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viernes, 12 de agosto de 2016

A los Jubilados quita, al especulador 34% en dolares

El populismo de derecha pone de relieve tanto los problemas de funcionamiento democrático como los de índole económica. Nada bueno procede de la espontaneidad popular que responde al canto de la sirena, al final la gente quiere proseguir con su bienestar y mejorar su realidad. Lamentablemente, una vez que comienza un enfoque político y económico con las actuales características, es muy difícil dejar de retroceder. Otra vez el recurso dialéctico: “estamos mal, pero vamos bien”. La periodista que lo entrevista le dice que hay 1.5 millones de pobres nuevos, el presidente evade la respuesta y dice que vamos a salir adelante, le repregunta: -¿Cómo va a hacer?- Y, esta bien, porque un ingeniero o un economista tiene que hablar con fundamento y respaldar con evidencias empíricas.
Sin una muestra no se puede calcular la esperanza matemática, ni el promedio, ni el desvío estándar, ingeniero. Y, como la única muestra que tengo es la actual o del pasado, no existe forma de sostener lo que el usted afirma. Al no poder tener una distribución de probabilidades futura, solo puedo extrapolar el acontecer histórico y con parámetros que supuestamente serán similares en el futuro. ¡No se la deje picando al enemigo!  Los empresarios e inversores calculan futuro y, si lo hacen bajo los términos habituales, las inversiones no pueden llegar nunca. ¡Tiene que convencerlos!
La brecha de déficit fiscal se amplió, la deuda externa en dólares aumento alrededor de 24.000 millones de dólares.
Si además no prospera el aumento tarifario, el déficit fiscal primario se va a potenciar. A ese déficit primario debemos sumarle los intereses que han de generar los 24.000 millones de dólares de deuda nueva-unos 1.900 millones de dólares anuales-, mas los 900 millones de dólares mensuales de intereses que paga o devenga el BCRA por las LEBACS- Letras del Banco Central‎  (una bicicleta infernal que ya vivimos con Martínez de Hoz). A la vez, con un PBI en caída (-2%) es lógico esperar menos recaudación y peor relación deuda/PBI. Todo esto sucede sin un plan de estabilización del FMI (cuya delegación llega el mes próximo, luego de 11 años de ausencia) para intentar salir de la inflación que se duplicó en solo ocho meses de la gestión del presidente Macri. Si la intención auténtica es bajar la inflación a 20% en 2017, sería necesario aplicar un plan que incluya una política monetaria mas contractiva, una política fiscal más ahorrativa y eso es imposible sin un acuerdo con toda la sociedad. Tener en cuenta la espontaneidad popular ha sido puro oportunismo político, desde ahora el Gobierno tendrá que lidiar con el capricho del instante. El panorama es complejo, ley de reparación histórica a jubilados que en realidad implica una “quita  de magnitud”, pero requiere de un aumento del gasto previsional de $ 67.000 millones, entre aumento de haberes y pago de deuda retroactiva. No conforme con un discurso demagógico que los viejitos compraron, el Gobierno quiere ganarse a los “nuevos gordos”, y decidió devolverles $ 30.000 millones de las obras sociales. Con el objeto de congraciarse también con los gobernadores y así devolver los apoyos prestados en el Senado, recurre a la devolución de los recursos de la Anses a las provincias, que implica traspasarles $ 37.600 millones en 2016 y $ 28.400 en 2017. Todo esto sin contar que la elección de medio tiempo tendrá su impacto sobre las cuentas públicas el año próximo. Van a tener que bombear mucho el gasto porque la popularidad de Macri se esta esfumando.
El alto déficit fiscal que supieron conseguir, mientras aplicaron  menor emisión monetaria del BCRA para financiarlo-pero manteniendo en parte la dominancia fiscal-, conlleva un aumento del endeudamiento del sector público creciente. Concretamente, para lograr gobernabilidad-arregla con sindicalistas-gobernadores-oposición-medios, para eso el gobierno se endeuda.
En cuanto a la política monetaria-, el BCRA aplica “metas de inflación”, y utiliza la tasa de interés de las LEBAC a 35 días como instrumento moderador. En estos esquemas, para bajar la tasa de inflación, el BCRA debería aplicar una tasa de interés real positiva y alta, para reducir la demanda agregada y disminuir la expectativa de inflación. El inconveniente es que tiene compromisos de emisión de base monetaria y debe emitir para financiar al sector público y pagar los intereses de la deuda en LEBAC. Para que el esquema sea coherente, la demanda de pesos debería concordar con lo que el BCRA debe emitir. Dado que los mercados no desean tantos pesos como los que el BCRA tiene que emitir, tratará de aplicar esos pesos a más LEBAC. En ese contexto, el endeudamiento violento que ya muestra el stock de LEBAC (mas de 70% en 8 meses), tendería a aumentar más, empeorando la situación por la necesidad del BCRA de mantener tasas de interés reales positivas para reducir la inflación. En este escenario el stock de LEBAC comienza a ser explosivo porque la demanda de pesos es inferior a los compromisos de emisión del BCRA y mucho peor, porque el costo real de la deuda en LEBAC seria fuertemente positivo, si es que se quiere mantener tasas reales positivas para bajar la inflación.
En conclusión, el BCRA ya emitió $193.700 millones para comprar dólares y financiar al Tesoro; aunque los mercados sólo demandaron $ 49.500 millones. El exceso de pesos remanente, unos $ 144.200 millones se fueron a comprar de LEBAC, que al mantenerse el mismo tipo de cambio nominal, rinde la extravagante tasa de interés en dólares de alrededor de 32% efectiva anual. Otra vez la bicicleta financiera, a través de las LEBAC que ya asciende a casi $ 600.000 millones, de los cuales el 34%, unos $204.000 millones ya constituyen un déficit cuasi fiscal, de alrededor de 2.5% del PBI.
En síntesis, las economías de este enfoque quieren acumular, no apetecen consumir, son economías monetarias/financieras, no economías reales. Ahora es el corto plazo el que condiciona al mediano y largo plazo. Recuerde que en estos programas económicos, ni el consumo ni el gasto público son protagonistas, sino las inversiones y el crecimiento de las exportaciones se consideran llaves de un crecimiento sustentable.
Aunque como dije al principio, es muy difícil predecir con modelos econométricos, porque han demostrado que solo sirven para analizar el pasado; JP Morgan y toda la banca de inversión los utilizan. Las expansiones monetarias remuneradas o no remuneradas ya se crearon y el tiempo no vuelve atrás, por eso la incertidumbre crece y no llega la inversión extranjera directa (IED),  es que paradójicamente, el enfoque de pensamiento económico que expresan los teóricos del gobierno y los mercados, lo que se está aplicando (praxis) no es la forma en que se corrigen los desequilibrios macroeconómicos (mala praxis), para atraer inversiones que no sean golondrinas.

Pronto se caerá en cuenta que esta elite, en realidad hizo vivir de ilusiones a la gente, no hay competencias en sus saberes para llegar a “pobreza cero”, solo repeticiones, doctrinas y dogmas, pero el pueblo lo ignoraba y por eso desertó. Quería más bienestar material, salvaguardando lo obtenido una vez liberado del desempleo y los salarios bajos. Ahora según las encuestas se desaniman, toman conciencia que nunca existió la generosidad solidaria, sino una vulgar e hipócrita demagogia que se sigue sosteniendo solo con cinismo, pero que comienza a desmoronarse.

viernes, 3 de enero de 2014

El proyecto Nac&Pop

Detrás de cada una de las intervenciones de Capitanich y el gabinete de ministros, hay una razón de ser, es mantener y ampliar el proyecto (Nacional y Popular). Es cierto que de acuerdo a la teoría económica, la situación macroeconómica estaba plagada de inconsistencias. Pero es cierto también, que los diferentes enfoques de política económica, no consisten en la “aparente” discusión de la inconsistencia de los Fundamentals macroeconómicos, sino que siempre apuntan al resultado de una disputa política. Los antagonismos sociales no son relaciones objetivas, sino el límite de toda objetividad. La sociedad no es el equilibrio macroeconómico, no es nunca un orden objetivo, por eso en este proceso se construye “paso a paso”, en derredor de una imposibilidad final. Retomar la iniciativa política significa hacer la política económica nuevamente “masticable”. La Argentina no está frente a un “Rodrigazo”, ni “abanicando a un muerto”, ni en “híper inflación”. El deterioro de ciertas variables macroeconómicas no conforma ni lejanamente la dimensión de los desastres que se registraron en 1988/89 ó 2000/2001. En este contexto, es escasísima la posibilidad de una crisis en 2014, salvo que explote el mundo desarrollado o surjan torpezas para manejar los actuales problemas, las cosas están bajo control. Entonces, los eventuales inconvenientes como una aceleración de la tasa de inflación y/o de la brecha cambiaria, no deberían llevarnos a un deterioro de las expectativas de los agentes, ni a una reducción del gasto agregado ni del nivel de actividad.
Desde que Cristina Fernández de Kirchner cambió el gabinete, el gobierno se abocó a frenar la hemorragia de divisas y preparar el terreno para un nuevo acuerdo de precios que comienza el próximo lunes. Se demoro demasiado tiempo, para mi gusto. Los supermercados aumentan los precios todos los días, en las grandes superficies, 30 días son 30 años.
La caída de reservas que se había intensificado desde Septiembre, recién en la segunda quincena comenzó a controlarse. Entre el 1º de Septiembre y el 6 de Diciembre, el BCRA acumuló una disminución de u$s 6.200 millones; y se vio obligado a vender u$s 5.600 millones en el mercado oficial de cambios para abastecer el exceso de demanda. Pero el torbellino se calmó en la segunda semana de Diciembre, cuando el BCRA recuperó u$s 42 millones de reservas, gracias al ingreso de u$s 157 millones de las cerealeras, después de haber perdido u$s 322 millones en la primera semana de Diciembre y u$s 720 millones de promedio semanal, en las tres semanas previas. La venta de divisas disminuyó a u$s 200 millones en la segunda semana de Diciembre, cuando en las cuatro semanas anteriores había promediado u$s 525 millones semanales, hasta donde se, aun en la tercera semana de Diciembre el BCRA siguió comprando divisas.
Por predominio de las convicciones no existe voluntad política de corregir “de un saque” el tema del sector externo, tal cual lo haría un economista neoliberal. Esa metodología requiere eliminar el cepo cambiario y dejar flotar la moneda en el marco de un plan económico de estabilización, es por eso que el gobierno volvió a apelar al “paso a paso”, con medidas parciales –a veces con marchas y contramarchas- para aumentar la oferta de divisas y otras para frenar la demanda. “Paso a paso” que, si bien tienen efectos colaterales negativos y obligan a aplicar nuevos “paso a paso”, suelen dar resultado en el corto plazo. Es muy probable que disminuya el ritmo de caída del stock de reservas. El gobierno incluso, podría mantener estable el stock de reservas en torno de los u$s 30.000 millones, hasta alcanzar la mayor oferta de divisas por la cosecha de soja y maíz.

Decir que el gobierno-en economía-prefiere el camino del populismo a “lo que hacen los países supuestamente serios”, es una manera absurda de presentar un argumento; pues sugiere que el gobierno tiene dos opciones entre las que debería elegir.

viernes, 29 de marzo de 2013

PRO devaluacion






Era obvio que el gobierno aplicaría restricciones en el mercado de cambios, no hacía falta ser un genio para percibir la necesidad de parar la sangría. Los controles cambiarios surgieron como una medida adecuada para controlar la extravagante fuga de capitales que se produjo entre 2007 y 2011-alrededor de u$s 80 mil millones. Las medidas fueron el torniquete que se aplica luego de la picadura de una serpiente. Por supuesto que los instrumentos no coinciden con la receta estándar que solicita el tribunal supremo de “la teoría económica”. Ni pensar que se atiendan las chifladuras que enfocan el elenco estable y las divisiones inferiores del club atlético “Que se mueran todos”. Es mas, la ensambladura cambiaria, agrega una serie de complicaciones, las mayores victimas fueron los especuladores y los asesores de la city. Las patrañas que elaboran, consisten en instalar una constante percepción de atraso cambiario, en el marco de una incertidumbre que no dejan de alentar ellos mismos. Las AFJP, YPF, la insubordinación argentina hacia la Republica independiente del BCRA; y todo lo que tuvo como objetivo principal hacerse de soberanía y distribuir mejor el ingreso, acongoja a los nigromantes. Una y otra vez baten el parche del financiamiento del gasto público, porque les duele que en lugar de pagarse intereses a los bancos que asesoran, se aumenten jubilaciones. Ni la desconfianza, ni la inflación se resuelven indefinidamente con controles parciales; el gobierno ya lo sabe. - ¿No se dan cuenta que a nadie-en el gobierno-le interesa lo que haría el PRO si fuera gobierno? - ¿Es que tendría que retroceder a 2001 con el ejemplo “endeudador” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires? Esta claro que, a menos que se tomaran medidas para resolver la incesante fuga de divisas, la política: "Que se mueran todos", necesariamente se iba a instalar. Ciertamente, con el correr de los meses las limitaciones del mercado oficial de cambios se tornan cada vez más precisas, y hoy es prácticamente imposible evadir las retenciones a cuenta del impuesto a las ganancias para irse a Miami. También está totalmente restringida la compra de dólares para ahorrar. Así las cosas, luego de 10 años de ofrecer libertades cambiarias noventistas, en 2011 la oferta de dólares por el canal oficial son solo para importar y cancelar deuda. La aplicación de 20% a los paquetes turísticos actuó como una restricción adicional al dólar oficial y se trasladó al dólar informal. Pero lo que duele no es que no les den dólares, les duele tener que salir a pagar $8.45, se terminaron los de $4. Ya les dieron 80 mil millones y no hay más dólares de $4. El gobierno está convencido, y me parece que cada vez es más difícil hacerlo cambiar de opinión. Con cada aumento de controles se genera más bronca, y eso deriva en nuevos ataques especulativos y una verborragia neoliberal nada “cool”. Me parece que el gobierno no cambia de rumbo, van a tener que acostumbrarse a esta dinámica que los Harvard Boys desconocen y los “Chicago Old” detestan. No existen indicios de consentimiento para una devaluación brusca. En otro orden de cosas, los reclamos de medidas para resolver la inflación se están tomando-por ahora funciona el acuerdo con los super-. El BCRA no restringirá la liquidez ni subirá las tasas como desea el PRO, sin lugar a dudas. En ausencia de un plan económico que satisfaga al PRO, la política de ataques se va mantener. El gobierno tiene básicamente dos caminos: hacer lo que pide el PRO o profundizar su modelo. Diario Registrado