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miércoles, 21 de febrero de 2024

DOS MESES DE CARRY TRADE E HIPERINFLACION EN DOLARES 21-02-2024

 

Por Pablo Tigani*



En 60 días Caputo y Bausili armaron un clásico, “el carry trade” y, dispararon una hiperinflación en dólares.

LA BICICLETA

A solo 48 horas de gobierno, el ministro de Economía fijó el precio del dólar más 2% mensual, con tasa internas nominal anual de 100%, con capitalización diaria. Desarmando Leliq y convirtiéndolos en pases a 1 día, la retribución TEA en pesos 171.46% (-4%), aunque en realidad, como el mix de dólares alternativos bajó, la TEA fluctúa 250%. Hablamos de ganar 8% mensual en dólares, lo cual equivale a una TEA de 143.85% en dólares.

LA HIPER EN DOLARES

Al mismo tiempo, los argentinos nos enteramos que viajábamos a una velocidad de hiperinflación de 1% diario-con dólar fijo menos 2% mensual-, según Caputo-representa una inflación de 3.678,34% anual en dólares. Aunque en realidad el dólar bajó, pero también la tasa del 1% bajo a 0.66% diario, descerrajaron una hiperinflación en dólares de 1.015,64%.

La lógica de la bicicleta financiera, en un punto agrava la periódica escasez de dólares de la economía argentina, y desde hace unos años, los dólares no sobran.

La falta de financiamiento externo, esta siendo mas que compensada por las divisas compradas (u$s 7 mil millones), desde el día de comienzo del juego, pero, pasadas a pesos con el dólar planchado, o aun con dólar por debajo, financiado en parte por los pequeños ahorristas. Es decir, una transferencia de ahorro de pequeños ahorristas a grandes jugadores.

 

UN PRESIDENTE DEBIL QUE ALTERNATIVAMENTE INSULTA O GRITA

Javier Milei llamo “traidor” y “basura” a López Murphy, y dijo que “el Congreso es un nido de ratas”. Desde antes de que sea presidente, sabemos que esta habituado a comunicarse de esa manera, bien sea por patrones aprendidos o por mera incapacidad para controlar sus emociones, es algo natural para el presidente. Lo más común es que con ese comportamiento busque condicionar a todo el mundo, para que cumpla con sus expectativas. El síntoma se llama Coprolalia. Es una tendencia patológica a proferir obscenidades, a circunscribir palabras y frases inapropiadas en el ámbito social. Alterna ese síndrome con otro: Cacolalia, que es el uso obsesivo e incontrolable de lenguaje obsceno. Tiene una tendencia patológica a proferir obscenidades, lo hizo frente al periodista Luis Novaresio, al comparar al Estado con un “pedófilo en un jardín de infantes con niños encadenados y envaselinados”, lo cual el Consejo de Niñez cuestionó duramente. 

El gobierno de Javier Milei agrava su natural vulnerabilidad, porque nace con minorías en el Senado menos de 10% de los senadores, 15% en Diputados, no tiene gobernadores ni intendentes y, sin embargo, intenta conducir su codicioso proyecto. Es cierto que tiene el apoyo verbal y escrito en los panfletos que venden sus colegas que además “lo empujan para que ponga el cuerpo y la cara”. El establishment ha estado buscando alguien con el perfil de Milei, desde hace muchísimo tiempo. Milei aplica la lógica de una empresa, como lógica de un pais. En una empresa un recorte de personal es lo más común, porque las empresas existen solo si ganan dinero. Por ejemplo, si la productividad cae, se recorta personal y la empresa la recupera. Un pais no tiene cuadro de pérdidas y ganancias, no es una empresa (Krugman). Ni siquiera una empresa del Estado tiene la lógica de una empresa del sector privado, pues sus fines pueden ser diversos, estratégicos, políticos, etcétera. Muchos colegas piensan que lo estan dejando a merced de un estallido social, a menos de 100 días de gobierno.

Los macroecolobistas que miran de la platea no serían capaces de empujar ni siquiera el 20% de las reformas que pretende Milei, y lo excitan con el relato de la bomba neutrónica que le dejó Alberto Fernández, lo incitan diciéndole que, a mediano plazo, podrá quebrar la decadencia económica y social estructural, que ellos mismos construyeron o ayudaron a edificar. Lo animan en estos días hasta con las lluvias y la buena cosecha, también le sugieren entregarse a los pies de Mauricio Macri, quien supuestamente va a garantizarle la gobernabilidad. ¡Que esperanza!

Recientemente Sturzenegger expresó que Macri se equivocó, queriendo comprar a todos los actores político, económicos y sociales; siendo que, si Macri quisiera retomar esas prácticas, hoy “no habría plata”, porque se la gastaron y/o timbearon los technopols: principalmente Prat Gay, Caputo, Dujovne y Sturzenegger, entre otros macroeconomistas de relleno (2015-2019).

ANTECEDENTES: ESTO PUEDE TERMINAR MAL Y RAPIDO

Fue en solo 5 días de diciembre de 2001. Fernando De la Rúa, quien asumió el 10 de diciembre del año 1999, habiendo ganado en primera vuelta con 48.5% de los votos, tuvo que abandonar el cargo, solo dos años después, el 20 de diciembre de 2001. Aquel breve pero acelerado gobierno tuvo un enorme impacto en la historia argentina reciente. De la Rúa abandonó el barco en medio de una crisis inédita, que tuvo un enorme costo social: aumento geométrico de la pobreza y el desempleo, enormes pérdidas de ingreso y transferencias desde los más pobres a los más ricos. Una experiencia que no debe repetirse en nuestro país.

En la dinámica de aquel desmoronamiento hay una dimensión que debe ser considerada, que es el rol que jugó la comunidad de expertos en economía. Los economistas han sido los verdaderos artífices y portadores de la ideología dominante durante aquellos años, y volvieron recargados en diciembre 2015 y 2023. En la comunidad de expertos existe un consenso muy extendido, hegemónico e inamovible sobre las políticas económicas que tiene que adoptar la Argentina. Si no se comprende lo que ocurrió, si no se busca profundizar el conocimiento de la red de personalidades influyentes y la dinámica de la crisis, la historia puede volver a repetirse.

EN 5 DIAS: DEL PROYECTO DE RECORTE DE GASTOS A TRES PRESIDENTES  

Diciembre 17: El gobierno envía al Congreso el proyecto de presupuesto 2002, que incluye un fuerte recorte de gastos del 19%.

Diciembre 18: Choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Diciembre 19: Se produce una ola de saqueos a comercios de todo el país, el gobierno decreta el estado de sitio. Cavallo presenta su renuncia.

Cacerolazo: manifestantes en la Ciudad de Buenos Aires desafían la medida de emergencia del gobierno. Renuncia el gabinete en pleno. Miles de manifestantes chocan con la policía por segundo día consecutivo. La cifra de muertos se eleva desde que comenzó la protesta.

Diciembre 20: En medio de fuertes protestas, el presidente De la Rúa invita a la oposición peronista a conformar un gobierno de unidad nacional. Los peronistas rechazan la propuesta. Fernando De la Rúa envía su renuncia al Congreso, terminando con 39 muertos.

Diciembre 21: El presidente provisional del Senado, el peronista Ramón Puerta, asume interinamente el poder. El Congreso designa al gobernador de la provincia de San Luis, el también peronista Adolfo Rodríguez Saá, como mandatario por 60 días. Además, se convoca a comicios generales para elegir presidente el 3 de marzo 2002.

Fuente: elaboración propia en base a BBC, 20-12-2001

 

El peligro de la dominancia tecnocrática sobre la política.

La tecnocracia o “gobierno de los técnicos”, definido por Putnam, se caracteriza por ciertas creencias y convicciones. Los tecnócratas creen que la técnica y la planificación racional deben reemplazar a la política de las negociaciones, los apoyos y las concesiones. La planilla Excel reemplaza la sensatez. Milei dice “nosotros no negociamos”.

Los tecnócratas creen que deben definir su propio rol, y estar libres de compromisos políticos y sociales. Entienden que “el progreso” buscado, se consigue mediante la despolitización, “sacándose de encima a la casta”. Ellos no se auto perciben “casta” y desconfían de los valores, las ideologías (no libertarias-neoliberales) y las lógicas de la política partidaria. El Estado, en la mentalidad tecnocrática, es un mero implementador de políticas públicas que debe colocarse “por encima” de los intereses sociales, hasta el momento de desaparecer.

2001 mostró los límites de los políticos tecnócratas como Domingo Cavallo, López Murphy y, sus segundogénitos: Federico Sturzenegger, Guillermo Mondino.

La ausencia de una base de sustentación política a las decisiones de política económica en 2001 debilitó aún más a un gobierno endeble, y lo condujo al colapso; la solución a la crisis, posteriormente, no vino de la tecnocracia sino de la reconstitución de la política y sus instituciones.

“El mejor equipo de aquellos últimos 50 años”, volvió con la bicicleta, al decir de Macri a Vargas Llosas, igual pero más rápido.

La pregunta es: ¿por qué, en un contexto de crisis socio-económica, llevan la pobreza de 41,5% a 57% en 2 meses y, el presidente Milei cree que más crueldad y no menos, podía constituir una salida?

Esa fe pecaminosa en la política tecnocrática formó parte de una época, que la escalada de la crisis 2001 contribuyó a cerrar. Luego de 14 años volvieron de la mano del enemigo de Riquelme. Después del fracaso estrepitoso del gobierno de Macri, los mismos y nuevos tecnócratas vuelven a las andadas.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros, @pablotigani

 

 

 

 

jueves, 28 de abril de 2022

RETOMAR LA INICIATIVA

 


Para retomar la iniciativa, podríamos comenzar con el direccionamiento del crédito bancario. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras, para que la banca se parezca más a las entidades del resto del mundo desarrollado. Precisamos una Ley que garantice el incremento de los préstamos a los individuos, emprendedores tecnológicos y de otro tipo, como así también a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y eldesarrollo. El sistema bancario argentino no compite ni vagamente con el de los países desarrollados que otorgan préstamos a tasas bajas, financian capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos aplasta hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco es ineficiente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general. No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país.

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el temporal coronavirus que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada. La creación de “espacio fiscal” obtenida para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de años. Es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 a la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas de la economía argentina. A través de este progreso, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción tendenciosa de la industria nacional, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo como una de las claves de la inflación. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual, están creando expectativas inflacionarias de no menos de 55% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%)

 

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace más de cuarenta años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema capitalista para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que viven “haciendo una vaquita” para mantener accionistas de bancos.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es necesario enviar al Congreso un proyecto de Ley por el cual se proceda a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible dejar impune la estafa perpetrada por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos mas del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

Es evidente que la capacidad de préstamo para las empresas argentinas industriales y comerciales, PYMES y particulares resultante del actual nivel de depósitos trascenderá la escasez y mejorara los altísimos costos vigentes.

Bien sea por excesivas ganancias o lo que es peor, para mantener un sistema financiero ineficiente, cuyos márgenes necesarios para sobrevivir sean los actuales, no podemos aplicar la función subsidiaria del Estado y someter al conjunto de la sociedad, para sostener el estatus actual.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani