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sábado, 18 de abril de 2020

REPERCUSIONES DE LA PROPUESTA EN NEW YORK


Los argentinos estamos consumiendo un alud de opiniones y predicciones acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Muchos tenemos acceso directo a banqueros y financistas de Wall Street, pero paradójicamente son pocos los que apuntalan y pueden aproximar resúmenes francos en forma desinteresada.
Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación convirtiendo la noticia en “ensalada”. Algunos saben, otros tocan de oído, se nota mucho.
- ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente, cupones, bonos, plazo, tasas y equivalencias? - Se suman además, las operaciones de economistas y comunicadores con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas.
Mientras tanto, podría ser que si se consolidara un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Nada más. Obviamente. Esto recién comienza. Por lo pronto los acreedores y el mercado de títulos reaccionaron positivamente. En los hechos hubo un rally alcista en bonos y cayó el riesgo país.
A continuación una apretada síntesis de los más importantes diálogos hasta las 22 horas del viernes. a la pregunta: -¿Cómo estás viendo la propuesta?-  
1)     “Hasta hace unos días teníamos un reporte local (NYC) que estimaba que el recorte del (principal) iba a ser de alrededor de 60% y, los tenedores esperaban con cierto fastidio la propuesta de reestructuración. Como tal, este ofrecimiento oficial parece más favorable de lo que se esperaba. Sin embargo no se pueden descartar ruidos, porque es el primer paso de negociación y existe la expectativa de que los tenedores reciban algo un poco mejor”.
2)     “Lo que veo es que ustedes se están aprovechando  de una mala situación”. “Take it or leave it” (Tómelo o déjelo). A primera vista lo veo así, pero tenemos que revisarlo mejor”.
3)     “Lo que darían los nuevos bonos a las distintas “exit yieds” (rendimiento de salida), para mí no alcanza, van a tener que agregar algún cash sweetener (edulcorante en efectivo). Están los buitres dando vueltas. Por eso si el Gobierno logra que el FMI haga un desembolso para terminar de endulzar la propuesta, se puede llegar a cerrar. El FMI debería tomar una quita de 10/15% y usar eso para terminar de cerrar el tema. Tiene que tener alguna responsabilidad también, ellos nunca ponen nada. Ya los bonistas están soportando una buena quita”.
4)     “Más o menos, no nos queda otra” (banco muy importante)
EN CONCLUSION
La propuesta no es agresiva ni el negociador es una fiera. El ofrecimiento luce moderado y la negociación se hará con dignidad. Claro que los acreedores estaban desacostumbrados a la sobriedad y el decoro. No era el perfil del Gobierno que contrajo la deuda. Si bien recibir menos no enamora a los tenedores de bonos, consideran que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociación de manera rápida. Duhalde y Kirchner se tomaron su tiempo. No había experiencia. En cambio los endeudadores seriales desde 1977 han acumulado una experiencia fenomenal para presionar.
Aunque en nuestros encuentros anteriores durante enero y febrero en EE.UU.-con ejecutivos e inversionistas-, pudimos percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban esta frugal oferta, aunque expongan otra cosa.
Lo cierto es que la tasa de interés se hizo pomada en un mundo en caos, el BCE paga para prestar. Pedir una rebaja sobre las extravagantes tasas de interés a las cuales fueron colocados los bonos no es tan grave. Acuérdese que en Argentina muchos de los acreedores no solo ganaron prestando, sino aprovechando el “curro trade” y, una parte importante de las fuga-mediante simuladas licitaciones, para frenar al dólar- ya se había recaudado. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, se verá para ir avanzando. Obviamente que habrá alternativas contingentes preparadas. - ¿Podemos caer en default? – Podemos. Aunque no es el deseo caer otra vez en la trampa de los buitres y caranchos-extravagantemente remunerados por el precedente establecido-Macri-Prat Gay.  
No solo corresponden ver porcentajes de quita de intereses, los tenedores deberían considerar el importante esfuerzo mostrado en buscar una salida en medio de la anarquía planetaria. Existe más que buena voluntad, otro Gobierno se podría despreocupar. Con la crisis del coronavirus tal vez habría que tomar tiempo, la apuesta es grande. No todo el mundo está feliz con tanta diligencia para resolver el problema. En este mismo instante hay otras contrariedades de vida o muerte.
Las barreras que levanta el consenso tradicional adversario (externo e interno) ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un reperfilamiento de deuda. No obstante para situaciones graves como esta crisis, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Recuerde que Martin Guzmán es un experto en “estudiar” reestructuración de deudas, no en “hacer reestructuraciones de deuda”. Cualquier reestructuración estudiada ha sido hecha antes de ahora y, no se ha resuelto en un contexto como el actual.
Nuestra particular situación de disidentes internos, choca con los diálogos directos concisamente descriptos. Lucen muchos más hostiles los economistas y periodistas de “estas empresas a las que les interesa el país”, que los actores estadounidenses consultados.
En los casos de teóricos estándar, la devolución es producto del imperio de arquetipos extremos-modelos mentales-, que invariablemente se resisten a ser reemplazados. Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a los primeros escarceos, como si fuera la única forma de llegar a un acuerdo, en caso que los acreedores no acepten.
La estructura económica internacional hoy experimenta cambios desacostumbrados y transcendentales. Pero además, durante los últimos trece años los viene haciendo a una velocidad fenomenal. La crisis de Lehman Brothers resucitó a Lord Keynes. Así fue como se evitó el colapso del “neoliberalismo hard”-. Hoy el neoliberalismo residual está en crisis profunda.
China expresa en el trimestre la primera contracción de magnitud en varias décadas,  la OMC esta en pánico, Rusia y los países petroleros se sacuden. Trump le saca dinero a la OMS. El FMI que hace dos años nos oprimía con ajustes, ahora nos apoya vivamente para impulsar estímulos. Haga memoria cuando el FMI buscaba psicólogos para Argentina (2003) y luego su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar. Tenga presente que en 2002 los bonistas jamás iban a aceptar una quita de 65%-según nuestros macroeconomistas-, también éramos los estafadores del mundo y, en febrero de 2005 tuvimos 75% de aprobación a una propuesta realmente agresiva. El negociador que logro “la mejor reestructuración de deuda del mundo” era inconmovible. Dejó la vara quedo muy alta. 
(*) Profesor de Postgrado UBA y de Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar , Economista Jefe de FECOBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar


miércoles, 12 de agosto de 2015

LA COYUNTURA POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA CRISIS DE 2001 SERIE (4rta nota)



En el caso argentino, no solo el funcionamiento de las instituciones 

políticas y la economía fue afectada, sino que ha implicado unos 

costos inusitados, en términos de estallidos sociales simultáneos en 

diferentes localidades del país[1], generando una inestabilidad de 

magnitud, y aun en todos los aspectos[2].

[Gervasoni: Lo que puede denominarse “crisis argentina de 2001” fue en realidad un conjunto de crisis de diferente índole que ocurrieron al mismo tiempo, y que en muchos casos se reforzaron unas a otras. Hubo crisis económica (agravamiento de la recesión), crisis financiera (huida de capitales, explosión del riego-país, corrida bancaria, default y maxidevaluación), crisis social (aumento del desempleo y la pobreza; correlativo aumento en el nivel de protesta social) y una o varias crisis políticas (la renuncia del vicepresidente y líder de uno de los dos partidos de la coalición gobernante en octubre de 2000, la renuncia de varios ministros en protesta por los anuncios de ajuste fiscal del nuevo ministro de economía López Murphy en marzo de 2001, y la caída del gobierno de la Alianza en diciembre de ese año)].
La expedición de la denominada “Ley convertibilidad” que 

reglamento el fenómeno político económico que podría significarse como “el neoliberalismo local”, pero desde ese momento, en términos de legalidad frente a la ciudadanía, estableció las condiciones previas para iniciar un proceso de privatizaciones y apertura de los mercados nunca antes visto, estableciendo una estructura institucional de apoyo, reiterando una vez más la eficacia simbólica de las leyes y la dominancia ideológico-tecnocrática, en contraposición con la aguda brecha social que se iría consolidando y finalizaría con una crisis financiera e institucional[3] [Stiglitz: Los burócratas internacionales —símbolos sin rostro del orden económico mundial— son atacados por doquier. Las reuniones de oscuros tecnócratas en torno a temas tan anodinos como los préstamos preferenciales o las cuotas comerciales se han transformado en escenarios de iracundas batallas callejeras y grandes manifestaciones. Las protestas en la reunión de Seattle de la Organización Mundial de Comercio en 1999 fueron una sacudida, pero desde entonces el movimiento ha crecido y la furia se ha extendido. Prácticamente todas las reuniones importantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la OMC equivalen ahora a conflictos y disturbios. La muerte de un manifestante en Génova en 2001 fue la primera de las que pueden ser muchas más víctimas de la guerra contra la globalización]... [Stiglitz: Asuntos como los préstamos de ajuste estructural (programas diseñados para ayudar a que los países se ajusten y capeen las crisis) y las cuotas del plátano (los límites que algunos países de Europa establecen a las importaciones de plátanos de países que no sean sus antiguas colonias) interesaban sólo a unos pocos. Se suponía que el FMI se concentraba en las crisis, pero los países en desarrollo siempre necesitaban ayuda, de modo que el FMI se convirtió en ingrediente permanente de la vida de buena parte del mundo subdesarrollado (En la Argentina se constituyo en el principal actor internacional, en términos de influencia y decisión de las políticas publicas, durante el periodo citado). El régimen político global y local neoliberal asumió el liderazgo en la promoción de estas políticas, en y "el consenso de Washington". El Foro Económico Mundial en Davos fue el lugar de promoción de la teoría y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización de Mundial de Coerció (OMC) se convirtieron en los principales implementadores del Consenso de Washington. Las dificultades económicas que enfrentaban todos los gobiernos partir de 1970 (en particular en el Sur y en la antigua zona comunista) hizo extremadamente dificultosa para esos estados, gobernados por antiguos movimientos antisistémicos, la resistencia a las presiones de "ajuste estructural" y apertura de las fronteras. Como resultado, se logró una limitada reducción en los costos de producción mundiales, pero el éxito fue mucho menor de lo que esperaban los promotores de semejantes políticas, y muy por debajo de lo que era necesario para terminar con la reducción en el margen de ganancias. Más y más, los capitalistas buscaron aumentar sus ganancias en el área de la especulación financiera antes que en la de producción. Tales manipulaciones financieras pueden dar como resultado grandes ganancias para algunos operadores, pero volatilizan la economía-mundo y la someten a los cambios de cambio monetario y de empleo. Éste es, de hecho, una de las señales del aumento del caos.] …El dramático ataque de Osama bin Laden a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001 fue una señal del caos global y del punto de inflexión en los alineamientos políticos, donde la Argentina asumió una posición soberana e independiente, para comenzar la reconstrucción después del estallido social.





[1] www.cels.org.ar/common/documentos/protesta_social.pdf, 18 nov. 2002 - Documento en formato PDF, elaborado por el centro de estudios legales y sociales (CELS), actualizado al 1º de marzo de 2002
[2] Carlos Gervasoni, Crisis política y crisis financiera en el Gobierno de la Alianza en la Argentina (1999-2001) Universidad Católica Argentina / Universidad Torcuato Di Tella / Universidad del CEMA. Visiting Resource Professor at LLILAS/UT-Austin. October, 2002.

[3] Stiglitz Joseph, ‘El malestar de la globalización”, Editorial Taururs, Julio de 2002, Ciudad de Buenos Aires

martes, 8 de diciembre de 2009

Los países desarrollados


Décadas hablando de libre comercio, pero los países desarrollados que tuvieron una oportunidad inédita, no han ofrecido reducciones en la protección de sus fronteras, algo que hubiera disparado la recuperación del comercio en forma inmediata, realimentando la tasa de crecimiento del PBI mundial. Como resultado el comercio ha sufrido, porque los países emergentes por sí mismos, tienen escaso poder para beneficiar a todo el resto del mundo. Es por eso que por el lado comercial las cifras cayeron vertiginosamente. En la (OMC) Organización Mundial del Comercio, se calcula que el volumen de las transacciones internacionales se habrá reducido en más del 10% al concluir 2009. Por el flanco financiero el dinero corre a raudales, abundan las medidas preventivas para apuntalar a los grandes bancos, quienes están prestando a unos tipos de interés bien elevados, mientras están pagando intereses absurdos por sus depósitos con garantía del Gobierno. Con los suculentos spreads verificados (diferencia entre tasas pasivas y tasas activas), si se les da el tiempo necesario, los bancos volverán a ponerse las botas, en término de ganancias, aunque existe el riesgo de la tentación a la manipulación para quienes todavía no han logrado satisfacer sus necesidades de encuadramiento. Por más sorprendente que parezca, los directivos de los bancos no están completamente curados de lo que podríamos llamar “la crisis de la avaricia”. El Citigroup espera que el gobierno estadounidense le acepte la devolución del salvataje financiero de 20.000 millones de dólares, aunque si el grupo financiero no hace su presentación en los próximos diez días, tendrá que esperar un mes más para presentar su propuesta de reembolso. El Bank of America ya anunció que devolverá este año las ayudas financieras recibidas por parte del gobierno estadounidense, que alcanzan los u$s 45.000 millones. Sus altos ejecutivos estarían muy felices de reintegrar los préstamos en su totalidad, lo más pronto posible, porque con la reposición de los préstamos, podrían poner fin al control estatal, por ejemplo, en temas relacionados con sus remuneraciones y ya memorables “bonus” auto adjudicados…

viernes, 4 de septiembre de 2009

Coeficiente Gini, China

La continuidad de 30 años en la reforma económica ha implicado un crecimiento del PBI a tasas del 8% anualizada. Este crecimiento ha ido acompañado por la acumulación de un importante excedente comercial, sostenido por un aún más pronunciado crecimiento de las exportaciones.
Esta dinámica se potenció tras la incorporación de China a la OMC y coincidió con la salida de la crisis del arroz. No obstante la magnitud del comercio en crecimiento, un constante ingreso de divisas producto de los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) han consolidado el modelo de desarrollo reformista, donde por un lado se registró una evidente reducción en los índices de pobreza absoluta y, por otro, en términos relativos, China pasó de ser uno de los países mas igualitarios del mundo, a uno de los más injustos. (Medido por el coeficiente Gini) la desigualdad ha crecido desde un índice de 0,3 en 1978-levemente superior a la desigualdad en Suecia y los países nórdicos, hasta el 0,46 en 2006, cerca del índice de Brasil.
La acometividad de las políticas patrocinadas por las autoridades ha llevado a un fuerte repunte de la demanda agregada y a una aceleración del crecimiento en dicho país, en medio de la crisis mundial. Se ha impulsado una política fiscal expansiva (equivalente a los 585 mil millones de dólares, prevaleciendo la inversión pública, en parte al sector manufacturero productor de bienes transables. El Banco Popular de China mantiene muy bajas las tasas de interés, se subsidia la energía y las commodities, y se han otorgado créditos garantizados por el Estado. Se mantiene un yuan depreciado frente al resto de las monedas con el fin de mantener las condiciones de competitividad.
Con la misma presencia estatal en la construcción institucional que predominó en el periodo reformista-lleva 30 años- China tiene hoy la oportunidad de hacer una reingeniería económica, siendo menos dependiente de las exportaciones y la inversión, aumentando la importancia del consumo privado, previniendo el incremento de la conflictividad social que podría poner en peligro la continuidad de la reforma económica. Todo esto sin renunciar a su modelo de crecimiento, consolidando las exportaciones, pero incentivando un mayor consumo, que incorpore regiones y sectores de la sociedad que aún no se enteran de los progresos alcanzados por China.