miércoles, 14 de diciembre de 2022

LA ECONOMIA Y LA MUFA DE MACRI

 


Por: Pablo Tigani*


Para empezar, el amarillo representa poderes mentales y psíquicos, visiones, poderío y riqueza explican en el ocultismo. Luego lo primero que hizo al asumir fue ordenar una limpieza energética a su maestra. No se puede enojar, el mismo abrió puertas espirituales. Literalmente, mufa es el punto de entrada de la línea eléctrica a la casa o instalación. De la Rúa le dio las llaves de la Ciudad al Dalai Lama; el último presidente contrató a Ravi Shankar, a una bruja ecuatoriana, hizo jefe de campaña a un alquimista. Juntos, hicieron todo lo que Dios reprueba, según La Biblia, que dice: “…practicó la hechicería, usó la adivinación, practicó la brujería y trató con médium y espiritistas”. (2 Crónicas 33:6) …un mal vendrá sobre ti que no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que no podrás remediar; vendrá de repente sobre ti una destrucción que no conoces. (Isaías 47) “… hago fallar los pronósticos de los impostores, hago necios a los adivinos, hago retroceder a los sabios, y convierto en necedad su sabiduría”. (Isaías 44:24-25). Todo eso le pasó en su presidencia, pero hay esperanza: “El Señor es tierno y compasivo; es paciente y todo amor. No nos reprende en todo tiempo ni su rencor es eterno, no nos ha dado el pago que merecen nuestras maldades (Salmo 103:8- versión Dios Habla Hoy).

LA LECTURA FRAGMENTARIA del manual del niño monetarista

Cada vez que se formuló el mismo discurso terminó en forma deficiente por esa razón, entre otras muchas. La maqueta nunca coincidió con el edificio. Los precedentes cercanos son muy desafortunados: 1976-1983, 1999-2001, 2015-2019. Todos terminaron con caída de: PBI, PBI per cápita, inversión, consumo, reservas, salario y empleo. Creció la deuda pública externa y la fuga de capitales, con más pobreza e indigencia.

“Así como antes podíamos suponer que el público no preveía las consecuencias del futuro nivel de precios, ahora tenemos que considerar los ajustes de las expectativas de inflación”. La conclusión más importante de Robert Mundell se refiere, no a la determinación del esquema preciso de las tasas de interés (reales y nominales) de los títulos a corto y largo plazo que resultan de la tasa de expansión monetaria, sino al papel fundamental de la tasa de expansión monetaria misma, que mediante su influencia opera sobre las expectativas y el precio de los activos en la determinación del nivel de equilibrio del ingreso monetario. Esta función se diferencia de los conceptos acerca del papel de la política monetaria que solo dan importancia a las alteraciones en las existencias de activos monetarios.

Dadas las expectativas instaladas, solo un prestidigitador político, creativo y audaz como Massa, sacudiendo su capa; ha podido sortear temporariamente los difuntos que dejó el “Modelo M”. Sortear una crisis terminal, ha sido el gran desafío de todo el periodo post Cambiemos. Y no ha sido una tarea menor, teniendo en cuenta la pandemia, la guerra en Europa, y todas sus consecuencias.

Atenuar el sufrimiento e impedir que la dinámica de una crisis financiera haga estallar el país en pedazos, sigue siendo una tarea ímproba desde 2019. Creatividad y heterodoxia aplicada al desastre. Dólar soja, dólar Qatar, compras del BCRA de bonos del Tesoro para soportar sus valías, un poco de crédito de fomento para que la PYME del sector privado no sucumba…

Crónica DE UN DESASTRE ANUNCIADO

Cuando la Argentina se cae del mundo en enero de 2018, las enormes necesidades de financiamiento, emergentes de un gasto publico incoherente financiado con crédito del sector privado, acumulaba un extraordinario crecimiento de la deuda y la emisión monetaria del BCRA, que era absorbida con LEBACS y pases, a la cotización del dólar $15/$16, superaban los u$s 80.000 millones. Por esa razón, el ritmo de incremento de la deuda en pesos es preocupante, aunque menos que en 2017 (en dólares), porque la tasa nominal de interés se elevó, pero en menor medida que la tasa de inflación, por ende, la tasa de interés se redujo durante la inflación.

Esto no quiere decir que la deuda en pesos no es un problema. Solo aclarar que es un viejo problema heredado de la presidencia Sturzenegger (BCRA). La escasez de dólares que dejo el “Modelo M” con un BCRA de escasas reservas, agobiado desde 2019 y un Gobierno peronista resuelto a resistir “el club de la devaluación”, para evitar el pass through o pase a precios, exige creatividad diaria. Lo que Massa debe prever es que el inconveniente que tiene el financiamiento del Tesoro en el mercado doméstico, podría llegar a complicarse, cuando “el club de la mufa” (le salió todo mal) empiece a hacer su tradicional hedionda campaña. Una encumbradísima tasa de inflación de 54% en 2019 con inercia al alza hasta hoy, en el contexto del peor cepo posible (ausencia de crédito internacional y bajísimas reservas), intima al BCRA a emitir pesos para financiar el erario.

EL GRADO DE NOMINALIZACIÓN DESDE 2018

La inercia inflacionaria del Macrismo que duplicó la herencia nominal 2015, más la indexación de transacciones en plazos más breves, las paritarias con convenios salariales que necesitan recuperar lo perdido, la devaluación al 18% trimestral y el ajuste tarifario; no favorecen una desaceleración. De esta manera la política monetaria quedó encadenada a la política fiscal, con un M3 privado que sube al 80% interanual y, M2 privado al 50% interanual, con caída de la demanda de dinero.

El congelamiento de precios de 1.800 productos por 4 meses probablemente ayude, aunque la desaceleración de las ventas del comercio ayudara más-ya se está notando-, proporcionando una baja temporal de la inflación en diciembre, enero y febrero. Está claro que no podemos hablar de congelamiento de precios, un instrumento antiinflacionario breve para tiempos como este, estando ausente el instrumento clave: la inspección de la Secretaría de Comercio.

Desde el principio, Massa anunció que el BCRA no iba a emitir hasta fin de año para financiar al Tesoro con la intención de bajar expectativas de inflación y, eso se cumplió. No hay emisión directa para el fisco vía adelantos. Probablemente la tasa de inflación baje en noviembre. La cantidad real de dinero se hundió y la ciudadanía sigue escudriñando diferentes defensas para protegerse de la inflación, porque los medios y los ecolobistas baten el parche sin cesar, transmitiendo inseguridad y malos augurios.

EN ENERO 2018 NOS CAIMOS DEL MUNDO. NADIE NOS Prestó MAS

Entonces el BCRA emite para comprar títulos públicos en el mercado secundario para mantener los precios y proporcionar nuevas colocaciones de deuda del Tesoro. La mayor expansión monetaria se explica porque este Gobierno recibió un país que no tiene recursos financieros disponibles.  Finalmente, la desconfianza que generó el Gobierno Macrista destruyó el mercado de capitales que abrió 20 meses antes, lo cual implicó la necesidad de colocar deuda del BCRA. ¿Era necesario al 80% con 54% de inflación? - No lo sabemos. - Pero sin esa absorción monetaria (exageradamente remunerada-26% real positiva-) era seguro que, en 2019, hubiese estallado una hiperinflación, postergada maliciosamente para el próximo mandatario. Dado el extraordinario crecimiento de la deuda Macri y el default Lacunza en pesos en agosto 2019, el mercado exige tasas de interés cada vez más altas, aunque en términos reales aún siguen siendo más bajas que las de Sandleris.

SINOPSIS

El Gobierno redujo a los bancos las exigencias de encajes no remunerados sobre depósitos, lo que proporcionó un aumento del multiplicador. Los encajes de los bancos depositados en sus cuentas corrientes en el BCRA crecieron escasamente, cuando los depósitos totales del sector privado crecieron 10 veces más, con lo cual la correspondencia entre encajes y depósitos se desplomó, facilitando una suba del multiplicador de M3 privado en octubre, que llevó a que el incremento de los agregados monetarios supere el crecimiento de la base monetaria. El efecto expansivo de la situación encajes versus depósitos, es consecuencia del cambio en la composición de los depósitos, donde los depósitos a plazo sin encajes no remunerados, se duplicaron en lo que va de 2022 y los depósitos a la vista, que tienen encajes,
aumentaron solo la mitad en la misma etapa.

Hoy la cantidad real de dinero-alrededor de 8% del PBI-, es una proporción análoga a la de la administración Macri 2019, cotejando con los tres trimestres anteriores al límite actual, asentado en los meses anteriores a las PASO de 2019-cuando Macri culpara a los argentinos de perder por 15% y diera la orden a la mesa de un importante banco, para que haga explotar el dólar, y así destruir el valor de los activos, sin asumir el costo político. Es cierto que hoy la base monetaria está creciendo más que entonces, pero el PBI crece a una tasa anualizada del 5%, contra una caída de Macri (-2.2%) en 2019. Macri con contracción real de la oferta de dinero de 50%, tenía caída de la demanda real de dinero, y tasa de inflación de 54% anualizada, estanflación, inercia inflacionaria, por expectativas de inflación y una recesión agobiante. Realmente un Modelo Mufa.

NECESIDADES DE FINANCIAMIENTO

El Estado tiene necesidades de financiamiento por el déficit fiscal desde hace una década; solo que hasta 2013 eran más bajas que las de Suecia y Suiza. Desde la voracidad del gasto de la administración Macri, la inaudita baja de impuestos para que caiga la recaudación y la economía que presuntamente iba a responder con crecimiento, la situación es más embarazosa.  Todo ello por los términos en que fue aumentada la deuda pública y sus intereses extravagantes (4 veces las tasas que pagaba el Gobierno populista de Evo Morales). El gasto público se elevaba sin cesar, luego la ministra Carolina Stanley triplicara los planes sociales, para que siga el capitalismo de amigos.

Hoy las necesidades financieras escuetamente pueden financiarse con colocación de deuda en el mercado interno y, expansión monetaria a través de emisión de pesos. Porque el Gobierno Macrista condicionó totalmente el futuro de los argentinos, denegándosele el crédito y dejando la política monetaria expuesta a solucionar los problemas, generando expectativas de inflación. Actualmente solo 1/3 del aumento de los depósitos va como crédito al sector privado. Otras 3/4 partes se aplican para financiar el Tesoro y el BCRA.

RESUMIENDO

Los dólares no alcanzan y el BCRA tiene un nivel de reservas exiguo. Existen problemas crecientes para financiar el sector público, mientras el nivel de nominalidad alcanza su cúspide. La administración Macri, estimuló una inconcebible política económica, mezcla de intervencionismo estatal y capitalismo de amigos, con cataplasmas de Desarrollo Social y engañifas diferentes para todos los temas. De sol a sol se busca amortiguar las manifestaciones de aquellas calamidades originarias, evitando que explote el desastre postergado, donde además del daño que constituyó, como dicen en el mundial, atrajo más mufa. Apareció la pandemia de COVID, la guerra en Europa y la sequía. Si bien es un chiste que empezó durante su accidentado Gobierno, se terminó de popularizar en el Mundial de Qatar 2022.

En septiembre la actividad (EMAE) se desacelero 0.3% con respecto a agosto, en octubre los indicadores disponibles sugieren que la desaceleración del consumo se prolongaría; la confianza de los consumidores (UTDT) se afectó tanto en octubre como en noviembre; la construcción bajó en noviembre respecto de octubre, manifestando una incipientemente variación interanual negativa, mientras que la producción industrial volvió a mostrar una leve caída (-0.9%) en octubre en relación con el mes anterior. Con todo y eso, cerrando la boca de los agoreros que volvieron a errar sus pronósticos, el año 2022 termina con una suba del PBI más cercana al 6% que al 5%; muy lejos del 2% que anunciaron a principio de año. Pero las fluctuaciones previsibles de la tasa de inflación pueden tener efectos muy reales sobre la actividad económica. Decía Bob Mundell, de la Universidad de Chicago, profesor de Rudiger DornbuschJacob FrenkelPeter Pedroni; que cuando se espera que los precios suban, la tasa nominal de interés se eleva, pero en menor medida que la tasa de inflación, lo cual impulsa una acentuada expansión de la inversión y una aceleración del crecimiento. Y eso es lo que paso hasta que llego Massa. Raro que los monetaristas no se enteran.

Como dijimos antes, debido al fenomenal incremento de la deuda y fuga de capitales desde 2016, las distintas necesidades de financiamiento del Estado en 2023, 2024, seguirán sin poder financiarse con deuda y probablemente habrá que apelar a la emisión de dinero. Definitivamente, queda claro que el “modelo mufa” no explotó antes de las elecciones 2019, porque postergó sus consecuencias prácticamente irreversibles. Si el mismo modelo perverso que nos llevó a la ruina es la alternativa que elije la ciudadanía en 2023, solo se puede esperar un estallido social en menos de un año de asumir el poder. El fenómeno de las crisis financieras, vuelve a posicionarse con fuerza en la oposición-muchos ex ministros y funcionarios de De la Rúa y Macri forman parte del proyecto-, y redoblan la apuesta con desregulaciones, privatizaciones, ausencia de controles e intervenciones del gobierno. Que Dios no lo permita, es nuestra oración.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani