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viernes, 11 de febrero de 2022

FMI, cuando “querer no es poder”

 


FMI, cuando “querer no es poder”

Milei habló sobre el acuerdo con el FMI y adelantó su rechazo al programa anunciado por Martín Guzmán (Cronista.com 28/01/2022). “No nos van a convencer de que lo único que nos queda es agachar la cabeza”, afirma Bregman en una entrevista con La Nación (01/02/2022). Nadie puede imaginar a Máximo votando con  Milei y Bregman.

Aun con Menem, Néstor y Cristina no sacaron los pies del plato. Todos expresaban sus disconformidades, algunos se fueron y otros la emprendieron desde adentro. El matrimonio Kirchner hizo política, fue pragmático. No estuvieron en el “grupo de los 8”, porque con cada deserción, Menem crecía. Luego no se aliaron a De la Rúa con el Frepaso. Caminaron con Duhalde y fueron paso a paso.

Si la táctica es pagar el precio para confundir al adversario, es generosa. Las repercusiones de desacuerdo en el exterior suman mucho. Recuerden que Macri convenció a Trump que se venía el populismo de Maduro a la Argentina, y lo forzó a arrimarle el hombro con u$s 57.000 millones del FMI. Los estadounidenses no tienen idea del peronismo, ni del populismo en general. En realidad un altísimo porcentaje de egresados universitarios argentinos tampoco. Máximo hizo un “in house” con dos de los políticos argentinos más importantes en varias décadas. Si alguno de los militantes mas poéticos se cebó, puede que sea sorprendido con otra jugada magistral.  

10 utopías homéricas que nunca deberíamos dejar de anhelar  

Que el FMI haga un “mea culpa” y ofrezca una “quita” de capital e intereses por su participación  vergonzosa en el ardid. 2. Que distinga entre un gobierno irresponsable, corrupto, vulgar; y otro que vino a ver si puede sentar al difunto en la silla. 3. Que la la Corte Internacional de Justicia de la Haya, pida “el caso argentino” y lo convierta en un “leading case” o caso destacado. 4. Que la ONU disuelva el FMI, originario organismo establecido en 1945 para contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial y, lo sustituya por otro, adecuado a los tiempos. 5. Que el pago de los intereses de la Argentina no financie el club de golf y los restaurantes de la burocracia que la oprime. 6. Que la pandilla que gobernó la Argentina, perpetrando el saqueo más grande de la historia sea investigada por la Justicia argentina. 7. Que le debiten automáticamente sus “time deposit” a los ex funcionarios que mientras gobernaban dijeron que no iban a traer  sus dólares al país y, a los presentados en los Panamá Papers-y se aplique al pago de capital e intereses con el FMI-. 8. Que la Suprema Corte  argentina declare la nulidad de la deuda. 9. Que los comunicadores, periodistas y economistas argentinos estén a favor de Argentina. 10 Que el establishment argentino defienda los intereses nacionales y vuelva a invertir el dinero que se llevó.

Muchos quisiéramos que esto ocurriera, pero es nuestra Disneylandia, dedicada a los ideales, a los sueños y a los acontecimientos difíciles que han forjado nuestra dignidad. La imposibilidad más clara lo expuso a Raúl Alfonsín, que no se atrevió a repudiar la deuda odiosa contraída a espaldas de la ciudadanía, por un gobierno ilegitimo. Tuvo que despedir a su amigo Grinspun, a instancias del FMI. En Grecia votaron sobre la aceptación o el rechazo de las medidas propuestas por los acreedores a cambio del rescate y, el Gobierno de Alexis Tsipras-quien en la oposición rechazó tres veces la conveniencia de un nuevo rescate, así también fue respaldado para un “no acuerdo” por más del 60% de los votos. Sin embargo Syriza, un Gobierno de centro izquierda entendió que “el sí” era un pacto maléfico, pero un  “no acuerdo”, implicaba un salto al vacío.

¿Qué es la macroeconomía y cómo funciona el sistema financiero internacional?

En el Boletín del FMI, del 26 de abril de 1976, página 116, el Director Gerente Hendrikus Johannes “Johan” Witteveen dijo: “libertad para elegir el régimen cambiario pero no libertad de acción” y como ni siquiera la libertad de escoger es absoluta, la reforma equivale a una renuncia a la potestad de decision nacional y, por lo tanto, a la soberanía, sobre campos de acción y dentro de márgenes tradicionalmente privativos de cada país[1]. 

Lo que se conoce como macroeconomía reposa sobre abstracciones, a veces en manos de intrépidos como “Johan” o “Lagarde” quienes se dedican a disociar la praxis, del orden social inmanente de toda experiencia humana. Paradójicamente el padre de la economía Adam Smith, era un teólogo moralista y su mejor libro: “Teoría de los sentimientos morales” ni siquiera se menciona. El texto le dio gran fama, mucho antes de “La riqueza de las naciones”.

Los macroeconomistas han afectado el lenguaje. Incluyeron y sustituyeron léxicos, para sostener la teoría neoclásica originaria. Porque nada de esto es nuevo. Plagiando a la medicina términos como: “diagnostico”, “tratamiento”, “estabilidad”, “excesos”, “salud”, “años de vida”, de la ingeniería tomaron “apalancamiento”, “amortización”, “ajuste”, “colocación”, “efectos”; todas nociones difusas y vagas sobrecargada de supuestos inadmisibles desde un enfoque humanístico. Ese es el modelo dominante cuyo buque insignia es el FMI.

El sistema financiero internacional tiene convicciones opuestas a todo lo que es respetable, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio. Si usted nunca trabajo en finanzas, vea las películas: “Wall Street”, “The Big short”, “El lobo de Wall Street”, “Margin Call”, “El capital humano”, “Enron”, “Los tipos que estafaron América”, “Inside Job”, “Con el dinero de los demás”.  

Los expertos del sistema financiero son captados en las universidades para aplicar modelos deductivos creativos que implican formalizaciones matemáticas. Con esa camándula fueron construyendo sentido común. Encima exportan a los egresados de las universidades de mejor marketing del mundo a nuestros países.

El cáncer se trata parejo en EEUU y Argentina-medicina-, los puentes se construyen con los mismos fundamentos-ingeniería-; pero en macroeconomía, los manuales estadounidenses son para el resto de los países, nunca para su propio provecho. Cuanta generosidad. Estamos pagando el precio del regreso al FMI (2018), no la mala o buena negociación de Alberto Fernandez  y  Martin Guzmán. Hay que decir que en el mundo, aun el sistema democrático hizo propias las nociones y las recetas que nos pasamos resistiendo. Enhorabuena. 

El FMI y el sistema financiero, no tienen ninguna relación con la palabra solidaridad, ni temas teologales, filosóficos, sociológicos, u honorables para el deudor. De hecho el FMI  se confederó con el riesgo moral o  “moral hazard”. Hay riesgo moral cuando una de las partes en una transacción asume riesgos de impago, a sabiendas que no serán responsables de las consecuencias negativas. El FMI como “prestamista de última instancia” expresamente ofrece rescatar a los países que registren desequilibrios, alentando así a gobiernos irresponsables para asumir riesgos caprichosos, como el endeudamiento que se desencadenó en 2016. La teoría de los incentivos aplica también. En este caso incentivos perversos.

Lo que tenemos establecido desde 2018 con el FMI son revisiones o intromisiones trimestrales, sin el compromiso de expresar conductas leales (en 2001 le soltaron la mano a Cavallo). Sus funcionarios son absolutamente ignorantes de los particularismos de cada país, de sus realidades sociales y, están ejercitados en cerrar la boca-corrupción selectiva-. Los prestamos malos están financiados con dinero de carpinteros y plomeros estadounidenses (esta apelación a carpinteros y plomeros pertenece a Paul O’Neill, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos de G.W.Bush).

Indiviso e inseparable, lo “normalizado” ha sido constituido en la generalidad ahistorica de los conceptos utilizados. No lo modifica nadie. Han sido enganchados paralelamente en estructuras sociales y ordenaciones cognitivas, reproduciéndolas una y otra vez, con esquemas prácticos de pensamiento, percepción y ejercicio. Todo esto ha logrado ser “normal”. Si un país se atreve a repudiar la deuda-por el motivo que sea-, sufrirá las consecuencias. Se hizo universal por medio de la omisión del origen que lo propicia.

En finanzas la “HP 12C” se instaló en nuestras oficinas de finanzas (en los ochenta). Se popularizó el razonamiento “HP 12C”. También las frases de los negocios financieros: “negocios son negocios”, “en los negocios no hay sentimientos”, “los números no cierran”, “págame o te pido la quiebra”. La tasa de interés fuertemente positiva se impuso como visión dominante y exclusiva desde junio de 1977 (RF 21.526).

La objetividad del FMI no difiere de su universo paralelo, con sus constelaciones, regidas por sus leyes, de las que damos cuenta quienes fuimos gerentes financieros de empresas argentinas. Lo padecimos. El cálculo sórdido, los apremios sin límites, ya no de un director del banco, pero asimismo de un oficial de crédito o el gerente de sucursal para “apretar al cliente que no cubre el “overdraft” (sobregiro de su cuenta corriente). Las sanciones se imponen sin miramientos ni equívocos, los veredictos son brutales y sin atenuantes

En conclusión; abstracción practica acrecentada por un microcosmos desalmado, fórmula de represión antigua. Recuerde al profeta Eliseo y la viuda del deudor: “…y ha venido el acreedor a tomar a mis dos hijos para esclavos suyos...” Como también alumbra el film “Las confesiones”, donde los economistas más importantes del mundo se reúnen en el G8, el director del FMI invita a un monje para confesarse. A la mañana siguiente al director del FMI lo encuentran sin vida y el monje no rompe el secreto de confesión. Su silencio, las confesiones satánicas de los economistas, surgen por la muerte de una de las personas más influyentes del mundo.

La emergencia del entorno neoliberal[2] ofrece posiciones para entender el mundo, pero la mayoría lo vive como una ceremonia distante. Los mitos del homo economicus, “la racional action theory”, los modelos que tienen que construir para argumentar sus prácticas, la ilusión que lleva al teórico a instalar un pensamiento en la mente, la conciencia de los actores del mercado y el FMI… “Welcome to the IMF, Macri did it!”  (¡Bienvenidos al FMI, Macri lo hizo!)

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani



[1] El Fondo Monetario Internacional, Derechos Especiales de Giro, pag.25, Eduardo Augusto Rossen, AZ editora, Buenos Aires , 1979

[2] Tigani, Eugenio Pablo, EDI, Doctorado en Ciencia Política, UB, Buenos Aires, 2015, “El entorno neoliberal” engloba FMI, BCE, Banco Mundial, BID, Fed, Treasury US, políticos conservadores hospedados en el marco teórico neoliberal, corporaciones internacionales, banca privada de inversión y comercial, compañías calificadoras de riesgo, profesionales de extracción de la ciencias exactas: físicos y matemáticos dedicados a las finanzas empleados en Wall Street, creativos de nuevos productos derivativos financieros ofrecidos por el sistema financiero, ejecutivos de finanzas corporativas, lobistas de la desregulación de los mercados contratados por las corporaciones para representar grupos de presión privatizadora en los Congresos y entidades oficiales, mercados financieros internacionales-bolsas de valores-fondos de inversión, capital de riesgo, private equity funds, venture capitalista, seed capital, hedge funds, fondos mutuales de pensión, fondos buitres, corredores de cambio, fijadores de tasas de interés y cambio-arbitrajistas-, sistema financiero en las sombras, comisión de valores, especuladores profesionales, universidades privadas formadoras y promotoras ideológicas del neoliberalismo, bufetes de abogados top, economistas funcionales-dan soporte técnico al entorno, empresas consultoras extranjeras y locales. La lista podría extenderse, este es solo el núcleo.

 

jueves, 20 de enero de 2022

¿QUIEN ES JOSEPH EUGENE STIGLITZ?

 

Por Pablo Tigani*


 “La recuperación de la economía argentina es sorprendente”, dijo el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, en su última columna de opinión del prestigioso portal Project Syndicate. El economista planteó que la recomposición del mercado interno argentino es resultado de las políticas del Estado para fortalecer la economía real. “Dado el lío que heredó, el gobierno del presidente argentino Alberto Fernández a fines de 2019 parece haber logrado un milagro económico”.

“En general, toda superioridad da derechos a la desigualdad (discrepancia-desavenencia…) en razón de su preeminencia”. (Aristóteles-La Política). Pero aun así, no es el caso de Juan Carlos de Pablo. Aunque tienen la misma edad (78 años), sus vidas profesionales, académicas y de investigación, han transcurrido en “ligas muy diferentes”.

Un acontecimiento desgraciado. Juan Carlos de Pablo dijo que el premio Nobel Joseph Stiglitz dice “huevadas” cada vez que elogia la economía y a Martín Guzmán. Sobre Stiglitz redobló la apuesta: “Es un caradura que está en la joda”. “Los únicos que le damos pelota somos los argentinos y el Papa” (indirectamente trató de “pelotudos” a los argentinos-como nos tiene acostumbrados-y al Papa). Grave para un católico romano, egresado de la universidad denominacional. 

ANÉCDOTAS DE UNOS MUCHACHO QUE QUERÍAN CULTIVARSE

Cuando éramos recién recibidos fuimos a una conferencia en el Consejo Profesional, a escuchar a un orador. Una especie de “abuelo de Melconian” de aquella época-precursor de la pura risa y el sarcasmo que dijo: “en las invasiones inglesas le deberíamos haber tirado flores a los ingleses, en lugar de aceite y agua hirviendo”. Al año siguiente en Córdoba-Congreso del IAEF-se me ocurrió interpelar a Federico Zorraquin quien en su exposición propiciaba las tasas de interés fuertemente positivas. Era gerente financiero de Saccol, una industria de 80 años que languidecía luego de 7 años de Martínez de Hoz, Lorenzo Sigaut (padre), Roberto Alemann, Dagnino Pastore y otros ilustres que alcanzaron: “crecimiento cero”, “endeudamiento extravagante”, “inflación de 3 dígitos”, apreciación del peso absurda, luego “devaluación interminable”, destrucción del aparato productivo, el salario y  el empleo.

Este empresario había comprado otro Banco para sumar al suyo (“Comercial del Norte”) + el nuevo “Español” -y era sponsor oficial del evento. Don Federico estaba visiblemente ofuscado con un jovencito del montón que le preguntó si las empresas de su grupo habían crecido con “tasas reales positivas o negativas”…, balbuceó una respuesta poco convincente pero muy pendenciera. El Cavallo (heterodoxo) en Córdoba jugaba de local y saltó imprevistamente para defenderme, argumentando a favor de la baja de tasas, la industria, etcétera. Acto seguido me invitó a retirarnos de la sala. “Lealtad de potrero”, me fui con Cavallo-porque me respaldó en un auditorio que me era muy hostil-. Al salir del recinto, pase por el baño y en el urinario a mi lado estaba Juan Carlos De Pablo, quien me miró desde allá arriba-es muy alto-y me dijo: “nunca vayas a necesitar trabajo y le tengas que pedir a Zorraquin”. No le conteste nada, porque él era un hombre grande y famoso, economista estrella de los medios durante la dictadura cívico-militar. Neustadt y Grondona lo llamaban todas las mañanas, y todos lo íbamos escuchando en el auto, rumbo a la oficina.

Evidentemente sigue siendo un operador influyente, en un entorno ideológico de una pobreza intelectual extrema. Escribía en el diario La Nación (actualmente de Macri, según Esmeralda Mitre), dirigió un periódico de un empresario textil devenido dueño de aeropuertos y sponsor de estos economistas elaborados. Fue biógrafo de su vecino de Libertador y Tagle-el segundo Cavallo, de la Convertibilidad-, en el libro “Pasión por Crear”. Pertenece al grupúsculo de economistas ricos, exterioriza sin ruborizarse su ideología antinacional siempre útil “para vender informes y conferencias en Argentina”.

Fantino lo elogiaba mucho en el programa donde compartía mesa con D’Alessio y otros servicios, o servicios de comunicadores, de donde supo bajarse a tiempo. Su figura ha suscitado siempre la simpatía del remanente neocolonialista y las corporaciones que tanto se ha esmerado en cuidar. Su síntesis son las expresiones sobre Stiglitz y Guzmán, es socio vitalicio del club FMI, dotado de honorarios de las corporaciones, liberal en economía, no tanto en política (como dijo Alberdi sobre la Constitución), defensor del campo, las multinacionales y, como dije, sostenedor de la influencia de principios de siglo pasado, traductor y asistente doméstico de la cultura occidental, no tan cristiana (digo por el Papa).

Fue, y es barra brava de los equipos contrarios a la Argentina. Sus dichos lucen inocentes, pero tal vez sean instintivos. Frecuentemente maltratando lo popular, lo nacional, estas posturas lo llevaron a eternizar su presencia e influencia sobre bancos y empresas. Con habilidades de comediante mediático-aunque paso por el sector publico-luego  ha sido comentarista de tango, porque nunca se atrevió a tomar el bandoneón en sus rodillas. Sigue minimizando a quienes no puede igualar-lo vimos hacerlo con Aldo Ferrer durante la dictadura-, como no lo haría con el joven Martin Guzmán o Joseph Stiglitz. Abatiendo todo ideal soberano, desdeñando nuestras costumbres, acervo cultural, social, histórico y político. Usualmente me resultó curioso que economistas académicos de apellido español de la guía: Rodríguez, Fernandez, López (Murphy), De Pablo…presumieran de anglos. Pero algo aprendimos de Jauretche cuando hablaba de cipayos, o del “malinchismo”, una actitud de aquellos mexicanos que prefieren lo extranjero por sobre lo nacional, viene de Malinche quien fue la hija de un cacique mexicano entregada a Cortés.

Se dirá a favor de De Pablo que aunque encarna el modelo antropológico neoliberal, ha concebido desde sus inicios un estilo discursivo agreste, nunca tiene un power point, ni ha llevado puesta una corbata. Lo separa del resto, una cierta respetabilidad de los que intentan emanciparse de sus orígenes. Siempre fue el más entretenido de las audiencias modo: “doña Rosa” y es precursor de una escuela de difusión científica que-aunque sesgada-hay que valorar. Si bien no se esmera demasiado, es un profesional mucho más preparado que casi todos los nuevos bufones del establishment. Al reaparecer, tal vez pretenda llenar el vacío dejado por las lumbreras amenazadas por el descredito de sus pronósticos. Ellos han devenidos nuevos technopols, políticamente reaccionarios y socialmente regresivos. La lista de technopols, profesores y egresados de la universidad que formó a de Pablo, es interminable. Cambiemos se ha dado el lujo de desprestigiar técnica, ética y moralmente a tan noble casa de altos estudios.

¿Qué logroS TIENE Stiglitz?

Stiglitz es premio Nobel, escribe en el portal Project Syndicate y nació en Gary, Indiana (donde vivía gente mucho más pobre que en Villa Luro), inteligente con conciencia de clase. Doblemente inteligente y noble. Cuenta que la familia le inculcó desde niño el valor de hacer lo correcto. Su madre era una maestra blanca en una escuela pública con mayoría de niños afroamericanos. Su padre le habló de la importancia moral y jurídica de pagar las cargas sociales del servicio doméstico: Stiglitz dice que eso le ahorró muchos problemas en su confirmación ante el Senado para presidir el CAE.

Par empezar, en 1979 recibió medalla John Bates Clark, premio otorgado al economista menor de 40 años más influyente de los Estados Unidos. La lista de los artículos más influyentes en economía tiene 6 trabajos de Stiglitz, honor que comparte con solo dos personas: Robert “Bob” Barro y Eugene Fama. Para empezar Stiglitz, es uno de los economistas más influyentes en el mundo, considerado “de la nueva economía keynesiana”. Sus aportes permitieron, mejorar la comprensión de los orígenes del desempleo, a través del salario de eficiencia, o el modelo Shapiro-Stiglitz. En 2001 fue premiado con el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel, vulgarmente conocido como Premio Nobel de Economía.

La investigación más famosa de Stiglitz es sobre el screening, una técnica usada por un agente económico para extraer la información privada de otro. Esta importante contribución a la teoría de la información asimétrica le valió compartir el Nobel, con George Akerlof y Michael Spence. Stiglitz fue uno de los creadores de la teoría de los mercados con informaciones asimétricas, en la que dos o más agentes económicos involucrados en transacciones puedan detener informaciones cualitativas o cuantitativamente superiores con relación a otros, generando fallos de mercado. Es Licenciado por la Facultad Amherst y doctor por el MIT.  De 1965 a 1966 estudio en la Universidad de Chicago donde llevó a cabo investigaciones bajo la dirección de Hirofumi Uzawa. De 1969 a 1970, fue investigador Fullbright en la Universidad de Cambridge. Fue profesor en universidades de renombre, como Oxford, Princeton, Yale, Harvard, Columbia y Stanford, y fue nombrado una de las personas más influyentes del mundo por la revista Time en 2011.

Sus estudios se centran en finanzas públicas, crecimiento, distribución del ingreso, teorías sobre mercados y eficiencias de las economías capitalistas. Con Bruce Greenwald creó la Economía de la Información, campo interdisciplinario entre economía, ciencia de la información y comunicación que trata la información como bien de producción necesario a las actividades del sistema capitalista postindustrial. Es pionero en los conceptos de “moral hazard” o riesgo moral y selección adversa, utilizados por teóricos y analistas políticos de todo el mundo.

Su trabajo ayudó a explicar contextos en los que los mercados no funcionan y como la intervención selectiva del gobierno puede ayudar a mejorar sus actuaciones. Crítico cuestionador de lo que llama “bases ideológicas” que rigen la mayor parte de las decisiones económicas mundiales.

Actualmente es profesor de la Universidad de Columbia en Nueva York. También es uno de los coordinadores del Committee on Global Thought, copresidente del Initiative for Policy Dialogue, proyecto que ayudó a fundar, y presidente de la International Economic Association.

Stiglitz participó en puestos políticos, en la administración del presidente Bill Clinton como presidente del Consejo de Consejeros Económicos (1995-1997). En el Banco Mundial, como primer vicepresidente y economista jefe (1997 - 2000). Uno de los autores principales en el Grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático (IPCC). Es miembro de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales. Escribió más de 40 libros (best seller en muchos idiomas) y un centenar de papers académicos.

En los años noventa, cuando se dedicó a la formulación de políticas, primero en el Consejo de Asesores Económicos (CAE) de Bill Clinton y como economista Jefe del Banco Mundial, enfrentó a los abogados, bancos de inversión y a las potencias económicas, para defender la causa del ciudadano de a pie. Eso es lo que más le molesta a los abuelos y nietos de la reforma financiera de 1977, formados individualistas, consumidores aislados, interesados en dinero y empobrecidos culturalmente, quienes prefieren comediantes dedicados a la economía por sobre los intelectuales brillantes.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

jueves, 26 de agosto de 2021

SE VIENE EL CIERRE CON EL FMI

 


Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés). El 23 de febrero lo anticipamos, la renegociación con el FMI es disruptiva y se encamina a ser la más avanzada del mundo-habrá un antes y después-, nuestro adelanto: programa a diez años con cuatro de gracia, eliminación de punitorios y anulación de sobretasas. Cuando el FMI modifique su normativa-hoy en estudio-y, autorice refinanciaciones de plazos que superen los diez años, el acuerdo se extendería en forma automática.

Mayor plazo, menor tasa y quita (baja de tasa y licuación). Cualquier refinanciación de deuda consiste básicamente en transformar deudas de corto plazo en deudas de largo plazo. Es evidente que con el acuerdo cambia el peso del financiamiento y, debería reducir el riesgo país, si es cierto que la fijación del mismo tiene correlación con el riesgo de insolvencia fiscal inter temporal, independientemente de, si gobierna un peronista o un conservador.

El costo promedio de la deuda externa pública total en dólares también va a ser menor. Habrá ahorros fiscales por los pagos de intereses sobre la deuda. En términos de PBI llegamos a fin de 2019 con fuerte desapalancamiento del crecimiento y en 2021 volvemos a apalancar la tasa de crecimiento esperada del PBI. Pero el punto más importante es el rebalanceo. El país necesita volver a equilibrar su estructura de financiamiento para mantener la misma razón de endeudamiento primero, para ir bajándola paulatinamente en términos del cociente Deuda/PBI. La renegociación supera cualquiera de los objetivos en una reestructuración de deuda. Obviamente no va a dejar conformes a quienes reclamaban el repudio de la deuda y cargará de envidia a los artífices de la calamidad previa, junto con los comentaristas de platea que nunca han reestructurado pasivos públicos, ni privados.

LA CLAVE

Dada la pauta de inflación de EE.UU. la renegociación acaece con una quita implícita porque la tasa deviene negativa (diferencia entre la tasa de inflación estadounidense actual y proyectada, y la tasa de interés que pagará la Argentina durante el plazo establecido). Según la teoría clásica del interés, la tasa de interés es el precio de mercado. La oferta resulta de la propensión de la población al consumo y al ahorro y la demanda de las oportunidades existentes de inversión. Para Fisher las tasas de interés reales son iguales en todas las economías y lo que varía es la tasa de interés nominal: Tasa Nominal   =   Tasa Real  +   Tasa de inflación pronosticada. La tasa de interés real es igual a la tasa de interés nominal “descontada” por la tasa de inflación. En este caso la tasa real será negativa y apalancará el crecimiento.

 

rn = tasa nominal de interés

r = tasa real de interés

j = tasa de inflación pronosticada por los inversores

1 +  rn  = (1 + r) .  (1 + j )

1 + r  =  (1 + rn)  /  ( 1 + j )

La “Teoría de Fisher” no se cumple exactamente, pero es una buena “regla de oro”. Por lo tanto, si se espera inflación en el futuro, la Reserva Federal subirá la tasa de interés y la Argentina habrá fijado un tipo nominal bajo con inflación alta, lo que implicará una licuación tácita de la deuda.

LA NEGOCIACIÓN

Basta estudiar con diligencia un acuerdo, como Martin Guzmán lo ha hecho en el caso argentino, para advertir que los postulados tradicionales no alcanzaban para resolver la realidad mundial de hoy día, sumado esto a la devastación que heredó el Gobierno. En esta compostura están inmersas construcciones simbólicas que constituyen en sentido fuerte, el valor de las tasas, los plazos y las condicionalidades. La abstracción de los postulados clásicos, por otra parte, fue criticada por muchos académicos, pero hay que ir más lejos y ser categóricos: los créditos del FMI nunca fueron ayudas de instituciones de beneficencia como mencionaba el ex presidente en el programa del señor Majul. Los tomadores y colocadores de un crédito-aunque nadie lo vea de este modo-son el producto de una construcción social, de modo que no es posible describir adecuadamente los procesos del FMI, sin recurrir al costo social.

Esta vez en lugar de transar cualquier cosa, como se hizo anteriormente, se pudo comprender que un acuerdo económico involucra un país y una sociedad, que constituyen una misma cosa. Por eso hubo que realizar un examen pormenorizado de los hechos sociales emergentes del acuerdo anterior y próximo a anunciarse. Después de todo la forma de otorgamiento de los casi u$s 45 mil millones, no fue un mero aspecto.

Los acuerdos con el FMI históricamente han descansado en una abstracción originaria consistente en disociar su dimensión específica de prácticas, del orden social en que están inmersos los países deudores que acuden al prestamista de última instancia. El otorgamiento de créditos y la recepción de los mismos están construidos sobre saberes disponibles enlatados. Y esto, sobre diferente dimensiones. Desde la segunda parte de los años cincuenta, existe todo un sistema de conceptos forjados por los tecnócratas con vistas a explicar los datos del país. Se ha constituido en un hábito el esfuerzo por darle la razón a las prácticas de un universo económico interesadamente asignado a través de la colonización tecnocrática, con una preparación cultural y disposiciones adquiridas desde aquel universo capitalista tradicional, hasta este capitalismo financiero, el modelo hegemónico que aparece en el crepúsculo emergente de la pandemia. Se habían normalizado nociones difusas y vagas recargadas de conjeturas inadmisibles desde el punto de vista social. Todo esto ya no era viable.

Con Martin Guzmán estamos cambiando inclusive el lenguaje de la negociación, sustituyendo el léxico del adjetivo racional por razonable (Bordieu), sustentable, indispensable para expresar una visión de la acción que lo funda; la teoría neoclásica. Estamos saliendo de las prácticas rituales de felpudo, de las conductas genuflexas, la educación norteamericana y el micro cosmos del FMI al que se entregaron sin pelear los economistas del fracaso, haciendo siempre  caso omiso a las particularidades argentinas y, realidades sociales. Ha sido primero la tecnocracia y luego los technopols quienes permitieron construir un modelo de relación histórica con el FMI, capaz de darle la razón en forma constante, sin negociar nada, sin rigor y con frivolidad, tal como demuestra la simple observación empírica. Todo esto, al precio de una puesta en suspenso anterior de la adhesión a las evidencias y las nociones previas de un falso sentido común construido con perfidia y falta de fervor argentino.

La ruptura del orden establecido acaso nunca haya sido tan oportuna para poner en entredicho lo que está escrito: los estatutos, los tipos de préstamos, las condicionalidades y las prácticas económicas de las rutinas del FMI. La estrategia de este joven académico de La Plata, graduado en la  universidad privada Brown University, una de las ocho universidades que conforman la Ivy League, han sido extraordinariamente ambiciosas-en el mejor sentido-apuntan a corregir las insuficiencias de un paradigma que jamás había sido cuestionado tan equilibrada y positivamente. No es que otros no lo hayan hecho desde el discurso, pero nunca estuvieron cerca de poder comprobar lo difícil que es concretar la ilusión resguardar los intereses del pueblo ante el FMI. Pro llega llegó Kairós-en griego antiguo καιρός, Kairós-es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es “momento adecuado u oportuno”. Los mercados comienzan a descontar un acuerdo inminente entre la Argentina y el FMI, y el Gobierno aguarda sereno el aviso de la Secretaria del Tesoro.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

miércoles, 9 de junio de 2021

MEJORA DE INDICADORES MACRO Y LAS VACUNAS. LA REGIÓN ESTA EN LLAMAS

 




Llegaron los primeros 300 litros del componente activo para fabricar la Sputnik V y, mientras avanza el acuerdo con el FMI, la industria superó en 4.1% los niveles de actividad pre pandemia, el BCRA sigue comprando dólares (proyectando 6 mil millones de dólares en menos de 6 meses), cae el riesgo país debajo de los 1500 basis points, suben los bonos argentinos en dólares y los progresos incrementales. Ya en 2020 dos tercios de las necesidades  de dólares se cubrieron con  reservas, alrededor de u$s 6.300 millones, el  excedente de demanda de  dólares del sector privado se  financió con ventas de  reservas del BCRA, -alrededor de u$s4.200 millones-y, asimismo  no se quitó el ojo del cumplimiento de los pagos de la  deuda pública.

Los  pagos al FMI de septiembre y diciembre están siendo tratados en forma circunspecta y laboriosa por Martin Guzmán. Postergando los pagos de capital con el Club de  Paris y el FMI más otros desembolsos de organismos para refinanciar la totalidad de los  vencimientos, las reservas seguirán creciendo. A todo esto hay que sumarle más de u$s 4.300 millones de Derechos Especiales de Giro.

El mercado de cambios oficial está más despejado por el  aumento de la oferta de divisas, con lo cual el BCRA compra el superávit  comercial cambiario. Con eso alcanza para  pagar los vencimientos de deuda en dólares del Tesoro, para financiar  obligaciones del sector privado y comprar títulos con reservas  internacionales.

El equipo económico está enfocado en la coyuntura-como corresponde en un escenario VICA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad)-. El equipo de Guzmán actúa con gran profesionalismo y academicismo, tomando en cuenta los  límites que imponen las restricciones fiscales y monetarias. Esta hetero-ortodoxia viene siendo extremadamente más prudente que la ortodoxia extrema que le antecedía. Pero ahora llega el tiempo de volver a cambiar. El Gobierno aplicara controles y  regulaciones por la suba de los precios internacionales y locales. Es que la Argentina tiene un enfoque que obedece a los nuevos equilibrios, hasta el momento viene aplicando hetero-ortodoxia para corregir y estabilizar la macroeconomía. Pero claramente ha desistido de los planes de estabilización del antiguo FMI de Christine Lagarde, con el objeto de discontinuar el fracaso  económico y la estanflación en que quedó sumida la Argentina en 2019. El largo plazo post pandemia es una quimera en todo el mundo. Probablemente con un  equipo economico como el actual, el PBI potencial de la Argentina crecerá y saldrá de los problembocaas de oferta que incentivaron la desinversión productiva y están impulsando la inflación.

Los problemas estructurales ya no se resuelven con más Consenso de Washington, en ninguna parte del mundo. Hay que  repasar la visión del Presidente Joseph Biden, líder de la primera potencia del mundo libre. Ciertos exponentes del pensamiento único, deben hacer un esfuerzo intelectual y dejar atrás sus posiciones dogmaticas que no fueron confirmadas con evidencias empíricas como lo requería Milton Friedman: “si los supuestos no se verifican no hay validación teórica”.

Los programas de estudio no han contemplado el entendimiento del marco teórico keynesiano para salir de una crisis. No se trata de “Boca River o Libertad y Comunismo”, esas escenificaciones de café, carecen de rigor académico. Lord John Maynard Keynes ha sido el exponente más lúcido de la macroeconomía moderna, su enfoque teórico salvó al capitalismo cuando Europa marchaba al socialismo. Ya se había roto el primer eslabón según el marxismo (URSS), Inglaterra, Alemania, Francia e Italia lo podían seguir, porque la izquierda y el anarquismo crecían en forma vertiginosa. Alguien dijo, solo era cuestión de tiempo. Hoy Latinoamérica está en llamas volviendo al progresismo estadounidense más por necesidad que por virtud. Pero es el rumbo.

El Consejo de Asesores Económicos de Joseph Biden exterminó las políticas ortodoxas, reivindicó la inversión pública y el rol del Estado como instrumentos fundamentales para promover el crecimiento económico, el empleo y una distribución del ingreso y la riqueza más justa. Creado en la posguerra-durante la presidencia de Harry Truman, el Consejo Económico tiene la misión de asesorar al Presidente en forma racional en la formulación de la política económica, nacional e internacional. Según la definición oficial, el Consejo basa sus recomendaciones y análisis sobre la investigación económica y la evidencia empírica, utilizando los mejores datos disponibles para apoyar al Presidente en la fijación de la política económica del país. Pero no solo es EE.UU. Las principales economías del mundo llegaron a un acuerdo para implantar un impuesto mínimo global a las empresas multinacionales. Los ministros de Finanzas del grupo G7, acordaron luchar contra la evasión fiscal a través de medidas para que las empresas paguen en los países donde hacen negocios. También acordaron una tasa impositiva corporativa mínima global que será, en principio, del 15%. El acuerdo alcanzado por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Italia y Japón ejercerá presión sobre otros países para que sigan su ejemplo.

 

Después de la peor recesión global en décadas, ha quedado descubierta la inequidad fiscal y la desigualdad. Las diferencias del proceso de arribo de vacunas donde 11 países recibieron el 90% de los envíos no merecen mayores comentarios. Por otra parte la capacidad de sostener estímulos y apoyar la recuperación de las economías es diferente en grado sumo entre desarrollados y emergentes.

Necesitamos contextualizar.

El riesgo de profundización de la conflictividad social que venimos observando en Chile, Colombia y Perú, puede desbordar la ya ardiente zona Andina. La pandemia mundial está demostrando que el marco teórico político y economico hegemónico  del mundo no está pudiendo resolver las  demandas de la sociedad global.

En la Argentina donde el número de  contagios ascendió y los  fallecimientos por Covid-19 superaron todas las marcas anteriores, no es posible ignorar  los problemas sociales. Tenemos una historia. América Latina toda parece vivir más intensamente la crisis global, que coincide con su estancamiento económico y sus decepcionantes indicadores sociales. Las crisis en Chile, Colombia y Perú se dan en países con éxito en términos de tasas de inflación y crecimiento. La protesta que ha enfrentado Chile durante 18 meses fue moderada por el timing de la pandemia. Un conejo de la galera que le cayó al Gobierno de Piñera que estaba tambaleando. El problema economico-social devino político en Chile, la derecha fracasó en obtener un tercio de los constituyentes para poder vetar reformas constitucionales y la primera vuelta de la elección presidencial es más que aleatoria. La propensión a la izquierda crece. Al cierre de esta edición Pedro Castillo, maestro socialista llevaba la delantera. Colombia sufre las protestas violentas más importantes de las  últimas décadas (la guerrilla lleva más de 70 años, los paramilitares y los carteles del narcotráfico casi el mismo tiempo). Por más que sean citados por argentinos, nadie que defiende esas economías quiere vivir como se vive en esos países.

En la Argentina el Senado aprobó el proyecto para destinar al gasto social el  dinero de los derechos especiales de giro del FMI. La “proclama” del 25 de mayo firmada por alrededor de 2.000 dirigentes políticos y sociales, académicos, profesionales; tiene un claro mensaje: en medio de la pandemia: “los recursos son escasos y deben destinarse al gasto social”. Los indicadores sociales muestran un fuerte deterioro en 2020, profundizando la caída anterior 2015-2019 donde el PBI per cápita cayó 11% (Sturzenegger). Los datos del INDEC para el último cuatrimestre de 2020 arrojan  una pobreza infantil que alcanza al 62,9%.

La historia nos muestra la inviabilidad de encarar un ajuste

Los fenómenos que vienen sucediendo en Chile, Colombia y Perú, no son episodios aislados ni desconocidos. La Argentina en 1998, asumió el papel de “mejor alumno del FMI”, no resguardando sus intereses nacionales, y adaptando sus políticas a los nuevos requerimientos del Consenso de Washington, una década antes de ingresar en el mayor default de la historia mundial, en diciembre de 2001.

Los estallidos sociales con violencia tampoco son un hecho nuevo en América Latina. Nombres como el “Bogotazo” o el “Caracazo”, la revuelta popular que estalló en Caracas de 1989, momento en el que la protesta se convirtió en uno de los aspectos más característicos de la vida cotidiana en la capital de Venezuela son recordados como sucesos de fuerte conflicto político y social.

En la historia argentina son varios los episodios de conflictos y violencia social que han marcado hitos: la “Semana Trágica” primero. Medio siglo después, la expansión del movimiento político juvenil de la década del sesenta, el comienzo de la lucha armada, que se prolongo durante la década del setenta. La represión dura de 1969 durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, el “Cordobazo”, un hito y en alguna medida el inicio de la década más violenta de la Argentina. Luego el régimen instaurado en 1976 cuando que apunto a la desmovilización social y no hizo más que impulsarla de cara al futuro.

Retomando la línea de los estallidos, en 1989, ocurren los saqueos generados por la hiperinflación en Diciembre de 2001, pasada más de una década, afectaron nuevamente a la sociedad argentina.

Malo para la clase media

En 2001 la limitación del uso del efectivo, acentuaba la impotencia de las clases medias que ambicionaban comprar dólares para cubrirse de las contingencias futuras, y agravaba la insuficiencia alimentaria de los marginados, fue así que se ponía en marcha el cacerolazo. Entre el 13 y el 20 de diciembre de 2001, tuvieron lugar 461 saqueos, con un fenómeno que en magnitud supero al de 1989, pero que comparado, el desempleo era más del doble y la violencia social y la delincuencia se habían incrementado considerablemente, con lo cual la situación se fue haciendo más delicada. El ex Presidente De la Rúa decretó el estado de sitio.

Las condiciones socio-económicas fueron la causa principal del fenómeno de los movimientos sociales, que junto a la oposición oficialista, aceleró el proceso de deterioro del gobierno del ex presidente De la Rúa. Cuando la crisis se espiralizó; Domingo Cavallo diseñaba y anunciaba el famoso “corralito” bancario, y tras dos semanas de “corralito”,  con el efectivo retenido, comenzaron los saqueos y la desesperación. Estalló la violencia, que termino con 39 muertos; Fernando De la Rúa renunció y se fue en el ya célebre helicóptero presidencial.

Con las evidencias históricas y el actual momento regional y local descripto, proponer la contracción del gasto para pagar deuda, en lugar de expandirlo y reestructurar pasivos a largo plazo, violaría  cualquier manual de crisis y, en medio de la pandemia sería verdaderamente un disparate que este Gobierno no parece procurar.

(*) Profesor de Posgrado UBA y universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani en Twitter

 

 

viernes, 19 de marzo de 2021

“NO HAGAN OLAS” NYC EL MINISTRO GUZMAN LES EXPLICA



El comunicado de la cuadrilla de bonistas expresó: “Argentina necesita desesperadamente un acuerdo con el FMI”. En realidad quisieron decir: “quienes entramos al canje de deuda soberana nos dimos cuenta que los bonos que recibimos están cayendo muchísimo más de lo que hubiera sido la pequeña quita que pedía Guzmán. Se lo dijimos, pero ya le manamos al ministro para NYC: “no hagan olas”. Un programa del FMI, es la fuente de anclaje del desplome de los títulos. El Gobierno está cómodo, la deuda es con un organismo multilateral de crédito y, esta vez va a negociar un acuerdo sostenible, sin waivers como otros Gobiernos.

Recordemos que desde Juan Vital Sourrouille (Ministro de Economía del Presidente Alfonsín),  Argentina firmó 15 acuerdos con el FMI y no cumplió ninguno en su totalidad, hasta que llego Néstor Kirchner. Luego de realizar un acuerdo a 3 años no solo lo respetó, sino que canceló en forma anticipada la totalidad de la deuda.  Cambiemos firmó un acuerdo que hubo que renegociar a los 30 días, pidió más dinero, tampoco alcanzó las metas. Con esos antecedentes (UCR y PRO), -¿Sería atinado acordar exigencias incumplibles? Si Guzmán se dejara persuadir como  los ministros de esos partidos y su ex segunda y tercera línea como Dujovne, Sturzenegger, -¿no serían acusados por el FMI de embusteros, como Cavallo y los mencionados funcionarios y asesores de la Alianza I y la Alianza II? -

¿PORQUE LOS TENEDORES DE TÍTULOS TIENE QUE AYUDAR?

Es que la jugada de Guzmán fue extraordinaria. Contrariamente a su estrategia, lo usual es que el FMI de “luz verde” a los acreedores privados, asigne condicionalidades y monitoreos. Entonces los acreedores cerciorados de la “sustentabilidad” acceden a la reestructuración privada. Pero fue exactamente al revés y, los privados quedaron enganchados. Si el FMI dijera no, los bonos irían a penetrar los bolsillos traseros de sus titulares.

Iniciar y terminar el acuerdo de la deuda pública en manos de tenedores privados en 2020 condujo a entrar al “Dance Buenos Aires”. Ya acordamos con el 99.9% de los privados, si el FMI introduce exigencias inaceptables, no se consentirán. Si los tenedores y sus operadores se ciegan a esta realidad, los títulos recibidos en 2020 van a estar entre el tormento y el averno.

PROGRAMA “PRECIOS CUIDADOS” DEL BCRA (dólares para fuga entre $20 y $28)

En enero de 2018 vuelve Caputo y avisa: “Nos echaron de todos lados”. En su propio lenguaje: “nos caímos del mundo”, vamos al FMI.

Los criterios básicos al funding del organismo son: 1) Que la deuda del país tenga altas probabilidades de sustentabilidad y, 2) Que la asistencia conduzca al país de regreso a los mercados voluntarios de colocación de títulos. Es obvio que eso nunca sucedió. Hay investigaciones silenciosas en el organismo y el mundo va a seguir con atención la querella criminal en la Argentina. Ya vamos a ver porque.

El préstamo del FMI no fue otorgado con el propósito de ganar las elecciones. ¡Qué esperanza! En primer lugar, fue para que el presidente en ejercicio pudiera terminar “el Primer y único tiempo” (libro), sin repetir la historia de Fernando De la Rúa. Peor aún, los acreedores de esta bribonada no eran jubilados italianos y japoneses dormidos. Ya sabemos quiénes eran. Los técnicos del FMI como toda la categoría de profesionales documentados no querían firmar nada y dejaron constancias. Las encuestas artificiales y los economistas compinches iban a echarle un capote diciendo que ganaba Cambiemos porque: -¿Qué puede ser peor que el peronismo?-

Pero habían alcanzado cuanto desacierto fuese practicable-voluntaria e involuntariamente- dilapidando la hazaña de que Macri llegara a la presidencia. Por último primó la necesidad imperiosa de dejar subordinada la política económica del próximo presidente peronista.

La anomalía más significativa del crédito del FMI fue que estuvo destinado a financiar dólares baratos. Una especie de “precios cuidados” a un precio que no destruyera la inversión propiciada por los endeudadores seriales. Iban todos de salida. Las sobreactuadas subastas de los presidentes del BCRA, fingiendo intentos de domar al dólar estaban asegurando el precio requerido por los clientes de Messi (que después tenía que seguir trabajando).

Por el lado decisorio, Larry Fink (CEO de BlackRock) tenía más poder que Trump y Lagarde. BlackRock y Elliot (cada uno de ellos) gestionan el equivalente a  8/9 veces el PBI argentino, el 43% del PBI de EEUU, sumados 86%. No es difícil imaginar a Larry Fink sugiriéndole a Lagarde y Trump: “pongan u$s 57 mil millones que vamos de salida”. Así los estadounidenses privados, les transfirieron el riesgo argentino a los países miembros del FMI. Ellos pudieron beneficiarse hasta 2018 del trading garantizado a “dólar lifting”, colocándose en LEBAC. ¿Alguien cree que Alemania la dejara pasar?

 

EN EL LADO ESTE DE MANHATTAN

Es cierto que algunos se demoraron-nos consta en esta columna-. Recordamos especialmente nuestra charla-conferencia en un banco de inversión con el jefe de research y el jefe de traders en abril de 2019. Ellos le creyeron a Macri. Estaban seguros de dos cosas: Macri reelegía y, el FMI aportaría muchos más dólares. Salimos intranquilizados de esa gran entidad. Repetían los zócalos de TV de cualquier bar de Buenos Aires.

Volviendo a 2018, el estropicio alcanzado y las maniobras que había que hacer superaban el límite del primer presidente del BCRA. Fue lejos, pero debía preservarse para dar clases en EEUU, como siempre en el segundo tiempo. Luego fue tan desvergonzada la designación del segundo (sin aprobación del pliego por parte del Senado) y los excesos que cometió, que hicieron que el FMI lo sacara a puntapiés. El tercero contrajo la base monetaria como nunca antes y llegó a pagar 80% en LELIQ pero los dólares siguieron escurriéndose, hasta que en 2019 la dupla Lacunza-Macri restablece “el cepo” que había levantado la dupla Prat Gay-Sturzenegger en 2016.

LA RANA Y EL ESCORPIÓN

Un periodista preguntó: -¿Por qué Guzmán no asintió lo que dijo el presidente el primero de marzo?- Al parecer, en una cadena de tuits el ministro de Economía evitó referir el discurso de Alberto Fernández. Pero, -¿Es necesario explicarle a un abogado-periodista, en qué consiste “el policía malo y el policía bueno” en una negociación?-

Los bonistas criticaron al país, pero en realidad le reclaman a Georgieva (por elevación) que acuerde con la Argentina porque sus papeles cayeron, afectando los resultados de sus balances. Es tal la necedad de los medios que no pueden ayudar a quienes le sirven. Parece que no pueden dejar de ser quienes son, y actuar en contra de su naturaleza, de su costumbre y de otra forma distinta a como han aprendido a comportarse en los últimos 14 años. Están boicoteando a los tenedores de bonos, sin proponérselo.

SALIENDO DE LAS DOS PANDEMIAS

Stiglitz y Krugman que comulgan con Georgieva (FMI) y Yellen (Tesoro estadounidense)  consideran que hay que hacer lo que sea para recuperar los empleos que se perdieron en 2020 por la pandemia. Piensan que hay que atenuar el impacto de la pandemia atendiendo a los que más sufren e invirtiendo en planes de vacunación. Los gobiernos de todo el mundo mantendrán el apoyo fiscal, con la administración de EEUU liderando su nuevo plan fiscal de 1.9 billones de dólares. Repitieron la cifra de Trump. Ya van 4 billones para financiar la recuperación de la economía estadounidense.

En cambio el equipo económico argentino razona las restricciones macro y ha demostrado moderación fiscal y monetaria en los últimos seis meses. Sin embargo la recuperación se afianza. Crecen las reservas del BCRA y las brechas cambiarias caen a mínimos, disminuye el riesgo de un salto del dólar y progresa la recaudación fiscal.

El contexto de los próximos meses de Argentina luce positivo. Con la reestructuración de deuda externa, la convergencia fiscal, los precios de las materias primas volando, y un repunte de la actividad económica, Argentina tiene muchas chances de un “turn around”. Para los Venture Capitalist y Private Equity Fund que consultan para invertir en empresas de capital cerrado, el consenso no piensa desperdiciar la oportunidad.

Déficit cero no es viable, pero en medio del COVID se tiende a reducir a menos de la mitad. La monetización acumulada de los déficits es el resultado de diciembre de 2019, un país con escasa reservas, en default y sin crédito internacional. La previsión de inflación del Gobierno del 29% para 2021; las estimaciones de los economistas privados-que nunca aciertan-dice que será 45%.

APRENDER A DESAPRENDER LO APRENDIDO SOBRE DÉFICITS Y LIBERTADES

El ministro Guzmán dijo: “Respetar la sostenibilidad fiscal no es de derecha. Tenemos la necesidad de respetar la sostenibilidad fiscal”. Podríamos redoblar, es una premisa marxista, peronista y bíblica (judeo-cristiana). Es importante saberlo. Mejor enojados sabiendo, que felices indocumentados.

León Trotsky exhortó al Gobierno alemán después de la primera guerra mundial para que dejaran de imprimir moneda para financiar el déficit fiscal.  “Liberación o dependencia”, fue una consigna peronista de los 70', que planteaba “desendeudar al país” para tomar decisiones económicas independientes.

-¿Pero cómo se logra evitar pedir prestado o emitir-que tiene sus límites?- Evitando el déficit fiscal. Pues la única forma de financiarlo a la larga es “pedir prestado” como hacen los gobiernos neoliberales-conservadores. Y, solicitar créditos genera “dependencia”. La Biblia dice: “El rico domina a los pobres y el deudor es esclavo del acreedor” (Proverbios 22:7).

Por último supongamos que los mercados fueran verdaderamente libres y “a puro riesgo”. Entonces la Argentina podría recomprar los títulos con 30% de descuento, formando un fondo de inversión mixto argentino. Algo similar a la estrategia que pergeñó Néstor Kirchner con un préstamo de Venezuela, ganando los dos países. Argentina rescató deuda con 25% de descuento, o sea 33% para arriba, pagándole una alta tasa a Venezuela de 15% (era el riesgo argentino) por el préstamo que apalancó la rentabilidad al doble.

ROMPIENDO MITOS:

Algunos se enteraron que el equilibrio fiscal y monetario no es de derecha, también lo militó Trotsky (El capitalismo y sus crisis, compilación de escritos de León Trotsky, Centro de Estudios e Investigaciones Trotsky) y, el peronismo de la tendencia revolucionaria (América Latina: dependencia y liberación, 1973, Dussel Enrique, Ed. Fernando García Cambeiro). Recordemos también que la historia de incumplimientos con el FMI en democracia, es prerrogativa de la UCR y el PRO.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani