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miércoles, 21 de febrero de 2024

LO MISMO, PERO MAS RAPIDO 30-12-2023

 



El espíritu del Bonex sobrevuela tres spots, con “cargo al Tesoro”. Para absorber la liquidez que quedó de las Leliqs, parte del deporte dice que se nacionaliza la deuda del BCRA con las Entidades. Se matan 3 pájaros de un tiro: 1) vuelve el carry trade-con dólar planchado al 100% la tasa nominal y bonos CER al 4.5% (los primeros 2 meses)-, 2) salvataje a los bancos que debieran absorber perdidas que se le acoplan al Estado y, 3) limpian el balance del BCRA, preparando la última etapa del plan original.

También se anunció el bono para importadores, criticado con argumentos irrebatibles de Carlos Rodríguez-rector de UCEMA-, a quien nadie del equipo económico puede resistir un debate, dentro de su marco teórico. Los argumentos de Rodríguez son válidos desde el liberalismo: el Estado no tiene nada que hacer metiéndose entre acreedores y deudores comerciales. Ambos deberían haber considerado y asumido los riesgos, parafraseando al ex viceministro.

No obstante, nuestra información es que la banca acreedora observa con preocupación los primeros movimientos. Estudian la eventual imposibilidad de articular una fuerte inflación dirigida-entre otras cosas-a recolectar más, con la contracara de un eventual derrumbe de la recaudación, donde la dinámica de esta última, sea más veloz que la disminución de la dinámica de reducción del gasto.

Se viene el DNU, una Reforma del Estado para privatizar y vender todo lo que se pueda vender, y desregular lo posible y lo imposible. Probablemente se proponga también, la modificación de la Carta Orgánica del BCRA y se restablezca la liberalización absoluta de entrada y salida de capitales sin plazos mínimos de estadía.

VUELVE EL TRILEMA

La Trinidad imposible o irreconciliable, o el Triángulo de la imposibilidad, o el trilema monetario, de la economía que sugiere que es imposible obtener al mismo tiempo los tres siguientes objetivos: tipo de cambio fijo, libre movimiento de capitales, política monetaria autónoma. Es La hipótesis del modelo IS-LM ampliada para incluir un componente de la balanza de pagos, y que ha sido científicamente verificada por gobiernos que han pretendido alcanzar simultáneamente los tres objetivos, fracasando siempre. Argentina es el mejor ejemplo, repetido más veces en el mundo entero. La noción Mundell-Fleming es harto conocida. No hay excusas.

La deficitaria gestión presupuestaria (2016-2017) con un monumental aumento de la deuda, que no pudo resolver (2018-2019) Macri, ni Alberto Fernández, más la pandemia, guerra, y sequia; han sido devastadoras. Así llegamos la semana pasada a ver un proyecto de ajuste fiscal de 5.2% del PBI para desterrar el déficit.

El ministro de finanzas y presidente del BCRA de Mauricio Macri va por un ajuste donde 60% procederá de una reducción de gastos y, el 40% del aumento de ingresos-crece la carga impositiva y la inflación ayuda a recaudar más-antes de la próxima gran recesión-. Derramará en forma directa e indirecta sobre clase media y estratos más vulnerables. El ajuste recae sobre el 99.5% de la ciudadanía y, 0.5% restante, sobre los beneficiarios del programa en su conjunto.

El ministro pretende bajar 3% del PBI reduciendo subsidios a la energía y el transporte desde febrero 2024 (0.7% del PBI). Asimismo, amputará la obra pública (0.7% del PBI). Las transferencias a las provincias que ayer renegaron (0.5% del PBI), la exclusión de programas sociales (0.4% del PBI) y, la disminución de gastos de funcionamiento (0.5% del PBI). Por el lado de los ingresos, pretende incrementarlos 2.2% del PBI, aumentando el impuesto pais (0.8% del PBI), las retenciones-que ahora estan desistiendo-a las exportaciones no agropecuarias (0.5% del PBI); el rechazado regreso al impuesto a las ganancias por parte de sus votantes (0.4% del PBI) y, una moratoria, más un adelanto de pago del impuesto a los bienes personales (0.5% del PBI).

No luce muy republicano optar por partidas que no requieran la aprobación del Congreso. La eliminación de la fórmula de movilidad jubilatoria será violenta, teniendo en cuenta que el gobierno habla de una incomprobable inflación de 1% diario equivalente a una TEA de 3.600%. Así el ajuste fiscal, es incoherente, porque una jubilación mínima daría $27.27 de hoy, sin movilidad y, reajustándola 1.000 veces con sumas discrecionales, daría $27.270. Caería 72.30%.

La iniciativa Leliq de Sturzenegger Caputo con que los bancos ganaron fortunas, representaban 60% del déficit. Alberto Fernández no las pudo desarmar totalmente, aunque con tasas negativas y devaluaciones lo fue licuando a un tercio de lo que heredó de Macri, convertido a dólares. Recuerde mayo 2017 (1.2 billones de pesos a $ 15 por 1 dólar, la deuda en Leliq y pases tocaba los 80.000 millones de dólares). Entre 2019-2023 se fue licuando a los ahorristas en pesos del sistema financiero, y Caputo sigue haciéndolo con los que van a pases y eventualmente entren en bonos del Tesoro a tasas negativas.

Los intereses apuntan a cerrar 2023 en alrededor de 9% del PBI, cuando con Cristina Kirchner en 2015 se fue con 3% del PBI. Las Leliqs se esfumaron, y se convirtieron en pases a un día y encajes no remunerados. Situación sigue siendo peligrosa frente a cualquier mala noticia o hecho inesperado.

Devaluación

Caputo informó en su quebradizo cortometraje que el tipo de cambio oficial era $ 800, lo que implica una devaluación nominal de 118.3%. Anunció una política cambiaria de crawling peg (micro devaluación) de 2% mensual. El objetivo es conseguir dólares de exportaciones y desacelerar las importaciones, lo cual atrancará la actividad económica. La devaluación no solo estaba acompañada por un incremento del “impuesto país” a las importaciones de 17.5%, también iba por una suba de las retenciones de todos los productos al 15%, salvo la soja, que quedaría en 30%. Ya empezaron con “prueba y error”, dieron las clásicas marcha atrás de Macri. Se reemplazan las SIRAs por un sistema estadístico sin licencias. El sobreprecio del dólar tarjeta y dólar ahorro se resume de 155% a 65%, siendo 30% Impuesto País, mas 35% retención ganancias.

Con una inflación mensual de 25% en los próximos meses, la mejora en la competitividad del tipo de cambio real se diluiría rápidamente. El objetivo es precario. La buena noticia de los primeros días, por lo menos hasta ayer, es que se achicaron las brechas, gracias a las empresas que vendieron dólares para pagar sueldos y aguinaldos.

Massa: ¿reprimió la inflación o la disparó? - ¿hay inflación reprimida según quien y para qué? - El tratamiento monetario y fiscal tiene que ver con el marco teórico de un gobierno. Si asumimos el marco de “las expectativas”, es muy “Bob Lucas”. En ese caso, fueron creadas por Milei-como advertíamos en abril 2023, en esta misma columna-, favoreciendo un intento de hiperinflación.

Existe el riesgo de una fuerte expansión de los agregados monetarios en la medida que la situación tienda a calmar. En los últimos meses ocurrió algo excepcional cuya reversión puede complicar el panorama inflacionario. Se expandió la base monetaria mientras que los agregados monetarios permanecieron estables nominalmente, ya que se desplomó 20% el multiplicador, debido a que los bancos optaron por incrementar sus encajes no remunerados en el BCRA en vez de mantener los fondos en Leliqs o Pases.

El gobierno tiene que afrontar vencimientos de deuda en dólares por u$s 5.270 millones, u$s 3.700 millones con el FMI y u$s 1.550 millones con tenedores privados de bonos, con reservas netas negativas, de alrededor de u$s 11.000 millones. De EE.UU. a Caputo “lo volvieron” porque fue “de apuro”, con lo cual no tiene como financiar el déficit externo ni posibilidades de volver al mercado voluntario. Por ahora solo llega el préstamo de la CAF. En 2024, vence deuda pública por u$s 13.200 millones, sumando las Ledivs y los dólares futuros, la posición corta asciende a u$s 7.700 millones.  Ante tanta estrechez, pero sin sequía, anima mucho un superávit comercial de bienes de u$s 17.000 millones en 2024, contra un déficit de u$s 7.050 millones en 2023, que implica acrecentamiento de las exportaciones agrícolas: u$s 11.000 millones y, reversión del déficit energético, que pasa a superávit u$s 2.500 millones en 2024.

De todos modos, los planes de estabilización en la Argentina no funcionaron nunca-salvo en la Convertibilidad, creando muchas dificultades-porque, en la medida que se desacelera la tasa de inflación por la recesión, la recaudación cae a una velocidad mayor que la reducción del gasto público, requiriendo más financiamiento, y generando un círculo vicioso. Aun en la Convertibilidad la deuda aumentó u$s 100.000 millones.

Los libertarios estan decepcionados porque querían dólares para ir a Punta del Este a $ 650 como había dicho Franco, no digieren el avance del Estado con impuestos al campo, y anhelan rápido la dolarización y el cierre del BCRA. Hasta ahora políticamente Milei es lo más parecido a Macri en 40 años de presidencias.

La CGT ya se expidió y se apresta a salir a la calle si los intereses de los trabajadores son desafiados. La CTA saldrá a la calle para defender empleados estatales, habiendo comenzado el 12 de diciembre ATE. Grabois, se sumaría a la movilización de hoy, los movimientos sociales liderado por el PO, ya realizaron una marcha en la Avenida 9 de Julio de la que participaron 25.000 militantes. Hoy se cumple el 22° aniversario de la dimisión De la Rúa y, está citada una movilización multitudinaria para exponer una posición crítica contra los planes de Milei. Se sumarán organizaciones de derechos humanos, movimientos feministas, comunidad LGTBQ, estudiantes en defensa de la educación pública y otros afligidos.

Con 46% de pobreza y 10% de indigencia, una inflación proyectada en torno al 25%, presentar un plan de ajuste feroz, ha sido políticamente incorrecto.

En 2001, después del “blindaje”, vimos que la confianza en los mercados locales había mejorado, a lo largo de enero el MERVAL había experimentado una importante suba como consecuencia de las expectativas positivas, como en estos días. Solo dos meses después, López Murphy se hizo cargo junto a FIEL, se tomó una semana para evaluar la situación y preparar los anuncios en materia de ajuste fiscal, se comprometió a cumplir las metas con el FMI, el Merval subió 8.1%, anunció a una reducción del gasto de u$s 1.900 millones y u$s 2.500 millones para 2002; fue resistido, y se le pidió su renuncia con movilizaciones callejeras. López Murphy fue desplazado pocos días después.

Caputo nos recuerda la brevedad de López Murphy, no parece un ministro de largo alcance. Entre pares amigos del ministro se dice que apenas termine con su objetivo, se va, porque no es un macroeconomista a la altura de la situación. Sin embargo, se hizo cargo del ministerio de economía-incluyendo el control de Energía y Minería-e indirectamente del BCRA, con sus socios del estudio Anker. Ya han incurrido en acciones controvertibles. Hasta ahora los anuncios para la ciudadanía en general son decepcionantes, especialmente para liberales, libertarios, conservadores y colegas que le desean éxito.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

 

 

 

 

“NO VUELVAS SIN LOS USD 4.700 MILLONES DEL FMI” 29-01-2024

 

Por Pablo Tigani* (29/01/2024)



Todo pasó en un día (lunes 29 de enero). Viajó Posse a destrabar el crédito de USD 4.700 millones del FMI. No asistió por dos días. La orden fue: “no vuelvas hasta obtener el desembolso”. Para lograr el objetivo, Posse hará todo lo que esté a su alcance y un poco más, si bien Kristalina Georgieva no lo recibe, lo hará Gita Gopinath, sub directora gerente del FMI. El jefe de Gabinete, también tiene prevista una audiencia con el secretario adjunto del Tesoro de EE.UU., Michael Kaplan, y al subsecretario de asuntos internacionales del Tesoro, JGita Gopinath.

Por si esto fuera poco, fuentes confiables aseguran que el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), William J. Burns, ayudaría a consolidar las relaciones con el gobierno de Milei. Esto no es una chifladura, es muy serio; recuerde que el FMI le soltó la mano al mismísimo Cavallo y cayó el gobierno de Fernando De la Rúa. Hay mucha preocupación en el FMI por el retiro de la modificación de la formula jubilatoria, que además intentaba usurpar dos meses de alta inflación (alrededor de 50%) para licuar la partida. Pero también se ve muy difícil, un avance sobre la reforma laboral.

Está en marcha la humareda 2 como estrategia, “la humareda 1”, fue el DNU y la Ley ómnibus, mientras a solo 48 horas de gobierno, se metía una devaluación de 118%, depreciando jubilaciones, sueldos, y ahorros en pesos de los argentinos. Van por las acciones de la ANSES. En este momento el humo se manifiesta de nuevo: vuelve el “mantra de la dolarización”. Emilio Ocampo salió a la palestra diciendo que con los USD 5.000 millones que compró el BCRA se está muy cerca de lograr.

Esto es altamente improbable sin una devaluación adicional gigantesca que generaría una explosión social, pero de esta manera se pretende limitar la atención a la encuesta publicada por Zuban Córdoba, que la imagen de Milei se derrumba, en solo 45 días. Adicionalmente, este lunes 29 de enero, las acciones argentinas cayeron 4% en Wall Street, junto a los bonos en dólares.

La banca acreedora, los fondos de inversión y, el FMI, observan con suma preocupación el retiro del capítulo fiscal de la Ley Ómnibus (26 de enero), atribuida a la huelga del (24 de enero), con presencia multitudinaria en las calles de todo el pais, y aun, frente a las embajadas en el exterior. Estas entidades ven la “marcha atrás” como una derrota del oficialismo que preanuncia, habrá un reclamo constante. El FMI estudia la eventual imposibilidad de conciliar una fuerte inflación dirigida-entre otras cosas-a recolectar más ingresos y licuar pesos al ismo tiempo, con la contracara de un eventual derrumbe de la recaudación, por caída de la actividad económica, ya que la dinámica de los ingresos es mucho más veloz que las aplicadas reducciones del gasto en la Argentina.

La evocación de mayoría en las urnas, no ha sido suficiente para darle cuerpo a un régimen que arrancó llevándose todo por delante. El rudimento de la palabra “mayoría”, se puede imponer fácilmente al pensamiento de la gente de a pie, pero no ocurre lo mismo si se la entiende de manera sociológica. Esa perspectiva requiere el requisito de igualdad y, el imperativo jurídico del respeto de los derechos que llama a considerar el valor propio de cada integrante de la ciudadanía.

El ministro de finanzas y presidente del BCRA de Mauricio Macri comenzó con un ajuste donde 60% procedía de una reducción de gastos y, 40% del aumento de ingresos-creciendo la carga impositiva y la inflación. Ahora no solo hay que recalcular el retiro del aumento de impuestos, la recesión está pegando fuerte sobre la recaudación. El ajuste recae sobre el 99.5% de la ciudadanía y, 0.5% restante, sobre los beneficiarios del programa en su conjunto.

El ministro pretendía bajar 3% del PBI reduciendo subsidios a la energía y el transporte (0.7% del PBI), ahora podría intentar “acelerar en la curva”. Asimismo, le amputa (0.7% del PBI) a la obra pública que destruye la inversión realizada. Las transferencias a las provincias (0.5% del PBI), la exclusión de programas sociales (0.4% del PBI) y, la disminución de gastos de funcionamiento (0.5% del PBI), serán revisados. Por el lado de los ingresos, pretendían incrementarlos 2.2% del PBI, aumentando el impuesto pais (0.8% del PBI), las retenciones-que ahora estan desistiendo-a las exportaciones no agropecuarias (0.5% del PBI); el rechazado regreso al impuesto a las ganancias por parte de sus propios votantes (0.4% del PBI) y, una moratoria, más un adelanto de pago del impuesto a los bienes personales (0.5% del PBI), que no sucederían.

Desde el primer día de gobierno se procedió como si la mayor cantidad de votos valiera por la totalidad, y fuera una manera aceptable de acercarse a la exigencia del más fuerte. Pues no, el 44.35% le dijo no a Milei, aun en el balotaje. En primera vuelta el 71% le dijo que no y, las encuesta hoy lo situarían casi 11 puntos abajo del balotaje.  

DELEGACION DE FACULTADES

Existen 3 poderes en la Republica. El Congreso es la institución que resume el espíritu y la forma del gobierno representativo, pero perdería su centralidad si asiste complaciente al cambio de naturaleza de su funcionamiento, delegándole facultades al Poder Ejecutivo. Por otra parte, ya se hizo el ensayo con Domingo Cavallo en marzo de 2001, y no funcionó.

Las expresiones del presidente en la reunión de ministros del jueves (25 de enero) fueron: “Los voy a dejar sin un peso”, “los voy a fundir a todos”, no sumaron. En algunos casos la amenaza significa debilidad, pero cuando se emite, constituye una expresión con la que se anticipa hacer daño. La amenaza, inclusive es un delito regulado entre los artículos 169 y 171 del Código Penal. Es posible que se haya intentado atemorizar o intranquilizar a los gobiernos provinciales, pero allí se estuvo en presencia de una agresión innecesaria.

ANGUSTIA, MIEDO Y TRISTEZA EN LA CIUDADANIA  

Para un observador de a pie, la ciudadanía luce agobiada frente a las góndolas, en las paradas de los colectivos y trenes. Hoy en la Argentina, todo es angustia, miedo y tristeza. Ya está habiendo despidos, le seguirán los cierres y quiebras de las pymes. Los análisis dejan de tener significado cuando no hay forma de garantizar la protección ni la posibilidad de un futuro positivo. Angustiosamente, esta incertidumbre es una realidad a la que se enfrentan hoy, millones de argentinos.

Caputo dixit: “…de ninguna manera queremos que se demore (La Ley Ómnibus) algo que es necesario y urgente, es lo que realmente queremos mostrarle al mundo, porque están todos mirando” (26 de enero). Se procede por y para los organismos multilaterales de crédito, los bancos, los fondos de inversión, intentando que los diputados castiguen a los ciudadanos con este nuevo experimento social.

GOBIERNA EL LOBBY

En los monasterios del siglo XVI “labia” era el lugar donde se congregaban los clérigos para reuniones informales. Luego “labia” fue adoptado por la Cámara de los Comunes británica y, en el siglo XIX derivó en el verbo “lobby”, actividad ejercida para persuadir a los representantes políticos. En otros países el lobby está reglamentado-se rinden cuentas-, no se hace en el Hotel Savoy.

Caputo convirtió la amenaza en una costumbre.  Intimidó a las provincias con que les iba a recortar los fondos, si no apoyaban la ley ómnibus. El gobernador Pullaro, expresó “angustia” ante la amenaza del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, de “delinear todas las partidas provinciales que se recortarán inmediatamente si alguno de los artículos económicos de la Ley 'Bases' es rechazado". (ámbito.com 25 de enero, 2024)

La amenaza es primitiva y siempre va ligada al castigo: “Si no sale la Ley ómnibus, el ajuste será más duro”. “En caso de que no se apruebe, se va a ajustar de otra manera”, (Guillermo Francos). En la misma dirección, Caputo, utilizó la conferencia sobre el acuerdo del FMI, para amenazar a diputados y senadores“En la medida en que la ley no pase, las medidas van a ser más duras y los argentinos van a sufrirlas más”.  

TIRANIA Y BELICISMO CULTURAL

La palabra desafortunada tiranía, fue usada por la vicepresidenta Victoria Villarroel, que había generado polémica con un periodista al preguntarle: “¿Cómo pensás resolverlo si no es con una tiranía?” Esas bravatas constantes, en algún momento favorecieron a los halcones del PRO y LLA, que hicieron del belicismo una cultura.

Recuerde a Patricia Bullrich candidata, quien amenazó a Pablo Moyano con meterlo preso si cortaba la calle. Antes del paro, amenazó a la CGT con aplicar su protocolo represivo. Cuneo Libarona amenazó con demandar a los sindicatos por el paro, desconociendo el derecho a la huelga y la libertad sindical. Adorni, dijo que el gobierno analizaba, descontarle el día de trabajo a los estatales. El gobierno ha hecho de la amenaza y la violencia verbal, simbólica y económica, una cultura

LA VIOLENCIA económica y LA LIBERTAD no conviven

El agresor (gobierno) afecta la supervivencia económica de la víctima (el 99.5% de la población). Esta embestida se manifiesta a través de las limitaciones encaminadas a controlar los ingresos y gastos de las familias. Cuando a las personas se les quita o disminuye el poder adquisitivo del dinero que ganan (vía inflación provocada, para licuar con congelamiento de haberes), y se le impide gastar su dinero en beneficio propio y de su familia, se le niega la libertad.

 

7 ejemplos de anarcoestatismo y anarcodirigismo:

  1. Están generando despidos desde el Estado, mediante políticas de desempleo.
  2. Han fabricado una estrepitosa caída del salario desde el Estado.
  3. Están destruyendo el poder adquisitivo de jubilados y pensionados desde el Estado.
  4. Para el inquilino de un departamento de 2 ambientes sin automóvil, el alquiler mensual es $500.000 indexados mensualmente o USD 450. Si gana $800.000, le quedan $300.000 para comer, pagar luz, gas, celular, cable, viáticos...
  5. No contribuir con las provincias es un ultraje al federalismo.
  6. Exigir apoyo bajo amenaza, es un acto pandillero.
  7. Recuerde la explicación: “el Estado es lo mismo que una casa”. A la sazón si el gobierno aumenta el gasto de mi casa, me pasó el problema del Estado a mí - ¿Cómo lo hizo? -  Me aumentó luz, gas, servicios, impuestos. Coartaron mi “libertad de elegir” (Friedman). Manipularon los gastos de mi casa, ya no tengo libertad, decidieron en que puedo gastar y en que no. Optaron sin mi consentimiento que deje las vacaciones, renuncie el paquete de internet y TV a $38.000, mi docena de facturas de panadería $5.000, mi kilo de helado $10.000…han sobrepasado al insolente González Fraga. ¿Sera que nos habían hecho creer que podíamos tomar un helado y comer unas facturas el domingo?

¡Viva la libertad!

 

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

 

miércoles, 14 de diciembre de 2022

LA ECONOMIA Y LA MUFA DE MACRI

 


Por: Pablo Tigani*


Para empezar, el amarillo representa poderes mentales y psíquicos, visiones, poderío y riqueza explican en el ocultismo. Luego lo primero que hizo al asumir fue ordenar una limpieza energética a su maestra. No se puede enojar, el mismo abrió puertas espirituales. Literalmente, mufa es el punto de entrada de la línea eléctrica a la casa o instalación. De la Rúa le dio las llaves de la Ciudad al Dalai Lama; el último presidente contrató a Ravi Shankar, a una bruja ecuatoriana, hizo jefe de campaña a un alquimista. Juntos, hicieron todo lo que Dios reprueba, según La Biblia, que dice: “…practicó la hechicería, usó la adivinación, practicó la brujería y trató con médium y espiritistas”. (2 Crónicas 33:6) …un mal vendrá sobre ti que no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que no podrás remediar; vendrá de repente sobre ti una destrucción que no conoces. (Isaías 47) “… hago fallar los pronósticos de los impostores, hago necios a los adivinos, hago retroceder a los sabios, y convierto en necedad su sabiduría”. (Isaías 44:24-25). Todo eso le pasó en su presidencia, pero hay esperanza: “El Señor es tierno y compasivo; es paciente y todo amor. No nos reprende en todo tiempo ni su rencor es eterno, no nos ha dado el pago que merecen nuestras maldades (Salmo 103:8- versión Dios Habla Hoy).

LA LECTURA FRAGMENTARIA del manual del niño monetarista

Cada vez que se formuló el mismo discurso terminó en forma deficiente por esa razón, entre otras muchas. La maqueta nunca coincidió con el edificio. Los precedentes cercanos son muy desafortunados: 1976-1983, 1999-2001, 2015-2019. Todos terminaron con caída de: PBI, PBI per cápita, inversión, consumo, reservas, salario y empleo. Creció la deuda pública externa y la fuga de capitales, con más pobreza e indigencia.

“Así como antes podíamos suponer que el público no preveía las consecuencias del futuro nivel de precios, ahora tenemos que considerar los ajustes de las expectativas de inflación”. La conclusión más importante de Robert Mundell se refiere, no a la determinación del esquema preciso de las tasas de interés (reales y nominales) de los títulos a corto y largo plazo que resultan de la tasa de expansión monetaria, sino al papel fundamental de la tasa de expansión monetaria misma, que mediante su influencia opera sobre las expectativas y el precio de los activos en la determinación del nivel de equilibrio del ingreso monetario. Esta función se diferencia de los conceptos acerca del papel de la política monetaria que solo dan importancia a las alteraciones en las existencias de activos monetarios.

Dadas las expectativas instaladas, solo un prestidigitador político, creativo y audaz como Massa, sacudiendo su capa; ha podido sortear temporariamente los difuntos que dejó el “Modelo M”. Sortear una crisis terminal, ha sido el gran desafío de todo el periodo post Cambiemos. Y no ha sido una tarea menor, teniendo en cuenta la pandemia, la guerra en Europa, y todas sus consecuencias.

Atenuar el sufrimiento e impedir que la dinámica de una crisis financiera haga estallar el país en pedazos, sigue siendo una tarea ímproba desde 2019. Creatividad y heterodoxia aplicada al desastre. Dólar soja, dólar Qatar, compras del BCRA de bonos del Tesoro para soportar sus valías, un poco de crédito de fomento para que la PYME del sector privado no sucumba…

Crónica DE UN DESASTRE ANUNCIADO

Cuando la Argentina se cae del mundo en enero de 2018, las enormes necesidades de financiamiento, emergentes de un gasto publico incoherente financiado con crédito del sector privado, acumulaba un extraordinario crecimiento de la deuda y la emisión monetaria del BCRA, que era absorbida con LEBACS y pases, a la cotización del dólar $15/$16, superaban los u$s 80.000 millones. Por esa razón, el ritmo de incremento de la deuda en pesos es preocupante, aunque menos que en 2017 (en dólares), porque la tasa nominal de interés se elevó, pero en menor medida que la tasa de inflación, por ende, la tasa de interés se redujo durante la inflación.

Esto no quiere decir que la deuda en pesos no es un problema. Solo aclarar que es un viejo problema heredado de la presidencia Sturzenegger (BCRA). La escasez de dólares que dejo el “Modelo M” con un BCRA de escasas reservas, agobiado desde 2019 y un Gobierno peronista resuelto a resistir “el club de la devaluación”, para evitar el pass through o pase a precios, exige creatividad diaria. Lo que Massa debe prever es que el inconveniente que tiene el financiamiento del Tesoro en el mercado doméstico, podría llegar a complicarse, cuando “el club de la mufa” (le salió todo mal) empiece a hacer su tradicional hedionda campaña. Una encumbradísima tasa de inflación de 54% en 2019 con inercia al alza hasta hoy, en el contexto del peor cepo posible (ausencia de crédito internacional y bajísimas reservas), intima al BCRA a emitir pesos para financiar el erario.

EL GRADO DE NOMINALIZACIÓN DESDE 2018

La inercia inflacionaria del Macrismo que duplicó la herencia nominal 2015, más la indexación de transacciones en plazos más breves, las paritarias con convenios salariales que necesitan recuperar lo perdido, la devaluación al 18% trimestral y el ajuste tarifario; no favorecen una desaceleración. De esta manera la política monetaria quedó encadenada a la política fiscal, con un M3 privado que sube al 80% interanual y, M2 privado al 50% interanual, con caída de la demanda de dinero.

El congelamiento de precios de 1.800 productos por 4 meses probablemente ayude, aunque la desaceleración de las ventas del comercio ayudara más-ya se está notando-, proporcionando una baja temporal de la inflación en diciembre, enero y febrero. Está claro que no podemos hablar de congelamiento de precios, un instrumento antiinflacionario breve para tiempos como este, estando ausente el instrumento clave: la inspección de la Secretaría de Comercio.

Desde el principio, Massa anunció que el BCRA no iba a emitir hasta fin de año para financiar al Tesoro con la intención de bajar expectativas de inflación y, eso se cumplió. No hay emisión directa para el fisco vía adelantos. Probablemente la tasa de inflación baje en noviembre. La cantidad real de dinero se hundió y la ciudadanía sigue escudriñando diferentes defensas para protegerse de la inflación, porque los medios y los ecolobistas baten el parche sin cesar, transmitiendo inseguridad y malos augurios.

EN ENERO 2018 NOS CAIMOS DEL MUNDO. NADIE NOS Prestó MAS

Entonces el BCRA emite para comprar títulos públicos en el mercado secundario para mantener los precios y proporcionar nuevas colocaciones de deuda del Tesoro. La mayor expansión monetaria se explica porque este Gobierno recibió un país que no tiene recursos financieros disponibles.  Finalmente, la desconfianza que generó el Gobierno Macrista destruyó el mercado de capitales que abrió 20 meses antes, lo cual implicó la necesidad de colocar deuda del BCRA. ¿Era necesario al 80% con 54% de inflación? - No lo sabemos. - Pero sin esa absorción monetaria (exageradamente remunerada-26% real positiva-) era seguro que, en 2019, hubiese estallado una hiperinflación, postergada maliciosamente para el próximo mandatario. Dado el extraordinario crecimiento de la deuda Macri y el default Lacunza en pesos en agosto 2019, el mercado exige tasas de interés cada vez más altas, aunque en términos reales aún siguen siendo más bajas que las de Sandleris.

