viernes, 11 de febrero de 2022

FMI, cuando “querer no es poder”

 


FMI, cuando “querer no es poder”

Milei habló sobre el acuerdo con el FMI y adelantó su rechazo al programa anunciado por Martín Guzmán (Cronista.com 28/01/2022). “No nos van a convencer de que lo único que nos queda es agachar la cabeza”, afirma Bregman en una entrevista con La Nación (01/02/2022). Nadie puede imaginar a Máximo votando con  Milei y Bregman.

Aun con Menem, Néstor y Cristina no sacaron los pies del plato. Todos expresaban sus disconformidades, algunos se fueron y otros la emprendieron desde adentro. El matrimonio Kirchner hizo política, fue pragmático. No estuvieron en el “grupo de los 8”, porque con cada deserción, Menem crecía. Luego no se aliaron a De la Rúa con el Frepaso. Caminaron con Duhalde y fueron paso a paso.

Si la táctica es pagar el precio para confundir al adversario, es generosa. Las repercusiones de desacuerdo en el exterior suman mucho. Recuerden que Macri convenció a Trump que se venía el populismo de Maduro a la Argentina, y lo forzó a arrimarle el hombro con u$s 57.000 millones del FMI. Los estadounidenses no tienen idea del peronismo, ni del populismo en general. En realidad un altísimo porcentaje de egresados universitarios argentinos tampoco. Máximo hizo un “in house” con dos de los políticos argentinos más importantes en varias décadas. Si alguno de los militantes mas poéticos se cebó, puede que sea sorprendido con otra jugada magistral.  

10 utopías homéricas que nunca deberíamos dejar de anhelar  

Que el FMI haga un “mea culpa” y ofrezca una “quita” de capital e intereses por su participación  vergonzosa en el ardid. 2. Que distinga entre un gobierno irresponsable, corrupto, vulgar; y otro que vino a ver si puede sentar al difunto en la silla. 3. Que la la Corte Internacional de Justicia de la Haya, pida “el caso argentino” y lo convierta en un “leading case” o caso destacado. 4. Que la ONU disuelva el FMI, originario organismo establecido en 1945 para contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial y, lo sustituya por otro, adecuado a los tiempos. 5. Que el pago de los intereses de la Argentina no financie el club de golf y los restaurantes de la burocracia que la oprime. 6. Que la pandilla que gobernó la Argentina, perpetrando el saqueo más grande de la historia sea investigada por la Justicia argentina. 7. Que le debiten automáticamente sus “time deposit” a los ex funcionarios que mientras gobernaban dijeron que no iban a traer  sus dólares al país y, a los presentados en los Panamá Papers-y se aplique al pago de capital e intereses con el FMI-. 8. Que la Suprema Corte  argentina declare la nulidad de la deuda. 9. Que los comunicadores, periodistas y economistas argentinos estén a favor de Argentina. 10 Que el establishment argentino defienda los intereses nacionales y vuelva a invertir el dinero que se llevó.

Muchos quisiéramos que esto ocurriera, pero es nuestra Disneylandia, dedicada a los ideales, a los sueños y a los acontecimientos difíciles que han forjado nuestra dignidad. La imposibilidad más clara lo expuso a Raúl Alfonsín, que no se atrevió a repudiar la deuda odiosa contraída a espaldas de la ciudadanía, por un gobierno ilegitimo. Tuvo que despedir a su amigo Grinspun, a instancias del FMI. En Grecia votaron sobre la aceptación o el rechazo de las medidas propuestas por los acreedores a cambio del rescate y, el Gobierno de Alexis Tsipras-quien en la oposición rechazó tres veces la conveniencia de un nuevo rescate, así también fue respaldado para un “no acuerdo” por más del 60% de los votos. Sin embargo Syriza, un Gobierno de centro izquierda entendió que “el sí” era un pacto maléfico, pero un  “no acuerdo”, implicaba un salto al vacío.

¿Qué es la macroeconomía y cómo funciona el sistema financiero internacional?

