Para: AMBITO SETIEMBRE 2001
Por: Pablo Tigani*
Durante los últimos años hemos hablado mucho de la "locomotora norteamericana". Esto no-solo era una alusión a los 119 meses consecutivos de crecimiento de su economía. También se estableció una tesis que explica, como su incidencia en el ámbito de la globalización impulsó la actividad económica y el comercio del resto de los países del planeta.
Desde hace mas de doscientos años, la historia de los Estados Unidos fue, un avance persistente. Con pioneros de convicciones en fundamentos bíblicos; comunidades como los "cuáqueros", "bautistas", "metodistas" y demás, construyeron desde una pequeña economía agrícola (trece colonias distintas situadas en la costa del Atlántico) una economía industrializada y aglutinada, de dimensiones continentales. Incluso en el periodo de mayores tensiones durante la guerra fría, el crecimiento del producto per cápita se mantuvo progresando a tasas suficientemente elevadas, influyendo al resto del mundo con un ritmo jamás antes alcanzado.
Si bien es cierto que el crecimiento de la economía de Estados Unidos define el 22% del crecimiento mundial por efecto directo, indirectamente describe aproximadamente el 40%. Recíprocamente ahora sabemos también, en cuánto impactará la corrección de su pronóstico de crecimiento, en el ámbito internacional.
Dada la trascendencia relativa de Estados Unidos la desaceleración de su actividad significará una reducción del flujo de comercio mundial dramática. Por sí mismo la limitación que imponen sus importaciones de productos terminados y las menores exportaciones desde terceros países (donde se realizan "out sourcing" los procesos de bienes y servicios intermedios) se encadenarán en este nuevo escenario. Ya tenemos noticias de recortes y disminución de los flujos entre las filiales y subsidiarias de empresas globales. No sabemos todavía los alcances que tendría un probable ingreso a la zona de recesión profunda y severo desempleo.
Después de haber experimentado un crecimiento vertiginoso y sostenido, las economías desarrolladas y los ex NIC´S (nuevos países industrializados) se asoman a un clima recesivo aparentemente, sin escapatoria.
Según los últimos datos, esta sería la primera vez en 20 años que, el PIB del mundo mostraría una caída en el segundo trimestre de 2001. La producción mundial habría caído a una tasa anualizada de 6% en el primer semestre.
El PIB Mundial ya no crecerá como estaba previsto en Octubre de 2000 a 4,8% anual si-no 2,7%* según el FMI (*Setiembre - antes de los atentados), ni mucho menos a los promedios de la década del noventa.
A las fascinantes series (niveles de ocupación norteamericanos) de aquella euforia, le está sucediendo una ola de despidos ostentosa, que recrudeció en los últimos días, como consecuencia de los atentados en Washington y New York.
El comercio mundial de bienes y servicios, que durante tanto tiempo fue una máquina que tiró de las economías nacionales, apenas crecerá un 3%, comparado con el 12,4% de 2000 y, el 8,1% promedio de entre 1994-2000.
Una larga etapa de crecimiento sostenido contrastó fuertemente con los ciclos coyunturales cortos de auge de un período a otro como estabamos acostumbrados en las décadas del setenta y ochenta.
En nuestro país, las inflaciones crónicas de entonces, con tasas anuales de dos y tres dígitos se convirtieron en anécdotas de especulación que los jóvenes oyen azorados de la boca de sus padres. Sin embargo, en un sentido opuesto, la deflación de hoy podría agudizarse por los efectos combinados de un comercio internacional más hostil y la crisis de financiamiento, emergente del menor flujo de capitales. (Argentina revierte su flujo de 2001, en 26 mil MM de dólares, comparado con el trienio 97-99).
Todos los países comparten esta crisis, en mayor o menor grado, con excepción de China e India; incluso Japón, para muchos y por mucho tiempo el paradigma de la idoneidad económica. El ritmo de crecimiento se ha ralentizado sensiblemente durante 2001, el desempleo aumenta y la deuda externa de los países emergentes como Argentina Brasil y Turquía constituyen casos preocupantes(Sobretodo estos dos últimos con un cociente de Deuda Federal sobre PIB de 63% Y 83% respectivamente vs. Argentina:48,6%)
Analizando la historia, conviene recordar que no es la primera vez que la actividad económica mundial se estanca. A mediados del siglo XIX, en las postrimerías de la Revolución Industrial, los resultados económicos obtenidos por los países mas avanzados, y particularmente por Gran Bretaña, fueron tan pobres que enfervorizaron a los impulsores alemanes Marx y Engels, a pronosticar el derrumbamiento del sistema capitalista.
Ya en el siglo XX, la crisis económica más grave fue "la gran depresión", en la que quebraron miles de empresas, se arruinaron millares de ahorristas e infinidad de familias naufragaron en la más espantosa miseria. Estados Unidos es la foto de la memoria, pero también debemos recordar a Alemania e inclusive a nuestro propio país.
Aunque los factores desencadenantes de las grandes depresiones económicas de los siglos anteriores fueron diferentes, es natural que la crisis actual evoque males del pasado y despierte una gran preocupación entre empresarios y trabajadores, preocupados por el estándar de vida propio y el de sus familiares en el futuro.
Para muchos gurúes, los primeros informes constituyen una prueba irrefutable y poco halagüeña de nuestro porvenir. Otros científicos como Paul Samuelson nos exhortan con una importante advertencia: "Hay que mantener en reserva los juicios sobre futuras contingencias que conduzcan a pronósticos confiables".
Debemos por lo menos entonces, hacer notar a nuestra gente que los problemas actuales, incluyendo la declaración de guerra al terrorismo parecen a simple vista más grande que cualquier otra cosa vivida. Sin embargo en el pasado, a todas estas situaciones descriptas se le dieron solución de modo adecuado para que sobreviviésemos hasta aquí.
Ahora bien, tan cierto como que los costos derivados de que la economía mundial no crezca serán altos; es que el liderazgo contemporáneo de los Estados Unidos será, por lo menos, más discutido en el futuro. Europa ya comienza a pesar en las decisiones, ¿será este el prolegómeno de su fatal y profético destino?
*Master en Política Económica Internacional- Presidente de www.hacer.com.ar
miércoles, 26 de septiembre de 2001
miércoles, 19 de septiembre de 2001
El Cronista, La economía estadounidense
La Economía Estadounidense
No obstante la debilidad que exhibe la economía americana en sus cifras finales del segundo trimestre, la productividad de las empresas creció. La mejora se debe a que las empresas redujeron sus costos laborales ante la brusca desaceleración experimentada. Las horas trabajadas cayeron, en tanto que el producto se mantuvo constante. En el actual contexto, antiguos indicadores estadísticos comienzan a ser observados por los analistas. Ya está de moda aprestarse el primer viernes de cada mes y, esperar las cifras de desempleo que da a conocer The Bureau of Labor Statics.
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de www.hacer.com.ar hacer@hacer.com.ar
No obstante la debilidad que exhibe la economía americana en sus cifras finales del segundo trimestre, la productividad de las empresas creció. La mejora se debe a que las empresas redujeron sus costos laborales ante la brusca desaceleración experimentada. Las horas trabajadas cayeron, en tanto que el producto se mantuvo constante. En el actual contexto, antiguos indicadores estadísticos comienzan a ser observados por los analistas. Ya está de moda aprestarse el primer viernes de cada mes y, esperar las cifras de desempleo que da a conocer The Bureau of Labor Statics.
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de www.hacer.com.ar hacer@hacer.com.ar
viernes, 14 de septiembre de 2001
Las consecuencias de los atentados
Las consecuencias emergentes de los atentados terroristas del 11 de Setiembre en los Estados Unidos nos enfrentan como Nación a circunstancias aún más difíciles que las precedentes.
Más allá de la política, nos esperan momentos enredados en términos de cómo estaba planteada nuestra vida en sociedad, trabajo, familia, se sobreentiende.
Inmovilizarse y lamentarse ante los sucesos, como infortunados ciudadanos de un país relegado que sufre, es una alternativa para la generalidad.
Para empezar, digamos que las consecuencias que podrían originarse en el mapa económico incluyen: un menor crecimiento del nivel de actividad global que en forma consistente afecta la producción y el trabajo. Una mayor volatilidad (subas y bajas) en los mercados financieros, hace menos atractivas a las economías emergentes para que lleguen inversiones. Por ejemplo en lo que va del año se proyectan transferenci8as netas desde Argentina hacia el exterior por más de 9.000 millones de dólares.(En criollo: fuga de capitales)
Si consideramos que antes del ataque a las "torres gemelas" y "el pentágono", las previsiones de crecimiento se estimaban inexistentes para la economía norteamericana, las revisiones de las proyecciones de hoy nos llevarían a considerar una posible caída del producto de EE.UU. durante el tercer trimestre del año.
En el ámbito internacional, la desaceleración del ritmo de crecimiento del volumen del comercio mundial de bienes y servicios bajó de 12,4% en 2000 a (proyecciones) 6% para el año 2001, es decir menos del 50%. En Octubre de 2000 el Fondo Monetario Internacional planeaba un crecimiento mundial de 4,2%, en Mayo de 2001 lo corrigió a la baja un 24 %. El mismo cálculo en las mismas fechas corrigió para Estados Unidos de 3,2%, a 1,5% en Mayo y 0% antes de los atentados. Esta situación traslada penosas secuelas para el resto del planeta. Sobretodo si además se prolonga en el tiempo a causa de un potencial conflicto bélico de nuevas características, antes nunca atravesadas.
Estados Unidos, el país con la economía más grande del mundo, explica más del 22% del crecimiento mundial en forma directa y, casi el 40% en forma indirecta. Un menor crecimiento de EE.UU. lleva a menor crecimiento mundial. Luego un menor crecimiento mundial, implica menor flujo de comercio mundial por menores importaciones y menos intercambio entre empresas. Pero un reducido flujo de comercio, llevará a un escaso crecimiento del Producto (el comercio explica 25% del PBI(1) mundial y 15% PBI de EE.UU.) Actualmente la globalización arrastra a las empresas a diversificar el proceso productivo en diferentes países (tercerización o "out sourcing"), esto produce entonces una disminución en los niveles generales de ocupación. A su vez esto deriva en menores importaciones y exportaciones de bienes y servicios intermedios y menor movimiento entre filiales o subsidiarias de empresas multinacionales.
En cifras nominales hablamos de billones y billones de dólares menos de riqueza mundial y, por supuesto menos puesto de trabajo y fábricas funcionando.
Paradójicamente al disminuir los pronósticos de crecimiento en los países emergentes, se produce lo que en los mercados se conoce como (flight to the quality - significa: vuelo hacia la calidad) una expresión comúnmente usada para explicar que los capitales huyen de los títulos de los países más pobres y buscan refugio en las economías más estables para resistir los embates de la crisis. Esto quiere decir que no solo se afecta el volumen de comercio mundial sino que aún, financieramente también se castiga más el financiamiento a los países emergentes.
Hoy cuando escribo esta nota la decisión de las principales economías del mundo ha sido la de tomar medidas para no agravar la situación económica. Los Bancos Centrales de esas naciones inyectaron liquidez a los mercados por una suma que supera los u$s 100.000 Millones de dólares. Con el objetivo de sostener el dólar con respecto al yen (moneda de Japón) y al euro(moneda de la Unión Europea). Por su parte aún cuando los mercados europeos no logran reponer los volúmenes de operaciones previos al atentado por la falta de actividad de Estados Unidos, las bolsas de Londres, Frankfurt y París, todas subieron y se recuperaron un día después de la caída. Con respecto al petróleo que había subido 15%, bajó hasta alcanzar los niveles de precio previos al incidente terrorista.
¿Cómo hemos actuado nosotros los argentinos en el pasado?
Si observamos un poco la historia y el resto mundo, podemos verificar que un país como él nuestro aún no ha alcanzado su destino profético pero, ni siquiera observamos los pronósticos científicos más probables en cien años.
Cuando comenzaba el siglo XX, un consenso de economistas pronosticó que, tres países encontrarían el podio de crecimiento cuando finalizara el siglo: Argentina, Estados Unidos y Canadá; en ese orden primero, segundo y tercero. Luego en 1950, otro conjunto de destacados economistas volvieron a expedirse, confiando que en el año 2000 nuestro país alcanzaría él más alto crecimiento en el nivel de ingreso per cápita en el ámbito mundial. Por aquel entonces el ingreso, medido en términos de Producto Bruto Interno per cápita era el mismo en Argentina, Alemania e Italia. Hoy la relación con ellos es: tenemos menos de un tercio y cerca de una cuarta parte de lo que usufructúan esos países. Por aquel entonces nos enviaban parte de su población hacia Argentina, en aplicación de aquellas alentadoras expectativas.
En la faz política de las relaciones exteriores, uno de los puntos más importantes después de los atentados habrá de ser el grado de compromiso que adquiera la Nación, fuera de las condolencias y expresiones diplomáticas insubstanciales.
Por ejemplo, si vamos a estar dispuestos para el envío de fuerzas militares si fuera necesario y otros apoyos, parecidos al brindado por la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y hasta Arabia Saudita al comprometerse a aumentar su producción de petróleo.
Un conflicto de un profesional cristiano
Como analista sobre temas de Política Económica Internacional me pregunto si haremos un alineamiento formal y bien "light" o fuerte y comprometido ya que esto tendrá incidencia decisiva en otros aspectos de nuestra vida ciudadana. Continuando el ejercicio como técnico me imagino que, un alineamiento débil traería consecuencias negativas en términos de la predisposición favorable que necesitamos de parte de Estados Unidos para ayudarnos en la difícil situación económica que enfrentamos. Por otra parte un fuerte compromiso, como se hizo en la guerra del Golfo en 1990, haría que pasada esta etapa de conmoción y alteración completa de prioridades en Estados Unidos, se facilitaran los pasos de ayuda económica externa que Argentina necesita. A su vez, este mayor compromiso con Estados Unidos implicaría claro está, asumir mayores riesgos de atentados terroristas en territorio argentino.
Me resulta mortificante ver a nuestro país y su gente, haciendo las veces de desamparados o críticos sin propuestas. Formamos parte de esta situación descripta, pero no debemos tolerar un futuro incierto.
(1)(PBI significa Producto Bruto Interno. Es el valor de mercado del conjunto de bienes y servicios finales que han sido producidos en un periodo determinado - generalmente un año - por los factores de la producción localizados en un país)
* Master en Política Económica Internacional
Más allá de la política, nos esperan momentos enredados en términos de cómo estaba planteada nuestra vida en sociedad, trabajo, familia, se sobreentiende.
Inmovilizarse y lamentarse ante los sucesos, como infortunados ciudadanos de un país relegado que sufre, es una alternativa para la generalidad.
Para empezar, digamos que las consecuencias que podrían originarse en el mapa económico incluyen: un menor crecimiento del nivel de actividad global que en forma consistente afecta la producción y el trabajo. Una mayor volatilidad (subas y bajas) en los mercados financieros, hace menos atractivas a las economías emergentes para que lleguen inversiones. Por ejemplo en lo que va del año se proyectan transferenci8as netas desde Argentina hacia el exterior por más de 9.000 millones de dólares.(En criollo: fuga de capitales)
Si consideramos que antes del ataque a las "torres gemelas" y "el pentágono", las previsiones de crecimiento se estimaban inexistentes para la economía norteamericana, las revisiones de las proyecciones de hoy nos llevarían a considerar una posible caída del producto de EE.UU. durante el tercer trimestre del año.
En el ámbito internacional, la desaceleración del ritmo de crecimiento del volumen del comercio mundial de bienes y servicios bajó de 12,4% en 2000 a (proyecciones) 6% para el año 2001, es decir menos del 50%. En Octubre de 2000 el Fondo Monetario Internacional planeaba un crecimiento mundial de 4,2%, en Mayo de 2001 lo corrigió a la baja un 24 %. El mismo cálculo en las mismas fechas corrigió para Estados Unidos de 3,2%, a 1,5% en Mayo y 0% antes de los atentados. Esta situación traslada penosas secuelas para el resto del planeta. Sobretodo si además se prolonga en el tiempo a causa de un potencial conflicto bélico de nuevas características, antes nunca atravesadas.
Estados Unidos, el país con la economía más grande del mundo, explica más del 22% del crecimiento mundial en forma directa y, casi el 40% en forma indirecta. Un menor crecimiento de EE.UU. lleva a menor crecimiento mundial. Luego un menor crecimiento mundial, implica menor flujo de comercio mundial por menores importaciones y menos intercambio entre empresas. Pero un reducido flujo de comercio, llevará a un escaso crecimiento del Producto (el comercio explica 25% del PBI(1) mundial y 15% PBI de EE.UU.) Actualmente la globalización arrastra a las empresas a diversificar el proceso productivo en diferentes países (tercerización o "out sourcing"), esto produce entonces una disminución en los niveles generales de ocupación. A su vez esto deriva en menores importaciones y exportaciones de bienes y servicios intermedios y menor movimiento entre filiales o subsidiarias de empresas multinacionales.
En cifras nominales hablamos de billones y billones de dólares menos de riqueza mundial y, por supuesto menos puesto de trabajo y fábricas funcionando.
Paradójicamente al disminuir los pronósticos de crecimiento en los países emergentes, se produce lo que en los mercados se conoce como (flight to the quality - significa: vuelo hacia la calidad) una expresión comúnmente usada para explicar que los capitales huyen de los títulos de los países más pobres y buscan refugio en las economías más estables para resistir los embates de la crisis. Esto quiere decir que no solo se afecta el volumen de comercio mundial sino que aún, financieramente también se castiga más el financiamiento a los países emergentes.
Hoy cuando escribo esta nota la decisión de las principales economías del mundo ha sido la de tomar medidas para no agravar la situación económica. Los Bancos Centrales de esas naciones inyectaron liquidez a los mercados por una suma que supera los u$s 100.000 Millones de dólares. Con el objetivo de sostener el dólar con respecto al yen (moneda de Japón) y al euro(moneda de la Unión Europea). Por su parte aún cuando los mercados europeos no logran reponer los volúmenes de operaciones previos al atentado por la falta de actividad de Estados Unidos, las bolsas de Londres, Frankfurt y París, todas subieron y se recuperaron un día después de la caída. Con respecto al petróleo que había subido 15%, bajó hasta alcanzar los niveles de precio previos al incidente terrorista.
¿Cómo hemos actuado nosotros los argentinos en el pasado?
Si observamos un poco la historia y el resto mundo, podemos verificar que un país como él nuestro aún no ha alcanzado su destino profético pero, ni siquiera observamos los pronósticos científicos más probables en cien años.
Cuando comenzaba el siglo XX, un consenso de economistas pronosticó que, tres países encontrarían el podio de crecimiento cuando finalizara el siglo: Argentina, Estados Unidos y Canadá; en ese orden primero, segundo y tercero. Luego en 1950, otro conjunto de destacados economistas volvieron a expedirse, confiando que en el año 2000 nuestro país alcanzaría él más alto crecimiento en el nivel de ingreso per cápita en el ámbito mundial. Por aquel entonces el ingreso, medido en términos de Producto Bruto Interno per cápita era el mismo en Argentina, Alemania e Italia. Hoy la relación con ellos es: tenemos menos de un tercio y cerca de una cuarta parte de lo que usufructúan esos países. Por aquel entonces nos enviaban parte de su población hacia Argentina, en aplicación de aquellas alentadoras expectativas.
En la faz política de las relaciones exteriores, uno de los puntos más importantes después de los atentados habrá de ser el grado de compromiso que adquiera la Nación, fuera de las condolencias y expresiones diplomáticas insubstanciales.
Por ejemplo, si vamos a estar dispuestos para el envío de fuerzas militares si fuera necesario y otros apoyos, parecidos al brindado por la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y hasta Arabia Saudita al comprometerse a aumentar su producción de petróleo.
Un conflicto de un profesional cristiano
Como analista sobre temas de Política Económica Internacional me pregunto si haremos un alineamiento formal y bien "light" o fuerte y comprometido ya que esto tendrá incidencia decisiva en otros aspectos de nuestra vida ciudadana. Continuando el ejercicio como técnico me imagino que, un alineamiento débil traería consecuencias negativas en términos de la predisposición favorable que necesitamos de parte de Estados Unidos para ayudarnos en la difícil situación económica que enfrentamos. Por otra parte un fuerte compromiso, como se hizo en la guerra del Golfo en 1990, haría que pasada esta etapa de conmoción y alteración completa de prioridades en Estados Unidos, se facilitaran los pasos de ayuda económica externa que Argentina necesita. A su vez, este mayor compromiso con Estados Unidos implicaría claro está, asumir mayores riesgos de atentados terroristas en territorio argentino.
Me resulta mortificante ver a nuestro país y su gente, haciendo las veces de desamparados o críticos sin propuestas. Formamos parte de esta situación descripta, pero no debemos tolerar un futuro incierto.
(1)(PBI significa Producto Bruto Interno. Es el valor de mercado del conjunto de bienes y servicios finales que han sido producidos en un periodo determinado - generalmente un año - por los factores de la producción localizados en un país)
* Master en Política Económica Internacional
jueves, 30 de agosto de 2001
Ambito, La economía estadounidense
La Economía Estadounidense
No obstante la debilidad que exhibe la economía americana en sus cifras finales del segundo trimestre, la productividad de las empresas creció. La mejora se debe a que las empresas redujeron sus costos laborales ante la brusca desaceleración experimentada. Las horas trabajadas cayeron, en tanto que el producto se mantuvo constante. En el actual contexto, antiguos indicadores estadísticos comienzan a ser observados por los analistas. Ya está de moda aprestarse el primer viernes de cada mes y, esperar las cifras de desempleo que da a conocer The Bureau of Labor Statics.
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de www.hacer.com.ar hacer@hacer.com.ar
No obstante la debilidad que exhibe la economía americana en sus cifras finales del segundo trimestre, la productividad de las empresas creció. La mejora se debe a que las empresas redujeron sus costos laborales ante la brusca desaceleración experimentada. Las horas trabajadas cayeron, en tanto que el producto se mantuvo constante. En el actual contexto, antiguos indicadores estadísticos comienzan a ser observados por los analistas. Ya está de moda aprestarse el primer viernes de cada mes y, esperar las cifras de desempleo que da a conocer The Bureau of Labor Statics.
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de www.hacer.com.ar hacer@hacer.com.ar
miércoles, 15 de agosto de 2001
Ambito Financiero La Economía Estadounidense
No obstante la debilidad que exhibe la economía americana en sus cifras finales del segundo trimestre, la productividad de las empresas creció. La mejora se debe a que las empresas redujeron sus costos laborales ante la brusca desaceleración experimentada. Las horas trabajadas cayeron, en tanto que el producto se mantuvo constante. En el actual contexto, antiguos indicadores estadísticos comienzan a ser observados por los analistas. Ya está de moda aprestarse el primer viernes de cada mes y, esperar las cifras de desempleo que da a conocer The Bureau of Labor Statics.
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de http://www.hacer.com.ar/ hacer@hacer.com.ar
Mientras el estancamiento comienza a despuntar, puede vislumbrarse un ciclo afín al de 1990, donde el empleo se redujo en forma simultanea y consistente con la evolución de la actividad. De Mayo a Octubre de 1990, más de 500.000 personas se quedaron sin trabajo en Estados Unidos. Solo seis meses más tarde eran 1.500.000 los trabajadores que totalizaba el informe del "The Bureau".
¿Qué es recesión y que es depresión?
Una recesión es, de acuerdo al consenso de los economistas, un periodo durante el cual el PBI real disminuye por al menos dos trimestres consecutivos. Una depresión en cambio, es una amplia y prolongada recesión, aunque no hay acuerdo sobre el grado de profundidad y permanencia que debe tener una recesión para ser considerada depresión.
Todos los economistas pueden aceptar en cambio, que la economía norteamericana experimentó una "Gran Depresión" entre 1929 y finales de la década del treinta.
En 1933 Estados Unidos produjo 30% menos que en 1929 y los niveles de desocupación habían pasado de 3% a 25%. Desde aquella experiencia la recesión más intensa se produjo entre 1980 y 1982. Donde la tasa de crecimiento del PBI fue cero. La tasa de desempleo pasó de 6% en 1979 a 10% en 1982.
Es evidente entonces que, aunque la recesión de principio de los 80 fue intensa, no fue tan grave como "La Gran Depresión", aunque estimuló un incremento del 67% la cifra de desocupación en solo tres años.
Recesión y desempleo. Argentina segundo trimestre del 2001 vs. Segundo trimestre de 1998.
En principio, un agravamiento en las cifras de desempleo durante un periodo recesivo es la manifestación de un problema más profundo, un dilema de fondo; las empresas producen menos. Justamente, el conflicto directo del costo de una recesión es la pérdida de bienes y servicios reales que en otros niveles de actividad se hubieran producido.
La caída real del consumo que experimentamos en Argentina en los últimos tres años es de (-5%) impactando (-8,8%) el consumo per cápita, con una pérdida acumulada de (28.800) Millones de dólares. Además de la pérdida de producción presente y de las graves consecuencias sociales inmediatas, las recesiones proyectan consiguientemente pérdidas de producción afectando los flujos futuros de inversión. Cuando la economía entra en recesión la tasa de inversión tiende a caer como lo hizo entre el segundo trimestre del 98 y el segundo trimestre del 2001. Durante el mismo se registró una caída real de (-28,2%) que representa (-31,9%) per cápita y una pérdida acumulada de (37.600) Millones de dólares.
Para completar este círculo vicioso que impone la recesión, se puede agregar que en el 2001 se intensifica la restricción de financiamiento externa con salidas de capitales por más de 10.000 Millones de dólares.
CONSECUENCIAS SOCIALES
Los costos de las recesiones y las depresiones no se distribuyen equitativamente ni son fácilmente cuantificables. Las consecuencias sociales de la depresión del 30 en Estados Unidos son difíciles de interpretar aún hoy para la mayoría de los norteamericanos. Ellos la conocen solo por boca de sus ancianos. Historias tremendas de familias de todo tipo de posición económica, donde casi ninguno pudo salir indemne. En tanto que un 25% de la población activa trabajadora no tenía empleo, otros perdieron sus ahorros a causa de la caída escandalosa del mercado de valores y de la quiebra generalizada de los Bancos.
En Argentina la revolución de Setiembre de 1930, sincronizó con la crisis mundial. Unos años antes, había comenzado aquí una aproximación a la actual situación doméstica de desequilibrio macroeconómico y restricciones de financiamiento. Entre 1928 y 1930 los ingresos descendieron 75 millones; aunque el gobierno lejos de reducir sus gastos los había aumentado en ese período, de 795 a 905 Millones. Los recursos cayeron 10% y los gastos aumentaron 22%. Los déficit crecientes le impusieron la necesidad de colocar títulos en el mercado en 1929 con la famosa "Baring" por 5 Millones de Libras y en Abril de 1930 con la "Chatam" por 50 Millones de Dólares. La base popular del gobierno anterior y, sin duda sus principios, eran un serio inconveniente para la adopción de medidas que podían ser intentadas por un gobierno que careciera de ese apoyo.
Las medidas de aquel gobierno provisional como las que tomó el que lo sucedió, estuvieron destinadas a enfocar los aspectos fiscales como: crear nuevos impuestos, reducir 200 Millones el presupuesto reducción de personal de la administración pública, etc.No obstante estas medidas, el cierre del presupuesto de 1931, arrojó un déficit de 131 Millones de pesos.
A más de setenta años de "La Gran Depresión" y "La crisis fiscal argentina con restricciones de financiamiento" la historia se repite y nos encuentra en una posición de extrema vulnerabilidad.
El Libro de Proverbios dice: Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.
*Pablo Tigani- Master en Política Económica Internacional-Presidente de http://www.hacer.com.ar/ hacer@hacer.com.ar
miércoles, 1 de agosto de 2001
Ambito, Todo reino dividido es asolado
Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá dice el Best Seller de todos los tiempos.
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones dinámicas, si son transitorios y constructivos, pero los gobiernos y los pueblos, siempre tienen tiempos diferentes. Basta escuchar a unos u a otros para que usted esté de acuerdo con las dos posiciones sobre el mismo tema. -¿No le sucede?
La economía soporta una recesión de doce trimestres consecutivos, desde antes del default de Rusia, en el segundo trimestre de 1998, como consecuencia posterior pero inmediata de la crisis del sudeste asiático.
Como referencia anterior a las mencionadas, hubo una crisis (Tequila), pero tuvo una recuperación subsiguiente mucho más rápida, a pesar que en su pico máximo nos sometió por primera vez al riesgo sistémico bancario, con una caída de depósitos de 18,5%, riesgo país de 2400 bp y 18% de desocupación.
Desde el 5 de Julio cuando se desató la última crisis doméstica y hasta el miércoles 1ro. de Agosto se perdieron 7% de depósitos totales. Si la comparación se realiza contra el 2 de Marzo (renuncia Machinea), llevamos perdidos mas de 11% de depósitos totales y estamos cerca, aunque por debajo del nivel de desocupación de 1995.
No obstante en esta ocasión, aunque coincide el Ministro de Economía, los argentinos nos encontramos entre medio de problemas domésticos considerables. Un gobierno que luce persistentemente entorpecido, exhibe todo tipo de contratiempos políticos desde que asumió(sin mayorías en las Cámaras y con Provincias gobernadas por la oposición). Ahora enfrenta un inédito congreso nacional de piqueteros cuyo grado de auge expresa el grado de disconformidad en que se encuentra la sociedad y la apatía resignada de un ejecutivo que se la pasa dando elucidaciones infructuosas.
Cualquier gobierno debe saber y anticipar que se puede atravesar momentos de cuestionamientos. Tampoco debería ignorar que hay momentos donde el pueblo responde con resistencia pacífica y otros en que se revela intempestivamente.
Siempre en nuestro país han alternado expresiones sosegadas y pacientes con indefendibles actos de intemperancia. Pero esta vez parece que tanto el gobierno como la dirigencia que lidera la resistencia del Plan de Déficit Cero no registra ningún componente de riesgo contingente al tratar de imponer su voluntad en forma casi autista.
-¿Qué le pasa a la clase dirigente de los argentinos?
Pasa que las corporaciones actuales y sus conductores, de todos los ámbitos (político-empresario-sindical-profesional), exhiben como nunca los rasgos más duros de un egoísmo inusitado y desnudo: rencor, frivolidad, soberbia; solo conducen al desastre.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan enfrentamientos día tras día. Se podría agregar que algunos referentes están al borde del abuso de su influencia, encendiendo las pasiones más hostiles de sus simpatizantes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas por conflictos económicos y sociales como los nuestros. Acabamos de ver en Génova Italia, una muestra de lo que será una creciente fuerza de ruptura en el equilibrio de la cultura de la globalización. Pero las consecuencias de un enfrentamiento son siempre muy distintas a los deseos previos de sus inocentes participantes y van mucho mas lejos que los cambios que prevén aquellos que enfrascados en su codicia subestiman el alcance de un conflicto potencial.
La violencia y el estallido social constituyen la gran tentación de los utópicos para encontrar respuesta a sus interrogantes o justificar una vida de derrota intelectual. En Argentina se puede percibir ya que muchos oportunistas comienzan a aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los objetivos declamados.
Aunque estos sean proyectos mezquinos que escapan a toda lógica, no obstante atentan contra la sociedad menos atenta y desafía las libertades vigentes.
En escenarios como el descripto, ya lo sabemos los argentinos, las garantías individuales históricamente han desaparecido.
A cualquier enfoque y sobre todo luego de un largo ciclo económico le acecha un argumento de rompimiento donde las clases que se estiman lesionadas, sitúan sus esperanzas en algún cambio. Es por eso que un modelo económico de Déficit Cero en el tercer milenio no podrá sobrevivir, a menos que se halle acompañado de una orientación política firme y una conciencia empresaria que tienda a la sobriedad y la equidad general.
Con la experiencia de los años setenta, donde casi todos los "próceres" actuales tuvieron parte y otros anuncian su retorno, es justo exhortarlos como ciudadanos a que recuerden los resultados de un enfrentamiento torpe que desgarró los planes de toda una generación.
Las sociedades contemporáneas, pese a las tensiones de Génova, debemos de ser capaces de construir un espacio de progreso armónico y proporcional, cuyo atractivo principal sea la paz como bien dominante. ¿Seremos capaces los argentinos de abandonar el egoísmo que nos condujo a "la división" para que nuestra patria no sea asolada como nos enseña la sabiduría suprema del libro más vendido en el mundo?
*PABLO TIGANI
www.hacer@hacer.com.ar
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones dinámicas, si son transitorios y constructivos, pero los gobiernos y los pueblos, siempre tienen tiempos diferentes. Basta escuchar a unos u a otros para que usted esté de acuerdo con las dos posiciones sobre el mismo tema. -¿No le sucede?
La economía soporta una recesión de doce trimestres consecutivos, desde antes del default de Rusia, en el segundo trimestre de 1998, como consecuencia posterior pero inmediata de la crisis del sudeste asiático.
Como referencia anterior a las mencionadas, hubo una crisis (Tequila), pero tuvo una recuperación subsiguiente mucho más rápida, a pesar que en su pico máximo nos sometió por primera vez al riesgo sistémico bancario, con una caída de depósitos de 18,5%, riesgo país de 2400 bp y 18% de desocupación.
Desde el 5 de Julio cuando se desató la última crisis doméstica y hasta el miércoles 1ro. de Agosto se perdieron 7% de depósitos totales. Si la comparación se realiza contra el 2 de Marzo (renuncia Machinea), llevamos perdidos mas de 11% de depósitos totales y estamos cerca, aunque por debajo del nivel de desocupación de 1995.
No obstante en esta ocasión, aunque coincide el Ministro de Economía, los argentinos nos encontramos entre medio de problemas domésticos considerables. Un gobierno que luce persistentemente entorpecido, exhibe todo tipo de contratiempos políticos desde que asumió(sin mayorías en las Cámaras y con Provincias gobernadas por la oposición). Ahora enfrenta un inédito congreso nacional de piqueteros cuyo grado de auge expresa el grado de disconformidad en que se encuentra la sociedad y la apatía resignada de un ejecutivo que se la pasa dando elucidaciones infructuosas.
Cualquier gobierno debe saber y anticipar que se puede atravesar momentos de cuestionamientos. Tampoco debería ignorar que hay momentos donde el pueblo responde con resistencia pacífica y otros en que se revela intempestivamente.
Siempre en nuestro país han alternado expresiones sosegadas y pacientes con indefendibles actos de intemperancia. Pero esta vez parece que tanto el gobierno como la dirigencia que lidera la resistencia del Plan de Déficit Cero no registra ningún componente de riesgo contingente al tratar de imponer su voluntad en forma casi autista.
-¿Qué le pasa a la clase dirigente de los argentinos?
Pasa que las corporaciones actuales y sus conductores, de todos los ámbitos (político-empresario-sindical-profesional), exhiben como nunca los rasgos más duros de un egoísmo inusitado y desnudo: rencor, frivolidad, soberbia; solo conducen al desastre.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan enfrentamientos día tras día. Se podría agregar que algunos referentes están al borde del abuso de su influencia, encendiendo las pasiones más hostiles de sus simpatizantes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas por conflictos económicos y sociales como los nuestros. Acabamos de ver en Génova Italia, una muestra de lo que será una creciente fuerza de ruptura en el equilibrio de la cultura de la globalización. Pero las consecuencias de un enfrentamiento son siempre muy distintas a los deseos previos de sus inocentes participantes y van mucho mas lejos que los cambios que prevén aquellos que enfrascados en su codicia subestiman el alcance de un conflicto potencial.
La violencia y el estallido social constituyen la gran tentación de los utópicos para encontrar respuesta a sus interrogantes o justificar una vida de derrota intelectual. En Argentina se puede percibir ya que muchos oportunistas comienzan a aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los objetivos declamados.
Aunque estos sean proyectos mezquinos que escapan a toda lógica, no obstante atentan contra la sociedad menos atenta y desafía las libertades vigentes.
En escenarios como el descripto, ya lo sabemos los argentinos, las garantías individuales históricamente han desaparecido.
A cualquier enfoque y sobre todo luego de un largo ciclo económico le acecha un argumento de rompimiento donde las clases que se estiman lesionadas, sitúan sus esperanzas en algún cambio. Es por eso que un modelo económico de Déficit Cero en el tercer milenio no podrá sobrevivir, a menos que se halle acompañado de una orientación política firme y una conciencia empresaria que tienda a la sobriedad y la equidad general.
Con la experiencia de los años setenta, donde casi todos los "próceres" actuales tuvieron parte y otros anuncian su retorno, es justo exhortarlos como ciudadanos a que recuerden los resultados de un enfrentamiento torpe que desgarró los planes de toda una generación.
Las sociedades contemporáneas, pese a las tensiones de Génova, debemos de ser capaces de construir un espacio de progreso armónico y proporcional, cuyo atractivo principal sea la paz como bien dominante. ¿Seremos capaces los argentinos de abandonar el egoísmo que nos condujo a "la división" para que nuestra patria no sea asolada como nos enseña la sabiduría suprema del libro más vendido en el mundo?
*PABLO TIGANI
www.hacer@hacer.com.ar
Argentina: Reino Dividido - Ambito Financiero - Agosto 2001
Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá dice un verso de mi libro de cabecera y Best Seller de todos los tiempos.
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones dinámicas, si son transitorios y constructivos, pero los gobiernos y los pueblos, siempre tienen tiempos diferentes. Basta escuchar a unos u a otros para que usted esté de acuerdo con las dos posiciones sobre el mismo tema. -¿No le sucede?
La economía soporta una recesión de doce trimestres consecutivos, desde antes del default de Rusia, en el segundo trimestre de 1998, como consecuencia posterior pero inmediata de la crisis del sudeste asiático.
Como referencia anterior a las mencionadas, hubo una crisis (Tequila), pero tuvo una recuperación subsiguiente mucho más rápida, a pesar que en su pico máximo nos sometió por primera vez al riesgo sistémico bancario, con una caída de depósitos de 18,5%, riesgo país de 2400 bp y 18% de desocupación.
Desde el 5 de Julio cuando se desató la última crisis doméstica y hasta el miércoles 1ro. de Agosto se perdieron 7% de depósitos totales. Si la comparación se realiza contra el 2 de Marzo (renuncia Machinea), llevamos perdidos mas de 11% de depósitos totales y estamos cerca, aunque por debajo del nivel de desocupación de 1995.
No obstante en esta ocasión, aunque coincide el Ministro de Economía, los argentinos nos encontramos entre medio de problemas domésticos considerables. Un gobierno que luce persistentemente entorpecido, exhibe todo tipo de contratiempos políticos desde que asumió(sin mayorías en las Cámaras y con Provincias gobernadas por la oposición). Ahora enfrenta un inédito congreso nacional de piqueteros cuyo grado de auge expresa el grado de disconformidad en que se encuentra la sociedad y la apatía resignada de un ejecutivo que se la pasa dando elucidaciones infructuosas.
Cualquier gobierno debe saber y anticipar que se puede atravesar momentos de cuestionamientos. Tampoco debería ignorar que hay momentos donde el pueblo responde con resistencia pacífica y otros en que se revela intempestivamente.
Siempre en nuestro país han alternado expresiones sosegadas y pacientes con indefendibles actos de intemperancia. Pero esta vez parece que tanto el gobierno como la dirigencia que lidera la resistencia del Plan de Déficit Cero no registra ningún componente de riesgo contingente al tratar de imponer su voluntad en forma casi autista.
-¿Qué le pasa a la clase dirigente de los argentinos?
Pasa que las corporaciones actuales y sus conductores, de todos los ámbitos (político-empresario-sindical-profesional), exhiben como nunca los rasgos más duros de un egoísmo inusitado y desnudo: rencor, frivolidad, soberbia; solo conducen al desastre.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan enfrentamientos día tras día. Se podría agregar que algunos referentes están al borde del abuso de su influencia, encendiendo las pasiones más hostiles de sus simpatizantes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas por conflictos económicos y sociales como los nuestros. Acabamos de ver en Génova Italia, una muestra de lo que será una creciente fuerza de ruptura en el equilibrio de la cultura de la globalización. Pero las consecuencias de un enfrentamiento son siempre muy distintas a los deseos previos de sus inocentes participantes y van mucho mas lejos que los cambios que prevén aquellos que enfrascados en su codicia subestiman el alcance de un conflicto potencial.
