lunes, 25 de abril de 2022

JUNTOS POR EL TRACTORAZO Y LA RENTA INESPERADA

 

Por: Pablo Tigani *



 “Queremos nuestro país de vuelta, nos lo van a devolver por las buenas o por las malas” (José Perkins). Agrego, “¿Me preguntas a mí cual es el país que quiero que me devuelvan?, el de Alberdi, el de la Constitución. Quiero que me devuelvan el país próspero, con ganas de trabajar. El que recibió Perón”. No temen proclamar su odio. La elite piensa lo mismo, pero sin atreverse a decirlo.

Las fuentes de las rentas descomunales suelen ser inesperadas. En “False Economy: A Surprising Economic History of the World”, Alan Beattie usa historias de triunfos y desastres económicos para explicar cómo algunos países emergieron mal, mientras que otros afloraron, y explica por qué es tan difícil cambiar de rumbo, camino a la ruina. Y se pregunta, como muchos argentinos: -¿por qué Argentina no fue EEUU?-, y su respuesta es simple: mientras EEUU repartió la tierra en pequeñas parcelas, Argentina se la entregó a unas pocas familias. EEUU favoreció a agricultores emprendedores (entrepreneurs), Argentina a terratenientes. El resultado fue que mientras en EEUU la escasez tierra exigía innovación y creatividad, al latifundio argentino le alcanzaba con vacas, ovejas y alambre de púa. Gran Bretaña había mostrado el camino de la industrialización, pero las élites argentinas la impugnaron para seguir la explotación agropecuaria latifundista.

PERÓN NO HABÍA NACIDO Y ARGENTINA LE DIO LA ESPALDA A EEUU

La alineación de los sectores dirigentes argentinos al Reino Unido, se expresó en la oposición al intento estadounidense de establecer una unión aduanera y una moneda común, en la primera conferencia panamericana de 1889. Frente a la consigna esgrimida por EEUU: “América para los americanos”, el representante argentino Roque Sáenz Peña expresaba una posición evasiva: “América para la Humanidad”. Entre 1880 y 1914 el sistema político norteamericano se adecuó a los cambios y las demandas de su población. En cambio el sistema argentino permaneció obstinadamente dominado por una minoría pancista.

Explica Beattie que EEUU hubiese sido como Argentina, si el Sur racista confederado hubiese ganado la Guerra Civil. Al final de la primera Guerra, las exportaciones de granos y carne se derrumbaron. Como era de esperar, al final de los 1920s, las exportaciones habían caído 70%. Mientras EEUU había comenzado un proceso de recambio económico, las elites argentinas resistieron los nuevos negocios. EEUU había comenzado su industrialización, y al final de la primera Guerra sus empresarios nacionales invirtieron sus ahorros para quedarse con la industria europea, y así EEUU se posicionó como potencia mundial. La Argentina de unos pocos siguió exportando carne, cuero y trigo. Así nos caímos del ranking del mundo de manera acelerada. Todo esto lo dice Alan Beattie, un economista “pro mercados” del Financial Times, nadie más lejos del “populismo”.

LOS MITOS QUE DESENMASCARO EL PROFESOR RAPOPORT

El doctor Rapoport señala falsedades instaladas en la mente de muchos argentinos, como “la idea o el mito de que el país estuvo en las primeras décadas del siglo XX, entre los más avanzados del mundo o que llegó a ser, una potencia mundial”. De allí se sostiene otro mito: “que la decadencia de la Argentina comenzó en los años 1940’, con los procesos de industrialización, la intervención del Estado y la distribución del ingreso.

Afirma que en la comprensión de las políticas económicas, los mitos toman la forma de contrapuntos irreductibles en la toma de decisiones o de políticas: “endeudamiento o ahorro interno; inflación o convertibilidad; estatización o libertad incondicional de los mercados.”

Extraño mito es el que procura imponer que la Argentina fue el país más civilizado de América Latina. Un territorio con beligerancias cruentas, espantosas guerras civiles con miles de muertos. Recuerde la anarquía, recién en 1880, el país logró cierta estabilidad.

LIBERTARISMO DE AMIGOS COMO EN RUSIA

La Argentina agroexportadora se sustentaba en una estructura socio-económica en la cual la propiedad de la tierra, estaba concentrada en un núcleo reducido y poderoso de terratenientes. Se hizo un reparto semejante al de la Rusia post soviética, con apoyo exterior. Los capitales externos, ayudaron a ensamblar el aparato agroexportador con su “rentabilidad garantizada por el Estado”.

Los argentinos ricos viajaban a Europa deslumbrando con sus riquezas y construían mansiones, en sus estancias o en Palermo. No era una “época dorada” para todos; como lo señala el informe que en 1904 escribió el catalán Bialet-Massé sobre las condiciones de vida de las clases trabajadoras en el interior del país, una parte importante de la población vivía en la pobreza. Explica Rapoport que el modelo agroexportador, en parte venía de la época de la colonia (mercedes reales, vaquerías, primeras “campañas al desierto” para apropiarse de tierras de los indígenas), y continúa con la ley de Rivadavia de Enfiteusis (alquiler de grandes extensiones de tierras públicas a unos pocos individuos), las nuevas campañas al desierto y la venta favorecedora de esas tierras alquiladas. Este proceso culmina con la campaña del general Roca, eliminando definitivamente la presencia del indígena y poniendo a disposición de un puñado de terratenientes millones de hectáreas explotables.

El Reino Unido estaba perdiendo mercados como Alemania y EEUU, que protegían sus industrias y expandían su comercio. Este quebranto del mercado estadounidense, fue suplido por colonias como Australia, Nueva Zelanda y Canadá, también, por Argentina y Uruguay, sin los beneficios de las primeras. Todos contribuyeron a proporcionar alimentos y materias primas que el Reino Unido necesitaba para industrializar y comer.

Juan Bautista Alberdi dijo que la Constitución Argentina “más que la libertad política” había tendido a procurar “la libertad económica”.  Hacia 1880 los gobiernos guardaban solo las formas constitucionales, excluyeron a los sectores opositores y eligieron a sus sucesores. Existen mitos instalados en la mente de muchos, como la idea que en las primeras décadas del siglo XX, el país estuvo entre los más avanzados del mundo. De esta última aserción se sostiene otro relato: “la decadencia Argentina comenzó en los años 1940’, con los procesos de industrialización, la intervención del Estado y la distribución de los ingresos.

Bartolomé Mitre (1821-1906) político, militar, periodista e historiador representante de la supremacía, presidente entre 1862 y 1868, combinó una economía librecambista con la represión más cruenta de la historia. Se calcula alrededor 5.000 muertos en un país que apenas llegaba al 1.500.000 de habitantes. Después de eso, Mitre no pudo volver, pero siguió siendo un operador político e ideológico que en 1870 fundó el diario La Nación (actualmente propiedad parcial de Macri, según Esmeralda Mitre).

Por lo tanto Argentina creció a principios del siglo XX, pero es dudosa la idea de que llegara a ser uno de los países más ricos.

VIENTO DE COLA

Aquel crecimiento no se debió a una dirigencia perspicaz, sino a una combinación de factores naturales y una coyuntura mundial favorable. Riqueza de la pampa húmeda. Economía rural de pocas familias. Sub población ligada a Inglaterra. Cliente de carne, pieles, lana y granos. Los mercados mundiales requerían productos agrarios. Mano de obra barata de inmigrantes de Europa. Masivas exportaciones agropecuarias eran funcionales para importar bienes manufacturados y “pedir prestado”. Todos estos factores confluyeron en la consolidación de una elite terrateniente siempre nostálgica. Más tarde las tres “A”, los Anchorena, los Alvear y los Alzaga, que se codeaban con la nobleza europea, dilapidaron sus fortunas y cayeron en picada. Entrado el siglo, fueron canjeando apellido por sumisión hasta hoy hacia los “nuevos ricos” italianos y españoles meridionales. Los que primero fueron pillos y pasaron a nobles, ahora habían pasado “de de sangre azul, a paje de traviesos”.

Retomando, más gente, menos PBI per cápita con mayor concentración, en solo 20 años llegaron a la Argentina 3 millones de inmigrantes europeos (sin contar 1 millón de otras procedencias): de  4.123.800 habitantes en 1895 a 8.162.000 habitantes en 1915. Fuente: “El crecimiento de la población argentina”,  Ramiro A. Flores Cruz. Cuando se refiere 1890-1930 como base y; se compara el PBI per cápita con referencia a Europa continental, se omite que el periodo incluye una guerra mundial (1914-1919) que devastó el desempeño de los países europeos.

Entre 1890 y 1916 más capitalista, el Consumo explicaba 60% del PBI (15% menos que ahora), del cual aproximadamente 88% estaba dado por el Consumo de pocos. El 13.5% del PBI estaba conformado por el Gasto, ya que el Estado no cumplía las obligaciones básicas del Estado moderno: proveer salud, educación, seguridad e infraestructura. El 24.52% del PBI se encontraba explicado por la Inversión, que en esas condiciones aparece, como lo hace hoy en Vietnam, Sri Lanka, Pakistán o Camboya. Las Exportaciones representaban 21% del PBI, pero no incluía manufactura. Las Importaciones representaban 19% del PBI. Se pagaban sueldos ingleses. Las Exportaciones superaban a las importaciones en 11%. Claramente subsidiábamos trabajo extranjero. La tasa de inflación fue baja desde 1890  hasta los 1940 porque funcionaba el patrón oro mundial-y, hasta 1919 el consumo no presionaba la demanda, porque estaba restringido a una pequeña minoría.

JUNTOS POR LA PRODUCCIÓN Y EL TRABAJO

Estos son otros argentinos que quieren que les devuelvan el país previo a 1976, antes que la deuda en dólares se multiplique por 50 veces. Cuando no existía “bicicleta financiera”, ni desempleo, ni altísima e indigna pobreza. Cuando los que trabajábamos en una industria nacional con 1.500 obreros-en 20 millones de habitantes-, estábamos contentos de ser parte de una empresa que exportaba electrodomésticos a 26 países, incluyendo Israel y Brasil. Salón comedor en planta con ecónomas profesionales para que los operarios almorzaran dieta balanceada. Escuela dentro de la empresa. Casi no había ausentismo. Recuerdo una frase que nos emocionaba a los empleados, en la voz de Cacho Fontana: “YELMO una empresa argentina, orgullosa de su origen”.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 24 de marzo de 2022

El peronismo tiene que medir las consecuencias

 

Por: Pablo Tigani*



Casi la mitad de las personas que respondieron una encuesta, cree que la deuda externa  la tomó Alberto Fernandez. A la campaña de desinformación, se le sumó el resultado de la interna de algunos legisladores y agrupaciones políticas del oficialismo. Hoy resulta que JxC que devastó el país, es “la oposición responsable que colaboró en la votación del acuerdo con el FMI” para evitar el precipicio. Y, esa minoría del oficialismo que votó en contra del acuerdo con el FMI-, formó parte de los irresponsables, junto a Milei, Espert y Myriam Bregman, solo que estos últimos, paradójicamente crecen. Así se configuró  la idea en la opinión pública.

“Con el fin de mejorar tu juego, debes de estudiar los finales antes que todo” (Capablanca).

El político debe pensar como ajedrecista, varias corresponde hacia adelante.

De que sirvió taladrar al presidente y darle un disparo en el pie a la jefa política que lo eligió. Quien también consagró al ministro de economía, discípulo del premio Nobel Stiglitz, a quien atrajo la ex presidenta al Museo del Bicentenario a conferenciar sobre estas cuestiones.

Cuando un proyecto se equivoca en una determinada acción, esto es lo que sucede. Se da lugar al retraso o a la ruina de lo proyectado.

Durmiendo con el enemigo

El marketing político es uno de los fenómenos más exitosos en la Argentina desde 2015. Aunque no es un advenimiento local, ni nuevo. Fue en gran parte gracias a los grandes aparatos publicitarios que Lenin pudo establecer el bolchevismo, y Hitler obtuvo sus victorias más importantes. Demóstenes hizo una campaña de propaganda contra Filipo y Cicerón contra Catalina. En 2015, el oficialismo creyó que podía ignorar ese detalle.

Es grave porque la ponderación de las noticias es un procedimiento periodístico partidista, naturalizado por los medios hegemónicos. Las informaciones nunca se dan como surgen. Cuando aparecen, ya están recargadas de un potencial propagandístico demoledor. La inquietud constante hoy es lo grosero. -¿Cómo pudieron volver a caer en la trampa después de tantos años?-

Ignorando al diablo se llega al infierno.

Al diablo no le importa que lo descuides, su objetivo es matarte justo cuando le das la espalda. “Toda propaganda debe establecer su nivel intelectual, según la capacidad de comprensión del más limitado de aquellos a quienes se dirige. Su nivel intelectual, deberá ser, entonces, tan bajo como la masa, cuanto más grande sea la masa de hombres que deba convencer.” (Mi lucha, Adolf Hitler). De ahí abreva “el nado sincronizado” el sarcasmo fastidioso, la burla insolente, las injurias. La elocuencia hitleriana. El mismísimo Churchill era tratado como “paralitico, ebrio, idiota, caduco, perezoso”. Alberto fue presentado como un títere, Cristina como chorra, y nada.

“Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos” (“Historia de dos ciudades”-sobre la Revolución Francesa-(1859), Charles Dickens.

Mientras unos creemos que el gobierno de Cambiemos fue el peor desde del regreso de la democracia, con una caída del PBI per cápita del 11% (Sturzenegger), devaluación del 550%, duplicó la tasa de inflación, el desempleo creció 50%, la deuda externa creció alrededor de u$s 100 mil millones y,  la totalidad del ingreso de divisas fue equivalente a la fuga de capitales. Otros prefieren evadir la responsabilidad que les cabe, con el eslogan: “¡Ah pero Macri!...”, “la cuarentena eterna”, “las vacunas no van a llegar”… groserías burdas, que en octubre funcionaron. No se puede ignorar a satanás: Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio este ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!” (Evangelio según San Juan Cap.8, verso 44 NVI, Evangelio según San Juan Cap.8, verso 44 NVI)

Si gana JxC en 2023, las condicionalidades del FMI se podrían amplificar.

Supongamos que el camarada de satanás  “juega el segundo tiempo” o un sustituto gana las presidenciales. Hará lo mismo pero más rápido. No es una excentricidad pensar que un año incendien el país. El estallido de 2001 sería un poroto. Bajaríamos 20 escalones. Si la estrategia era posicionar Cristina versus Macri, este último está recibiendo un regalo. Si le va mal al FDT, Cristina no sale ilesa, y el pueblo tiene que pagar la cuenta de otro error de cálculo.

-¿Qué quisieron hacer?-                                   

Es una buena pregunta, porque las encuestas decían que los ciudadanos que apoyaban un acuerdo con el FMI, eran una amplia mayoría. Se supone que los representantes del pueblo, entienden que la democracia es el gobierno del pueblo. Y el pueblo no da cheques en blanco. Los Congresistas reciben un mandato y deben respetar a la totalidad de quienes los votaron.

Antifonte consideraba que el ser humano persigue despiadadamente su interés. Conocía a ciencia cierta al hombre y a la mujer, sabía que los individuos se mueven para adquirir más-dinero o poder-, lo cual fecunda el recelo y la inseguridad, que llevan a la beligerancia. Posiblemente también sabía que muchas personas presumen de perspicaces cuando actúan  de manera taimada. Los conduce la ambición de poder o el apasionamiento irracional.  Antifonte sabía que nadie es realmente fuerte y que, de una u otra manera, cometemos injusticia o nos cometen injusticia, y la ley resulta insuficiente para evitarlo. Por lo mismo, más que la ley, prefería la amistad. Por eso proponía una unidad armónica, que permitiera ajustar la ética individual a la ética colectiva.

Con esta aproximación filosófica conecta todo lo que ha pasado. Evidentemente Antifonte tenía confianza en que el individuo lograría identificar la concordia para construir la realidad. Por eso, proponía buscar “acuerdos en los que se lograra lo mejor posible”, mediante la eliminación del odio y la enemistad.

Los que conocemos el sector privado, sabemos que las empresas están basadas e impulsadas por la ganancia. A los ejecutivos trepadores-son minoría-los mueve el ansia de poder dentro de la empresa. Algunos hemos padecido “malas artes”, como la alcahuetería, la lisonja y el comadreo. Lo que no nos imaginamos los ingenuos, es que en el sector publico-donde debe primar el bien general y el “servir”-sucedan las cosas que hemos visto y oído.

En 2019 nos regocijó escuchar: “Nunca más me voy a pelear con Cristina…” (Alberto Fernandez). A su vez Cristina sostuvo: “El punto final para mí fue cuando otra vez decidieron endeudarse con el FMI. Ahí fue cuando pensamos la unidad para… una tarea que no será nada fácil”.  Es decir, Cristina tenía un diagnóstico muy claro y no ignoraba los desafíos previos a la pandemia.

Considerábamos el comienzo de una etapa de grandeza en el liderazgo, despojado de soberbia y vedetismo, porque es más de las burguesías que del campo popular. Los argentinos sabíamos que todo lo que comenzaba era lucha y trabajo duro para salir de la maldición macrista. Nos entusiasmaba una visión que traería el resultado de la unidad del liderazgo. Muy ulterior esta vez, a través de un largo camino. Esto no estaría sucediendo.

El acuerdo con el FMI requería entender con realismo cómo funciona el sistema

Volvamos a Antifón, para él lo que se establece como justicia se da desde la satisfacción utilitaria y por la contrariedad entre la naturaleza y la ley. -¿De verdad alguien presume que la Corte Internacional de la Haya será implacable con el FMI a favor de la Argentina?-¿No procederá como Comodoro Py, menos tarambana? -¿Puede y quiere el pueblo aguantar el tiempo de un fallo internacional en medio de la pandemia y la guerra? -

Explica Glaucón en la República, en su visión, el origen y atributo fundamental de la justicia se debe a que ... es por naturaleza bueno el cometer injusticia, malo el padecerla, y que lo malo del padecer injusticias supera en mucho a lo bueno del cometerlas. De este modo, cuando los hombres cometen y padecen injusticias entre sí y experimentan ambas situaciones, aquellos que no pueden evitar una y elegir la otra juzgan ventajoso concertar acuerdos… y a lo prescrito por la ley se le llama ‘legítimo’ y ‘justo’. Y éste, dicen, es el origen y la esencia de la justicia, que es algo intermedio entre lo mejor y lo peor-no poder desquitarse cuando se padece injusticia-; por ello lo justo que está en el medio de ambas situaciones, es deseado no como un bien, sino estimado por los que carecen de fuerza para cometer injusticias… (Platón. Diálogos. República, volumen IV,..., op. cit., y Jacqueline de Romilly. Los grandes sofistas en..., óp. cit., p. 126 y sigs.)

Para avanzar un paso más, repetiremos un párrafo anterior. La vice presidenta sabía que era difícil, porque esta vez la negociación con el FMI era un experimento, en relación con la investigación de un joven de 38 años, que no iba por la negociación financiera numero mil (como Nielsen-excluido porque dos veces no se puede hacer lo mismo)

Para que algo sea real, debe entrar en ciertas categorías. No obstante estábamos y estamos ante un tipo de situación abstracta, no esquematizada, y no una situación de tal o cual tipo, sino una situación donde si el tanteo falla, puede provocar un dolor inmediato, inconmensurable.

Amábamos la posibilidad de negociar desde la dignidad-y eso vimos-, en lugar de la deshonrosa experiencia macrista. Y tampoco era por ponernos en “modo orgullo”, sino porque deseábamos que la ciudadanía se diera cuenta que lo que se había hecho era perverso. Hoy no lo sabe el que no quiere.

El FMI no podía regresar por su cuenta, ni hacer lo que hizo sin el consentimiento del querellado criminalmente. Para estudiar el nuevo virus del endeudamiento convocaron a un científico-asesorado y “bancado” por un premio Nobel-porque la ciencia no es un juego, la investigación es sobre lo real, algo que no estaba esquematizado.  

Lamentablemente aquí se ha tomado la ciencia y la crítica, como si fueran lo mismo. Guzmán estudió todos los tipos de reestructuraciones del mundo. Un poco de pudor es provechoso.

Deberíamos entender conceptualmente, que el FMI es inhumano. Concibiendo su esencia, se puede pensar en la dificultad de cualquier planteo humano, social o solidario. Esto va acoplado y, presupone recordar que lo originario ha sido un vínculo entre unos desalmados, y un organismo inhumano.

Durante la reestructuración de la deuda de una empresa o un país que está al borde del abismo, todo el tiempo se trata de mantener la distancia adecuada. No se puede actuar como si no hubiera ningún peligro. En la negociación con el FMI había que tener cuidado de no dar un paso en falso, porque había averno que estaba organizado y aguardaba tragarse a la víctima. Para finalizar, es imposible que todos estén de acuerdo en un punto de vista de lo que está bien (Glucksman)

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

viernes, 11 de febrero de 2022

FMI, cuando “querer no es poder”

 


FMI, cuando “querer no es poder”

Milei habló sobre el acuerdo con el FMI y adelantó su rechazo al programa anunciado por Martín Guzmán (Cronista.com 28/01/2022). “No nos van a convencer de que lo único que nos queda es agachar la cabeza”, afirma Bregman en una entrevista con La Nación (01/02/2022). Nadie puede imaginar a Máximo votando con  Milei y Bregman.

Aun con Menem, Néstor y Cristina no sacaron los pies del plato. Todos expresaban sus disconformidades, algunos se fueron y otros la emprendieron desde adentro. El matrimonio Kirchner hizo política, fue pragmático. No estuvieron en el “grupo de los 8”, porque con cada deserción, Menem crecía. Luego no se aliaron a De la Rúa con el Frepaso. Caminaron con Duhalde y fueron paso a paso.

Si la táctica es pagar el precio para confundir al adversario, es generosa. Las repercusiones de desacuerdo en el exterior suman mucho. Recuerden que Macri convenció a Trump que se venía el populismo de Maduro a la Argentina, y lo forzó a arrimarle el hombro con u$s 57.000 millones del FMI. Los estadounidenses no tienen idea del peronismo, ni del populismo en general. En realidad un altísimo porcentaje de egresados universitarios argentinos tampoco. Máximo hizo un “in house” con dos de los políticos argentinos más importantes en varias décadas. Si alguno de los militantes mas poéticos se cebó, puede que sea sorprendido con otra jugada magistral.  

10 utopías homéricas que nunca deberíamos dejar de anhelar  

Que el FMI haga un “mea culpa” y ofrezca una “quita” de capital e intereses por su participación  vergonzosa en el ardid. 2. Que distinga entre un gobierno irresponsable, corrupto, vulgar; y otro que vino a ver si puede sentar al difunto en la silla. 3. Que la la Corte Internacional de Justicia de la Haya, pida “el caso argentino” y lo convierta en un “leading case” o caso destacado. 4. Que la ONU disuelva el FMI, originario organismo establecido en 1945 para contribuir al buen funcionamiento de la economía mundial y, lo sustituya por otro, adecuado a los tiempos. 5. Que el pago de los intereses de la Argentina no financie el club de golf y los restaurantes de la burocracia que la oprime. 6. Que la pandilla que gobernó la Argentina, perpetrando el saqueo más grande de la historia sea investigada por la Justicia argentina. 7. Que le debiten automáticamente sus “time deposit” a los ex funcionarios que mientras gobernaban dijeron que no iban a traer  sus dólares al país y, a los presentados en los Panamá Papers-y se aplique al pago de capital e intereses con el FMI-. 8. Que la Suprema Corte  argentina declare la nulidad de la deuda. 9. Que los comunicadores, periodistas y economistas argentinos estén a favor de Argentina. 10 Que el establishment argentino defienda los intereses nacionales y vuelva a invertir el dinero que se llevó.

Muchos quisiéramos que esto ocurriera, pero es nuestra Disneylandia, dedicada a los ideales, a los sueños y a los acontecimientos difíciles que han forjado nuestra dignidad. La imposibilidad más clara lo expuso a Raúl Alfonsín, que no se atrevió a repudiar la deuda odiosa contraída a espaldas de la ciudadanía, por un gobierno ilegitimo. Tuvo que despedir a su amigo Grinspun, a instancias del FMI. En Grecia votaron sobre la aceptación o el rechazo de las medidas propuestas por los acreedores a cambio del rescate y, el Gobierno de Alexis Tsipras-quien en la oposición rechazó tres veces la conveniencia de un nuevo rescate, así también fue respaldado para un “no acuerdo” por más del 60% de los votos. Sin embargo Syriza, un Gobierno de centro izquierda entendió que “el sí” era un pacto maléfico, pero un  “no acuerdo”, implicaba un salto al vacío.

¿Qué es la macroeconomía y cómo funciona el sistema financiero internacional?

En el Boletín del FMI, del 26 de abril de 1976, página 116, el Director Gerente Hendrikus Johannes “Johan” Witteveen dijo: “libertad para elegir el régimen cambiario pero no libertad de acción” y como ni siquiera la libertad de escoger es absoluta, la reforma equivale a una renuncia a la potestad de decision nacional y, por lo tanto, a la soberanía, sobre campos de acción y dentro de márgenes tradicionalmente privativos de cada país[1]. 

Lo que se conoce como macroeconomía reposa sobre abstracciones, a veces en manos de intrépidos como “Johan” o “Lagarde” quienes se dedican a disociar la praxis, del orden social inmanente de toda experiencia humana. Paradójicamente el padre de la economía Adam Smith, era un teólogo moralista y su mejor libro: “Teoría de los sentimientos morales” ni siquiera se menciona. El texto le dio gran fama, mucho antes de “La riqueza de las naciones”.

Los macroeconomistas han afectado el lenguaje. Incluyeron y sustituyeron léxicos, para sostener la teoría neoclásica originaria. Porque nada de esto es nuevo. Plagiando a la medicina términos como: “diagnostico”, “tratamiento”, “estabilidad”, “excesos”, “salud”, “años de vida”, de la ingeniería tomaron “apalancamiento”, “amortización”, “ajuste”, “colocación”, “efectos”; todas nociones difusas y vagas sobrecargada de supuestos inadmisibles desde un enfoque humanístico. Ese es el modelo dominante cuyo buque insignia es el FMI.

El sistema financiero internacional tiene convicciones opuestas a todo lo que es respetable, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio. Si usted nunca trabajo en finanzas, vea las películas: “Wall Street”, “The Big short”, “El lobo de Wall Street”, “Margin Call”, “El capital humano”, “Enron”, “Los tipos que estafaron América”, “Inside Job”, “Con el dinero de los demás”.  

Los expertos del sistema financiero son captados en las universidades para aplicar modelos deductivos creativos que implican formalizaciones matemáticas. Con esa camándula fueron construyendo sentido común. Encima exportan a los egresados de las universidades de mejor marketing del mundo a nuestros países.

El cáncer se trata parejo en EEUU y Argentina-medicina-, los puentes se construyen con los mismos fundamentos-ingeniería-; pero en macroeconomía, los manuales estadounidenses son para el resto de los países, nunca para su propio provecho. Cuanta generosidad. Estamos pagando el precio del regreso al FMI (2018), no la mala o buena negociación de Alberto Fernandez  y  Martin Guzmán. Hay que decir que en el mundo, aun el sistema democrático hizo propias las nociones y las recetas que nos pasamos resistiendo. Enhorabuena. 

El FMI y el sistema financiero, no tienen ninguna relación con la palabra solidaridad, ni temas teologales, filosóficos, sociológicos, u honorables para el deudor. De hecho el FMI  se confederó con el riesgo moral o  “moral hazard”. Hay riesgo moral cuando una de las partes en una transacción asume riesgos de impago, a sabiendas que no serán responsables de las consecuencias negativas. El FMI como “prestamista de última instancia” expresamente ofrece rescatar a los países que registren desequilibrios, alentando así a gobiernos irresponsables para asumir riesgos caprichosos, como el endeudamiento que se desencadenó en 2016. La teoría de los incentivos aplica también. En este caso incentivos perversos.

Lo que tenemos establecido desde 2018 con el FMI son revisiones o intromisiones trimestrales, sin el compromiso de expresar conductas leales (en 2001 le soltaron la mano a Cavallo). Sus funcionarios son absolutamente ignorantes de los particularismos de cada país, de sus realidades sociales y, están ejercitados en cerrar la boca-corrupción selectiva-. Los prestamos malos están financiados con dinero de carpinteros y plomeros estadounidenses (esta apelación a carpinteros y plomeros pertenece a Paul O’Neill, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos de G.W.Bush).

Indiviso e inseparable, lo “normalizado” ha sido constituido en la generalidad ahistorica de los conceptos utilizados. No lo modifica nadie. Han sido enganchados paralelamente en estructuras sociales y ordenaciones cognitivas, reproduciéndolas una y otra vez, con esquemas prácticos de pensamiento, percepción y ejercicio. Todo esto ha logrado ser “normal”. Si un país se atreve a repudiar la deuda-por el motivo que sea-, sufrirá las consecuencias. Se hizo universal por medio de la omisión del origen que lo propicia.

En finanzas la “HP 12C” se instaló en nuestras oficinas de finanzas (en los ochenta). Se popularizó el razonamiento “HP 12C”. También las frases de los negocios financieros: “negocios son negocios”, “en los negocios no hay sentimientos”, “los números no cierran”, “págame o te pido la quiebra”. La tasa de interés fuertemente positiva se impuso como visión dominante y exclusiva desde junio de 1977 (RF 21.526).

La objetividad del FMI no difiere de su universo paralelo, con sus constelaciones, regidas por sus leyes, de las que damos cuenta quienes fuimos gerentes financieros de empresas argentinas. Lo padecimos. El cálculo sórdido, los apremios sin límites, ya no de un director del banco, pero asimismo de un oficial de crédito o el gerente de sucursal para “apretar al cliente que no cubre el “overdraft” (sobregiro de su cuenta corriente). Las sanciones se imponen sin miramientos ni equívocos, los veredictos son brutales y sin atenuantes

En conclusión; abstracción practica acrecentada por un microcosmos desalmado, fórmula de represión antigua. Recuerde al profeta Eliseo y la viuda del deudor: “…y ha venido el acreedor a tomar a mis dos hijos para esclavos suyos...” Como también alumbra el film “Las confesiones”, donde los economistas más importantes del mundo se reúnen en el G8, el director del FMI invita a un monje para confesarse. A la mañana siguiente al director del FMI lo encuentran sin vida y el monje no rompe el secreto de confesión. Su silencio, las confesiones satánicas de los economistas, surgen por la muerte de una de las personas más influyentes del mundo.

La emergencia del entorno neoliberal[2] ofrece posiciones para entender el mundo, pero la mayoría lo vive como una ceremonia distante. Los mitos del homo economicus, “la racional action theory”, los modelos que tienen que construir para argumentar sus prácticas, la ilusión que lleva al teórico a instalar un pensamiento en la mente, la conciencia de los actores del mercado y el FMI… “Welcome to the IMF, Macri did it!”  (¡Bienvenidos al FMI, Macri lo hizo!)

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani



[1] El Fondo Monetario Internacional, Derechos Especiales de Giro, pag.25, Eduardo Augusto Rossen, AZ editora, Buenos Aires , 1979

[2] Tigani, Eugenio Pablo, EDI, Doctorado en Ciencia Política, UB, Buenos Aires, 2015, “El entorno neoliberal” engloba FMI, BCE, Banco Mundial, BID, Fed, Treasury US, políticos conservadores hospedados en el marco teórico neoliberal, corporaciones internacionales, banca privada de inversión y comercial, compañías calificadoras de riesgo, profesionales de extracción de la ciencias exactas: físicos y matemáticos dedicados a las finanzas empleados en Wall Street, creativos de nuevos productos derivativos financieros ofrecidos por el sistema financiero, ejecutivos de finanzas corporativas, lobistas de la desregulación de los mercados contratados por las corporaciones para representar grupos de presión privatizadora en los Congresos y entidades oficiales, mercados financieros internacionales-bolsas de valores-fondos de inversión, capital de riesgo, private equity funds, venture capitalista, seed capital, hedge funds, fondos mutuales de pensión, fondos buitres, corredores de cambio, fijadores de tasas de interés y cambio-arbitrajistas-, sistema financiero en las sombras, comisión de valores, especuladores profesionales, universidades privadas formadoras y promotoras ideológicas del neoliberalismo, bufetes de abogados top, economistas funcionales-dan soporte técnico al entorno, empresas consultoras extranjeras y locales. La lista podría extenderse, este es solo el núcleo.

 

jueves, 27 de enero de 2022

¿Que se está tratando en este momento con el FMI?

 

Por Pablo Tigani*


Lo más importante. El sendero fiscal, por sus implicancias sociales y políticas en el corriente y el próximo año. Pero entre los que proponen desenlaces inmediatos, disputa una legión de individuos que no tiene la solución, porque no existe ninguna opción clara en una reconversión de deuda insólita, sin antecedentes y que puede implicar efectos futuros ruinosos. Lo cierto es que en la Argentina vivimos repletos de mentes con tabúes y prejuicios que impiden analizar debidamente el asunto. Aun si la decision fuera no pagar los vencimientos, durante muchos


meses, la negociación no cesaría. Algunos lo ignoran.

La realidad es que no existe ninguna posibilidad de condonación de deuda o repudio de la misma y, nos encontramos en medio de una situación inédita. “Patear el tablero”, como algunos sugieren requeriría la rendición incondicional del FMI. Aceptar cualquier imposición, requeriría la rendición sin condiciones del Gobierno argentino. Eso no va a suceder. De hecho no se aceptó la reforma laboral, ni una nueva previsional, ni reformas estructurales, ninguna de las acostumbradas recomendaciones de la receta estándar de la entidad. Para que se entienda, solo después de 6 años de guerra y 60 millones de muertos los alemanes capitularon incondicionalmente. Las bombas atómicas que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki fueron la razón por la cual Japón se rindió y la Segunda Guerra Mundial finalizó. En una negociación nadie se va del todo satisfecho, pero tampoco abandona. Lo que caracteriza al buen negociador reside en su capacidad de potenciar opciones creativas, todo lo contrario de lo que proponen los robots de izquierda y de derecha.

Independientemente de la discusión de los términos legales de la deuda con el FMI y la contraída con acreedores externos de la Argentina, existe en primer lugar lo que se llama “gestión de activos”. Y tiene cuatro conceptos básicos: Hallar deudores que paguen altas tasas de interés y tengan bajas probabilidades de incumplimiento. Adquirir títulos de alta renta y bajo riesgo. Reducir el riesgo diversificando y, nivelar la necesidad de liquidez frente a mayores rendimientos de activos menos líquidos.

Lo segundo es la “gestión de la adecuación del capital”. Esto es, la protección de los accionistas o países miembro de las entidades financieras públicas o privadas, refiere al hecho de hacer que la inversión sea segura. En el caso de un organismo multilateral de crédito-más allá de su condición de prestamista de última instancia-, la elección depende del estado de la economía del país prestatario y los niveles de confianza que ofrece, en términos de riesgo de insolvencia fiscal intertemporal. Argentina 2001 no fue el caso y nos soltaron la mano. Podríamos preguntarnos acerca de que clase de controles internos hubo, cuales son los límites de exposición, el valor en riesgo, las pruebas de estrés, etcétera. Es obvio que ni el FMI, ni los acreedores internacionales hicieron bien su trabajo con la Argentina entre 2016-2019.

¿Por qué tanto trabajo de negociación en las ultima horas?

Es que la deuda pública detiene la acumulación de capital y coloca en riesgo la estabilidad haciendo extremadamente difícil manejar la política monetaria, para el país que se quedo sin crédito en enero de 2018. En la Argentina los déficits siempre fueron un problema cuando generaron acumulación de deuda. En 2019, era extravagante la acumulación 2016-2017-2018. Esta es la cognición de la consecuencia de la crisis financiera macrista. El FMI-como centinela del sistema financiero internacional-tuvo oportunidad de expresar los temores, en el momento oportuno, cuando la Argentina alcanzaba los déficits gemelos más altos de los últimos 35 años (2017). El Gobierno estaría obteniendo espacio fiscal para-por lo menos-estabilizar la deuda. Hay que ir generando superávits-tipo 2003-2005- para pagar los intereses y hacer crecer la economía hasta entonces. 

El hecho de la tardanza del Gobierno de Cambiemos en estabilizar la deuda pública, hizo que esta fuera cada vez mayor y los pagos de intereses, inauditos. La pesada herencia de los déficit 2016-2018 se financió con una deuda de alrededor de USD 100 mil millones más que en 2015. Hoy para estabilizarla, el Gobierno necesita experimentar un superávit primario igual a los intereses que hay que pagar por la deuda existente. Esta es la razón por la cual se está tratando de negociar “a la baja” la carga de intereses con el FMI, que ya consiguió con la deuda en mano de acreedores privados. Sucesivamente, cada uno de los próximos años la generación de superávit primario deberá ser suficiente para cubrir los pagos de intereses y financiar mayores gastos para sostener la reactivación de la economía, para que con una tasa de crecimiento mayor, se pueda bajar la relación deuda/PBI, aun volviendo a los mercados en forma parcial, para financiar proyectos de inversión.

La RP (Restricción Presupuestaria) del sector público en relación con el PBI

¿Cómo es la evolución de la tasa de endeudamiento?[1]:

 

La diferencia entre estas dos ecuaciones es la presencia de (r-g) comparada con r.  Si el déficit primario es 0, el nivel de deuda aumentará a una tasa igual a r. Si el PBI crece, el cociente entre deuda y PBI subirá más lentamente; progresará a una tasa igual al tipo de interés real menos la tasa de crecimiento de la producción (r-g). Si la g>r, r-g es negativo y, la tasa de endeudamiento no sólo crecerá a un ritmo más lento, sino que disminuirá año contra año.

La pregunta del millón es, si la tasa de endeudamiento, dadas todas las demás variables, tenderá a estabilizarse o a divergir. Para eso se debe resolver:

 

Donde:

·        Yt es la tasa de endeudamiento

·        β es (1 − r g)

·        A es (Gt Tt)/Yt

Si suponemos que el Estado incurre en déficit (superávit) primarios en relación con el PBI, que son constantes a lo largo del tiempo, que (Gt − Tt)/Yt es constante y, también suponemos que r y g son constantes; antes de resolver la ecuación, sabemos que pueden surgir principalmente dos casos:

El caso normal: La mayoría de las veces g<r. La ecuación es una línea recta cuya pendiente >1. El caso más exótico, aunque es menos frecuente, puede ocurrir que la g>r y, en ese caso, la ecuación forme una línea recta cuya pendiente es igual a (1 + r − g) <1. La línea recta que representa la ecuación tiene una pendiente menor que la recta de 45°, que tiene una pendiente igual a 1.

 

Caso (a)

·        g<r

·        Gt − Tt>0

La dinámica del cociente entre la deuda y el PBI a largo plazo, si g < r y, si el país que tiene una deuda pesada incurre en déficit primarios (GtTt> 0), la tasa de endeudamiento aumenta alejándose aún más del equilibrio.

 

Caso (b)

·        g<r

·        Gt − Tt<0

La dinámica del cociente entre la deuda y el PIB a largo plazo, aunque g < r y, si la deuda inicial es positiva, la tasa de endeudamiento disminuye con el tiempo si el gobierno genera superávit primarios adecuados (Gt – Tt < 0).

Caso (c)

·        g>r

·        Gt − Tt>0

En la dinámica del cociente entre la deuda y el PBI a largo plazo, si g > r, la tasa de endeudamiento converge hacia el nivel de equilibrio a pesar de la presencia de déficit primarios (Gt – Tt > 0).

Caso (d)

·        g>r

·        Gt − Tt<0

En la dinámica del cociente entre la deuda y el PBI a largo plazo, si g > r y, el gobierno genera superávit primarios (Gt – Tt < 0), la tasa de endeudamiento siempre converge hacia su nivel de equilibrio (Blanchard, Amighini y Giavazzi).

¿Por qué en los responsables de la política económica del gobierno de Cambiemos no tomaron medidas para equilibrar el presupuesto?

Porque al principio se tomó deuda sin ningún tipo de precaución, teniendo en cuenta el bajo nivel de endeudamiento y más tarde-como dijo Macri el comentarista: “yo les dije: cuidado con la deuda porque un día los mercados no te prestan mas y sonamos”-. En realidad fue para evitar perder las elecciones de medio término en 2017, que crearon semejante adefesio.

¿Cómo reducir una deuda insustentable?

Para hacerlo habría que generar suficientes superávits primarios como los de Néstor Kirchner, para lo cual el gobierno inicialmente debería subir los impuestos y retenciones, dado que el contexto post pandemia va a requerir el esfuerzo de los que más pueden. Habrá que recurrir a la financiación monetaria en forma muy baja y controlada y, acordar en estas últimas horas espacios fiscales  o suspender cada pago de la deuda en su totalidad o en parte, en función de las posibilidades. La decisión de quién debe pagar los estragos de una elevada deuda es una decision coordinada de redistribución de la renta y la riqueza. Una situación social como la que Argentina enfrenta, hace que el ajuste fiscal sea social y políticamente inviable por el lado del gasto.

El Teorema de Maradona y el uso de la mentira como arma política que no cesa

La brecha que separa “el conocimiento” de “la creencia”, hace que ciertas incongruencias sean posibles en este momento. Maradona dijo: “Los boludos son como las hormigas, están por todas partes”. Las renovadas amenazas de los comunicadores que no creen que nada este fuera de su campo para aconsejar, los hermosos jóvenes idealistas que son utilizables para entronizar al enemigo estadounidense que amenaza la armonía social, los chantas que insisten con la venezuelizacion, los lobistas del elenco estable o la hinchada del FMI, las tensiones internas que la gente no discierne entre académicos versus profesionales esclavizados por honorarios. La preexistencia de la degradación moral de la presidencia Macri, las críticas peripatéticas al Premio Nobel Stiglitz, los disparos de contagios de COVID, la sequia, la suba de la tasa de interés de la FED, la amenaza de una guerra en Europa, hacen la cosa más difícil con el FMI. Pero quizá lo más sorprendente de toda esta esquizofrenia sea se normalización.

Lo importante es no dejarse dominar por el pánico, porque una cosa es segura, ante nuestros ojos está ocurriendo un cambio extraordinario, lo que hasta ahora era imposible plantearle al FMI en una negociación, se volvió posible.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



         [1] El déficit presupuestario en el año t puede expresarse como: Todas variables están expresadas en términos reales: B = todos los bonos y letras emitidos por el Estado que están en manos del sector privado. R = tipo de interés real (constante). Gt= Gasto Público en bienes y servicios en el año t.  Tt= Impuestos menos transferencias en el año t