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jueves, 28 de abril de 2022

EL CRÉDITO. UNA LIMITACIÓN INSOSTENIBLE

 


Ya no es posible que los depositantes sean argentinos y los receptores del crédito empresas extranjeras que a su vez le venden a ciudadanos argentinos y luego envían sus utilidades a sus casas matrices. Necesitamos direccionar el crédito bancario. Antes de la RF 6/77, las empresas extranjeras debían fondearse con sus casas matrices o con sus bancos extranjeros. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras.

Debe establecerse un plan en que la banca se parezca más a las necesidades de los argentinos. Precisamos que existan mecanismos que garanticen el incremento de los préstamos personales, emprendedores tecnológicos, emprendedores de la economía popular, incluyendo obviamente a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y el desarrollo. El sistema bancario argentino no es competitivo como el de los países desarrollados donde se otorgan préstamos a tasas bajas, financia capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos abate hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco de los bancos es ineficaz para atender al cliente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general y el Estado.

No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y los bancos ahora mismo estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país. Para conseguir depositar en cajeros de nuestro banco, en un barrio acondicionado de CABA, algunos tienen que recorrer 20 cuadras

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el COVID que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada y, ahora la guerra en Europa. La creación de “espacio fiscal” obtenida por Martin Guzmán para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de meses, por una serie de shocks exógenos. Por lo tanto es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI. No todo es subsidio directo. Con dinero secundario bien administrado, se puede hacer mucho.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 de la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas constantes de la economía argentina, desde siempre. A través de este progreso que traían los economistas de la dictadura, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Sucedió todo lo contrario. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción de la industria argentina, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo. Esta es una de las claves de la inflación en la Argentina. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual. Hoy están creando expectativas inflacionarias de no menos de 60% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%).

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace cuarenta y cinco años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que aportaran 12 millones de dólares “haciendo una vaquita” mensual para mantener accionistas de bancos extranjeros.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es ineludible proceder a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible lo funcional que es el sistema para perpetrar una estafa por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos más del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

No se puede seguir manteniendo un sistema financiero ineficiente, no podemos aplicar contribuciones del conjunto de la sociedad para sostener el estatus actual. Ha llegado la hora de ponerle punto final a 45 años de fracaso.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LOS TALIBANES QUIEREN ENTRAR AL CONGRESO

 


-¿Por qué peleó tanto la tasa de interés Martin Guzmán?- La tasa de interés es el arma de destrucción masiva más contundente del mundo, capaz de realizar exterminios. Por ejemplo, la suba de un punto porcentual en la tasa de interés total de la deuda en un país cuya relación Deuda/PBI es de 100%, resta instantáneamente 1% del PBI, en términos de gasto público. Esto se traduce incoherentemente en reducción de dinero aplicado a financiar carreteras, hospitales, escuelas, policías, jubilaciones, empleo estatal, uniformes, alcohol, tizas, pizarrones, chalecos anti balas, combustible para patrulleros, sueldos militares y de gendarmería, aspirinas, alcohol, algodón, etcétera. Como vimos en 2018, el efecto en el sector privado es inmediato, detiene el consumo, desincentiva la inversión y aumenta el desempleo.

Ciertos economistas comparten la inmodestia de haberse educado en prestigiosas universidades como Osama bin Laden, que estudio en Inglaterra. Algunos han recibido financiamiento en sus estudios como las que recibió el talibán-becas de instituciones y entidades con una clara orientación ideológica y política-, luego ocuparían lugares en el Estado y asesorías en organismos internacionales.

La estructura es informal. Cientos en el mundo y redes de contactos les otorgan amplia movilidad. El objetivo originario era reunir a todos los países bajo un mismo pensamiento, bajo las mismas leyes “de mercados”, las cuales estarían siempre por encima de la Constitución de un país. Para ellos, los gobiernos que no se ajustaran a esas políticas deberían ser sustituidos. Lo hemos escuchado esta misma semana en boca de cronistas de la farándula.

Consideran enemigo todo lo que no entienden. Es propio de su forma de pensar, son egresados de las universidades de mejor marketing mundial, no de la Ivy League, casi no hay doctorados o doctores, es decir; no son investigadores académicos. Lo de ellos es otra cosa. La disputa es contra quienes están fuera de sus extremos básicos.

Estos fanáticos de la economía provienen de una tendencia resuelta. La meta original era el reemplazo informal de las instituciones nacionales, por Bancos Centrales adictos. Pero en la Argentina desiste la apuesta, ahora quieren incendiar el BCRA. Han puesto y ponen en riesgo la continuidad del capitalismo. Su ideología y sus tácticas han tenido influencia sobre otros grupos de corte neo clásico o directamente se los han fagocitado por veinte años. En su momento aglutinaron distinguidas universidades hacia “su majestad de Chicago”. Hoy toda su reflexión es una entelequia.

Los predecesores son ampliamente conocidos por poner en marcha políticas de shock, que incluyeron la más absoluta abstracción sobre los costos sociales, odiaban a los dirigentes sindicales, y todo lo que huele popular. Si no hubieran tenido origen occidental, serian considerados una red terrorista. Han sido funcionales al crecimiento del comunismo chino, al refuerzo ruso, fueron proclives a cambios económicos violentos, con gobiernos fanáticos, tanto como los candidatos a diputados que estamos viendo en estos días.

