Mostrando entradas con la etiqueta MBA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MBA. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de julio de 2020




ESTO DICEN  DESDE NEW YORK
 Apostillas: “A esta altura los tenedores no esperan mejoras-aunque tú sabes-”. “El último ofrecimiento oficial está en el orden de lo que se esperaba”. “Ahora sí, pero siempre se puede pelar un dólar más”. “Se llegó a lo mejor posible”. “Uno de los fondos es un problema porque tiene su exposición particularmente complicada”. “Los esfuerzos y el rumbo de Fernandez están más claros que en el principio”. Repregunta: ¿Entonces no es Maduro?... (Risa) “Está claro que no”. No es Maduro, afirmando: “yo creo que se puede llegar a cerrar en estas próximas semanas”. “Tengamos claro que aun sigue el FMI y el Club de Paris”. “El ofrecimiento es moderadamente viable y el presidente es amigable”. “No sabíamos que a Macri le fuera tan mal como dijo Fernandez”.
RECALCULANDO
Dijimos cuando aseveraban en potencial o dogmatizaban la negociación que estaban operando, ya que una negociación no es de izquierda ni de derecha. Se jugó fuerte hablando de chavismo, pero ahora el mundo no da margen. Un primer default puede gatillar el derrumbe mundial público y privado. Los fondos involucrados saben que eso puede suceder este mismo año.
Desde esta columna se había dicho literalmente lo que expresaron el presidente y el ministro: “cualquier mejora haría peligrar el posterior cumplimiento y/o demandaría esfuerzos ciudadanos”, superiores a los actuales que el Gobierno no iba a comprometer. En enero sostuvimos que Guzmán es “world class” y no llegó para dejar sus convicciones en la puerta de Columbia ni de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Indicamos: “Le va a tapar la boca a todos (enero ámbito.com). Lo hizo. Los comentarios del ministro son excelentes en New York. Nadie es profeta en su tierra. Acá sigue siendo escarnecido y esquivando las balas que tratan de rapiñar un dólar adicional.
CURROS Y LOGROS
En este tiempo hemos aprendido la diferencia que existe entre los operadores encubiertos y la experiencia académica y práctica de quienes lo que tienen no está en venta. 
El tropel de macroecolobbistas y comunicadores “sobres salientes” ayudaron a mejorar la oferta. No hay que restarles meritos. El curro dio sus frutos.
Aunque en este momento no hay ningún apuro para cerrar, todo está a punto de caramelo. La avaricia fue ganando pero el miedo crece. El rebote de la pandemia está dando la vuelta.
Después de tantas presiones, si el gobierno logra reestructurar un porcentaje significativo de la deuda sin haber claudicado es un logro. Habrá que aceptar que se ha dado un gran paso. En 2005 no se cerró con todo el mundo, el acuerdo donde se llegó a 93% (2009). Mientras tanto crecimos al 7/8% por 8 años en default, con riesgo país más bajo que entre 2015-2019.
VIOLENCIA PERTURBADORA: “EL ESTIGMA DEL ARROYO”
El perjuicio infligido al país por el default o reperfilamiento de deuda de agosto de 2019 ya estaba hecho. Salimos del default en abril de 2016 para incumplir deudas en 28 meses. Un record difícil de igualar en el mundo. Digno de las páginas Guinness, lo mismo que pedir en 2 años alrededor de u$s 110.000 millones para un país que debe u$s 200.000.
Pensar que gobernaron con el mantra “se robaron todo”. Un empresario oscuro que repitió el “paga dios violento”, como el del Correo Argentino y el de 1982 que sufragó Cavallo trasladándoselo al conjunto de la sociedad. Esta vez jugó fuerte. El famoso Carlos quedo como “un Carlitos”. Lo relacionamos con el estigma del arroyo. El que rompe y no paga, “de puro guapo”. Título de una película galardonada con el Óscar en 1956, donde el protagonista creció en un ambiente marginal, tuvo una infancia difícil, por causa de su padre. El joven italo-americano de ojos celestes (Paul Newman) se unió a una de las bandas del barrio para emprender una larga actividad patibularia. Más tarde con una vida completamente nueva y casado con una encantadora señora, llega a lo más alto, descubriendo la mejor manera de labrarse el futuro: a través del deporte…
Lejos de volver al mundo, en 2018 el mejor equipo de los últimos 50 años se convirtió en el hazmerreir del universo y hazme llorar de los argentinos. Nunca hubo “lluvia de inversiones”, antes bien, fue destruida la confianza de los inversionistas.  Se perdió una oportunidad histórica, como suelen decir por allí los copistas.
VOLVER A EMPEZAR EN NÚMEROS
Argentina aspira con esta renegociación de deuda a recuperar el terreno perdido entre 2015-2019. Si lograra reducir al menos 30.000 millones de dólares en pagos estaríamos recuperando menos de un año de fuga de divisas 2017-2019. Un ahorro de 30.000 millones de dólares representa alrededor de 10 puntos del PBI. Una desencajada muestra de la dilapidación que procedió el gobierno de la Alianza Cambiemos. Economizaríamos el doble de los depósitos en dólares que coloca hoy el sector privado en los bancos. Florece una alcancía que contiene alrededor de 3 veces las reservas de libre disponibilidad que dejaron en el BCRA el 10 de diciembre de 2019. Encarnaría más de un año y medio de importaciones a los volúmenes de estos últimos meses. Dos veces el esfuerzo fiscal aplicado a la pandemia. Equivale a más que toda la caída del PBI de 2020, 4 veces el crédito al sector privado en dólares, 3 veces los encajes bancarios en dólares.
La semana pasada el ministro de semblante rígido, inmortalizado en un brinco al pactar con los fondos buitres (foto representativa). Detonó inflación y recesión, hablaba de “brotes verdes” con increíble cinismo. No podemos omitir, insolente y desfachatado como todos los de su pandilla, dijo “me  parece que el Gobierno ofreció más de lo necesario”.
A nosotros nos parece otra cosa, esta vez vimos biblioteca, talento, valores, convivencia, aceptación de reglas de juego, respeto, trabajo en equipo, disciplina, esfuerzo y humildad. Creo que Martin Guzmán se debería pasar la opinión de esa gentuza por el arco del triunfo.
*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Presidente de www.hacer.com.ar  Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar .  Twitter: @PabloTigani




viernes, 4 de enero de 2019

CARTA ABIERTA A ALBERTO FERNANDEZ




“Conoce al enemigo y conócete a ti mismo y, en cien batallas, no correrás jamás el más mínimo peligro” (Tzu, Sun. El arte de la Guerra). Leer a Carl Schmidt o escuchar a Ernesto Laclau sin saber que hay detrás de la frontera que se traza no alcanza. Ellos y nosotros, y no sabemos quiénes son ellos y no sabíamos quiénes éramos nosotros.

Este es el tema. Entiendo a una buena parte de los ciudadanos que defiende a CAMBIEMOS porque tal vez sabe lo que dice, pero no de qué habla: “Los votamos porque como tienen dinero no van a robar”…decían los más torpes. Olvidando aquello de: “el que ama el dinero nunca se saciara de él”.

 “Aguas profundas son las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría…” Usemos bien las palabras.
¿Cómo dedujo compañero que este es un gobierno de empresarios? – Decir eso es una temeridad. Dr. y compañero Alberto Fernández, usted es alguien muy prolijo, hoy tiene la enorme responsabilidad-articular la unidad del peronismo y después armar la campaña-, no se boicotee. Su interpretación, la que ha usado con Julián Guarino merece unos párrafos de marco interpretativo.

Escuche que usted decía algo así: “Macri nos dejara de legado que los empresarios en el poder no son útiles, o que los empresarios no sirven más que para hacer negocios para ellos”. Eso mismo me dijo Filmus-en un programa-que así pensaba Cristina-hace 7 años-. Yo espero que no siga creyendo lo mismo. Si hubiera dicho: “algunos”, se lo firmaría. Eso estaba bien para nuestros muchachos, eran muy jóvenes y nunca habían trabajado en el sector privado.
Si yo fuera un empresario me sentiría tan lastimado como usted cuando dicen que “los políticos son todos chorros”. Así me siento cuando dicen: “los consultores son todos garcas”

El empresario no siempre sabe de filosofía política o sociología económica, pero estudia o sabe de maquinas, herramientas, proveedores, clientes. Las Ciencias de la Administración o de Negocios son eso, ciencias incipientes, pero ciencias del ámbito empresarial. Un Licenciado en Administración o MBA conoce de formulación estratégica. Hoy todos estudian. Herramientas comerciales, finanzas corporativas, liderazgo, recursos humanos, análisis de decisiones de negocios, emprendedurismo, innovación, contabilidad, costos, planeamiento y control de la producción, dirección general, ética, liderazgo, negociación, creatividad, logística y operaciones, abastecimiento, etcétera. 

Buenos administradores de nivel gerencial y gente de negocio honesta es otra cosa que lo que usted está viendo. Si usted no conoce gente que sepa mucho, y sea buen empresario y mejor persona; yo le presento.

Ser empresario es algo más que ganar licitaciones. Este no es un gobierno de empresarios, como usted dijo. Es un gobierno de CEOs, dueños y bribones lucrativos. Por allí uno era CEO, pero de una agencia de autos que le dejo su papa, otro es dueño de una cadena farmacéutica, hay CEO de una aerolínea chilena que fue absorbida, el resto son “chupa medias” de la SRA, la UIA y ABA. Un gerente de una AFJP,  jefe de departamento de un banco y otros, directamente vivieron en el Campus que es una especie de “agujero de ozono”. A esos nunca más, pero no generalice, no simplifique.

Déjeme contarle que para durar muchos años en el puesto de CEO de una corporación trasnacional, es necesario “decir que si” siempre. No digo en elegir el color de los manteles de la oficina. Pero en las medidas que deciden “como se gana el dinero aquí”. Ahí es: ¡Firme la licitación y mándesela a fulanito!
Tengo autoridad para hablar de esto porque nunca dure más de dos años en un puesto top. Siempre llega el momento de decir: “un momento, esto no lo firmo, no lo comparto y no lo hago”. Automáticamente ese CEO estamos fuera. Somos gente valiosa. En el mejor de los casos conozco mucha gente honesta, pero que ha elegido sobrevivir agachando la cabeza-por un fin mayor, muy bien fundado-es un sacrificio. En otros casos simplemente se quedan porque la mujer no los acompaña. Entienda que no es fácil llegar a casa cada dos años y decir “mande todo al demonio, renuncie, tomemos unos mates”. El status y el rol. No todos pueden manejar la desvinculación después de disfrutar viajes en business, cenar en La Bourgogne del Alvear, tener nodriza y mucama. Ante la estabilidad monetaria y ciertos privilegios, algunos sistematizan al vasallo del rey. Los CEOs no deciden más allá que el tesorero del “club Parque”, de mi barrio. Estos cumplen órdenes de la CD, y los otros de la casa matriz. Son una ficción. Para afuera lucen importantes, pero en Europa son “sudaca”. Muchas veces los CEOs dicen que sí: a mentir, negar algo en un juicio. Otros llevan coimas, o miran para otro lado cuando saben de trapisondas. Están al tanto que sus empleadores contaminan la naturaleza con un derrame de petróleo, o venden fumigadores cancerígenos.
Decir sí, a vender en negro y evadir impuestos, o contrabandear es normal para muchos “dueños fulleros”. -¿Cuál es la estrategia genial de ese empresario: ¿el análisis de teoría de las decisiones, el estudio de mercado, la valuación que hicieron?- Ninguna. “Masomenometro”, porque es tanta la que levantan que es imposible errar en los costos.

