lunes, 14 de mayo de 2018

LA CASA DE PAPEL ERA NO ES UNA SERIE, ES EL BANCO CENTRAL DE FEDERICO STURZENEGGER



Los críticos presentan al capitalismo financiero  como una marea destructora que va generando ganancias extraordinarias, mientras la economía real queda en un lugar relegado. A los argentinos nos han convertido en solo dos años, otra vez en sujetos financieros obedientes, luego de 13 años de autonomía. Appadurai*  explica que el sistema financiero-el mismo que colapso en 2008, se levanto y se expande hacia el sur global-asentado en una forma que está en crisis: “el contrato”, en que las dos partes acuerdan términos bajo la premisa que cumplen lo prometido. Ve allí una verdadera revolución en la historia del capitalismo: los contratos más lucrativos ya no son aquellos en que ambas partes honran el pacto inicial, sino aquellos donde una parte gana sumas siderales justamente si la otra incumple sus promesas. El ejemplo más claro es la extraordinaria ganancia de los fondos buitres y caranchos locales, gracias al incumplimiento generado por muchos de estos mismos actores en diciembre de 2001.
Desgraciadamente, como decía en un artículo anterior, más allá de que todos podemos dar nuestras opiniones, lo que no se puede, es tener nuestra propia la realidad. Y la realidad se impuso una vez más, por sobre los deseos, el marketing y el blindaje mediático mas extraordinario que haya tenido un gobierno, desde el regreso de la democracia. Como venia anticipando, las acciones argentinas se destruyeron en Wall Street, cayeron los bonos y el riesgo país subió desviándose del trazo del promedio de los países de la región, exceptuando Venezuela. Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York, hasta el viernes mostraban caídas de entre 20 a 35% con respecto a noviembre, mientras que los bonos argentinos cayeron entre 8 y 17 dólares, alcanzando el bono a 100 años un mínimo de 85,75 centavos por dólar. En este contexto, que la diferencia entre el riesgo argentino y el del resto de la región ascendió 280 puntos básicos. El gobierno del presidente Macri enfrenta una crisis fenomenal de confianza, no se trata de una turbulencia. Es la fuga contra activos argentinos que obedece a la fragilidad de la política económica aplicada. El cambio en el escenario financiero internacional no afecto a ningún país, del modo que lo hizo con la Argentina. Había criticado el crecimiento de las vulnerabilidades a las cuales se sometería Argentina-en el caso de un shock exógeno- y, como esta leve suba de tasa en los Estados Unidos lo ha puesto de manifiesto. Es que la ingenua y amateuristica apertura financiera, dolarizando la deuda pública se podía chocar con una anunciada suba de las tasas en EE.UU que se venía. La corrección de la tasa de interés de la Reserva Federal fue consecuencia del avance de la recuperación económica en EE.UU. y los efectos expansivos de la política fiscal de Donald Trump, en una economía que se encuentra en pleno empleo, con una tasa de desocupación 3.9% (la mitad del desempleo que la Argentina). Este cambio en las condiciones externas no fue de ninguna manera el responsable de la crisis, sino uno de los disparadores. Se cometieron todos los errores posibles. El BCRA, obsesionado por la inflación, optó por anclar el tipo de cambio, aumentando las expectativas de devaluación. Luego, aplicó el inconsistente impuesto a la renta financiera para extranjeros, en un esquema que había sido favorable a la “timba” previa. Los inversores el viernes desprendiéndose de sus LEBACS, pagando hasta 115% de tasa para salir corriendo a comprar dólares. He venido insistiendo sobre la fragilidad de la política económica de la administración de Macri, casi desde el comienzo. Una política monetaria de fijación de la tasa de interés por sí sola no resulta efectiva para bajar la tasa de inflación; en ese enfoque, es una estrategia recesiva antiinflacionaria incompleta, que quedó desdibujada el 28 de diciembre, en la ya célebre conferencia grotesca. La política fiscal no tuvo nada de gradualista en los dos primeros años de mandato, sin embargo no mostro ningún progreso, permutando favores por chequera a los gobernadores y sindicalistas, despilfarrando los recortes sociales más duros. El déficit primario de 2017 fue mayor al último de Kicillof y el déficit total (después del pago de intereses de la deuda) fue bastante más alto, resultando harto superior al déficit récord que dejó la ex presidenta Cristina Fernández en 2015, bien o mal medido. Para financiar este elevado desequilibrio fiscal se recurrió a la maquinita y el endeudamiento externo que tornó a la Argentina dependiente como hace muchos años no lo era. La política de libre flotación cambiaria se basó en la falsa creencia de que el tipo de cambio flotante permitiría asegurar la estabilidad macroeconómica, cuando en realidad el tipo de cambio flotante es el resultado de las políticas fiscal y monetaria que se ponen en marcha en un marco teórico monetarista o neo cuantitativista. Aquí, la política macroeconómica de elevado déficit fiscal financiado con emisión monetaria y deuda externa de alta tasa de interés, terminó acentuando el atraso del tipo de cambio, que mantuvo alta la demanda de dólares en el mercado de cambios y golpeó a la exportación, única fuente genuina de divisas.
A esta configuración de políticas económicas hay que sumarle el déficit de la balanza comercial y la cuenta corriente de la balanza de pagos, con exportaciones que crecen poco e importaciones que crecen mucho y dólares fugados que salen por encima de los financieros que entran. Argentina tiene hoy el mayor nivel de déficits gemelos de los últimos 35 años. En las últimas semanas los inversores que financian nuestros déficits gemelos se percataron de nuestra vulnerabilidad macroeconómica. He dicho antes que la cordialidad que aparentemente generaba el Presidente en el exterior no era útil para nada, su visión pro-mercado, los industriosos argumentos del BCRA no bastaron. Los inversores se dieron cuenta que el BCRA había entrado en modo: “LA CASA DE PAPEL”.
Se quebró la brujería, el budismo zen y las logias secretas ya  no ayudan. El cambio de las precarias condiciones que pendían de alfileres implica el fin de un período. La temporada  de “bailes y globitos” ha llegado a su fin y el Gobierno de Macri no supo aprovechar la confianza y la paciencia dispensadas por la oposición, los sindicatos y los movimientos sociales. Los mercados no son un barril sin fondo, y ya desde enero no estaban dispuestos a financiar el inconsistente perjuro programa económico. Por ello para seguir financiando, Dujovne salió  sorpresiva y apresuradamente sin billetes aéreos directos y esperando 36 horas para que lo atiendan 40 minutos en el Fondo Monetario Internacional. El nivel de impericia con que se realizo todo, no tiene precedentes. Se dejaron trascender cifras, le hicieron poner la cara al presidente, a Lilita Carrió, ignorando que un organismo multilateral de crédito, no tiene a su directorio ejecutivos de tantos países distintos esperándolos en una oficina para tomar decisiones apresuradas. Es que no están todos los días. El directorio de la entidad no se reúne con frecuencia.  No es el gabinete de Macri. La señora Lagarde es una buena anfitriona seducida con una cena, pero por si sola no decide nada. Si este era el plan, colocaron el carro delante del caballo. En 2016 tal vez hubiese sido más conveniente buscar apoyo para obtener créditos más baratos que los que tomamos. Ahora hemos optado por recurrir al FMI en pánico exagerado en medio de la crisis financiera que debería haber sido una simple corrida. Ahora vamos por un préstamo “stand by”, una línea con las condicionalidades de los acuerdos usuales del FMI y el monitoreo de cumplimiento de metas. Pero si el año pasado los propios funcionarios del FMI aconsejaban que Argentina solicite alguna línea preventiva.
Es probable que si el “mejor equipo” decide sobreactuar, como en los últimos días, suponiendo la descompresión de tensiones en el mercado de cambios, encuentre en la oposición-el rechazo de aumento de tarifas-el chivo expiatorio para hacerlo responsable de todo lo que pasa. Combinar suba de tasa de interés, obligar bancos a vender 2/3 de sus tenencias en dólares, realizar desafortunadas intervenciones en el mercado de futuros y formalizar un sorpresivo anuncio de asistencia del FMI, son todas medidas inadecuadas para disipar la inverosímil incertidumbre incentivada. El martes vencen $647 mil millones en LEBACS, sin ayuda no podrá descomprimirse sino agravarse el panorama existente.
Es necesario que haya algunos cambios en el gabinete, no se puede es mantener “el mejor equipo” que nos condujo hasta aquí, ni conservar ninguno de sus responsables directos. En este contexto, con pérdida de confianza de los mercados y  asistencia del FMI, puede que se intente ajustar mas el déficit fiscal, luego es lógico que se abandone el régimen de libre flotación y se opte por un régimen de administración del tipo de cambio procurando mantener un peso más devaluado que el que pudiésemos haber tenido. Ahora así, se vino una tasa de interés real positiva para generar una recesión que ayude a evitar el traslado a precios de la suba del dólar. Ante todo lo ocurrido, y frente a los cambios que se avecinan, se espera un bajo crecimiento económico como descontábamos con un simple episodio desencadenante. Entramos en stagflation (inflación con estancamiento), menor crecimiento económico, más inflación, un ajuste fiscal mayor, una devaluación real del tipo de cambio mayor, mas desempleo y caída de salario.
Hasta ahora llevábamos 13 años sin pedir un crédito al FMI, estaba dificultado hasta por Dujovne con su cartelito en TN. Volver al FMI fatigado por las circunstancias, implica una pusilanimidad y cobardía, pocas veces vista. No confían ni en ellos mismos, como puede deducirse del dinero de los ministros que permanece en el exterior. El Presidente Macri intenta restaurar algo de la confianza y credibilidad pero luce muy difícil. Difícilmente recupere la confianza del consumidor que ya ha caído 21% desde noviembre del año pasado. La imagen del Presidente Macri se ha deteriorado tanto en los últimos meses que ahora corre el riesgo de bajarse para 2019.
Pensando en la idea de Schumpeter: “destrucción creativa”, en el que sostenía que las innovaciones más importantes que el capitalismo alentó y garantizo, fueron aquellas que conllevaban la destrucción masiva a medida , Arjun Appadurai busca identificar las nuevas fuentes de lucro a través del riesgo que dejan las destrucciones masivas. Desde ahora habrá que estar atentos a las CDS (Credit Default Swap)-una apuesta contra los títulos argentinos, que ya habían comenzado a escalar, previendo y apostando a un nuevo default en algún momento. El CDS abrió un negocio nunca antes visto, al erosionarse la base de los préstamos, si se apoyan en promesas de pago que no se cumplen, se beneficiaran extraordinariamente quienes ahora mismo estarán apostando contra el país.

martes, 10 de abril de 2018

LA PRE HEGEMONIA NEOLIBERAL EN DECLIVE



La puja de las elites ha impedido que en ciertos momentos de la historia argentina, donde se había formando una situación pre hegemónica conservadora, el vedetismo y la impremeditación prevalecieran sobre la causa ideológica y/o política. En economía, una incoherencia tras otra deja desarmados a los economistas ortodoxos críticos, que como una orquesta sinfónica habían salido este fin de semana a sostener una sospechosa arenga optimista.
El BCRA apresura el ritmo de emisión monetaria por encima del 30% y no es mayor, merced a la antipática venta de u$s 2.400 millones de reservas. Aplicar ahora impuestos a la renta financiera es inconsistente para los extranjeros y por lo tanto expulsa ingreso de capitales, en lugar de atraerlos. El Banco Nación anunciará fuertes ajustes de tasas de interés-las tasas de los créditos hipotecarios casi se duplicarán- y, son aplicables dentro de 20 días. Es que el 80% de los créditos otorgados en 2017 fueron de la banca pública, antes de las elecciones y, como era previsible pueden tornarse insostenibles.
Nuevas  advertencias asoman, ya no al fracaso del proyecto hegemónico, sino a que se pueda repetir la historia de la UCR de Alfonsín ó, del Frepaso y la UCR de Alfonsín y Terragno. La interna dentro de la Alianza neoliberal recrudeció y hubo diversas expresiones en los postreros días. Esta UCR ya en “modo De la Rúa” se congregó dirigida por Cornejo, y solicitó a Cambiemos que el aspirante a Vicepresidente en 2019 sea propio, además de otras acrecencias en las listas. Se comenta que a instancias de Ricardo Alfonsín se esbozaron críticas cualesquiera se pueda imaginar al gerenciamiento del Estado Macrista. El artífice y responsable máximo de “Macri Presidente”, el resbaladizo Ernesto Sanz, quien declinara cargos, por temores políticos parecidos a los de Aranguren en economía; indicó que ahora sí, la UCR requería más intervención y autoridad en el régimen. Los dardos envenenados de la Carrió, que hicieron campaña para Alfonsín, De la Rúa y Macri, anticipan otro nuevo desmarque y despegue acelerado. Es que tarde o temprano germinarán responsabilidades con las que aspira no ser identificada, concretamente asuntos de corrupción y ajuste. Indicó para eso que si “este fuera su gobierno” (si no lo es, no sabemos donde estará ahora), hubiera despedido a Aranguren y nunca hubiera aprobado el feroz aumento de tarifas a favor de “friends & family”. También amenazó extender su denuncia contra el Dr. Lorenzetti, algo que el gobierno por alguna razón quiere evitar, tal vez tenga que ver con el nuevo episodio de escuchas telefónicas del cual existen antecedentes, y obra en el ámbito de la Corte Suprema.
Lo cierto es que dentro de la liga neoliberal, se  ve como siempre, una mezquina batalla excesivamente adelantada por una aun improbable sucesión presidencial. Tratando de asegurar la facturación de su agencia publicitaria, el empresario ecuatoriano Durán Barba le doró la píldora a Marcos Peña. Conoce el ecuatoriano que la adulación funciona con estos vecinos, por eso le llamó el “Kennedy argentino”, como poniendo fichas por si resulta sucesor de Mauricio Macri en la tómbola. Todo esto es consistente con un presidente que luce y trasciende extenuado, es por esa razón que en lugar de cruzar la Cordillera, envía al acto por el Bicentenario de la batalla de Maipú, a su incondicional prosélito. Institucionalmente le correspondería ir a Gabriela Michetti, quien “paso a paso y golpe a golpe”-como corea Serrat- va yaciendo desechada del estrecho módulo cortesano. En la otra esquina “Mariu” se apandilla esta semana con su grupo en otro “retiro espiritual” en Chapadmalal; ella tiene tiempo, lo ha sacrificado todo: juventud-matrimonio-hijos-casa, su gran desafío es ir ganando municipios que hoy son peronistas.
En la dinámica de este desmoronamiento macroeconómico y social hay una dimensión que debe ser estudiada más a fondo, que es el rol que está jugando la comunidad corporativa y financiera local e internacional. Los empresarios y los medios han sido los verdaderos artífices y portadores de la mitad de la ideología pre hegemónica que parió este leviatán durante los últimos diez años. En esa comunidad existía un consenso muy extendido, de vocación hegemónica inamovible sobre las políticas económicas que tenían que reimplantarse en la Argentina para estos tiempos. Por lo tanto, para entender mejor lo que ocurre en este momento, es necesario profundizar el conocimiento de la red de personalidades influyentes que hoy están en comando, pero con inocultable conflicto de intereses.
La dominancia corporativa sobre la política tiene mucho que ver con estos individuos clave. Y como vimos en Brasil, no se trata de un fenómeno circunscrito a la Argentina. La vuelta a las reformas económicas neoliberales en la región, incubó un periodo de políticos empresarios en Argentina, Chile y Brasil. Sin embargo, a solo dos años de gobierno, el prototipo clave que fue Mauricio Macri, muestra signos de fatiga. Este empresario heredero de SOCMA, sucesor de uno de los más conocidos contratistas del Estado argentino, fue y es fundamental para esta comunidad corporativa, que se caracteriza por ciertas creencias y convicciones. Después del fracaso de la tecnocracia en 2001, los empresarios creen que los negocios deben permanecer a través de la política de las negociaciones, los apoyos y las concesiones. Opinan que es tiempo de que el empresario defina y ejecute su propio rol, estableciendo compromisos sustentables en el tiempo, por ahora con los políticos. Introducen el concepto que el progreso o el bien buscado se consiguen mediante la desaceleración de la despolitización tradicional, y desconfían de los valores, las ideologías y las lógicas de la política partidaria, por eso han devastado lo poco que subsistía de los partidos históricos. Los negocios, en la mentalidad corporativa, ven hoy al Estado como un implementador de políticas públicas que debe colocarse "por encima" de los intereses sociales, sin ruborizarse. Pero la ausencia de una base sólida de sustentación política a las decisiones de política económica puede debilitar aún más a un gobierno ya débil macroeconómicamente, y impide abandonar el colapso que se aproxima, si algo llega a fallar. La solución a otra eventual crisis, ya no podría venir del ministro Melconián, sino de una nueva construcción de la política que no se ve con suficiente claridad. Las dos preguntas del millón son: ¿Por qué, en un contexto de extraordinaria vulnerabilidad económica ante un eventual shock exógeno, el presidente Macri no consigue construir una hegemonía que constituya una eventual salida? ¿Existe algún “plan B” que garantiza otras alternativas políticas que garanticen la restauración neoliberal? Esa fe en la política corporativa ha desarrollado y caracterizado parte de este primer período pre eleccionario 2017, pero una escalada potencial de crisis macroeconómica puede contribuir a cerrar la tentativa de manera abrupta y con final incierto.




sábado, 7 de abril de 2018

#CAPUTO, LA NATURALIZACION DE LA AVARICIA Y LA MENTIRA




El hombre se cruza de gambas y te dice que una “off shore” es lo mismo que una caja de seguridad. Aranguren que le compra a Shell, te dice que vendió sus acciones, pero deja su dinero en el exterior porque no confía en Argentina. Inversiones “ni sueñes”, y los prestamistas empiezan a debatirse entre ganar un puntito más que en otro país y fumarse otro default potencial. El peronismo decepciona y desconsuela a los ciudadanos no oficialistas que no ven una oposición sólida, ni diputados y senadores que denuncien las obscenas trapisondas presentes en los tribunales ó pidan la intervención de fiscales. Solo están especulando política y electoralmente, y al pueblo “que Dios lo ayude”. Si todo sigue así, habrá que legislar la prohibición de salida del país de todo funcionario público, en forma permanente, por un periodo de 4 años.
La vocación de poder es imprescindible, pero lo único que muestran los políticos opositores hoy, es que solo saben ser oficialismo. Alguien me dijo: “Caputo no le dura un solo round ni al chavo del 8”, pero fue al Congreso-cuando se le dio la gana, fingió, inventó, embrolló-se les mofó  en la cara a todo el país, y terminó la interpelación cuando él quiso.  Vienen a mi mente dos locuciones pensando en la naturalización de las guaridas fiscales-el dinero fuera del país y la mentira crónica-sistemática:
1)   "No hay nada malo en cuanto a la codicia. Yo quiero que ustedes sepan esto. Yo creo que la codicia es sana. Se puede ser codicioso y aun así estar bien con uno mismo"(Gordon Gekko-personaje-, Oliver Stone-director, Wall Street, 1987).
2)   “Cuando vos seas gobierno hace lo que vos creas, pero no lo digas ahora en medio del debate” (Consejo de Duran Barba a Sturzenegger)
Luce como que una yuxtaposición de avaros y mentirosos se hubiera apoderado del país. Gran parte de la ciudadanía justifica la mentira de los políticos y la corrupción de los empresarios. La misma horda que lincha un moto-chorro y estigmatiza a un niño que pide, en vez de ir a trabajar.
Retomando la oposición, hoy está pisando el palito otra vez cuando dice: “Hay 2019”. Dejaron entrar el caballo de Troya de Duran Barba, con una presunta reelección de Macri. -¿Cómo sabemos que el presidente cuya cultura del ocioso lo expone a “vacaciones permanentes” quiere seguir gastando su precioso tiempo de vida restante en gobernar, o si puede o si tiene chances de ser reelegido en octubre de 2019?- La oposición “se comió el amague”. -¿Que 2019?- “No te jactes del día de mañana, porque no sabes qué traerá el día”. Oigan ahora, ustedes que dicen: “Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia” ¡Oíd ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que vienen sobre vosotros. (La Biblia). Además de lo que Dios dice, estamos en un país donde los problemas existentes pueden detonar antes de octubre de 2019.
Con menor endeudamiento y un equipo técnico mil veces más prestigioso en los mercados internacionales, más acreditados académicamente, con el 10% de los desaciertos de Macri y el 1% de los presuntos hechos de corrupción que ya trascienden, no hubo 2003. En defensa de la Alianza diré que se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes. De la Rúa intentaba cambios porque pensaba en mantener la gobernabilidad del sistema, no en la reelección. -¿Ya se olvidaron de diciembre de 2017?- Porque cada vez que escuchamos al gobierno hablar del triunfo de octubre, se olvidan de decir que fue anterior a diciembre de 2017. Falta un año y medio para  la elección presidencial y más de un año para las candidaturas, en la Argentina eso es un siglo.
Como se está marchando en la posverdad, insistiendo con una campaña electoral-que de ser cierta-sería la más larga de la historia, la candidatura de Macri es una emanación de gas, como cuando un equipo dice vamos por la copa y está peleando el descenso. La reelección de Macri es una cortina de humo que pretende esconder los problemas de fondo que aquejan a los argentinos. Los ciudadanos están enfadados por los aumentos de tarifas eléctricas de hasta 1.400%, los despidos, el incremento de precio en los combustibles, gas, alimentos, remedios, autopistas, celulares, cable, colegios, prepagas, etcétera. Inclusive la gente empieza a preocuparse por el empleo. Lo sé por la cantidad de currículums que estoy recibiendo ahora mismo.
Con el paso del tiempo, el desgaste auto-infligido de los 9 meses restantes de 2018, será progresivo y fatigosamente irreversible. Los críticos en el exterior tildan al gobierno de ignorantes, incultos y superficiales. Recuerde la mirada de Putin a Macri. Escuchamos el denominado “hit de verano” en que la gente expresa risueñamente (eufemismo) en las canchas, los espectáculos teatrales, los recitales, los subterráneos, la marchas, el acompañamiento al Congreso en su sesión de Apertura; los ciudadanos están enojados. Los axiomáticos desaciertos y filtraciones de escándalos de corrupción, hoy comienzan a generar ciertos desbloqueos que mantenían cercados un sinnúmero de periodistas y pseudo-periodistas militantes.
Macri habló de la disminución de la pobreza y el desempleo, omitiendo que  los datos que presentaba correspondían al segundo semestre de 2017, comparado con igual periodo de 2016-el máximo-, cuando el dólar costaba $16,50 y la inflación no se había disparado. El asunto es que tampoco se dice que así no seguirá en los próximos meses, cuando la canasta básica alimentaria que mide el INDEC aumentó solo en el primer bimestre del año más del 5% y los precios mayoristas se dispararon por encima. Ya en voz baja se impulsa una reforma del INDEC para darle otra cosmética a la metodología de medir la inflación, lo que junto con las renuncias de (Graciela Bevaqua, presuntamente perseguida por Guillermo Moreno-reincorporada por Macri- y ahora el director técnico del INDEC, Fernando Cerro) los aproxima cada vez más a todo lo que criticaban. Saliendo de compras en el barrio, me he dado cuenta que la credibilidad de las estadísticas ha empezado a derrumbarse. La consigna interna del gobierno es: “hay que llegar al mundial y rogar por San Messi”. Es la táctica que junto con el debate sobre el aborto, lograría dominar la agenda política, habiendo cogido a la izquierda funcional al liberalismo (Sir Isaiah Berlin,  “Two concepts of liberty”) con eso tienen todavía para tirar dos meses. Los proyectos serán tratados por el Congreso en junio. No se habla de la gestión de gobierno: del submarino y sus tripulantes, las muertes de ciudadanos en concurso de gendarmería no esclarecidas, los presos sin condena, las off shore de Caputo, los Panama Papers, la auto condonación de la deuda del Correo, la lista de friends & family del blanqueo modificado por Decreto, la plata afuera que tienen el presidente y los miembros de su gabinete, el desplazamiento de Abad de la AFIP y su desaliñada substitución, el déficit fiscal disparado por el incremento extravagante de los intereses de la deuda, el mismísimo y creciente endeudamiento, la caída proyectada del salario (15) inflación (20), la inflación del marxista de Kicillof que no cede, el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos de Celestino Rodrigo, la caída de poder adquisitivo de los ancianos jubilados de Menem; todo  ha pasado a segundo plano.
Lo único que genera alguna esperanza es el aparente cambio de actitud en los jueces, quienes entendieron que si en 2019 Macri no sigue, se les viene el mundo encima. En la última semana se siguieron sumando excarcelaciones. Sin demasiadas posibilidades de remover jueces y fiscales federales de primera instancia, Macri intenta cubrir vacantes abiertas en la Cámara de Casación en las Cámaras de Apelaciones en lo Federal, pero no está claro cómo lo logrará. Además la Suprema Corte ha chocado con eso de que se elijan jueces de otros fueros, sin acuerdo del Senado. La Corte concierta reformas para acelerar las causas de corrupción y al mismo tiempo acusa a la AFI por haber filtrado las escuchas de Cristina Fernández.
El Peronismo y sus aliados nos cogen pena, moviéndose hacia la unidad, pero repletos de prejuicios y vanidades dignas de otras elites.
Al mismo tiempo que se incrementa la conflictividad laboral, va tomando forma una CGT gorda cercana al gobierno. Los acuerdos salariales de algunos gremios se siguen cerrando en 15% formal (para establecer una nominalidad), pero con artilugios se llega a 20% o más. La gobernadora Vidal fracasó olímpicamente con los docentes, que mantendrán el paro que se intentaba evitar. Hay cuatro jurisdicciones que mantienen abierto el conflicto docente, dos son CABA y la Pcia. de Buenos Aires, con lo cual el problema alcanza a más de la mitad de los alumnos del país de la escuela pública. En CABA, el frente de docentes, estatales, judiciales, subtes y recolectores, realizarán protestas rechazando las propuestas salariales. Los bancarios realizan un nuevo paro en el banco Provincia y; mientras unos piqueteros alineados con la izquierda han retomado la protesta en la calle reclamando contra la revisión de los planes sociales, otros colegas buscan incorporarse a la nueva CGT.
La avaricia ya ganó, pero recuerde: “la mentira tiene patas cortas”.

viernes, 23 de marzo de 2018

EL PODER DEL PROFESIONAL QUE DISCIERNE (Copyright Diario Registrado)



Tener discernimiento propio es estar protegido, si hoy no lo tenemos es como ir a la batalla sin armas y sin protección, es exponerse a la derrota, porque somos confrontados con mentiras todo el tiempo.
A veces como ciudadanos de a pie tenemos dificultad, porque lo que escuchamos y vemos no parece coincidir con la realidad ni con los manuales. Otras veces no entendemos lo que otros profesionales y periodistas están diciendo porque están altamente condicionados por sus clientes o sus financistas. Asumimos que las cosas que dicen son lo que parecen ser, pero no podemos darnos ese lujo. No podemos tomar decisiones familiares porque en breve van a surgir problemas por tomar decisiones sin tener en cuenta las consecuencias futuras. ¿Le podrá pasando esto?- Un tío mío compro un departamento en pesos a crédito con cuotas fijas en 1975, vino el Rodrigazo y prácticamente le salió regalado, pero la persona que se lo vendió se quería destripar. A mí mismo me ha pasado, en 1981 compre un dúplex que 3 meses después costaba un tercio de lo que había pagado. En 1989 a un comerciante amigo le quitaron los depósitos, le dieron BONEX y no tenia para pagar a sus proveedores. A otro amigo Vicepresidente de una reaseguradora internacional en 2001 lo agarro el corralito con sus ahorros de toda una vida.
¿Está tomando muchas decisiones sin tomar en cuenta las consecuencias futuras?
Necesitamos buen sentido y sabiduría. Estamos viviendo en un ambiente de mentiras y falsedades mezcladas con verdades (la posverdad*, aseveraciones que dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público). Tenemos que preguntarnos - ¿Estoy escuchando la verdad o no? - ¿Realmente es verdad o hay algún engaño? - Hay algo camuflado, entre lo que veo y escucho.
Encendemos el televisor y escuchamos alguien que dice algo acerca de la economía y la política, cinco minutos más tarde otra persona dice algo totalmente distinto. Hay exceso de información, pero no necesariamente de la verdad, y si actuamos en base a la información, sin verificar la verdad, tendremos problemas. Es mi deseo que todos piensen, formen criterios y juzguen correctamente. Se trata de mirar debajo de la superficie para saber que hay allí; tenemos que escuchar lo que un ministro dice y también lo que NO dice. No demos nada por sentado, hay que evaluarlo, distinguir y ver muy en el fondo para descubrir la verdad. - ¿Conocemos un plan económico y político claro? - El presidente tiene que decir cuál es el plan, porque él es el responsable ante la ciudadanía. Las charlas deshilvanadas que nos cuenta el presidente y las explicaciones o disculpas que dan los ministros, el presidente del BCRA  nos marean. - ¿Cómo saber cuando está diciendo la verdad y cuando no? - Es sumamente importante que juzguemos correctamente, es esencial para distinguir la verdad del error. Si no lo hacemos vamos a tomar decisiones erróneas como meternos en créditos UVA, pedir dólares prestados, comprar Lebacs, etcétera, esas decisiones nos saldrán caras.
Los que sabemos un poco y tenemos experiencia tenemos una responsabilidad. Otros muchos deben aprender a escuchar. Hay mucha gente que mezcla verdad con el error; hay grupos de interés que hacen eso, ponen suficiente verdad mezclada con error. Si uno escucha solo lo que suena bien, son gratas noticias y placenteras, en lo técnico a veces es parecido a lo que aprendimos en la universidad, pero el que se queda allí, no capta la otra parte, ahí podrá venir la confusión. Ayer hoy y siempre, el discernimiento ha sido importante para no quedar entrampado en medio de una crisis. Todo luce bien, pero - ¿cuáles serán las consecuencias futuras de vivir de prestado? -  ¿Qué es lo que viene mas adelante a raíz de esto?
Olvidemos todas las ficciones que escuchamos en estos dos años. Pensemos a partir de hoy. Nos están haciendo promesas que no se pueden cumplir. El gobierno tiene que elegir entre lo bueno en el corto plazo y lo mejor para el corto, mediano y largo plazo. A mí no me alcanza con que no haya explotado una bomba hasta hoy. Si nos conformamos con esta mediocridad, vamos directamente a una crisis. Mencionemos una sola decisión que se pueda tomar en una atmosfera de incertidumbre: ¿Inversión, financiamiento, cambio de empleo, importar, fabricar? - Hay cosas que son razonables y otras menos, tal vez no todo necesítanos pensarlo. No todo es blanco o negro como expresan los que corren al gobierno por derecha y los que lo hacen por izquierda. Pero la verdad es que hoy impera la ambigüedad. Presiones de preferencias personales que se desean imponer por sobre el gobierno como mandatos indiscutibles, apelando a un falso sentido común emanado de pseudo ciencia. Desde el fundamentalismo de mercado insisten en que se interprete la vida como ellos quieren. Hablan del gasto público, que es solo una referencia. En realidad deberían hablar del déficit fiscal total del sector público consolidado, pero no lo hacen porque eso perjudica a los bancos extranjeros que se están llenando los bolsillos con el país.
Si yo le pregunto a mi prima Roxana - ¿sabes cómo identificar y escuchar la voz de un experto que dice la verdad, que me respondería? – No quiero molestarla.
La base de todo conocimiento son los libros, la universidad y todo lo que sabe un académico o investigador, ayuda. Aun esto hoy no alcanza, porque lo que se está moviendo en este momento en Argentina trasciende los conocimientos universitarios naturales. No se las puede percibir, porque la academia tiene un programa de estudios hegemónico que enseña solo un marco teórico de la economía y en política los alumnos de una maestría no saben que es populismo, solo lo odian y responsabilizan de todas las calamidades de un país, sin ningún fundamento. Quienes no tienen el discernimiento o los años no tienen la menor chance de dilucidar lo que en este momento se está gestando. ¿Cómo podrán tomar buenas decisiones si están a punto de comprar una casa o iniciar un negocio?- Alguien que tenga las incumbencias académicas y los años de experiencia de haber visto en Argentina todo tipo de torpezas, puede ayudar a develar la verdad, antes que se convierta en posverdad. Si usted no es economista o politólogo, no puede tener discernimiento acerca de cuál es la verdadera situación. No es la opinión, ni el antikirchnerismo visceral lo que le dará la posibilidad de tomar una buena decisión económica hoy. No es razonable NO escuchar, necesitamos capacitarnos, es nuestra mayor protección para nuestra vida financiera personal, la idea es tomar decisiones inteligentes. Abran los ojos, los que saben están en algunos lugares, son gente que te faculta para que disciernas antes de tomar decisiones por tu cuenta. La población necesita ayuda, es de esperar que alguien los auxilie a tomar decisiones sabias, porque los están abrumando. La base para buscar ayuda es el testimonio del experto.
La única escucha de Cristina que me indigno, es la que propone más de lo mismo, otra sub 40. No se trata de un problema generacional, se trata de un problema de antecedentes profesionales y prontuarios. Si tiene 39, como mucho vio de lejos el 2001 y ni siquiera tenía las herramientas para evaluar lo que paso. Los que tiene colecciones de antecedentes pueden ser fácilmente juzgados en sus afirmaciones, y los que no tienen prontuario no pueden ser juzgados por lo que NO han hecho. Gente sin prontuario, no gente joven. Si es joven y no tiene prontuario, mucho mejor. La tarea de un líder conductor es enseñar a separar lo que es limpio y lo que es sucio, lo que se hace y lo que no se debe hacer. - ¿Averigüe quien es el que habla y también a quien representa o quien le paga? - ¿Está al tanto que los medios han invisibilizado periodistas, economistas, sociólogos, politólogos, para establecer un discurso hegemónico? - No me hable de Cristina, porque Cristina no es presidenta, ni de los bolsos de López y Lázaro Báez, sobre eso usted ya sabe todo. Hábleme de ese crédito que va a tomar, de la decisión de comprar dólares o mercadería imperecedera, si los precios de las propiedades están altos o bajos, si compra ahora que puede pasar en 2019. No se trata de maldecir, se trata de prevenir catástrofes si tenemos discernimiento para hacerlo, es en parte conocimientos, en parte experiencia y en parte un “don” para ver lo que otros no están viendo. ¿Cómo se desarrolla? Con la práctica. Tenemos que haber visto cometer y cometido muchos errores de pronóstico a lo largo de nuestra vida, para confrontar situaciones similares. Cuando enfrentemos esas situaciones traeremos al presente otras pasadas, archi analizadas y consabidas, conocimientos teóricos y supondremos eventualidad de contingencias. No es así si me lo explica Fantino o un sub 40 del gusto de Cristina. Cuantos más años tenemos más experiencia y sensatez acumulamos. No dije más fuerza, ni más inteligencia.
Estamos muy influenciados por la información unos y, por el odio otros. Todos necesitamos discernimiento para interpretar los sucesos, la próxima vez que tome una decisión pida ayuda a los que saben. - ¿Por qué esperar para pensar? -
Si piensa lo que le digo y le va bien, me voy a sentir satisfecho.

viernes, 2 de marzo de 2018

El fantasma de 2001. Zaffaroni, Nielsen, Duhalde, el FMI.



Mi tesis doctoral trata la crisis de gobernabilidad de 2001. Un proceso de tecnocratización, donde se rompió la coalición de gobierno, las capacidades presidenciales menguaron y De la Rúa (desde ahora DLR), en lugar de reconstituir la gobernabilidad a partir de los partidos políticos, transfirió poder hacia sus ministros tecnócratas. Eso, en vez de darle soporte a su gobierno, terminó de erosionar su relación con los partidos y su liderazgo, y lo condujo inexorablemente al colapso de su presidencia. Pero -¿Cómo responderían los CEOS en comparación con los tecnócratas de DLR, frente a una crisis como la que ha sufrido Argentina en2001? - No lo sabemos.
Las coyunturas criticas, los procesos sociales de deterioro prolongado pueden devenir incrementales, involucrando cadenas que pueden significar hipótesis aun más fuertes que 2001.  Sin embargo es muy pertinente que varios actores políticos y economistas hayan traído el 2001. Las rutinas de investigación imbricadas nos permitirían elaborar hipótesis para seguir debatiendo y aprendiendo. Hay que decir que cuando hablamos de 2001, estamos tratando un caso restringido y temporal. No se puede generalizar, pero se puede aprovechar, para establecer un punto de partida para el debate.
Nada menos que O‘Donnell teorizó sobre la despolitización y el dominio de la política por lo económico-financiero, y como esta  despolitización requiere de un régimen que controle a la población por la fuerza. Pero O‘Donnell reflexionó observando dictaduras militares y hoy estamos en democracia, más allá de algunos brotes preocupantes de intolerancia. Aunque es cierto que la represión podría ser una opción creciente, prefiero pensar en cómo los tecnócratas de De la Rúa no fueron capaces de ver los problemas políticos y sociales que enfrentaba el presidente. Eventualmente los CEOS tampoco, allí podrían producirse coincidencias. Pero hay mucha UCR y ex UCR en CAMBIEMOS. ¡Ah! En el gobierno de De la Rúa también había UCR, ¡caramba! Durante 2000, el proceso de deterioro político fue funcional al ascenso de los tecnócratas, quienes creían “sinceramente” en soluciones técnicas, otorgándole menos relevancia a cuestiones institucionales, políticas y democráticas. El “círculo rojo” condiciono a DLR, luego a Duhalde, y más tarde a Kirchner. No está claro que DLR haya podido resistir presiones. -¿Podrá Macri?-
Una crisis-tomando de la psicología-es un “estado temporal de trastorno y desorganización”. El deterioro se inicia, se extiende y luego deviene pico de crisis; por ejemplo, por un presunto hecho de corrupción. Recuerde la Banelco. Luego sigue y llega el pico de la crisis: “estallido”. A esto sumemos las derivaciones reales macroeconómicas en manos de los tecnócratas de DLR, aunque allí había amplias ventajas sobre la impericia del equipo económico actual. Uno podrá no coincidir en nada con López Murphy y Cavallo, pero claramente no eran Dujovne y Caputo. En 2001 las decisiones economicistas debilitaron a un gobierno que gano con 48%, y comenzó a caer fuerte, acelerándose la dinámica de la crisis y, finalmente llevándola al colapso”. Más tarde, la solución de la crisis llegaría de la mano de la reconstitución de la política y sus instituciones, a esto se deben referir Duhalde y Zaffaroni.
La movilización popular del 21F ha dejado claras dudas en materia de gobernabilidad, allí repiquetea el sonido de 2001. Cuando Cristina y los presos desaparecen de la TV, los actuales periodistas militantes se quedan sin libreto. Con el 21F, poco se pudo hacer en términos de marketing de camioneros alcohólicos. No los hubo, no hubo desorden, ni peleas. Es que la caída del presidente en las encuestas, demuestra que la gente recuerda a un camionero hoy demonizado, que hasta hace poco comía asados e inauguraba monumentos de Perón con el presidente.-¿Moyano es bueno o es malo?-La masa se marea. Los medios también quedaron mal parados. No se puede poner a la sociedad a optar entre dos amigos. Moyano se convirtió estos años en invitado frecuente de TN, ha sido muy bien tratado por la prensa relacionada al presidente. Es raro.

Al ir consolidándose una oposición, surge evidente la disminución de poder de los grupos “dialoguistas”. Además en 2018, salvo para Vidal, para los gobernadores no hay mas plata, no será tan fácil seducirlos. El gobierno ya no logra generar la división que lo sostuvo, ha perdido esa ventaja tan valiosa. La oposición ha demostrado una enorme capacidad de confrontar en la calle, ya la experiencia de diciembre fue contundente. Los sucesos de fin de año impidieron la reforma laboral, llevaron a la suspensión de las sesiones ordinarias del Congreso y neutralizaron el avance de las reformas estructurales. Ya no es Zaffaroni el que teme por otro 2001, Guillermo Nielsen economista referente de Massa (hasta hoy un complaciente acompañante del gobierno)  dijo: “El Gobierno se endeuda a mansalva y habrá una crisis de deuda”. Que lo diga el reestructurador de la deuda argentina. Ayer el ex presidente Duhalde dijo: “La situación es muy parecida a la de 2001, coincidentemente con Christine Lagarde (FMI) quien advierte que los países deben prepararse para el cambio de paradigma. Ya no habrá tantos dólares, y las tasas por los préstamos subirán.

Sobre llovido, mojado; después de la manifestación en la Av.9 de Julio, el presidente lanza el debate sobre el aborto. Monseñor Aguer, arzobispo de La Plata, criticó con dureza al presidente y su gestion por posibilitar un debate sobre el aborto, diciendo "Este es un Gobierno sin principios de orden moral y natural". Con el Papa, ya alcanzaban las críticas a las mentiras, la insensibilidad social, la bruja ecuatoriana, el budismo zen, Sri Sri Raví Shankar y la masonería. La razón de lanzar este debate sigue siendo “tapar la ausencia de buenas noticias”, hasta que el campeonato mundial que comienza en junio, se lleve la atención de los hinchas, los asistentes a recitales, los usuarios de subterráneo, y otros grupos que elevan canticos contra la mama del presidente. En concreto, se busca desviar la mirada del fracaso de la lucha contra la inflación, y las denuncias de corrupción de Luis Caputo, Aranguren, Etchevere, Panama Papers, Correo Argentino, etcétera, que comienzan a afectar al gobierno, como sucedió con DLR y “la Banelco”.
-¿El discurso de Macri de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso trazará una estrategia para 2018, o será un nuevo conjunto de oraciones desorganizadas, en un lenguaje precario, de ideas inestables, expresadas con las frases huecas de un presidente sin destrezas oratorias?-¿Insistirá con la reforma laboral?-¿Le conviene seguir hablando de corrupción? Porque la sociedad se va tornando menos tolerante con las denuncias que afectan al gobierno-ya son muchas-: Los hermanos de Macri por los Panamá Papers, el grupo Macri por la compra de parques eólicos; el reclamó a la AFIP para que se levante el secreto fiscal del Ministro Caputo, y le den datos sobre sus actividades “offshore”. Por ahora el gobierno solo decidió usar un fusible, el saliente amenazante Subsecretario General de la Presidencia-Díaz Guilligan-por sus depósitos en Andorra no declarados, aunque es el juez Bonadío quien investiga la causa… Los diputados del FPV pidieron la lista de funcionarios con inversiones “off-shore”. El reciente papelón del Ministro de Hacienda, la impericia demostrada por un funcionario que actuó en un Banco privado que sale a pedir inversiones cuando su dinero está en el exterior, han puesto de manifiesto lo que yo señalaba desde esta columna hace tiempo. “Nadie confía en alguien que desconfía aun de su propia gestión”. Transparency Internacional, coloca a la Argentina con Kuwait, Kosovo, Islas Salomón y Benin. El Wall Street Journal habla de lo difícil que es que Macri termine el mandato. CNN castiga duro el endeudamiento y se burla de un economista oficialista en la cara.
A todo esto la respuesta del gobierno y el círculo rojo es acelerar un juicio contra Cristina, para enfundar las espantosas irregularidades tapadas por la prensa local. Mientras tanto, los sondeos muestran que ha descendido el porcentaje de quienes creen que la economía se expandirá. De la deuda record contraída por 133 mil millones de dólares, 108.000 los emitió el Tesoro, de los cuales 76 mil en moneda extranjera. Durante el mismo periodo se fugaron 82 mil millones de dólares. Alcanzamos un record entre 2016/2018, Argentina es el mayor tomador de préstamos del mundo.
Se sabía que con DLR 2001, los intentos de introducir reformas neoliberales por parte de partidos liberal-conservadores, grupos sociales, factores de poder y aún sectores del electorado partidarios de ese tipo de reformas económicas no iban a desaparecer. Lo que había entrado en crisis era “el instrumento tecnocrático”. Por lo tanto, los nuevos actores partidarios del reformismo neoliberal han adoptado nuevas formas y estrategias políticas, desde un lugar distinto al de la tecnocracia de 2001.
- ¿Desde qué lugar? - No sabemos aún cuál, se trata de un fenómeno en marcha. Pero lo que SI sabemos es lo que NO ES. No es una tecnocracia como la de 2001. Ni Macri, ni Aranguren, ni Dietrich, ni Caputo, ni Quintana, ni Lopetegui, ni Etchevere son tecnócratas. Un gobierno de empresarios y gerentes NO es una tecnocracia. Los empresarios no llegaron al poder por sus competencias técnicas o su formación académica, ellos vienen de la práctica corporativa, manejan poder desde su acumulación de recursos en el mundo de los negocios. Sus críticos los acusan de ignorantes, incultos, etcétera. En defensa de los tecnócratas se los ha acusado de muchas cosas, pero no de ignorantes o ineptos.
Algo nuevo se observa: en lugar de despolitizar como la tecnocracia de DLR, utilizan a la política como elemento de construcción de una nueva hegemonía. En los gobiernos tecnocráticos militares y civiles hasta 2001, el discurso oficial era economicista; estos empresarios en cambio hablan de Chocobar, del mundial de Rusia, Venezuela, o de cualquier otra cosa, menos de economía. La experiencia “Cambiemos” es una expresión más del fracaso del modelo tecnocrático de DLR. Luego de aquello ni Acción por la Republica-Cavallo, ni Recrear-López Murphy, con buenos caudales de votos continuaron tampoco. En cambio el PRO, se presento como una tentativa de reconstrucción del neoliberalismo desde un lugar distinto al de la tecnocracia. Hoy no encontramos una palabra que forme parte de la jerga académica para definirla, porque CEOCRACIA es una alusión irónica y despectiva que no forma parte del lenguaje académico. Pero ahora que lo escribo, pensándolo bien, no encontrarle nombre, no poder definir académicamente esta construcción que pretende reconstruir el neoliberalismo en la Argentina, simbólicamente es escalofriante, …“no tiene nombre”.







miércoles, 31 de enero de 2018

ELITES TECNOCRATICAS, “TECHNOPOLS”, “CEOPOLS”


Krieger Vasena, Alsogaray, Dagnino Pastore, Alemann, Martínez de Hoz, Cavallo; pero Macri, llego a Presidente.
En los estudios de los regímenes políticos latinoamericanos hay una problematización del rol de las élites tecnocráticas en los gobiernos. Una de las reflexiones pioneras fue la del politólogo argentino Guillermo O’Donnell en su investigación sobre el estado burocrático- autoritario. Desde sus primeras elaboraciones, el autor utilizó esta categoría para referirse a regímenes socialmente excluyentes, producto de golpes de estado con control y represión de la participación política de los sectores populares, en los cuales los actores principales de la coalición emergente son los tecnócratas de alto nivel. Estos tecnócratas, dice O’Donnell, entran en estrecha asociación con los capitales extranjeros. Los casos que inspiraron al autor en su conceptualización del estado burocrático autoritario fueron la dictadura iniciada en Brasil a partir de 1964, la Argentina de las dictaduras de Onganía y Lanusse entre 1966 y 1972, la dictadura de Pinochet, iniciada en 1973 hasta 1990 (aunque abarcó sus primeros años), y el proceso similar en Uruguay. Naturalmente, la dictadura cívico-militar argentina entre 1976 y 1983 también entró en esta caracterización del autoritarismo burocrático.
Estos roles tecnocráticos serían consecuencia de la relación entre Estado y Sociedad que emana del régimen.  De esta forma, la relación entre los roles tecnocráticos y la deriva autoritaria parece inevitable. El ascenso de los empresarios nacionales acaba produciéndose, pero sólo cuando la garantía de estabilidad económica y política a corto plazo ha asegurado grandes inyecciones de capital extranjero. Esto último podría explicar (el cómo) las inversiones extranjeras no llegan, y (porqué) se sigue registrando una constante fuga de capitales locales.
Una conceptualización alternativa a la de O’Donnell es la de Jorge Domínguez (1997). Realizado años después, democratización regional mediante y ya en plena década de reformas económicas neoliberales. Aunque no tan influyente como el trabajo señero de O’Donnell sobre el estado burocrático autoritario, lo de Domínguez es representativo de una camada de investigadores de la ciencia política latinoamericanista que asumió el reto de pensar el rol de tecnócratas y élites económicas en el contexto de un régimen democrático competitivo. Académico de Harvard, define a un tipo de economistas, a los que llama “technopols”, que han cumplido un rol importante en la vida política y en la liberalización política y económica de varios países. Los “technopols” asumen un papel de especialistas, técnicos o científicos capaces de generar y persuadir sobre políticas, a partir de sus ideas. Permanecen políticos-economistas agentes de cambio, si son capaces de entender la política nacional y si se les permite ser abiertamente “pols”, sin llegar a ser “marionetas”. No es el caso al presente, donde la intromisión de los CEOS y las vacilaciones del presidente, presionado por “el círculo rojo” y el “Foro de Davos”, hace que luzcan empleados públicos Senior, cuando uno recuerda los mencionados en el titulo de cabecera. Sin que el desprestigio que llevó a los macroeconomistas a la degradación post De la Rúa sea un obstáculo, estos tecnócratas se presentan como los otrora famosos, “imparciales y desideologizados”-y no soportan que se les cite neoliberales-. Aparentemente postulan políticas racionales, como decíamos, autodenominados “macroeconomistas profesionales”, trabajan en equipo junto a CEOS que “del mismo modo que ellos aparentan ser neutros”. Cambiemos imaginaba poder operar a través de diferentes enfoques y aportar sus símbolos a la vida nacional, sin rigor filosófico. Lo cierto es que en solo dos años, la escasez de convicciones es precisamente el problema. La avenida Cambiemos es de “mano única”, aunque con unos cuantos carriles, donde los vehículos se vienen cruzando y componiendo  una inconcebible ensalada.
Estos “seres atemporales” con alto entrenamiento técnico, dice Domínguez, han estado allí siempre, y han participado en una diversidad de culturas y sistemas políticos, combinando y logrando sortear la tensión entre sus conocimientos expertos, las habilidades políticas, la administración, e incluso sus pasiones, en una proporción necesaria para el contexto en el que se lo requiera. La continuidad de la presencia de los technopols se ve en el gobierno de Macri indiscutiblemente, están en la superficie Sturzenegger, Prat Gay, Frigerio, Dujovne, Melconián, Losteau, se complementan con la “antigua novedad” de los CEOS: Macri, Quintana, Lopetegui, Aranguren, Cabrera, Ibarra,  Etchevehere; por esa suerte de reconocimiento a sus habilidades y a su capacidad para integrar equipos. Resquicio y reencarnación de Salimei, Krieger Vasena, Martínez de Hoz, los hermanos Alemann, pero para ser justos, menos favorecidos por la providencia. Esta particular mezcla de técnicos y ejecutivos de corporaciones devenidos  políticos, está vinculada a la implementación de un espíritu confuso de reforma ordo-neoliberal “a la colombiana” -obviamente no “a la alemana”-. Los implementadores alemanes eran Konrad Adenauer (Canciller) y Ludwig Erhard (Ministro de Economía) con normativa jurídica alemana, no reglas del Consenso de Washington para países emergentes.
Lo cierto es que los technopols, estas figuras públicas supieron hacer de la economía y el negocio algo político. Referido a los technopols Domínguez tiene en mente, entre otros, a Domingo Cavallo, el patriarca de la mayoría de los economistas presentes; los technopols han hecho las políticas económicas aceptables para el público, sobreviniendo luego el quiebre de la convertibilidad, la caída de un gobierno democráticamente elegido, y el default de la deuda pública. La dominancia económico-financiera que había sido experimentada en la década previa, desde el peronismo y con Menem, se había dado en un contexto de sólidas bases de gobernabilidad política. Con De la Rúa y la Alianza no funcionó. La pregunta del millón es:-¿Será posible lograr el éxito de la tecnocratización y los CEOS si se resquebraja la coalición política Cambiemos?-. Porque justamente los technopols empresarios en el ministerio de economía durante las dictaduras, y la tecnocratización de los economistas de De la Rúa, invariablemente contribuyeron-en alguna medida-a las crisis de gobernabilidad de la historia argentina; la ultima de la democracia subiendo la apuesta desde el principio al agrietar la Alianza que terminó con la renuncia del ex presidente De la Rúa.

Mariana Heredia-destacada socióloga-identifica en la segunda mitad de los años 70 como se yuxtaponen procesos y fenómenos que hacen posible erigir a los especialistas económicos en autoridades públicas: la inflación, por un lado, como un fenómeno que desbordaba la realidad, como una especie de flagelo; y por otro, las malas prácticas económicas y malas decisiones políticas por parte de las autoridades. Recorrimos más de 50 años desde Krieger Vasena, más de 40 desde Martínez de Hoz y, otra vez intentamos la receta catástrofe. La inflación no cede, la mala praxis es denunciada aun por economistas de la misma ideología del equipo oficialista, todo ello sin contar la alarmante caída de la popularidad del presidente, debido a sus malas y sucesivas decisiones políticas.

martes, 23 de enero de 2018

Tercer Foro Económico de Davos para el gobierno de Macri


Este pomposo evento anual, comienza con tirones de oreja para presidente Macri en ausencia, que llega de Rusia más tarde, con las manos vacías. El trascurso de la mitad del mandato presidencial ya nos ha demostrado como se da la relación de la Argentina que “volvió al mundo” con el resto de los países. Amistades asimétricas con países ricos y dificultades progresivas en cuanto a los saldos comerciales negativos, evidencian este panorama de progresiva opacidad. A su vez, se ha comprobado como el aspecto financiero ha tomado peso, instalando indicios de su potencial capacidad de obstaculizar el futuro. Por consiguiente, parece que el cambio de gobierno y los problemas estructurales que Argentina presenta (desequilibrios en la balanza de pagos y déficit fiscal), irán cerrando las puertas que prometió abrir un exultante Prat Gay, cuando anunció el fascinante levantamiento del “cepo” y la depuración de la “grasa militante”. La realidad es que la relación del país para con el resto del mundo es cada vez más desigual y menos exitosa. Al apuntalarse la reprimarización de la economía junto al coordinado modelo de acumulación financiera, la relación de subordinación se extiende. La planificación a largo plazo no existe y a corto plazo se corrige 24 horas después, hasta un 50% de la meta. La inversión productiva no llega y por consiguiente el proceso de sub industrialización que se había alcanzado durante el gobierno precedente, comienza a ahuyentarse. Como contrapeso, irrumpe la creciente carga de los servicios de la deuda en las cuentas nacionales, el aumento de la especulación financiera y la pérdida de soberanía en las decisiones referentes a cuestiones sensibles.
Todas estas tensiones que en otros gobiernos conservadores estaban depositadas sobre el Ministro de Economía, que conducía la política económica doméstica y la política económica exterior, están hoy depositadas en Marcos Peña, el jefe de gabinete de ministros. Con su delegación, el presidente y su mano derecha están asumiendo la responsabilidad de ser los potenciales gestores de un shock macroeconómico de magnitud, o retrasarlo hasta que llegue el próximo presidente. Christine Legarde-FMI- advirtió en Davos-el martes 23-sobre el peligroso endeudamiento de “algunos países”, (percíbele como riesgo de default, su expresión técnica es “riesgo de insolvencia fiscal intertemporal”). 
Tal como indican las tasas de interés que pagamos por los incesantes préstamos, las expresiones de la Directora Gerente del FMI vienen a sumar nuevas dudas. 
El presidente Macri, dotado de pleno apoyo internacional, sustento corporativo-mediático, y guiado por su ambición, estaría a punto de comenzar a cometer sus mayores errores de cálculo. No discuto de lo fácil que era bajar la inflación, o de lograr la pobreza cero. El caviloso y oculto hecho que Duran Barba de un paso al costado, aumenta las conjeturas.
El ánimo de colaboración corporativa y política no se extenderá demasiado tiempo-ya se les dio casi todo lo que pidieron a cambio-. Aunque el éxito de Cambiemos en las grandes ciudades de ciertas provincias, forjó una consolidación transitoria; ello no se traducirá en una convergencia de culpas futuras, ya se están evaluando los costos de una eventual salida de aliados del PRO. La falta de convergencia comienza a ser notable, y podría comprometer más adelante algunos liderazgos y fuerzas provocando serios conflictos. 
Tras la salida en puntas de pie de Duran Barba, quedaron expuestas algunas de las vulnerabilidades. Aunque con Duran Barba se sumaron logros electorales y la coyuntura reciente parecía ser favorable, después de las elecciones de octubre, Macri se debilita en las encuestas por diciembre de 2017 y un contingente fantasma de recesión que regresa, desatada por la tasa de interés y el incesante aumento de tarifas. El gobierno no resuelve ningún problema de fondo. Los inconvenientes de peso permanecen sin respuestas. En este marco de incertidumbre transcurre el tercer Davos, luego de la decepcionante performance de Prat Gay, se intentan más “prueba y error”, y esto podría apresurar, los tiempos políticos, económicos y sociales.

viernes, 27 de octubre de 2017

LA ECONOMIA DEL DESASTRE


Con Descartes, la razón se ubicaba en el centro del conocimiento; con Galileo, la técnica dominaba la ciencia; con Duran Barba se separaron los ideales monetaristas de la política. Los tecnócratas de De la Rua y Cavallo perdieron la perspicacia que tenían, convirtiéndose en rehenes de fuerzas que los exceden y los poseen.
Los economistas neoclásicos, monetaristas, heterodoxos críticos y aun estructuralistas; decían no entender al gobierno anterior (2002-2015). Obviamente, no se puede leer la economía desde esas representaciones y entender la perspectiva nacional y popular. El marco teórico no es ninguno de esos, por eso es como tratar de leer chino con el alfabeto latino. La “particularidad” que guía a un gobierno nacional y popular, obliga al gobernante a depender del pueblo, ser sensible a su voz y respetuoso de sus demandas. Melconian y Sturzenegger analizaban una economía nacional y popular, desde su perspectiva monetarista, Leiva desde su heterodoxia critica, Lavagna desde su moderada hetero-ortodoxia. Aspiro a no cometer ese error de aquellos que perdiendo las elecciones o siendo desplazados, pretendían que se aplicase su enfoque económico.
La solución de la inflación que era lo mas fácil de resolver, según el presidente Macri, se eterniza y vamos por el 4to semestre que no se alcanza el objetivo. La meta era 1% mensual (1.9% representa un error de 90% en la meta). Según Sturzenegger-Dujovne, la inflación, un impuesto confiscatorio que no se trata en el Congreso y afecta más a los sectores más vulnerables era mala praxis para un gobierno popular, pidiendo disculpas es aceptable para ellos, y la población le ha ratificado su confianza.
Existen estos límites fiscales y externos para la segunda línea de la tecnocracia De la Rua, lo marcan los déficits gemelos que exceden ampliamente a los del último periodo de Cristina Fernández. Comparando en forma homogénea, cuando uno mira el déficit fiscal-sin tomar los ingresos del blanqueo que son por única vez-, el déficit global crece. Ya se ubicaba alrededor de 9/10% del PBI computando el déficit provincial, municipal y cuasi fiscal, en el trimestre pasado.
En otro orden de cosas, el creciente déficit de la cuenta corriente indica que 2017 puede terminar con un déficit externo de alrededor de 5% del PBI. La balanza comercial ya acumula un déficit de 5.200 millones de dólares en solo 9 meses de 2017. Solo en septiembre el déficit fue de u$s 765 millones, contra un superávit  de u$s 242 en 2016.
Déficit gemelos:
Siempre que Argentina tuvo déficits gemelos de esta envergadura, experimentamos una crisis. En la historia contemporánea, sólo tuvimos déficits gemelos superiores a estos en dos oportunidades, en 1975 antes del Rodrigazo y en 1981-1983, luego de Martínez de Hoz. Hubo otras dos ocasiones con déficits gemelos con Alfonsín en 1987, terminamos en hiperinflación y, finales de Menem-De la Rua en 1998-2001 donde aun con indicadores inferiores y menos riesgosos a los actuales, finalizamos en default y estallido social.
¿Descarrilamiento en cámara lenta o shock?
Dos demonios acechan al neoliberalismo macrista, camuflado de desarrollista. En este momento el déficit de cuenta corriente es el resultado de la ausencia de la lluvia de inversión y el exceso de déficit fiscal.
Lo gobiernos de Alfonsín y la Alianza, descarrilaron en cámara lenta.
En cambio en 1975 los déficits gemelos de la Argentina intentaron ser resueltos con un shock, por Celestino Rodrigo-Ricardo Zinn y sus muchachos (una tercera línea de Chicago Boys-que llegaba para quedarse con la dictadura) y, obviamente terminó afectando la gobernabilidad en pocos meses.
En 1981-1983, con todo el apoyo financiero inicial, los déficits gemelos estallaron al cesar el financiamiento externo al mismo tiempo que aumentaron las tasas de interés en EE.UU., generando una crisis.
En aquél entonces el ajuste se produjo con devaluación y recesión. En 1981 el PBI cayó 5.2% y en 1982 con guerra de Malvinas a cuestas 0.7%, mientras que la inflación pasó de 105% en 1981 a 343% en 1983 (punta a punta, 433% diciembre contra diciembre). Por último, el tipo de cambio real multilateral mejoró 233% (punta a punta), devaluándose el peso un 70% en términos reales.
En 1987 (del plan Austral al plan Primavera) cuando los déficits gemelos treparon a 9% del PBI, la Argentina pasó de 175% de inflación anual a hiperinflación, alcanzándose en 1989 una tasa del 4.923% (punta a punta). El PBI cayó 11% en 3 años. El tipo de cambio real subió 128%, devaluándose el peso un 56% en términos reales.
Por último en 2001, al final de la Convertibilidad, aunque entonces los déficits gemelos alcanzaron un nivel inferior al actual-6% del PBI-, el corte abrupto del financiamiento externo llevó a una caída acumulada del PBI de un quinto en 4 años.
Como se evalúa desde el actual marco teórico, nunca resulta intrascendente la figura de déficits gemelos recargados. Si los préstamos del exterior se atascan y la emisión monetaria se reduce por la caída de la demanda real de moneda local en una economía semi libre, suele suceder una crisis macroeconómica.
En esta oportunidad, si bien la presencia de elevados déficits gemelos y exposición en dólares hace a la Argentina muy vulnerable, existe la posibilidad de evitar un mal desenlace. Eso depende de la buena voluntad o la avaricia de los prestamistas.
¿Qué es lo que posibilita esta valentía de los prestamistas?
La avaricia que ciega el riesgo real. La “liviana herencia”, que dejó un bajísimo nivel de deuda pública en términos del PBI, el pago casi a los fondos buitres pagando el máximo posible, que sentó un precedente. “Siempre pagaremos, ya encontraremos el candidato”.
El triunfo de CAMBIEMOS debe ascendernos a la categoría “emergentes”. Así aumentarían las probabilidades de mejorar el rating de calificación crediticia, con lo cual se podría seguir pidiendo prestado 7% del PBI durante 2018 y 2019, dejando una pesada herencia. Los dólares en el mundo abundan, hoy faltan clientes que paguen tasas extravagantes como las que viene sufragando Argentina.
Resumiendo: “viento de cola” financiero. Si esto se mantiene, y el mundo lo admite-el FMI, las calificadoras de riesgo, la banca de inversión, los bancos comerciales, las empresas internacionales deciden mirar para otro lado-; el endeudamiento se ira tornando mas comprometido y en algún momento pasara factura como ya lo ha hecho antes.