SINOPSIS

El Gobierno redujo a los bancos las exigencias de encajes no remunerados sobre depósitos, lo que proporcionó un aumento del multiplicador. Los encajes de los bancos depositados en sus cuentas corrientes en el BCRA crecieron escasamente, cuando los depósitos totales del sector privado crecieron 10 veces más, con lo cual la correspondencia entre encajes y depósitos se desplomó, facilitando una suba del multiplicador de M3 privado en octubre, que llevó a que el incremento de los agregados monetarios supere el crecimiento de la base monetaria. El efecto expansivo de la situación encajes versus depósitos, es consecuencia del cambio en la composición de los depósitos, donde los depósitos a plazo sin encajes no remunerados, se duplicaron en lo que va de 2022 y los depósitos a la vista, que tienen encajes,
aumentaron solo la mitad en la misma etapa.

Hoy la cantidad real de dinero-alrededor de 8% del PBI-, es una proporción análoga a la de la administración Macri 2019, cotejando con los tres trimestres anteriores al límite actual, asentado en los meses anteriores a las PASO de 2019-cuando Macri culpara a los argentinos de perder por 15% y diera la orden a la mesa de un importante banco, para que haga explotar el dólar, y así destruir el valor de los activos, sin asumir el costo político. Es cierto que hoy la base monetaria está creciendo más que entonces, pero el PBI crece a una tasa anualizada del 5%, contra una caída de Macri (-2.2%) en 2019. Macri con contracción real de la oferta de dinero de 50%, tenía caída de la demanda real de dinero, y tasa de inflación de 54% anualizada, estanflación, inercia inflacionaria, por expectativas de inflación y una recesión agobiante. Realmente un Modelo Mufa.

NECESIDADES DE FINANCIAMIENTO

El Estado tiene necesidades de financiamiento por el déficit fiscal desde hace una década; solo que hasta 2013 eran más bajas que las de Suecia y Suiza. Desde la voracidad del gasto de la administración Macri, la inaudita baja de impuestos para que caiga la recaudación y la economía que presuntamente iba a responder con crecimiento, la situación es más embarazosa.  Todo ello por los términos en que fue aumentada la deuda pública y sus intereses extravagantes (4 veces las tasas que pagaba el Gobierno populista de Evo Morales). El gasto público se elevaba sin cesar, luego la ministra Carolina Stanley triplicara los planes sociales, para que siga el capitalismo de amigos.

Hoy las necesidades financieras escuetamente pueden financiarse con colocación de deuda en el mercado interno y, expansión monetaria a través de emisión de pesos. Porque el Gobierno Macrista condicionó totalmente el futuro de los argentinos, denegándosele el crédito y dejando la política monetaria expuesta a solucionar los problemas, generando expectativas de inflación. Actualmente solo 1/3 del aumento de los depósitos va como crédito al sector privado. Otras 3/4 partes se aplican para financiar el Tesoro y el BCRA.

RESUMIENDO

Los dólares no alcanzan y el BCRA tiene un nivel de reservas exiguo. Existen problemas crecientes para financiar el sector público, mientras el nivel de nominalidad alcanza su cúspide. La administración Macri, estimuló una inconcebible política económica, mezcla de intervencionismo estatal y capitalismo de amigos, con cataplasmas de Desarrollo Social y engañifas diferentes para todos los temas. De sol a sol se busca amortiguar las manifestaciones de aquellas calamidades originarias, evitando que explote el desastre postergado, donde además del daño que constituyó, como dicen en el mundial, atrajo más mufa. Apareció la pandemia de COVID, la guerra en Europa y la sequía. Si bien es un chiste que empezó durante su accidentado Gobierno, se terminó de popularizar en el Mundial de Qatar 2022.

En septiembre la actividad (EMAE) se desacelero 0.3% con respecto a agosto, en octubre los indicadores disponibles sugieren que la desaceleración del consumo se prolongaría; la confianza de los consumidores (UTDT) se afectó tanto en octubre como en noviembre; la construcción bajó en noviembre respecto de octubre, manifestando una incipientemente variación interanual negativa, mientras que la producción industrial volvió a mostrar una leve caída (-0.9%) en octubre en relación con el mes anterior. Con todo y eso, cerrando la boca de los agoreros que volvieron a errar sus pronósticos, el año 2022 termina con una suba del PBI más cercana al 6% que al 5%; muy lejos del 2% que anunciaron a principio de año. Pero las fluctuaciones previsibles de la tasa de inflación pueden tener efectos muy reales sobre la actividad económica. Decía Bob Mundell, de la Universidad de Chicago, profesor de Rudiger DornbuschJacob FrenkelPeter Pedroni; que cuando se espera que los precios suban, la tasa nominal de interés se eleva, pero en menor medida que la tasa de inflación, lo cual impulsa una acentuada expansión de la inversión y una aceleración del crecimiento. Y eso es lo que paso hasta que llego Massa. Raro que los monetaristas no se enteran.

Como dijimos antes, debido al fenomenal incremento de la deuda y fuga de capitales desde 2016, las distintas necesidades de financiamiento del Estado en 2023, 2024, seguirán sin poder financiarse con deuda y probablemente habrá que apelar a la emisión de dinero. Definitivamente, queda claro que el “modelo mufa” no explotó antes de las elecciones 2019, porque postergó sus consecuencias prácticamente irreversibles. Si el mismo modelo perverso que nos llevó a la ruina es la alternativa que elije la ciudadanía en 2023, solo se puede esperar un estallido social en menos de un año de asumir el poder. El fenómeno de las crisis financieras, vuelve a posicionarse con fuerza en la oposición-muchos ex ministros y funcionarios de De la Rúa y Macri forman parte del proyecto-, y redoblan la apuesta con desregulaciones, privatizaciones, ausencia de controles e intervenciones del gobierno. Que Dios no lo permita, es nuestra oración.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

jueves, 28 de abril de 2022

RETOMAR LA INICIATIVA

 


Para retomar la iniciativa, podríamos comenzar con el direccionamiento del crédito bancario. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras, para que la banca se parezca más a las entidades del resto del mundo desarrollado. Precisamos una Ley que garantice el incremento de los préstamos a los individuos, emprendedores tecnológicos y de otro tipo, como así también a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y eldesarrollo. El sistema bancario argentino no compite ni vagamente con el de los países desarrollados que otorgan préstamos a tasas bajas, financian capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos aplasta hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco es ineficiente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general. No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país.

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el temporal coronavirus que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada. La creación de “espacio fiscal” obtenida para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de años. Es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 a la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas de la economía argentina. A través de este progreso, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción tendenciosa de la industria nacional, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo como una de las claves de la inflación. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual, están creando expectativas inflacionarias de no menos de 55% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%)

 

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace más de cuarenta años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema capitalista para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que viven “haciendo una vaquita” para mantener accionistas de bancos.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es necesario enviar al Congreso un proyecto de Ley por el cual se proceda a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible dejar impune la estafa perpetrada por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos mas del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

Es evidente que la capacidad de préstamo para las empresas argentinas industriales y comerciales, PYMES y particulares resultante del actual nivel de depósitos trascenderá la escasez y mejorara los altísimos costos vigentes.

Bien sea por excesivas ganancias o lo que es peor, para mantener un sistema financiero ineficiente, cuyos márgenes necesarios para sobrevivir sean los actuales, no podemos aplicar la función subsidiaria del Estado y someter al conjunto de la sociedad, para sostener el estatus actual.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

EL CRÉDITO. UNA LIMITACIÓN INSOSTENIBLE

 


Ya no es posible que los depositantes sean argentinos y los receptores del crédito empresas extranjeras que a su vez le venden a ciudadanos argentinos y luego envían sus utilidades a sus casas matrices. Necesitamos direccionar el crédito bancario. Antes de la RF 6/77, las empresas extranjeras debían fondearse con sus casas matrices o con sus bancos extranjeros. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras.

Debe establecerse un plan en que la banca se parezca más a las necesidades de los argentinos. Precisamos que existan mecanismos que garanticen el incremento de los préstamos personales, emprendedores tecnológicos, emprendedores de la economía popular, incluyendo obviamente a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y el desarrollo. El sistema bancario argentino no es competitivo como el de los países desarrollados donde se otorgan préstamos a tasas bajas, financia capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos abate hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco de los bancos es ineficaz para atender al cliente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general y el Estado.

No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y los bancos ahora mismo estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país. Para conseguir depositar en cajeros de nuestro banco, en un barrio acondicionado de CABA, algunos tienen que recorrer 20 cuadras

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el COVID que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada y, ahora la guerra en Europa. La creación de “espacio fiscal” obtenida por Martin Guzmán para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de meses, por una serie de shocks exógenos. Por lo tanto es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI. No todo es subsidio directo. Con dinero secundario bien administrado, se puede hacer mucho.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 de la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas constantes de la economía argentina, desde siempre. A través de este progreso que traían los economistas de la dictadura, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Sucedió todo lo contrario. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción de la industria argentina, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo. Esta es una de las claves de la inflación en la Argentina. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual. Hoy están creando expectativas inflacionarias de no menos de 60% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%).

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace cuarenta y cinco años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que aportaran 12 millones de dólares “haciendo una vaquita” mensual para mantener accionistas de bancos extranjeros.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es ineludible proceder a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible lo funcional que es el sistema para perpetrar una estafa por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos más del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

No se puede seguir manteniendo un sistema financiero ineficiente, no podemos aplicar contribuciones del conjunto de la sociedad para sostener el estatus actual. Ha llegado la hora de ponerle punto final a 45 años de fracaso.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani