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domingo, 13 de marzo de 2016

Macri: la economía a una semana de los 100 días - copyright Diario Registrado


La última campaña electoral presidencial fue la más extraordinaria de la historia en cuanto a los resultados del marketing político. Incluso si se la compara con el proceso que confirmó la fórmula De la Rúa-Álvarez. Sin embargo, la comercialización implica que después de publicitar y vender un producto, hay que entregarlo, obteniendo la satisfacción total del cliente.
A una semana de cumplirse los 100 días, el cuadro económico es el siguiente:
Fuerte caída de la actividad económica, duplicación de la velocidad inflacionaria, retracción del crédito, caída real de la recaudación y tensión cambiaria-2.000 millones de dólares en pérdida de reservas-. En un escenario de alta demanda de dólares, la contraparte de exportación y la entrada de capitales o, “lluvia de dólares”, no asoma. La mejora del clima de negocios, la eliminación de impuestos a la exportación, la reapertura de la economía y el acceso a 5 mil millones de dólares de financiamiento externo, no modificaron la situación.
El BCRA desaceleró la expansión monetaria, haciendo retroceder el crédito y debilitando el nivel de actividad económica. Los créditos al sector privado se contrajeron alrededor de 8 mil millones de pesos, cuando hace un año crecían 12.000 millones de pesos. La suba de la tasa de interés, hizo bajar el crédito comercial en más de 4 mil millones de pesos, y las financiaciones como Procrear y el programa de inversión productiva, cayeron 3 mil millones de pesos.
Lo más preocupante es que el BCRA colocó una formidable cantidad de LEBAC (Letras del Banco Central) a corto plazo. Esto significa que pidió préstamos en nuestros bancos, de dinero que como consecuencia no podrá llegar a las empresas privadas. Durante marzo vencen 254 mil millones de pesos; el primer día de marzo el BCRA tuvo que emitir 2.800 millones de pesos para el BNA (Banco de la Nación Argentina), porque el Tesoro le retiró sus depósitos. Es decir, el BCRA no emitió para el fisco, pero emitió para el BNA. Esta semana el BCRA subió la tasa de interés hasta el 38% y volvió a absorber pesos, endeudándose más, a corto plazo. El tema es que va a volver a emitir por mas de una razón, para financiar al Tesoro, para comprar divisas y para fortalecer su posición de reservas, y tal vez mas, porque tendrá que ponerle el pecho a los vencimientos de LEBAC. Recuerde que solo en concepto de intereses vencen 150 mil millones de pesos en 2016.
Los indicadores de actividad económica de enero y febrero muestran fuertes caídas; cae el consumo, la producción industrial y la construcción.
Se produjo un descenso de 3.3% anual en las ventas del comercio minorista en el primer bimestre del año, y la construcción comenzó mal en 2016. Los indicadores sobre actividad industrial también se desaceleran, en solo un trimestre estaríamos técnicamente en recesión. La producción de autos cayó 27% anual en el primer bimestre, se produjeron en los primeros dos meses 52 mil unidades, que representan 50% menos de lo producido en mismo periodo de 2013. El  consumo  privado tiene malas perspectivas, llega la actualización salarial, pero la política monetaria es inconsistente con la mejora del consumo.
En el mercado laboral se perdieron 107 mil puestos de trabajo en 2016, y previsiblemente las empresas no tomarán personal en el próximo trimestre. La caída del salario real es espectacular por la aceleración de la inflación.
El mejoramiento del clima de negocios, la flexibilización de restricciones para acceder a divisas y girar dividendos, pasa inadvertido, en su parte favorable a la inversión genuina. No existe ninguna mejora de los flujos de inversión extranjera, la demora de la inversión real, no ayuda. Aun los alumnos de primer año de ciencias económicas, saben que cuando la tasa de interés es elevada se aleja la inversión productiva.
Sigue la incertidumbre macroeconómica, todavía falta un programa fiscal y un programa monetario que de previsibilidad al inversor. Justamente en materia fiscal, el gasto devengado subió en las últimas semanas y acumula 33% anual de incremento. La recaudación mostró una fuerte caída real en febrero, al subir solo 26% año contra año-suba nominal-, bien por debajo de cualquier cifra nominal de inflación aceptada por el gobierno.
La inflación se aceleró, a un mínimo de 4% mensual. Marzo apunta a 5%, y todo indica que la inflación anual alcanzará 40/45%, mas allá del optimismo del ministro de Hacienda.  
La gran novedad es que el dibujo sigue siendo una opción, el INDEC no arranca (reintegran y expulsan funcionaria clave, y su titular, lamentablemente esta con parte de enfermo). No es difícil comprender que la inflación, tiene que haber destrozado los indicadores sociales.
La novedad fue que el artificioso Ministerio de Hacienda informo el déficit fiscal primario correspondiente al año 2015, sumando el dato de enero de 2016, con una metodología que supera cualquier tergiversación pasada. Se debería haber computado el déficit por lo efectivamente pagado, sin computar la deuda exigible, en  mi barrio, eso es “hacer mula”.
Conclusión: vence el plazo de entrega garantizada del producto, y los resultados pueden apreciarse: la inflación se duplicó, la actividad económica esta en caída libre, sube el desempleo y, los dólares no llueven. Si esta tendencia se consolida, 2016 se orienta a una caída de 2.5% del  PBI, así nos da un promedio (no publicado) de consultoras privadas (80% afables con el oficialismo, 20% de reacios).

jueves, 23 de febrero de 2012

#Kirchner #Inflacion, efectos de la #expansion

Todas las medidas gubernamentales tendientes a favorecer la demanda agregada, frente a una oferta agregada que técnicamente siempre responde más lenta, probablemente condujo a una mayor inflación que la deseada. Pero no nos olvidemos de los nueve años consecutivos de balanza comercial superavitaria con más de 10 mil millones de dólares (que hacen que haya que emitir pesos cuando se ingresan las divisas), cancelación de deudas con el FMI (dólares ahorrados y comprados con pesos) y crecimiento record de reservas (compradas con pesos); súmele a esto, la generación permanente de noticias que conducen a expectativas desfavorables (donde hay gente vendiendo pesos y comprando dólares), que hacen que la fuga de divisas (dólares comprados con pesos) se constituya en un deporte local.
Con todos los estímulos utilizados, aumentos de precios hubo sin dudas; pero la economía nunca enfrento la inflación de los años setenta o los ochenta; y aun no se verifica falta de competitividad; ni problemas en la organización económica debido a las intervenciones, controles y restricciones que inducen las políticas redistributivas de inclusión social del gobierno.
Así como la concepción del gobierno en materia económica generó la duplicación del PBI en ocho años, la respuesta que da hoy-una vez lograda su reelección-se basa en un “pragmatismo hetero-ortodoxo” que contempla controles, regulaciones y a la vez, bajas  del gasto en subsidios (estratégicamente postergadas).
En los últimos tres meses, las restricciones y regulaciones oficiales, aunque mas concretamente los resultados obtenidos; provocaron cambios de tal intensidad, que los economistas antagónicos no pueden digerir ni explicar. Como se trata de un proceso “desconocido” para “la Sub 40”, y estigmatizado para los mayores, la represalia cicatera es seguir elevando la incertidumbre para desestabilizar el trabajo en marcha.
Yo creo que no existe ningun indicador oficial, ni privado razonable de la inflacion esperada. Sin embargo, y aunque lo que a mi me preocupa-el desempleo-no depende del nivel de inflacion sino del exceso de inflacion esperada, es necesario discernir la intencionalidad. Los economistas de escuelas de pensamiento que creen fervientemente en las expectativas, saben perfectamente-en su creencia-que con la instalación de sospechas van a influir negativamente en la confianza. Aprendieron que la inflacion esperada se traduce en su totalidad en inflacion efectiva, por lo cual; un escenario de difamación y descalificación permanente, es el que mantiene desorientado al sector privado más distraído. Pero los lúcidos siguen produciendo y vendiendo; ellos no comprenden cual es el impacto negativo si la inversión y el nivel de actividad han superado todos los registros contemporáneos disponibles.



domingo, 17 de octubre de 2010

Campaña, elecciones


La demanda domestica local, es la clave de la recuperación económica, como es hoy en los países desarrollados, más por el lado del consumo que de la inversión. Este proceso se ve agigantado en todo el mundo por la desaceleración que sufrió la actividad económica durante el semestre trágico a nivel mundial (el ultimo trimestre de 2008 + el primero de 2009), agravado por la crisis del campo en la Argentina.
Afortunadamente, el dinamismo de la economía local es genuino, ya que aunque viene creciendo el crédito bancario al sector privado, representa solo el 49% del promedio de la era Menem. Esta es una buena razón, por la cual nuestra gente esta vez, podrá elegir si presiones. Recuerde la elección de “la cuota licuadora”-las familias debían cuotas en dólares en 1995, que hizo que se votara mas por miedos, que por convicciones.
Es tan virtuoso el proceso cultural de desendeudamiento actual, que algunas empresas se están autofinanciando-realizando inversiones genuinas-, en lugar de endeudarse “a lo pavote” como antaño, o buscar inversiones externas. Los empresarios-eso si-están analizando ahora con más precaución, que antes que hubiera que salir a salvarlos con la manguera de la “pesificación asimétrica” para apagar el fuego de la “laxitud” del crédito en dólares en el 1 a 1.
El sistema bancario es más sólido desde cualquier punto de vista, y aun con “tasas negativas”, los depósitos se quedan en el sistema; a menos de un año de las elecciones.
Observemos que la inflación que aumenta el “riesgo tasa”, no amedrenta a Bancos como el Ciudad de Bs. As., que otorga prestamos hipotecarios para familias a 20 años a tasa fija, aunque asumiendo el riesgo de descapitalización del Banco en el largo plazo. De todos modos, una línea de crédito “muy populista” del equipo económico de Macri: tasa fija y subsidiada, como si fueran parte del gobierno peronista.
Ahora bien, crece el crédito al consumo, y no existe “sobre-endeudamiento” de las familias como en Estados Unidos; esto es, el endeudamiento total de los individuos como porcentaje del PBI, el crédito al consumo en relación al ingreso o la morosidad de la cartera del sistema. Es decir, crece el consumo en forma genuina o con proporciones saludables de crédito bancario y de las tarjetas de crédito.
Concretamente, los datos nacionales son consistentes con las “acciones financieras” de la Ciudad; al conformar una suerte de “populismo financiero”, crédito para el consumo y tasas negativas a largo plazo para comprar inmuebles.
Los discursos son ortodoxos y heterodoxos, pero los políticos progresistas y conservadores están “en campaña” usando los recursos públicos, con convicciones o por conveniencia.

lunes, 8 de marzo de 2010

Gasto Publico

Es absolutamente congruente que un gobierno peronista estimule la demanda agregada con políticas expansivas para crecer lo más posible, preocupándose menos por la inflación, que por el nivel de empleo. La presidenta está convencida que es posible volver a retomar un ciclo expansivo. Si bien el mundo de hoy no es el previo a la crisis de las hipotecas, Argentina tampoco es la que fuera antes de 2003. Como decía, el mundo ya no registra 5% promedio de crecimiento (PBI), aquella ayuda adicional, no juega a favor como entre (2003-2007); tampoco tenemos la capacidad ociosa que exhibíamos hasta 2006, la producción esta trabajando a pleno, y se hace cada vez mas difícil impulsar políticas expansivas sin consecuencias inflacionarias. Se suma desde 2008, la constante amenaza de la “confrontación permanente”, que obstruye la inversión y estimula la salida de capitales. Pero aun, en un contexto hostil, lo más probable es que el gobierno siga estimulando el gasto agregado con políticas expansivas, privilegiando la actividad y el empleo, sobre otros aspectos.
Si el Poder Ejecutivo gana la batalla de las reservas, el aumento del gasto primario del sector público nacional impulsado en los últimos años, se consolidara. Es un “objetivo estratégico” solapado, que condicionara cualquier intento futuro de volver a los felices noventa.
Acá no existe ningún error, nada de parches, no se quedaron cortos, no buscan caja, ni se trata de una locura; esta es parte de la estrategia que comenzó en Diciembre de 2005, con la cancelación al FMI. Terminar con las condicionalidades del FMI, permitió establecer una estrategia propia, y fijar un nivel de asignación de recursos que solo el Congreso podría modificar en un futuro, si asume el riesgo de enfrentarse con buena parte de la sociedad beneficiada por la redistribución del ingreso establecida por los gobiernos “K”.
Con más gasto público, mayor será la dificultad para que el próximo presidente pueda volver a cambiar de rumbo la estrategia iniciada en 2002. No será fácil volver a las AFJP, ni bajar las jubilaciones y, ni hablar de los “nuevos viejitos incorporados por el sistema”. Mucho menos debilitar sindicatos volviendo a destruir la industria.
En suma, el Gobierno “cree” en lo que esta haciendo, es su estrategia de largo plazo, y fue parte de su plataforma electoral; cambio la composición del ingreso nacional.
En su perspectiva, mantener alto el gasto agregado, aunque sea a costa de algo más de inflación, es un problema de corto plazo. Por eso es que recibe embates feroces de la ortodoxia y sus aliados, por seguir apuntalando la FMI, y mejorando los niveles de actividad, en base a un manejo fiscal de deterioro extra.

domingo, 28 de febrero de 2010

Europa, protestas


Protesta y represion, al este y al oeste de Europa. La economía internacional se encuentra en la etapa de terapia intermedia, la recuperación es más débil de lo pregonado, no es homogénea y provoca inquietud, tanto en los mercados, como entre los ciudadanos. Mientras la recuperación del crecimiento esta siendo liderado por los países emergentes, todo “el suburbio” de la Eurozona, enfrenta gravísimos problemas fiscales y sociales, de consiguiente impacto macroeconómico. Algunos acusan afecciones por la falta de competitividad de sus bienes y servicios, que al final, retroalimenta los problemas presupuestarios.
A las economías que padecen estos síntomas, les resultara más difícil recuperarse a medida que se vayan retirando los estímulos fiscales. Al no estar en buenas condiciones de competitividad, con baja productividad, el sector externo no les funciona como un “driving force” (impulsor), y a eso hay que sumarle que el consumo privado viene frenado, lo cual dificulta la recaudación, completando el círculo vicioso.
Obviamente con baja productividad y escasa competitividad, crece la demanda de mayor gasto público, para promover la creación de empleos en el sector privado, todo lo contrario de lo que se viene perfilando.
Por el lado del Este, países que pegaron un despegue fenomenal como Grecia en los últimos años, dejando sus lugares de “pobres y postergados” de Europa, pasaron a formar la Unión Europea. Para eso recibieron mucho financiamiento e inversión, con la intención de incorporarlos al estándar de sus vecinos. El resultado es, endeudamiento excesivo y desequilibrio generalizado.
No obstante la evolución que tuvieron estos países, no se salvaron del crecimiento sin equidad, que aumento la brecha entre ricos y pobres. Los jóvenes son llamados “la generación de los 600 Euros”, aunque en realidad son 300 Euros, que ganan en sus inicios laborales, totalmente flexibilizados.
En Europa, los únicos países que marchan, son aquellos donde la distribución entre ganancias empresarias y salarios no se ha deformado del todo.
Según Keynes, en situaciones de incertidumbre, las reacciones de los empresarios, son deficientes para impulsar una inversión que conduzca a una ocupación plena.
Por todo lo expresado, se me hace difícil creer que pueda llegarse a aplicar un ajuste de las cuentas públicas, tal y como propone la receta estándar de los economistas del elenco estable.