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viernes, 29 de marzo de 2013

PRO devaluacion






Era obvio que el gobierno aplicaría restricciones en el mercado de cambios, no hacía falta ser un genio para percibir la necesidad de parar la sangría. Los controles cambiarios surgieron como una medida adecuada para controlar la extravagante fuga de capitales que se produjo entre 2007 y 2011-alrededor de u$s 80 mil millones. Las medidas fueron el torniquete que se aplica luego de la picadura de una serpiente. Por supuesto que los instrumentos no coinciden con la receta estándar que solicita el tribunal supremo de “la teoría económica”. Ni pensar que se atiendan las chifladuras que enfocan el elenco estable y las divisiones inferiores del club atlético “Que se mueran todos”. Es mas, la ensambladura cambiaria, agrega una serie de complicaciones, las mayores victimas fueron los especuladores y los asesores de la city. Las patrañas que elaboran, consisten en instalar una constante percepción de atraso cambiario, en el marco de una incertidumbre que no dejan de alentar ellos mismos. Las AFJP, YPF, la insubordinación argentina hacia la Republica independiente del BCRA; y todo lo que tuvo como objetivo principal hacerse de soberanía y distribuir mejor el ingreso, acongoja a los nigromantes. Una y otra vez baten el parche del financiamiento del gasto público, porque les duele que en lugar de pagarse intereses a los bancos que asesoran, se aumenten jubilaciones. Ni la desconfianza, ni la inflación se resuelven indefinidamente con controles parciales; el gobierno ya lo sabe. - ¿No se dan cuenta que a nadie-en el gobierno-le interesa lo que haría el PRO si fuera gobierno? - ¿Es que tendría que retroceder a 2001 con el ejemplo “endeudador” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires? Esta claro que, a menos que se tomaran medidas para resolver la incesante fuga de divisas, la política: "Que se mueran todos", necesariamente se iba a instalar. Ciertamente, con el correr de los meses las limitaciones del mercado oficial de cambios se tornan cada vez más precisas, y hoy es prácticamente imposible evadir las retenciones a cuenta del impuesto a las ganancias para irse a Miami. También está totalmente restringida la compra de dólares para ahorrar. Así las cosas, luego de 10 años de ofrecer libertades cambiarias noventistas, en 2011 la oferta de dólares por el canal oficial son solo para importar y cancelar deuda. La aplicación de 20% a los paquetes turísticos actuó como una restricción adicional al dólar oficial y se trasladó al dólar informal. Pero lo que duele no es que no les den dólares, les duele tener que salir a pagar $8.45, se terminaron los de $4. Ya les dieron 80 mil millones y no hay más dólares de $4. El gobierno está convencido, y me parece que cada vez es más difícil hacerlo cambiar de opinión. Con cada aumento de controles se genera más bronca, y eso deriva en nuevos ataques especulativos y una verborragia neoliberal nada “cool”. Me parece que el gobierno no cambia de rumbo, van a tener que acostumbrarse a esta dinámica que los Harvard Boys desconocen y los “Chicago Old” detestan. No existen indicios de consentimiento para una devaluación brusca. En otro orden de cosas, los reclamos de medidas para resolver la inflación se están tomando-por ahora funciona el acuerdo con los super-. El BCRA no restringirá la liquidez ni subirá las tasas como desea el PRO, sin lugar a dudas. En ausencia de un plan económico que satisfaga al PRO, la política de ataques se va mantener. El gobierno tiene básicamente dos caminos: hacer lo que pide el PRO o profundizar su modelo. Diario Registrado

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