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miércoles, 8 de julio de 2020

INQUIETUD DE EMPRESARIOS POR LA ECONOMÍA



(Columbia University)
En una empresa todos los problemas tienen solución. Lo único insuperable es “no vender”. NPC Intl., una de las mayores franquicias de EE.UU., propietaria de Pizza Hut y Wendy's Co., se declaró en bancarrota y solicitó la protección del Chapter 11 (Concurso de acreedores). La empresa tiene alrededor de 1.200 locales de Pizza Hut y 400 de Wendy's en todo EE.UU. El Grupo Aeroméxico anunció la aprobación por parte del Tribunal por el Concurso preventivo solicitado el 30 de junio. La agencia Standard & Poor's ha bajado la calificación de crédito del grupo de aerolíneas Lufthansa a “bono más basura” pese al rescate estatal.
La crisis económica inducida por el coronavirus provocaría el cierre de más de 2.7 millones de empresas y la pérdida de al menos 8.5 millones de puestos de trabajo en Latinoamérica (Fuente: CEPAL). Según esta fuente la mayoría de las empresas de la región han registrado importantes caídas de sus ingresos y están en aprietos para defender sus actividades.
En una crisis económica nacional o internacional, todo tiene solución porque los países no quiebran. Lo cierto es que la pandemia dejara un recuerdo desastroso.
La Organización Internacional del Trabajo estima que el número de horas trabajadas cayó  4.5% en el segundo trimestre 2020 con respecto al último trimestre 2019. Unos 130 millones de empleos a nivel mundial. Las horas trabajadas cayeron 10.5% frente al trimestre anterior a la crisis. De los 2.000 millones de empleados informales que tiene el mundo, el 50% ha resultado fuertemente impactado. La reducción de la actividad económica por la pandemia ha provocado una caída del comercio mundial de 6.5% interanual en el primer cuatrimestre 2020.
El FMI  imagina caídas de 8% en EE.UU. y Brasil, entre 10% y 13% en la Eurozona y, más de 9% en América Latina. Solo China proyecta un crecimiento del 1% en 2020.
En los países prósperos, el déficit fiscal podría superar 17/18% del PBI en 2020,  versus 3% que hubo en  2019, y que los paquetes fiscales son verdaderamente formidables. En los emergentes, el déficit fiscal llega hasta 11% del PBI, contra 5% de 2019. La relación deuda/PBI mundial, alcanzara 101% del PBI en 2021, resultando 20% más que en 2019.
La deuda de los países avanzados aumentará a 130% del PBI, financiada a bajísimos costos. La deuda de los países emergentes que promedia 60% del PBI, pagará intereses mucho más altos. Resulta trágico que el costo de un país desarrollado con una relación 1.3 (deuda/PBI), es 1/3 de lo que le cuesta a Argentina sostener 92%.
Pero hay mas, hoy los préstamos al sector privado pueden llevar a que la deuda termine en concursos y quiebras porque los salvatajes tienen un límite que la pandemia no adquiere.

-¿Qué es una pandemia?- Un brote epidémico que afecta a extensas regiones geográficas.
¿Qué diferencia a la Argentina del resto de los países que sufren?
Cuando estalló la pandemia, en oposición a la crisis 2008-2009, llevábamos 77 meses consecutivos de crecimiento y habíamos reestructurado la deuda exitosamente. En 2019 los argentinos estábamos otra vez en default (desde agosto). La inflación interanual rondaba 55%, desde los 20/25% que estimaba la “Inflación Congreso” en 2015. En enero de 2018 ya habíamos perdido el crédito internacional que recuperamos 22 meses antes, razón por la cual hubo que acudir al FMI para que desembolsara en menos de un año u$s 44 mil millones. El riesgo país no cambió demasiado pagando a los fondos buitres, pero se había disparado en 2018/2019. En el BCRA quedaban alrededor de u$s 11.000 millones de reservas netas (2 meses de importaciones). En 2019 el déficit fiscal comenzó a dispararse por la necesidad de estímulos que se efectuaron para mejorar la actividad antes de las elecciones. Sucedía que había dos bases monetarias, una con más $1 billón en LELIQ remuneradas al 80% al 10/12/2019.
En diciembre 2019, el backing de convertibilidad comunicaba dólar de $168. Un eventual error en el desarme de LELIQ u otra procedencia podía disparar la ya desproporcionada relación deuda/PBI 92%-desde 44% en 2015-. Habíamos invertido la proporción virtuosa de deber en pesos y ahora debemos en dólares, pagando tasas de 7 y 8%. Los vencimientos se concentraban entre 2020 y 2023. La pobreza llegó al 36% (INDEC), 40.1 (UCA), desde los 26% de 2015. Una tendencia que se contradecía con la que registraban los países Latinoamericanos. El desempleo finalizó por encima de 10%, desde 6.5% en 2015, incluyendo 124.000 nuevos empleos públicos y un aumento de monotributistas sociales.
En marzo 2020 acumulábamos 21 meses de recesión, caída del consumo, inversión y desplome de las importaciones. En el periodo 2015/2019 el PBI per cápita cayó 11% (Fuente: paper Federico Sturzenegger) y, habían cerrado 24.000 empresas. En 3 años el gobierno aumentó las tarifas hasta 1.700%. La caída de la inversión a PBI del periodo 2015-2019 fue de 15%, habiéndose derrumbado desde el pico de 23/24% del periodo de los Gobiernos anteriores. El deslizamiento inicial comienza con la histórica conferencia del 28 de diciembre de 2017 y entra en caída libre en 2018 y 2019 afectando a muchas empresas que vieron reducido sus patrimonios en dólares. Entonces se extiende un alto grado de incertidumbre que fue creciendo mes a mes.
La fuga de capitales alcanzo u$s 95.000 millones en el periodo 2015-2019, mientras en el último periodo de Cristina Fernandez 2011-2015 había sido de alrededor de u$s 14.000 millones. La formación de activos externos (fuga) se produjo por las megas devaluaciones que significaban pérdidas patrimoniales temibles del ahorro argentino y enorme destrucción de riqueza de las empresas, como no se había visto en 20 años.
La inestabilidad macroeconómica 2018-2019 y la volatilidad que generaron los cambios recurrentes en las reglas de juego fueron destruyendo la tasa de crecimiento potencial de la Argentina.
Esa es la diferencia. Nada más.
La combinación de la pandemia, con un país extremadamente debilitado y reducida capacidad para aplicar políticas de estimulo, aceleró el deterioro macroeconómico condicionando la futura recuperación.
La situación  de la Argentina demanda que sus ciudadanos tomen consciencia de cuál era la situación previa al Covid 19, para entender lo que pasa y lo que viene.
(*) Profesor de Postgrado UBA y de Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar , Economista Jefe de FECOBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar


martes, 30 de junio de 2020



SEGUNDA OLA DE LA PANDEMIA
La economía global mostraría una histórica caída en el segundo semestre de 2020, estimándose un derrumbe trimestral anualizado del orden de 25% (esto es equivalente a 2 veces y media el 2001/2002 de la Argentina). Abril fue un mes catastrófico para la actividad económica global, pero los índices de movilidad de Apple y los PMI (en español significa índice de gerentes de compras) de mayo sugieren que con la reapertura gradual de las economías que están impulsando los países de Asia, Europa y algunos estados de EEUU, los datos del nivel de actividad global comenzarían a mostrar mejorías en los próximos meses. Hoy la mayoría de los países del hemisferio norte están dejando atrás lo peor de la primera fase epidémica y han comenzado a normalizar el funcionamiento de sus economías.
Flexibilización:
La flexibilización de las cuarentenas se está realizando con una curva de contagios en retroceso en gran parte del mundo, y en un contexto en que el número global de fallecimientos por el virus se viene reduciendo. Además ha sido colosal la respuesta de política fiscal y monetaria de las autoridades para apoyar a familias y empresas en esta difícil coyuntura. Hay avances en investigaciones sobre tratamientos y vacunas contra el Covid-19. Y en China, el primer país golpeado por el virus, los indicadores disponibles sugieren que la actividad ha comenzado a recuperarse, sobre todo en el sector manufacturero.
EEUU
El ingreso de los norteamericanos trepó un 10.5% en abril (son promedios), porque la ayuda estatal: seguros de desempleo y cheques de estímulo, más que compensó la caída de los salarios de los hogares. Este fuerte incremento del ingreso total, sumado a la caída del gasto en consumo (-13.2%), dio lugar a un aumento récord de la tasa de ahorro que alcanzó 33% en abril. Esta dinámica, que creemos también se estaría observando en otros países, puede proporcionar suficiente combustible para impulsar una mejora inicial de la demanda del consumidor.
Eurozona
Todo parece indicar que esta semana el BCE anunciaría  una ampliación del monto del PEPP, (siglas en español que significan: programa de compras de emergencia frente a la pandemia)  por encima de los €750 mil millones actuales, con lo cual el monto total del PEPP ascendería a €1.5 billones. A ello se agrega que la Comisión Europea busca aprobar un fondo de ayuda fiscal por €750 mil M (500 mil en subsidios y 250 mil en garantías de préstamos), donde Alemania asumiría una parte significativa del costo neto del fondo (3.9% de su PBI). Este fondo europeo para la recuperación de la ZE sería, sin duda,  un paso significativo en el proceso de integración regional que hace largo tiempo se pretende institucionalizar.
Mercados mundiales y Bolsa
Gracias a la colosal respuesta global de políticas keynesianas  y la perspectiva de recuperación económica en el segundo semestre, los mercados financieros muestran mejoría desde mediados de marzo, con bolsas 30% arriba de los mínimos de entonces, una reducción en los spreads de los bonos  y distensión en las monedas emergentes.
Juegan a favor de una recuperación global a partir de junio: el paquete fiscal de EEUU y la baja probabilidad de que, en plena campaña electoral, el gobierno de Trump disminuya en los próximos meses su política de estímulo, la eventual aprobación del fondo europeo al que Merkel y Macron le acaban de dar el visto bueno; el repunte en “V” (significa caída y rebote) que comenzó a mostrar la economía china y la fenomenal respuesta de política para sortear la crisis que impulsaron el resto de los países del mundo.
Peligros en los países desarrollados
No obstante, hay factores negativos a monitorear que podrían implicar un escollo para la recuperación global: una nueva ronda de tensión en la relación entre China y EEUU, por el incumplimiento por parte de China de las compras de bienes estadounidenses acordadas para la fase uno de la tregua comercial actual; las protestas masivas y violentas en EEUU desatadas tras la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd en Minneapolis que de continuar podrían retrasar la reapertura de algunas ciudades de EEUU con consecuencias para la economía norteamericana.
América Latina
A diferencia de lo que sucede en el hemisferio norte, la curva de contagios y fallecimientos está aumentando en algunos países. La región hoy explica el 40% de las muertes por Covid a nivel global. Asimismo, no es novedad el golpe que está significando la pandemia y la cuarentena para América Latina. Hoy se espera que América Latina muestre  en 2020 la mayor recesión de su historia, proyectándose una caída del PBI regional de 7.5% para el corriente año.
Pese a los importantes paquetes fiscales que han sido anunciados para atenuar el impacto de la crisis, la región debe afrontar el shock interno por las medidas de aislamiento que hubo que imponer y el shock externo que representan el desplome del PBI y comercio globales, la caída de los precios de commodities y la fuerte salida de capitales de los mercados emergentes
Las proyecciones de crecimiento de la economía global se han reducido drásticamente y están sujetas a un alto grado de incertidumbre, principalmente respecto a la duración y extensión de la pandemia, los efectos de la crisis en los patrones de consumo, la efectividad de las políticas de estímulo compensatorias de mitigación y el tiempo que tome desarrollar la vacuna.
Perspectivas
La posibilidad de que las secuelas que dejará esta crisis sean aún más graves, afectando el ritmo de recuperación global son altas. El temor al contagio y la incertidumbre sobre qué cuestiones depara el futuro llevarán a un menor gasto de consumo (ahorro precautorio), muchas empresas van a quedar muy débiles, tras navegar estos meses por poco sin ventas, habrá tipos de empleos que tenderán a la extinción y nuevos excluidos por la tecnología. Cuando las cabezas se alcen, el horizonte estará más despejado que nunca, notaremos que en lugares donde había empresas, organizaciones y gente que, ya no hay nada. La economía estará más concentrada y el poder economico también. La desigualdad en su cumbre mas alta.
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar .