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miércoles, 14 de diciembre de 2022

LA ECONOMIA Y LA MUFA DE MACRI

 


Por: Pablo Tigani*


Para empezar, el amarillo representa poderes mentales y psíquicos, visiones, poderío y riqueza explican en el ocultismo. Luego lo primero que hizo al asumir fue ordenar una limpieza energética a su maestra. No se puede enojar, el mismo abrió puertas espirituales. Literalmente, mufa es el punto de entrada de la línea eléctrica a la casa o instalación. De la Rúa le dio las llaves de la Ciudad al Dalai Lama; el último presidente contrató a Ravi Shankar, a una bruja ecuatoriana, hizo jefe de campaña a un alquimista. Juntos, hicieron todo lo que Dios reprueba, según La Biblia, que dice: “…practicó la hechicería, usó la adivinación, practicó la brujería y trató con médium y espiritistas”. (2 Crónicas 33:6) …un mal vendrá sobre ti que no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que no podrás remediar; vendrá de repente sobre ti una destrucción que no conoces. (Isaías 47) “… hago fallar los pronósticos de los impostores, hago necios a los adivinos, hago retroceder a los sabios, y convierto en necedad su sabiduría”. (Isaías 44:24-25). Todo eso le pasó en su presidencia, pero hay esperanza: “El Señor es tierno y compasivo; es paciente y todo amor. No nos reprende en todo tiempo ni su rencor es eterno, no nos ha dado el pago que merecen nuestras maldades (Salmo 103:8- versión Dios Habla Hoy).

LA LECTURA FRAGMENTARIA del manual del niño monetarista

Cada vez que se formuló el mismo discurso terminó en forma deficiente por esa razón, entre otras muchas. La maqueta nunca coincidió con el edificio. Los precedentes cercanos son muy desafortunados: 1976-1983, 1999-2001, 2015-2019. Todos terminaron con caída de: PBI, PBI per cápita, inversión, consumo, reservas, salario y empleo. Creció la deuda pública externa y la fuga de capitales, con más pobreza e indigencia.

“Así como antes podíamos suponer que el público no preveía las consecuencias del futuro nivel de precios, ahora tenemos que considerar los ajustes de las expectativas de inflación”. La conclusión más importante de Robert Mundell se refiere, no a la determinación del esquema preciso de las tasas de interés (reales y nominales) de los títulos a corto y largo plazo que resultan de la tasa de expansión monetaria, sino al papel fundamental de la tasa de expansión monetaria misma, que mediante su influencia opera sobre las expectativas y el precio de los activos en la determinación del nivel de equilibrio del ingreso monetario. Esta función se diferencia de los conceptos acerca del papel de la política monetaria que solo dan importancia a las alteraciones en las existencias de activos monetarios.

Dadas las expectativas instaladas, solo un prestidigitador político, creativo y audaz como Massa, sacudiendo su capa; ha podido sortear temporariamente los difuntos que dejó el “Modelo M”. Sortear una crisis terminal, ha sido el gran desafío de todo el periodo post Cambiemos. Y no ha sido una tarea menor, teniendo en cuenta la pandemia, la guerra en Europa, y todas sus consecuencias.

Atenuar el sufrimiento e impedir que la dinámica de una crisis financiera haga estallar el país en pedazos, sigue siendo una tarea ímproba desde 2019. Creatividad y heterodoxia aplicada al desastre. Dólar soja, dólar Qatar, compras del BCRA de bonos del Tesoro para soportar sus valías, un poco de crédito de fomento para que la PYME del sector privado no sucumba…

Crónica DE UN DESASTRE ANUNCIADO

Cuando la Argentina se cae del mundo en enero de 2018, las enormes necesidades de financiamiento, emergentes de un gasto publico incoherente financiado con crédito del sector privado, acumulaba un extraordinario crecimiento de la deuda y la emisión monetaria del BCRA, que era absorbida con LEBACS y pases, a la cotización del dólar $15/$16, superaban los u$s 80.000 millones. Por esa razón, el ritmo de incremento de la deuda en pesos es preocupante, aunque menos que en 2017 (en dólares), porque la tasa nominal de interés se elevó, pero en menor medida que la tasa de inflación, por ende, la tasa de interés se redujo durante la inflación.

Esto no quiere decir que la deuda en pesos no es un problema. Solo aclarar que es un viejo problema heredado de la presidencia Sturzenegger (BCRA). La escasez de dólares que dejo el “Modelo M” con un BCRA de escasas reservas, agobiado desde 2019 y un Gobierno peronista resuelto a resistir “el club de la devaluación”, para evitar el pass through o pase a precios, exige creatividad diaria. Lo que Massa debe prever es que el inconveniente que tiene el financiamiento del Tesoro en el mercado doméstico, podría llegar a complicarse, cuando “el club de la mufa” (le salió todo mal) empiece a hacer su tradicional hedionda campaña. Una encumbradísima tasa de inflación de 54% en 2019 con inercia al alza hasta hoy, en el contexto del peor cepo posible (ausencia de crédito internacional y bajísimas reservas), intima al BCRA a emitir pesos para financiar el erario.

EL GRADO DE NOMINALIZACIÓN DESDE 2018

La inercia inflacionaria del Macrismo que duplicó la herencia nominal 2015, más la indexación de transacciones en plazos más breves, las paritarias con convenios salariales que necesitan recuperar lo perdido, la devaluación al 18% trimestral y el ajuste tarifario; no favorecen una desaceleración. De esta manera la política monetaria quedó encadenada a la política fiscal, con un M3 privado que sube al 80% interanual y, M2 privado al 50% interanual, con caída de la demanda de dinero.

El congelamiento de precios de 1.800 productos por 4 meses probablemente ayude, aunque la desaceleración de las ventas del comercio ayudara más-ya se está notando-, proporcionando una baja temporal de la inflación en diciembre, enero y febrero. Está claro que no podemos hablar de congelamiento de precios, un instrumento antiinflacionario breve para tiempos como este, estando ausente el instrumento clave: la inspección de la Secretaría de Comercio.

Desde el principio, Massa anunció que el BCRA no iba a emitir hasta fin de año para financiar al Tesoro con la intención de bajar expectativas de inflación y, eso se cumplió. No hay emisión directa para el fisco vía adelantos. Probablemente la tasa de inflación baje en noviembre. La cantidad real de dinero se hundió y la ciudadanía sigue escudriñando diferentes defensas para protegerse de la inflación, porque los medios y los ecolobistas baten el parche sin cesar, transmitiendo inseguridad y malos augurios.

EN ENERO 2018 NOS CAIMOS DEL MUNDO. NADIE NOS Prestó MAS

Entonces el BCRA emite para comprar títulos públicos en el mercado secundario para mantener los precios y proporcionar nuevas colocaciones de deuda del Tesoro. La mayor expansión monetaria se explica porque este Gobierno recibió un país que no tiene recursos financieros disponibles.  Finalmente, la desconfianza que generó el Gobierno Macrista destruyó el mercado de capitales que abrió 20 meses antes, lo cual implicó la necesidad de colocar deuda del BCRA. ¿Era necesario al 80% con 54% de inflación? - No lo sabemos. - Pero sin esa absorción monetaria (exageradamente remunerada-26% real positiva-) era seguro que, en 2019, hubiese estallado una hiperinflación, postergada maliciosamente para el próximo mandatario. Dado el extraordinario crecimiento de la deuda Macri y el default Lacunza en pesos en agosto 2019, el mercado exige tasas de interés cada vez más altas, aunque en términos reales aún siguen siendo más bajas que las de Sandleris.

SINOPSIS

El Gobierno redujo a los bancos las exigencias de encajes no remunerados sobre depósitos, lo que proporcionó un aumento del multiplicador. Los encajes de los bancos depositados en sus cuentas corrientes en el BCRA crecieron escasamente, cuando los depósitos totales del sector privado crecieron 10 veces más, con lo cual la correspondencia entre encajes y depósitos se desplomó, facilitando una suba del multiplicador de M3 privado en octubre, que llevó a que el incremento de los agregados monetarios supere el crecimiento de la base monetaria. El efecto expansivo de la situación encajes versus depósitos, es consecuencia del cambio en la composición de los depósitos, donde los depósitos a plazo sin encajes no remunerados, se duplicaron en lo que va de 2022 y los depósitos a la vista, que tienen encajes,
aumentaron solo la mitad en la misma etapa.

Hoy la cantidad real de dinero-alrededor de 8% del PBI-, es una proporción análoga a la de la administración Macri 2019, cotejando con los tres trimestres anteriores al límite actual, asentado en los meses anteriores a las PASO de 2019-cuando Macri culpara a los argentinos de perder por 15% y diera la orden a la mesa de un importante banco, para que haga explotar el dólar, y así destruir el valor de los activos, sin asumir el costo político. Es cierto que hoy la base monetaria está creciendo más que entonces, pero el PBI crece a una tasa anualizada del 5%, contra una caída de Macri (-2.2%) en 2019. Macri con contracción real de la oferta de dinero de 50%, tenía caída de la demanda real de dinero, y tasa de inflación de 54% anualizada, estanflación, inercia inflacionaria, por expectativas de inflación y una recesión agobiante. Realmente un Modelo Mufa.

NECESIDADES DE FINANCIAMIENTO

El Estado tiene necesidades de financiamiento por el déficit fiscal desde hace una década; solo que hasta 2013 eran más bajas que las de Suecia y Suiza. Desde la voracidad del gasto de la administración Macri, la inaudita baja de impuestos para que caiga la recaudación y la economía que presuntamente iba a responder con crecimiento, la situación es más embarazosa.  Todo ello por los términos en que fue aumentada la deuda pública y sus intereses extravagantes (4 veces las tasas que pagaba el Gobierno populista de Evo Morales). El gasto público se elevaba sin cesar, luego la ministra Carolina Stanley triplicara los planes sociales, para que siga el capitalismo de amigos.

Hoy las necesidades financieras escuetamente pueden financiarse con colocación de deuda en el mercado interno y, expansión monetaria a través de emisión de pesos. Porque el Gobierno Macrista condicionó totalmente el futuro de los argentinos, denegándosele el crédito y dejando la política monetaria expuesta a solucionar los problemas, generando expectativas de inflación. Actualmente solo 1/3 del aumento de los depósitos va como crédito al sector privado. Otras 3/4 partes se aplican para financiar el Tesoro y el BCRA.

RESUMIENDO

Los dólares no alcanzan y el BCRA tiene un nivel de reservas exiguo. Existen problemas crecientes para financiar el sector público, mientras el nivel de nominalidad alcanza su cúspide. La administración Macri, estimuló una inconcebible política económica, mezcla de intervencionismo estatal y capitalismo de amigos, con cataplasmas de Desarrollo Social y engañifas diferentes para todos los temas. De sol a sol se busca amortiguar las manifestaciones de aquellas calamidades originarias, evitando que explote el desastre postergado, donde además del daño que constituyó, como dicen en el mundial, atrajo más mufa. Apareció la pandemia de COVID, la guerra en Europa y la sequía. Si bien es un chiste que empezó durante su accidentado Gobierno, se terminó de popularizar en el Mundial de Qatar 2022.

En septiembre la actividad (EMAE) se desacelero 0.3% con respecto a agosto, en octubre los indicadores disponibles sugieren que la desaceleración del consumo se prolongaría; la confianza de los consumidores (UTDT) se afectó tanto en octubre como en noviembre; la construcción bajó en noviembre respecto de octubre, manifestando una incipientemente variación interanual negativa, mientras que la producción industrial volvió a mostrar una leve caída (-0.9%) en octubre en relación con el mes anterior. Con todo y eso, cerrando la boca de los agoreros que volvieron a errar sus pronósticos, el año 2022 termina con una suba del PBI más cercana al 6% que al 5%; muy lejos del 2% que anunciaron a principio de año. Pero las fluctuaciones previsibles de la tasa de inflación pueden tener efectos muy reales sobre la actividad económica. Decía Bob Mundell, de la Universidad de Chicago, profesor de Rudiger DornbuschJacob FrenkelPeter Pedroni; que cuando se espera que los precios suban, la tasa nominal de interés se eleva, pero en menor medida que la tasa de inflación, lo cual impulsa una acentuada expansión de la inversión y una aceleración del crecimiento. Y eso es lo que paso hasta que llego Massa. Raro que los monetaristas no se enteran.

Como dijimos antes, debido al fenomenal incremento de la deuda y fuga de capitales desde 2016, las distintas necesidades de financiamiento del Estado en 2023, 2024, seguirán sin poder financiarse con deuda y probablemente habrá que apelar a la emisión de dinero. Definitivamente, queda claro que el “modelo mufa” no explotó antes de las elecciones 2019, porque postergó sus consecuencias prácticamente irreversibles. Si el mismo modelo perverso que nos llevó a la ruina es la alternativa que elije la ciudadanía en 2023, solo se puede esperar un estallido social en menos de un año de asumir el poder. El fenómeno de las crisis financieras, vuelve a posicionarse con fuerza en la oposición-muchos ex ministros y funcionarios de De la Rúa y Macri forman parte del proyecto-, y redoblan la apuesta con desregulaciones, privatizaciones, ausencia de controles e intervenciones del gobierno. Que Dios no lo permita, es nuestra oración.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

martes, 7 de junio de 2022

DANIEL SCIOLI. LO QUE NO SABIAS

 


Por: Pablo Tigani*


Trabajó con su familia desde la adolescencia. A los veinte años tomó unas fotos de su tienda de Villa Crespo, armó una carpeta y compró un pasaje a EE.UU. Cuando volvió era representante de Frigidaire, Kenwood y Chess Challenger, mientras tanto, las grandes empresas lo observaban con desazón. Scioli interrumpió sus estudios por los negocios, el deporte y la política después, sin embargo se graduó.

Aspectos de su perfil

Empresario, perseverante, resiliente, gran jugador de ajedrez, tiene potrero y barrio. Conoce la dinámica del sector privado. Los tópicos suyos son los que suelen ser palpables para el ciudadano de a pie: empresas, consumo, producción, precios, clientes, proveedores, hogares e individuos. Una carencia muy extendida en los funcionarios del área económica de todos los gobiernos. Sobre todo de aquellos funcionarios políticos que creen que un “empresario se parece a Macri y su entorno”. Pues no. El 99.99% de los empresarios no se parece a Mauricio y su biósfera. No entraremos en detalles.

Scioli no estudió en una universidad de la “Ivy league”, cursó sus estudios en una facultad argentina de clase media accesible. Allí donde los alumnos “estudian y, trabajan”. La entidad que provisiona gerentes de carne y hueso para la economía real, no imaginaria, no fantástica o “divina, viste”. La de los gerentes que huelen pintura en plantas industriales, sufren la falta de financiamiento y pagan quincenas.

La prensa lo conoce como motonauta argentino (campeón mundial 1991) o político, pero antes de los 30 años de edad ya era uno de los 10 empresarios más grandes del sector electrodoméstico-entre 16.000 comerciante de artefactos para el hogar-. Comprando y vendiendo.  

En nuestro sistema, los bienes que adquirimos y la forma en que los utilizamos inciden profundamente en cómo vivimos nuestra vida diaria. Bastarían estas observaciones para justificar la importancia que los Gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernandez le dieron al desarrollo del mercado interno desde 2003. A nivel macroeconómico sabemos que los consumidores influyen colectivamente en las condiciones socio económicas y, en países como EE.UU. más del 70% y hasta casi el 80% de la tasa de crecimiento del PBI lo explica el consumo. En la Argentina el peso del consumo es muy parecido a EE.UU., aun sin crédito.

DE LA TIMBA A LA PRODUCCIÓN Y EL TRABAJO

En 2019 el contexto de cambio consistía en volver a pasar de una economía financierizada a otra de producción y trabajo. Eso solo resultaba un gran desafío, sin contar el endeudamiento, el desempleo, la recesión, la inflación y la caída de más de 10% del PBI per cápita (Fuente: Sturzenegger). La economía argentina parecía encontrarse en una situación irreversible en diciembre de 2019. Desde el entorno hostil del programa 2018 con el FMI, los abultados vencimientos de deuda con el sector privado-en dólares-Mauricio Macri supo endosar una bomba de mecha corta al Presidente Alberto Fernandez. Sobre llovido mojado llego la pandemia. Por eso hubo que redefinir los modos de actuar y de pensar que tenía previsto, que fueron muy útiles en 2003-2015, otro escenario.

LA PANDEMIA

En el marco de la pandemia, las prioridades se vieron modificadas. Hubo que observar un mayor nivel de conciencia en los valores y, en el impacto que tienen las decisiones sobre la vida de los demás. El sentido de la vida, tanto a nivel personal como gubernamental habían sido cuestionados por Cambiemos y el COVID. La devaluada Secretaria de Salud que se había vuelto Ministerio con Alberto Fernandez, fue premonitoria. Esta reflexión vital, no es ajena a ningún ambito. La gran protagonista se llamo “solidaridad”, con fuerte evidencia de mayor empatía del nuevo Gobierno hacia la sociedad.

¿Qué hubiera sido de los ciudadanos con quienes razonan que hay que entrar al GBA con metralla y dar libertad para elegir morirse de hambre?-¿Cómo hubiera sido el “hacer lo mismo pero más rápido”?-Dios nos guardó de un Armagedón propio. Hubiéramos vivido el anticipo de la gran tribulación. Dios no es argentino, pero en 2019 nos mostró su inefable amor.

Alberto Fernandez TUVO QUE APRENDER E IMPROVISAR AL MISMO TIEMPO

Flexibilidad, aprendizaje continuo, equipos multidisciplinarios, para reforzar la misión y los valores. Había mucha inestabilidad macroeconómica interconectada. Todo podía caer como un piano o fichas de dominó. Tras la pandemia amarilla llegarían una serie de colisiones imprevistas a gran velocidad. No había claridad en la relación de tantas discontinuidades. En diciembre 2019 la situación era humanamente definitiva. Si en marzo 2020 existía una posibilidad de hacer algo, el COVID ya no daba ninguna seguridad de cómo podrían devenir los cambios para revertir el naufragio macrista. Cambios constantes, ruptura de la causa efecto, múltiples interpretaciones de la pandemia parecían saber que podía ocurrir, pero no de qué forma. En solo tres meses hubo que adaptar la estrategia para superar los nuevos desafíos. En ese entorno dinámico era importante no solo basarse en los hechos y la experiencia, sino también en los errores. Se requería creatividad y velocidad de adaptación. A ningún país del mundo le fue bien en la pandemia.

COCTEL DIABÓLICO

Coronavirus a nivel global, cuarentenas que significaron caídas de la actividad sin antecedentes a nivel mundial. En la Argentina veníamos de políticas fiscales y monetarias extraordinariamente contractivas, cuando de repente se necesitaban estímulos a la demanda agregada. En 2020 y 2021 los gobiernos del mundo que venían con tasa de interés casi cero por 12 años y aumento del gasto constante, aplicaron estímulos cuantiosísimos para atenuar el golpe en los ingresos de las familias y las empresas, que seguidamente impulsarían al alza la inflación en 2022.

Ahora la economía global esta convulsionada por la pandemia, mas la guerra que provocó el alza de los precios de alimentos, combustibles y materias primas. El renuevo de contagios en China y los amplios confinamientos para circunscribirlos afectan las cadenas de suministros, el crecimiento de China y del resto del mundo.

Como consecuencia de lo expuesto, se cayó la economía global, hundiéndose a la mitad de su ritmo de crecimiento potencial, mientras que se aceleró forzosamente la inflación mundial, llegando a su nivel más alto en los últimos 40 años. La oferta agregada no pudo aumentar al ritmo de la mayor demanda agregada. Hubo saturación, retrasos en las entregas, aumento de fletes y escasez de insumos clave.

En síntesis, la guerra estimuló enérgicamente los precios de commodities energéticos y agrícolas y el impacto inflacionario de los cierres por Covid en China, más el corte de las cadenas de suministros. Así, en medio de la pandemia y la debacle 2015-2019, se compuso una combinación inaudita.

LA MARCHA DE LA MACROECONOMÍA

Antes del acuerdo con el FMI la incertidumbre era absoluta. El acuerdo con el FMI y la puesta en marcha del plan económico consolidó la política económica del Gobierno, que supone una corrección muy lenta y extremadamente gradual de los desequilibrios. Un plan económico flexible, viene evitando la implosión 2015-2019, desde aquel frustrante desempeño económico: estanflación con endeudamiento, desempleo y desplome del salario real.

Afortunadamente, la ilusión se encendió tras el anuncio del plan que vino con el acuerdo con el FMI, y el Gobierno continuó con su perspectiva política económica, creciendo mes a mes. Lamentablemente hoy la aceleración de la inflación inercial de 2019-el doble de 2015- y las condiciones mundiales no ayudan. Aunque la Universidad Di Tella (UTDT) a nivel nacional, y tomando el promedio de la distribución de respuestas dice que la inflación esperada para los próximos doce meses sube a 58,4%. Mientras que la mediana se mantiene en 50%. 

La Argentina podría no cumplir con las metas cuantitativas e indicativas del segundo trimestre 2022. Por ello el FMI prepara una recalibración de las metas trimestrales, manteniendo las metas anuales. Ello implicaría condiciones más flexibles para el segundo trimestre.  El próximo desembolso entraría a comienzos de julio. Pese a las probables inobservancias, el país continuará recibiendo los desembolsos, y el FMI estará otorgándonos todos los “waivers” que sean necesarios por los incumplimientos. La entidad no querrá volver a empujar a la Argentina al abismo, como lo hizo en 2001.

¿Cómo LLEGAMOS HASTA AQUÍ?

La sensatez económica arbitró entre las presiones propias del FDT y el campo minado-diciembre 2019-que nos llevaba a una hiperinflación, como pronosticaban los libertarios confesos, los socios y esponsores anónimos.

La meta del primer trimestre se cumplió. El FMI hizo un guiño y permitió computar como rentas de la propiedad el producido de la colocación de bonos sobre la par de bonos ajustables por CER hasta un máximo de 0.3% del PBI. En mayo, el Tesoro alcanzó un financiamiento neto positivo de 76.000 millones de pesos. El Gobierno pagó tasas de interés de 57%, (no fueron tasas reales positivas extravagantes-como el 80% de Sandleris-Macri). Sin embargo continúa la dependencia de la deuda ajustada por CER. En junio los vencimientos son menores al promedio mensual de los primeros cinco meses anteriores. Además, una proporción se encuentra en manos de agencias del sector público. Esa es la gran diferencia entre el endeudamiento de Macri y el de Fernandez, que el primero confunde. Fernandez  tomó deuda en pesos con acreedores locales. No es lo mismo que estrangularse con el cable de BlackRock y JPMorgan en dólares.

“Minga” de receta estándar del FMI.

Aun con el panorama descripto, el Gobierno estimuló un adelanto de los aumentos salariales acordados en paritarias. Perfeccionó para agosto la suba del salario mínimo vital y móvil prevista para diciembre y convalidó un aumento anticipado a junio del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias del 18%, previsto para fin de año. Sigue acelerando el gasto público con un plan que beneficia a jubilados de bajos salarios, monotributistas de las mínimas categorías y trabajadores informales, con el objetivo de mejorar la distribución del ingreso.

Con el ajuste tarifario a la energía del 17.5% para las clases medias y altas, el gasto público en subsidios económicos igual no bajará. El Gobierno no va a detener el avance de los dos proyectos que impulsa en el Congreso con la creación del salario básico universal y una nueva moratoria previsional.

En la paritaria docente,  el ministerio de Educación ofreció una pauta general de 45.45% en cuatro etapas para el salario inicial de maestros. La oferta fue aceptada como piso, para negociar escalas mayores con los gobiernos provinciales. Con los docentes universitarios, el progreso salarial es del 41% distribuido en cuatro etapas. En 2021 los sueldos de universitarios subieron 53%. Para minería y cemento los sindicatos acordaron 48.2% para 2022. La industria de la carne y derivados acordó 55%-carne roja-para el período abril 2022-marzo 2023. La Federación Obrera de la Industria del Vestido afianzó el incremento de 53.4% en dos etapas, más un adicional de 7%. Camioneros anhela 85%  en 2022, más un bono de $ 20,000 sobre el sueldo básico. Empleados de comercio requiere 24% en abril-junio y apertura de paritarias con frecuencia trimestral. La UOM obtuvo 45% en tres etapas y su revisión en noviembre. “La bancaria” logró 60% incluido los adicionales, con revisiones en los meses de octubre y noviembre. Los estatales acordaron en mayo un aumento salarial o un incremento adicional del 10% a la paritaria 2021, con lo cual el aumento anualizado se ubica en 80.4%. Este guarismo es la escala previa a las negociación colectiva de 2022.

Para decirlo en términos corrientes, el acuerdo con el FMI no está condicionando la política económica del Gobierno. Sigue la asistencia del gasto público, y aunque las reservas no crecen, tampoco pasa nada. El financiamiento monetario neto al Tesoro creció en abril-mayo, y el tipo de cambio nominal y la tasa de interés siguen corriendo detrás de la inflación y no delante.  

El Gobierno no juramentó el acuerdo con las metas pactadas hace dos meses. Así el PBI podría crecer 4%/5%. El FMI no será severo con los incumplimientos para evitar que la Argentina se hunda en postergaciones de pago. Las brechas cambiarias no se escapan, el Tesoro puede colocar suficiente deuda a fin de refinanciar los vencimientos de deuda y evitar que se desborde la meta de 1% del PBI de financiamiento monetario autorizado para el fisco, más la monetización de los DEGs.

ES NECESARIO CONTEXTUALIZAR

Se trata de una trama mundial de muy alta inflación y guerra en Europa, 2022 es un año de mayor nominalidad, alta incertidumbre y mayor complejidad macroeconómica en todas partes del mundo. En el planeta, el nivel de actividad tiende a debilitarse en los meses postreros y un ambiente de pesimismo impera por doquier. ¡Coraje!

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani