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viernes, 14 de julio de 2017

AL MUNDO LE VA BIEN, TASAS DE INTERES BAJISIMAS


La economía internacional sigue creciendo a un ritmo trimestral del orden de 3% anualizado, esta es la mayor jerarquía de crecimiento del mundo desde la crisis global del semestre trágico de 2008-2009. La tasa de interés del bono de los EE.UU. a 10 años paga 2.35%, Argentina abona casi 3 veces mas en forma externa y 12 veces en Lebacs, con el dólar a $17. Y esto, después de pagarle a los fondos buitres. Parecería que vamos por el camino de Brasil- superintendente regional que asume más problemas. El tema es que Brasil puede devenir en una huida en estampida de los  mercados emergentes (aunque nosotros somos fronterizos-peor) si llega a detonar su deuda pública, que ya trepa a 73 puntos del PBI.
Desde que Macri llegó, se enfrascó en cierta erudición anti inflacionaria que aplica altas tasa de interés, déficit fiscal y endeudamiento creciente. Lo único que hubiera salvado apariencias sería el control del aumento generalizado de los precios. Eso fue lo que favoreció al tándem Menem-Cavallo para durar tantos años. Sin embargo la inflación no se pudo controlar, y se disparó arriba de 40% en 2016, y en 2017 el nivel general acumula en un semestre con mas de 12%, siendo la inflación de los últimos 12 meses alrededor de 23%.  Esto significa que recién después de 18 meses de índices inflacionarios superando los 15 años precedentes, la administración Macri alcanza el promedio de Axel Kicillof.
Toda la oposición debería postular un urgente regreso a la prudencia, proponiendo el regreso del Estado con sensibilidad social, generando actividad económica y empleo. Las evidencias empíricas indican que la  fuerte caída del desempleo entre 2003-2008, coincidió con superávit fiscal, luego de la implosión del modelo neoliberal “a la argentina” que parece retornar con el mismo recorrido. El oficialismo ahora propone un modelo parecido al de Colombia, Perú o Chile, con énfasis en la inflación, haciendo caso omiso a la penosa distribución del ingreso que estos países exhiben. Ambicionan apertura incondicional de la economía-crecen fuerte las importaciones- y un Estado menos regulador, despreocupado de la injusticia social. Ese modelo, tal como vemos en esas naciones, generan la afluencia de sus ciudadanos hacia nuestro país-aun hoy, se está mejor aquí que en sus países-. Finalmente, el oficialismo va avanzando a un modelo más Pro-mercado, dispuesto a realizar todas las concesiones soberanas y reformas económicas estructurales que posibilitarían que la Argentina dejara atrás todas las conquistas sociales alcanzadas desde 1945. Parece difícil que eso se pueda lograr, verificada que fue ayer la dinámica que esta tomando la crisis social.
Los economistas y CEOS con sus gestiones han “privatizado los ministerios públicos-lucen como propiedad”, la mayoría de ellos no tiene experiencias en una fábrica, ni en tumulto de operarios metalúrgicos. Los convencidos abrevan de los autores más dogmáticos, los conciben como si fueran científicos referentes para imprimir programas lineales, intentando que la vida se parezca a lo que han leído. Súmele un periodismo prosaico, que inclusive ahora está incorporando doctores devenidos vulgares, a la mesa nocturna de la TV grosera. Todo para seguir este juego fantasioso de un héroe que vino a cambiar el país, en lugar de un voluntario cuya rudeza parece no tener limites. Es mas, el periodismo más temerario se atrevió a  disfrutar sin pudor ante las cámaras, las situaciones desgraciadas como la de Pepsico generadas por esta excéntrica chifladura de “dar palos”. Del poco pensar en el costo social y del mucho encerrarse en sus intereses, al gobierno se le ha escurrido el discernimiento. Acaban de perder el juicio al ignorar la feroz represión en la planta de Pepsico, mientras el presidente planeaba la campaña con sus colaboradores, minimizando la situación, según titula Liliana Del Franco en Ámbito Financiero. Para finalizar suave, les dejo un intercalado pasaje de Don Quijote de la Mancha: …“Y viendo don Quijote lo que pasaba, con voz airada dijo: Descortés caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede;…yo os haré conocer ser de cobardes lo que estáis haciendo”.








domingo, 10 de julio de 2016

La economia Argentina, giro al pragmatismo?


Como siempre sostengo, no se puede analizar un gobierno neoliberal, desde un marco teórico populista. No cometerá esa necedad, quien durante catorce años tuvo que repetir que no era académico analizar un gobierno populista, desde un marco teórico neoliberal.
El Gobierno de Macri decidió aplicar una política fiscal expansiva y una política monetaria menos contractiva, con el fin de reactivar el consumo y el nivel de actividad, como aconseja cualquier manual. Comienzan a acelerarse las obras públicas, se lanza el paquete jubilaciones y blanqueo para todos y todas, reintegro a provincias del 15% de coparticipación y se acelera el endeudamiento provincial para gastar sin restricciones. “El miedo no es sonso”. Como venían los acontecimientos era impensable la elección de medio tiempo, una ciudadanía descontenta con la economía, se expresa en la urnas.
GIRO AL PRAGMATISMO KEYNESIANO
Ya no habrá reformas estructurales para corregir los desbalances macroeconómicos, difícilmente hubiesen sido viables socialmente. Vuelven los estímulos a la demanda doméstica K (Keynes, Kirchner y Kicillof), antes que se genere un desastre similar al que provoco el ex presidente De la Rua. Esta evidencia de política contra cíclica en períodos recesivos, puede dar lugar a una mejora de la demanda, si se decide bajar la tasa de interés, en forma consistente. Por ahora lo que existe es una extraordinaria inconsistencia fiscal y monetaria, impensable en un gobierno de este perfil.
No había opción que empujar la demanda doméstica y la actividad. En medio de tremenda recesión, llega una política fiscal súper expansiva para apuntalar la demanda y el nivel de actividad con aumento del gasto público financiado con endeudamiento creciente y blanqueo, más una política monetaria un poco menos contractiva, por ahora. Para ello se volvió al mercado financiero internacional, y se retomó el contacto con el FMI. En este momento hay interés, porque hay que recolocar nueve billones de dólares en bonos soberanos con rendimientos negativos, con la necesidad de obtener retornos que “salven la ropa”, y esto llevará a los inversores a demandar bonos como los que la Argentina no para de emitir, pagando alrededor del 7%. El conflicto con los fondos buitres representó un CEPO al endeudamiento externo; resolverlo nos costo carísimo. No por los negocios que pudo haber en el medio. Me refiero a que el costo financiero a valor nominal o absoluto será mucho mayor que el ahorro por la imperceptible de la baja de tasas del nuevo endeudamiento.
El gobierno optó por apuntalar la gobernabilidad, decepcionando a economistas propios, sindicados y acólitos. Hubo mal diagnostico y mala praxis, subestimaron el impacto inflacionario y la caída del PBI del primer semestre. Ahora intentan estimular el consumo para llegar a la elección de 2017. Ciertamente aumentó la probabilidad de que la actividad deje de caer vertiginosamente, no digo que repunte hasta 2017, aunque crezca algo, será con más inflación que Kicillof.
La economía acumula tres trimestres consecutivos de descenso, la variación del segundo trimestre anualizado oscila alrededor de 8% de caída del PBI. En materia de consumo del segundo trimestre los números resultaron aun peores.  Año contra año el segundo trimestre de 2016 muestra caída sideral en el consumo:
CAME -8.5%, electrodomésticos -17.2%, ventas en supermercados -6.2%. La confianza del consumidor se resintió fuertemente según la amigable  Universidad Di Tella, quien dice que su índice cae de (60.4 el 15/11/15) a (42.7 junio/16).
Las entregas de cemento caen -19.1% en el segundo trimestre, el índice construya -18.7%,  mientras la industria de la construcción cae -5.8%. En 5 meses con 50% de devaluación las exportaciones prácticamente no crecieron, comparado con el mismo periodo de 2015. Solo las importaciones cayeron 1.000 millones de dólares, como consecuencia de la recesión y el mayor valor del dólar. Dicho sea de paso,  la calidad de las importaciones en su composición representan lo peor posible: caen bienes de capital e insumos, y suben bienes de consumos y vehículos.
En los primeros meses del año también se aceleró la tasa de inflación, la meta de 20/25% anunciada por Prat Gay para todo 2016, ya fue alcanzada al cierre del primer semestre.
Si López no hubiera ayudado, las cosas estarían muy difíciles para el Gobierno.
La recaudación de junio muestra una caída real en junio de  -14% con año contra año con una inflación de 44%. A nivel Gasto, a los subsidios sociales y la reactivación de la obra pública, hay que sumarles la reparación a los jubilados. Este aumento permanente del gasto previsional hará imposible cumplir con el objetivo oficial de terminar el 2019 con un déficit fiscal primario "cero". Al contrario, Macri podría terminar el mandato con mayor déficit fiscal que el de gobierno precedente, ya que para amigarse las provincias recibirán un torrente de dinero destinado a un mayor gasto. Además las provincias ya colocaron en el exterior casi u$s 5.000 millones y van por u$s 2. 000 millones más, en los próximos meses. Únicamente esta semana se colocó deuda en el exterior por u$s 4.000 millones, la Nación coloco u$s 2.750, Salta u$s 300 e YPF u$s 1.000.
Pero, - ¿el mercado internacional seguirá financiando el creciente déficit fiscal de la Argentina? - ¿A que relación deuda/PBI quiere llegar el Gobierno de Macri? -
INFLACIÓN Y ATRASO EL TIPO DE CAMBIO
Con una política pública más expansiva es baja la probabilidad que el Gobierno pueda cumplir con la meta de inflación para 2017 también se dificulta el cumplimiento de las metas inflacionarias de 2018 y 2019.
La política fiscal expansiva financiada con endeudamiento externo y el blanqueo puede aumentar la tendencia a la apreciación del peso. Un previsible sobreendeudamiento en dólares para financiar el alto déficit fiscal en pesos, aumenta la influencia a la apreciación del peso. El  tipo de cambio vuelve a estar retrasado, difícilmente haya crecimiento vía exportaciones. Traspolando a promedios históricos de 1960 y 1980, el dólar tiene que valer $ 20/21.
ENDEUDAMIENTO CRECIENTE
Un nivel de déficit como el actual combinado con tasas de interés altas como las que paga la Argentina podría en poco tiempo  producir situaciones de insolvencia externa. La sostenibilidad debe darse desde la diferencia a favor entre la tasa de crecimiento del PBI y la tasa de interés de la deuda pública. Tasas elevadas y crecimiento bajo son un cocktail explosivo, recuerde que la Argentina fue a default con 56 puntos de Deuda a PBI.

