
Todo reino
dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí
misma, no permanecerá, dice el Best Seller de todos los tiempos.
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones
dinámicas, si son transitorios y constructivos. Basta escuchar a unos u a otros
para que el ciudadano de a pie esté
confundido sobre el tema #YPF.
En un mundo en crisis, los argentinos no nos encontramos en medio de problemas
domésticos tan considerables. El gobierno luce persistentemente entorpecido, se
le exhiben todo tipo de errores políticos, reales e imaginarios, sin piedad
desde que asumió su mandato. En este momento, con un inédito consenso en el #Congreso
Nacional, el grado de disconformidad de los medios, trasmite una sensación
proporcional de opiniones muy diferentes que las reales.
Cualquier #gobierno sabe que puede atravesar momentos de cuestionamientos, tampoco
ignorara que hay momentos donde la oposición se revelara intempestivamente; pero ¿los
medios locales enfrentando la opinión de los representantes del pueblo argentino...?
En nuestro país siempre han alternado expresiones sosegadas y pacientes, con
indefendibles actos de intemperancia; pero esta vez parece que la dirigencia mediática
que lidera la resistencia, trata de imponer su visión extranjerizante en forma casi
autista. No se dan cuenta de lo mal que quedan parados.
-¿Qué le pasa a la gran prensa de los argentinos?
Pasa que distorsionando su misión, la corporación de medios y sus conductores le
imponen órdenes de opinion a los políticos, empresarios, sindicalistas y profesionales. El
liderazgo mediático disidente exhibe en esta hora los rasgos más duros e
intolerantes; sus títulos son de una mendacidad y egoísmo inusitado, desnudan un
rencor y violencia que conducirían al gobierno al desastre si titubeara.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan los enfrentamientos de sus representantes politicos y profesionales, día tras día. Algunos
referentes están al borde del abuso de su presencia-influencia mediática, encendiendo las
pasiones más hostiles de sus lectores, oyentes o televidentes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas
por conflictos generados en el liderazgo mediático en estos tiempos, lo se. Incursionan
en temas de “escuchas ilegales” que tienen que ver con asuntos económicos y hechos políticos
como los nuestros (recuerde Murdoch en el Reino Unido). Pero estos
enfrentamientos se cobran inocentes que están muy lejos de aquellos que viven enfrascados
en su codicia, subestimando el alcance de un conflicto potencial.
La violencia mediática ha sido antes de hoy cómplice del estallido social, y constituye
la gran tentación de los violentos fundamentalistas que encuentran respuesta para justificar su
derrota intelectual. En Argentina esta claro ya que muchos oportunistas insisten
en aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los
objetivos declamados.
Estas manipulaciones mezquinas escapan a toda lógica, atentan contra toda la
sociedad; sobretodo contra la menos atenta, desafiando las libertades vigentes.
Si no hubiera una amplia y generosa libertad de prensa y expresión, los
titulares de los diarios de hoy serian inviables.
En escenarios como el de #YPF-REPSOL, ya lo sabemos los argentinos, las caras históricas aparecen en el acto,
con algunas variantes de nuevos legatarios. En algunos casos coinciden hasta los apellidos de sus nuevas generaciones.
No puede ser que a cualquier tema económico le aceche un argumento de
rompimiento. Debería estar claro ya que un
modelo económico anti argentino e impopular no podría imponerse hoy dia, ni siquiera acompañado de una represión feroz.
Con la experiencia de la historia reciente-la que nadie, ni siquiera los medios
se atreven a negar-, es hora de exhortar a los provocadores: ¡Recuerden los
resultados de los enfrentamientos torpes!
Pese a las tensiones, la sociedad argentina no debe caer en la trampa, tenemos
que exigir la construcción de un espacio democrático de progreso armónico y tolerante,
para ello existe un digno atractivo: “poder vivir y trabajar en paz”