sábado, 4 de enero de 2020

GOBIERNA ALBERTO FERNANDEZ


Los agentes económicos esperan, desean o planean valores y comportamientos de las variables que no siempre coinciden con lo que luego efectivamente sucede, se concreta o se ejecuta. El análisis “ex-ante” de una variable es previo a que el evento ocurra. Ejemplo: la Ley de Presupuesto. Se hace en forma previa y se verifica luego de que los eventos ocurren (análisis ex post) y, 2019 aun no ha cerrado. Pero 2018 no debería  perderse de vista, antes de perder el juicio. El presupuesto ejecutado por el gobierno nacional, lo recaudado y gastado a lo largo del ejercicio fiscal 2018, las metas de inflación, el tipo de cambio; nada de lo pronosticado sucedió. La inflación no fue 12% sino 47%, el dólar no fue de $20 sino $40 y la tasa de crecimiento del PBI no fue +3.5%, sino (-2.7%). Inclusive los economistas del establishment acompañaron aquel pronóstico tan superlativamente inexacto.
Hay que cambiar el chip. Preside Alberto Fernandez, representa “El Frente de Todos”.  No pienses como Macri porque te vas a equivocar. No se le puede pedir a Fernandez que aplique las medidas del equipo del presidente saliente.
Pensemos. -¿Vos qué harías si fueras Martin Guzmán?- No te pregunto si fueras Sturzenegger y Prat Gay, porque eso ya pasó. La historia los evaluara.
¿Liberalizarías las importaciones? ¿Eliminarías el control de cambios-mal llamado Cepo-que impuso Macri? ¿Permitirías la compra de más de u$s200? ¿Bajarías el gasto primario como lo hizo Dujovne? 
Tratemos de especular cómo será el nuevo paradigma.
¿Quitarán más medicamentos a los ancianos? ¿Bajarán los derechos de exportación a la soja y la minería? ¿Subirán las tasas de las LELIQ? ¿Disminuirán el suministro de alcohol, algodón y jeringas a los hospitales? ¿Se prescindirá del gasto de tizas y pizarrones en las escuelas? ¿Se suspenderá el suministro de chalecos anti balas para los policías? ¿Se frenará la provisión de nafta para patrulleros? ¿Quitarán los nuevos planes sociales que otorgó el gobierno de Macri? (hoy representan más del 150% que en 2015). La respuesta es No, con un 90% de probabilidades asociadas de ocurrencia. Pero sigamos:
¿Eliminarán gastos políticos de campaña, diferidos?- Ej.: créditos con clausula UVA que se otorgaron a diestra y siniestra justo antes de las votaciones de octubre de 2017. -¿El costo del rescate-subsidio a los deudores-lo asumirá el gobierno actual?- Es muy probable.
¿Pedirán los u$s13.400 millones que falta desembolsar al FMI? ¿Seguirá el gasto en besamanos a reyes y presidentes que vienen a pasear a cambio de nada? ¿Duplicaremos otra vez la relación deuda/PBI en tres años y fugaremos su equivalente? ¿Inventaremos más y mejores bicicletas financieras? No parece posible.

LA OFUSCACION NO ES ACADEMICA

Según el diccionario, ofuscado, significa estar en un estado que impide pensar con claridad, lo que podemos traducir como confusión.  No se puede analizar la economía con visiones parciales, o por temas específicos, sin contextualizar. El enfoque macroeconómico apunta al nivel agregado. Agrupa leyes que refieren el sistema económico considerándolo como un todo. “Agregado” no es igual a suma. Agregación nos refiere al conjunto de elementos homogéneos que forman parte de un cuerpo. Es decir, el carácter y comportamiento de agregados de poblaciones o cosas, no se puede obtener a partir de una simple generalización del carácter y comportamiento de los componentes individuales. Este comportamiento equívoco se denomina “falacia de la composición”.
Por lo tanto, la macroeconomía centra toda su atención, básicamente en el producto, la tasa de inflación, la tasa de desempleo y, en la Argentina más que nada, en la limitación que constituye la balanza de pagos.

ELEMENTOS QUE ARRIMAN UN PRONÓSTICO. ¿PRONOSTICO?

Prefiero describir herramientas de análisis que ayudan a establecer cierto grado de predictibilidad. Los agentes económicos tienen analistas que realizan un diagnostico: dónde estamos y porque, para identificar las causas estructurales y cíclicas de la situación actual.
¿Qué podrían hacer el policy-maker? ¿Cómo se espera que reaccionen las autoridades? ¿Qué medidas de política fiscal, monetaria-cambiaria van a adoptar? ¿Cómo podrían responder los agentes económicos ante las decisiones que adopten las autoridades? 

EL CORTO Y EL LARGO PLAZO

El corto es el periodo de tiempo en el cual alguno de los factores productivos no se puede modificar. Se considera que el stock de capital está fijo, porque no es posible incrementarlo o reducirlo en forma instantánea. Por eso presumir, propagar y difundir la solución optima, por el lado de la inversión es quimérica. O decir: “así la inversión no va a venir”. No. Por supuesto que no.
El largo plazo representa el período de tiempo en el cual todos los factores productivos se pueden ajustar óptimamente. Los factores de producción, incluido el stock de capital, se pueden modificar para llevar a cabo la producción de bienes y servicios con las cantidades de recursos óptimas. Pero hoy NO podemos más que, esperar el acuerdo de reestructuración de la deuda. Sin ello, nada es predictible. En ningún tiempo una frase definió un diagnóstico económico-social con tanta precisión: “tierra arrasada”.

PARA QUE SE COMPRENDA

El ejercicio comparativo se utiliza para comparar dos situaciones diferentes sin tener en cuenta el lapso de tiempo transcurrido entre uno y otro. Es como comparar dos fotografías.
Ej.: teníamos una fotografía inicial (diciembre de 2015), luego “pasaron cosas” y ahora tenemos una fotografía final (diciembre de 2019). Entre ambas imágenes transcurrió tiempo. La imagen inicial indicaba que la relación deuda/PBI era muy baja (alrededor de 50%, mayormente deuda en pesos). En cuatro años esa correspondencia (deuda/PBI) se duplica y, además se desarrolló en forma inversamente proporcional. Ahora la deuda en dólares supera holgadamente a los compromisos en pesos. La inflación supera en el doble el índice del Congreso de 2015. La figura final muestra una liquidez avasallada con alto riesgo de insolvencia fiscal intertemporal. La imposibilidad de cumplir con los compromisos en agosto de 2019 generó un default parcial de la deuda. Así podríamos ver (diciembre de 2015) versus (diciembre de 2019) y, como el desempleo se duplicó, el PBI per cápita cayó 10%, la inversión se desplomó, el consumo se derrumbó, el poder adquisitivo del salario perdió 25%, las jubilaciones perdieron 20% de poder de compra. La pobreza se descerrajó, las tasas de interés se quintuplicaron para las pymes, el dólar-como sea que se lo tome en 2019- es 5.5 veces más alto. En un análisis dinámico tomaríamos en cuenta el factor tiempo, para ver la evolución. Como si se tratara de una película de cuatro años y, observaríamos la evolución del PBI a lo largo del tiempo que cayó 6%. En dólares se destruyó casi 45% de la riqueza. Algunas de las empresas que perdieron, cerraron (alrededor de 20.000). Pero aquellas en que los balances demuestran que ganaron en pesos, “valen” la mitad en dólares.
¿Tienes idea de cómo explicarle esto último que pasó en su filial Argentina, a un CEO de una empresa japonesa?

*Profesor de Maestrías, Conferencista y consultor internacional. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, Presidente de HACER www.hacer.com.ar , autor de 6 libros, con: “2001, FMI, Tecnocracia y Crisis”.

martes, 16 de julio de 2019

La macroeconomía puede matar



El sosiego del dólar no pudo mejorar la azotada imagen pública de Mauricio Macri porque murieron 7 personas de frio en 3 días. Los fallecidos por hipotermia han tenido un tratamiento recóndito. En otro tiempo hubiera trascendido la verdadera tragedia que está viviendo buena parte de la ciudadanía. Es probable que la sociedad se vaya hartando de esperar. Ya no quedan más semestres.
Obviamente, el nivel de actividad dejo de caer con respecto a los meses nefastos de 2018, y a nivel macro, despunta una insignificante marca positiva. Pero en 2019 estamos peor que en 2018, que fue peor que 2017. La economía no despega. Todos los esfuerzos apuntan a llegar a las elecciones, sin que el dólar vuelva a hacer ruido. Para lograr esa meta, deberían renovarse un porcentaje importante de letras del Tesoro y la inflación debería ser menor a la máxima registrada por el gobierno de Cristina, convergiendo a tasas de 2% mensual. Los expertos en inflación del gobierno, no tienen nada para mostrar.
Que la economía sea un factor negativo a la hora de votar es un problema para el oficialismo. Recuerde que la sensación de bienestar del rebote 2017, ganó las elecciones. Aun en marzo de 2018 se hablaba de “Macri eterno”. Lograría 15% de inflación anual, dólar de $ 20 y crecimiento de 3.5% a fines del año 2018. Si hubiera logrado esos objetivos, la formula FF estaría 10 puntos abajo, en lugar de 6/8 puntos arriba.
Con la economía en contra, y una diferencia de 6/8 puntos porcentuales, todo indica que el “mientras tanto” será angustiante después de las PASO. Llegarán las elecciones de octubre, sin reactivación, con tipo de cambio más alto e inflación piso de 2%. Una inflación populista, con niveles de actividad y desempleo del tipo ultra ortodoxia.  
Si todo le sale bien al país, 2019 finalizaría con una caída del PBI de 1.5%. Y, en el último trimestre, estará 5% debajo del nivel que registró en el último trimestre que creció. La performance actual de la economía es la peor de las últimas  cuatro recesiones.
Tras la volatilidad del tipo de cambio, el FMI autorizó al BCRA a vender dólares dentro de la banda cambiaria, lo que ayudó a descomprimir la tensión. Así se mantuvo estable en torno a  $45 desde fines de abril hasta el momento con 14% de inflación acumulada en un trimestre y bajando el dólar a $43. Si el dólar solo siguiera la inflación, debería valer $51.75.
El gran interrogante es qué puede pasar con el dólar después de las PASO. Claro está que ello dependerá del resultado electoral.
En el escenario en el que FF gane las PASO por 6 o más puntos, el exceso de demanda de dólares por sobre la oferta treparía, obligando al BCRA a intervenir agresivamente en el mercado de cambios, vendiendo hasta u$s15.000 millones.
El dólar se escaparía, aunque hay divisas para evitar que el tipo de cambio se sujete. Entre julio y diciembre de este año vencen u$s21.000 millones de letras del Tesoro. Con una renovación del 60% de los vencimientos de LETES, alcanzarían los dólares y los pesos provenientes de la venta de los u$s9.600 millones del Tesoro, autorizados por el FMI, para cubrir los gastos antes de entrar en NPL (Non Performing Loans): préstamos dudosos.
Por el momento la deuda local está siendo refinanciada por porcentajes superiores al 50%. Lo que circunstancialmente simboliza que la renovación total no tiene éxito. El déficit primario es financiable en hasta alrededor de 1% del PBI. Sin embargo, podría haber faltante de pesos.
La feroz recesión ha comenzado a contribuir a bajar el índice mensual de inflación. El hecho de que haya bajado respecto al mes previo por tercera vez consecutiva es solo  una reseña intangible. La gente no se entera.
Es que, toda la mejora pavoneada  por el resultado primario alcanzado se apoyó en el ajuste del gasto previsional y social.
Hablando del gasto primario, que presentó una caída de 13% en términos reales, el descenso obedece a suspensión de la obra pública. La caída real es de 21%. Los salarios estatales cayeron 16% y el déficit de las empresas públicas 35%. Nada de esto es sustentable en el tiempo.
El gobierno se encamina a “pilotearla” hasta las elecciones. El desvío con respecto a la meta anual acordada con el FMI de déficit “cero”, recién sería revisado por el FMI en marzo del año 2020.
El mandato del presidente Macri concluirá con déficits gemelos, menores que los records de marzo de 2018, y el próximo presidente tendrá que luchar con la reestructuración de la deuda. Impagable en los términos pactados.
En la vida cotidiana, un joven de hasta 35 años no había experimentado el despido, ni su impacto en el bolsillo y el de su entorno. Tampoco había tomado un préstamo UVA (ajuste de cuotas y lo peor, del saldo de la deuda). La brecha o desacople del salario con la inflación. Una inflación espantosa para “la sub 35”, nunca pasó del 25%, pero hoy la interanual es 57%. Los mayores de 50 ya lo sabíamos. Nada nos sorprende. Con este marco teórico, experimentamos desempleo de 2 dígitos, inflación de 3 dígitos anuales, hiperinflación, Circular 1050 compulsiva-aplicada directamente a préstamos tomados bajo otras condiciones-. Vimos recesión de 16 trimestres consecutivos 1998/2001, crisis y estallido social con 19 muertos el 19/12/2001.
Es difícil advertir a la juventud, sin decir algo incorrecto, porque pertenecemos a una generación con una cultura muy diferente: Restricción de derechos y cargas pesadas. Tuvimos dolores que hoy ya no existen. Pero poseemos algo en común. La necesidad de pagar cuentas. Yo exhorto a los jóvenes a leer y  reflexionar sobre el DESEMPLEO y sus CAUSAS. Con este flagelo llegan los conflictos porque el dinero no alcanza. La sensación de dignidad y realización que da el trabajo decaen. No son pocos y pocas los que no se imaginan como es un lunes donde a las 8 a.m. no comienza el día laboral.

miércoles, 3 de julio de 2019

MENOS DE UN AÑO, UNA CRISIS DE MAGNITUD



Sé que va a suceder, me duele mucho. Lo estoy viendo y advirtiendo (foto 2016)
La economía va a peor de lo que está. En los próximos meses es imposible que el nivel de recesión disminuya, y una crisis financiera se puede disparar, mas personas van a ser despedidas. Lo más triste es la negación, que pone en dudas a los mas inconscientes-no saben-.

Esta economia se parece mucho a lo peor que hemos visto, pero por apariencias y encubrimiento parece menos grave. No estoy hablando de un partido político, ni de una medida económica especial. A mi me va muy bien-estoy entrenado-. Hablo de una economía que se acomoda y desacomoda. Hace 40 meses, que se ajusta y desajusta. Se privilegia lo cómodo para el exterior, "el mejor equipo" quiere oír que está en el primer mundo. Los economistas se acomodaron a los caprichos del oficialismo y a sus deseos. Saben lo que es verdad, pero prefieren callar. Dicen una cosa pero hacen otra. Marcan con el dedo al que critica, se le lanzan para descalificarlo, pretendiendo tapar lo que pasa, ven pero lucen como ciegos. Cada dia son mas los que prefieren quedarse sentados y dejar que otros se sacrifiquen, prefieren que el precio lo pague otro. Es lamentable el nivel de irresponsabilidad del liderazgo. LO DIJE!