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martes, 27 de abril de 2021

DÓLAR BLUE, UNA LUZ ROJA. ES EL FRENO DE MANO

 

 




El freno de mano sigue puesto. No removerlo en un tramo corto puede no ser significativo. Pero si continúa instalado, las pastillas de allí abajo se escaldan y el desgaste es excesivo. Es necesario reconocer el actual estado de tensión entre la lógica democrática de un Gobierno popular y los métodos utilizados en los cuatro años del viaje de egresados del colegio de San Isidro. Sus nociones de Gobierno consistieron en crueldad, egoísmo y codicia de ganancia deshonesta, fetichismo de mercado, expresiones y acciones de segregación, fobia anti sindical; como característica. Inmediatamente -ya desde la oposición-expresiones insensatas de arrebato adolescente, aun de personalidades políticas sexagenarias. Asistimos a un negacionismo que nos asombra  con su desprecio por la vida-el derecho humano más precioso-. Hasta el momento se siguen violando principios éticos universales como la verdad, la misericordia y la paz. Aquellos que destruyeron la reputación y el lema de un buen colegio: “Misioneros de la Vida y la Esperanza”, en complicidad con quienes liquidaron lo que quedaba del partido centenario y, ciertos desinformadores rústicos indocumentados, desestabilizadores full-time, que se atreven a sugerir autoritarismo, están poniendo la democracia al rojo vivo.

EL DÓLAR BLUE Y LOS GOLPES DE MERCADO

La embestida de la oposición intentando un golpe de mercado en el último trimestre 2020, fracasó, pero parece que quiere regresar. Además en tres días ganaron 13%, lo mismo que conlleva seis años de espera en un país desarrollado. Los embates contra el Ministro de Economía se llevaron un chasco categórico con la reestructuración de deuda privada y la evolución de las variables macro, pero no se quedarán de brazos cruzados. El módulo Ministerio de Economía ha demostrado un nivel de  seriedad incomparable con las experiencias anteriores. Los economistas refractarios pusieron en tela de juicio las habilidades de Martin Guzmán, que además coordina el BCRA y quedaron muy comprometidos. Están guardados hace unos meses. Hoy tienen que  reconocer que la prudencia de Martin los ha dejado en ridículo. En el primer trimestre del año, el Tesoro no requirió financiamiento monetario del  BCRA. Y si bien el Central emitió para comprar dólares en el mercado oficial, la base monetaria no aumentó porque  fue posible absorber pasivos de la entidad y vender títulos dolarizados contra pesos serenando las brechas cambiarias, que se mantuvieron estables hasta hace tres días hábiles. Incluso la semana pasada se observaba una importante reducción del exceso de  oferta de pesos.

El nivel de profesionalismo en el manejo monetario y la compostura  cambiaria hicieron esfumar el escenario de hiperinflación que auguraban en casi todos los medios de comunicación un sinnúmero de protagonistas del gran elenco estable.

Dos tercios de las necesidades en dólares se solaparon con  reservas, el  remanente de la demanda del sector privado alcanzó con la oferta de reservas del BCRA en el  mercado cambiario, sirviendo también los pagos de la  deuda pública. Mientras tanto, buena parte de los  vencimientos de deuda con organismos multilaterales  se resufragó. Pero ya doblamos el codo y tomamos la recta de campaña. La economía y el dólar blue son objetivos permanentes de tiro al blanco.

PARA REPOLITIZAR HAY QUE DESNATURALIZAR LA TURBA DE LINCHAMIENTO

El ingreso de la esfera privada en la política presupuso la despolitización de un gran sector de la vida social, económica y cultural, hasta afectarlas de una manera inédita. Todo había dejado de ser imparcial, pero más que nada la justicia. Ha quedado demostrado que la democracia y el neoliberalismo argentino son básicamente incompatibles, porque la democracia elimina las despolitizaciones características de los gobiernos neoliberales argentinos que se aíslan de los reclamos populares.

La política del Frente de Todos implica una ampliación de la agenda para incluir los asuntos de toda la sociedad. Después de cuatro años de ocultamientos, negociados y naturalización de la financiarización con garantías jurídicas, todo vuelve a ser político. Cuando los asuntos retornan para ser políticos, las sinrazones y su invisibilizacion comienzan a estar apremiados.

el freno de mano, EL CONGRESO Y EL PODER JUDICIAL

El Frente de Todos llegó con el freno de mano puesto, pero ya no podrá morderse la lengua. El remanente del régimen siente tanto desprecio por el advenimiento de otra etapa popular, como los medios hegemónicos que persisten en realizar operaciones para irritar a la ciudadanía constantemente.

El intento de Alberto Fernandez por unir a las dos partes eminentemente antagónicas fue desafiante, en medio de una pandemia. Sin embargo todo sigue igual, llevamos cinco trimestres consecutivos adicionales, después de 13 años de periodismo de guerra (Julio Blanck). El Congreso reapareció para ser la herramienta adecuada, dar legitimidad y legalidad a las acciones de Gobierno. El Poder Judicial que actuó como soporte del Poder Ejecutivo mirando para otro lado, debería retroceder a su lugar y dar paso a la verdadera democracia republicana y representativa. Está claro que todas las encuestas-oficialistas y anti oficialistas-rechazan la actuación del Poder Judicial. El Congreso debe eliminar todo vestigio de doctrina jurídica basura, como la que ha consentido la presunción de culpabilidad, en lugar de inocencia. Humillaciones con reality show incluido, encarcelamientos sin juicio, espías ilegales, y nombramientos de jueces de la Corte por decreto, entre otras aberraciones.

El Presidente Alberto Fernandez deberá replantearse si la radicalización de esta guerra abierta es el camino por el cual su forma de proceder, pluralista y consensual, ha traído más tolerancia, mas solidaridad y entendimiento, o es la ratificación de la dimensión del antagonismo que lejos de negar la totalidad es intrínseca a ella.

Se consiguió hacer tiempo esperando unos resultados relevantes de la iniciativa amigable. También se sobrelleva con cierta resignación el ritmo y la dinámica de considerable cantidad de funcionarios aparentemente apáticos, pensando que su comportamiento constituía una experiencia superadora. Pero, -¿Cuál es la moraleja?-

LA DEVOCIÓN DE LAS CACEROLAS

Volvimos a escuchar la devoción de las cacerolas, espoliadas por los medios hegemónicos, expresando su repudio porque la justicia federal suspendió las clases en la ciudad. Una explosión de histeria minoritaria, que no muestra otra cosa que el odio desnudo y la rebeldía hueca hacia un Gobierno que no le es afín. Como durante la “125”, la división no es entre ricos y pobres, sino entre “ellos y nosotros”, entre quienes se auto perciben “gente como uno”, convirtiéndose en seguidores de quienes los niegan e ignoran y, otros que se miran en el espejo aceptando su propia realidad.

La deliberación sin limitaciones sobre cuestiones de Gobierno, se oponen al requisito democrático de establecer fronteras entre quienes ganan las elecciones y quienes las pierden. El consenso en una sociedad democrática es la expresión de una hegemonía, no la inclusión “del todo”. Cuando Juan Domingo Perón dijo en 1972: “vuelvo desencarnado, como prenda de unión nacional”, un periodista le preguntó si eso incluía a todos y, empático, con su meridiana claridad el tres veces presidente expresó, “naturalmente que todos es imposible”. No existe el consenso sin exclusión, la contradicción es permanente y a esta altura luce insuperable. Buen intento. Ejercer el pluralismo y el dialogo, pero ya vemos.

El estado de la cuestión, en plena explosión de la pandemia determina que es imposible aplicar un modelo de democracia deliberativa donde todos se sienten conformes.

Es la oposición y no el oficialismo quien ha decidido que para lo político solo existe la posibilidad que han adoptado desde el comienzo: Confrontación, antagonismo. Y en realidad tienen razón. La democracia, consiste en construir una identidad entre los gobernantes y los gobernados. Si el pueblo de la Nación Argentina va a gobernar, porque vivimos en democracia, es necesario determinar quienes pertenecen al pueblo, para enfocarse en sus problemas y demandas, desligándose de las limitaciones sosegadas y pacientes autoimpuestas para con una minoría iracunda.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani en twitter

 

lunes, 31 de agosto de 2020

TAPABOCA MARTIN GUZMÁN. PUNTO FINAL A LA RENEGOCIACIÓN DE LA DEUDA

 



Hace justo siete meses (29-01-2020) desde la ciudad de New York, titulamos esta columna, “Martin Guzmán le va a tapar la boca a todos”. Una renegociación de u$s 65.000 millones lleva tiempo, por eso fuimos ilustrando el paso a paso, y como ha sido digna y exitosa, más de lo que cualquier antagonista patrocinado pueda soportar. A la sazón, el cardumen emponzoñado por la masiva aceptación de la oferta, habla y escribe como si la Argentina entre 2015 y 2019 hubiera sido un portento que vino a destruir el nuevo gobierno. -¿Como lo hace?- Compara mes contra mes o trimestre contra trimestre de un año sin pandemia (lo cual estaríamos entendiendo) pero sin mencionar los efectos de la pandemia a nivel local e internacional. 

El cardumen

Hacen caso omiso de la pandemia como si el único lugar donde hubiera problemas económicos fuera la Argentina. Inclusive he escuchado prescribir “que no se hable más de la administración anterior”, “que el ex presidente tuvo mala suerte…”, “que el presidente actual después de nueve meses debería dejar de lado” el cataclismo y ocultar la desidia. Poco juicioso. Por momentos muchos profesionales tienen las mismas frases, los mismos discursos desde la dictadura cívico-militar. Mientras tanto, la economía estadounidense sigue transitando la peor recesión de su historia, los primeros datos sugieren que la recuperación parcial no se ha desacelerado, si no estancado, y pronto exteriorizará la impaciencia popular a medida que se agoten las prestaciones por desempleo.

Es duro el padecimiento de quienes no le otorgan valor a las ideas y opiniones que no confirman las propias. Esa tergiversación intelectual es frecuente en el profesional promedio argentino. En muchos casos el sesgo de confirmación lleva a ignorar completamente las ideas contrarias, haciendo que sólo tengan un punto de vista. Aprendieron y siguen firmes con Milton Friedman como la única forma válida para teorizar en economía, quien establecía que los teóricos no debían preocuparse por el realismo de las hipótesis que emplearan, sino por su capacidad de predecir. Aun peor, si esto fuera real, porque no pegan una.

Nada nuevo bajo el sol

El ascenso de esa forma de teorización positiva desembocó casi de manera imperceptible en una deriva normativa, que se exportó a todo el mundo a través de la serie de TV “Free to chose”, producida por Anthony Jay y emitida por las televisiones públicas estadounidense (PBS) y Británica (BBC) en 1980. El mundo estaba entonces al corriente de un boom de neoliberalismo liderado por Margareth Thatcher y Ronald Reagan. En estas series se exponían las bondades del mercado y se advertía contra las injerencias del Estado. Consignas como: “Desregulación o miseria”. El Instituto de Economía de Mercado (IEM) de España, bajo la dirección de Pedro Schwartz, le compró a la BBC los derechos y los vendió a RTVE. La serie se emitió bajo el titulo “Encuentros de Libertad” en 1982, al tiempo que viajo a España Milton Friedman a misionar su doctrina, que ya tenía ensayada en Chile, Argentina y Uruguay.

Como aprendimos de Sampedro, no nos cansemos de recordar que la economía es una ciencia social. Que esta es una verdad antedicha, pero olvidada permanentemente con consecuencias catastróficas por los más enaltecidos exponentes del status quo. Los jóvenes profesionales y universitarios deben saber que todo conocimiento económico, ajeno a un enfoque social de reflexión, no pasa de ser un recurso instrumental, sin perjuicio de que como herramienta pueda ser muy valiosa. Una maquina no funciona como un animal, una planta, ni una sociedad. La economía no se puede pensar desde la ingeniería o la bilogía, como se intenta.

Esa aspiración inconsciente de hospedar a la economía en la situación indolente que la surcan los físicos y cientistas naturales, desemboca en la omisión de los aspectos sociales y espirituales. Recuerde que Adam Smith era un teólogo moral relevante de Occidente.

Sin embargo a través de los medios se instalo ese deslumbramiento de sus cultivadores con metodologías inadecuadas y graves consecuencias como las que hemos visto. No es lo mismo lo mecánico, biológico o social. Si acepto esta proposición, tengo que ponerme a pensar acerca de lo que he aprendido en la universidad y, eso es lo que en muchos casos el sesgo de confirmación lleva a ignorar. Es grave darse cuenta que no se puede estudiar la realidad social con instrumentos conceptuales únicamente aptos para analizar sistemas mecánicos o cuestiones biológicas. Lo mecánico no se transforma con el transcurso del tiempo, los movimientos se repiten. Lo biológico, nace se desarrolla y muere. En cambio las sociedades varían en forma imprevisible, porque se auto transforman. Pensar el desarrollo social como el funcionamiento de una maquina o la trayectoria biológica es desatinada.

Las universidades y el poder constituido

¿Porque las universidades siguen enseñando lo mismo? En primer lugar por la atracción intelectual de los métodos matemáticos, que inspiran al científico a experimentar la confortable sensación de estar manejando verdades precisas y descubriendo nuevas invulnerables cadenas de razonamiento. Hay que reconocer que es una tentación grande. La matemática suele ser más divertida que la “playstation 5” para los que estudiamos ciencias económicas. En segundo término, la cuestión no es tan inocente como la primera, tiene que ver con la  naturalización y legitimación de un sistema social de mercado, beneficioso para el establishment mundial. Se conduce automáticamente a que el mercado es el mejor asignador de recursos, lo cual no sería cierto ni siquiera en la hipótesis más difundida, “la  competencia perfecta”-nunca verificada-, pues el ajuste de la oferta y la demanda puede dar lugar a que los ricos coman cinco bifes de lomo por día y los pobres no prueben un trozo de carne en un año.

Todo esto que es tan trivial, no se interprete como desdén,  es mas; admiramos la eficacia expositiva y la capacidad de decorar con un gran aparato científico ciertas verdades parciales, en el fondo triviales. Pero es lamentable ver ese ingenio consagrado a esconder lo fundamental, a fuerza de enceguecer el sentido común con cuestiones accesorias y derivadas. Pues bien el dogma monetarista no solamente es un escandaloso ejemplo de ignorar que la ciencia económica es social, sino que llega a alcanzar extremos indignantes para cualquier cristiano. Tal es la colonización mental de la teoría económica anglosajona en la Argentina, que si no fuera así, alguien se preguntaría-antes de soltar una carcajada-la crueldad del sarcasmo que titula Friedman: “Libertad de elegir”. Una verdadera crueldad. Como si un habitante de la villa 31 pudiera, elegir vivir en el tugurio nada más que por su condición bohemia.

Sin dinero no hay elección posible. La libertad de elegir del pobre es entre algo poco valioso o nada. El mercado no es un desastre en absoluto, el problema es el anacronismo histórico y, por lo tanto un mal relativo de nuestra época y principalmente de nuestro país. Basta recordar que prevaleció ante el feudalismo, liberando creatividad pero legitimando el poder del dinero frente al poder feudal, apoyado en posesión de la tierra.

Fake Science

Los macroecolobbistas y perioecolobistas defienden la economía de mercado como un orden natural, permanente, propio de una sociedad optima, y eso es “fake science”. La falta de sentido histórico de la economía convencional es una idea presente de la necesidad de una visión histórica para interpretar correctamente la realidad social.

Pero no creemos necesario persuadir a nadie que la teoría económica convencional se encuentra en crisis, desconcertada desde la quiebra de Lehman Brothers y agravada por el Covid-19, acudiendo activamente a la solución keynesiana frente al desempleo y la recuperación de la economía.

Esto solo se resuelve con una nueva teoría que nos saque adelante del anacronismo ligado al sistema de mercado, hoy tan inaceptable como la reducción del hombre al “Homo eonomicus” y la creencia religiosa-contraria a Dios mismo-en una mano invisible que establece el orden  permanente. Esa reflexión nos lleva a sospechar que son los intereses del establishment los que deciden que es lo que se estudia, y permiten la supervivencia de estas fundamentaciones gravitantes en el subconsciente del campo del pensamiento.

*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros.Investigador PID del Doctorado en UADE. Puede seguirme en Twitter como @PabloTigani .También en Facebook: https://www.facebook.com/epablotigani

 

jueves, 20 de agosto de 2020

PRODUCCIÓN Y TRABAJO VERSUS GOLDEN BOYS

 


En el capitalismo de producción y trabajo no existían los golden boys. Los bancos desempañan el papel reservado al mercado financiero, no los picaros. En Argentina hubo un tiempo donde ni el país ni las empresas salían a colocar títulos empapelando el mundo. Iban a los bancos o a los organismos multilaterales de crédito a buscar financiamiento para ser aplicado provechosamente en un proyecto. Vivíamos en una sociedad más igualitaria. Los argentinos éramos los mejores pagados y trabajábamos y teníamos tiempo para la familia, el futbol y los amigos. Teníamos altas tasas de sindicalización, instrumento de disuasión muy eficaz para lograr equilibrios en la distribución del ingreso. Pero un día llegaron los yuppies y la financiarización de la economía. Así estamos cuarenta y cinco años después.- ¿Cómo seguimos?-

Una opción es el esquema básico que buscó aumentar al máximo sus beneficios en un plazo corto de tiempo y lo consiguió. El mismo que desde la oposición ahora pide planes a largo plazo, cuyo horizonte como oficialismo nunca pasó del trimestre, una perspectiva estadounidense en el que el (quarter) es la constante preocupación. Los resultados trimestrales. Esta visión no se esfuerza demasiado en pensar por el futuro de la gerencia intermedia ni los empleados de la empresa, mucho menos por la armonía social ni la eficacia económica. Pero de ninguna manera representa el pensamiento empresario en forma exclusiva. Miremos a Hugo Sigman, el médico psiquiatra que modificó el paradigma farmacéutico.

La teoría hegemónica tanto en la enseñanza como en la investigación económica argentina es inconcebiblemente estadounidense. Simplemente no somos EE.UU., existen otros países y asuntos económicos que no están contemplados. Para ese ideal no puede haber más que una lógica pura y eficiente que es la economía de mercado, todo el resto que mezcla el carácter institucional, lo político o social, la racionalidad de los precios, no es más que corrupción y decadencia.

Hay que beneficiar a los ricos para que sean más ricos y los pobres que se pongan a trabajar en lugar de esperar programas sociales diseñados para ejercer la pereza. Esta hegemonía cultural  sobrevivió a todas las vicisitudes de la historia de los últimos cuarenta y cinco años y no deja de reforzarse, como si la chilenización argentina fuera un proceso inexorable, superando cualquier crítica.

En solo cuatro años se ha dilapidado el 43% del PBI. Mientras continuamos mirando los fuegos artificiales del obelisco, los beneficiarios del hundimiento siguen aplaudiendo desde Miami y felicitando a Pepita la pistolera desde la Costa Azul. El cosmos infantil organizado quedó detrás del decorado de Costa Salguero y dejó una realidad muy distinta. Degradación social, primer puesto en fuga de capitales y último lugar en vacunaciones. Otra vez los golden boys superdotados de las finanzas hicieron fortunas en dos años y dejaron el país en la ruina. A pesar del anti peronismo visceral de los industriales argentinos, aunque no lo reconozcan en público, esta situación les dinamitó la cotización de sus empresas.

La frontera que separa a un país en decadencia de uno prospero está representada, en parte, por la preferencia por la construcción de un futuro y por el goce del presente. Hay que entender que estamos en un sistema capitalista donde es más que razonable que esa preferencia empresaria se mida en término de impuestos, préstamos y tasas de interés. No somos un país comparable a otro. Vivimos en un gran territorio con extraordinaria concentración de riqueza y mayoría electoral peronista. Para la generalidad de los ricos y una considerable parte de la clase media la noción de justicia social es considerada casi revolucionaria, indecente, para quienes el único sustituto aceptable en la lucha contra la pobreza es por medio de la caridad y las iglesias. Cualquier cuestión referida a la Seguridad Social es interpretada como “contra las clases dirigentes”.

En lo único que nos parecemos a EE.UU. es en la baja tasa de ahorro, la diferencia es que nosotros no podemos darnos el lujo de decir que el déficit comercial es una señal de vitalidad económica y cuando recibimos capitales financieros en dos años huyen. Tampoco tenemos dólares ni los imprimimos por billones para pagar las cuentas.

La opción sigue siendo la economía de producción y trabajo gestionada a largo plazo (aun sin presentar el plan que piden quienes perdieron las presidenciales), pero con objetivos muy claros, concretos y diametralmente opuestos a los deseados por la oposición. Esto implica poner el horizonte más allá de las Islas Caimán y de los Panamá Papers. Par eso hay que llamar a los empresarios y sentarlos en una mesa de concertación económica y social, como había anunciado el presidente Alberto Fernandez.

La cuestión que se debería plantear es el régimen economico, que nunca es homogéneo ni gestionado de la misma forma, durante más de tres periodos. Y, solo hay dos maneras de construir riqueza: siendo competitivo en la producción o habilidoso para la especulación. La total liberación de las transacciones, las devaluaciones, la caída del salario, no bajaron los costos como creía el grupo productivo más grande, ni trajeron la posibilidad de comprar con crédito UVA como pensaban los economistas de Cambiemos.

En otro orden de cosas nunca jamás, se habían visto tan reducidos los lazos afectivos que unían a los accionistas propietarios con sus empresas. Durante el periodo anterior ni siquiera fue el objetivo parcial la renta operativa de sus empresas, sino la jugada financiera y la formación de activos externos (fuga). Esa búsqueda desmedida estuvo totalmente desconectada de las realidades argentinas concretas por cuatro años. El delirio financiero especulativo, que ha generado ganancias enormes sin fundamento real, trajo efectos desmoralizantes en el empresariado productivo nacional y de las PyMES. Este aspecto no debe ser subestimado, no es menor.

Históricamente en la Argentina ser accionista o propietario de una empresa, nunca tuvo la lógica estadounidense, la empresa no es un paquete de acciones (Keynes). En EE.UU. el dinero es el fin en sí mismo, las empresas y las cosas son medios. Da igual comprar una empresa o una obra de arte. Se adquiere y desguaza sin que se derrame una lágrima. Los colaboradores, son “capital humano” o “recursos humanos”, más que “seres humanos” con familia, proyectos y una vida, como en Alemania, Italia o Francia. La impaciencia del bolsista no es la del constructor, o del empresario metalúrgico, todo tiene un espíritu monetario que suplantó hace mucho tiempo el espíritu del dueño. Los empresarios norteamericanos son renuentes a asumir riesgos industriales, por eso sus grandes marcas se manufacturan en las factorías medievales del sudeste asiático.

En 2016 la desregulación se convirtió en un concepto de fe, un credo de los CEOs que gobernaron el país. El libertinaje llegó al colmo, dos años jugando a la ruleta rusa financiando inversiones en LEBACS con deuda externa para después pasar capital e intereses a dólares y regresarlos al lugar donde vinieron. Esa conmoción de alrededor de u$s 100.000 millones indiscutiblemente propagó las perturbaciones que hoy nos escandalizan.

Es justamente ese comportamiento lo que se debería contrastar con una recuperación real y que pueden producir las empresas más lucidas, como fue entre 2003-2007. Recuerde que mientras los pronósticos de los macroecolobbistas en esos años daban caídas o leve subas del PBI, la economía creció a tasas chinas 30%. Hoy tenemos el ejemplo de una automotriz alemana que invertirá u$s 1.000 millones para la modernización de dos plantas industriales. La firma está exportando cajas de cambio manuales desde Córdoba y ya incorporó un segundo turno de producción.

Todos sabemos en la Argentina quienes son los empresarios que se identifican con su empresa, en cambio hay legionarios que hoy están y mañana huyen a otra parte, con todo lo que ganaron en la Argentina. Inclusive existen directivos legionarios sin sentido de pertenencia, ni afecto por la empresa donde trabajan. Son ejecutivos que cuando ven venir la crisis se escapan con su dinero.

Nada ha de ser tan determinante para la Argentina y se puede discernir muy bien entre empresarios y legionarios. Con los mismos títulos en la tarjeta de visita, hay diferencias esenciales. El verdadero obstáculo no es ser el heredero, si desempeña la función social que tiene que acometer. En la Argentina hay empresas nacionales que bajo el régimen de los emperadores antoninos designan a un hijo que luego se les convierte en legionario. Y, en lugar de proseguir la obra de su familia, capitalizar y crecer; elige la opción offshore.

En el modelo de producción y trabajo, los propietarios buscan ganancias mediante el desarrollo de la empresa y no del nomadismo financiero. No existe oposición entre ganancia social y éxito empresarial, sino un sentido de tiempos diferentes. En ningún país del sistema se discute la propiedad, ni la empresa se disocia de su función social. Cambian las formas, pero esto es general. Cualquier lector sabe que por debajo de cierto nivel de pobreza el marginado se convierte en irrecuperable. No queremos vivir en esa sociedad.

Nadie discute la inclusión del sector empresarial en una concertación, pero ya no se trataría de un capitalismo de legionarios como el que vimos. Los verdaderos países serios como Alemania y Francia tienen empresarios y trabajadores con valores en común y sus sociedades son más igualitarias que las británicas y estadunidenses. No son países comunistas, todo lo contrario, son economías de mercado con contenido social e instituciones poderosas. La seguridad social fue inventada por Bismark en 1881. La síntesis equilibrada de un capitalismo con justicia social, asombrosamente nunca es mencionada por los ecolobistas, porque su equilibrio es seductor y su eficacia no es menor. En esas economías no se necesitan ecolobistas.

*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros.Investigador PID del Doctorado en UADE. Puede seguirme en Twitter como @PabloTigani .También en Facebook: https://www.facebook.com/epablotigani

 

 

 

 

 

viernes, 27 de abril de 2012

#YPF, #Kirchner, #Congreso


Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá, dice el Best Seller de todos los tiempos.
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones dinámicas, si son transitorios y constructivos. Basta escuchar a unos u a otros para que el ciudadano de a pie esté confundido sobre el tema #YPF.
En un mundo en crisis, los argentinos no nos encontramos en medio de problemas domésticos tan considerables. El gobierno luce persistentemente entorpecido, se le exhiben todo tipo de errores políticos, reales e imaginarios, sin piedad desde que asumió su mandato. En este momento, con un inédito consenso en el #Congreso Nacional, el grado de disconformidad de los medios, trasmite una sensación proporcional de opiniones muy diferentes que las reales.
Cualquier #gobierno sabe que puede atravesar momentos de cuestionamientos, tampoco ignorara que hay momentos donde la oposición se revelara intempestivamente; pero ¿los medios locales enfrentando la opinión de los representantes del pueblo argentino...?
En nuestro país siempre han alternado expresiones sosegadas y pacientes, con indefendibles actos de intemperancia; pero esta vez parece que la dirigencia mediática que lidera la resistencia, trata de imponer su visión extranjerizante en forma casi autista. No se dan cuenta de lo mal que quedan parados.
-¿Qué le pasa a la gran prensa de los argentinos?
Pasa que distorsionando su misión, la corporación de medios y sus conductores le imponen órdenes de opinion a los políticos, empresarios, sindicalistas y profesionales. El liderazgo mediático disidente exhibe en esta hora los rasgos más duros e intolerantes; sus títulos son de una mendacidad y egoísmo inusitado, desnudan un rencor y violencia que conducirían al gobierno al desastre si titubeara.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan los enfrentamientos de sus representantes politicos y profesionales, día tras día. Algunos referentes están al borde del abuso de su presencia-influencia mediática, encendiendo las pasiones más hostiles de sus lectores, oyentes o televidentes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas por conflictos generados en el liderazgo mediático en estos tiempos, lo se. Incursionan en temas de “escuchas ilegales” que tienen que ver con asuntos económicos y hechos políticos como los nuestros (recuerde Murdoch en el Reino Unido). Pero estos enfrentamientos se cobran inocentes que están muy lejos de aquellos que viven enfrascados en su codicia, subestimando el alcance de un conflicto potencial.
La violencia mediática ha sido antes de hoy cómplice del estallido social, y constituye la gran tentación de los violentos fundamentalistas que encuentran respuesta para justificar su derrota intelectual. En Argentina esta claro ya que muchos oportunistas insisten en aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los objetivos declamados.
Estas manipulaciones mezquinas escapan a toda lógica, atentan contra toda la sociedad; sobretodo contra la menos atenta, desafiando las libertades vigentes. Si no hubiera una amplia y generosa libertad de prensa y expresión, los titulares de los diarios de hoy serian inviables.
En escenarios como el de #YPF-REPSOL, ya lo sabemos los argentinos, las caras históricas aparecen en el acto, con algunas variantes de nuevos legatarios. En algunos casos coinciden hasta los apellidos de sus nuevas generaciones.
No puede ser que a cualquier tema económico le aceche un argumento de rompimiento. Debería estar claro ya que un modelo económico anti argentino e impopular no podría imponerse hoy dia, ni siquiera acompañado de una represión feroz.
Con la experiencia de la historia reciente-la que nadie, ni siquiera los medios se atreven a negar-, es hora de exhortar a los provocadores: ¡Recuerden los resultados de los enfrentamientos torpes!
Pese a las tensiones, la sociedad argentina no debe caer en la trampa, tenemos que exigir la construcción de un espacio democrático de progreso armónico y tolerante, para ello existe un digno atractivo: “poder vivir y trabajar en paz”