La confianza internacional del mundo financiero comenzará a bajar muy pronto, de hecho ya se reciben consultas sobre la elección legislativa de 2017. 

domingo, 12 de junio de 2016

Macri: inconsistencias macroeconomicas

Cuando Macri tomó el poder tenía una agenda impuesta incontrovertible. Arrancó devaluando, eliminó las retenciones, ajustó las tarifas, arregló con los fondos buitres y subió las tasas en forma violenta. Nunca mostró un programa económico, lo único planeado fue atender las emergencias de su esponsorización y mecenazgo para evitar que le “suelten la mano”. En su apuro por satisfacer a lo “uno”, subestimó el impacto negativo de lo “otro”. Inexcusable impericia técnica de un equipo ortodoxo,  al cual se le “escapó la tortuga” (la inflación). El resultado, un golpe en la masa salarial real, y fuerte caída de la imagen presidencial en las encuestas de opinión.
El nivel de actividad del segundo trimestre se hizo pomada, contrayéndose a un ritmo anualizado de alrededor de 7%. La meta de inflación del 20/25% que alardeó Prat Gay para todo 2016 será alcanzada en solo 6 meses. La inflación de mayo fue 3.5%, y junio podría estar alrededor de 3%, con lo cual la inflación permanecerá en 45% anual por varios meses, es decir el doble de la inflación de Cristina Fernández.
¿Que hacia el marxista de Kicillof en estos casos? – Pues, lo mismo que van a hacer los capitalistas de Macri. Una política fiscal expansiva y una política monetaria más laxa para acelerar el consumo y el nivel de actividad, nuevos subsidios sociales, y medidas para evitar despidos. Macri les está pidiendo a sus ministros gastar más, mientras se registra una enorme caída real de la recaudación (eso le paso a Cavallo en Octubre de 2001). Van muy rápido. En el primer cuatrimestre los ingresos crecieron muy por debajo de la inflación. En mayo, la recaudación creció sólo 17%-sin Seguridad Social-, y la inflación del período fue del 40/45% anual. Todo indica que el ritmo de gasto, podría llegar a 6.5% del PBI, mas de 2% que el ultimo año de Cristina Fernández. Al “despilfarro” en gasto social, se le suma ahora el Programa Nacional de Reparación Histórica para Jubilados. Este paquete previsional incrementará el gasto público en 2016.
La pregunta es: - ¿No que la política fiscal expansiva ya no tenía efectos sobre el nivel de actividad y el empleo privado que venia estancado por años? – Entonces ¿por qué ahora podría ser distinto?
Ya se. Con este gobierno habría menos "choreo" (tal como lo definió el distinguido ministro Prat Gay), por lo cual, con el mismo gasto en obra pública, habría más impacto sobre el nivel de actividad que con Cristina. ¡Que disparate!
Yo pensé que era probable que el multiplicador de la política fiscal fuera mayor que por el mejor clima de inversión y la confianza que esta administración acercaría a la Argentina, pero el Banco Wells Fargo recomienda “no invertir” en Argentina.
Según los monetaristas el problema de toda política fiscal expansiva, es su financiamiento, y aquí conviene recordar que los montos a financiar son desorbitados.
El déficit fiscal primario de la Nación podría alcanzar 6.5% del PBI en 2016, mientras que el pago de intereses de la deuda pública suma 1.3%, a eso hay que añadirle las amortizaciones, mas el déficit de las provincias del orden de 0.7% del PBI y el déficit cuasi fiscal de 2% del PBI. Con todo, la Argentina tiene un déficit fiscal global mínimo de 10.5% del PBI, explosivo como el de Brasil.
Lo peor de todo es que el pago a los fondos buitres ha permitido el acceso al crédito externo. Argentina ha podido colocar deuda en el mercado internacional a tasas altas, y ahora ha posibilitado el endeudamiento de las provincias. Ya hay 11 provincias colocando deuda en los mercados globales. Es que el acuerdo con los fondos buitres (que funcionaba como un CEPO al endeudamiento) abrió la caja de Pandora para endeudarse. Como lo demostraron Martínez de Hoz y Cavallo, la deuda es un instrumento peligroso para suplir la falta de ahorro del sector público. Recuerde que la crisis de la Convertibilidad, tuvo que ver con el abuso del endeudamiento externo y con que no se atendieron los efectos regresivamente redistributivos del modelo, como el desempleo y el cierre de industrias. Lo peor es que este Gobierno arranca con un bajísimo nivel de deuda, por eso de ahora en adelante al decir de Lavagna: vamos a tener “un festival de bonos. Además, hay que darle a la maquinita para comprar un dólar planchado (como Cavallo y Martínez de Hoz).
En otro orden de cosas, si el BCRA quiere evitar que siga creciendo el stock de LEBAC que hoy representa el 92% de la base monetaria (están alcanzando otra base monetaria que paga intereses), tiene que emitir para pagar los intereses de las LEBAC y evitar los riesgos de seguir la refinanciación eterna, ya que en las próximas 5 semanas vencen $ 375 mil millones. Si esto no para, el stock de LEBAC seguirá creciendo, además de dejar sin crédito al sector privado.

El volumen de endeudamiento interno y externo comienza a generar dudas sobre la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo. Conviene ser conscientes de que la dependencia del endeudamiento externo, hoy  nos vuelve vulnerables a los cambios en las condiciones de liquidez mundiales, y la inminente y planeada suba de la tasa de interés de la Fed.

domingo, 23 de noviembre de 2014

La curva del aprendizaje * Copyright Diario Registrado

Con escasos logros en materia económica en 2014, el gobierno ha sido más hábil en el último tramo del año. Hoy tiene un equipo de militantes, el ministro y sus colaboradores, son mucho mejores ministro y colaboradores que cuando empezaron. Todos siguen a pie juntillas lo que decide la presidenta, y ya no hay debate sobre qué es lo que habría que hacer. La devaluación de enero, en el intento de frenar la crisis de reservas y morigerar las tensiones cambiarias, no fue una medida superadora. Tampoco lo fue la fuerte suba de la tasa de interés o la fuerte absorción de pesos. Como resultado, el crédito disminuyó en términos reales, la economía se desaceleró, y la inflación se aceleró. La devaluación y el endurecimiento de la política monetaria provocaron malestar; hay que entender que esta construcción requiere una tasa constante de crecimiento del gasto público y consecuentemente de la recaudación; como lo ultimo sucede en menor medida que lo primero, hay que impulsar una emisión de pesos y aumentar el crédito, porque no tenemos crédito internacional. Para el gobierno la expansión fiscal y monetaria no genera mayor presión inflacionaria, en la visión del gobierno la inflación, no es consecuencia de cambios en los precios relativos por la inflexibilidad de algunos precios nominales. Para el gobierno todo se origina en la obtención de rentas extraordinarias por parte de grupos monopólicos u oligopólicos.

El origen de los aumentos de precios son los altos márgenes de ganancia de los empresarios. Si eso piensa, devaluar fue un error. La devaluación aumento el precio en pesos de los bienes transables y, por lo tanto, genero rentas extraordinarias para los grupos concentrados del sector transable. A su vez, con la mejora del ingreso de los productores de transables la devaluación empata con los entregados localmente. Con esta concepción de las causas que motivan la inflación, lo peor que se puede hacer es devaluar.

Además, la fuerte suba de la tasa de interés y la restricción monetaria provocaron una fuerte contracción del crédito en términos reales, lo que contribuyó a profundizar la desaceleración de la economía. En términos nominales, el crédito creció a razón de $5.500 millones por mes entre enero y septiembre de 2014, cuando en igual período de 2013 crecía a casi $ 9 mil millones promedio por mes. La capacidad prestable del sistema financiero se destinó a la colocación de LE/NOBAC, y a prestarle al BCRA vía pases, en lugar de utilizarse para expandir el crédito al sector privado y apuntalar el gasto agregado. Sin la fuerte esterilización de pesos, el crédito hubiese crecido más de 50% anual en vez de 20%, lo que hubiera ayudado a sostener el consumo. Convencido de esta interpretación, el gobierno hará todo lo posible por evitar volver a devaluar. En este sentido, lo más probable es que en 2015 devalúe poco nominalmente. El objetivo es claro: seguir utilizando el tipo de cambio oficial como herramienta  anti-inflacionaria. Para ello seguirá buscara reforzar las reservas, consiguiendo dólares, mediante el swap del Banco de China; la negociación de un préstamo con el Banco de Francia; el  ingreso de divisas por parte de las empresas adjudicatarias de las licencias de telefonía 3G y 4G; y la entrada de algunos dólares por alguna concesión petrolera en el marco de la nueva Ley de Hidrocarburos.

Asímismo, se seguirá adelante con los controles y sanciones para disciplinar a operadores que alimentan la demanda de activos dolarizados. Es necesario mantener lo más contenida posible la brecha cambiaria, para evitar que se retroalimente la merma de reservas. Cuanto más exitoso sea el gobierno en el refuerzo de las reservas, mas tiempo podrá evitar volver a la peor brecha cambiaria; ya en  abril comienza el período pico de ingreso de dólares de la cosecha y las cosas cambian.