La violencia y el estallido social constituyen la gran tentación de los utópicos para encontrar respuesta a sus interrogantes o justificar una vida de derrota intelectual. En Argentina se puede percibir ya que muchos oportunistas comienzan a aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los objetivos declamados.
Aunque estos sean proyectos mezquinos que escapan a toda lógica, no obstante atentan contra la sociedad menos atenta y desafía las libertades vigentes.
En escenarios como el descripto, ya lo sabemos los argentinos, las garantías individuales históricamente han desaparecido.
A cualquier enfoque y sobre todo luego de un largo ciclo económico le acecha un argumento de rompimiento donde las clases que se estiman lesionadas, sitúan sus esperanzas en algún cambio. Es por eso que un modelo económico de Déficit Cero en el tercer milenio no podrá sobrevivir, a menos que se halle acompañado de una orientación política firme y una conciencia empresaria que tienda a la sobriedad y la equidad general.
Con la experiencia de los años setenta, donde casi todos los "próceres" actuales tuvieron parte y otros anuncian su retorno, es justo exhortarlos como ciudadanos a que recuerden los resultados de un enfrentamiento torpe que desgarró los planes de toda una generación.
Las sociedades contemporáneas, pese a las tensiones de Génova, debemos de ser capaces de construir un espacio de progreso armónico y proporcional, cuyo atractivo principal sea la paz como bien dominante. ¿Seremos capaces los argentinos de abandonar el egoísmo que nos condujo a "la división" para que nuestra patria no sea asolada como nos enseña la sabiduría suprema del libro más vendido en el mundo?
www.hacer@hacer.com.ar
Los debates de una sociedad a veces pueden ser inspiradores de soluciones dinámicas, si son transitorios y constructivos, pero los gobiernos y los pueblos, siempre tienen tiempos diferentes. Basta escuchar a unos u a otros para que usted esté de acuerdo con las dos posiciones sobre el mismo tema. -¿No le sucede?
La economía soporta una recesión de doce trimestres consecutivos, desde antes del default de Rusia, en el segundo trimestre de 1998, como consecuencia posterior pero inmediata de la crisis del sudeste asiático.
Como referencia anterior a las mencionadas, hubo una crisis (Tequila), pero tuvo una recuperación subsiguiente mucho más rápida, a pesar que en su pico máximo nos sometió por primera vez al riesgo sistémico bancario, con una caída de depósitos de 18,5%, riesgo país de 2400 bp y 18% de desocupación.
Desde el 5 de Julio cuando se desató la última crisis doméstica y hasta el miércoles 1ro. de Agosto se perdieron 7% de depósitos totales. Si la comparación se realiza contra el 2 de Marzo (renuncia Machinea), llevamos perdidos mas de 11% de depósitos totales y estamos cerca, aunque por debajo del nivel de desocupación de 1995.
No obstante en esta ocasión, aunque coincide el Ministro de Economía, los argentinos nos encontramos entre medio de problemas domésticos considerables. Un gobierno que luce persistentemente entorpecido, exhibe todo tipo de contratiempos políticos desde que asumió(sin mayorías en las Cámaras y con Provincias gobernadas por la oposición). Ahora enfrenta un inédito congreso nacional de piqueteros cuyo grado de auge expresa el grado de disconformidad en que se encuentra la sociedad y la apatía resignada de un ejecutivo que se la pasa dando elucidaciones infructuosas.
Cualquier gobierno debe saber y anticipar que se puede atravesar momentos de cuestionamientos. Tampoco debería ignorar que hay momentos donde el pueblo responde con resistencia pacífica y otros en que se revela intempestivamente.
Siempre en nuestro país han alternado expresiones sosegadas y pacientes con indefendibles actos de intemperancia. Pero esta vez parece que tanto el gobierno como la dirigencia que lidera la resistencia del Plan de Déficit Cero no registra ningún componente de riesgo contingente al tratar de imponer su voluntad en forma casi autista.
-¿Qué le pasa a la clase dirigente de los argentinos?
Pasa que las corporaciones actuales y sus conductores, de todos los ámbitos (político-empresario-sindical-profesional), exhiben como nunca los rasgos más duros de un egoísmo inusitado y desnudo: rencor, frivolidad, soberbia; solo conducen al desastre.
Posiciones de inflexibilidad máxima alimentan enfrentamientos día tras día. Se podría agregar que algunos referentes están al borde del abuso de su influencia, encendiendo las pasiones más hostiles de sus simpatizantes.
Todas las naciones, incluso las de culturas más armoniosas, han sido golpeadas por conflictos económicos y sociales como los nuestros. Acabamos de ver en Génova Italia, una muestra de lo que será una creciente fuerza de ruptura en el equilibrio de la cultura de la globalización. Pero las consecuencias de un enfrentamiento son siempre muy distintas a los deseos previos de sus inocentes participantes y van mucho mas lejos que los cambios que prevén aquellos que enfrascados en su codicia subestiman el alcance de un conflicto potencial.
La violencia y el estallido social constituyen la gran tentación de los utópicos para encontrar respuesta a sus interrogantes o justificar una vida de derrota intelectual. En Argentina se puede percibir ya que muchos oportunistas comienzan a aprovechar la circunstancia para obtener cosas muy diferentes a los objetivos declamados.
Aunque estos sean proyectos mezquinos que escapan a toda lógica, no obstante atentan contra la sociedad menos atenta y desafía las libertades vigentes.
En escenarios como el descripto, ya lo sabemos los argentinos, las garantías individuales históricamente han desaparecido.
A cualquier enfoque y sobre todo luego de un largo ciclo económico le acecha un argumento de rompimiento donde las clases que se estiman lesionadas, sitúan sus esperanzas en algún cambio. Es por eso que un modelo económico de Déficit Cero en el tercer milenio no podrá sobrevivir, a menos que se halle acompañado de una orientación política firme y una conciencia empresaria que tienda a la sobriedad y la equidad general.
Con la experiencia de los años setenta, donde casi todos los "próceres" actuales tuvieron parte y otros anuncian su retorno, es justo exhortarlos como ciudadanos a que recuerden los resultados de un enfrentamiento torpe que desgarró los planes de toda una generación.
Las sociedades contemporáneas, pese a las tensiones de Génova, debemos de ser capaces de construir un espacio de progreso armónico y proporcional, cuyo atractivo principal sea la paz como bien dominante. ¿Seremos capaces los argentinos de abandonar el egoísmo que nos condujo a "la división" para que nuestra patria no sea asolada como nos enseña la sabiduría suprema del libro más vendido en el mundo?
www.hacer@hacer.com.ar
sábado, 7 de julio de 2001
12 medidas heterodoxas para generar reactivación en la pyme - Artículo para Ambito Financiero - Julio 2001
Durante el primer año de gestión, la política económica se centró en encontrar la manera de reducir el déficit fiscal y convenir paquetes financieros (blindaje y megacanje)que garantizarán el alejamiento de los temores de un eventual "default".
El tercer Ministro de Economía se designó, en momentos que amenazaba sobrevenir una crisis social, que terminó con la renuncia de Ricardo López Murphy y un plan económico inviable, a juzgar por su permanencia el puesto.
Esta sucesión de 15 meses de desaciertos, incrementada por la permanente variación de autoridades en la Secretaría Pymes (tres Secretarios en un año)ha provocado un fuerte impacto con su correlativa secuela de caída de la actividad y aumento de desempleo.
Sobre finales del primer semestre de 2.000, se sancionó la Ley Pyme, cuyo alcance en el orden práctico, no coincidió con sus expectativas previas. Desde esta misma columna advertimos no obstante, la complejidad de su implementación y el peligro de caer en burocracia que traía aparejada su orientación.
Esa era la gran duda que teníamos y que se convirtió en una profecía auto cumplida. No pasó nada. Su eficacia se fue diluyendo a cero, a través de los episodios posteriores a la renuncia del ex Vicepresidente de la Nación.
En este momento el Ministro Cavallo, luego de haber obtenido los apoyos legislativos necesarios para tomar medidas macroeconómicas y, finalizado también el megacanje, tiene por delante otra tarea apremiante que enfrentar. Una agenda Pyme que no puede esperar más, que provisoriamente deberá contemplar medidas nada simpáticas para la ultra ortodoxia monetaria, como la propuesta que a continuación se sugiere:
1. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Bancarias". Involucra permutar las deudas de corto plazo, por un Bono a 10 años, con dos años de gracia y, pago de intereses semestrales. Amortización del 100% al final del plazo estipulado con tasas subsidiadas. (FORMA: Circular Del B.C.R.A.)
2. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Comerciales" con Grandes Proveedores. Un Bono a 5 años, con opción privilegiada de Capitalización de Deuda por acciones, hasta el 49% del capital. (FORMA: Facultades especiales otorgadas a P.E.)
3. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Previsionales y Fiscales" con un Bono a 15 años. (FORMA: Facultades Especiales P.E.)
4. MEDIDA: Nuevos créditos para recomponer Capital de Trabajo, "ad referéndum" de un aporte equivalente previo de los propietarios o terceros nuevos accionistas (hasta el 50% del total o 100% en garantías personales) (FORMA Circ. B.C.R.A.)
5. MEDIDA: Creación de un "Mercado de trueque". Pagos en productos y Servicios para cancelar Deudas con "certificados" (tipo "Plan Canje" de Roque Fernández - sector automotor). Cotizaciones a cargo de peritos designados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas y el Colegio de Ingenieros. Constituyendo también un portal internacional y subiéndolo a Internet. (FORMA: licitación internacional, privilegiando sitios y cerebros argentinos)
6. MEDIDA: Quita de Deudas contra cancelación de porcentuales parciales, para estimular inversores de riesgo (tutores)-(FORMA: por oferta pública abierta y libre a inversores promovida por la Secretaría Pyme)
7. MEDIDA: Créditos de Largo Plazo del BNA a tasas promocionales para reestructuración de Otros Pasivos de corto plazo.
8. MEDIDA: Crédito de Pos Financiación de Exportaciones por hasta el 50% del monto exportado, a una tasa promocional de 1% anual en pesos por 180 días. (Premio al exportador Pyme)-(FORMA: Circ. B.C.R.A. y subsidio directo a la diferencia de tasas)
9. MEDIDA: Aporte de hasta el 25% del Capital de los Fondos Fiduciarios del B.I.C.E. para asociaciones estratégicas de empresas de un mismo sector-(FORMA: Resolución del Directorio B.I.C.E.)
10. MEDIDA: Crédito B.N.A. para financiar estudios de mejora de competitividad para Pymes - (FORMA: Resolución del Directorio. B.N.A.)
11. MEDIDA: Modificación de la Ley de Entidades Financieras para permitir la capitalización de Acreencias Bancarias por parte de Entidades (como en Japón). Luego a través de sus departamentos de M&A se otorgará un impulso sin precedentes al mercado de fondos inversores en equities.
12. MEDIDA: Flexibilizar la calificación de riesgo, distinguiendo la imposición que se aplica a una Pyme, en comparación con empresas de gran tamaño. (Circ. B.C.R.A.)
El financiamiento de este paquete podrá ser provisto con un Bono Patriótico con garantía de la recaudación, a suscribir 100% por los Bancos, las empresas privatizadas y las AFJP, quienes podrían comercializarlos en el mercado (SECTOR PRIVADO)
Los beneficiarios de estas facilidades deberían adjuntar una recomendación profesional de viabilidad empresaria, certificada por profesionales inscriptos en el Consejo Profesional correspondiente, como requisito imprescindible.
El tercer Ministro de Economía se designó, en momentos que amenazaba sobrevenir una crisis social, que terminó con la renuncia de Ricardo López Murphy y un plan económico inviable, a juzgar por su permanencia el puesto.
Esta sucesión de 15 meses de desaciertos, incrementada por la permanente variación de autoridades en la Secretaría Pymes (tres Secretarios en un año)ha provocado un fuerte impacto con su correlativa secuela de caída de la actividad y aumento de desempleo.
Sobre finales del primer semestre de 2.000, se sancionó la Ley Pyme, cuyo alcance en el orden práctico, no coincidió con sus expectativas previas. Desde esta misma columna advertimos no obstante, la complejidad de su implementación y el peligro de caer en burocracia que traía aparejada su orientación.
Esa era la gran duda que teníamos y que se convirtió en una profecía auto cumplida. No pasó nada. Su eficacia se fue diluyendo a cero, a través de los episodios posteriores a la renuncia del ex Vicepresidente de la Nación.
En este momento el Ministro Cavallo, luego de haber obtenido los apoyos legislativos necesarios para tomar medidas macroeconómicas y, finalizado también el megacanje, tiene por delante otra tarea apremiante que enfrentar. Una agenda Pyme que no puede esperar más, que provisoriamente deberá contemplar medidas nada simpáticas para la ultra ortodoxia monetaria, como la propuesta que a continuación se sugiere:
1. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Bancarias". Involucra permutar las deudas de corto plazo, por un Bono a 10 años, con dos años de gracia y, pago de intereses semestrales. Amortización del 100% al final del plazo estipulado con tasas subsidiadas. (FORMA: Circular Del B.C.R.A.)
2. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Comerciales" con Grandes Proveedores. Un Bono a 5 años, con opción privilegiada de Capitalización de Deuda por acciones, hasta el 49% del capital. (FORMA: Facultades especiales otorgadas a P.E.)
3. MEDIDA: "Pymecanje de Deudas Previsionales y Fiscales" con un Bono a 15 años. (FORMA: Facultades Especiales P.E.)
4. MEDIDA: Nuevos créditos para recomponer Capital de Trabajo, "ad referéndum" de un aporte equivalente previo de los propietarios o terceros nuevos accionistas (hasta el 50% del total o 100% en garantías personales) (FORMA Circ. B.C.R.A.)
5. MEDIDA: Creación de un "Mercado de trueque". Pagos en productos y Servicios para cancelar Deudas con "certificados" (tipo "Plan Canje" de Roque Fernández - sector automotor). Cotizaciones a cargo de peritos designados por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas y el Colegio de Ingenieros. Constituyendo también un portal internacional y subiéndolo a Internet. (FORMA: licitación internacional, privilegiando sitios y cerebros argentinos)
6. MEDIDA: Quita de Deudas contra cancelación de porcentuales parciales, para estimular inversores de riesgo (tutores)-(FORMA: por oferta pública abierta y libre a inversores promovida por la Secretaría Pyme)
7. MEDIDA: Créditos de Largo Plazo del BNA a tasas promocionales para reestructuración de Otros Pasivos de corto plazo.
8. MEDIDA: Crédito de Pos Financiación de Exportaciones por hasta el 50% del monto exportado, a una tasa promocional de 1% anual en pesos por 180 días. (Premio al exportador Pyme)-(FORMA: Circ. B.C.R.A. y subsidio directo a la diferencia de tasas)
9. MEDIDA: Aporte de hasta el 25% del Capital de los Fondos Fiduciarios del B.I.C.E. para asociaciones estratégicas de empresas de un mismo sector-(FORMA: Resolución del Directorio B.I.C.E.)
10. MEDIDA: Crédito B.N.A. para financiar estudios de mejora de competitividad para Pymes - (FORMA: Resolución del Directorio. B.N.A.)
11. MEDIDA: Modificación de la Ley de Entidades Financieras para permitir la capitalización de Acreencias Bancarias por parte de Entidades (como en Japón). Luego a través de sus departamentos de M&A se otorgará un impulso sin precedentes al mercado de fondos inversores en equities.
12. MEDIDA: Flexibilizar la calificación de riesgo, distinguiendo la imposición que se aplica a una Pyme, en comparación con empresas de gran tamaño. (Circ. B.C.R.A.)
El financiamiento de este paquete podrá ser provisto con un Bono Patriótico con garantía de la recaudación, a suscribir 100% por los Bancos, las empresas privatizadas y las AFJP, quienes podrían comercializarlos en el mercado (SECTOR PRIVADO)
Los beneficiarios de estas facilidades deberían adjuntar una recomendación profesional de viabilidad empresaria, certificada por profesionales inscriptos en el Consejo Profesional correspondiente, como requisito imprescindible.
sábado, 30 de junio de 2001
Batalla con la intimidación - Junio 2001
Es considerable la proporción de empresarios que está luchando con el temor. Unos cuantos combaten sus efectos en lugar de atacar sus causas. Desazón, confusión, desesperanza e inercia.
Dan combate acudiendo a parapsicólogos, tarotistas, ocultismo. Actividades muy rentables y en auge, aunque parezca inverosímil. Se resignan a una vida de sometimiento a las circunstancias, sin esperanza de triunfar.
Durante años he tratado con empresarios que están obstaculizados por el síndrome de la amenaza terminal. Solo consideran un aspecto del S.W.O.T.(Fortalezas Debilidades Oportunidades y Amenazas), la amenaza.
Un empresario puede llegar a abandonarse. Así como los músculos se atrofian sin entrenamiento, el espíritu del emprendedor sometido al terror informativo se anestesia.
Dirigentes sinceros creen que si el país tiene problemas, ellos no pueden hacer nada. Desde luego esto es incorrecto y una inequívoca forma de fracaso empresario.
¿Qué es lo que causa que un empresario se adormezca?
La timidez. La palabra griega (deilia) implica timidez o cobardía.
Aunque se disfrace la timidez, nunca tiene un significado en el buen sentido. La capacidad debajo de la timidez, se encuentra aturdida, causa indecisión y provoca decadencia.
Sin querer cambiar la etimología y la traducción, yo diría: Los empresarios argentinos están perdiendo su pelea hacia la jerarquía empresarial por abandono. Aunque sus aptitudes están presentes y son palpables, no están en funcionamiento.
Cuando por segunda vez me tocó enfrentar la experiencia de pilotear un Club de Bancos, un Director de una entidad me compartió que sus colegas pensaban que yo estaba siendo muy duro con ellos. En el futuro, suprimirían eventuales recomendaciones y afectarían mi carrera. Yo fui intimidado por esa circunstancia.
Repentinamente la habilidad para la negociación se me desactivó, y no podía salir a realizar acuerdos como antes. Mi incipiente madurez profesional parecía haberse ido. Me entró la confusión, me abatí; no quería enfrentarme más a ellos y hasta pensé cambiar ese departamento de mi sociedad. ¿Por qué? Porque estaba "achicado", por lo tanto había resignado mi habilidad y mi entrega.
La intimidación refrena la acción e impone sumisión, bajo la cual determinados desafíos no los encaramos por nuestras imaginarias condiciones de inferioridad.
Aquel trabajo pudo ser completado cuando vencí el desaliento. Entendí que necesitaba cambiar de actitud y me dispuse a enfrentar ese ficticio peligro.
Siempre habrá asimismo, empresarios que no huyen. Podría hacer una lista de hombres de negocios que no desaparecieron luego de caminar al borde de la quiebra. Ellos también se atrevieron a completar el trabajo que comenzaron.
El pánico es una mala influencia desmotivadora que se ha infiltrado en Argentina. Es un nocivo ascendiente que estamos padeciendo como sociedad.
Muchos ejecutivos tienen un título en su tarjeta pero están cediendo la excelencia conquistada con tanto esfuerzo a favor del miedo generalizado.
Una gran parte de la Nación está paralizada. Sin embargo en el otro extremo, hay empresarios que están ganando espacios. Otros refinancian por quinta vez sus deudas pero siguen adelante.
Algunos accionistas ya están despidiendo ejecutivos "no se puede", o los envían a la retaguardia. Han tomado la decisión correcta. Confrontar y desmantelar la esfera de influencia sin resignar oportunidades que otros están conquistando.
-¿En que trinchera nos instalaremos, del lado de la timidez o del lado de la conquista?
Por: Dr.Pablo Tigani- Consultor de Empresas
Dan combate acudiendo a parapsicólogos, tarotistas, ocultismo. Actividades muy rentables y en auge, aunque parezca inverosímil. Se resignan a una vida de sometimiento a las circunstancias, sin esperanza de triunfar.
Durante años he tratado con empresarios que están obstaculizados por el síndrome de la amenaza terminal. Solo consideran un aspecto del S.W.O.T.(Fortalezas Debilidades Oportunidades y Amenazas), la amenaza.
Un empresario puede llegar a abandonarse. Así como los músculos se atrofian sin entrenamiento, el espíritu del emprendedor sometido al terror informativo se anestesia.
Dirigentes sinceros creen que si el país tiene problemas, ellos no pueden hacer nada. Desde luego esto es incorrecto y una inequívoca forma de fracaso empresario.
¿Qué es lo que causa que un empresario se adormezca?
La timidez. La palabra griega (deilia) implica timidez o cobardía.
Aunque se disfrace la timidez, nunca tiene un significado en el buen sentido. La capacidad debajo de la timidez, se encuentra aturdida, causa indecisión y provoca decadencia.
Sin querer cambiar la etimología y la traducción, yo diría: Los empresarios argentinos están perdiendo su pelea hacia la jerarquía empresarial por abandono. Aunque sus aptitudes están presentes y son palpables, no están en funcionamiento.
Cuando por segunda vez me tocó enfrentar la experiencia de pilotear un Club de Bancos, un Director de una entidad me compartió que sus colegas pensaban que yo estaba siendo muy duro con ellos. En el futuro, suprimirían eventuales recomendaciones y afectarían mi carrera. Yo fui intimidado por esa circunstancia.
Repentinamente la habilidad para la negociación se me desactivó, y no podía salir a realizar acuerdos como antes. Mi incipiente madurez profesional parecía haberse ido. Me entró la confusión, me abatí; no quería enfrentarme más a ellos y hasta pensé cambiar ese departamento de mi sociedad. ¿Por qué? Porque estaba "achicado", por lo tanto había resignado mi habilidad y mi entrega.
La intimidación refrena la acción e impone sumisión, bajo la cual determinados desafíos no los encaramos por nuestras imaginarias condiciones de inferioridad.
Aquel trabajo pudo ser completado cuando vencí el desaliento. Entendí que necesitaba cambiar de actitud y me dispuse a enfrentar ese ficticio peligro.
Siempre habrá asimismo, empresarios que no huyen. Podría hacer una lista de hombres de negocios que no desaparecieron luego de caminar al borde de la quiebra. Ellos también se atrevieron a completar el trabajo que comenzaron.
El pánico es una mala influencia desmotivadora que se ha infiltrado en Argentina. Es un nocivo ascendiente que estamos padeciendo como sociedad.
Muchos ejecutivos tienen un título en su tarjeta pero están cediendo la excelencia conquistada con tanto esfuerzo a favor del miedo generalizado.
Una gran parte de la Nación está paralizada. Sin embargo en el otro extremo, hay empresarios que están ganando espacios. Otros refinancian por quinta vez sus deudas pero siguen adelante.
Algunos accionistas ya están despidiendo ejecutivos "no se puede", o los envían a la retaguardia. Han tomado la decisión correcta. Confrontar y desmantelar la esfera de influencia sin resignar oportunidades que otros están conquistando.
-¿En que trinchera nos instalaremos, del lado de la timidez o del lado de la conquista?
Por: Dr.Pablo Tigani- Consultor de Empresas
lunes, 11 de junio de 2001
Como el hombre piensa, así es el
“Como el hombre piensa en su corazón, así es él, dice el proverbio.
Un ánimo negativo está tan establecido en la mente de ciertos economistas y analistas de mercado. Esto influye en todos los movimientos y decisiones que se toman. Es tan fuerte que, por ejemplo cuando disminuye cinco días consecutivos el "riesgo país", se asustan porque creen ver la antesala de un rebote, una subida violenta.
Algunos empresarios según las encuestas, están tan suspicaces en la percepción de su negocio, que no pueden creer que algo bueno les vaya a suceder en el curso de este año.
Una orientación mental negativa frena cualquier decisión de inversión o financiamiento. No estoy diciendo que la probabilidad de afrontar riesgos es cero.
El primer paso para confrontar los desafíos de nuestra economía es mantener a toda costa una actitud confiable en todos los frentes. Si el actual Ministro no se mentaliza en una actitud de fe, retrotraerá la situación de 36 meses de recesión sin esperanza.
Como un ejecutivo piensa, no solo así es él, así también él actúa, y enfrenta el riesgo empresario. Como un economista piensa, no solo así es él, así también asesora a sus clientes. Si tiene miedo los asusta.
¿Qué tiene que ver esto con vencer la recesión?
Todo lo que influye en el estado de ánimo de los agentes económicos entra por su mente y luego sale por medio de las palabras. La mente es el campo de acción de un estratega, o un emprendedor.
Lo que al hombre de negocios le intranquilice afectará sus sentimientos, luego estos sentimientos se reflejarán en las decisiones.
La creatividad se puede activar o neutralizar hasta la parálisis.
Es obvio que una forma de pensar negativa, da lugar a comentarios negativos que afectan las decisiones.
Hemos podido notar que una sociedad que vive amargada, está a la defensiva, y no acepta ninguna responsabilidad por el estado en que vive. Los sindicalistas, los empresarios, los políticos incluyendo dirigentes de la propia Alianza, vociferan en contra, sin adjudicarse ningún error propio. Esto es imposible si queremos encarar con seriedad la salida.
Lo único que se escucha es que todo es imposible. Se sostiene con mil razones que vamos inexorablemente ¿al default o a una guerra civil?
Desde el momento en que comienzan a circular este tipo de relatos de amenazas y descalabros, todos los integrantes de la actividad económica tienen un acuerdo tácito y actúan bajo su influencia.
La marcha de la economía se paraliza cebada por el influjo de los más célebres intérpretes que parecen competir para obtener el premio a "la pálida de oro".
Al no generarles motivación, los empresarios se niegan a proveer creatividad, además de suspender las inversiones.
Es necesario recomponer la gobernabilidad política construyendo una nueva alianza, evitar que se caiga el blindaje y obtener un nuevo desembolso del FMI, concretar el "Megacanje pagariola" despejando las dudas sobre un inminente default, cambiar el enfoque monetario del B.C.R.A. que restringía el crédito modificando los encajes, crear planes de estímulo a la demanda.
Pocas cosas han sido más desesperantes en estos años de recesión, que ver a los diferentes equipos económicos, con técnicos derrotados invariablemente por la insuficiencia de actuar en un sentido creativo.
Las actuales necesidades económicas no son tan ortodoxas como "los mercados" desearían, deben reflejar la demanda social de un pueblo agobiado. Indefectiblemente cuando se pronuncia el "no va a andar", todos los componentes de la actividad económica se ponen en línea con esa declaración. El "animal spirit" se paraliza y se niega a proveer la energía creativa y el riesgo. En cambio, si hablamos del incipiente repunte del estimador mensual industrial (EMI), además del crecimiento del índice de la construcción, podemos intentar un moderado optimismo. Tal vez así podamos creer que es posible salir de la crisis. Si no creemos estamos complicados, en cambio, para aquel que cree todas las cosas son posibles.
Un ánimo negativo está tan establecido en la mente de ciertos economistas y analistas de mercado. Esto influye en todos los movimientos y decisiones que se toman. Es tan fuerte que, por ejemplo cuando disminuye cinco días consecutivos el "riesgo país", se asustan porque creen ver la antesala de un rebote, una subida violenta.
Algunos empresarios según las encuestas, están tan suspicaces en la percepción de su negocio, que no pueden creer que algo bueno les vaya a suceder en el curso de este año.
Una orientación mental negativa frena cualquier decisión de inversión o financiamiento. No estoy diciendo que la probabilidad de afrontar riesgos es cero.
El primer paso para confrontar los desafíos de nuestra economía es mantener a toda costa una actitud confiable en todos los frentes. Si el actual Ministro no se mentaliza en una actitud de fe, retrotraerá la situación de 36 meses de recesión sin esperanza.
Como un ejecutivo piensa, no solo así es él, así también él actúa, y enfrenta el riesgo empresario. Como un economista piensa, no solo así es él, así también asesora a sus clientes. Si tiene miedo los asusta.
¿Qué tiene que ver esto con vencer la recesión?
Todo lo que influye en el estado de ánimo de los agentes económicos entra por su mente y luego sale por medio de las palabras. La mente es el campo de acción de un estratega, o un emprendedor.
Lo que al hombre de negocios le intranquilice afectará sus sentimientos, luego estos sentimientos se reflejarán en las decisiones.
La creatividad se puede activar o neutralizar hasta la parálisis.
Es obvio que una forma de pensar negativa, da lugar a comentarios negativos que afectan las decisiones.
Hemos podido notar que una sociedad que vive amargada, está a la defensiva, y no acepta ninguna responsabilidad por el estado en que vive. Los sindicalistas, los empresarios, los políticos incluyendo dirigentes de la propia Alianza, vociferan en contra, sin adjudicarse ningún error propio. Esto es imposible si queremos encarar con seriedad la salida.
Lo único que se escucha es que todo es imposible. Se sostiene con mil razones que vamos inexorablemente ¿al default o a una guerra civil?
Desde el momento en que comienzan a circular este tipo de relatos de amenazas y descalabros, todos los integrantes de la actividad económica tienen un acuerdo tácito y actúan bajo su influencia.
La marcha de la economía se paraliza cebada por el influjo de los más célebres intérpretes que parecen competir para obtener el premio a "la pálida de oro".
Al no generarles motivación, los empresarios se niegan a proveer creatividad, además de suspender las inversiones.
Es necesario recomponer la gobernabilidad política construyendo una nueva alianza, evitar que se caiga el blindaje y obtener un nuevo desembolso del FMI, concretar el "Megacanje pagariola" despejando las dudas sobre un inminente default, cambiar el enfoque monetario del B.C.R.A. que restringía el crédito modificando los encajes, crear planes de estímulo a la demanda.
Pocas cosas han sido más desesperantes en estos años de recesión, que ver a los diferentes equipos económicos, con técnicos derrotados invariablemente por la insuficiencia de actuar en un sentido creativo.
Las actuales necesidades económicas no son tan ortodoxas como "los mercados" desearían, deben reflejar la demanda social de un pueblo agobiado. Indefectiblemente cuando se pronuncia el "no va a andar", todos los componentes de la actividad económica se ponen en línea con esa declaración. El "animal spirit" se paraliza y se niega a proveer la energía creativa y el riesgo. En cambio, si hablamos del incipiente repunte del estimador mensual industrial (EMI), además del crecimiento del índice de la construcción, podemos intentar un moderado optimismo. Tal vez así podamos creer que es posible salir de la crisis. Si no creemos estamos complicados, en cambio, para aquel que cree todas las cosas son posibles.
jueves, 7 de junio de 2001
Megacanje
Para: AMBITO FINANCIERO
"MEGACANJE"LA REINGENIERÍA FINANCIERA DE LA DEUDA
El Sunday Times, de Londres, encabezaba el artículo como "El día que el mundo perdió el crédito". México tenía que pagar u$s 10.000 millones de dólares a los Bancos cuando Silva Herzog le dijo a Paul Volcker: ¡México está en quiebra!
Desde entonces "la deuda externa" ha ocupado una buena parte de la literatura de los países emergentes.
Se ha tratado infatigablemente de analizar causas y efectos de este dilema, con el propósito de atenuar sus consecuencias. Fue así como tuvieron que diseñarse distintos modelos e instrumentos financieros para poder hacer frente al peligro de incumplimiento y mantener el equilibrio del Sistema Financiero Internacional.
La gestión de la deuda en los mercados financieros internacionales agrupa dos grandes bloques de propuestas heterogéneas, que pueden clasificarse en: i)Operaciones de renegociación, refinanciación y reestructuración y, ii)Operaciones de Salvataje con Ingeniería Financiera.
Estas últimas hoy están jugando un rol protagónico voluminoso, jamás imaginado solo dos décadas atrás.
Su originalidad para reestructurar el perfil de las obligaciones y obtener nuevos bonos con propiedades más deseables, se ha convertido en una práctica de cada año (esta vez dos veces en un solo semestre).
Dejando de lado en esta nota, como se ha llegado a la situación actual, hay ciertas cosas que son evidentes.
La volatilidad de los precios de la deuda de los países emergentes a partir del efecto "Tequila" es una de ellas. La verdad es que con la globalización de los mercados y el devenir de la "casino economy" se ha creado un polo de demanda especulativa espectacular. Consecuentemente derivó en un aumento de productos financieros pomposos, pensados para gestionar el riesgo de los acreedores.
Por otra parte, la tecnología actual ha posibilitado que las instituciones financieras, además de haberlos creado, manejen sus precios y determinen las necesidades de coberturas de riesgo de sus clientes.
Es así como en este Megacanje, se unen las necesidades de acreedores y deudores. Estamos ubicados en una sub-categoría instrumental denominada (Debt for Debt Swap)o permuta de deuda por deuda. Se trata de un canje de Deuda de Bonos que vencen en los próximos cuatro años, por Bonos de nueva creación que vencen desde el 2.006 hasta el 2.031, con condiciones de pago y características de inversión distintas.
La suma de ofertas recibidas de conversión de deuda externa($32.00 millones), dentro del menú manejado por los bancos comerciales, equivale a 2,18 veces el promedio del tamaño conjunto de todas los tipos de swaps de deuda pública, del mercado mundial del período 1.987/89. (u$s 44.00 millones)
La velocidad de aprobación del "SEC " (Securities and Exchange Commission), quien tiene a su cargo el control de las ofertas públicas, fue el paso previo de un maratónico "road show" que comenzó en la Bolsa de Bs. As. presentándose luego en Londres y New York. Cavallo, su equipo y hasta algunos gobernadores provinciales de la oposición apostaron todo en esta delicada coyuntura.
El Megacanje consiste básicamente en disminuir las necesidades de financiamiento de los próximos cuatro años. Produce una rebaja en el pago de cupones (intereses), capitalizándolos de antemano, evitando el roll over permanente y despejando la incertidumbre que paraliza la economía real.
El cálculo aproximado, es que solo en el 2.002 disminuyen las necesidades de financiamiento en U$S 4.500 millones de dólares. Se reduce un 24% la exigencia de atención de la deuda hasta el 2.005, (aproxi U$S 17.000 millones)y despeja la captación de fondos para el Sector Público Nacional de los otros U$S 57.000 millones que necesitará obtener cuando conjuntamente se reabra el mercado de colocación de deuda voluntaria.
La impresión en el exterior era que Argentina enfrentaba riesgos muy altos de refinanciación. Era por eso que su tasa de deuda de corto plazo superaba largamente las tasas de largo plazo. Como muchas cosas en nuestra economía del mundo del revés, la yield curve de la deuda estaba exactamente reversa.
El resultado adecuado, debería implicar una baja sustancial del "riesgo país".
Si bien se espera en las próximas semanas una tendencia hacia la baja, no es improbable que la excesiva prudencia de los mismos analistas e ingenieros financieros, provoque algún remezón circunstancial.
No obstante, lo más refutable del canje, podríamos vislumbrarlo en las tasas a pagar en el lapso venidero, siempre y cuando se inicie un camino de crecimiento que posibilite cumplir con las amortizaciones comprometidas. Podría no ser así.
La tasa de riesgo país, depende de la solvencia fiscal intertemporal y de la tasa de crecimiento del PBI.
La duda es que al fijarse una tasa excesivamente alta, va a impactar negativamente las proyecciones de la solvencia fiscal intertemporal, lo cual obligará a generar un superávit primario de difícil consecución, visto el camino estratégico seleccionado, a requerimiento del actual contexto sociopolítico.
Para un país como el nuestro, la tasa procedente no debería ser del 15,5%. Se aplica un costo exagerado, que incrementa el peso de la deuda y dificulta de antemano un eventual "up grade". No digamos tan ambicioso como el "Investment grade" que procuraba el gobierno en Diciembre de 1.999, pero mejor que el actual "BB" en "Creditwatch".
Dada la tensión que hemos soportado por la convicción externa que podía venir un "default", los beneficios del canje han de superar momentáneamente los costos. Esta es la verdadera respuesta a la pregunta - ¿Cuánto nos costó evitar la sospecha permanente de la avenida del default?
Esta estrategia que reside en ganar tiempo, debe ser utilizada con eficiencia o las consecuencias serán graves, solo representará la postergación de una crisis desconcertante y de alcance desconocido.
En voz baja, digamos que si el plan no acompaña; el próximo SWAP que deberá encarar la ingeniería financiera, dependerá de la capacidad de absorber pérdidas de los participantes actuales. No cabe dudas, en ese escenario, una nueva Mega operación tendrá que realizarse con fuertes tasas de descuento en sus valores nominales.
"MEGACANJE"LA REINGENIERÍA FINANCIERA DE LA DEUDA
El Sunday Times, de Londres, encabezaba el artículo como "El día que el mundo perdió el crédito". México tenía que pagar u$s 10.000 millones de dólares a los Bancos cuando Silva Herzog le dijo a Paul Volcker: ¡México está en quiebra!
Desde entonces "la deuda externa" ha ocupado una buena parte de la literatura de los países emergentes.
Se ha tratado infatigablemente de analizar causas y efectos de este dilema, con el propósito de atenuar sus consecuencias. Fue así como tuvieron que diseñarse distintos modelos e instrumentos financieros para poder hacer frente al peligro de incumplimiento y mantener el equilibrio del Sistema Financiero Internacional.
La gestión de la deuda en los mercados financieros internacionales agrupa dos grandes bloques de propuestas heterogéneas, que pueden clasificarse en: i)Operaciones de renegociación, refinanciación y reestructuración y, ii)Operaciones de Salvataje con Ingeniería Financiera.
Estas últimas hoy están jugando un rol protagónico voluminoso, jamás imaginado solo dos décadas atrás.
Su originalidad para reestructurar el perfil de las obligaciones y obtener nuevos bonos con propiedades más deseables, se ha convertido en una práctica de cada año (esta vez dos veces en un solo semestre).
Dejando de lado en esta nota, como se ha llegado a la situación actual, hay ciertas cosas que son evidentes.
La volatilidad de los precios de la deuda de los países emergentes a partir del efecto "Tequila" es una de ellas. La verdad es que con la globalización de los mercados y el devenir de la "casino economy" se ha creado un polo de demanda especulativa espectacular. Consecuentemente derivó en un aumento de productos financieros pomposos, pensados para gestionar el riesgo de los acreedores.
Por otra parte, la tecnología actual ha posibilitado que las instituciones financieras, además de haberlos creado, manejen sus precios y determinen las necesidades de coberturas de riesgo de sus clientes.
Es así como en este Megacanje, se unen las necesidades de acreedores y deudores. Estamos ubicados en una sub-categoría instrumental denominada (Debt for Debt Swap)o permuta de deuda por deuda. Se trata de un canje de Deuda de Bonos que vencen en los próximos cuatro años, por Bonos de nueva creación que vencen desde el 2.006 hasta el 2.031, con condiciones de pago y características de inversión distintas.
La suma de ofertas recibidas de conversión de deuda externa($32.00 millones), dentro del menú manejado por los bancos comerciales, equivale a 2,18 veces el promedio del tamaño conjunto de todas los tipos de swaps de deuda pública, del mercado mundial del período 1.987/89. (u$s 44.00 millones)
La velocidad de aprobación del "SEC " (Securities and Exchange Commission), quien tiene a su cargo el control de las ofertas públicas, fue el paso previo de un maratónico "road show" que comenzó en la Bolsa de Bs. As. presentándose luego en Londres y New York. Cavallo, su equipo y hasta algunos gobernadores provinciales de la oposición apostaron todo en esta delicada coyuntura.
El Megacanje consiste básicamente en disminuir las necesidades de financiamiento de los próximos cuatro años. Produce una rebaja en el pago de cupones (intereses), capitalizándolos de antemano, evitando el roll over permanente y despejando la incertidumbre que paraliza la economía real.
El cálculo aproximado, es que solo en el 2.002 disminuyen las necesidades de financiamiento en U$S 4.500 millones de dólares. Se reduce un 24% la exigencia de atención de la deuda hasta el 2.005, (aproxi U$S 17.000 millones)y despeja la captación de fondos para el Sector Público Nacional de los otros U$S 57.000 millones que necesitará obtener cuando conjuntamente se reabra el mercado de colocación de deuda voluntaria.
La impresión en el exterior era que Argentina enfrentaba riesgos muy altos de refinanciación. Era por eso que su tasa de deuda de corto plazo superaba largamente las tasas de largo plazo. Como muchas cosas en nuestra economía del mundo del revés, la yield curve de la deuda estaba exactamente reversa.
El resultado adecuado, debería implicar una baja sustancial del "riesgo país".
Si bien se espera en las próximas semanas una tendencia hacia la baja, no es improbable que la excesiva prudencia de los mismos analistas e ingenieros financieros, provoque algún remezón circunstancial.
No obstante, lo más refutable del canje, podríamos vislumbrarlo en las tasas a pagar en el lapso venidero, siempre y cuando se inicie un camino de crecimiento que posibilite cumplir con las amortizaciones comprometidas. Podría no ser así.
La tasa de riesgo país, depende de la solvencia fiscal intertemporal y de la tasa de crecimiento del PBI.
La duda es que al fijarse una tasa excesivamente alta, va a impactar negativamente las proyecciones de la solvencia fiscal intertemporal, lo cual obligará a generar un superávit primario de difícil consecución, visto el camino estratégico seleccionado, a requerimiento del actual contexto sociopolítico.
Para un país como el nuestro, la tasa procedente no debería ser del 15,5%. Se aplica un costo exagerado, que incrementa el peso de la deuda y dificulta de antemano un eventual "up grade". No digamos tan ambicioso como el "Investment grade" que procuraba el gobierno en Diciembre de 1.999, pero mejor que el actual "BB" en "Creditwatch".
Dada la tensión que hemos soportado por la convicción externa que podía venir un "default", los beneficios del canje han de superar momentáneamente los costos. Esta es la verdadera respuesta a la pregunta - ¿Cuánto nos costó evitar la sospecha permanente de la avenida del default?
Esta estrategia que reside en ganar tiempo, debe ser utilizada con eficiencia o las consecuencias serán graves, solo representará la postergación de una crisis desconcertante y de alcance desconocido.
En voz baja, digamos que si el plan no acompaña; el próximo SWAP que deberá encarar la ingeniería financiera, dependerá de la capacidad de absorber pérdidas de los participantes actuales. No cabe dudas, en ese escenario, una nueva Mega operación tendrá que realizarse con fuertes tasas de descuento en sus valores nominales.
martes, 5 de junio de 2001
La deuda
La gestión de la deuda en los mercados financieros internacionales agrupa dos grandes bloques de propuestas, que pueden clasificarse en: 1)Operaciones de renegociación, refinanciación y reestructuración y, 2)Operaciones de Salvataje.
Estas últimas hoy están jugando un rol protagónico, jamás imaginado.
Su originalidad para reestructurar el perfil de las obligaciones y obtener nuevos bonos con propiedades más deseables, se ha convertido en una práctica de cada año (esta vez dos veces en un solo semestre).
Sin dejar de lado, el aporte de intimidación que realizaron quirománticos economistas en los días previos al Megacanje; existen ciertos componentes incuestionables.
En primer lugar, la volatilidad observada en la valuación de deuda de países emergentes, a partir del efecto "Tequila". Indudablemente la globalización de los mercados y el devenir de la "economía casino" han creado "la punta" más abundante, la demanda especulativa, muy peligrosa. Consecuentemente sus derivaciones reforzaron una diversificada oferta de productos financieros, pensados para gestionar el riesgo de los "grandes jugadores internacionales"(hedge funds).
Por otra parte, la tecnología ha posibilitado que las instituciones financieras, además de haber creado los productos, manejen sus precios y determinen las necesidades de coberturas de riesgo adicionales de sus clientes.
Es así como en este Megacanje, se unen las necesidades de los bancos, los acreedores y los deudores.
A esta altura de la revelación de la operatoria, podemos ampliar diciendo que estamos ubicados en la sub-categoría instrumental denominada (Debt for Debt Swap)o permuta de deuda por deuda. Un canje de Deuda en Bonos, con condiciones de pago más extendidas y características de inversión diferentes.
La suma de ofertas recibidas de conversión de deuda externa (U$S 33.200M), dentro del menú manejado por los bancos comerciales, equivale a 2,26 veces el promedio del tamaño conjunto de todas los tipos de swaps de deuda pública, del mercado mundial del trienio 1.987/89(u$s 44.000M).
Pero: ¿A que costó hemos evitado la sospecha permanente del default?
El incremento de u$s 2.257M de esta Mega operación, intensifica el peso de la deuda y dificulta en lugar de ayudar el tan deseado "up grade".
Dada la tensión que hemos soportado por la persuasión externa y la presión local que regresaba el escenario de "default", los beneficios del canje han de exceder momentáneamente los costos.
Pero si el plan de reactivación simultaneo no funciona, -digamos en voz baja-; el próximo SWAP, dependerá de la capacidad de absorber pérdidas de los recientes suscriptores. No cabe dudas, un nuevo canje solo podrá realizarse con fuertes tasas de descuento nominales, tanto que no podrán siquiera cubrirse, aún con las "disparatadas" tasas transigidas.
*Pablo Tigani -Consultor de empresas
Estas últimas hoy están jugando un rol protagónico, jamás imaginado.
Su originalidad para reestructurar el perfil de las obligaciones y obtener nuevos bonos con propiedades más deseables, se ha convertido en una práctica de cada año (esta vez dos veces en un solo semestre).
Sin dejar de lado, el aporte de intimidación que realizaron quirománticos economistas en los días previos al Megacanje; existen ciertos componentes incuestionables.
En primer lugar, la volatilidad observada en la valuación de deuda de países emergentes, a partir del efecto "Tequila". Indudablemente la globalización de los mercados y el devenir de la "economía casino" han creado "la punta" más abundante, la demanda especulativa, muy peligrosa. Consecuentemente sus derivaciones reforzaron una diversificada oferta de productos financieros, pensados para gestionar el riesgo de los "grandes jugadores internacionales"(hedge funds).
Por otra parte, la tecnología ha posibilitado que las instituciones financieras, además de haber creado los productos, manejen sus precios y determinen las necesidades de coberturas de riesgo adicionales de sus clientes.
Es así como en este Megacanje, se unen las necesidades de los bancos, los acreedores y los deudores.
A esta altura de la revelación de la operatoria, podemos ampliar diciendo que estamos ubicados en la sub-categoría instrumental denominada (Debt for Debt Swap)o permuta de deuda por deuda. Un canje de Deuda en Bonos, con condiciones de pago más extendidas y características de inversión diferentes.
La suma de ofertas recibidas de conversión de deuda externa (U$S 33.200M), dentro del menú manejado por los bancos comerciales, equivale a 2,26 veces el promedio del tamaño conjunto de todas los tipos de swaps de deuda pública, del mercado mundial del trienio 1.987/89(u$s 44.000M).
Pero: ¿A que costó hemos evitado la sospecha permanente del default?
El incremento de u$s 2.257M de esta Mega operación, intensifica el peso de la deuda y dificulta en lugar de ayudar el tan deseado "up grade".
Dada la tensión que hemos soportado por la persuasión externa y la presión local que regresaba el escenario de "default", los beneficios del canje han de exceder momentáneamente los costos.
Pero si el plan de reactivación simultaneo no funciona, -digamos en voz baja-; el próximo SWAP, dependerá de la capacidad de absorber pérdidas de los recientes suscriptores. No cabe dudas, un nuevo canje solo podrá realizarse con fuertes tasas de descuento nominales, tanto que no podrán siquiera cubrirse, aún con las "disparatadas" tasas transigidas.
*Pablo Tigani -Consultor de empresas
miércoles, 30 de mayo de 2001
EL Cronista La receción requiere reingeniería
Por: Pablo Tigani (*)
Para: El Cronista
"La crisis de la recesión", abre paso a una reingeniería del sistema de convertibilidad inaugurado hace diez años. Se necesita un cambio, pero hay que entender para que, como y para quien se realizará, ya que demanda el apoyo del Poder Legislativo, las Provincias y los sindicatos. Esta etapa con Cavallo, está destinada a la formulación de otra ingeniosa propuesta para relanzar el plan de convertibilidad en su segunda edición.
El restablecimiento de la dinámica del plan de convertibilidad, que se procura, está expuesto a serias perturbaciones en las cuales se combinan inconsistencias teóricas con incongruencias prácticas.
Sin embargo, ahora que el management de la convertibilidad está en manos del padre del modelo, en un contexto de disminución de las tasas de interés, no deberíamos descartar la posibilidad de que se retome el camino del crecimiento. No obstante se estaría lejos aún, de corregir distintos aspectos conflictivos que exhibe el sistema. Muchos ya habían sido descubiertos, como el excesivo grado de vulnerabilidad ante las crisis externas(México94-Asia 97-Rusia 98-Brasil 99).
Pero se agrega un ingrediente nuevo. La lucha sindical con fuertes fundamentos y apoyo de las bases. Esto viene luego de tres años de una recesión insoportable, de manera convincente y con conflicto social.
En este escenario y, al reanudarse con Cavallo un hipotético proceso de crecimiento, la puja tenderá a llevar el sistema de convertibilidad a mas e inéditos riesgos.
Un capítulo áspero pero ineludible será, analizar ex post, el sistema de recepción y distribución de los dividendos de la década del noventa (más de cincuenta por ciento de crecimiento). A juzgar por los resultados, el mismo no obedeció a ningún principio conciliador desde el punto de vista social. Si bien la asignación de los beneficios del crecimiento ha sido inconsistente, también lo sería ahora una presión compulsiva de distribución, si el poder sindical se propone oponerse a todo lo anteriormente realizado.
Aquí surgen ya, cuestionamientos filosóficos, acerca de sí el sistema falla en sí mismo o, lo que falla es la asignación de los beneficios y las consecuencias perjudiciales de la concentración.
Por eso, parece oportuno en esta etapa, que el gobierno se anticipe y establezca como será el empleo de la remuneración de una próxima etapa de crecimiento.
La reingeniería del sistema de convertibilidad exige, forzosamente, elevar el ritmo de acumulación de capital, sobretodo a expensas del consumo superfluo "ABC1", al que nos acostumbró el marketing del discurso primer mundista. Un uso racional de los beneficios del crecimiento, debería permitir destinar una porción mayor a los sectores exportadores, industriales y asalariados. Como parte diligente y madura en esta crisis, podrían contribuir los grandes ganadores. Claramente los recursos están en las empresas y entidades mas preocupadas porque el sistema de convertibilidad no se abandone.
En el relanzamiento de la convertibilidad, todas las empresas deberían seguir desenvolviéndose libremente en el mercado, pero esta vez, de acuerdo con ciertas condiciones básicas establecidas por la sociedad, a través del Congreso. Es necesario fijar y cumplir objetivos que el sistema no pudo conseguir por sí mismo. Los criterios que orienten la acción del estado en ese sentido, deben establecerse a través del Poder Legislativo. No es pecado, luego de tanto tiempo, replantearse la racionalidad en los objetivos de capitalización y distribución del crecimiento. La reingeniería que viene, debe representar una síntesis entre el crecimiento en libertad y la corrección estructural de las proporciones en la distribución del ingreso, gran materia pendiente de la convertibilidad.
(*) Master en Política Económica Internacional
Para: El Cronista
"La crisis de la recesión", abre paso a una reingeniería del sistema de convertibilidad inaugurado hace diez años. Se necesita un cambio, pero hay que entender para que, como y para quien se realizará, ya que demanda el apoyo del Poder Legislativo, las Provincias y los sindicatos. Esta etapa con Cavallo, está destinada a la formulación de otra ingeniosa propuesta para relanzar el plan de convertibilidad en su segunda edición.
El restablecimiento de la dinámica del plan de convertibilidad, que se procura, está expuesto a serias perturbaciones en las cuales se combinan inconsistencias teóricas con incongruencias prácticas.
Sin embargo, ahora que el management de la convertibilidad está en manos del padre del modelo, en un contexto de disminución de las tasas de interés, no deberíamos descartar la posibilidad de que se retome el camino del crecimiento. No obstante se estaría lejos aún, de corregir distintos aspectos conflictivos que exhibe el sistema. Muchos ya habían sido descubiertos, como el excesivo grado de vulnerabilidad ante las crisis externas(México94-Asia 97-Rusia 98-Brasil 99).
Pero se agrega un ingrediente nuevo. La lucha sindical con fuertes fundamentos y apoyo de las bases. Esto viene luego de tres años de una recesión insoportable, de manera convincente y con conflicto social.
En este escenario y, al reanudarse con Cavallo un hipotético proceso de crecimiento, la puja tenderá a llevar el sistema de convertibilidad a mas e inéditos riesgos.
Un capítulo áspero pero ineludible será, analizar ex post, el sistema de recepción y distribución de los dividendos de la década del noventa (más de cincuenta por ciento de crecimiento). A juzgar por los resultados, el mismo no obedeció a ningún principio conciliador desde el punto de vista social. Si bien la asignación de los beneficios del crecimiento ha sido inconsistente, también lo sería ahora una presión compulsiva de distribución, si el poder sindical se propone oponerse a todo lo anteriormente realizado.
Aquí surgen ya, cuestionamientos filosóficos, acerca de sí el sistema falla en sí mismo o, lo que falla es la asignación de los beneficios y las consecuencias perjudiciales de la concentración.
Por eso, parece oportuno en esta etapa, que el gobierno se anticipe y establezca como será el empleo de la remuneración de una próxima etapa de crecimiento.
La reingeniería del sistema de convertibilidad exige, forzosamente, elevar el ritmo de acumulación de capital, sobretodo a expensas del consumo superfluo "ABC1", al que nos acostumbró el marketing del discurso primer mundista. Un uso racional de los beneficios del crecimiento, debería permitir destinar una porción mayor a los sectores exportadores, industriales y asalariados. Como parte diligente y madura en esta crisis, podrían contribuir los grandes ganadores. Claramente los recursos están en las empresas y entidades mas preocupadas porque el sistema de convertibilidad no se abandone.
En el relanzamiento de la convertibilidad, todas las empresas deberían seguir desenvolviéndose libremente en el mercado, pero esta vez, de acuerdo con ciertas condiciones básicas establecidas por la sociedad, a través del Congreso. Es necesario fijar y cumplir objetivos que el sistema no pudo conseguir por sí mismo. Los criterios que orienten la acción del estado en ese sentido, deben establecerse a través del Poder Legislativo. No es pecado, luego de tanto tiempo, replantearse la racionalidad en los objetivos de capitalización y distribución del crecimiento. La reingeniería que viene, debe representar una síntesis entre el crecimiento en libertad y la corrección estructural de las proporciones en la distribución del ingreso, gran materia pendiente de la convertibilidad.
(*) Master en Política Económica Internacional
jueves, 24 de mayo de 2001
Ambito, Meditando en la obra de Keynes
Al renovar la búsqueda y releer la atrapante y substanciosa teoría keynesiana, es difícil comprender como existen tantos individuos antikeynesianos viscerales.
Por la misma razón es complicado entender porque la "General Theory" fue uno de los libros más controvertidos e importantes a la vez. Algunos incondicionales de Keynes dicen que es porque antes de su irrupción, se había presentado una descripción exageradamente generosa de la teoría neoclásica.
En verdad, antes de la obra de Keynes, no existía una teoría pertinente del nivel de la renta y del empleo. Evidentemente, en los escritos de Marshall, Pigou o Robertson abundaban las referencias al dividendo o a la renta nacional, pero muy pocas veces lo consideraron como una variable desconocida que había que determinar a través de las condiciones de equilibrio del sistema. Keynes fue un economista que no tuvo una gran base de lecturas profesionales según lo reconocía el mismo, lo cual nos lo pinta como a uno de esos inconfundibles académicos sabios y nobles. Pertenecía a aquellos economistas de la escuela de Cambridge, de los que se ha dicho por allí, que preferían descubrir las cosas ellos mismos en lugar de entremeterse en lo que ya estaba escrito. Por esa misma razón, algunos apasionados por la política económica internacional, sienten un atractivo especial, una especie de gancho con los economistas de Cambridge. Tal vez por su preferencia por la técnica deductiva que caracterizó a sus economistas, quienes a su vez habían tomado esa posta de sus propios predecesores como Ricardo y Mill. La metodología deductiva exige a aquellos investigadores que la emplean, hacer supuestos sencillos sobre el carácter de la realidad económica, con el fin de sacar de sus modelos aquellos elementos de fricción, de menor importancia. Permite razonar mucho mejor, a partir de situaciones iniciales que han sido observadas de antemano intuitivamente, para volver a introducir más tarde, de manera gradual, aquellas erudicciones que complican los modelos.
La importancia que Keynes le concedía al razonamiento deductivo apriorístico, puede ilustrarse con su análisis de la función de consumo, la hipótesis keynesiana que relaciona la renta agregada con el consumo agregado. Keynes llegará siempre por reflexión, mediante evidencias empíricas. Es bueno destacar, dado que aún hoy permanece asiduamente sospechado, que los contenidos de sus supuestos no estuvieron nunca muy alejados de la tradición. Se basaban en el conocimiento de la naturaleza humana.
Quiere decir entonces que, Keynes fue un economista muy peculiar y, como cualquier individuo distinto, recibió y seguirá recibiendo todo tipo de vituperios, críticas y acusaciones de sus colegas contemporáneos y modernos.
No obstante las críticas mordaces y archi divulgadas, en los últimos 25 años, se puede elogiar como un poseedor inatacable de creatividad superlativa.
En una ciencia social como la economía no muchas veces se puede decir que lo que alguien hizo es algo nuevo. Alcanzaría con sentarse a examinar algunas tesis presentadas por candidatos a Maestrías y Doctorados.
Existen tres motivos por los cuales se puede afirmar y atribuir a Keynes una singular originalidad.
En primer lugar la "General Theory" abarca un campo y hace diferir con énfasis su punto de vista con las doctrinas opuestas (con perdón de los economistas que en nuestros días detentan verdades absolutas). No obstante sus supuestos eran aceptados por sus oponentes y muy respetados por sus mayores de Cambridge. En segundo lugar, una teoría es nueva, cuando sustituye en parte a otra vieja y, lo hace porque da respuesta a una situación que las doctrinas anteriores no pudieron enfrentar. Hasta aquí se había convertido en una presunción crítica y diferente, en sí misma. Por último la "General Theory" fue innovadora en la medida que sustituyó al cuerpo de la teoría que desbarató. Reemplazó el interés convencional por los mercados, y los precios individuales por una mayor atención hacia las magnitudes agregadas. Suplantó las funciones individuales de demanda por una función de demanda global, una función de consumo y una función de inversión realmente notable. Sustituyó la teoría del interés convencional por la doctrina de la preferencia por la liquidez. Cambió el supuesto de una tendencia al pleno empleo por el equilibrio de subempleo. Finalmente, suplantó la hacienda pública neutral del pasado por las doctrinas intervencionistas de la moderna teoría fiscal. Estos son argumentos importantes a favor de la afirmación de que la economía keynesiana representó una propuesta original e innovadora.
En países que no encuentran otra cosa para salir de los razonables, persuasivos y trillados planes de estabilización, no parece extravagante meditar con un poco de discontinuidad. En la obra de Keynes reposan contribuciones que pueden dar respuesta a ciertos problemas económicos - sociales presentes.
Yo me pregunto -¿Qué se quiere decir, cuando con aire jactancioso se le llama "keynesiano"a un economista?
Por la misma razón es complicado entender porque la "General Theory" fue uno de los libros más controvertidos e importantes a la vez. Algunos incondicionales de Keynes dicen que es porque antes de su irrupción, se había presentado una descripción exageradamente generosa de la teoría neoclásica.
En verdad, antes de la obra de Keynes, no existía una teoría pertinente del nivel de la renta y del empleo. Evidentemente, en los escritos de Marshall, Pigou o Robertson abundaban las referencias al dividendo o a la renta nacional, pero muy pocas veces lo consideraron como una variable desconocida que había que determinar a través de las condiciones de equilibrio del sistema. Keynes fue un economista que no tuvo una gran base de lecturas profesionales según lo reconocía el mismo, lo cual nos lo pinta como a uno de esos inconfundibles académicos sabios y nobles. Pertenecía a aquellos economistas de la escuela de Cambridge, de los que se ha dicho por allí, que preferían descubrir las cosas ellos mismos en lugar de entremeterse en lo que ya estaba escrito. Por esa misma razón, algunos apasionados por la política económica internacional, sienten un atractivo especial, una especie de gancho con los economistas de Cambridge. Tal vez por su preferencia por la técnica deductiva que caracterizó a sus economistas, quienes a su vez habían tomado esa posta de sus propios predecesores como Ricardo y Mill. La metodología deductiva exige a aquellos investigadores que la emplean, hacer supuestos sencillos sobre el carácter de la realidad económica, con el fin de sacar de sus modelos aquellos elementos de fricción, de menor importancia. Permite razonar mucho mejor, a partir de situaciones iniciales que han sido observadas de antemano intuitivamente, para volver a introducir más tarde, de manera gradual, aquellas erudicciones que complican los modelos.
La importancia que Keynes le concedía al razonamiento deductivo apriorístico, puede ilustrarse con su análisis de la función de consumo, la hipótesis keynesiana que relaciona la renta agregada con el consumo agregado. Keynes llegará siempre por reflexión, mediante evidencias empíricas. Es bueno destacar, dado que aún hoy permanece asiduamente sospechado, que los contenidos de sus supuestos no estuvieron nunca muy alejados de la tradición. Se basaban en el conocimiento de la naturaleza humana.
Quiere decir entonces que, Keynes fue un economista muy peculiar y, como cualquier individuo distinto, recibió y seguirá recibiendo todo tipo de vituperios, críticas y acusaciones de sus colegas contemporáneos y modernos.
No obstante las críticas mordaces y archi divulgadas, en los últimos 25 años, se puede elogiar como un poseedor inatacable de creatividad superlativa.
En una ciencia social como la economía no muchas veces se puede decir que lo que alguien hizo es algo nuevo. Alcanzaría con sentarse a examinar algunas tesis presentadas por candidatos a Maestrías y Doctorados.
Existen tres motivos por los cuales se puede afirmar y atribuir a Keynes una singular originalidad.
En primer lugar la "General Theory" abarca un campo y hace diferir con énfasis su punto de vista con las doctrinas opuestas (con perdón de los economistas que en nuestros días detentan verdades absolutas). No obstante sus supuestos eran aceptados por sus oponentes y muy respetados por sus mayores de Cambridge. En segundo lugar, una teoría es nueva, cuando sustituye en parte a otra vieja y, lo hace porque da respuesta a una situación que las doctrinas anteriores no pudieron enfrentar. Hasta aquí se había convertido en una presunción crítica y diferente, en sí misma. Por último la "General Theory" fue innovadora en la medida que sustituyó al cuerpo de la teoría que desbarató. Reemplazó el interés convencional por los mercados, y los precios individuales por una mayor atención hacia las magnitudes agregadas. Suplantó las funciones individuales de demanda por una función de demanda global, una función de consumo y una función de inversión realmente notable. Sustituyó la teoría del interés convencional por la doctrina de la preferencia por la liquidez. Cambió el supuesto de una tendencia al pleno empleo por el equilibrio de subempleo. Finalmente, suplantó la hacienda pública neutral del pasado por las doctrinas intervencionistas de la moderna teoría fiscal. Estos son argumentos importantes a favor de la afirmación de que la economía keynesiana representó una propuesta original e innovadora.
En países que no encuentran otra cosa para salir de los razonables, persuasivos y trillados planes de estabilización, no parece extravagante meditar con un poco de discontinuidad. En la obra de Keynes reposan contribuciones que pueden dar respuesta a ciertos problemas económicos - sociales presentes.
Yo me pregunto -¿Qué se quiere decir, cuando con aire jactancioso se le llama "keynesiano"a un economista?
jueves, 10 de mayo de 2001
Ambito, El dogmatismo neo clásico no ayuda
AMBITO 10-5-2001
Las teorías neoclásicas dieron rigor y habilidad matemática a las teorías clásicas. Su aporte es innegable, es bueno reconocerlo y servirse de todo su herramental.
Si bien perdieron el contenido sociopolítico de las teorías clásicas, esas construcciones de equilibrio económico y la demostración matemática acerca de sus consecuencias sedujeron a muchos estudiosos de la generación de nuestros abuelos. Tras un pronunciado intermedio generacional, posterior a la gran depresión (tal vez dos formaciones) se reanudaron obsesionando excesivamente a muchos bisnietos, en su paso por prestigiosas Universidades.
Las teorías neoclásicas, décadas atrás, procuraron ser una oposición eficaz contra las teorías derivadas del Marxismo Leninismo. Sin embargo, ni las primeras ni las segundas distinguieron la existencia de problemas extramuros, desde sus escuelas de origen.
Bastante distintas son las características de los temas de interés que se estudian o promueven en un país poderoso.
Así como Marx edificó su teoría proyectando la evolución del capitalismo y concibiendo al socialismo como su fase final. Lenin trató de quemar las etapas evolutivas y Gorvachov terminó, 70 años más tarde con la Perestroika, escapando de un "anticomunismo" que ya era de masas. Fue sorprendente ver el régimen de la U.R.S.S. desvanecerse sin que se propinare un solo disparo a los contra revolucionarios capitalistas.
En el otro lado, tenemos las teorías neoclásicas o derivadas y su recurrente defecto fundamental, aún contemporáneo. El mismo consiste en ignorar olímpicamente el entramado social de los países emergentes. Este aspecto las convierte fatalmente en teorías de "solo soporte científico", que sirven para construir planes invariablemente inestables que terminan en crisis recurrentes.
Al desestimar la constitución social de las economías emergentes, se edifican planes que por más que puedan tener porte de madurez monetaria y fiscal, no coinciden con las limitaciones fundamentales de la realidad. Esto lamentablemente ya lo conoció López Murphy y su equipo de FIEL. Víctimas inmediatas de un inadmisible atentado, mediante una bomba casera en su sede de la calle Córdoba.
No obstante solo cuarenta días después, comienzan a alzarse voces, cuyo género de amnesia se encuentra en la frontera del desatino.
Es entonces donde vemos la necesidad aunque sea momentánea, de renunciar a las posturas intolerantes en materia de política económica.
Si persistimos en actitudes emulativas, seamos entonces ecuánimes, copiemos también las acciones de los administradores de los modelos de los países poderosos. Alan Greenspan procedió a bajar las tasas de interés en forma precipitada, al primer atisbo de desaceleración de la actividad económica. Una economía del tipo de una locomotora que creció 114 meses consecutivos.
En Argentina, algunos economistas nos advierten de una catástrofe inminente si se disminuyen los requisitos mínimos de liquidez. No quieren que se utilicen reservas disponibles, renunciando inexplicablemente de esta forma, al spread que otorga la diferencia de tasas asumiendo un riesgo país de más de 1.150 basis point.
Al tiempo que el Secretario O´Neill puede proteger su aventajada y desarrollada industria en Norteamérica; en Europa la aftosa es más grave que la "vaca loca" para utilizar mecanismos restrictivos en sus importaciones. No obstante Cavallo, no puede elevar los derechos de importación en forma transitoria y parcial, sin ser acusado de dirigista. Ni aún teniendo en cuenta la caída de los precios de nuestros commodities (22 por ciento en dos años), lo cual otorga una disminución de las presiones de requerimientos de divisas para aplicar a importaciones superfluas.
Nuevamente, en Estados Unidos la Small Business hace todo lo que puede para facilitar la vida de los entrepreneurs. Sus resultados son Microsoft y Bill Gates.
Nuestros estudiantes de Ciencias Económicas leen en los diarios que, un ex Vice Ministro opina que no vale la pena subsidiar a las PyMEs, ya que su productividad promedio es inferior a las de las grandes empresas. ¡Qué gran descubrimiento para un investigador científico!
¿Vamos a negar entonces que la protección en la Argentina ha sido exagerada y la vamos a usar en forma indiscriminada? ¡En ninguna manera!
Yo sería más crítico aún, en algunos casos la protección fue abusiva y sirvió para amasar fortunas de aparentes industriales que emigraron su capital al primer desafío. Pero también es cierto que hubo otros. La protección puntual permitió en épocas difíciles en el ámbito internacional, como ser las guerras, que nuestra industria siguiera subsistiendo, creciendo y en muchos casos con éxito en el ámbito mundial.
En esta coyuntura, excedidos en más de mil millones de dólares en las metas comprometidas con el FMI en el primer trimestre. Estuvo a punto de caerse el blindaje. Con los Bancos locales que lo apoyaron "en pánico". Con una caída de más de nueve por ciento en la recaudación y un ex Presidente animándonos a comprar dólares. En medio de un esfuerzo ciclópeo por negociar un indispensable Megacanje de Deuda.
- ¿Es prudente o malicioso instalar estos temas, incriminando en forma antagónica y desestabilizante a la intrépida tripulación de esta nave?
Las teorías neoclásicas dieron rigor y habilidad matemática a las teorías clásicas. Su aporte es innegable, es bueno reconocerlo y servirse de todo su herramental.
Si bien perdieron el contenido sociopolítico de las teorías clásicas, esas construcciones de equilibrio económico y la demostración matemática acerca de sus consecuencias sedujeron a muchos estudiosos de la generación de nuestros abuelos. Tras un pronunciado intermedio generacional, posterior a la gran depresión (tal vez dos formaciones) se reanudaron obsesionando excesivamente a muchos bisnietos, en su paso por prestigiosas Universidades.
Las teorías neoclásicas, décadas atrás, procuraron ser una oposición eficaz contra las teorías derivadas del Marxismo Leninismo. Sin embargo, ni las primeras ni las segundas distinguieron la existencia de problemas extramuros, desde sus escuelas de origen.
Bastante distintas son las características de los temas de interés que se estudian o promueven en un país poderoso.
Así como Marx edificó su teoría proyectando la evolución del capitalismo y concibiendo al socialismo como su fase final. Lenin trató de quemar las etapas evolutivas y Gorvachov terminó, 70 años más tarde con la Perestroika, escapando de un "anticomunismo" que ya era de masas. Fue sorprendente ver el régimen de la U.R.S.S. desvanecerse sin que se propinare un solo disparo a los contra revolucionarios capitalistas.
En el otro lado, tenemos las teorías neoclásicas o derivadas y su recurrente defecto fundamental, aún contemporáneo. El mismo consiste en ignorar olímpicamente el entramado social de los países emergentes. Este aspecto las convierte fatalmente en teorías de "solo soporte científico", que sirven para construir planes invariablemente inestables que terminan en crisis recurrentes.
Al desestimar la constitución social de las economías emergentes, se edifican planes que por más que puedan tener porte de madurez monetaria y fiscal, no coinciden con las limitaciones fundamentales de la realidad. Esto lamentablemente ya lo conoció López Murphy y su equipo de FIEL. Víctimas inmediatas de un inadmisible atentado, mediante una bomba casera en su sede de la calle Córdoba.
No obstante solo cuarenta días después, comienzan a alzarse voces, cuyo género de amnesia se encuentra en la frontera del desatino.
Es entonces donde vemos la necesidad aunque sea momentánea, de renunciar a las posturas intolerantes en materia de política económica.
Si persistimos en actitudes emulativas, seamos entonces ecuánimes, copiemos también las acciones de los administradores de los modelos de los países poderosos. Alan Greenspan procedió a bajar las tasas de interés en forma precipitada, al primer atisbo de desaceleración de la actividad económica. Una economía del tipo de una locomotora que creció 114 meses consecutivos.
En Argentina, algunos economistas nos advierten de una catástrofe inminente si se disminuyen los requisitos mínimos de liquidez. No quieren que se utilicen reservas disponibles, renunciando inexplicablemente de esta forma, al spread que otorga la diferencia de tasas asumiendo un riesgo país de más de 1.150 basis point.
Al tiempo que el Secretario O´Neill puede proteger su aventajada y desarrollada industria en Norteamérica; en Europa la aftosa es más grave que la "vaca loca" para utilizar mecanismos restrictivos en sus importaciones. No obstante Cavallo, no puede elevar los derechos de importación en forma transitoria y parcial, sin ser acusado de dirigista. Ni aún teniendo en cuenta la caída de los precios de nuestros commodities (22 por ciento en dos años), lo cual otorga una disminución de las presiones de requerimientos de divisas para aplicar a importaciones superfluas.
Nuevamente, en Estados Unidos la Small Business hace todo lo que puede para facilitar la vida de los entrepreneurs. Sus resultados son Microsoft y Bill Gates.
Nuestros estudiantes de Ciencias Económicas leen en los diarios que, un ex Vice Ministro opina que no vale la pena subsidiar a las PyMEs, ya que su productividad promedio es inferior a las de las grandes empresas. ¡Qué gran descubrimiento para un investigador científico!
¿Vamos a negar entonces que la protección en la Argentina ha sido exagerada y la vamos a usar en forma indiscriminada? ¡En ninguna manera!
Yo sería más crítico aún, en algunos casos la protección fue abusiva y sirvió para amasar fortunas de aparentes industriales que emigraron su capital al primer desafío. Pero también es cierto que hubo otros. La protección puntual permitió en épocas difíciles en el ámbito internacional, como ser las guerras, que nuestra industria siguiera subsistiendo, creciendo y en muchos casos con éxito en el ámbito mundial.
En esta coyuntura, excedidos en más de mil millones de dólares en las metas comprometidas con el FMI en el primer trimestre. Estuvo a punto de caerse el blindaje. Con los Bancos locales que lo apoyaron "en pánico". Con una caída de más de nueve por ciento en la recaudación y un ex Presidente animándonos a comprar dólares. En medio de un esfuerzo ciclópeo por negociar un indispensable Megacanje de Deuda.
- ¿Es prudente o malicioso instalar estos temas, incriminando en forma antagónica y desestabilizante a la intrépida tripulación de esta nave?
jueves, 26 de abril de 2001
Ambito, Embobamiento y fanatismo
AMBITO 26-4-01
Cavallo es un economista calificado y convincente para discutir la oportunidad de las propiedades omnímodas de la ultra ortodoxia.
Desde su designación venimos presenciando la aplicación de las enmiendas más despreciadas y estigmatizadas por los economistas de esta corriente.
Estamos siendo testigos del desplazamiento intelectual y ejecutivo más extremo de la "ultra ortodoxia" de los últimos veinticinco años. Vemos que se diluye aquella inamovible consagración teórica, cuando se defiende sus fundamentos con acusaciones al Ministro y argumentos increíblemente perjudiciales para el país. Sus defensores, expuestos por los resultados que expresan una escasa capacidad de resolver los conflictos actuales, avivan los peligros que asomaron un mes atrás, con derivaciones impensables.
Las amenazas de conflicto social de hace solamente un mes, estuvieron relacionadas con la recesión que padecemos desde hace tres años los argentinos.
Las sencillas soluciones consistentes en disminuir el déficit fiscal y fijar altos requisitos mínimos de liquidez para los Bancos, fueron establecidas inclusive en términos constitucionales. (Ley de Convertibilidad Fiscal y Autonomía del B.C.R.A.) Pero no bastaron. Menos déficit fiscal proyectado no bajó el riesgo país y consecuentemente las tasa de interés doméstica.
Hemos escuchado y ocupado en el Ministerio de Economía y el B.C.R.A. a numerosos incondicionales defensores de este enfoque, quienes profundamente convencidos de exactitudes incuestionables, no se dignan considerar nada de quienes despliegan otras opciones diferentes.
Parece extravagante en estas circunstancias, la tenacidad dogmática y la defensa obstinada de los mismos instrumentos. Aún a veces resulta extraño y casi un estancamiento intelectual que no se propongan mecanismos innovadores e imaginativos, teniendo en cuenta que la impugnación de las medidas procede de casas de estudio y centros de investigaciones.
No es difícil inferir entonces que, tras esa persistencia ideológica, se encuentra la presión, a veces excesiva de determinados intereses económicos y políticos.
Nadie dice que el pensamiento original del enfoque monetario y fiscal haya nacido de tales intereses, pero tampoco se explica el embobamiento dogmático de ciertos fanáticos que parecen jugarse la vida en su defensa.
El magisterio de la disciplina fiscal y monetaria representó y representa hoy una gran contribución. No obstante algunos de sus precursores, en los últimos años han llegado al Ministerio de Economía y el B.C.R.A., aumentando el gasto del Estado y otorgando facilidades a Bancos que luego fueron liquidados, dejando un tremendo pasivo al sector privado.
La introducción de instrumentos científicos de medición (fundamentals), por su precisión y su estilo matemático, también se han constituido en herramientas poderosas para proyectar la evolución de los indicadores. Sin embargo hoy, la dependencia de ellos, parece oficiar de soporte para respaldar simulaciones de catástrofes potenciales y en mucha menor medida, diferentes escenarios creativos de alejamiento de riesgos.
Es extraño escuchar a un ex Presidente de la Nación animar a los actores económicos a cambiar sus pesos por dólares. Es increíble leer en los diarios que el rector de una Universidad proveedora de funcionarios de gobiernos anteriores acusa de "Nazi" al Ministro de Economía. Es sorprendente que ahora, después de dieciocho años de un régimen político representativo, la intolerancia se haya instalado en los economistas.
Dada la imposibilidad democrática de aplicar el plan económico de López Murphy, asistimos hoy a un intento de retroceder en los espacios creados para que funcionen los mecanismos que permitieron la libertad de los mercados.
El juego de intereses desatado, evidencia claramente la adhesión ferviente de ciertos grupos sectoriales de nuestro país a la ultra ortodoxia. No obstante se olvidan que hace solo treinta días el temor despertado por la acción perturbadora de los movimientos sociales, les llevó a reclamar el ingreso de Cavallo al gobierno.
Solo así se puede entender, que la difusión de la disconformidad en estos momentos, se produce con la asistencia de casas de estudio e institutos de investigaciones científicas de una manera muy sutil e hiriente.
Es lamentable que estas últimas embestidas a las medidas económicas, no parecen estar inspiradas ni en pasiones científicas ni en auténticos propósitos patrióticos.
Cavallo es un economista calificado y convincente para discutir la oportunidad de las propiedades omnímodas de la ultra ortodoxia.
Desde su designación venimos presenciando la aplicación de las enmiendas más despreciadas y estigmatizadas por los economistas de esta corriente.
Estamos siendo testigos del desplazamiento intelectual y ejecutivo más extremo de la "ultra ortodoxia" de los últimos veinticinco años. Vemos que se diluye aquella inamovible consagración teórica, cuando se defiende sus fundamentos con acusaciones al Ministro y argumentos increíblemente perjudiciales para el país. Sus defensores, expuestos por los resultados que expresan una escasa capacidad de resolver los conflictos actuales, avivan los peligros que asomaron un mes atrás, con derivaciones impensables.
Las amenazas de conflicto social de hace solamente un mes, estuvieron relacionadas con la recesión que padecemos desde hace tres años los argentinos.
Las sencillas soluciones consistentes en disminuir el déficit fiscal y fijar altos requisitos mínimos de liquidez para los Bancos, fueron establecidas inclusive en términos constitucionales. (Ley de Convertibilidad Fiscal y Autonomía del B.C.R.A.) Pero no bastaron. Menos déficit fiscal proyectado no bajó el riesgo país y consecuentemente las tasa de interés doméstica.
Hemos escuchado y ocupado en el Ministerio de Economía y el B.C.R.A. a numerosos incondicionales defensores de este enfoque, quienes profundamente convencidos de exactitudes incuestionables, no se dignan considerar nada de quienes despliegan otras opciones diferentes.
Parece extravagante en estas circunstancias, la tenacidad dogmática y la defensa obstinada de los mismos instrumentos. Aún a veces resulta extraño y casi un estancamiento intelectual que no se propongan mecanismos innovadores e imaginativos, teniendo en cuenta que la impugnación de las medidas procede de casas de estudio y centros de investigaciones.
No es difícil inferir entonces que, tras esa persistencia ideológica, se encuentra la presión, a veces excesiva de determinados intereses económicos y políticos.
Nadie dice que el pensamiento original del enfoque monetario y fiscal haya nacido de tales intereses, pero tampoco se explica el embobamiento dogmático de ciertos fanáticos que parecen jugarse la vida en su defensa.
El magisterio de la disciplina fiscal y monetaria representó y representa hoy una gran contribución. No obstante algunos de sus precursores, en los últimos años han llegado al Ministerio de Economía y el B.C.R.A., aumentando el gasto del Estado y otorgando facilidades a Bancos que luego fueron liquidados, dejando un tremendo pasivo al sector privado.
La introducción de instrumentos científicos de medición (fundamentals), por su precisión y su estilo matemático, también se han constituido en herramientas poderosas para proyectar la evolución de los indicadores. Sin embargo hoy, la dependencia de ellos, parece oficiar de soporte para respaldar simulaciones de catástrofes potenciales y en mucha menor medida, diferentes escenarios creativos de alejamiento de riesgos.
Es extraño escuchar a un ex Presidente de la Nación animar a los actores económicos a cambiar sus pesos por dólares. Es increíble leer en los diarios que el rector de una Universidad proveedora de funcionarios de gobiernos anteriores acusa de "Nazi" al Ministro de Economía. Es sorprendente que ahora, después de dieciocho años de un régimen político representativo, la intolerancia se haya instalado en los economistas.
Dada la imposibilidad democrática de aplicar el plan económico de López Murphy, asistimos hoy a un intento de retroceder en los espacios creados para que funcionen los mecanismos que permitieron la libertad de los mercados.
El juego de intereses desatado, evidencia claramente la adhesión ferviente de ciertos grupos sectoriales de nuestro país a la ultra ortodoxia. No obstante se olvidan que hace solo treinta días el temor despertado por la acción perturbadora de los movimientos sociales, les llevó a reclamar el ingreso de Cavallo al gobierno.
Solo así se puede entender, que la difusión de la disconformidad en estos momentos, se produce con la asistencia de casas de estudio e institutos de investigaciones científicas de una manera muy sutil e hiriente.
Es lamentable que estas últimas embestidas a las medidas económicas, no parecen estar inspiradas ni en pasiones científicas ni en auténticos propósitos patrióticos.
jueves, 12 de abril de 2001
No es acerca de Cavallo, es acerca de Argentina
Durante diez años de estabilidad y ocho de crecimiento, los economistas de diferente pensamiento debieron dejar de lado toda reflexión acerca de los supuestos teóricos y valorativos que orientaron las acciones del plan de convertibilidad.
Mientras tanto los de pensamiento coincidente, se preocuparon por exaltar las virtudes y encontrar formas para profundizar el modelo, otorgándole un enfoque más ortodoxo.
En épocas de crisis como la actual el sentido común y el realismo aún de los más entusiastas, ya no es suficiente. Fue necesario entonces, cuestionar el recorrido del plan, desde el comienzo hasta el fin y tener el coraje, de corregir el rumbo originalmente trazado.
Domingo Felipe Cavallo está acostumbrado a estos avatares. Quienes conocen su trayectoria, valoran su flexibilidad que nada tiene que ver con falta de solidez técnica.
En efecto muy pocos economistas respetados por el establishment, podrían disputarle al Ministro el privilegio que usufructúa por sus logros. Sus resultados al abordar temas tabúes del pasado, (pre convertibilidad) le otorgan méritos de sobra como soporte para enfrentar a este mapa ideológico.
Haber liquidado la inflación luego de tantas décadas de poética alusiva. Privatizar empresas públicas imposibles para Alemann y Alsogaray. Realizar una apertura tan ansiada por los economistas más liberales y críticos del mismísimo Martínez de Hoz, le otorgan un handicap y un reconocimiento, que no dispone ningún otro profesional en Argentina.
No se puede hallar un colega que le impute problemas de índole intelectual a este Doctor en Economía de la Universidad de Harvard, que además dirigió los destinos de la Fundación Mediterránea por muchos años. Esto se hizo evidente en la conmemoración que organizó la descendencia del modelo la semana pasada en el B.C.R.A.
No obstante estas consideraciones, Cavallo tendrá que habituarse a la crítica superficial, a los reclamos de las promesas originales del noventa y a la propuesta de reactivación actual al mismo tiempo.
Ya estamos viendo ciertas actitudes irreverentes de presuntos próceres y nuevos fanáticos. Flamantes imitadores de reconocidos gurúes cuyo acertado discurso en el pasado, conquistaba consumidores en bancos y empresas de la city.
Al mismo tiempo se observan críticas irrefutables de determinados sectores afectados por la convertibilidad antes o ahora. Sin duda esto afectará dolorosamente el tiempo que transcurra en alcanzar la reactivación.
Esta etapa será quizás, la oportunidad mas cabal para ver desplegar los atributos creativos e innovadores del Doctor Cavallo. No obstante su pensamiento práctico, claramente opuesto al repertorio repetitivo que se escucha en las fundaciones y laboratorios, tendrá que rendir examen una vez más, no con los heterodoxos, sino con el fundamentalismo ortodoxo.
Los refutadores más fervientes podrán ubicarse en el recinto, entre los aplausos y ovaciones de un sábado lluvioso en La Bolsa, tras la efímera permanencia de un equipo bien intencionado.
Las fraccionadas medidas anunciadas, retoman su antigua preocupación por la producción y el trabajo, atacando su problemática a la luz de los rasgos salientes de una recesión insoportable y extendida. La recesión tiene la mayor significación en este escenario, porque su permanencia condiciona y orienta las posibilidades de bienestar de un país penosamente fatigado.
Por otra parte, el Ministro ahora penetra en la dinámica interna del modelo de convertibilidad y desentraña su principal contradicción y tendencia de estos años; la manifiesta insuficiencia para resolver los problemas de competitividad.
En medio de un colapso ocasionado por las carencias del modelo para dar ciertas respuestas y la contradicción permanente de aplicar "solo ajuste" para reactivar la economía, Cavallo con su curriculum, luce como el más preparado para pilotear la tormenta. Parafraseando al mismo Moyano, es una lucesita que hace unas semanas no se veía.
De esta etapa resultará alguna idea fuerza que constituya una solución estable y democrática para enfrentar la crisis de este modelo de estabilidad cambiaria y monetaria. El más celebrado y duradero de nuestra historia contemporánea.
El sistema de convertibilidad requiere una transformación profunda de los fundamentos del plan, en especial su forma de capitalizar el crecimiento y su distribución.
Nuestra economía enfrenta en este momento, la necesidad de encontrar una síntesis entre los idearios económicos y las demandas de la sociedad.
Este desafío y la urgencia de un cambio requieren, nos guste o no, la agilidad gerencial, los pergaminos y las relaciones internacionales que solamente Domingo Cavallo hoy dispone.
Deseémosle éxito al Ministro y acerquémonos sin chicanas políticas o profesionales para ayudarlo en su impuesta función de sacar adelante a nuestro país.
Mientras tanto los de pensamiento coincidente, se preocuparon por exaltar las virtudes y encontrar formas para profundizar el modelo, otorgándole un enfoque más ortodoxo.
En épocas de crisis como la actual el sentido común y el realismo aún de los más entusiastas, ya no es suficiente. Fue necesario entonces, cuestionar el recorrido del plan, desde el comienzo hasta el fin y tener el coraje, de corregir el rumbo originalmente trazado.
Domingo Felipe Cavallo está acostumbrado a estos avatares. Quienes conocen su trayectoria, valoran su flexibilidad que nada tiene que ver con falta de solidez técnica.
En efecto muy pocos economistas respetados por el establishment, podrían disputarle al Ministro el privilegio que usufructúa por sus logros. Sus resultados al abordar temas tabúes del pasado, (pre convertibilidad) le otorgan méritos de sobra como soporte para enfrentar a este mapa ideológico.
Haber liquidado la inflación luego de tantas décadas de poética alusiva. Privatizar empresas públicas imposibles para Alemann y Alsogaray. Realizar una apertura tan ansiada por los economistas más liberales y críticos del mismísimo Martínez de Hoz, le otorgan un handicap y un reconocimiento, que no dispone ningún otro profesional en Argentina.
No se puede hallar un colega que le impute problemas de índole intelectual a este Doctor en Economía de la Universidad de Harvard, que además dirigió los destinos de la Fundación Mediterránea por muchos años. Esto se hizo evidente en la conmemoración que organizó la descendencia del modelo la semana pasada en el B.C.R.A.
No obstante estas consideraciones, Cavallo tendrá que habituarse a la crítica superficial, a los reclamos de las promesas originales del noventa y a la propuesta de reactivación actual al mismo tiempo.
Ya estamos viendo ciertas actitudes irreverentes de presuntos próceres y nuevos fanáticos. Flamantes imitadores de reconocidos gurúes cuyo acertado discurso en el pasado, conquistaba consumidores en bancos y empresas de la city.
Al mismo tiempo se observan críticas irrefutables de determinados sectores afectados por la convertibilidad antes o ahora. Sin duda esto afectará dolorosamente el tiempo que transcurra en alcanzar la reactivación.
Esta etapa será quizás, la oportunidad mas cabal para ver desplegar los atributos creativos e innovadores del Doctor Cavallo. No obstante su pensamiento práctico, claramente opuesto al repertorio repetitivo que se escucha en las fundaciones y laboratorios, tendrá que rendir examen una vez más, no con los heterodoxos, sino con el fundamentalismo ortodoxo.
Los refutadores más fervientes podrán ubicarse en el recinto, entre los aplausos y ovaciones de un sábado lluvioso en La Bolsa, tras la efímera permanencia de un equipo bien intencionado.
Las fraccionadas medidas anunciadas, retoman su antigua preocupación por la producción y el trabajo, atacando su problemática a la luz de los rasgos salientes de una recesión insoportable y extendida. La recesión tiene la mayor significación en este escenario, porque su permanencia condiciona y orienta las posibilidades de bienestar de un país penosamente fatigado.
Por otra parte, el Ministro ahora penetra en la dinámica interna del modelo de convertibilidad y desentraña su principal contradicción y tendencia de estos años; la manifiesta insuficiencia para resolver los problemas de competitividad.
En medio de un colapso ocasionado por las carencias del modelo para dar ciertas respuestas y la contradicción permanente de aplicar "solo ajuste" para reactivar la economía, Cavallo con su curriculum, luce como el más preparado para pilotear la tormenta. Parafraseando al mismo Moyano, es una lucesita que hace unas semanas no se veía.
De esta etapa resultará alguna idea fuerza que constituya una solución estable y democrática para enfrentar la crisis de este modelo de estabilidad cambiaria y monetaria. El más celebrado y duradero de nuestra historia contemporánea.
El sistema de convertibilidad requiere una transformación profunda de los fundamentos del plan, en especial su forma de capitalizar el crecimiento y su distribución.
Nuestra economía enfrenta en este momento, la necesidad de encontrar una síntesis entre los idearios económicos y las demandas de la sociedad.
Este desafío y la urgencia de un cambio requieren, nos guste o no, la agilidad gerencial, los pergaminos y las relaciones internacionales que solamente Domingo Cavallo hoy dispone.
Deseémosle éxito al Ministro y acerquémonos sin chicanas políticas o profesionales para ayudarlo en su impuesta función de sacar adelante a nuestro país.
jueves, 29 de marzo de 2001
Ambito, Cavallo, segundo acto
AMBITO 29-3-01
El restablecimiento de la dinámica del plan de convertibilidad, que se procura conseguir, está expuesto a serias perturbaciones en las cuales se combinan ciertas inconsistencias teóricas con incongruencias prácticas.
Sin embargo, si el sistema de convertibilidad es gerenciado por el padre del modelo, con un contexto de condiciones exteriores favorables, (como lo es la disminución de la tasa de interés). No obstante se estaría lejos aún, de corregir distintos aspectos conflictivos que exhibe el sistema. Muchos habían sido descubiertos y confirmados por el excesivo grado de vulnerabilidad, palpable en cada shock externo (México94-Asia 97-Rusia 98-Brasil 99).
Otro ingrediente, como la lucha sindical con fuerte fundamento y apoyo de base, viene luego de tres años de recesión sobre el gobierno, de manera terminante en forma de conflicto social.
En ese escenario y, al reanudarse con Cavallo un hipotético proceso de crecimiento, la puja tendería a llevar al sistema de convertibilidad a mas y nuevos peligros. Por ejemplo, habrá que tener en cuenta los trastornos irreversibles de la desfiguración que sufrió la estructura productiva.
Todo el dispositivo propulsor que simbolizaron, los bienes durables y semidurables, la industria de auto partes y los textiles, ya son leyenda.
Un capítulo especial será, el análisis del sistema de recepción y distribución de los dividendos de la década del noventa. A juzgar por los resultados, el mismo no obedeció a ningún principio componedor desde el punto de vista del interés del conjunto de la sociedad.
Nos encontramos entonces hoy, en la segunda etapa de Cavallo, enfrentados a nuevos dilemas. Por caso, si la asignación del beneficio del crecimiento bajo la convertibilidad ha sido inconsistente, también lo sería ahora una reingeniería compulsiva de la distribución, si el poder sindical se propone oponerse a todo lo anteriormente realizado, sin discernir lo bueno de lo malo.
Aquí podrían surgir de nuevo cuestionamientos filosóficos, acerca de sí el sistema falla en sí mismo o, lo que falla es la asignación del remanente y las consecuencias perjudiciales de la concentración de los beneficios.
Por eso, parece oportuno en esta etapa, que el estado anticipe y codifique el empleo de la remuneración de una próxima etapa de crecimiento, con el fin de posibilitar proyecciones acerca de ritmos de capitalización del país y de sus empresas locales.
La reingeniería del sistema de convertibilidad exige, ineludiblemente, elevar el ritmo de acumulación de capital reproductivo, sobretodo a expensas del consumo superfluo del ABC1 al que nos acostumbraron los marketineros del primer mundo. Un uso racional del crecimiento debería permitir extender una porción mayor a la fuerza laboral. Como parte diligente en esta crisis, un poco podría contribuir el remanente obtenido por los más favorecidos hasta aquí. Claramente los recursos provendrían de las empresas y entidades mas desveladas porque el sistema de convertibilidad permanezca.
En el resto de las empresas, la lección ya fue aprendida. La mayor acumulación de capital se realizará de aquí en adelante por el ahorro de gastos suntuarios e improductivos de sus dueños y ejecutivos que impidieron su capitalización.
En el relanzamiento de la convertibilidad, todas las empresas deberían seguir desenvolviéndose libremente en el mercado, pero esta vez, de acuerdo con ciertas condiciones básicas establecidas por el estado. El aprendizaje es que, es necesario fijar y cumplir objetivos que el sistema no puede conseguir por sí mismo y, esto quedó demostrado. Los criterios que orienten la acción del estado en ese sentido, deben establecerse a través del Congreso. No es pecado, luego de tanto desatino, plantearse racionalidad en los objetivos de capitalización y distribución del crecimiento. La capitalización y la redistribución están unidas estrechamente. Con un marco legal apropiado podría ir mejorando progresivamente la productividad y los ingresos.
Todo esto exige reingeniería en los mecanismos del estado y nuevas reglas del juego que aseguren estabilidad en la asignación racional de los frutos del crecimiento.
La reingeniería que viene por delante, representa una síntesis entre el crecimiento potencial en libertad y la corrección estructural en la disparidad de la distribución del ingreso (gran materia pendiente de la convertibilidad).
"La crisis de la recesión", abre paso a la reingeniería del sistema de convertibilidad inaugurado hace diez años. Se necesita una reingeniería, pero hay que entender para que, como y para quien se realizará, ya que demanda apoyo. Esta etapa con Cavallo, está destinada a la formulación de una ingeniosa propuesta para relanzar el plan de convertibilidad en su segunda edición.
El restablecimiento de la dinámica del plan de convertibilidad, que se procura conseguir, está expuesto a serias perturbaciones en las cuales se combinan ciertas inconsistencias teóricas con incongruencias prácticas.
Sin embargo, si el sistema de convertibilidad es gerenciado por el padre del modelo, con un contexto de condiciones exteriores favorables, (como lo es la disminución de la tasa de interés). No obstante se estaría lejos aún, de corregir distintos aspectos conflictivos que exhibe el sistema. Muchos habían sido descubiertos y confirmados por el excesivo grado de vulnerabilidad, palpable en cada shock externo (México94-Asia 97-Rusia 98-Brasil 99).
Otro ingrediente, como la lucha sindical con fuerte fundamento y apoyo de base, viene luego de tres años de recesión sobre el gobierno, de manera terminante en forma de conflicto social.
En ese escenario y, al reanudarse con Cavallo un hipotético proceso de crecimiento, la puja tendería a llevar al sistema de convertibilidad a mas y nuevos peligros. Por ejemplo, habrá que tener en cuenta los trastornos irreversibles de la desfiguración que sufrió la estructura productiva.
Todo el dispositivo propulsor que simbolizaron, los bienes durables y semidurables, la industria de auto partes y los textiles, ya son leyenda.
Un capítulo especial será, el análisis del sistema de recepción y distribución de los dividendos de la década del noventa. A juzgar por los resultados, el mismo no obedeció a ningún principio componedor desde el punto de vista del interés del conjunto de la sociedad.
Nos encontramos entonces hoy, en la segunda etapa de Cavallo, enfrentados a nuevos dilemas. Por caso, si la asignación del beneficio del crecimiento bajo la convertibilidad ha sido inconsistente, también lo sería ahora una reingeniería compulsiva de la distribución, si el poder sindical se propone oponerse a todo lo anteriormente realizado, sin discernir lo bueno de lo malo.
Aquí podrían surgir de nuevo cuestionamientos filosóficos, acerca de sí el sistema falla en sí mismo o, lo que falla es la asignación del remanente y las consecuencias perjudiciales de la concentración de los beneficios.
Por eso, parece oportuno en esta etapa, que el estado anticipe y codifique el empleo de la remuneración de una próxima etapa de crecimiento, con el fin de posibilitar proyecciones acerca de ritmos de capitalización del país y de sus empresas locales.
La reingeniería del sistema de convertibilidad exige, ineludiblemente, elevar el ritmo de acumulación de capital reproductivo, sobretodo a expensas del consumo superfluo del ABC1 al que nos acostumbraron los marketineros del primer mundo. Un uso racional del crecimiento debería permitir extender una porción mayor a la fuerza laboral. Como parte diligente en esta crisis, un poco podría contribuir el remanente obtenido por los más favorecidos hasta aquí. Claramente los recursos provendrían de las empresas y entidades mas desveladas porque el sistema de convertibilidad permanezca.
En el resto de las empresas, la lección ya fue aprendida. La mayor acumulación de capital se realizará de aquí en adelante por el ahorro de gastos suntuarios e improductivos de sus dueños y ejecutivos que impidieron su capitalización.
En el relanzamiento de la convertibilidad, todas las empresas deberían seguir desenvolviéndose libremente en el mercado, pero esta vez, de acuerdo con ciertas condiciones básicas establecidas por el estado. El aprendizaje es que, es necesario fijar y cumplir objetivos que el sistema no puede conseguir por sí mismo y, esto quedó demostrado. Los criterios que orienten la acción del estado en ese sentido, deben establecerse a través del Congreso. No es pecado, luego de tanto desatino, plantearse racionalidad en los objetivos de capitalización y distribución del crecimiento. La capitalización y la redistribución están unidas estrechamente. Con un marco legal apropiado podría ir mejorando progresivamente la productividad y los ingresos.
Todo esto exige reingeniería en los mecanismos del estado y nuevas reglas del juego que aseguren estabilidad en la asignación racional de los frutos del crecimiento.
La reingeniería que viene por delante, representa una síntesis entre el crecimiento potencial en libertad y la corrección estructural en la disparidad de la distribución del ingreso (gran materia pendiente de la convertibilidad).
"La crisis de la recesión", abre paso a la reingeniería del sistema de convertibilidad inaugurado hace diez años. Se necesita una reingeniería, pero hay que entender para que, como y para quien se realizará, ya que demanda apoyo. Esta etapa con Cavallo, está destinada a la formulación de una ingeniosa propuesta para relanzar el plan de convertibilidad en su segunda edición.
jueves, 15 de marzo de 2001
Ambito, las empresasa que ganan no compiten con nadie
Una economía moderna como la de los países que deseamos imitar, contiene muchos tipos de estructura de mercado y no, "el mercado".
Conviven en ellos, sectores que tienen elevado, moderado y bajo grado de concentración. Cohabitan también en esas latitudes, emplazamientos estupendamente competitivos, cuyas batallas en términos de alcance, afecta los precios y la comercialización a nivel concreto.
Claramente las tasas de beneficios de las empresas son superiores y más substanciosas en los sectores más concentrados. No es para nada incoherente o indigno que los accionistas de una empresa lo gestionen.
Lo lamentable es que los costos de sus clientes son fuertemente condicionados por la misma razón que la rentabilidad del beneficiario se fortalece.
Una de las principales restricciones que determina la estructura de un mercado, está en la limitación vía costos. Esta y otras limitaciones no menos importantes, se establecieron en actividades como la financiera y la de servicios. Tanto los Bancos que quedaron prevalecientes luego del "Tequila", como las compañías privatizadas de energía y telecomunicaciones, se han procurado una gran porción de la actividad de su sector por ser los pioneros.
Esta concentración, desempeña una barrera incómoda para la libre competencia. Reduce además, la esencia de sus beneficios, representada por la rivalidad que desata entre las empresas. Esta situación impide mejorar los costos de sus clientes. En ciertos casos puede generar la declaración de inviabilidad de un cliente local con alcance de negocios internacionales.
Lo cierto es que, una reducida comunidad de entidades financieras con sus compañías periféricas y las empresas privatizadas en Argentina, contienen la mayor parte de los mercados que ocupan y están establecidas como una afortunada elite de corporaciones.
Al privatizar monopolios estatales a principios de la Convertibilidad y, al sanear el sistema financiero en 1995, se aseguró la concentración de las actividades de servicios por un tiempo suficientemente prolongado ya.
Actualmente, con las características de un país emergente, extremadamente vulnerable a las crisis externas, hemos conseguido espantar a los inversores mas rezagados. Me refiero a aquellas atractivas empresas estratégicas y no solamente fondos de inversión con objetivos y plazos puntuales. Estas empresas comenzaban a mirar con simpatía la posibilidad de establecerse en Argentina.
¿Qué pasó entonces, porque razones fueron disuadidas?
Llevamos casi tres años de consentir, inéditas barreras a la competencia en nuestro mercado/país.
Estas barreras consisten en recesión y altas tasas domésticas como resultado del alto riesgo país. Hemos admitido pasivamente importantes contingencias para reducir el interés del arribo de nuevos jugadores que puedan desafiar a las corporaciones establecidas.
Ningún futbolista quiere entrar a una cancha, a jugar en un equipo cuya parcialidad se la pasa despotricando contra sí mismo sin hacer nada conveniente.
En este contexto descripto, cuando los analistas hablan de "el mercado", aludiendo a su trascendencia como supervisor de eventuales desequilibrios.
¿De que naturaleza de mercado estarán hablando?
Las actuales condiciones de costos y las barreras a la competencia de empresas, explican los patrones de una economía encerrada en la trampa de sus propios promotores.
Las instituciones que hoy ganan dinero en Argentina, a pesar de las condiciones imperantes, no compiten con nadie. Por eso ganan y no tienen ningún apuro en apurar la reactivación. Mientras tanto, siguen afianzando su consolidación en el mediano plazo. Por el momento solo parecen interesados en que no se toque la convertibilidad y, para ello apoyan todo tipo de medidas donde el interés general subyace debajo de su exclusivo interés.
Luego de liquidar los ideales de todo un empresariado nacional, transformado en rentista por vender su empresa o fallido por insistir hasta lo último; estamos ahora desplomando el sacrificio de años de alentar a nuestros "entrepreneurs". ¿Cómo? - Enseñándoles que la competencia se gana sin competir.
Conviven en ellos, sectores que tienen elevado, moderado y bajo grado de concentración. Cohabitan también en esas latitudes, emplazamientos estupendamente competitivos, cuyas batallas en términos de alcance, afecta los precios y la comercialización a nivel concreto.
Claramente las tasas de beneficios de las empresas son superiores y más substanciosas en los sectores más concentrados. No es para nada incoherente o indigno que los accionistas de una empresa lo gestionen.
Lo lamentable es que los costos de sus clientes son fuertemente condicionados por la misma razón que la rentabilidad del beneficiario se fortalece.
Una de las principales restricciones que determina la estructura de un mercado, está en la limitación vía costos. Esta y otras limitaciones no menos importantes, se establecieron en actividades como la financiera y la de servicios. Tanto los Bancos que quedaron prevalecientes luego del "Tequila", como las compañías privatizadas de energía y telecomunicaciones, se han procurado una gran porción de la actividad de su sector por ser los pioneros.
Esta concentración, desempeña una barrera incómoda para la libre competencia. Reduce además, la esencia de sus beneficios, representada por la rivalidad que desata entre las empresas. Esta situación impide mejorar los costos de sus clientes. En ciertos casos puede generar la declaración de inviabilidad de un cliente local con alcance de negocios internacionales.
Lo cierto es que, una reducida comunidad de entidades financieras con sus compañías periféricas y las empresas privatizadas en Argentina, contienen la mayor parte de los mercados que ocupan y están establecidas como una afortunada elite de corporaciones.
Al privatizar monopolios estatales a principios de la Convertibilidad y, al sanear el sistema financiero en 1995, se aseguró la concentración de las actividades de servicios por un tiempo suficientemente prolongado ya.
Actualmente, con las características de un país emergente, extremadamente vulnerable a las crisis externas, hemos conseguido espantar a los inversores mas rezagados. Me refiero a aquellas atractivas empresas estratégicas y no solamente fondos de inversión con objetivos y plazos puntuales. Estas empresas comenzaban a mirar con simpatía la posibilidad de establecerse en Argentina.
¿Qué pasó entonces, porque razones fueron disuadidas?
Llevamos casi tres años de consentir, inéditas barreras a la competencia en nuestro mercado/país.
Estas barreras consisten en recesión y altas tasas domésticas como resultado del alto riesgo país. Hemos admitido pasivamente importantes contingencias para reducir el interés del arribo de nuevos jugadores que puedan desafiar a las corporaciones establecidas.
Ningún futbolista quiere entrar a una cancha, a jugar en un equipo cuya parcialidad se la pasa despotricando contra sí mismo sin hacer nada conveniente.
En este contexto descripto, cuando los analistas hablan de "el mercado", aludiendo a su trascendencia como supervisor de eventuales desequilibrios.
¿De que naturaleza de mercado estarán hablando?
Las actuales condiciones de costos y las barreras a la competencia de empresas, explican los patrones de una economía encerrada en la trampa de sus propios promotores.
Las instituciones que hoy ganan dinero en Argentina, a pesar de las condiciones imperantes, no compiten con nadie. Por eso ganan y no tienen ningún apuro en apurar la reactivación. Mientras tanto, siguen afianzando su consolidación en el mediano plazo. Por el momento solo parecen interesados en que no se toque la convertibilidad y, para ello apoyan todo tipo de medidas donde el interés general subyace debajo de su exclusivo interés.
Luego de liquidar los ideales de todo un empresariado nacional, transformado en rentista por vender su empresa o fallido por insistir hasta lo último; estamos ahora desplomando el sacrificio de años de alentar a nuestros "entrepreneurs". ¿Cómo? - Enseñándoles que la competencia se gana sin competir.
jueves, 1 de marzo de 2001
Con la convertibilidad y la apertura de la economía pudimos alcanzar un cierto avance tecnológico que siempre demoraba en llegar a nuestras costas. Sin embargo con esos y otros bienes; el esplendor está contaminado y la mayor parte del progreso se ha extraviado desde el punto de vista social. Gran parte de ese empuje estimulante, se malogra en términos de bienestar general de la población, en forma creciente, año tras año.
Se trata sencillamente de las fallas evidentes de aplicar un sistema imitativo inviable a largo plazo, que se fue introduciendo, enviciando a los primeros beneficiarios y perjudicando al resto de la economía. El mito, consiste en creer que podemos desarrollar para la Argentina un sistema económico y financiero idéntico y mejorado de los que funcionan en los países desarrollados. Países que tienen industrias y servicios desarrollados. Incompatibilidad muy seria para un proceso de transformación económico fulminante con apertura y libertad ilimitada.
Los beneficios del crecimiento de la década anterior (hasta ahora parecen circunscribirse a un ámbito limitado de la sociedad), de momento esperábamos que el sistema político y los empresarios coadyuvaran a extenderlo al conjunto de la población.
Esta suma de divagaciones político económicas y financieras, sumadas a los funcionarios que suministra nuestra clase dirigente, tiende inevitablemente al conflicto, con consecuencias de todo orden. Blindaje, paros, sube y baja del riesgo país, etc.
El prorrateo de los frutos del crecimiento de los noventa fue, a todas luces inadecuado. Por sí mismo explica cual es el comportamiento de los gerentes de la estructura política, económica y financiera en Argentina.
Tengamos en cuenta que las concesiones de todos los sectores se hicieron creyendo que la evolución en términos de ocupación de los años subsiguientes a la irrupción del modelo, abría la esperanza futura, y estábamos haciendo un “trade off”* en el mediano plazo.
Penosamente, una parte importante de la prosperidad de esos años, se destinó a concentrar la riqueza en los estratos más altos de la sociedad, sin distrubuir y sin acumulación de capital reproductivo. Asistimos a un despilfarro formidable del potencial de crecimiento en manos de un grupo privilegiado de consumo que podemos ver en cualquier revista del corazón.
Por otra parte la exagerada protección del sistema financiero, con la excusa de evitar corridas de depósitos y cierres de entidades, succionó una fuente de recursos indispensable para el funcionamiento de buena parte de la actividad. El sistema financiero tendió a excluir en forma definitiva a mas de un millón de pequeñas y medianas empresas que quedaron empantanadas en el fondo de la ordenación del modelo.
Las consecuencias se disparan y agravan en esta época, con el pasar de 32 meses de recesión. El enfrascamiento de un pacto de silencio, atenta contra los logros iniciales de la estabilidad, y pone en duda la viabilidad futura del plan de convertibilidad. Todo parece conducirnos a la conclusión que las situaciones descriptas, son consecuencias emergentes del modelo.
Lo cierto es que, si de buenas a primeras se abandonara la convertibilidad, tampoco se corregirían por sí solas las actuales disparidades de una distribución incorrecta del crecimiento de la década pasada. Estamos ante un intringulis de magnitud que muy pronto podrá develarse.
*(Compensación de las ventajas futuras y desventajas iniciales)
Se trata sencillamente de las fallas evidentes de aplicar un sistema imitativo inviable a largo plazo, que se fue introduciendo, enviciando a los primeros beneficiarios y perjudicando al resto de la economía. El mito, consiste en creer que podemos desarrollar para la Argentina un sistema económico y financiero idéntico y mejorado de los que funcionan en los países desarrollados. Países que tienen industrias y servicios desarrollados. Incompatibilidad muy seria para un proceso de transformación económico fulminante con apertura y libertad ilimitada.
Los beneficios del crecimiento de la década anterior (hasta ahora parecen circunscribirse a un ámbito limitado de la sociedad), de momento esperábamos que el sistema político y los empresarios coadyuvaran a extenderlo al conjunto de la población.
Esta suma de divagaciones político económicas y financieras, sumadas a los funcionarios que suministra nuestra clase dirigente, tiende inevitablemente al conflicto, con consecuencias de todo orden. Blindaje, paros, sube y baja del riesgo país, etc.
El prorrateo de los frutos del crecimiento de los noventa fue, a todas luces inadecuado. Por sí mismo explica cual es el comportamiento de los gerentes de la estructura política, económica y financiera en Argentina.
Tengamos en cuenta que las concesiones de todos los sectores se hicieron creyendo que la evolución en términos de ocupación de los años subsiguientes a la irrupción del modelo, abría la esperanza futura, y estábamos haciendo un “trade off”* en el mediano plazo.
Penosamente, una parte importante de la prosperidad de esos años, se destinó a concentrar la riqueza en los estratos más altos de la sociedad, sin distrubuir y sin acumulación de capital reproductivo. Asistimos a un despilfarro formidable del potencial de crecimiento en manos de un grupo privilegiado de consumo que podemos ver en cualquier revista del corazón.
Por otra parte la exagerada protección del sistema financiero, con la excusa de evitar corridas de depósitos y cierres de entidades, succionó una fuente de recursos indispensable para el funcionamiento de buena parte de la actividad. El sistema financiero tendió a excluir en forma definitiva a mas de un millón de pequeñas y medianas empresas que quedaron empantanadas en el fondo de la ordenación del modelo.
Las consecuencias se disparan y agravan en esta época, con el pasar de 32 meses de recesión. El enfrascamiento de un pacto de silencio, atenta contra los logros iniciales de la estabilidad, y pone en duda la viabilidad futura del plan de convertibilidad. Todo parece conducirnos a la conclusión que las situaciones descriptas, son consecuencias emergentes del modelo.
Lo cierto es que, si de buenas a primeras se abandonara la convertibilidad, tampoco se corregirían por sí solas las actuales disparidades de una distribución incorrecta del crecimiento de la década pasada. Estamos ante un intringulis de magnitud que muy pronto podrá develarse.
*(Compensación de las ventajas futuras y desventajas iniciales)
domingo, 10 de diciembre de 2000
Cuatro Secretarios en doce meses
Enrique Martínez asumió como Secretario de la Pequeña y Mediana Empresa. Llegó en substitución de Busso, quien regresó al Banco Nación, lugar desde el cual provenía, cuando reemplazó al ex Secretario Rozenwurcell.
El gobierno pone en funciones al cuarto Secretario de la Pequeña y Mediana Empresa de los últimos doce meses. Partiendo de la funcionaria del gobierno anterior ya suman cuatro, es decir, uno por trimestre. Este inconveniente constante ha impedido y relegado, la implementación de las medidas anunciadas.
Pyme o grande actualmente, comparten los mismos dilemas. La reducción de las ventas y la liquidez retenida por los Bancos que tienen temor de otorgar préstamos. A la PyME los plazos de cobranza se le extendieron. Los hipermercados y grandes corporaciones no le firman cheques y no le dejan descontar sus facturas, abusando de la doble vitalidad que le concede su poder de compra y las necesidades de facturación de las indefensas.
La diferencia de la grande con la PyME, es que las pequeñas no tienen saldo, ni casa matriz en el exterior.
Durante los últimos meses, el ingenio y la benignidad providencial la vienen sosteniendo. Trabajo esforzado, alianzas estratégicas, reingeniería y muchas capacidades que se desarrollan en la adversidad. No se puede decir que los empresarios PyME no estén arriesgando su resto.
Por su parte, el nuevo sustituto, podría inspirarse en los países hacia los que nuestros compatriotas están desertando.
Esas naciones de destino, sorprendentemente no escuchan abogados de productividades absurdamente discriminatorias. Los países del Norte, forman parte de los ejemplos más emblemáticos de políticas públicas diseñadas para favorecer a las Pymes.
En Estados Unidos, el capitalismo es popular, y es política de Estado hace 50 años defender a las Pymes. Bill Clinton, el paladín de la prosperidad de su pueblo, impulsó hace 4 años, la ley del
“ ombusman Pyme”, convalidando esa vocación innata del pueblo estadounidense. En España, se aprobó, una legislación especial para estimular y fortalecer jurídicamente el “Capital de Riesgo” para las Pymes.
En nuestro país, es evidente que la Secretaría del área acaba de ser desplazada políticamente hacia un espacio más reducido. Paradójicamente este año, habíamos empezado con un gobierno desenfrenado a la hora de batir el parche de las Pymes. A la postre resultó ser el mismo que le quitó la trascendencia que supo tener hasta hace doce meses. Recordemos que esta Secretaría, tenía rango de Ministerio y dependía directamente del Presidente de la Nación.
En el margen, el nuevo Secretario sustituto, tiene que concentrarse ya mismo en la siguiente agenda pendiente, antes de que se designe a su quinto colega:
· Financiamiento anunciado por el Nación.
· Créditos a largo plazo para Reingeniería.
· Rondas de impulso promoviendo Alianzas Estratégicas.
· Restitución y robustecimiento del moribundo “PRE”.
· Llamado a licitación urgente y transparente de consultoras Pymes que reemplacen a las dos exclusivas gerenciadoras anteriores, recientemente destituidas.
· Retomar las licitaciones de subsidios de tasas para Bancos.
· Poner en marcha los anunciados fondos de garantías.
· Generar un marco legal, para atraer Fondos Pymes de Capital de Riesgo.
· Distinguir y adaptar para las Pymes las normativas de uso general del BCRA.
El gobierno pone en funciones al cuarto Secretario de la Pequeña y Mediana Empresa de los últimos doce meses. Partiendo de la funcionaria del gobierno anterior ya suman cuatro, es decir, uno por trimestre. Este inconveniente constante ha impedido y relegado, la implementación de las medidas anunciadas.
Pyme o grande actualmente, comparten los mismos dilemas. La reducción de las ventas y la liquidez retenida por los Bancos que tienen temor de otorgar préstamos. A la PyME los plazos de cobranza se le extendieron. Los hipermercados y grandes corporaciones no le firman cheques y no le dejan descontar sus facturas, abusando de la doble vitalidad que le concede su poder de compra y las necesidades de facturación de las indefensas.
La diferencia de la grande con la PyME, es que las pequeñas no tienen saldo, ni casa matriz en el exterior.
Durante los últimos meses, el ingenio y la benignidad providencial la vienen sosteniendo. Trabajo esforzado, alianzas estratégicas, reingeniería y muchas capacidades que se desarrollan en la adversidad. No se puede decir que los empresarios PyME no estén arriesgando su resto.
Por su parte, el nuevo sustituto, podría inspirarse en los países hacia los que nuestros compatriotas están desertando.
Esas naciones de destino, sorprendentemente no escuchan abogados de productividades absurdamente discriminatorias. Los países del Norte, forman parte de los ejemplos más emblemáticos de políticas públicas diseñadas para favorecer a las Pymes.
En Estados Unidos, el capitalismo es popular, y es política de Estado hace 50 años defender a las Pymes. Bill Clinton, el paladín de la prosperidad de su pueblo, impulsó hace 4 años, la ley del
“ ombusman Pyme”, convalidando esa vocación innata del pueblo estadounidense. En España, se aprobó, una legislación especial para estimular y fortalecer jurídicamente el “Capital de Riesgo” para las Pymes.
En nuestro país, es evidente que la Secretaría del área acaba de ser desplazada políticamente hacia un espacio más reducido. Paradójicamente este año, habíamos empezado con un gobierno desenfrenado a la hora de batir el parche de las Pymes. A la postre resultó ser el mismo que le quitó la trascendencia que supo tener hasta hace doce meses. Recordemos que esta Secretaría, tenía rango de Ministerio y dependía directamente del Presidente de la Nación.
En el margen, el nuevo Secretario sustituto, tiene que concentrarse ya mismo en la siguiente agenda pendiente, antes de que se designe a su quinto colega:
· Financiamiento anunciado por el Nación.
· Créditos a largo plazo para Reingeniería.
· Rondas de impulso promoviendo Alianzas Estratégicas.
· Restitución y robustecimiento del moribundo “PRE”.
· Llamado a licitación urgente y transparente de consultoras Pymes que reemplacen a las dos exclusivas gerenciadoras anteriores, recientemente destituidas.
· Retomar las licitaciones de subsidios de tasas para Bancos.
· Poner en marcha los anunciados fondos de garantías.
· Generar un marco legal, para atraer Fondos Pymes de Capital de Riesgo.
· Distinguir y adaptar para las Pymes las normativas de uso general del BCRA.
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