miércoles, 17 de junio de 2020

“VAMOS A SER VENEZUELA”



Con una sola aserción se derriba esa fábula. Para ser como Venezuela hay que tener FF. AA. socialistas. No es el caso de la Argentina. Mencionar que no están dadas las condiciones objetivas y subjetivas para una revolución socialista. 
En estos días debería establecerse la “distancia intelectual” y, urdir  una cuarentena para despistados que contaminan el ambiente. No es respetuoso ni digno repetir cualquier cosa.  Se utiliza un nombre propio que identifica una entidad política única como adjetivo (adjetivan) y estigmatizan a Venezuela y los venezolanos. Aquí trabajan buenos y caros amigos. Me pregunto: -¿No se enteran que sus expresiones tienen tipología xenófoba?-
Profesionales. Es que hoy excede la capacitación profesional. Ha ganado espacio en cantidad en base a su excelente función para obtener empleo. Pero las ciencias sociales son un poco más complejas. Concurren diferencias de contenidos entre las carreras “académico-sociales” y “las profesionales”. Las primeras permiten afrontar decorosamente los debates.  
Aunque actualmente es obvio que para opinar de cualquier cosa no es necesario saber.
Para alejar el temor sobre “el Comandante Fernandez”, basta buscar en Wikipedia. Descarte cualquier hipótesis socialista. Es el pragmatismo metodológico y no una ideología lo que ayuda al presidente en la resolución del tema Vicentín. Indudablemente el presidente descree de la expropiación en tiempos de armonía.
ANTECEDENTES ALIMENTICIOS EN ARGENTINA
Una broma de los 60’/70’, cuando llegaba una cuadrilla de cinco operarios para arreglar un bache. Se decía que dos iban a reparar el pozo y tres comprarían la carne, el pan y prepararían el asadito. Cuando salíamos de la escuela desde las obras en construcción y los badenes se esparcía aroma a rico asado. En la Argentina se comía muy bien cuando la tasa de desempleo no superaba 3/4%.
Hacia 1974 alimentación y bebidas era el porcentaje mayor de la producción manufacturera total con el 17.4% (Guillermo Vitelli, Los dos siglos de la Argentina, Historia económica comparada, Bs.As., 1999). SASETRU era la cuarta empresa industrial argentina con 10.000 personas. Poseía varias plantas industriales. Si sumábamos Molinos Rio de la Plata, Bagley, Canale, Terrabusi, Compañía Introductora, Dos Anclas, Noel, La Campagnola, Establecimiento Santa Rosa, La Panificación Argentina; hablábamos del mercado alimenticio. Empresas argentinas abastecían la demanda interna con un extraordinario potencial. SASETRU poseía el molino más grande, flota mercante, muelles en Bélgica e Italia y, era propietaria de un banco. Pero quebró. La participación de empresas extranjeras era baja. Desde entonces la facturación de empresas argentinas versus empresas internacionales devino inversa.
Con estos antecedentes, cuando Vicentín pasó de sexta exportadora de cereal a cesación de pagos con riesgo de quiebra y extranjerización, se activaron las alarmas.
EFECTOS DE UN CONCURSO PREVENTIVO
El deudor no puede ni debe pagar deudas anteriores a la presentación judicial. “Se para el taxi” de los intereses de las deudas anteriores y se suspenden las ejecuciones. Caen los embargos, se accede a planes de pagos de AFIP y otros organismos.
Eso sí, para salir del país hay que pedirle permiso al juez.
Dado que las decisiones las siguen tomando los ejecutivos, existen riesgos de perjudicar a la “masa de acreedores”. También se cuida de que no se vendan activos a precio vil o con fechas anteriores, que “desgarantizan”. Se suele prevenir porque como dicen: “hecha la Ley hecha la trampa”.
VICISITUDES E INTERVENCIÓN
Si se hubiera pedido una veeduría  para el BCRA, muchos de los problemas que hoy afronta la Argentina, no estarían presentes. Recuerde que Caputo nunca tuvo aprobación del Senado.
Vicentín sobrevivió Martínez de Hoz (1976-1981), Grinspun, el Austral (1983-1988). La catástrofe de Machinea en el BCRA (1989), las dos hiperinflaciones que tripuló González Fraga en el BCRA (1989 y 1991), la salida de la convertibilidad (2001); pero no resistió al “mejor equipo de los últimos 50 años”.
Los préstamos en dólares para prefinanciar calzan con la exportación de productos en dólares. Si bien el pasivo bancario creció por las desordenadas devaluaciones 2018-2019, también engrosó el activo porque las acreencias de una exportación devengan crédito en dólares (salvo que hayan sido cobradas por afuera y las divisas no estén declaradas). En ese caso pueden ser suspendidos como exportador y denunciados penalmente sus directores. Nadie lo sabe antes de una intervención. Una empresa exportadora se ve favorecida en un concurso preventivo, licua las deudas comerciales en pesos, licuefacción que sobrellevan proveedores, chacareros y empleados, deudas fiscales y  previsionales.
“DE MANUAL”
El 5 de diciembre invocando “estrés financiero” se comunicó una “reestructuración financiera”. Estratagema trillada que se emplea para demostrar esfuerzos por evitar el concurso. Durante enero feria judicial, últimos detalles para presentar el concurso en febrero, donde se ha de afrontar el verdadero estrés. El de los stakeholders (partes interesadas).
Las razones para explicar la cesación de pagos fue que “se había visto negativamente afectada por un contexto de crisis recurrentes, aumento de tasas de financiamiento, cierre de mercados e incremento permanente del costo argentino”. Por el contrario, las devaluaciones mejoran los costos y consecuentemente la competitividad de las exportaciones. Con el concurso listo, se supuso un Acuerdo Preventivo Extrajudicial “pour la gallerie”… pasada la feria, concurso preventivo... el juez aceptó, la empresa declaró deudas por $99.345 millones, 2.638 acreedores, de los cuales 1.895 proveedores de granos y 37 acreedores financieros.
El reflector alumbra el BNA, que prestó casi ¼ de todos los créditos del Banco solo al grupo. Sobre la hora hizo dos desembolsos, el primero por u$s 61 millones en agosto de 2019 y el segundo por u$s 41 millones en el mes de noviembre de 2019. Aparentemente el BNA aprobó la ampliación crediticia sin acuerdo de la gerencia, y sin garantías reales.
El juzgado donde ha recaído el concurso reside en el pueblo donde coinciden  ex directores de la empresa que actúan en política y/o tiene cargos públicos.
CONCURSO
El mayor acreedor es el Estado con sus agencias y sus bancos públicos, alrededor de 23%. Más allá de otras cuestiones-en la jerga bancaria-se cataloga duramente al sujeto de crédito que lo solicita días antes de presentarse en Concurso Preventivo. Existe un periodo de sospecha. El BNA reduce su situación de 1 a 4 el 10 de diciembre. Está en juego la cuarta parte de la cartera prestable del banco. Curiosamente alguien de la familia dijo a Telam: “Vicentin es una empresa que prácticamente no ha repartido ganancias, quizá algo en 2019 por un buen ejercicio en 2018, pero después siempre fueron exiguas y durante muchos años no repartió dividendos”. No está claro que en 2018 les fue bien y, si así fuera y en 2019 les fue mal (cesación de pagos). No se puede retribuir dividendos en lugar de pagarle a un chacarero.

LA LUPA QUE AMPLÍA EN LA ARGENTINA
Establece si previo la presentación, el pasivo se abultó para conseguir votos en el próximo acuerdo ó, si el activo se sobrevaluó para mejorar la predisposición  ó si tal vez se evaporó. La auditoria de balances y la gestión financiera es clave para sacar conclusiones. También se estila revisar las actas de directorio de los últimos años que pueden conducir a entender cambios.
El inconveniente más importante es que la empresa en concurso preventivo continúa con sus operaciones habituales, a través de su administración y propiedad. Más restringida, pero no tanto.  
En todos los concursos, dado que habrá calificación de conducta, se investiga: si hubo fraude, si los socios incurrieron en insolventacion fraudulenta mediante ventas simuladas, etc. También se verifica la vigencia de avales y/o si los retiraron antes en connivencia con algún funcionario bancario, etcétera. 
OPINIÓN CRÍTICA DE LA ESTRATEGIA OFICIAL
En nuestra opinión, lo de YPF agro no completa la inteligencia y el abordaje más conveniente. Por el contrario la dispersa. Se debería evitar la creación de un paquidermo Frankensteiniano,
Es imposible dar señales de precios de aceite de soja y girasol. Eso lo resuelve la CBO a cada minuto en las pantallas, el precio de la soja o del aceite de soja y girasol no se determina en forma endógena como el dólar o las tarifas, sino en la Bolsa de Chicago.
En artículos anteriores hablamos de la importancia de la harina de trigo con la cual se hace pan, galletitas, bizcochos, tapa de empanadas, pan rallado, confituras, fideos. Puede haber otros socios argentinos. Hay que empezar el turn around para diversificar y extender la molienda y manufactura de otros granos para cuando se reactive la demanda.
El mojón debe asentarse en la mesa de las actividades oligopólicas. Nuevamente, no se puede poner los precios en CBO (Chicago Board of Trade), pero si ayudar a la ciudadanía con los precios internos de los alimentos. En todo caso la utilidad de intervenir una exportadora de este calibre es la didáctica de la triangulación, sub facturación, sobre facturación y el gambeteo de retenciones para establecer una normativa que evite que los dólares se vayan por el resumidero. Además no se debería mezclar porque será necesario medir los resultados sin afectar  al conjunto que habrá que seguir rescatando de la quiebra en los próximos meses.
Manejar empresas argentinas es un poco más difícil que ganar licitaciones ó intermediar parques eólicos desde el poder. Pero permanece el prejuicio. Creer que un empresario o un ejecutivo es lo que vieron en estos últimos años es como pensar que todos los funcionarios políticos son como los que vimos en el mismo periodo.
La participación de capitales extranjeros no es un problema si se neutraliza la ideología. Ni China ni EEUU. Japón tiene las empresas industriales más virtuosas en capital y tecnología y, es el país más complementario. Podríamos proponerle a Toyota diversificar su producción hoy commoditizada con sus ventas ralentizadas, para fabricar y exportar alimentos argentinos a Japón y el sudeste asiático. Necesitamos robots que hagan las 36 millones de medias lunas que se comían los argentinos todos los días. No podemos seguir amasando a mano.
La cuestión es la independencia política e ideológica. China es un depredador mundial de materia prima y medio ambiente e industrialmente vive su faz de capitalismo esclavista medieval, no es buena idea.
Tenemos ventajas comparativas. El objetivo de una empresa alimenticia debe ser fabricar productos de alta calidad al mejor costo del mundo, generando empleo y dólares genuinos. Podemos encarar integraciones verticales porque tenemos materia prima. Tal vez sea la última oportunidad. Trascendió que Alberto Fernandez está dispuesto a escuchar propuestas superadoras. Podría agregar ejecutivos superadores.
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar . 



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