En este escenario de calma cambiaria, existen menores presiones para arreglar con los buitres; esto no significa que no se vaya a arreglar, solamente que la posición desde la cual se negocia, luce mas cómoda y relajada. Acordando con los buitres, mejoraran las expectativas de los empresarios y algunos perderán argumentos agresivos.

En otro orden de cosas, el ministro Kicillof cumplió “el sueño del pibe”, saludar con los dedos en "V",  en la cumbre de Jefes de Estado del G20. La realidad, es que se relajo bastante porque tiene altas chances de lograr los objetivos hasta las elecciones.


Dos consejos para el gobierno:

1) no se obsesione en reactivar “a lo pavote”, cuanto mas énfasis en hacerlo, mayores riesgos.

2) no tenga temor de crecer poco en 2015, cualquier resultado que mejore (-3%) de caída en la tasa del PBI en el último año de mandato, supera los registrados por los presidentes desde 1983. Recuerde además, 3 de 4 presidentes-desde 1983-ni siquiera terminaron el mandato o interinato; y la popularidad de la Rúa termino en 4%, Alfonsín 7% y Duhalde no recuerdo. ¡Animo!



*Wikipedia: Una curva de aprendizaje describe el grado de éxito obtenido durante el aprendizaje en el transcurso del tiempo. A menudo se cometen muchos errores al comenzar una nueva tarea. En las fases posteriores disminuyen los errores...

miércoles, 8 de octubre de 2014

Vanoli al BCRA, Cristina al mando Copyright DIARIO REGISTRADO

La “renuncia” de Juan Carlos Fábrega al frente del BCRA, y su rápido reemplazo por Alejandro Vanoli, significó un indudable paso adelante para la perspectiva de coherencia y racionalidad que debe exteriorizarse entre el ministerio de economía y el manejo monetario y cambiario, luego de haber reformado la Carta Orgánica. También fue un avance dentro de la estrategia de afianzar la consigna “anti buitre”, despejando recelos de intrigas, que puedan perjudicar la concentración, de quienes deben enfrentar los desafíos económicos de los últimos 15 meses de mandato...(SIGUE LEYENDO LA NOTA EN:  http://www.diarioregistrado.com/opinion/103870-vanoli-al-bcra--cristina-al-mando.html si no abre el link, copia y pega en tu buscador.

martes, 28 de enero de 2014

"GPS Peronista, recalculando" (DIARIO REGISTRADO Copyright)


La economía argentina finalizó 2013 con una notable tasa de crecimiento (más de 5%), como anticipé en el primer programa del año en “A 2 Voces”-TN,  www.youtube.com/watch?v=wViB9qZd6xY ; sin embargo no puede negarse que hubo una acumulación de desbalances que ya comienzan a ser atacados. Existen límites a la aceleración de los subsidios y la emisión para financiarlos, estos desequilibrios impactaron en mayor o menor medida sobre las expectativas, la inflación, el dólar blue, el déficit de balanza de pagos y la pérdida de reservas. Las distorsiones de precios relativos, especialmente la del tipo de cambio y los subsidios a los servicios públicos-no el nivel de gasto-, evidencian que el proyecto nacional y popular, necesita una actualización.

La designación de Capitanich y Kicillof generó expectativas favorables, pero es obvio que cuando un funcionario tiene que hacer cambios que no desea, suele ser durísimo (tuvo que devaluar y subir las tasas de interés). Hubo un intento de insistir con soluciones microeconómicas, pera retomar los equilibrios macroeconómicos, era ineludible, y sobretodo proyectar moderación monetaria y fiscal; para “tapar la boca” de quienes hacen de estas cuestiones una idolatría. Es muy difícil mantener el peso sobrevaluado, con restricción externa y caída de reservas. Los países suelen atender sus necesidades financieras colocando deuda en el mercado voluntario; pero la Argentina no logra retornar a los mercados a tasas de interés razonables, ni remotamente. Entramos en el año 14 sin poder colocar títulos-la ultima vez fue en Octubre de 2000-. A pesar que las necesidades de financiamiento del sector público son muy bajas-como las de Suecia y Suiza- (alrededor del 5% del PBI), el gobierno tiene limitadas fuentes de financiamiento. Emite moneda o toma créditos “intra sector publico”.

El proyecto nacional y popular, ha tenido como objetivo, aumentar las prestaciones del estado para mejorar la vida de nuestra sociedad, es por eso que el gasto público creció en relación al PBI, no hubo ningún error, como dicen. Pero la necesidad de cubrir el financiamiento fiscal con emisión- se agotó-aunque no explique el 100% del problema-. Apresurarse a exteriorizar el acuerdo de precios fue una ingenuidad-ahora es obvio-, incitó a los empresarios a subir los precios sin ningún tipo de disculpa. Para detener la disminución de reservas se acordaron inversiones con empresas petroleras, se estrenó la letra dólar link para que las exportadoras de cereales ingresen divisas, se subió el impuesto a los vehículos y al turismo, se estrecharon los cupos de importación y hasta las compras en el exterior por Internet; porque al pasar el tiempo, el control de cambios que se aplico al principio, con la intención de frenar la baja de las reservas, en el ultimo tramo estimulo el ascenso del “dólar blue” y la brecha. Luego para contener el “blue” se vendieron bonos dolarizados-contradiciendo la pesificación de la economía-con el fin de descomprimir la demanda de dólares y bajar el precio. Tengo que decirlo, el “blue” fue muy fogoneado por “todas las voces, todas”, Kicillof no dice nada que genere dudas, ni tampoco que no sepamos. La pregunta es, si ya sabemos lo que son capaces de hacer y podemos describir la historia.- ¿Cómo es que llegan a lograr birlarnos? –Ya sabemos que no estamos en 2001, la deuda externa y las necesidades de financiamiento son muy bajas, no veo recesión, y la cifra de desempleo es la menor de la década; eso si, los pagos de la deuda con reservas fueron muy altos. La semana pasada se aceleró la devaluación del peso, se decidió flexibilizar la compra de dólares para ahorro y disminuir (antes se aumentó) el anticipo del impuesto a las ganancias. Obviamente, quienes quieran comprar dólares deben justificar el origen de los pesos, además de coincidir el monto de dólares a adquirir con el nivel de ingresos de quien se presente en ventanilla. El dólar pasó en un lapso corto de $6 a $8, esto es 33% más. Es evidente que si bien-en su momento-se utilizó un ancla anti inflacionaria y se evitó una sangría de divisas-al principio de las restricciones-, estas medidas se suponían que eran para dar tiempo a que llegaran otras medidas que las reemplazaran, antes que disminuyeran las reservas, como sucedió. Financiar el gasto con emisión monetaria ya no podía seguir siendo una opción única, ahora ya no es discutible. Es necesario ayudar las expectativas-aunque no nos guste-, pero también hay que generar incentivos en el mercado financiero-si no pensamos nacionalizar la banca o los depósitos-. Con la actual Ley de Entidades Financieras (casi la rediviva 21.495 de descentralización de los depósitos y 21.526 reforma financiera de 1977, de la dictadura), no se puede pagar 0,10% anual a los depósitos en dólares, ni tasas de interés negativas en pesos, pretendiendo que los ahorristas continúen dentro del sistema, eso representa un nivel de inadvertencia extrema, recuerde que no tenemos acceso al ahorro externo. Si seguimos por esta “nueva senda”, necesitamos recuperar el ahorro interno y atraer capitales argentinos fugados al exterior, nunca ha habido semejante formación de activos externos. Estos son “los comportamientos del sistema en que vivimos”, y las reglas que el gobierno argentino-al que adhiero desde 2003- jamás se planteó abandonar. Hasta aquí, se ha logrado lo máximo posible en términos de gobernabilidad y justicia social-dentro del sistema-, en un país conservador, mal que nos pese.