En el Boletín del FMI, del 26 de abril de 1976, página 116, el Director Gerente Hendrikus Johannes “Johan” Witteveen dijo: “libertad para elegir el régimen cambiario pero no libertad de acción” y como ni siquiera la libertad de escoger es absoluta, la reforma equivale a una renuncia a la potestad de decision nacional y, por lo tanto, a la soberanía, sobre campos de acción y dentro de márgenes tradicionalmente privativos de cada país[1]. 

Lo que se conoce como macroeconomía reposa sobre abstracciones, a veces en manos de intrépidos como “Johan” o “Lagarde” quienes se dedican a disociar la praxis, del orden social inmanente de toda experiencia humana. Paradójicamente el padre de la economía Adam Smith, era un teólogo moralista y su mejor libro: “Teoría de los sentimientos morales” ni siquiera se menciona. El texto le dio gran fama, mucho antes de “La riqueza de las naciones”.

Los macroeconomistas han afectado el lenguaje. Incluyeron y sustituyeron léxicos, para sostener la teoría neoclásica originaria. Porque nada de esto es nuevo. Plagiando a la medicina términos como: “diagnostico”, “tratamiento”, “estabilidad”, “excesos”, “salud”, “años de vida”, de la ingeniería tomaron “apalancamiento”, “amortización”, “ajuste”, “colocación”, “efectos”; todas nociones difusas y vagas sobrecargada de supuestos inadmisibles desde un enfoque humanístico. Ese es el modelo dominante cuyo buque insignia es el FMI.

El sistema financiero internacional tiene convicciones opuestas a todo lo que es respetable, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio. Si usted nunca trabajo en finanzas, vea las películas: “Wall Street”, “The Big short”, “El lobo de Wall Street”, “Margin Call”, “El capital humano”, “Enron”, “Los tipos que estafaron América”, “Inside Job”, “Con el dinero de los demás”.  

Los expertos del sistema financiero son captados en las universidades para aplicar modelos deductivos creativos que implican formalizaciones matemáticas. Con esa camándula fueron construyendo sentido común. Encima exportan a los egresados de las universidades de mejor marketing del mundo a nuestros países.

El cáncer se trata parejo en EEUU y Argentina-medicina-, los puentes se construyen con los mismos fundamentos-ingeniería-; pero en macroeconomía, los manuales estadounidenses son para el resto de los países, nunca para su propio provecho. Cuanta generosidad. Estamos pagando el precio del regreso al FMI (2018), no la mala o buena negociación de Alberto Fernandez  y  Martin Guzmán. Hay que decir que en el mundo, aun el sistema democrático hizo propias las nociones y las recetas que nos pasamos resistiendo. Enhorabuena. 

El FMI y el sistema financiero, no tienen ninguna relación con la palabra solidaridad, ni temas teologales, filosóficos, sociológicos, u honorables para el deudor. De hecho el FMI  se confederó con el riesgo moral o  “moral hazard”. Hay riesgo moral cuando una de las partes en una transacción asume riesgos de impago, a sabiendas que no serán responsables de las consecuencias negativas. El FMI como “prestamista de última instancia” expresamente ofrece rescatar a los países que registren desequilibrios, alentando así a gobiernos irresponsables para asumir riesgos caprichosos, como el endeudamiento que se desencadenó en 2016. La teoría de los incentivos aplica también. En este caso incentivos perversos.

Lo que tenemos establecido desde 2018 con el FMI son revisiones o intromisiones trimestrales, sin el compromiso de expresar conductas leales (en 2001 le soltaron la mano a Cavallo). Sus funcionarios son absolutamente ignorantes de los particularismos de cada país, de sus realidades sociales y, están ejercitados en cerrar la boca-corrupción selectiva-. Los prestamos malos están financiados con dinero de carpinteros y plomeros estadounidenses (esta apelación a carpinteros y plomeros pertenece a Paul O’Neill, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos de G.W.Bush).

Indiviso e inseparable, lo “normalizado” ha sido constituido en la generalidad ahistorica de los conceptos utilizados. No lo modifica nadie. Han sido enganchados paralelamente en estructuras sociales y ordenaciones cognitivas, reproduciéndolas una y otra vez, con esquemas prácticos de pensamiento, percepción y ejercicio. Todo esto ha logrado ser “normal”. Si un país se atreve a repudiar la deuda-por el motivo que sea-, sufrirá las consecuencias. Se hizo universal por medio de la omisión del origen que lo propicia.

En finanzas la “HP 12C” se instaló en nuestras oficinas de finanzas (en los ochenta). Se popularizó el razonamiento “HP 12C”. También las frases de los negocios financieros: “negocios son negocios”, “en los negocios no hay sentimientos”, “los números no cierran”, “págame o te pido la quiebra”. La tasa de interés fuertemente positiva se impuso como visión dominante y exclusiva desde junio de 1977 (RF 21.526).

La objetividad del FMI no difiere de su universo paralelo, con sus constelaciones, regidas por sus leyes, de las que damos cuenta quienes fuimos gerentes financieros de empresas argentinas. Lo padecimos. El cálculo sórdido, los apremios sin límites, ya no de un director del banco, pero asimismo de un oficial de crédito o el gerente de sucursal para “apretar al cliente que no cubre el “overdraft” (sobregiro de su cuenta corriente). Las sanciones se imponen sin miramientos ni equívocos, los veredictos son brutales y sin atenuantes

En conclusión; abstracción practica acrecentada por un microcosmos desalmado, fórmula de represión antigua. Recuerde al profeta Eliseo y la viuda del deudor: “…y ha venido el acreedor a tomar a mis dos hijos para esclavos suyos...” Como también alumbra el film “Las confesiones”, donde los economistas más importantes del mundo se reúnen en el G8, el director del FMI invita a un monje para confesarse. A la mañana siguiente al director del FMI lo encuentran sin vida y el monje no rompe el secreto de confesión. Su silencio, las confesiones satánicas de los economistas, surgen por la muerte de una de las personas más influyentes del mundo.

La emergencia del entorno neoliberal[2] ofrece posiciones para entender el mundo, pero la mayoría lo vive como una ceremonia distante. Los mitos del homo economicus, “la racional action theory”, los modelos que tienen que construir para argumentar sus prácticas, la ilusión que lleva al teórico a instalar un pensamiento en la mente, la conciencia de los actores del mercado y el FMI… “Welcome to the IMF, Macri did it!”  (¡Bienvenidos al FMI, Macri lo hizo!)

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani



[1] El Fondo Monetario Internacional, Derechos Especiales de Giro, pag.25, Eduardo Augusto Rossen, AZ editora, Buenos Aires , 1979

[2] Tigani, Eugenio Pablo, EDI, Doctorado en Ciencia Política, UB, Buenos Aires, 2015, “El entorno neoliberal” engloba FMI, BCE, Banco Mundial, BID, Fed, Treasury US, políticos conservadores hospedados en el marco teórico neoliberal, corporaciones internacionales, banca privada de inversión y comercial, compañías calificadoras de riesgo, profesionales de extracción de la ciencias exactas: físicos y matemáticos dedicados a las finanzas empleados en Wall Street, creativos de nuevos productos derivativos financieros ofrecidos por el sistema financiero, ejecutivos de finanzas corporativas, lobistas de la desregulación de los mercados contratados por las corporaciones para representar grupos de presión privatizadora en los Congresos y entidades oficiales, mercados financieros internacionales-bolsas de valores-fondos de inversión, capital de riesgo, private equity funds, venture capitalista, seed capital, hedge funds, fondos mutuales de pensión, fondos buitres, corredores de cambio, fijadores de tasas de interés y cambio-arbitrajistas-, sistema financiero en las sombras, comisión de valores, especuladores profesionales, universidades privadas formadoras y promotoras ideológicas del neoliberalismo, bufetes de abogados top, economistas funcionales-dan soporte técnico al entorno, empresas consultoras extranjeras y locales. La lista podría extenderse, este es solo el núcleo.

 

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