viernes, 27 de julio de 2018

2001. FMI, Tecnocracia y Crisis


Esta investigación es extraordinariamente oportuna e indicada para analizar y comparar ciertas cuestiones del contexto actual. Vemos como ex funcionarios de los gobiernos de Menem y la Alianza: Dujovne, Sturzenegger, Frigerio, Patricia Bullrich, Hernán Lombardi, por mencionar algunos; ellos son, ascendidos y repetidos  “technopols”.- Protagonistas ya, de otra crisis financiera y el regreso al FMI. El trabajo considera el fracaso de la presidencia de Fernando De la Rúa (1999 - 2001), que terminó anticipadamente con una renuncia inevitable en medio de la crisis económica, social y política más grave que recuerde la democracia argentina, hasta este momento. Para hacerlo, se analizo el caso a partir de la teoría de las élites tecnocráticas en el gobierno. La ciencia política ha investigado, con diferentes enfoques, acerca del ascenso de las élites tecnocráticas al poder, o el rol que desempeñan en la implementación de reformas neoliberales. Pero se ha escrito menos acerca del fracaso de los tecnócratas, o de su rol en las crisis de gobernabilidad. Periodizando el gobierno de De la Rúa, observando sus medidas de ajuste y sus gabinetes, comparando su fase de tecnocratización con la de Carlos Menem y la reciente crisis global, y analizando en contexto las estrategias del gobierno y sus resultados, se llega a la conclusión de que el papel que jugaron las élites tecnocráticas tuvo incidencia en el desenlace fatal de la presidencia de la Alianza. Se suele fantasear que encomendar a los economistas de formación técnica y orientación neoliberal es el camino para obtener confianza y recibir “lluvias de inversiones”. Pero la despolitización y delegación a la tecnocracia que precede al FMI, agota sus escasos recursos de credibilidad y legitimidad. Esto cuestiona algunos supuestos de ciertas teorías de las élites tecnocráticas democráticas a partir de los noventa: la evolución de la crisis mostró que el gobierno de la Alianza dependía de una base de gobernabilidad suficiente, y que la figura de los “ministros incondicionales al FMI” o los “amigables” presidentes del BCRA, no pudieron evitar el derrotero.
Los intentos de introducir reformas neoliberales por parte de nuevos partidos liberal-conservadores, grupos sociales, factores de poder y aún sectores del electorado partidarios de ese tipo de reformas económicas, no cesan. Pero ni el presidente Macri, ni los ministros Aranguren, Etchevere, Dietrich, Caputo, vice-ministros Quintana, Lopetegui son tecnócratas.
En defensa de aquellos tecnócratas se dirá que se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes. La experiencia “Cambiemos”, parecería una tentativa de reconstruir el neoliberalismo desde otro lado. No sabemos mucho aun, se trata de un fenómeno en marcha. Hoy no encontramos una palabra que forme parte de la jerga académica para definir esta inexperiencia, porque CEOCRACIA es una alusión irónica que no forma parte de la jerga académica.

Macri ratifico el rumbo y prometió la “normalización”



Una devaluación acumulada de 55% en un semestre, sin compensación mediante suba de retenciones a los productos agropecuarios. Siendo el aumento del dólar “punta a punta” del gobierno de 180% con el oficial y 107% desde la unificación con el paralelo. Ni Krieger Vasena con un gobierno de facto se atrevió a tanto. Aumentos de tarifas eléctricas y de gas extravagantes, con techo a las convenciones colectivas de trabajo. Todo esto sin un acuerdo de precios por lo menos temporal, por 180 días.
Es que el objetivo es la licuación del gasto público por vía de una llamarada inflacionaria, luego de una auto encerrona con la excusa de recibir el rescate del FMI. En realidad esto es solo para salvar a los bancos que angurrienta e inconscientemente, le prestaron dólares a la Argentina, a tasas inauditas. Súmese la fijación de una tasa de interés “chocante” por parte del BCRA para asegurar que hundiendo el dólar a 28 pesos o menos, los inversores financieros se sigan yendo con ganancias insuperables. La financiación de crédito de consumo se hace al 80%, el descubierto en cuenta corriente autorizado para Pymes 120%, el no autorizado 160%. Asistimos impresionados a una insólita ofensiva y amenaza de la Sociedad Rural al gobierno y al FMI, para  evitar el congelamiento de la baja de retenciones que pidió el organismo multilateral de crédito.
No veo el pláceme de la clase media boba a esta altura, aunque sigue apoyando porque prefiere perder calidad de vida, si es que “los otros” pierden más.
No advierto que la meta del gobierno sea erradicar la inflación y lograr una desahogada posición de la balanza de pagos, ni atraer inversiones, ni crecimiento, ni credibilidad, ni horizonte de previsibilidad. Este no es un plan de estabilización, es una ingeniosa receta de recesión enrarecida.
Hasta ahora  percibo una extraordinaria redistribución del ingreso en perjuicio del sector urbano trabajador comercial e industrial, íntegramente apropiado por el sector agro alimentico exportador concentrado y en menor medida para el sector estatal, reduciendo solo el déficit primario para generar recursos y atender las necesidades de financiamiento que amenazan un próximo incumplimiento en los pagos. No hay “normalización” de la economía, dicho en la terminología sistémica.
El paso que sigue enfrenta dos desafíos fundamentales, estrechamente relacionados. El mantenimiento del “orden”-también como es entendido en terminología sistémica, la garantía de orden-que podría llegar vía coerción para intentar suprimir la amenaza de un desborde popular descomunal y, cerrar los canales de acceso a un eventual próximo “gobierno populista”. Pero tener éxito en estos intentos implicaría la exclusión política de los sectores populares, cuya contra cara es alterar la paz social; que a su vez es un requisito indispensable para recuperar la confianza.
El gobierno tendría que parecer capaz de garantizar la paz social y la normalización de la economía, pero no convence. Hasta parece que la corporación mediática comienza a despegarse. No sorprende que la directora gerente del FMI venga en persona, es que justo en el final, cuando está a punto de retirarse, esto puede arruinar su esmerada trayectoria.
Para logar la “normalización” de la economía, sería necesario reducir las fluctuaciones de estos últimos dos años y medio y revertir la tendencia negativa alrededor de la cual se produjeron los titubeos del régimen. La gerencia financiera país (CFO) debería modificar las expectativas negativas, terminando con la rapacidad de las Lebacs y su reciente conversión en deuda en dólares vía licitaciones de billetes y emisión de deuda de corto plazo. En general, debería terminar con estos treinta meses, como requisito previo para establecer las bases de una economía con patrones de crecimiento normal, comenzando a reconvertir la estructura productiva, antes que las quiebras se vuelvan intensas.
¿Cómo logrará  el presidente Macri normalizar la tormenta que describe?
La “normalidad” del enfoque hegemónico mundial, no consiste en que sus líderes puedan venir de visita a la Argentina, sino en que la acumulación de capital se realice y garantice en favor de las empresas trasnacionales, en condiciones que se asegure una tasa alta de acumulación.
Sin las políticas de expansión del consumo popular que tenia la Argentina antes de que gobierne “Cambiemos”,  es muy difícil generar un mercado interno atractivo. Pero claro, un “boom de consumo” como el del gobierno anterior emergería solo de la “anormalidad”. Porque aunque ya vimos que nada de lo que repiten los “economistas vulgares”, los “no científicos”, es verdad; es menester seguir suponiendo que luego de un boom de crecimiento, nos acechará la amenaza de inflación, fuga de capitales y desarticulación de la estructura productiva por falta de dólares que, retraerá las inversiones y disparara una voraz especulación financiera que hará que los capitales productivos huyan.
¿No es lo qué es lo que está pasando ahora? – Entonces. -¿Qué es lo que propone el gobierno?
Por ahora continúa la restitución de la supremacía trasnacional y oligopólica, luego de la reconexión que se logro a través del sobreprecio de los fondos buitres y el levantamiento de las restricciones al movimiento de capitales, con el evidente saqueo financiero que venimos advirtiendo, para exportarlo hacia las economías desarrolladas.
Aun no hemos visto nada. Todo indica que vamos a un trance de inestabilidad de magnitud. Cuanto mayor sea la dilación, mayor será el desquicio, madurará retroalimentada la desinversión, la inflación y el problema futuro para conseguir los dólares que necesitará la economía, si es que retoma el crecimiento en algún momento. Cuanto más tarde en manifestarse el pico de esta crisis, mayor será el grado de depredación que sufra la economía, bajo el rol que asumió la especulación financiera. Hay que decir que a su vez se están lanzando a comprar dólares o invertir en Lebacs casi todos los ciudadanos con ahorros o excedentes mensuales, como defensa contra los riesgos cada vez más impredecibles de esta economía errática e inflacionaria. Casi todo el que puede está especulando, aunque la parte del león ya se la llevo el “capitalismo de amigos”, las grandes corporaciones y las entidades financieras.
De esta manera, cuanto más tarda en ahondarse la crisis que precede al desplome, más concluyente y obvias son las operaciones financieras, incluyendo rutinas cambiarias. Luis Caputo está sentado en la poltrona del BCRA. Aunque su pliego no pase la aprobación del Senado es tarde, la rapiña se aproxima a su límite, la conversión del capital productivo en capital financiero, provocará el disloque productivo, este se viene agudizando aceleradamente, y ahora lo hará más con la profundidad de la recesión auto infringida por el gobierno.
Sobrellevo una conmoción ambivalente. La razón es que sé que cuanto más se dilate este experimento mas deberá sufrir la ciudadanía y, más empinada y larga será la cuesta que tenga que remontar el próximo gobierno.

jueves, 17 de mayo de 2018

DEL FMI y SUS DELEGADOS GREMIALES


Los conductores los adulan, les dicen economistas, “profe”. Las ambiciones de los autodenominados “macroeconomistas profesionales” (MEP) meten confusión en los programas de TV, aspirando identificarse con físico-matemáticos.
Sin quitarles merito, es cierto que a través de la mediatización, sus exponentes esponsorizados por bancos y grandes corporaciones-a través de honorarios de servicios profesionales-les han ayudado a convertirse en voceros de sus demandas (una especie de delegados gremiales del establishment). Desde fines de los ochenta en Argentina han ejercido la emancipación de su aparente campo de pertenencia (la macroeconomía), aunque en realidad hablan reincidentemente de dos temas, economía fiscal y economía monetaria. Le dicen “fiscal y monetaria”, yo le llamo “la horqueta”, pues esta pertenece a una rama de la macroeconomía, que a su vez es una rama del tronco de una ciencia social que se llama “economía”.  
Hay que reconocer que los MEP han logrado la promoción más trascendental de nuestros tiempos, tomaron el nombre de una ciencia social y le hicieron imaginar a la gente que son unos científicos en algo parecido a las ciencias exactas. Universalizaron o mejor dicho, globalizaron esa idea totalmente alejada de una condición epistemológica. Lo de la universalización proviene de insistir y generar una confianza ciega y completa hacia ciertos modelos matemáticos, elaborados bajo “supuestos” que pueden explicar casi todo. Recordemos que la economía neoclásica, por muy matemática que luzca, opera sobre los precios y valores de bienes y servicios reales, y por lo tanto no es raro que en los EE.UU. los departamentos de Economía cedan el estudio de “riesgo”, “financiarizaciones”, “swaps”, “futuros y opciones” a las facultades de Administración, como un asunto que les interesa a los que en grado estudiamos cuestiones prácticas como mover dinero antes que por el tema de la importancia de la libertad de los mercados. Dado que el enfoque MEP no tiene ninguna limitación puntuada por el mundo real, sus protagonistas sienten que no están sujetos a las leyes de la economía- como deberían-, mucho menos a que se trata de una ciencia social; sino que solo se enfocan hacia las finanzas corporativas, que tampoco dominan del todo; en la cual muestran coladeras extravagantes a juzgar por las bombas que se les detonan encima y sus errores de pronostico. Eso sí: “no le entran las balas”.
Mi punto es el siguiente: en la dinámica de los desmoronamientos de un gobierno hubo siempre una dimensión que debería ser estudiada más a fondo, que es el rol que jugó la comunidad MEP ligada universidades extranjeras, bancos privados y organismos multilaterales de crédito. Ellos han sido siempre los verdaderos artífices y portadores de la ideología dominante, un consenso muy extendido, hegemónico e inamovible sobre recomendaciones de política económica que siempre tiene que adoptar la Argentina, “país díscolo e indisciplinado que vive perdiendo oportunidades”. La dominancia financiera sobre la política tuvo mucho que ver con estos personajes clave en aquellos períodos, dicho sea de paso,  semejantes al presente. Y no se trató de un fenómeno circunscrito a la Argentina, la década de los años 90, caracterizada por el Consenso de Washington y las reformas económicas neoliberales en varios países del mundo, fue la década de los políticos tecnócratas o technopols.
Los tecnócratas creen que la técnica y la planificación racional deben reemplazar a la política de las negociaciones, los apoyos y las concesiones. Que el tecnócrata debe definir su propio rol, y estar libre de compromisos políticos. Creen que el progreso o el bien buscado se consiguen mediante la despolitización, y desconfían de los valores, las ideologías y las lógicas de la política partidaria, aunque de alguna manera han penetrado en ella. El Estado, en la mentalidad tecnocrática, es un instrumento implementador de políticas públicas que debe colocarse "por encima" de los intereses sociales. Y como ganaron, vamos de nuevo al FMI.


lunes, 14 de mayo de 2018

LA CASA DE PAPEL NO ES UNA SERIE, ES EL BANCO CENTRAL DE FEDERICO STURZENEGGER



Los críticos presentan al capitalismo financiero  como una marea destructora que va generando ganancias extraordinarias, mientras la economía real queda en un lugar relegado. A los argentinos nos han convertido en solo dos años, otra vez en sujetos financieros obedientes, luego de 13 años de autonomía. Appadurai*  explica que el sistema financiero-el mismo que colapso en 2008, se levanto y se expande hacia el sur global-asentado en una forma que está en crisis: “el contrato”, en que las dos partes acuerdan términos bajo la premisa que cumplen lo prometido. Ve allí una verdadera revolución en la historia del capitalismo: los contratos más lucrativos ya no son aquellos en que ambas partes honran el pacto inicial, sino aquellos donde una parte gana sumas siderales justamente si la otra incumple sus promesas. El ejemplo más claro es la extraordinaria ganancia de los fondos buitres y caranchos locales, gracias al incumplimiento generado por muchos de estos mismos actores en diciembre de 2001.

Desgraciadamente, como decía en un artículo anterior, más allá de que todos podemos dar nuestras opiniones, lo que no se puede, es tener nuestra propia la realidad. Y la realidad se impuso una vez más, por sobre los deseos, el marketing y el blindaje mediático mas extraordinario que haya tenido un gobierno, desde el regreso de la democracia. Como venia anticipando, las acciones argentinas se destruyeron en Wall Street, cayeron los bonos y el riesgo país subió desviándose del trazo del promedio de los países de la región, exceptuando Venezuela. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York, hasta el viernes mostraban caídas de entre 20 a 35% con respecto a noviembre, mientras que los bonos argentinos cayeron entre 8 y 17 dólares, alcanzando el bono a 100 años un mínimo de 85,75 centavos por dólar. En este contexto, que la diferencia entre el riesgo argentino y el del resto de la región ascendió 280 puntos básicos. El gobierno del presidente Macri enfrenta una crisis fenomenal de confianza, no se trata de una turbulencia. Es la fuga contra activos argentinos que obedece a la fragilidad de la política económica aplicada. El cambio en el escenario financiero internacional no afecto a ningún país, del modo que lo hizo con la Argentina. Había criticado el crecimiento de las vulnerabilidades a las cuales se sometería Argentina-en el caso de un shock exógeno- y, como esta leve suba de tasa en los Estados Unidos lo ha puesto de manifiesto. Es que la ingenua y amateuristica apertura financiera, dolarizando la deuda pública se podía chocar con una anunciada suba de las tasas en EE.UU que se venía. La corrección de la tasa de interés de la Reserva Federal fue consecuencia del avance de la recuperación económica en EE.UU. y los efectos expansivos de la política fiscal de Donald Trump, en una economía que se encuentra en pleno empleo, con una tasa de desocupación 3.9% (la mitad del desempleo que la Argentina). Este cambio en las condiciones externas no fue de ninguna manera el responsable de la crisis, sino uno de los disparadores. Se cometieron todos los errores posibles. El BCRA, obsesionado por la inflación, optó por anclar el tipo de cambio, aumentando las expectativas de devaluación. Luego, aplicó el inconsistente impuesto a la renta financiera para extranjeros, en un esquema que había sido favorable a la “timba” previa. Los inversores el viernes desprendiéndose de sus LEBACS, pagando hasta 115% de tasa para salir corriendo a comprar dólares. He venido insistiendo sobre la fragilidad de la política económica de la administración de Macri, casi desde el comienzo. Una política monetaria de fijación de la tasa de interés por sí sola no resulta efectiva para bajar la tasa de inflación; en ese enfoque, es una estrategia recesiva antiinflacionaria incompleta, que quedó desdibujada el 28 de diciembre, en la ya célebre conferencia grotesca. La política fiscal no tuvo nada de gradualista en los dos primeros años de mandato, sin embargo no mostro ningún progreso, permutando favores por chequera a los gobernadores y sindicalistas, despilfarrando los recortes sociales más duros. El déficit primario de 2017 fue mayor al último de Kicillof y el déficit total (después del pago de intereses de la deuda) fue bastante más alto, resultando harto superior al déficit récord que dejó la ex presidenta Cristina Fernández en 2015, bien o mal medido. Para financiar este elevado desequilibrio fiscal se recurrió a la maquinita y el endeudamiento externo que tornó a la Argentina dependiente como hace muchos años no lo era. La política de libre flotación cambiaria se basó en la falsa creencia de que el tipo de cambio flotante permitiría asegurar la estabilidad macroeconómica, cuando en realidad el tipo de cambio flotante es el resultado de las políticas fiscal y monetaria que se ponen en marcha en un marco teórico monetarista o neo cuantitativista. Aquí, la política macroeconómica de elevado déficit fiscal financiado con emisión monetaria y deuda externa de alta tasa de interés, terminó acentuando el atraso del tipo de cambio, que mantuvo alta la demanda de dólares en el mercado de cambios y golpeó a la exportación, única fuente genuina de divisas.
A esta configuración de políticas económicas hay que sumarle el déficit de la balanza comercial y la cuenta corriente de la balanza de pagos, con exportaciones que crecen poco e importaciones que crecen mucho y dólares fugados que salen por encima de los financieros que entran. Argentina tiene hoy el mayor nivel de déficits gemelos de los últimos 35 años. En las últimas semanas los inversores que financian nuestros déficits gemelos se percataron de nuestra vulnerabilidad macroeconómica. He dicho antes que la cordialidad que aparentemente generaba el Presidente en el exterior no era útil para nada, su visión pro-mercado, los industriosos argumentos del BCRA no bastaron. Los inversores se dieron cuenta que el BCRA había entrado en modo: “LA CASA DE PAPEL”.
Se quebró la brujería, el budismo zen y las logias secretas ya  no ayudan. El cambio de las precarias condiciones que pendían de alfileres implica el fin de un período. La temporada  de “bailes y globitos” ha llegado a su fin y el Gobierno de Macri no supo aprovechar la confianza y la paciencia dispensadas por la oposición, los sindicatos y los movimientos sociales. Los mercados no son un barril sin fondo, y ya desde enero no estaban dispuestos a financiar el inconsistente perjuro programa económico. Por ello para seguir financiando, Dujovne salió  sorpresiva y apresuradamente sin billetes aéreos directos y esperando 36 horas para que lo atiendan 40 minutos en el Fondo Monetario Internacional. El nivel de impericia con que se realizo todo, no tiene precedentes. Se dejaron trascender cifras, le hicieron poner la cara al presidente, a Lilita Carrió, ignorando que un organismo multilateral de crédito, no tiene a su directorio ejecutivos de tantos países distintos esperándolos en una oficina para tomar decisiones apresuradas. Es que no están todos los días. El directorio de la entidad no se reúne con frecuencia.  No es el gabinete de Macri. La señora Lagarde es una buena anfitriona seducida con una cena, pero por si sola no decide nada. Si este era el plan, colocaron el carro delante del caballo. En 2016 tal vez hubiese sido más conveniente buscar apoyo para obtener créditos más baratos que los que tomamos. Ahora hemos optado por recurrir al FMI en pánico exagerado en medio de la crisis financiera que debería haber sido una simple corrida. Ahora vamos por un préstamo “stand by”, una línea con las condicionalidades de los acuerdos usuales del FMI y el monitoreo de cumplimiento de metas. Pero si el año pasado los propios funcionarios del FMI aconsejaban que Argentina solicite alguna línea preventiva.
Es probable que si el “mejor equipo” decide sobreactuar, como en los últimos días, suponiendo la descompresión de tensiones en el mercado de cambios, encuentre en la oposición-el rechazo de aumento de tarifas-el chivo expiatorio para hacerlo responsable de todo lo que pasa. Combinar suba de tasa de interés, obligar bancos a vender 2/3 de sus tenencias en dólares, realizar desafortunadas intervenciones en el mercado de futuros y formalizar un sorpresivo anuncio de asistencia del FMI, son todas medidas inadecuadas para disipar la inverosímil incertidumbre incentivada. El martes vencen $647 mil millones en LEBACS, sin ayuda no podrá descomprimirse sino agravarse el panorama existente.
Es necesario que haya algunos cambios en el gabinete, no se puede es mantener “el mejor equipo” que nos condujo hasta aquí, ni conservar ninguno de sus responsables directos. En este contexto, con pérdida de confianza de los mercados y  asistencia del FMI, puede que se intente ajustar mas el déficit fiscal, luego es lógico que se abandone el régimen de libre flotación y se opte por un régimen de administración del tipo de cambio procurando mantener un peso más devaluado que el que pudiésemos haber tenido. Ahora así, se vino una tasa de interés real positiva para generar una recesión que ayude a evitar el traslado a precios de la suba del dólar. Ante todo lo ocurrido, y frente a los cambios que se avecinan, se espera un bajo crecimiento económico como descontábamos con un simple episodio desencadenante. Entramos en stagflation (inflación con estancamiento), menor crecimiento económico, más inflación, un ajuste fiscal mayor, una devaluación real del tipo de cambio mayor, mas desempleo y caída de salario.
Hasta ahora llevábamos 13 años sin pedir un crédito al FMI, estaba dificultado hasta por Dujovne con su cartelito en TN. Volver al FMI fatigado por las circunstancias, implica una pusilanimidad y cobardía, pocas veces vista. No confían ni en ellos mismos, como puede deducirse del dinero de los ministros que permanece en el exterior. El Presidente Macri intenta restaurar algo de la confianza y credibilidad pero luce muy difícil. Difícilmente recupere la confianza del consumidor que ya ha caído 21% desde noviembre del año pasado. La imagen del Presidente Macri se ha deteriorado tanto en los últimos meses que ahora corre el riesgo de bajarse para 2019.
Pensando en la idea de Schumpeter: “destrucción creativa”, en el que sostenía que las innovaciones más importantes que el capitalismo alentó y garantizo, fueron aquellas que conllevaban la destrucción masiva a medida , Arjun Appadurai busca identificar las nuevas fuentes de lucro a través del riesgo que dejan las destrucciones masivas. Desde ahora habrá que estar atentos a las CDS (Credit Default Swap)-una apuesta contra los títulos argentinos, que ya habían comenzado a escalar, previendo y apostando a un nuevo default en algún momento. El CDS abrió un negocio nunca antes visto, al erosionarse la base de los préstamos, si se apoyan en promesas de pago que no se cumplen, se beneficiaran extraordinariamente quienes ahora mismo estarán apostando contra el país.

LA CASA DE PAPEL ERA NO ES UNA SERIE, ES EL BANCO CENTRAL DE FEDERICO STURZENEGGER



Los críticos presentan al capitalismo financiero  como una marea destructora que va generando ganancias extraordinarias, mientras la economía real queda en un lugar relegado. A los argentinos nos han convertido en solo dos años, otra vez en sujetos financieros obedientes, luego de 13 años de autonomía. Appadurai*  explica que el sistema financiero-el mismo que colapso en 2008, se levanto y se expande hacia el sur global-asentado en una forma que está en crisis: “el contrato”, en que las dos partes acuerdan términos bajo la premisa que cumplen lo prometido. Ve allí una verdadera revolución en la historia del capitalismo: los contratos más lucrativos ya no son aquellos en que ambas partes honran el pacto inicial, sino aquellos donde una parte gana sumas siderales justamente si la otra incumple sus promesas. El ejemplo más claro es la extraordinaria ganancia de los fondos buitres y caranchos locales, gracias al incumplimiento generado por muchos de estos mismos actores en diciembre de 2001.
Desgraciadamente, como decía en un artículo anterior, más allá de que todos podemos dar nuestras opiniones, lo que no se puede, es tener nuestra propia la realidad. Y la realidad se impuso una vez más, por sobre los deseos, el marketing y el blindaje mediático mas extraordinario que haya tenido un gobierno, desde el regreso de la democracia. Como venia anticipando, las acciones argentinas se destruyeron en Wall Street, cayeron los bonos y el riesgo país subió desviándose del trazo del promedio de los países de la región, exceptuando Venezuela. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York, hasta el viernes mostraban caídas de entre 20 a 35% con respecto a noviembre, mientras que los bonos argentinos cayeron entre 8 y 17 dólares, alcanzando el bono a 100 años un mínimo de 85,75 centavos por dólar. En este contexto, que la diferencia entre el riesgo argentino y el del resto de la región ascendió 280 puntos básicos. El gobierno del presidente Macri enfrenta una crisis fenomenal de confianza, no se trata de una turbulencia. Es la fuga contra activos argentinos que obedece a la fragilidad de la política económica aplicada. El cambio en el escenario financiero internacional no afecto a ningún país, del modo que lo hizo con la Argentina. Había criticado el crecimiento de las vulnerabilidades a las cuales se sometería Argentina-en el caso de un shock exógeno- y, como esta leve suba de tasa en los Estados Unidos lo ha puesto de manifiesto. Es que la ingenua y amateuristica apertura financiera, dolarizando la deuda pública se podía chocar con una anunciada suba de las tasas en EE.UU que se venía. La corrección de la tasa de interés de la Reserva Federal fue consecuencia del avance de la recuperación económica en EE.UU. y los efectos expansivos de la política fiscal de Donald Trump, en una economía que se encuentra en pleno empleo, con una tasa de desocupación 3.9% (la mitad del desempleo que la Argentina). Este cambio en las condiciones externas no fue de ninguna manera el responsable de la crisis, sino uno de los disparadores. Se cometieron todos los errores posibles. El BCRA, obsesionado por la inflación, optó por anclar el tipo de cambio, aumentando las expectativas de devaluación. Luego, aplicó el inconsistente impuesto a la renta financiera para extranjeros, en un esquema que había sido favorable a la “timba” previa. Los inversores el viernes desprendiéndose de sus LEBACS, pagando hasta 115% de tasa para salir corriendo a comprar dólares. He venido insistiendo sobre la fragilidad de la política económica de la administración de Macri, casi desde el comienzo. Una política monetaria de fijación de la tasa de interés por sí sola no resulta efectiva para bajar la tasa de inflación; en ese enfoque, es una estrategia recesiva antiinflacionaria incompleta, que quedó desdibujada el 28 de diciembre, en la ya célebre conferencia grotesca. La política fiscal no tuvo nada de gradualista en los dos primeros años de mandato, sin embargo no mostro ningún progreso, permutando favores por chequera a los gobernadores y sindicalistas, despilfarrando los recortes sociales más duros. El déficit primario de 2017 fue mayor al último de Kicillof y el déficit total (después del pago de intereses de la deuda) fue bastante más alto, resultando harto superior al déficit récord que dejó la ex presidenta Cristina Fernández en 2015, bien o mal medido. Para financiar este elevado desequilibrio fiscal se recurrió a la maquinita y el endeudamiento externo que tornó a la Argentina dependiente como hace muchos años no lo era. La política de libre flotación cambiaria se basó en la falsa creencia de que el tipo de cambio flotante permitiría asegurar la estabilidad macroeconómica, cuando en realidad el tipo de cambio flotante es el resultado de las políticas fiscal y monetaria que se ponen en marcha en un marco teórico monetarista o neo cuantitativista. Aquí, la política macroeconómica de elevado déficit fiscal financiado con emisión monetaria y deuda externa de alta tasa de interés, terminó acentuando el atraso del tipo de cambio, que mantuvo alta la demanda de dólares en el mercado de cambios y golpeó a la exportación, única fuente genuina de divisas.
A esta configuración de políticas económicas hay que sumarle el déficit de la balanza comercial y la cuenta corriente de la balanza de pagos, con exportaciones que crecen poco e importaciones que crecen mucho y dólares fugados que salen por encima de los financieros que entran. Argentina tiene hoy el mayor nivel de déficits gemelos de los últimos 35 años. En las últimas semanas los inversores que financian nuestros déficits gemelos se percataron de nuestra vulnerabilidad macroeconómica. He dicho antes que la cordialidad que aparentemente generaba el Presidente en el exterior no era útil para nada, su visión pro-mercado, los industriosos argumentos del BCRA no bastaron. Los inversores se dieron cuenta que el BCRA había entrado en modo: “LA CASA DE PAPEL”.
Se quebró la brujería, el budismo zen y las logias secretas ya  no ayudan. El cambio de las precarias condiciones que pendían de alfileres implica el fin de un período. La temporada  de “bailes y globitos” ha llegado a su fin y el Gobierno de Macri no supo aprovechar la confianza y la paciencia dispensadas por la oposición, los sindicatos y los movimientos sociales. Los mercados no son un barril sin fondo, y ya desde enero no estaban dispuestos a financiar el inconsistente perjuro programa económico. Por ello para seguir financiando, Dujovne salió  sorpresiva y apresuradamente sin billetes aéreos directos y esperando 36 horas para que lo atiendan 40 minutos en el Fondo Monetario Internacional. El nivel de impericia con que se realizo todo, no tiene precedentes. Se dejaron trascender cifras, le hicieron poner la cara al presidente, a Lilita Carrió, ignorando que un organismo multilateral de crédito, no tiene a su directorio ejecutivos de tantos países distintos esperándolos en una oficina para tomar decisiones apresuradas. Es que no están todos los días. El directorio de la entidad no se reúne con frecuencia.  No es el gabinete de Macri. La señora Lagarde es una buena anfitriona seducida con una cena, pero por si sola no decide nada. Si este era el plan, colocaron el carro delante del caballo. En 2016 tal vez hubiese sido más conveniente buscar apoyo para obtener créditos más baratos que los que tomamos. Ahora hemos optado por recurrir al FMI en pánico exagerado en medio de la crisis financiera que debería haber sido una simple corrida. Ahora vamos por un préstamo “stand by”, una línea con las condicionalidades de los acuerdos usuales del FMI y el monitoreo de cumplimiento de metas. Pero si el año pasado los propios funcionarios del FMI aconsejaban que Argentina solicite alguna línea preventiva.
Es probable que si el “mejor equipo” decide sobreactuar, como en los últimos días, suponiendo la descompresión de tensiones en el mercado de cambios, encuentre en la oposición-el rechazo de aumento de tarifas-el chivo expiatorio para hacerlo responsable de todo lo que pasa. Combinar suba de tasa de interés, obligar bancos a vender 2/3 de sus tenencias en dólares, realizar desafortunadas intervenciones en el mercado de futuros y formalizar un sorpresivo anuncio de asistencia del FMI, son todas medidas inadecuadas para disipar la inverosímil incertidumbre incentivada. El martes vencen $647 mil millones en LEBACS, sin ayuda no podrá descomprimirse sino agravarse el panorama existente.
Es necesario que haya algunos cambios en el gabinete, no se puede es mantener “el mejor equipo” que nos condujo hasta aquí, ni conservar ninguno de sus responsables directos. En este contexto, con pérdida de confianza de los mercados y  asistencia del FMI, puede que se intente ajustar mas el déficit fiscal, luego es lógico que se abandone el régimen de libre flotación y se opte por un régimen de administración del tipo de cambio procurando mantener un peso más devaluado que el que pudiésemos haber tenido. Ahora así, se vino una tasa de interés real positiva para generar una recesión que ayude a evitar el traslado a precios de la suba del dólar. Ante todo lo ocurrido, y frente a los cambios que se avecinan, se espera un bajo crecimiento económico como descontábamos con un simple episodio desencadenante. Entramos en stagflation (inflación con estancamiento), menor crecimiento económico, más inflación, un ajuste fiscal mayor, una devaluación real del tipo de cambio mayor, mas desempleo y caída de salario.
Hasta ahora llevábamos 13 años sin pedir un crédito al FMI, estaba dificultado hasta por Dujovne con su cartelito en TN. Volver al FMI fatigado por las circunstancias, implica una pusilanimidad y cobardía, pocas veces vista. No confían ni en ellos mismos, como puede deducirse del dinero de los ministros que permanece en el exterior. El Presidente Macri intenta restaurar algo de la confianza y credibilidad pero luce muy difícil. Difícilmente recupere la confianza del consumidor que ya ha caído 21% desde noviembre del año pasado. La imagen del Presidente Macri se ha deteriorado tanto en los últimos meses que ahora corre el riesgo de bajarse para 2019.
Pensando en la idea de Schumpeter: “destrucción creativa”, en el que sostenía que las innovaciones más importantes que el capitalismo alentó y garantizo, fueron aquellas que conllevaban la destrucción masiva a medida , Arjun Appadurai busca identificar las nuevas fuentes de lucro a través del riesgo que dejan las destrucciones masivas. Desde ahora habrá que estar atentos a las CDS (Credit Default Swap)-una apuesta contra los títulos argentinos, que ya habían comenzado a escalar, previendo y apostando a un nuevo default en algún momento. El CDS abrió un negocio nunca antes visto, al erosionarse la base de los préstamos, si se apoyan en promesas de pago que no se cumplen, se beneficiaran extraordinariamente quienes ahora mismo estarán apostando contra el país.

martes, 10 de abril de 2018

LA PRE HEGEMONIA NEOLIBERAL EN DECLIVE



La puja de las elites ha impedido que en ciertos momentos de la historia argentina, donde se había formando una situación pre hegemónica conservadora, el vedetismo y la impremeditación prevalecieran sobre la causa ideológica y/o política. En economía, una incoherencia tras otra deja desarmados a los economistas ortodoxos críticos, que como una orquesta sinfónica habían salido este fin de semana a sostener una sospechosa arenga optimista.
El BCRA apresura el ritmo de emisión monetaria por encima del 30% y no es mayor, merced a la antipática venta de u$s 2.400 millones de reservas. Aplicar ahora impuestos a la renta financiera es inconsistente para los extranjeros y por lo tanto expulsa ingreso de capitales, en lugar de atraerlos. El Banco Nación anunciará fuertes ajustes de tasas de interés-las tasas de los créditos hipotecarios casi se duplicarán- y, son aplicables dentro de 20 días. Es que el 80% de los créditos otorgados en 2017 fueron de la banca pública, antes de las elecciones y, como era previsible pueden tornarse insostenibles.
Nuevas  advertencias asoman, ya no al fracaso del proyecto hegemónico, sino a que se pueda repetir la historia de la UCR de Alfonsín ó, del Frepaso y la UCR de Alfonsín y Terragno. La interna dentro de la Alianza neoliberal recrudeció y hubo diversas expresiones en los postreros días. Esta UCR ya en “modo De la Rúa” se congregó dirigida por Cornejo, y solicitó a Cambiemos que el aspirante a Vicepresidente en 2019 sea propio, además de otras acrecencias en las listas. Se comenta que a instancias de Ricardo Alfonsín se esbozaron críticas cualesquiera se pueda imaginar al gerenciamiento del Estado Macrista. El artífice y responsable máximo de “Macri Presidente”, el resbaladizo Ernesto Sanz, quien declinara cargos, por temores políticos parecidos a los de Aranguren en economía; indicó que ahora sí, la UCR requería más intervención y autoridad en el régimen. Los dardos envenenados de la Carrió, que hicieron campaña para Alfonsín, De la Rúa y Macri, anticipan otro nuevo desmarque y despegue acelerado. Es que tarde o temprano germinarán responsabilidades con las que aspira no ser identificada, concretamente asuntos de corrupción y ajuste. Indicó para eso que si “este fuera su gobierno” (si no lo es, no sabemos donde estará ahora), hubiera despedido a Aranguren y nunca hubiera aprobado el feroz aumento de tarifas a favor de “friends & family”. También amenazó extender su denuncia contra el Dr. Lorenzetti, algo que el gobierno por alguna razón quiere evitar, tal vez tenga que ver con el nuevo episodio de escuchas telefónicas del cual existen antecedentes, y obra en el ámbito de la Corte Suprema.
Lo cierto es que dentro de la liga neoliberal, se  ve como siempre, una mezquina batalla excesivamente adelantada por una aun improbable sucesión presidencial. Tratando de asegurar la facturación de su agencia publicitaria, el empresario ecuatoriano Durán Barba le doró la píldora a Marcos Peña. Conoce el ecuatoriano que la adulación funciona con estos vecinos, por eso le llamó el “Kennedy argentino”, como poniendo fichas por si resulta sucesor de Mauricio Macri en la tómbola. Todo esto es consistente con un presidente que luce y trasciende extenuado, es por esa razón que en lugar de cruzar la Cordillera, envía al acto por el Bicentenario de la batalla de Maipú, a su incondicional prosélito. Institucionalmente le correspondería ir a Gabriela Michetti, quien “paso a paso y golpe a golpe”-como corea Serrat- va yaciendo desechada del estrecho módulo cortesano. En la otra esquina “Mariu” se apandilla esta semana con su grupo en otro “retiro espiritual” en Chapadmalal; ella tiene tiempo, lo ha sacrificado todo: juventud-matrimonio-hijos-casa, su gran desafío es ir ganando municipios que hoy son peronistas.
En la dinámica de este desmoronamiento macroeconómico y social hay una dimensión que debe ser estudiada más a fondo, que es el rol que está jugando la comunidad corporativa y financiera local e internacional. Los empresarios y los medios han sido los verdaderos artífices y portadores de la mitad de la ideología pre hegemónica que parió este leviatán durante los últimos diez años. En esa comunidad existía un consenso muy extendido, de vocación hegemónica inamovible sobre las políticas económicas que tenían que reimplantarse en la Argentina para estos tiempos. Por lo tanto, para entender mejor lo que ocurre en este momento, es necesario profundizar el conocimiento de la red de personalidades influyentes que hoy están en comando, pero con inocultable conflicto de intereses.
La dominancia corporativa sobre la política tiene mucho que ver con estos individuos clave. Y como vimos en Brasil, no se trata de un fenómeno circunscrito a la Argentina. La vuelta a las reformas económicas neoliberales en la región, incubó un periodo de políticos empresarios en Argentina, Chile y Brasil. Sin embargo, a solo dos años de gobierno, el prototipo clave que fue Mauricio Macri, muestra signos de fatiga. Este empresario heredero de SOCMA, sucesor de uno de los más conocidos contratistas del Estado argentino, fue y es fundamental para esta comunidad corporativa, que se caracteriza por ciertas creencias y convicciones. Después del fracaso de la tecnocracia en 2001, los empresarios creen que los negocios deben permanecer a través de la política de las negociaciones, los apoyos y las concesiones. Opinan que es tiempo de que el empresario defina y ejecute su propio rol, estableciendo compromisos sustentables en el tiempo, por ahora con los políticos. Introducen el concepto que el progreso o el bien buscado se consiguen mediante la desaceleración de la despolitización tradicional, y desconfían de los valores, las ideologías y las lógicas de la política partidaria, por eso han devastado lo poco que subsistía de los partidos históricos. Los negocios, en la mentalidad corporativa, ven hoy al Estado como un implementador de políticas públicas que debe colocarse "por encima" de los intereses sociales, sin ruborizarse. Pero la ausencia de una base sólida de sustentación política a las decisiones de política económica puede debilitar aún más a un gobierno ya débil macroeconómicamente, y impide abandonar el colapso que se aproxima, si algo llega a fallar. La solución a otra eventual crisis, ya no podría venir del ministro Melconián, sino de una nueva construcción de la política que no se ve con suficiente claridad. Las dos preguntas del millón son: ¿Por qué, en un contexto de extraordinaria vulnerabilidad económica ante un eventual shock exógeno, el presidente Macri no consigue construir una hegemonía que constituya una eventual salida? ¿Existe algún “plan B” que garantiza otras alternativas políticas que garanticen la restauración neoliberal? Esa fe en la política corporativa ha desarrollado y caracterizado parte de este primer período pre eleccionario 2017, pero una escalada potencial de crisis macroeconómica puede contribuir a cerrar la tentativa de manera abrupta y con final incierto.




sábado, 7 de abril de 2018

#CAPUTO, LA NATURALIZACION DE LA AVARICIA Y LA MENTIRA




El hombre se cruza de gambas y te dice que una “off shore” es lo mismo que una caja de seguridad. Aranguren que le compra a Shell, te dice que vendió sus acciones, pero deja su dinero en el exterior porque no confía en Argentina. Inversiones “ni sueñes”, y los prestamistas empiezan a debatirse entre ganar un puntito más que en otro país y fumarse otro default potencial. El peronismo decepciona y desconsuela a los ciudadanos no oficialistas que no ven una oposición sólida, ni diputados y senadores que denuncien las obscenas trapisondas presentes en los tribunales ó pidan la intervención de fiscales. Solo están especulando política y electoralmente, y al pueblo “que Dios lo ayude”. Si todo sigue así, habrá que legislar la prohibición de salida del país de todo funcionario público, en forma permanente, por un periodo de 4 años.
La vocación de poder es imprescindible, pero lo único que muestran los políticos opositores hoy, es que solo saben ser oficialismo. Alguien me dijo: “Caputo no le dura un solo round ni al chavo del 8”, pero fue al Congreso-cuando se le dio la gana, fingió, inventó, embrolló-se les mofó  en la cara a todo el país, y terminó la interpelación cuando él quiso.  Vienen a mi mente dos locuciones pensando en la naturalización de las guaridas fiscales-el dinero fuera del país y la mentira crónica-sistemática:
1)   "No hay nada malo en cuanto a la codicia. Yo quiero que ustedes sepan esto. Yo creo que la codicia es sana. Se puede ser codicioso y aun así estar bien con uno mismo"(Gordon Gekko-personaje-, Oliver Stone-director, Wall Street, 1987).
2)   “Cuando vos seas gobierno hace lo que vos creas, pero no lo digas ahora en medio del debate” (Consejo de Duran Barba a Sturzenegger)
Luce como que una yuxtaposición de avaros y mentirosos se hubiera apoderado del país. Gran parte de la ciudadanía justifica la mentira de los políticos y la corrupción de los empresarios. La misma horda que lincha un moto-chorro y estigmatiza a un niño que pide, en vez de ir a trabajar.
Retomando la oposición, hoy está pisando el palito otra vez cuando dice: “Hay 2019”. Dejaron entrar el caballo de Troya de Duran Barba, con una presunta reelección de Macri. -¿Cómo sabemos que el presidente cuya cultura del ocioso lo expone a “vacaciones permanentes” quiere seguir gastando su precioso tiempo de vida restante en gobernar, o si puede o si tiene chances de ser reelegido en octubre de 2019?- La oposición “se comió el amague”. -¿Que 2019?- “No te jactes del día de mañana, porque no sabes qué traerá el día”. Oigan ahora, ustedes que dicen: “Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia” ¡Oíd ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros. (La Biblia). Además de lo que Dios dice, estamos en un país donde los problemas existentes pueden detonar antes de octubre de 2019.
Con menor endeudamiento y un equipo técnico mil veces más prestigioso en los mercados internacionales, más acreditados académicamente, con el 10% de los desaciertos de Macri y el 1% de los presuntos hechos de corrupción que ya trascienden, no hubo 2003. En defensa de la Alianza diré que se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes. De la Rúa intentaba cambios porque pensaba en mantener la gobernabilidad del sistema, no en la reelección. -¿Ya se olvidaron de diciembre de 2017?- Porque cada vez que escuchamos al gobierno hablar del triunfo de octubre, se olvidan de decir que fue anterior a diciembre de 2017. Falta un año y medio para  la elección presidencial y más de un año para las candidaturas, en la Argentina eso es un siglo.
Como se está marchando en la posverdad, insistiendo con una campaña electoral-que de ser cierta-sería la más larga de la historia, la candidatura de Macri es una emanación de gas, como cuando un equipo dice vamos por la copa y está peleando el descenso. La reelección de Macri es una cortina de humo que pretende esconder los problemas de fondo que aquejan a los argentinos. Los ciudadanos están enfadados por los aumentos de tarifas eléctricas de hasta 1.400%, los despidos, el incremento de precio en los combustibles, gas, alimentos, remedios, autopistas, celulares, cable, colegios, prepagas, etcétera. Inclusive la gente empieza a preocuparse por el empleo. Lo sé por la cantidad de currículums que estoy recibiendo ahora mismo.
Con el paso del tiempo, el desgaste auto-infligido de los 9 meses restantes de 2018, será progresivo y fatigosamente irreversible. Los críticos en el exterior tildan al gobierno de ignorantes, incultos y superficiales. Recuerde la mirada de Putin a Macri. Escuchamos el denominado “hit de verano” en que la gente expresa risueñamente (eufemismo) en las canchas, los espectáculos teatrales, los recitales, los subterráneos, la marchas, el acompañamiento al Congreso en su sesión de Apertura; los ciudadanos están enojados. Los axiomáticos desaciertos y filtraciones de escándalos de corrupción, hoy comienzan a generar ciertos desbloqueos que mantenían cercados un sinnúmero de periodistas y pseudo-periodistas militantes.
Macri habló de la disminución de la pobreza y el desempleo, omitiendo que  los datos que presentaba correspondían al segundo semestre de 2017, comparado con igual periodo de 2016-el máximo-, cuando el dólar costaba $16,50 y la inflación no se había disparado. El asunto es que tampoco se dice que así no seguirá en los próximos meses, cuando la canasta básica alimentaria que mide el INDEC aumentó solo en el primer bimestre del año más del 5% y los precios mayoristas se dispararon por encima. Ya en voz baja se impulsa una reforma del INDEC para darle otra cosmética a la metodología de medir la inflación, lo que junto con las renuncias de (Graciela Bevaqua, presuntamente perseguida por Guillermo Moreno-reincorporada por Macri- y ahora el director técnico del INDEC, Fernando Cerro) los aproxima cada vez más a todo lo que criticaban. Saliendo de compras en el barrio, me he dado cuenta que la credibilidad de las estadísticas ha empezado a derrumbarse. La consigna interna del gobierno es: “hay que llegar al mundial y rogar por San Messi”. Es la táctica que junto con el debate sobre el aborto, lograría dominar la agenda política, habiendo cogido a la izquierda funcional al liberalismo (Sir Isaiah Berlin,  “Two concepts of liberty”) con eso tienen todavía para tirar dos meses. Los proyectos serán tratados por el Congreso en junio. No se habla de la gestión de gobierno: del submarino y sus tripulantes, las muertes de ciudadanos en concurso de gendarmería no esclarecidas, los presos sin condena, las off shore de Caputo, los Panama Papers, la auto condonación de la deuda del Correo, la lista de friends & family del blanqueo modificado por Decreto, la plata afuera que tienen el presidente y los miembros de su gabinete, el desplazamiento de Abad de la AFIP y su desaliñada substitución, el déficit fiscal disparado por el incremento extravagante de los intereses de la deuda, el mismísimo y creciente endeudamiento, la caída proyectada del salario (15) inflación (20), la inflación del marxista de Kicillof que no cede, el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos de Celestino Rodrigo, la caída de poder adquisitivo de los ancianos jubilados de Menem; todo  ha pasado a segundo plano.
Lo único que genera alguna esperanza es el aparente cambio de actitud en los jueces, quienes entendieron que si en 2019 Macri no sigue, se les viene el mundo encima. En la última semana se siguieron sumando excarcelaciones. Sin demasiadas posibilidades de remover jueces y fiscales federales de primera instancia, Macri intenta cubrir vacantes abiertas en la Cámara de Casación en las Cámaras de Apelaciones en lo Federal, pero no está claro cómo lo logrará. Además la Suprema Corte ha chocado con eso de que se elijan jueces de otros fueros, sin acuerdo del Senado. La Corte concierta reformas para acelerar las causas de corrupción y al mismo tiempo acusa a la AFI por haber filtrado las escuchas de Cristina Fernández.
El Peronismo y sus aliados nos cogen pena, moviéndose hacia la unidad, pero repletos de prejuicios y vanidades dignas de otras elites.
Al mismo tiempo que se incrementa la conflictividad laboral, va tomando forma una CGT gorda cercana al gobierno. Los acuerdos salariales de algunos gremios se siguen cerrando en 15% formal (para establecer una nominalidad), pero con artilugios se llega a 20% o más. La gobernadora Vidal fracasó olímpicamente con los docentes, que mantendrán el paro que se intentaba evitar. Hay cuatro jurisdicciones que mantienen abierto el conflicto docente, dos son CABA y la Pcia. de Buenos Aires, con lo cual el problema alcanza a más de la mitad de los alumnos del país de la escuela pública. En CABA, el frente de docentes, estatales, judiciales, subtes y recolectores, realizarán protestas rechazando las propuestas salariales. Los bancarios realizan un nuevo paro en el banco Provincia y; mientras unos piqueteros alineados con la izquierda han retomado la protesta en la calle reclamando contra la revisión de los planes sociales, otros colegas buscan incorporarse a la nueva CGT.
La avaricia ya ganó, pero recuerde: “la mentira tiene patas cortas”.

viernes, 23 de marzo de 2018

EL PODER DEL PROFESIONAL QUE DISCIERNE (Copyright Diario Registrado)



Tener discernimiento propio es estar protegido, si hoy no lo tenemos es como ir a la batalla sin armas y sin protección, es exponerse a la derrota, porque somos confrontados con mentiras todo el tiempo.
A veces como ciudadanos de a pie tenemos dificultad, porque lo que escuchamos y vemos no parece coincidir con la realidad ni con los manuales. Otras veces no entendemos lo que otros profesionales y periodistas están diciendo porque están altamente condicionados por sus clientes o sus financistas. Asumimos que las cosas que dicen son lo que parecen ser, pero no podemos darnos ese lujo. No podemos tomar decisiones familiares porque en breve van a surgir problemas por tomar decisiones sin tener en cuenta las consecuencias futuras. ¿Le podrá pasando esto?- Un tío mío compro un departamento en pesos a crédito con cuotas fijas en 1975, vino el Rodrigazo y prácticamente le salió regalado, pero la persona que se lo vendió se quería destripar. A mí mismo me ha pasado, en 1981 compre un dúplex que 3 meses después costaba un tercio de lo que había pagado. En 1989 a un comerciante amigo le quitaron los depósitos, le dieron BONEX y no tenia para pagar a sus proveedores. A otro amigo Vicepresidente de una reaseguradora internacional en 2001 lo agarro el corralito con sus ahorros de toda una vida.
¿Está tomando muchas decisiones sin tomar en cuenta las consecuencias futuras?
Necesitamos buen sentido y sabiduría. Estamos viviendo en un ambiente de mentiras y falsedades mezcladas con verdades (la posverdad*, aseveraciones que dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público). Tenemos que preguntarnos - ¿Estoy escuchando la verdad o no? - ¿Realmente es verdad o hay algún engaño? - Hay algo camuflado, entre lo que veo y escucho.
Encendemos el televisor y escuchamos alguien que dice algo acerca de la economía y la política, cinco minutos más tarde otra persona dice algo totalmente distinto. Hay exceso de información, pero no necesariamente de la verdad, y si actuamos en base a la información, sin verificar la verdad, tendremos problemas. Es mi deseo que todos piensen, formen criterios y juzguen correctamente. Se trata de mirar debajo de la superficie para saber que hay allí; tenemos que escuchar lo que un ministro dice y también lo que NO dice. No demos nada por sentado, hay que evaluarlo, distinguir y ver muy en el fondo para descubrir la verdad. - ¿Conocemos un plan económico y político claro? - El presidente tiene que decir cuál es el plan, porque él es el responsable ante la ciudadanía. Las charlas deshilvanadas que nos cuenta el presidente y las explicaciones o disculpas que dan los ministros, el presidente del BCRA  nos marean. - ¿Cómo saber cuando está diciendo la verdad y cuando no? - Es sumamente importante que juzguemos correctamente, es esencial para distinguir la verdad del error. Si no lo hacemos vamos a tomar decisiones erróneas como meternos en créditos UVA, pedir dólares prestados, comprar Lebacs, etcétera, esas decisiones nos saldrán caras.
Los que sabemos un poco y tenemos experiencia tenemos una responsabilidad. Otros muchos deben aprender a escuchar. Hay mucha gente que mezcla verdad con el error; hay grupos de interés que hacen eso, ponen suficiente verdad mezclada con error. Si uno escucha solo lo que suena bien, son gratas noticias y placenteras, en lo técnico a veces es parecido a lo que aprendimos en la universidad, pero el que se queda allí, no capta la otra parte, ahí podrá venir la confusión. Ayer hoy y siempre, el discernimiento ha sido importante para no quedar entrampado en medio de una crisis. Todo luce bien, pero - ¿cuáles serán las consecuencias futuras de vivir de prestado? -  ¿Qué es lo que viene mas adelante a raíz de esto?
Olvidemos todas las ficciones que escuchamos en estos dos años. Pensemos a partir de hoy. Nos están haciendo promesas que no se pueden cumplir. El gobierno tiene que elegir entre lo bueno en el corto plazo y lo mejor para el corto, mediano y largo plazo. A mí no me alcanza con que no haya explotado una bomba hasta hoy. Si nos conformamos con esta mediocridad, vamos directamente a una crisis. Mencionemos una sola decisión que se pueda tomar en una atmosfera de incertidumbre: ¿Inversión, financiamiento, cambio de empleo, importar, fabricar? - Hay cosas que son razonables y otras menos, tal vez no todo necesítanos pensarlo. No todo es blanco o negro como expresan los que corren al gobierno por derecha y los que lo hacen por izquierda. Pero la verdad es que hoy impera la ambigüedad. Presiones de preferencias personales que se desean imponer por sobre el gobierno como mandatos indiscutibles, apelando a un falso sentido común emanado de pseudo ciencia. Desde el fundamentalismo de mercado insisten en que se interprete la vida como ellos quieren. Hablan del gasto público, que es solo una referencia. En realidad deberían hablar del déficit fiscal total del sector público consolidado, pero no lo hacen porque eso perjudica a los bancos extranjeros que se están llenando los bolsillos con el país.
Si yo le pregunto a mi prima Roxana - ¿sabes cómo identificar y escuchar la voz de un experto que dice la verdad, que me respondería? – No quiero molestarla.
La base de todo conocimiento son los libros, la universidad y todo lo que sabe un académico o investigador, ayuda. Aun esto hoy no alcanza, porque lo que se está moviendo en este momento en Argentina trasciende los conocimientos universitarios naturales. No se las puede percibir, porque la academia tiene un programa de estudios hegemónico que enseña solo un marco teórico de la economía y en política los alumnos de una maestría no saben que es populismo, solo lo odian y responsabilizan de todas las calamidades de un país, sin ningún fundamento. Quienes no tienen el discernimiento o los años no tienen la menor chance de dilucidar lo que en este momento se está gestando. ¿Cómo podrán tomar buenas decisiones si están a punto de comprar una casa o iniciar un negocio?- Alguien que tenga las incumbencias académicas y los años de experiencia de haber visto en Argentina todo tipo de torpezas, puede ayudar a develar la verdad, antes que se convierta en posverdad. Si usted no es economista o politólogo, no puede tener discernimiento acerca de cuál es la verdadera situación. No es la opinión, ni el antikirchnerismo visceral lo que le dará la posibilidad de tomar una buena decisión económica hoy. No es razonable NO escuchar, necesitamos capacitarnos, es nuestra mayor protección para nuestra vida financiera personal, la idea es tomar decisiones inteligentes. Abran los ojos, los que saben están en algunos lugares, son gente que te faculta para que disciernas antes de tomar decisiones por tu cuenta. La población necesita ayuda, es de esperar que alguien los auxilie a tomar decisiones sabias, porque los están abrumando. La base para buscar ayuda es el testimonio del experto.
La única escucha de Cristina que me indigno, es la que propone más de lo mismo, otra sub 40. No se trata de un problema generacional, se trata de un problema de antecedentes profesionales y prontuarios. Si tiene 39, como mucho vio de lejos el 2001 y ni siquiera tenía las herramientas para evaluar lo que paso. Los que tiene colecciones de antecedentes pueden ser fácilmente juzgados en sus afirmaciones, y los que no tienen prontuario no pueden ser juzgados por lo que NO han hecho. Gente sin prontuario, no gente joven. Si es joven y no tiene prontuario, mucho mejor. La tarea de un líder conductor es enseñar a separar lo que es limpio y lo que es sucio, lo que se hace y lo que no se debe hacer. - ¿Averigüe quien es el que habla y también a quien representa o quien le paga? - ¿Está al tanto que los medios han invisibilizado periodistas, economistas, sociólogos, politólogos, para establecer un discurso hegemónico? - No me hable de Cristina, porque Cristina no es presidenta, ni de los bolsos de López y Lázaro Báez, sobre eso usted ya sabe todo. Hábleme de ese crédito que va a tomar, de la decisión de comprar dólares o mercadería imperecedera, si los precios de las propiedades están altos o bajos, si compra ahora que puede pasar en 2019. No se trata de maldecir, se trata de prevenir catástrofes si tenemos discernimiento para hacerlo, es en parte conocimientos, en parte experiencia y en parte un “don” para ver lo que otros no están viendo. ¿Cómo se desarrolla? Con la práctica. Tenemos que haber visto cometer y cometido muchos errores de pronóstico a lo largo de nuestra vida, para confrontar situaciones similares. Cuando enfrentemos esas situaciones traeremos al presente otras pasadas, archi analizadas y consabidas, conocimientos teóricos y supondremos eventualidad de contingencias. No es así si me lo explica Fantino o un sub 40 del gusto de Cristina. Cuantos más años tenemos más experiencia y sensatez acumulamos. No dije más fuerza, ni más inteligencia.
Estamos muy influenciados por la información unos y, por el odio otros. Todos necesitamos discernimiento para interpretar los sucesos, la próxima vez que tome una decisión pida ayuda a los que saben. - ¿Por qué esperar para pensar? -
Si piensa lo que le digo y le va bien, me voy a sentir satisfecho.

viernes, 2 de marzo de 2018

El fantasma de 2001. Zaffaroni, Nielsen, Duhalde, el FMI.



Mi tesis doctoral trata la crisis de gobernabilidad de 2001. Un proceso de tecnocratización, donde se rompió la coalición de gobierno, las capacidades presidenciales menguaron y De la Rúa (desde ahora DLR), en lugar de reconstituir la gobernabilidad a partir de los partidos políticos, transfirió poder hacia sus ministros tecnócratas. Eso, en vez de darle soporte a su gobierno, terminó de erosionar su relación con los partidos y su liderazgo, y lo condujo inexorablemente al colapso de su presidencia. Pero -¿Cómo responderían los CEOS en comparación con los tecnócratas de DLR, frente a una crisis como la que ha sufrido Argentina en2001? - No lo sabemos.
Las coyunturas criticas, los procesos sociales de deterioro prolongado pueden devenir incrementales, involucrando cadenas que pueden significar hipótesis aun más fuertes que 2001.  Sin embargo es muy pertinente que varios actores políticos y economistas hayan traído el 2001. Las rutinas de investigación imbricadas nos permitirían elaborar hipótesis para seguir debatiendo y aprendiendo. Hay que decir que cuando hablamos de 2001, estamos tratando un caso restringido y temporal. No se puede generalizar, pero se puede aprovechar, para establecer un punto de partida para el debate.
Nada menos que O‘Donnell teorizó sobre la despolitización y el dominio de la política por lo económico-financiero, y como esta  despolitización requiere de un régimen que controle a la población por la fuerza. Pero O‘Donnell reflexionó observando dictaduras militares y hoy estamos en democracia, más allá de algunos brotes preocupantes de intolerancia. Aunque es cierto que la represión podría ser una opción creciente, prefiero pensar en cómo los tecnócratas de De la Rúa no fueron capaces de ver los problemas políticos y sociales que enfrentaba el presidente. Eventualmente los CEOS tampoco, allí podrían producirse coincidencias. Pero hay mucha UCR y ex UCR en CAMBIEMOS. ¡Ah! En el gobierno de De la Rúa también había UCR, ¡caramba! Durante 2000, el proceso de deterioro político fue funcional al ascenso de los tecnócratas, quienes creían “sinceramente” en soluciones técnicas, otorgándole menos relevancia a cuestiones institucionales, políticas y democráticas. El “círculo rojo” condiciono a DLR, luego a Duhalde, y más tarde a Kirchner. No está claro que DLR haya podido resistir presiones. -¿Podrá Macri?-
Una crisis-tomando de la psicología-es un “estado temporal de trastorno y desorganización”. El deterioro se inicia, se extiende y luego deviene pico de crisis; por ejemplo, por un presunto hecho de corrupción. Recuerde la Banelco. Luego sigue y llega el pico de la crisis: “estallido”. A esto sumemos las derivaciones reales macroeconómicas en manos de los tecnócratas de DLR, aunque allí había amplias ventajas sobre la impericia del equipo económico actual. Uno podrá no coincidir en nada con López Murphy y Cavallo, pero claramente no eran Dujovne y Caputo. En 2001 las decisiones economicistas debilitaron a un gobierno que gano con 48%, y comenzó a caer fuerte, acelerándose la dinámica de la crisis y, finalmente llevándola al colapso”. Más tarde, la solución de la crisis llegaría de la mano de la reconstitución de la política y sus instituciones, a esto se deben referir Duhalde y Zaffaroni.
La movilización popular del 21F ha dejado claras dudas en materia de gobernabilidad, allí repiquetea el sonido de 2001. Cuando Cristina y los presos desaparecen de la TV, los actuales periodistas militantes se quedan sin libreto. Con el 21F, poco se pudo hacer en términos de marketing de camioneros alcohólicos. No los hubo, no hubo desorden, ni peleas. Es que la caída del presidente en las encuestas, demuestra que la gente recuerda a un camionero hoy demonizado, que hasta hace poco comía asados e inauguraba monumentos de Perón con el presidente.-¿Moyano es bueno o es malo?-La masa se marea. Los medios también quedaron mal parados. No se puede poner a la sociedad a optar entre dos amigos. Moyano se convirtió estos años en invitado frecuente de TN, ha sido muy bien tratado por la prensa relacionada al presidente. Es raro.

Al ir consolidándose una oposición, surge evidente la disminución de poder de los grupos “dialoguistas”. Además en 2018, salvo para Vidal, para los gobernadores no hay mas plata, no será tan fácil seducirlos. El gobierno ya no logra generar la división que lo sostuvo, ha perdido esa ventaja tan valiosa. La oposición ha demostrado una enorme capacidad de confrontar en la calle, ya la experiencia de diciembre fue contundente. Los sucesos de fin de año impidieron la reforma laboral, llevaron a la suspensión de las sesiones ordinarias del Congreso y neutralizaron el avance de las reformas estructurales. Ya no es Zaffaroni el que teme por otro 2001, Guillermo Nielsen economista referente de Massa (hasta hoy un complaciente acompañante del gobierno)  dijo: “El Gobierno se endeuda a mansalva y habrá una crisis de deuda”. Que lo diga el reestructurador de la deuda argentina. Ayer el ex presidente Duhalde dijo: “La situación es muy parecida a la de 2001, coincidentemente con Christine Lagarde (FMI) quien advierte que los países deben prepararse para el cambio de paradigma. Ya no habrá tantos dólares, y las tasas por los préstamos subirán.

Sobre llovido, mojado; después de la manifestación en la Av.9 de Julio, el presidente lanza el debate sobre el aborto. Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata, criticó con dureza al presidente y su gestion por posibilitar un debate sobre el aborto, diciendo "Este es un Gobierno sin principios de orden moral y natural". Con el Papa, ya alcanzaban las críticas a las mentiras, la insensibilidad social, la bruja ecuatoriana, el budismo zen, Sri Sri Raví Shankar y la masonería. La razón de lanzar este debate sigue siendo “tapar la ausencia de buenas noticias”, hasta que el campeonato mundial que comienza en junio, se lleve la atención de los hinchas, los asistentes a recitales, los usuarios de subterráneo, y otros grupos que elevan canticos contra la mama del presidente. En concreto, se busca desviar la mirada del fracaso de la lucha contra la inflación, y las denuncias de corrupción de Luis Caputo, Aranguren, Etchevere, Panama Papers, Correo Argentino, etcétera, que comienzan a afectar al gobierno, como sucedió con DLR y “la Banelco”.
-¿El discurso de Macri de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso trazará una estrategia para 2018, o será un nuevo conjunto de oraciones desorganizadas, en un lenguaje precario, de ideas inestables, expresadas con las frases huecas de un presidente sin destrezas oratorias?-¿Insistirá con la reforma laboral?-¿Le conviene seguir hablando de corrupción? Porque la sociedad se va tornando menos tolerante con las denuncias que afectan al gobierno-ya son muchas-: Los hermanos de Macri por los Panamá Papers, el grupo Macri por la compra de parques eólicos; el reclamó a la AFIP para que se levante el secreto fiscal del Ministro Caputo, y le den datos sobre sus actividades “offshore”. Por ahora el gobierno solo decidió usar un fusible, el saliente amenazante Subsecretario General de la Presidencia-Díaz Guilligan-por sus depósitos en Andorra no declarados, aunque es el juez Bonadío quien investiga la causa… Los diputados del FPV pidieron la lista de funcionarios con inversiones “off-shore”. El reciente papelón del Ministro de Hacienda, la impericia demostrada por un funcionario que actuó en un Banco privado que sale a pedir inversiones cuando su dinero está en el exterior, han puesto de manifiesto lo que yo señalaba desde esta columna hace tiempo. “Nadie confía en alguien que desconfía aun de su propia gestión”. Transparency Internacional, coloca a la Argentina con Kuwait, Kosovo, Islas Salomón y Benin. El Wall Street Journal habla de lo difícil que es que Macri termine el mandato. CNN castiga duro el endeudamiento y se burla de un economista oficialista en la cara.
A todo esto la respuesta del gobierno y el círculo rojo es acelerar un juicio contra Cristina, para enfundar las espantosas irregularidades tapadas por la prensa local. Mientras tanto, los sondeos muestran que ha descendido el porcentaje de quienes creen que la economía se expandirá. De la deuda record contraída por 133 mil millones de dólares, 108.000 los emitió el Tesoro, de los cuales 76 mil en moneda extranjera. Durante el mismo periodo se fugaron 82 mil millones de dólares. Alcanzamos un record entre 2016/2018, Argentina es el mayor tomador de préstamos del mundo.
Se sabía que con DLR 2001, los intentos de introducir reformas neoliberales por parte de partidos liberal-conservadores, grupos sociales, factores de poder y aún sectores del electorado partidarios de ese tipo de reformas económicas no iban a desaparecer. Lo que había entrado en crisis era “el instrumento tecnocrático”. Por lo tanto, los nuevos actores partidarios del reformismo neoliberal han adoptado nuevas formas y estrategias políticas, desde un lugar distinto al de la tecnocracia de 2001.
- ¿Desde qué lugar? - No sabemos aún cuál, se trata de un fenómeno en marcha. Pero lo que SI sabemos es lo que NO ES. No es una tecnocracia como la de 2001. Ni Macri, ni Aranguren, ni Dietrich, ni Caputo, ni Quintana, ni Lopetegui, ni Etchevere son tecnócratas. Un gobierno de empresarios y gerentes NO es una tecnocracia. Los empresarios no llegaron al poder por sus competencias técnicas o su formación académica, ellos vienen de la práctica corporativa, manejan poder desde su acumulación de recursos en el mundo de los negocios. Sus críticos los acusan de ignorantes, incultos, etcétera. En defensa de los tecnócratas se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes o ineptos.
Algo nuevo se observa: en lugar de despolitizar como la tecnocracia de DLR, utilizan a la política como elemento de construcción de una nueva hegemonía. En los gobiernos tecnocráticos militares y civiles hasta 2001, el discurso oficial era economicista; estos empresarios en cambio hablan de Chocobar, del mundial de Rusia, Venezuela, o de cualquier otra cosa, menos de economía. La experiencia “Cambiemos” es una expresión más del fracaso del modelo tecnocrático de DLR. Luego de aquello ni Acción por la Republica-Cavallo, ni Recrear-López Murphy, con buenos caudales de votos continuaron tampoco. En cambio el PRO, se presento como una tentativa de reconstrucción del neoliberalismo desde un lugar distinto al de la tecnocracia. Hoy no encontramos una palabra que forme parte de la jerga académica para definirla, porque CEOCRACIA es una alusión irónica y despectiva que no forma parte del lenguaje académico. Pero ahora que lo escribo, pensándolo bien, no encontrarle nombre, no poder definir académicamente esta construcción que pretende reconstruir el neoliberalismo en la Argentina, simbólicamente es escalofriante, …“no tiene nombre”.