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viernes, 14 de julio de 2017

AL MUNDO LE VA BIEN, TASAS DE INTERES BAJISIMAS


La economía internacional sigue creciendo a un ritmo trimestral del orden de 3% anualizado, esta es la mayor jerarquía de crecimiento del mundo desde la crisis global del semestre trágico de 2008-2009. La tasa de interés del bono de los EE.UU. a 10 años paga 2.35%, Argentina abona casi 3 veces mas en forma externa y 12 veces en Lebacs, con el dólar a $17. Y esto, después de pagarle a los fondos buitres. Parecería que vamos por el camino de Brasil- superintendente regional que asume más problemas. El tema es que Brasil puede devenir en una huida en estampida de los  mercados emergentes (aunque nosotros somos fronterizos-peor) si llega a detonar su deuda pública, que ya trepa a 73 puntos del PBI.
Desde que Macri llegó, se enfrascó en cierta erudición anti inflacionaria que aplica altas tasa de interés, déficit fiscal y endeudamiento creciente. Lo único que hubiera salvado apariencias sería el control del aumento generalizado de los precios. Eso fue lo que favoreció al tándem Menem-Cavallo para durar tantos años. Sin embargo la inflación no se pudo controlar, y se disparó arriba de 40% en 2016, y en 2017 el nivel general acumula en un semestre con mas de 12%, siendo la inflación de los últimos 12 meses alrededor de 23%.  Esto significa que recién después de 18 meses de índices inflacionarios superando los 15 años precedentes, la administración Macri alcanza el promedio de Axel Kicillof.
Toda la oposición debería postular un urgente regreso a la prudencia, proponiendo el regreso del Estado con sensibilidad social, generando actividad económica y empleo. Las evidencias empíricas indican que la  fuerte caída del desempleo entre 2003-2008, coincidió con superávit fiscal, luego de la implosión del modelo neoliberal “a la argentina” que parece retornar con el mismo recorrido. El oficialismo ahora propone un modelo parecido al de Colombia, Perú o Chile, con énfasis en la inflación, haciendo caso omiso a la penosa distribución del ingreso que estos países exhiben. Ambicionan apertura incondicional de la economía-crecen fuerte las importaciones- y un Estado menos regulador, despreocupado de la injusticia social. Ese modelo, tal como vemos en esas naciones, generan la afluencia de sus ciudadanos hacia nuestro país-aun hoy, se está mejor aquí que en sus países-. Finalmente, el oficialismo va avanzando a un modelo más Pro-mercado, dispuesto a realizar todas las concesiones soberanas y reformas económicas estructurales que posibilitarían que la Argentina dejara atrás todas las conquistas sociales alcanzadas desde 1945. Parece difícil que eso se pueda lograr, verificada que fue ayer la dinámica que esta tomando la crisis social.
Los economistas y CEOS con sus gestiones han “privatizado los ministerios públicos-lucen como propiedad”, la mayoría de ellos no tiene experiencias en una fábrica, ni en tumulto de operarios metalúrgicos. Los convencidos abrevan de los autores más dogmáticos, los conciben como si fueran científicos referentes para imprimir programas lineales, intentando que la vida se parezca a lo que han leído. Súmele un periodismo prosaico, que inclusive ahora está incorporando doctores devenidos vulgares, a la mesa nocturna de la TV grosera. Todo para seguir este juego fantasioso de un héroe que vino a cambiar el país, en lugar de un voluntario cuya rudeza parece no tener limites. Es mas, el periodismo más temerario se atrevió a  disfrutar sin pudor ante las cámaras, las situaciones desgraciadas como la de Pepsico generadas por esta excéntrica chifladura de “dar palos”. Del poco pensar en el costo social y del mucho encerrarse en sus intereses, al gobierno se le ha escurrido el discernimiento. Acaban de perder el juicio al ignorar la feroz represión en la planta de Pepsico, mientras el presidente planeaba la campaña con sus colaboradores, minimizando la situación, según titula Liliana Del Franco en Ámbito Financiero. Para finalizar suave, les dejo un intercalado pasaje de Don Quijote de la Mancha: …“Y viendo don Quijote lo que pasaba, con voz airada dijo: Descortés caballero, mal parece tomaros con quien defender no se puede;…yo os haré conocer ser de cobardes lo que estáis haciendo”.








jueves, 15 de octubre de 2015

LA COYUNTURA POLÍTICA Y ECONÓMICA DE LA CRISIS DE 2001 SERIE (10ma. parte)

Acerca de la privatización del sistema jubilatorio se debe agregar que genero poca cobertura, mala seguridad social en la jubilación y valores mínimos de pensiones en promedio. Toda la sociedad en poco tiempo, producto del desfinanciamiento[1], pago ese enorme costo, el que gano, o ciertamente se vio beneficiado fue el sector financiero, que elevo sus ingresos en Argentina, mientras provoco una enorme pérdida para la sociedad. A modo de mención, luego para evitar pobreza en la vejez y asegurar un nivel mínimo de seguridad, fue necesario crear un sostén público, que actualmente tiene un componente de redistribución importante que instalo un elemento de moderación intergeneracional que evito relativamente la pobreza de jubilados y pensionados. Por ultimo es necesario destacar que  el sistema de AFJP tenía altísimos costos de transacción, y en 2001 había invertido en papeles del estado, que a la postre embauco a los beneficiarios con una exótica cantidad de instrumentos que incumplió en el pago, viéndose  mermados los ahorros de los futuros jubilados por la restructuración de la deuda local (primer tramo: realizado por Cavallo en forma compulsiva en 2001), y luego la devaluación del peso. Esta narrativa del gasto publico extravagante que asfixia la actividad privada se interiorizo como certeza en la ciudadanía y debilito las políticas de oposición de los tradicionales partidos progresistas. Hasta el punto, que ya en las elecciones de 1999, estaba el acuerdo de una continuidad-de seguir con la Convertibilidad-prometida por la Alianza, fue el FREPASO que optó por no enfrentarse al relato neoliberal, no se sabe si porque se compartía parcialmente con o desde la UCR o porque, estaban convencidos que era una batalla política que no podían ganar. Es que los tecnócratas insertaron una ficción en el ámbito político que fue decisivo en condicionar sus posiciones políticas, a través de la conciencia fabricando consensos, hasta el punto de manipular el Congreso para delegarle poderes extraordinarios a un ministro de economía[2]. Esa capacidad de los tecnócratas de establecer temores, una imperiosa necesidad de establecer la austeridad del gasto social como algo necesario para la vida en democracia, fue un instrumento decisivo en la arquitectura de lugares comunes desde las que se construyeron los relatos que articularon la hegemonía ideológica y cultural del poder. El peso que han adquirido hasta hoy mismo los organismos económicos globales, las universidades estadounidenses y sus egresados para homogeneizar un discurso político que desnaturaliza y tergiversa sistemáticamente los hechos políticos y económicos intensificaron también el fenómeno en la región, lo extraño es el modo en que los medios y la académicos de centro-derecha ignoraron completamente lo que escribían intelectuales progresistas, hasta el punto de considerar extravagante a todo otro espacio de opinión (Pensamiento único-Consenso de Washington) mientras parecería que incentivaba universidades, alumnos y redacciones de medios a no tenerlas en cuenta en absoluto. Pero lo más preocupante es cómo ese relato neoliberal hizo callar al FREPASO (miembro del gobierno de la ALIANZA) desaconsejándole enfrentarse contra la tecnocracia.



[1] Ver estadística descriptiva de caída de ingresos del sector público, como consecuencia de la desfinanciación previa, y el grado de vulnerabilidad en que los recursos genuinos fueron afectados, cuando el financiamiento externo se retiraba.
[2]     Carlos Gervasoni, Crisis política y crisis financiera en el Gobierno de la Alianza en la Argentina (1999-2001) Universidad Católica Argentina / Universidad Torcuato Di Tella / Universidad del CEMA. Visiting Resource Professor at LLILAS/UT-Austin. October, 2002, cuadro 5, Pag.26

sábado, 2 de enero de 2010

"Los noventa"


La actividad económica, el consumo y las expectativas para los próximos meses son alentadores. Diciembre fue muy bueno y el año que comienza continuaría en esa dirección, si las ventas en Starbucks siguen firmes, como he comprobado. En la Argentina el aumento de los precios de bienes y servicios existe y, es el reflejo evidente de un proceso de reactivación, insinuado básicamente por el aumento en las ventas de los mercados: automotriz, motocicletas, bicicletas, electrodomésticos y materiales para construcción y refacciones de viviendas. En Buenos Aires el ruido a martillazos ya es semejante a los ladridos de los "perro vicas"-nueva moda- que pretende resolver la inseguridad de los dueños intoxicados de tanto lexotanil. Tal es la psicosis.
Si la recuperación esta en marcha, es hora de extraer algunas lecciones.
Aunque las consecuencias fueron menos graves para los argentinos que para muchos otros ciudadanos del mundo durante la crisis, el hecho que las figuras retóricas y los comportamientos de los países desarrollados y nuestro país fueran semejantes, parece que esta vez, no merece que nos detengamos en ello.
Visto desde el enfoque ortodoxo, la política económica argentina no debería haber ofrecido ninguna otra imagen que la de la austeridad en el gasto, aunque para esto tuviera que dejar de lado la compasión. Así las cosas, cabe preguntarse si seria necesario que exista la política económica. Si solo la austeridad fiscal y la ortodoxia monetaria-aun en medio de una crisis-son las actitudes concebibles, me pregunto donde estarían las otras opciones. Y, si en el enfoque neo conservador no existe otra opción, si tanto los limites del gasto como el contenido de las acciones contra cíclicas están limitados a la constitución de un fondo anti cíclico, para que seguir hablando de política económica.
La paradoja del discurso CAM* no estriba en negar la pertinencia de la noción de política económica, sino en eliminar todas las formas alternativas. Cuando se plantea que no hay alternativa, se destruye el fundamento mismo del principio de una decisión política. Por ejemplo, la estatización de las AFJP es una decisión política, que aplica a la elección de una fuente genuina de financiamiento, guste o no.
El problemas que se ha suscitado desde ahora, es que puede volverse a pensarse que existe espacio para la política económica, en un país que estuvo oprimido por el BCRA, el FMI y los pactos de negocios con cuanta figura de la presión institucional mundial-lobbies- ha sido posible. Ese espacio ahora fue ocupado por las políticas activas, las que en la actualidad concentran la atención de todos los países del mundo. Refrendo esto: “todo el mundo estuvo haciendo lo mismo que nosotros”, solo que muchísimo mas fuerte. Para convencerse que es así, basta con leer las paginas de Internet de todos los diarios y revistas del mundo.
Las reformas estructurales de los ’90, ofrecieron un discurso uniforme que respondía a una única posibilidad, que obviamente facilitaba el acceso a la gruta de las reservas. Durante mas de diez años se reemplazaron y sustituyeron las políticas monetarias y presupuestarias de los “años malos”, hasta que al final de los “años buenos”, las tan adecuadas urbanidades financieras, estallaron en mil pedazos (2001).
Mas liberalización, mas privatización y si eso no ocurre, viene un legitimo portavoz-como en estos días-, y nos dice que durante los ‘90, la seguridad jurídica y el ambiente pro negocios era mas favorable para los inversores del mundo.
Pero decía cuando comencé, que es hora de extraer algunas lecciones y preguntarse: quien ha sido el beneficiario de esas seguridades que aparentemente brindaba la Argentina en los ‘90? (Los inversores del mundo, segun este visitante)
Lo ocurrido en Argentina, a propósito de las privatizaciones y la seguridad jurídica a la cual se refirio este dignatario, nos conmina a la cautela y al análisis: cuando nos ponen de ejemplo un periodo, debemos analizar, quien es el que elogia, porque lo hace y, a quien revindica la apología del exegeta?*CAM: Confrontación Al Modelo