, Sturzenegger, Frigerio, Patricia Bullrich, Hernán Lombardi, por mencionar algunos; ellos son, ascendidos y repetidos  “technopols”.- Protagonistas ya, de otra crisis financiera y el regreso al FMI. El trabajo considera el fracaso de la presidencia de Fernando De la Rúa (1999 - 2001), que terminó anticipadamente con una renuncia inevitable en medio de la crisis económica, social y política más grave que recuerde la democracia argentina, hasta este momento. Para hacerlo, se analizo el caso a partir de la teoría de las élites tecnocráticas en el gobierno. La ciencia política ha investigado, con diferentes enfoques, acerca del ascenso de las élites tecnocráticas al poder, o el rol que desempeñan en la implementación de reformas neoliberales. Pero se ha escrito menos acerca del fracaso de los tecnócratas, o de su rol en las crisis de gobernabilidad. Periodizando el gobierno de De la Rúa, observando sus medidas de ajuste y sus gabinetes, comparando su fase de tecnocratización con la de Carlos Menem y la reciente crisis global, y analizando en contexto las estrategias del gobierno y sus resultados, se llega a la conclusión de que el papel que jugaron las élites tecnocráticas tuvo incidencia en el desenlace fatal de la presidencia de la Alianza. Se suele fantasear que encomendar a los economistas de formación técnica y orientación neoliberal es el camino para obtener confianza y recibir “lluvias de inversiones”. Pero la despolitización y delegación a la tecnocracia que precede al FMI, agota sus escasos recursos de credibilidad y legitimidad. Esto cuestiona algunos supuestos de ciertas teorías de las élites tecnocráticas democráticas a partir de los noventa: la evolución de la crisis mostró que el gobierno de la Alianza dependía de una base de gobernabilidad suficiente, y que la figura de los “ministros incondicionales al FMI” o los “amigables” presidentes del BCRA, no pudieron evitar el derrotero.
Los intentos de introducir reformas neoliberales por parte de nuevos partidos liberal-conservadores, grupos sociales, factores de poder y aún sectores del electorado partidarios de ese tipo de reformas económicas, no cesan. Pero ni el presidente Macri, ni los ministros Aranguren, Etchevere, Dietrich, Caputo, vice-ministros Quintana, Lopetegui son tecnócratas.
En defensa de aquellos tecnócratas se dirá que se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes. La experiencia “Cambiemos”, parecería una tentativa de reconstruir el neoliberalismo desde otro lado. No sabemos mucho aun, se trata de un fenómeno en marcha. Hoy no encontramos una palabra que forme parte de la jerga académica para definir esta inexperiencia, porque CEOCRACIA es una alusión irónica que no forma parte de la jerga académica.

Macri ratifico el rumbo y prometió la “normalización”



Una devaluación acumulada de 55% en un semestre, sin compensación mediante suba de retenciones a los productos agropecuarios. Siendo el aumento del dólar “punta a punta” del gobierno de 180% con el oficial y 107% desde la unificación con el paralelo. Ni Krieger Vasena con un gobierno de facto se atrevió a tanto. Aumentos de tarifas eléctricas y de gas extravagantes, con techo a las convenciones colectivas de trabajo. Todo esto sin un acuerdo de precios por lo menos temporal, por 180 días.
Es que el objetivo es la licuación del gasto público por vía de una llamarada inflacionaria, luego de una auto encerrona con la excusa de recibir el rescate del FMI. En realidad esto es solo para salvar a los bancos que angurrienta e inconscientemente, le prestaron dólares a la Argentina, a tasas inauditas. Súmese la fijación de una tasa de interés “chocante” por parte del BCRA para asegurar que hundiendo el dólar a 28 pesos o menos, los inversores financieros se sigan yendo con ganancias insuperables. La financiación de crédito de consumo se hace al 80%, el descubierto en cuenta corriente autorizado para Pymes 120%, el no autorizado 160%. Asistimos impresionados a una insólita ofensiva y amenaza de la Sociedad Rural al gobierno y al FMI, para  evitar el congelamiento de la baja de retenciones que pidió el organismo multilateral de crédito.
No veo el pláceme de la clase media boba a esta altura, aunque sigue apoyando porque prefiere perder calidad de vida, si es que “los otros” pierden más.
No advierto que la meta del gobierno sea erradicar la inflación y lograr una desahogada posición de la balanza de pagos, ni atraer inversiones, ni crecimiento, ni credibilidad, ni horizonte de previsibilidad. Este no es un plan de estabilización, es una ingeniosa receta de recesión enrarecida.
Hasta ahora  percibo una extraordinaria redistribución del ingreso en perjuicio del sector urbano trabajador comercial e industrial, íntegramente apropiado por el sector agro alimentico exportador concentrado y en menor medida para el sector estatal, reduciendo solo el déficit primario para generar recursos y atender las necesidades de financiamiento que amenazan un próximo incumplimiento en los pagos. No hay “normalización” de la economía, dicho en la terminología sistémica.
El paso que sigue enfrenta dos desafíos fundamentales, estrechamente relacionados. El mantenimiento del “orden”-también como es entendido en terminología sistémica, la garantía de orden-que podría llegar vía coerción para intentar suprimir la amenaza de un desborde popular descomunal y, cerrar los canales de acceso a un eventual próximo “gobierno populista”. Pero tener éxito en estos intentos implicaría la exclusión política de los sectores populares, cuya contra cara es alterar la paz social; que a su vez es un requisito indispensable para recuperar la confianza.
El gobierno tendría que parecer capaz de garantizar la paz social y la normalización de la economía, pero no convence. Hasta parece que la corporación mediática comienza a despegarse. No sorprende que la directora gerente del FMI venga en persona, es que justo en el final, cuando está a punto de retirarse, esto puede arruinar su esmerada trayectoria.
Para logar la “normalización” de la economía, sería necesario reducir las fluctuaciones de estos últimos dos años y medio y revertir la tendencia negativa alrededor de la cual se produjeron los titubeos del régimen. La gerencia financiera país (CFO) debería modificar las expectativas negativas, terminando con la rapacidad de las Lebacs y su reciente conversión en deuda en dólares vía licitaciones de billetes y emisión de deuda de corto plazo. En general, debería terminar con estos treinta meses, como requisito previo para establecer las bases de una economía con patrones de crecimiento normal, comenzando a reconvertir la estructura productiva, antes que las quiebras se vuelvan intensas.
¿Cómo logrará  el presidente Macri normalizar la tormenta que describe?
La “normalidad” del enfoque hegemónico mundial, no consiste en que sus líderes puedan venir de visita a la Argentina, sino en que la acumulación de capital se realice y garantice en favor de las empresas trasnacionales, en condiciones que se asegure una tasa alta de acumulación.
Sin las políticas de expansión del consumo popular que tenia la Argentina antes de que gobierne “Cambiemos”,  es muy difícil generar un mercado interno atractivo. Pero claro, un “boom de consumo” como el del gobierno anterior emergería solo de la “anormalidad”. Porque aunque ya vimos que nada de lo que repiten los “economistas vulgares”, los “no científicos”, es verdad; es menester seguir suponiendo que luego de un boom de crecimiento, nos acechará la amenaza de inflación, fuga de capitales y desarticulación de la estructura productiva por falta de dólares que, retraerá las inversiones y disparara una voraz especulación financiera que hará que los capitales productivos huyan.
¿No es lo qué es lo que está pasando ahora? – Entonces. -¿Qué es lo que propone el gobierno?
Por ahora continúa la restitución de la supremacía trasnacional y oligopólica, luego de la reconexión que se logro a través del sobreprecio de los fondos buitres y el levantamiento de las restricciones al movimiento de capitales, con el evidente saqueo financiero que venimos advirtiendo, para exportarlo hacia las economías desarrolladas.
Aun no hemos visto nada. Todo indica que vamos a un trance de inestabilidad de magnitud. Cuanto mayor sea la dilación, mayor será el desquicio, madurará retroalimentada la desinversión, la inflación y el problema futuro para conseguir los dólares que necesitará la economía, si es que retoma el crecimiento en algún momento. Cuanto más tarde en manifestarse el pico de esta crisis, mayor será el grado de depredación que sufra la economía, bajo el rol que asumió la especulación financiera. Hay que decir que a su vez se están lanzando a comprar dólares o invertir en Lebacs casi todos los ciudadanos con ahorros o excedentes mensuales, como defensa contra los riesgos cada vez más impredecibles de esta economía errática e inflacionaria. Casi todo el que puede está especulando, aunque la parte del león ya se la llevo el “capitalismo de amigos”, las grandes corporaciones y las entidades financieras.
De esta manera, cuanto más tarda en ahondarse la crisis que precede al desplome, más concluyente y obvias son las operaciones financieras, incluyendo rutinas cambiarias. Luis Caputo está sentado en la poltrona del BCRA. Aunque su pliego no pase la aprobación del Senado es tarde, la rapiña se aproxima a su límite, la conversión del capital productivo en capital financiero, provocará el disloque productivo, este se viene agudizando aceleradamente, y ahora lo hará más con la profundidad de la recesión auto infringida por el gobierno.
Sobrellevo una conmoción ambivalente. La razón es que sé que cuanto más se dilate este experimento mas deberá sufrir la ciudadanía y, más empinada y larga será la cuesta que tenga que remontar el próximo gobierno.