Ahora sí voy a su mirada: -¿Estos muchachos vinieron para gestionar y gerenciar?- Me parece que arriba, no. Por eso no los equipare con los empresarios y gerentes que todos los días reman en dulce de leche para pagar quincenas en un país de economía anárquica.
Eche de ver, las empresas argentinas son mucho más que los oligopolios y las corporaciones trasnacionales, usted está hablando de una híper minoría. Me dirá, sí pero el numero uno llega de un grupo argentino del sector privado. Recontra minoría, el más cuestionado moral y éticamente” de los últimos 40 años. Martin Fierro de Oro. Otra vez, la excepción confirma la regla. No son empresarios argentinos ni fundadores de empresas. Son “fundidores y pagadioseros”. Entraba dinero en efectivo todos los días, un negocio casi monopólico por el cual hubo muertos en la puja. No me imagino cómo hacer para quebrar un monopolio estatal concesionado. Si no hay “riesgo empresario”, no hay empresario. Si pierde no paga y si lo quieren ejecutar no tiene lo suficiente. “Anda a buscarla en las Islas Caimán y descula mamushkas”.
Para esclarecer mas diré que ninguna empresa mantiene en sus cargos a sus CEOs cuando los resultados son los que exhiben estos ministros. No es que no duran tres años, ni siquiera un trimestre, con menos del 1% de sus errores.  Aquí se trata de gerencias intermedias: “sí señor, lo que usted diga”. -¿Testaferros?- también, y traders de títulos donde sus padres depositan sus fortunas y luego les consiguieron empleo. Tuvimos hombre buitre en el BNA, jefe de sección del BCRA, empleado de grandes estudios devenido rico. Otros funcionarios provienen de empresas, ya confesas ganadores de licitaciones con coimas.
Dejemos ofender a ellos que les dicen “mafia” a los sindicalistas. Habrá deshonestos, pero generalizar invalida la lucha por los derechos del trabajo, las huelgas con cárcel y palos. “Son vagos”. No son vagos, muchos hicieron historia, y sus precursores nos dieron jornadas de 8 horas, vacaciones y aguinaldo.
En estos tiempos “lanatescos”, han surgido dos nuevos sujetos, el “perito crucificador” y el “calumniador serial” que puede equivocarse y pedir perdón en letra chica, sin ningún costo. Seamos precisos.
CAMBIEMOS en el distrito de Mariu ha robado identidades-según más de mil testimonios. Los que la pusieron “en negro”, tampoco son empresarios. No hay corruptos buenos y corruptos malos, pero si hay empresarios malos y empresarios buenos y gerentes correveidile y gerentes honestos. El presidente hoy es un político rico, no por merito propio, sino porque en Argentina existía “la patria contratista”. Se hacían llamar empresarios.

Por último querido Alberto, dos preguntas de investigación podrían ser: -¿Cómo y porque vender automóviles en una agencia califica para ser ministro del Poder Ejecutivo y debutar en transporte nacional?-¿En qué manera es más complicado ganar una licitación de cloaca que exportar caramelos argentinos a China?-Va a ver que no puede categorizarlos como empresarios.
Sobre su visión, me gustaría apoyarlo si me acepta lo escrito, más para pensar que gobierna una comparsa de deshonestos ignorantes, mentirosos y cínicos gracias a la muleta que le presta la UCR, a esta altura cómplice, Elisa Carrió, los medios hegemónicos, y el partido judicial donde la Suprema Corte es menos que el presidente de un club.
Alguien me pregunto: ¿Usted no ve nada bueno que haya hecho CAMBIEMOS?
Por supuesto que sí, soy profesor del MBA. Tienen “10 en marketing, comunicación corporativa y venta de buzones amarillos”. Pero no son empresarios. Carecen de gestión. No sería tan grave la ausencia de contenidos culturales, pero si la inocultable imprevisión, la escasez de creatividad. No. No percibo virtudes empresariales, para recibir ese elogio (Empresarios). 

martes, 28 de octubre de 2014

"Econodisney" y los marcos teóricos de DIARIO REGISTRADO

Sin aludir a la teoría económica, a los marcos teóricos elegidos por los técnicos de un gobierno hay que respetarlos, cuando son respetables; pero hemos vivido bajo la sumisión a un “marco teórico” injusto, comprobando que esa “supuesta ley de gravedad” era solamente la encarnación de la voluntad de un poder al cual le convenía. (*Ver artículo 2006) hace clic:http://pablotigani.blogspot.com.ar/2006_07_01_archive.html

China ya es el número uno, si cambió la estructura de poder, habría que ir cambiando de marco teórico, especialmente en la enseñanza. La hipótesis que los mercados son eficientes y estables, ya es difícil de sostener a cuarenta años de estar parados en un excluyente “marco teórico”. Así pensamos muchos, y estamos escribiendo.

Enfrente nuestro esta el “status quo”; es decir, aquellos del pensamiento hegemónico aludido, que se oponen implacablemente al movimiento de reforma, argumentando que los cambios propuestos sólo tratan de sustituir una ideología ortodoxa y monetaria con otra, basada en ideas heterodoxas.

Tal vez lo que estos economistas han sugerido con respecto a la “heterodoxia” tenga sentido común, ellos saben que “los países serios” han perdido el rumbo, y esto ha quedado en evidencia. Aunque haciendo gala de su proverbial arrogancia, los protectores cerrados sugieren que para entender los méritos y defectos de un modelo que se intenta criticar, es necesario estudiar en detalle, dando a entender que los críticos no saben demasiado del asunto. Tratando de dar vuelta el disparo, dicen que Keynes fue un economista de sano escepticismo, que originalmente estudió matemáticas y no economía.

Hay que decir lo que sucede, existen estructuras de poder en la sociedad que prefieren gente “adoctrinada”, “adiestrada”, y eso es lo que promocionan o eligen. Paradójicamente, en una sociedad capitalista, justamente eso es, lo que no atrae emprendedores ni pensadores. Solo se entrena gente “formateada” que no haga demasiadas preguntas. Sabemos ya que se trata de “Ciencias Económicas” y no de economía, y también sabemos que un Licenciado o Doctor en Economía no es necesariamente un economista, y mucho menos un hombre de negocios. Pero en cualquier caso, la economía de la academia es de naturaleza teórica, y porque no, los departamentos universitarios, podrían ser el lugar adecuado donde el trabajo de transformación de esta biósfera se lleve a cabo.

Parece que después de las ponencias sobre el futuro de la reforma de los programas de economía, recientemente organizada por la “Sociedad de Cambridge para el Pluralismo Económico”, hubo una inmensa sensación de entusiasmo, muy bien fundado por las propuesta de los reformadores. Planes de estudios alternativos tales como el proyecto CORE, que hace hincapié en comenzar con la utilización de datos de la vida real, estudios de casos, e incorporación del rol de las instituciones en el cambio económico, ilusionan. Para mi es el enfoque más apropiado para la economía que se enseña en las maestrías MBA (donde asisten alumnos ejecutivos, emprendedores, futuros o actuales empresarios), donde el enfoque está dominado por la teoría tomada de los libros de texto, en lugar de las complejidades de las aplicaciones prácticas en la vida real. Como venimos diciendo en las universidades, el paraje es la gestión y la aplicación practica de lo que se aprende en el aula, lo que dominara la vida del estudiante fuera de ella, es un enfoque del mundo real lo que agrega valor. Las empresas del Estado, no pueden ser gestionadas por académicos keynesianos ni fridmaniacos. Investigar, crear, e impartir ejemplos concretos, trasmitir experiencias propias, es la tarea de un nuevo “profesor-practitioner”.

El propósito de la educación es enseñar a la gente a aprender y pensar por si misma. No podemos proponer modelos de referencia cerrada, porque eso solo sirve para formar gente que acata órdenes, y acepta sin cuestionar, supuestos inexistentes de cualquier orden ideológico. Fue eso mismo lo que excluyó a Bill Gates y Steve Jobs de la Universidad, sin mencionar a los intelectuales de las ciencias sociales que cambiaron la historia.

El punto es, si los profesores académicos de las ciencias económicas y de la administración, serán más fáciles de convencer, que los auto proclamados “macroeconomistas profesionales” que no vieron venir la crisis, quienes siguen ignorando que se necesitan reformas*.