Todos los documentos, papers, libros y otros materiales que invocan, han sido producidos por académicos que adhieren al nirvana; aunque en realidad, son propuestas de política económica totalitarias. Esta visión se separó del capitalismo de la producción y el trabajo, a la vez que se alejó de los aspectos sociales. Es una derivación de los clásicos menos flexibles, con deformaciones autocráticas mayúsculas.

EN EL MUNDO

En la segunda mitad de los setenta desplegaron conferencias y congresos por todo el mundo. Los bedeles de Friedman fueron solicitados por gobiernos seducidos por la elocuencia de los sermones. Se formó alrededor de esa pureza, una especie de jet set que abarcaría política-economía-negocios en todas las direcciones, embajadores de las milicias de graduados, con aires de superioridad. Bastó volver a ver en TV a un asesor del Banco Central de la dictadura uruguaya. Un ex ministro que se preparó toda su vida y cuando lo convocaron no tenía plan. Tuvimos que esperarlo doce de sus quince días como ministro-con el país en llamas-. Lo presentó un viernes y el lunes lo despidieron. Sus cófrades incursionaron en las dictaduras de Chile, Indonesia, Bolivia, Argentina, Uruguay, etcétera. Allí sus militantes aplicaron tácticas de shocks, usaron y abusaron de instrumentos monetarios experimentales.

Crecieron tanto en el mundo-desde mediado de los setenta-, que en los “felices noventa” ya controlaban la organización de la globalización. Tuvieron fuerte apoyo de sus mayordomos domésticos. Algunos egresados fueron funcionarios de tercera línea durante la dictadura-ya que ninguno tenía apellido patricio-. Sin embargo obtuvieron privilegios, negocios e inmerecida reputación. Son millonarios. Mal vendieron activos públicos, y llevaron a la quiebra empresas privadas locales para terminar con los sindicatos. Sin empresas metalúrgicas, no había “patria metalúrgica”. El relato consistía en que el desempeño de las empresas argentinas a nivel internacional era ineficiente y no podían aspirar a competir con Asia en un año. Obviamente. Asimismo fumigaron la burguesía nacional de muchos países emergentes que vendieron empresas y aprendieron a mudarse a guaridas fiscales. Mientras desmantelaron al Estado, los ex empresarios locales devinieron en amigos ideológicos. Otros se convirtieron en políticos, hijos del marketing.

 

Países como la Argentina llegaron a tener zonas rurales completas hipotecadas en proceso de ejecución por quiebras por sus políticas.

Sólo una pequeña minoría se benefició en el mundo con esta corriente de pensamiento, más parecido al comunismo chino que al capitalismo tradicional. La credibilidad de los fundamentalistas de la economía se vio acrecentada, debido a la tibia respuesta de los gobiernos. Las recetas estándares e imposiciones fluyeron con la complicidad de los organismos multilaterales de crédito y su burocracia. Algunos saludaron con algarabía las sugerencias de Rudiger Dornbusch, que llegó a proponer que Alfonsín tuviera un ministro de economía que no fuese argentino.

En 2001 luego de los estropicios, el gobierno de De la Rúa cayó como un rayo, no sin antes sacrificar la vida de decenas de personas, a manos de efectivos policiales que atendían el “estado de sitio”. Los derechos civiles y políticos no valían nada. ¡“Que se vayan todos”! pedía la calle.

 

UN POCO DE HISTORIA

 

Para la dictadura cívico militar, de un lado estaban los que “acogían el proceso”, y del otro los marxistas, socialistas, comunistas, y peronistas,-según Viola- los que a su vez, se dividían en corruptos o subversivos. Por eso en su segunda embestida-la de los felices noventa-, el sometimiento económico continuó en la Argentina, sin armas, con cuartel central en el BCRA, iniciando otra temporada de destrucción de empresas nacionales y todo vestigio de autoridad estatal. Asimismo esta secta, aplastó con su propaganda a supuestos ignorantes como Aldo Ferrer y Raúl Prebisch, a quienes acusó de anacrónicos cepalinos, keynesianos y socialistas. En el caso de los pensadores nacionales y populares, aniquilaron a toda la comunidad fundándolos en la presunción de seres “subnormales”.

Una característica curiosa que volvemos a ver es que un miembro de un sub grupo fundamentalista, puede atacar a otro integrante de una milicia afín.  Desde de 1983 los ataques económicos no se limitaron por carecer de respaldo militar; siguieron perpetrándose una y otra vez, sin solución de continuidad. En 1985 abatieron a Grinspun, luego se abalanzaron sobre Sourrouille y así, a cada ministro de economía que la UCR designaba, se le operaban acciones agresivas, básicamente cambiarias-como a Machinea, presidente del BCRA-, con foco en la debilidad de reservas.

Durante el periodo nefasto de González Fraga presidente del BCRA-el mismo del préstamo millonario incobrable antes del concurso preventivo de Vicentin-, tuvimos híper devaluación, e híper inflación incesante. Al Qaeda Economics también llevó a cabo atentados demoledores contra el movimiento obrero organizado, consiguiendo dividirlo en dos centrales obreras a mediados de 1991, esa turba gozaba de mucha influencia en el país. En poco tiempo ejercería el control total de la economía y la política. En 1996 Cavallo es despedido y llegan los fundamentalistas de mercado que colocaron “piloto automático” y se dedicaron a colocar bonos en los mercados voluntarios. A la par que la influencia ideológica pro mercados crecía en la política, empezaron a enfrentar serios problemas sociales. Curiosamente su dogmatismo cedió ante Carlos Menem que gastaba dinero a dos manos, mientras la población padecía 15/18% de desocupación. -¿Por qué no hicieron el ajuste cuando coparon todo el BCRA y todo el Ministerio de economía los chicagos boys?-

 

Sin ningún problema colocaron 152 tipos de bonos diferentes en distintas monedas, en países con distintas legislaciones, sometidos a todo tipo de covenants.

Retomando finales de 2001, casi todo el espectro político, incluso la  ortodoxia moderada, desertaba y rechazaba las incautaciones que Cavallo estaba aplicando, apropiándose del dinero de los jubilados de las AFJP, y bloqueando el dinero de la clase media, a través del corralito.

Así, quedaron enfrentados a una población que empezaba a organizarse. En 2003, los fanáticos económicos tuvieron que ceder. La economía creció durante muchos años a tasas chinas hasta la crisis de Lehman Brothers, y repetiría dos años mas (2010 y 2011). Los fundamentalistas no tenían una explicación seria, no acertaban un solo pronóstico. A nivel político y social, Néstor Kirchner dejó de zarandear al grueso de la población con medidas de ajuste y asumió posiciones de fuerza frente a los organismos multilaterales de crédito y acreedores internacionales. No obstante en las áreas de influencia de los Al Qaeda Economics, los primeros intentos desestabilizadores no se hicieron esperar: “Nos quedamos sin energía en 2003”, “una quita de la deuda de 65% no sería aceptada”, “el FMI no reestructuraría la deuda en 2004”, “no conviene pagarle al FMI en 2005”, etcétera.

El hostigamiento fue constante: “el dólar se va a 15 pesos” en 2003”, “se cierra el out put gap y no crecemos mas”, “la hiperinflación es un hecho”, “colapsan las telefónicas por no aumentar las tarifas”. Volveríamos a default en 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012.

Los extremistas siempre sedujeron al jet set local, y siguen haciéndolo; confundieron a los periodistas indocumentados y a los deshonestos los cooptaron. Lincharon el pensamiento nacional.

Lo cierto es que, cada vez que llegaron, dejaron un tendal. Pusieron al país de rodillas, al borde de una guerra civil, por lo menos dos veces.

A pesar de todo, no se haga ilusiones, “Al Qaeda Economics” no ha entregado las armas, ahora mismo sus soldados están desplegados. Son otros miembros con el mismo fanatismo, esperando su próxima incursión.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

 

 

martes, 27 de abril de 2021

DÓLAR BLUE, UNA LUZ ROJA. ES EL FRENO DE MANO

 

 




El freno de mano sigue puesto. No removerlo en un tramo corto puede no ser significativo. Pero si continúa instalado, las pastillas de allí abajo se escaldan y el desgaste es excesivo. Es necesario reconocer el actual estado de tensión entre la lógica democrática de un Gobierno popular y los métodos utilizados en los cuatro años del viaje de egresados del colegio de San Isidro. Sus nociones de Gobierno consistieron en crueldad, egoísmo y codicia de ganancia deshonesta, fetichismo de mercado, expresiones y acciones de segregación, fobia anti sindical; como característica. Inmediatamente -ya desde la oposición-expresiones insensatas de arrebato adolescente, aun de personalidades políticas sexagenarias. Asistimos a un negacionismo que nos asombra  con su desprecio por la vida-el derecho humano más precioso-. Hasta el momento se siguen violando principios éticos universales como la verdad, la misericordia y la paz. Aquellos que destruyeron la reputación y el lema de un buen colegio: “Misioneros de la Vida y la Esperanza”, en complicidad con quienes liquidaron lo que quedaba del partido centenario y, ciertos desinformadores rústicos indocumentados, desestabilizadores full-time, que se atreven a sugerir autoritarismo, están poniendo la democracia al rojo vivo.

EL DÓLAR BLUE Y LOS GOLPES DE MERCADO

La embestida de la oposición intentando un golpe de mercado en el último trimestre 2020, fracasó, pero parece que quiere regresar. Además en tres días ganaron 13%, lo mismo que conlleva seis años de espera en un país desarrollado. Los embates contra el Ministro de Economía se llevaron un chasco categórico con la reestructuración de deuda privada y la evolución de las variables macro, pero no se quedarán de brazos cruzados. El módulo Ministerio de Economía ha demostrado un nivel de  seriedad incomparable con las experiencias anteriores. Los economistas refractarios pusieron en tela de juicio las habilidades de Martin Guzmán, que además coordina el BCRA y quedaron muy comprometidos. Están guardados hace unos meses. Hoy tienen que  reconocer que la prudencia de Martin los ha dejado en ridículo. En el primer trimestre del año, el Tesoro no requirió financiamiento monetario del  BCRA. Y si bien el Central emitió para comprar dólares en el mercado oficial, la base monetaria no aumentó porque  fue posible absorber pasivos de la entidad y vender títulos dolarizados contra pesos serenando las brechas cambiarias, que se mantuvieron estables hasta hace tres días hábiles. Incluso la semana pasada se observaba una importante reducción del exceso de  oferta de pesos.

El nivel de profesionalismo en el manejo monetario y la compostura  cambiaria hicieron esfumar el escenario de hiperinflación que auguraban en casi todos los medios de comunicación un sinnúmero de protagonistas del gran elenco estable.

Dos tercios de las necesidades en dólares se solaparon con  reservas, el  remanente de la demanda del sector privado alcanzó con la oferta de reservas del BCRA en el  mercado cambiario, sirviendo también los pagos de la  deuda pública. Mientras tanto, buena parte de los  vencimientos de deuda con organismos multilaterales  se resufragó. Pero ya doblamos el codo y tomamos la recta de campaña. La economía y el dólar blue son objetivos permanentes de tiro al blanco.

PARA REPOLITIZAR HAY QUE DESNATURALIZAR LA TURBA DE LINCHAMIENTO

El ingreso de la esfera privada en la política presupuso la despolitización de un gran sector de la vida social, económica y cultural, hasta afectarlas de una manera inédita. Todo había dejado de ser imparcial, pero más que nada la justicia. Ha quedado demostrado que la democracia y el neoliberalismo argentino son básicamente incompatibles, porque la democracia elimina las despolitizaciones características de los gobiernos neoliberales argentinos que se aíslan de los reclamos populares.

La política del Frente de Todos implica una ampliación de la agenda para incluir los asuntos de toda la sociedad. Después de cuatro años de ocultamientos, negociados y naturalización de la financiarización con garantías jurídicas, todo vuelve a ser político. Cuando los asuntos retornan para ser políticos, las sinrazones y su invisibilizacion comienzan a estar apremiados.

el freno de mano, EL CONGRESO Y EL PODER JUDICIAL

El Frente de Todos llegó con el freno de mano puesto, pero ya no podrá morderse la lengua. El remanente del régimen siente tanto desprecio por el advenimiento de otra etapa popular, como los medios hegemónicos que persisten en realizar operaciones para irritar a la ciudadanía constantemente.

El intento de Alberto Fernandez por unir a las dos partes eminentemente antagónicas fue desafiante, en medio de una pandemia. Sin embargo todo sigue igual, llevamos cinco trimestres consecutivos adicionales, después de 13 años de periodismo de guerra (Julio Blanck). El Congreso reapareció para ser la herramienta adecuada, dar legitimidad y legalidad a las acciones de Gobierno. El Poder Judicial que actuó como soporte del Poder Ejecutivo mirando para otro lado, debería retroceder a su lugar y dar paso a la verdadera democracia republicana y representativa. Está claro que todas las encuestas-oficialistas y anti oficialistas-rechazan la actuación del Poder Judicial. El Congreso debe eliminar todo vestigio de doctrina jurídica basura, como la que ha consentido la presunción de culpabilidad, en lugar de inocencia. Humillaciones con reality show incluido, encarcelamientos sin juicio, espías ilegales, y nombramientos de jueces de la Corte por decreto, entre otras aberraciones.

El Presidente Alberto Fernandez deberá replantearse si la radicalización de esta guerra abierta es el camino por el cual su forma de proceder, pluralista y consensual, ha traído más tolerancia, mas solidaridad y entendimiento, o es la ratificación de la dimensión del antagonismo que lejos de negar la totalidad es intrínseca a ella.

Se consiguió hacer tiempo esperando unos resultados relevantes de la iniciativa amigable. También se sobrelleva con cierta resignación el ritmo y la dinámica de considerable cantidad de funcionarios aparentemente apáticos, pensando que su comportamiento constituía una experiencia superadora. Pero, -¿Cuál es la moraleja?-

LA DEVOCIÓN DE LAS CACEROLAS

Volvimos a escuchar la devoción de las cacerolas, espoliadas por los medios hegemónicos, expresando su repudio porque la justicia federal suspendió las clases en la ciudad. Una explosión de histeria minoritaria, que no muestra otra cosa que el odio desnudo y la rebeldía hueca hacia un Gobierno que no le es afín. Como durante la “125”, la división no es entre ricos y pobres, sino entre “ellos y nosotros”, entre quienes se auto perciben “gente como uno”, convirtiéndose en seguidores de quienes los niegan e ignoran y, otros que se miran en el espejo aceptando su propia realidad.

La deliberación sin limitaciones sobre cuestiones de Gobierno, se oponen al requisito democrático de establecer fronteras entre quienes ganan las elecciones y quienes las pierden. El consenso en una sociedad democrática es la expresión de una hegemonía, no la inclusión “del todo”. Cuando Juan Domingo Perón dijo en 1972: “vuelvo desencarnado, como prenda de unión nacional”, un periodista le preguntó si eso incluía a todos y, empático, con su meridiana claridad el tres veces presidente expresó, “naturalmente que todos es imposible”. No existe el consenso sin exclusión, la contradicción es permanente y a esta altura luce insuperable. Buen intento. Ejercer el pluralismo y el dialogo, pero ya vemos.

El estado de la cuestión, en plena explosión de la pandemia determina que es imposible aplicar un modelo de democracia deliberativa donde todos se sienten conformes.

Es la oposición y no el oficialismo quien ha decidido que para lo político solo existe la posibilidad que han adoptado desde el comienzo: Confrontación, antagonismo. Y en realidad tienen razón. La democracia, consiste en construir una identidad entre los gobernantes y los gobernados. Si el pueblo de la Nación Argentina va a gobernar, porque vivimos en democracia, es necesario determinar quienes pertenecen al pueblo, para enfocarse en sus problemas y demandas, desligándose de las limitaciones sosegadas y pacientes autoimpuestas para con una minoría iracunda.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani en twitter

 

jueves, 30 de julio de 2020

LA CASA NO ESTA EN ORDEN



Recién salgo del zoom (es el líder de las video-conferencias) de Atlantic Council con Martín Guzmán, quien fue breve y contundente. Su tono pausado su inglés aprendido y su seguridad hace que digamos “como admiramos a este joven”. El dijo que comenzaremos las negociaciones con el FMI y que el acuerdo con los privados puede llegar pronto. Es Ley el proyecto de Teletrabajo. El BCRA subió la tasa de los plazo fijo y el dólar blue cerró estable en $136. Trump quiere pasar la fábrica China a Latinoamérica. El mundo cambio.
NO SE DE QUE SE TRATA PERO ME OPONGO
Las empresas necesitan seguridad jurídica. Esta Corte Suprema tiene dos jueces que aceptaron ser nombrados por Decreto, aunque eso no prosperó. Una aberración jurídica. La justicia actual sobreseyó en casi todas las causas a Cristina Fernandez de Kirchner. ¿En qué quedamos? Los que cacerolean la quieren sobreseída o presa?
Aún no se conoce el texto de un discurso presidencial de hace una pocas horas. De todos modos hay una propuesta de campaña que ganó las elecciones y hay que cumplir. Hoy esta incumplida, es “La Reforma Judicial”. Las encuestas de opinión de las consultoras más importantes señalan al Poder Judicial como una de las instituciones menos confiables. El cacerolazo “para nada espontáneo” tiene en los mismos portales, algunos disimulados y otros en forma abierta llamados a cacerolear. Alfonsin decía hace unos minutos que salir a cacerolear a favor de Vicentin fue el equivalente a que en 2001 la gente hubiera caceroleado a favor de los bancos. Ayer Diego Santilli dijo que no tenía posición tomada, porque ni siquiera leyó la propuesta, pero firmó la oposición junto con Cambiemos. -¿A quien “NO le conviene que haya reforma judicial?- No lo sabemos. Pero podríamos esperar a que se conozca la propuesta para opinar. Me parece que Sobremonte huyo con el tesoro.
En otro orden de cosas está también la economía del “apriete”, esa tendencia a fijar plazos y aventar puntos de ruptura. Ahora mismo mientras se escriben estas líneas hay portales oprimiendo al Gobierno para que ceda. Las condiciones estaban y están dadas para propagar incertidumbre y producir ganancias especulativamente.
Ni los pedidos de procesamientos por escuchas ilegales, ni el ministro procesado por la causa “peajes”, ni la sorpresa que nos dio este finde la fortuna oculta en Suiza del dueño de un diario centenario. Nada de eso remunera la noticia. La oposición, los medios hegemónicos y los acreedores interpretan una única partitura escrita por el establishment. Desde el principio habían instalado como fecha límite 31 de marzo. Inclusive pusieron cifras deseadas de valor presente y repudiaron la oferta inicial del Gobierno.
Puede que no haya acuerdo, entonces el sistema financiero internacional, el dólar y los bancos deberían estar listos para que los indecisos se sumen al impago. La única forma de evitar una catástrofe global es (roll over relief) refinanciando todos los vencimientos por todas partes del planeta, a tasas bajas en forma permanente e ilimitada como hacen en Europa y EE.UU.
Contradiciendo a los sortílegos y agoreros pasamos los 230 días de negociación sin contar “la previa” (antes del 10 de diciembre). Mientras el mundo sigue expresando voces a favor de un acuerdo: el FMI, los presidentes europeos, el consenso de economistas académicos más destacados; algunos argentinos patean en contra y se unen a los fondos para pedir “un poco más”.
El Presidente y el Ministro Guzmán están convencidos que si ceden algo mas, podrían sobrevenir trastornos sociales. Este último es un argumento inteligible pero insuficiente. Es que a ningún acreedor le interesa distinguir entre De la Rúa-Macri, y los que levantan los muertos que dejaron.  
La etapa recesiva iniciada en 2018 que luego se transformó en depresión fue afectando a los agentes económicos. A la devaluación de la moneda y las empresas tecleando, 2020 sumo la pandemia. Sólo mediante moderados esfuerzos fiscales se está sosteniendo la actividad. La pandemia se hace escuchar, mientras “cuidado conmigo” presiona por 3 dólares más.
A esta situación internacional y local se agregan las contradicciones en que viene incurriendo la OMS y los países desarrollados. El Gobierno vive bajo la presión constante de un coro: “que se mueran todos”. Es comprensible que en este contexto la cotización del dólar informal haya seguido escalando posiciones durante el mes de julio,  si bien hizo un descanso, el paralelo ha vuelto a transformarse en el caño de escape.
Desde una perspectiva más amplia, puede advertirse la falta de articulación de los intereses nacionales entre los poderes del Estado y la oposición. La ineficiencia del sistema judicial, la limitada decisión del BCRA-que demuestra que urge una Reforma Financiera-, reflejan la debilidad de la periferia de un Poder Ejecutivo que parece remar en dulce de leche.
Un párrafo aparte merece el permanente intento de la oposición por meter palos en la rueda a cualquier iniciativa oficialista, aun en medio de una negociación tan crucial. La mancomunidad Cambiemos sigue añorando retroceder siete décadas en la legislación laboral y previsional. Afortunadamente la CGT cuenta ahora con un Poder Ejecutivo aliado.
Si bien la posición de Alberto Fernandez es sólida, porque cuenta con el respaldo del amplio marco de la coalición peronista, con la oposición no ocurre lo mismo. Cada vez que pueden lo taladran. El Presidente es un estratega que debe negociar constantemente con los “poderes facticos” y apoyarse en concesiones. Según manifestó una funcionaria clave del presidente no se puede ni pensar en contender con la oposición en una situación como la actual. El problema es que la oposición no está enterada. Eso es como ignorar una bala que viene de frente.
Varios analistas políticos de la city (también los hay) espolean al Presidente para optar por una postura más ortodoxa. Si lo hiciera probablemente perdería parte de su propio sustento político (Frente de Todos), y el respaldo de los gobernadores provinciales y legisladores nacionales que actualmente lo apoyan. Si eso fuera posible Massa seria presidente de la Nación, no de diputados.
El problema reside en que la combinación de todos estos factores políticos institucionales arrastra la actividad económica hacia abajo. Si se suman los desaciertos acumulados cambiarios, monetarios y fiscales de la dirigencia anterior (2015-2019) abruman. La magnitud del derrumbe productivo desde abril de 2018 es fenomenal. Paralelamente, la tecnocracia vernácula y los comunicadores “sobres salientes” reclaman un programa económico sustentable. -¿Sería como el que les dio el Gobierno anterior?- No lo sabemos.
Estas exigencias de presuntos libre mercadistas, son ideológicamente contradictorias. Planificar la economía es socialista. La pauta de la actividad en el mercado no es la creación de ningún plan o designio consiente. El mercado no está dirigido por ninguna escala de valores ni jerarquía de objetivos como una economía de planificación, sino que sirve a los fines independientes y diversos de todos sus miembros individuales (Hayek). Además hay razones más importantes que las ideológicas que son obvias. -¿Quieres asignarle una calificación a la planificación y los programas del periodo 2015-2019?- Sin pandemia, con una oposición desarticulada y enjuiciada, con los dos Estados provinciales más ricos... “se ha perdido una oportunidad histórica”.
Cambiemos demostró en 2018 que ni siquiera un presupuesto anual aprobado por el Congreso significa mucho. Recuerde las metas: inflación 12%, dólar $20, crecimiento 3.5%. Realidad: 46% de inflación, dólar a $40 y crecimiento negativo -3%. En 2016 había ocurrido lo mismo y finalmente en 2019 también.
La traumática situación económica que la Argentina ha venido atravesando en los últimos cuatro años, ha hecho perder de vista a la opinión pública el eje de la crisis que afecta al país. Este no es otro que el mecanismo de endeudamiento y fuga de capitales, que terminó por comprometer la solvencia intertemporal. Además la presunción de que el Estado no iba a recuperar la cordura hizo que el crédito que se tomaba fuera concedido a tasas exorbitantes que ahora se están renegociando. El entorno descripto terminó desembocando en postración, la caída de recursos fiscales por el ajuste convenido con el FMI desde 2018 agravó aún más el cuadro.
El default anunciado como “re perfilamiento” en agosto de 2019, más la devaluación desordenada del peso (2018-2019), un presidente enojado frente a la monumental derrota de las PASO, hicieron que se saltara de “modo destrucción incremental”; a “modo Oaky, rompo todo”, destrucción radical y completa del sistema económico.
La devaluación ha hecho que la deuda pública crezca exponencialmente y, aun suponiendo un acuerdo de u$s 53, la relación en términos del PBI es explosiva, si se considera la caída en el 2020 del Producto, debido al Covid-19. Como en la Argentina tras el default de la deuda en 2019 persisten las indefiniciones acerca del proceso de reestructuración del tramo externo, lamentablemente la única señal que sigue trasmitiendo en vivo y en directo es “la verde”.
En síntesis, La clase media ajena a las grandes corporaciones declina. En cuanto a la variedad trabajadora no se preocupa por la deuda y las estadísticas, pero empieza a inquietarse por su situación de subsistencia. Los intelectuales se truncan, la burguesía está irritada y arruinada. El ambiente de la Republica Argentina, con arreglo o sin arreglo de la deuda se parece mucho a una casa de locos.
*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros.  @PabloTigani en Twitter


jueves, 23 de julio de 2020




ESTO DICEN  DESDE NEW YORK
 Apostillas: “A esta altura los tenedores no esperan mejoras-aunque tú sabes-”. “El último ofrecimiento oficial está en el orden de lo que se esperaba”. “Ahora sí, pero siempre se puede pelar un dólar más”. “Se llegó a lo mejor posible”. “Uno de los fondos es un problema porque tiene su exposición particularmente complicada”. “Los esfuerzos y el rumbo de Fernandez están más claros que en el principio”. Repregunta: ¿Entonces no es Maduro?... (Risa) “Está claro que no”. No es Maduro, afirmando: “yo creo que se puede llegar a cerrar en estas próximas semanas”. “Tengamos claro que aun sigue el FMI y el Club de Paris”. “El ofrecimiento es moderadamente viable y el presidente es amigable”. “No sabíamos que a Macri le fuera tan mal como dijo Fernandez”.
RECALCULANDO
Dijimos cuando aseveraban en potencial o dogmatizaban la negociación que estaban operando, ya que una negociación no es de izquierda ni de derecha. Se jugó fuerte hablando de chavismo, pero ahora el mundo no da margen. Un primer default puede gatillar el derrumbe mundial público y privado. Los fondos involucrados saben que eso puede suceder este mismo año.
Desde esta columna se había dicho literalmente lo que expresaron el presidente y el ministro: “cualquier mejora haría peligrar el posterior cumplimiento y/o demandaría esfuerzos ciudadanos”, superiores a los actuales que el Gobierno no iba a comprometer. En enero sostuvimos que Guzmán es “world class” y no llegó para dejar sus convicciones en la puerta de Columbia ni de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Indicamos: “Le va a tapar la boca a todos (enero ámbito.com). Lo hizo. Los comentarios del ministro son excelentes en New York. Nadie es profeta en su tierra. Acá sigue siendo escarnecido y esquivando las balas que tratan de rapiñar un dólar adicional.
CURROS Y LOGROS
En este tiempo hemos aprendido la diferencia que existe entre los operadores encubiertos y la experiencia académica y práctica de quienes lo que tienen no está en venta. 
El tropel de macroecolobbistas y comunicadores “sobres salientes” ayudaron a mejorar la oferta. No hay que restarles meritos. El curro dio sus frutos.
Aunque en este momento no hay ningún apuro para cerrar, todo está a punto de caramelo. La avaricia fue ganando pero el miedo crece. El rebote de la pandemia está dando la vuelta.
Después de tantas presiones, si el gobierno logra reestructurar un porcentaje significativo de la deuda sin haber claudicado es un logro. Habrá que aceptar que se ha dado un gran paso. En 2005 no se cerró con todo el mundo, el acuerdo donde se llegó a 93% (2009). Mientras tanto crecimos al 7/8% por 8 años en default, con riesgo país más bajo que entre 2015-2019.
VIOLENCIA PERTURBADORA: “EL ESTIGMA DEL ARROYO”
El perjuicio infligido al país por el default o reperfilamiento de deuda de agosto de 2019 ya estaba hecho. Salimos del default en abril de 2016 para incumplir deudas en 28 meses. Un record difícil de igualar en el mundo. Digno de las páginas Guinness, lo mismo que pedir en 2 años alrededor de u$s 110.000 millones para un país que debe u$s 200.000.
Pensar que gobernaron con el mantra “se robaron todo”. Un empresario oscuro que repitió el “paga dios violento”, como el del Correo Argentino y el de 1982 que sufragó Cavallo trasladándoselo al conjunto de la sociedad. Esta vez jugó fuerte. El famoso Carlos quedo como “un Carlitos”. Lo relacionamos con el estigma del arroyo. El que rompe y no paga, “de puro guapo”. Título de una película galardonada con el Óscar en 1956, donde el protagonista creció en un ambiente marginal, tuvo una infancia difícil, por causa de su padre. El joven italo-americano de ojos celestes (Paul Newman) se unió a una de las bandas del barrio para emprender una larga actividad patibularia. Más tarde con una vida completamente nueva y casado con una encantadora señora, llega a lo más alto, descubriendo la mejor manera de labrarse el futuro: a través del deporte…
Lejos de volver al mundo, en 2018 el mejor equipo de los últimos 50 años se convirtió en el hazmerreir del universo y hazme llorar de los argentinos. Nunca hubo “lluvia de inversiones”, antes bien, fue destruida la confianza de los inversionistas.  Se perdió una oportunidad histórica, como suelen decir por allí los copistas.
VOLVER A EMPEZAR EN NÚMEROS
Argentina aspira con esta renegociación de deuda a recuperar el terreno perdido entre 2015-2019. Si lograra reducir al menos 30.000 millones de dólares en pagos estaríamos recuperando menos de un año de fuga de divisas 2017-2019. Un ahorro de 30.000 millones de dólares representa alrededor de 10 puntos del PBI. Una desencajada muestra de la dilapidación que procedió el gobierno de la Alianza Cambiemos. Economizaríamos el doble de los depósitos en dólares que coloca hoy el sector privado en los bancos. Florece una alcancía que contiene alrededor de 3 veces las reservas de libre disponibilidad que dejaron en el BCRA el 10 de diciembre de 2019. Encarnaría más de un año y medio de importaciones a los volúmenes de estos últimos meses. Dos veces el esfuerzo fiscal aplicado a la pandemia. Equivale a más que toda la caída del PBI de 2020, 4 veces el crédito al sector privado en dólares, 3 veces los encajes bancarios en dólares.
La semana pasada el ministro de semblante rígido, inmortalizado en un brinco al pactar con los fondos buitres (foto representativa). Detonó inflación y recesión, hablaba de “brotes verdes” con increíble cinismo. No podemos omitir, insolente y desfachatado como todos los de su pandilla, dijo “me  parece que el Gobierno ofreció más de lo necesario”.
A nosotros nos parece otra cosa, esta vez vimos biblioteca, talento, valores, convivencia, aceptación de reglas de juego, respeto, trabajo en equipo, disciplina, esfuerzo y humildad. Creo que Martin Guzmán se debería pasar la opinión de esa gentuza por el arco del triunfo.
*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Presidente de www.hacer.com.ar  Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar .  Twitter: @PabloTigani




sábado, 18 de abril de 2020

REPERCUSIONES DE LA PROPUESTA EN NEW YORK


Los argentinos estamos consumiendo un alud de opiniones y predicciones acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Muchos tenemos acceso directo a banqueros y financistas de Wall Street, pero paradójicamente son pocos los que apuntalan y pueden aproximar resúmenes francos en forma desinteresada.
Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación convirtiendo la noticia en “ensalada”. Algunos saben, otros tocan de oído, se nota mucho.
- ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente, cupones, bonos, plazo, tasas y equivalencias? - Se suman además, las operaciones de economistas y comunicadores con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas.
Mientras tanto, podría ser que si se consolidara un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Nada más. Obviamente. Esto recién comienza. Por lo pronto los acreedores y el mercado de títulos reaccionaron positivamente. En los hechos hubo un rally alcista en bonos y cayó el riesgo país.
A continuación una apretada síntesis de los más importantes diálogos hasta las 22 horas del viernes. a la pregunta: -¿Cómo estás viendo la propuesta?-  
1)     “Hasta hace unos días teníamos un reporte local (NYC) que estimaba que el recorte del (principal) iba a ser de alrededor de 60% y, los tenedores esperaban con cierto fastidio la propuesta de reestructuración. Como tal, este ofrecimiento oficial parece más favorable de lo que se esperaba. Sin embargo no se pueden descartar ruidos, porque es el primer paso de negociación y existe la expectativa de que los tenedores reciban algo un poco mejor”.
2)     “Lo que veo es que ustedes se están aprovechando  de una mala situación”. “Take it or leave it” (Tómelo o déjelo). A primera vista lo veo así, pero tenemos que revisarlo mejor”.
3)     “Lo que darían los nuevos bonos a las distintas “exit yieds” (rendimiento de salida), para mí no alcanza, van a tener que agregar algún cash sweetener (edulcorante en efectivo). Están los buitres dando vueltas. Por eso si el Gobierno logra que el FMI haga un desembolso para terminar de endulzar la propuesta, se puede llegar a cerrar. El FMI debería tomar una quita de 10/15% y usar eso para terminar de cerrar el tema. Tiene que tener alguna responsabilidad también, ellos nunca ponen nada. Ya los bonistas están soportando una buena quita”.
4)     “Más o menos, no nos queda otra” (banco muy importante)
EN CONCLUSION
La propuesta no es agresiva ni el negociador es una fiera. El ofrecimiento luce moderado y la negociación se hará con dignidad. Claro que los acreedores estaban desacostumbrados a la sobriedad y el decoro. No era el perfil del Gobierno que contrajo la deuda. Si bien recibir menos no enamora a los tenedores de bonos, consideran que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociación de manera rápida. Duhalde y Kirchner se tomaron su tiempo. No había experiencia. En cambio los endeudadores seriales desde 1977 han acumulado una experiencia fenomenal para presionar.
Aunque en nuestros encuentros anteriores durante enero y febrero en EE.UU.-con ejecutivos e inversionistas-, pudimos percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban esta frugal oferta, aunque expongan otra cosa.
Lo cierto es que la tasa de interés se hizo pomada en un mundo en caos, el BCE paga para prestar. Pedir una rebaja sobre las extravagantes tasas de interés a las cuales fueron colocados los bonos no es tan grave. Acuérdese que en Argentina muchos de los acreedores no solo ganaron prestando, sino aprovechando el “curro trade” y, una parte importante de las fuga-mediante simuladas licitaciones, para frenar al dólar- ya se había recaudado. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, se verá para ir avanzando. Obviamente que habrá alternativas contingentes preparadas. - ¿Podemos caer en default? – Podemos. Aunque no es el deseo caer otra vez en la trampa de los buitres y caranchos-extravagantemente remunerados por el precedente establecido-Macri-Prat Gay.  
No solo corresponden ver porcentajes de quita de intereses, los tenedores deberían considerar el importante esfuerzo mostrado en buscar una salida en medio de la anarquía planetaria. Existe más que buena voluntad, otro Gobierno se podría despreocupar. Con la crisis del coronavirus tal vez habría que tomar tiempo, la apuesta es grande. No todo el mundo está feliz con tanta diligencia para resolver el problema. En este mismo instante hay otras contrariedades de vida o muerte.
Las barreras que levanta el consenso tradicional adversario (externo e interno) ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un reperfilamiento de deuda. No obstante para situaciones graves como esta crisis, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Recuerde que Martin Guzmán es un experto en “estudiar” reestructuración de deudas, no en “hacer reestructuraciones de deuda”. Cualquier reestructuración estudiada ha sido hecha antes de ahora y, no se ha resuelto en un contexto como el actual.
Nuestra particular situación de disidentes internos, choca con los diálogos directos concisamente descriptos. Lucen muchos más hostiles los economistas y periodistas de “estas empresas a las que les interesa el país”, que los actores estadounidenses consultados.
En los casos de teóricos estándar, la devolución es producto del imperio de arquetipos extremos-modelos mentales-, que invariablemente se resisten a ser reemplazados. Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a los primeros escarceos, como si fuera la única forma de llegar a un acuerdo, en caso que los acreedores no acepten.
La estructura económica internacional hoy experimenta cambios desacostumbrados y transcendentales. Pero además, durante los últimos trece años los viene haciendo a una velocidad fenomenal. La crisis de Lehman Brothers resucitó a Lord Keynes. Así fue como se evitó el colapso del “neoliberalismo hard”-. Hoy el neoliberalismo residual está en crisis profunda.
China expresa en el trimestre la primera contracción de magnitud en varias décadas,  la OMC esta en pánico, Rusia y los países petroleros se sacuden. Trump le saca dinero a la OMS. El FMI que hace dos años nos oprimía con ajustes, ahora nos apoya vivamente para impulsar estímulos. Haga memoria cuando el FMI buscaba psicólogos para Argentina (2003) y luego su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar. Tenga presente que en 2002 los bonistas jamás iban a aceptar una quita de 65%-según nuestros macroeconomistas-, también éramos los estafadores del mundo y, en febrero de 2005 tuvimos 75% de aprobación a una propuesta realmente agresiva. El negociador que logro “la mejor reestructuración de deuda del mundo” era inconmovible. Dejó la vara quedo muy alta. 
(*) Profesor de Postgrado UBA y de Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar , Economista Jefe de FECOBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar