La situación de los PIGS sigue siendo precaria, y nadie garantiza que no aparezcan novedades provocando turbulencias en los mercados.
El PBI de la Eurozona creció a una velocidad anualizada de 1.5% en el ultimo semestre de 2010, y nada hace preveer que habrá un salto mayor. Con recetas recesivas de ajuste fiscal, mas la baja predisposición del BCE a seguir flexibilizando su política monetaria, no existen perspectivas de recuperación de la actividad económica en 2011, mas allá de 1.5/1.8%.
Las enormes asimetrías entre países europeos, complica el manejo de la política económica en general. Mientras Alemania crece a un ritmo anualizado de 3%; Austria, Finlandia, Francia, Holanda, Bélgica, y Luxemburgo lo hacen a un ritmo de 2% anual. La Sub Europa (PIGS), crece inclusive por debajo de 1%, y hasta negativo en el caso de Irlanda. Así las diferentes realidades, actúan como obstáculos ineludibles para sincronizar políticas.
Un poco más flexible Alemania, ahora parece estar más dispuesta a auxiliar a los países más sensibles, e incrementar sus esfuerzos para evitar una ruptura de la Eurozona. Ángela Merkel ya no habla de cómo los inversores deberían compartir las pérdidas en futuras reestructuraciones de deuda, y se exhibe menos remisa a bajar las tasas de interés de los planes de rescate a los países que no hicieron bien “los deberes”. Hoy Alemania dice que esta dispuesta a discutir la posibilidad de bajar las tasas del fondo de rescate y asistir en la capitalización del sistema financiero de los países denominados PIGS. Ya los ministros de finanzas de la Eurozona convinieron dar una solución general a las embarazosas situaciones que enfrentan varios países europeos, y comenzarían a introducir cambios al actual régimen de administración de crisis, disipando dudas sobre el funcionamiento del mecanismo permanente de resolución, a la vez de acordar una nueva ronda de “stress tests” para los bancos, mientras se afirma el compromiso fiscal y avanza el proceso de reformas estructurales.
A mi juicio, Europa sigue necesitando una solución más sólida, que pasa por la reestructuración de la deuda pública de los PIGS, más allá de una imprescindible e inmediata baja de la tasa de interés del ESFS. Si bien esta semana España colocó un bono a 5 años de plazo por € 3,000 millones, habiendo recibido ofertas por € 6,308 millones, pagando 4.59% anual; todavía tiene 20% de parados. Aunque Portugal tambien colocó un bono a 10 años por € 600 millones, habiendo recibido ofertas por el triple del monto adjudicado; pagó 6.76%-casi 400 basis points por encima de lo que paga Alemania-. Si se puede dar una “buena noticia”, hablemos entonces de la caída del riesgo de Grecia de 1,268 a 1,067 basis points; e Irlanda que baja de 711 a 602 basis points. Como dice mi consuegro Carlos Belart, los implacables mercados levantaron su pie del cuello, para que aspiren un halo de oxigeno los pacientes de terapia intensiva.