viernes, 19 de marzo de 2021

“NO HAGAN OLAS” NYC EL MINISTRO GUZMAN LES EXPLICA



El comunicado de la cuadrilla de bonistas expresó: “Argentina necesita desesperadamente un acuerdo con el FMI”. En realidad quisieron decir: “quienes entramos al canje de deuda soberana nos dimos cuenta que los bonos que recibimos están cayendo muchísimo más de lo que hubiera sido la pequeña quita que pedía Guzmán. Se lo dijimos, pero ya le manamos al ministro para NYC: “no hagan olas”. Un programa del FMI, es la fuente de anclaje del desplome de los títulos. El Gobierno está cómodo, la deuda es con un organismo multilateral de crédito y, esta vez va a negociar un acuerdo sostenible, sin waivers como otros Gobiernos.

Recordemos que desde Juan Vital Sourrouille (Ministro de Economía del Presidente Alfonsín),  Argentina firmó 15 acuerdos con el FMI y no cumplió ninguno en su totalidad, hasta que llego Néstor Kirchner. Luego de realizar un acuerdo a 3 años no solo lo respetó, sino que canceló en forma anticipada la totalidad de la deuda.  Cambiemos firmó un acuerdo que hubo que renegociar a los 30 días, pidió más dinero, tampoco alcanzó las metas. Con esos antecedentes (UCR y PRO), -¿Sería atinado acordar exigencias incumplibles? Si Guzmán se dejara persuadir como  los ministros de esos partidos y su ex segunda y tercera línea como Dujovne, Sturzenegger, -¿no serían acusados por el FMI de embusteros, como Cavallo y los mencionados funcionarios y asesores de la Alianza I y la Alianza II? -

¿PORQUE LOS TENEDORES DE TÍTULOS TIENE QUE AYUDAR?

Es que la jugada de Guzmán fue extraordinaria. Contrariamente a su estrategia, lo usual es que el FMI de “luz verde” a los acreedores privados, asigne condicionalidades y monitoreos. Entonces los acreedores cerciorados de la “sustentabilidad” acceden a la reestructuración privada. Pero fue exactamente al revés y, los privados quedaron enganchados. Si el FMI dijera no, los bonos irían a penetrar los bolsillos traseros de sus titulares.

Iniciar y terminar el acuerdo de la deuda pública en manos de tenedores privados en 2020 condujo a entrar al “Dance Buenos Aires”. Ya acordamos con el 99.9% de los privados, si el FMI introduce exigencias inaceptables, no se consentirán. Si los tenedores y sus operadores se ciegan a esta realidad, los títulos recibidos en 2020 van a estar entre el tormento y el averno.

PROGRAMA “PRECIOS CUIDADOS” DEL BCRA (dólares para fuga entre $20 y $28)

En enero de 2018 vuelve Caputo y avisa: “Nos echaron de todos lados”. En su propio lenguaje: “nos caímos del mundo”, vamos al FMI.

Los criterios básicos al funding del organismo son: 1) Que la deuda del país tenga altas probabilidades de sustentabilidad y, 2) Que la asistencia conduzca al país de regreso a los mercados voluntarios de colocación de títulos. Es obvio que eso nunca sucedió. Hay investigaciones silenciosas en el organismo y el mundo va a seguir con atención la querella criminal en la Argentina. Ya vamos a ver porque.

El préstamo del FMI no fue otorgado con el propósito de ganar las elecciones. ¡Qué esperanza! En primer lugar, fue para que el presidente en ejercicio pudiera terminar “el Primer y único tiempo” (libro), sin repetir la historia de Fernando De la Rúa. Peor aún, los acreedores de esta bribonada no eran jubilados italianos y japoneses dormidos. Ya sabemos quiénes eran. Los técnicos del FMI como toda la categoría de profesionales documentados no querían firmar nada y dejaron constancias. Las encuestas artificiales y los economistas compinches iban a echarle un capote diciendo que ganaba Cambiemos porque: -¿Qué puede ser peor que el peronismo?-

Pero habían alcanzado cuanto desacierto fuese practicable-voluntaria e involuntariamente- dilapidando la hazaña de que Macri llegara a la presidencia. Por último primó la necesidad imperiosa de dejar subordinada la política económica del próximo presidente peronista.

La anomalía más significativa del crédito del FMI fue que estuvo destinado a financiar dólares baratos. Una especie de “precios cuidados” a un precio que no destruyera la inversión propiciada por los endeudadores seriales. Iban todos de salida. Las sobreactuadas subastas de los presidentes del BCRA, fingiendo intentos de domar al dólar estaban asegurando el precio requerido por los clientes de Messi (que después tenía que seguir trabajando).

Por el lado decisorio, Larry Fink (CEO de BlackRock) tenía más poder que Trump y Lagarde. BlackRock y Elliot (cada uno de ellos) gestionan el equivalente a  8/9 veces el PBI argentino, el 43% del PBI de EEUU, sumados 86%. No es difícil imaginar a Larry Fink sugiriéndole a Lagarde y Trump: “pongan u$s 57 mil millones que vamos de salida”. Así los estadounidenses privados, les transfirieron el riesgo argentino a los países miembros del FMI. Ellos pudieron beneficiarse hasta 2018 del trading garantizado a “dólar lifting”, colocándose en LEBAC. ¿Alguien cree que Alemania la dejara pasar?

 

EN EL LADO ESTE DE MANHATTAN

Es cierto que algunos se demoraron-nos consta en esta columna-. Recordamos especialmente nuestra charla-conferencia en un banco de inversión con el jefe de research y el jefe de traders en abril de 2019. Ellos le creyeron a Macri. Estaban seguros de dos cosas: Macri reelegía y, el FMI aportaría muchos más dólares. Salimos intranquilizados de esa gran entidad. Repetían los zócalos de TV de cualquier bar de Buenos Aires.

Volviendo a 2018, el estropicio alcanzado y las maniobras que había que hacer superaban el límite del primer presidente del BCRA. Fue lejos, pero debía preservarse para dar clases en EEUU, como siempre en el segundo tiempo. Luego fue tan desvergonzada la designación del segundo (sin aprobación del pliego por parte del Senado) y los excesos que cometió, que hicieron que el FMI lo sacara a puntapiés. El tercero contrajo la base monetaria como nunca antes y llegó a pagar 80% en LELIQ pero los dólares siguieron escurriéndose, hasta que en 2019 la dupla Lacunza-Macri restablece “el cepo” que había levantado la dupla Prat Gay-Sturzenegger en 2016.

LA RANA Y EL ESCORPIÓN

Un periodista preguntó: -¿Por qué Guzmán no asintió lo que dijo el presidente el primero de marzo?- Al parecer, en una cadena de tuits el ministro de Economía evitó referir el discurso de Alberto Fernández. Pero, -¿Es necesario explicarle a un abogado-periodista, en qué consiste “el policía malo y el policía bueno” en una negociación?-

Los bonistas criticaron al país, pero en realidad le reclaman a Georgieva (por elevación) que acuerde con la Argentina porque sus papeles cayeron, afectando los resultados de sus balances. Es tal la necedad de los medios que no pueden ayudar a quienes le sirven. Parece que no pueden dejar de ser quienes son, y actuar en contra de su naturaleza, de su costumbre y de otra forma distinta a como han aprendido a comportarse en los últimos 14 años. Están boicoteando a los tenedores de bonos, sin proponérselo.

SALIENDO DE LAS DOS PANDEMIAS

Stiglitz y Krugman que comulgan con Georgieva (FMI) y Yellen (Tesoro estadounidense)  consideran que hay que hacer lo que sea para recuperar los empleos que se perdieron en 2020 por la pandemia. Piensan que hay que atenuar el impacto de la pandemia atendiendo a los que más sufren e invirtiendo en planes de vacunación. Los gobiernos de todo el mundo mantendrán el apoyo fiscal, con la administración de EEUU liderando su nuevo plan fiscal de 1.9 billones de dólares. Repitieron la cifra de Trump. Ya van 4 billones para financiar la recuperación de la economía estadounidense.

En cambio el equipo económico argentino razona las restricciones macro y ha demostrado moderación fiscal y monetaria en los últimos seis meses. Sin embargo la recuperación se afianza. Crecen las reservas del BCRA y las brechas cambiarias caen a mínimos, disminuye el riesgo de un salto del dólar y progresa la recaudación fiscal.

El contexto de los próximos meses de Argentina luce positivo. Con la reestructuración de deuda externa, la convergencia fiscal, los precios de las materias primas volando, y un repunte de la actividad económica, Argentina tiene muchas chances de un “turn around”. Para los Venture Capitalist y Private Equity Fund que consultan para invertir en empresas de capital cerrado, el consenso no piensa desperdiciar la oportunidad.

Déficit cero no es viable, pero en medio del COVID se tiende a reducir a menos de la mitad. La monetización acumulada de los déficits es el resultado de diciembre de 2019, un país con escasa reservas, en default y sin crédito internacional. La previsión de inflación del Gobierno del 29% para 2021; las estimaciones de los economistas privados-que nunca aciertan-dice que será 45%.

APRENDER A DESAPRENDER LO APRENDIDO SOBRE DÉFICITS Y LIBERTADES

El ministro Guzmán dijo: “Respetar la sostenibilidad fiscal no es de derecha. Tenemos la necesidad de respetar la sostenibilidad fiscal”. Podríamos redoblar, es una premisa marxista, peronista y bíblica (judeo-cristiana). Es importante saberlo. Mejor enojados sabiendo, que felices indocumentados.

León Trotsky exhortó al Gobierno alemán después de la primera guerra mundial para que dejaran de imprimir moneda para financiar el déficit fiscal.  “Liberación o dependencia”, fue una consigna peronista de los 70', que planteaba “desendeudar al país” para tomar decisiones económicas independientes.

-¿Pero cómo se logra evitar pedir prestado o emitir-que tiene sus límites?- Evitando el déficit fiscal. Pues la única forma de financiarlo a la larga es “pedir prestado” como hacen los gobiernos neoliberales-conservadores. Y, solicitar créditos genera “dependencia”. La Biblia dice: “El rico domina a los pobres y el deudor es esclavo del acreedor” (Proverbios 22:7).

Por último supongamos que los mercados fueran verdaderamente libres y “a puro riesgo”. Entonces la Argentina podría recomprar los títulos con 30% de descuento, formando un fondo de inversión mixto argentino. Algo similar a la estrategia que pergeñó Néstor Kirchner con un préstamo de Venezuela, ganando los dos países. Argentina rescató deuda con 25% de descuento, o sea 33% para arriba, pagándole una alta tasa a Venezuela de 15% (era el riesgo argentino) por el préstamo que apalancó la rentabilidad al doble.

ROMPIENDO MITOS:

Algunos se enteraron que el equilibrio fiscal y monetario no es de derecha, también lo militó Trotsky (El capitalismo y sus crisis, compilación de escritos de León Trotsky, Centro de Estudios e Investigaciones Trotsky) y, el peronismo de la tendencia revolucionaria (América Latina: dependencia y liberación, 1973, Dussel Enrique, Ed. Fernando García Cambeiro). Recordemos también que la historia de incumplimientos con el FMI en democracia, es prerrogativa de la UCR y el PRO.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

 

martes, 23 de febrero de 2021

ANTICIPO EXCLUSIVO: LA NEGOCIACIÓN CON EL FMI SE ENCAMINA A SER UN ÉXITO MONUMENTAL

 


Nuestra fuente es absolutamente confiable y se encuentra en los más altos niveles de decisión. En 2020 la reestructuración de la deuda privada fue la segunda más exitosa de la historia, pero la renegociación con el FMI es disruptiva y se encamina a ser la más adelantada del mundo.

A partir de ahora, deberíamos inaugurar un dialogo estimulante en la sociedad. Podríamos iniciarlo con la pregunta: -¿Constituye un hecho auspicioso que los conductores de la sociedad mediática actual ocupen la posición de los profesionales y/o académicos?- Porque todo indica que necesitamos más soluciones creativas y menos operaciones. Es obvio que las reflexiones del Financial Times y el pensamiento del peronismo no tienen un parámetro común. Son extraños el uno al otro, como una diagonal y el lado de un cuadrado. Parafraseando a Platón, son dos concepciones que remiten una a la otra sin que haya entre ellas ninguna relación.

Entre la economía neo cuantitativista abstracta y la economía política no hay una simple oposición que se pueda abordar con argumentos basados en una receta común. Por lo tanto no se trata de una discusión, sino de una confrontación intelectual y política. No existe ningún  interlocutor del FMI-que luce un poco más decente que en 2018-que pueda convencer al presidente de acordar cualquier cosa. Los argentinos transitamos entre gobernantes que defienden los intereses nacionales y otros políticos cooptados por las corporaciones que operan a través de los medios afines.

Es que el Financial Times el 31 de mayo de 2019, ya le había dedicado un duro editorial al eventual retorno de Cristina Fernandez y el peronismo. El articulo trasuntaba el temor de los acreedores privados sobre la eventual vuelta al poder de la ex presidenta, prescribiendo: “Los argentinos deben rechazar el regreso del peronismo”. El editorialista del periódico británico pidió a los argentinos que no se dejaran engañar por Cristina. Remataba: “Una mirada al historial económico del peronismo debería asustar a los votantes”.

Una intromisión vulgar, de perspectiva improcedente e indocumentada por donde se le observe. Empezando por recordar que el peronismo ha gobernado en cuatro periodos, habiéndose habituado a ocasionar crecimiento del PBI, consumo, empleo y, cancelado las deudas contraídas por Gobiernos “no peronistas”. 

No parece posible que el introvertido entorno de Cristina Fernandez le pase información a un diario anglo. Mucho menos que le ofrezcan soporte a sus argumentos. Lo que parece poco serio es un periódico traccionando velocidad a la negociación entre un organismo multilateral de crédito y un país soberano. Recuerde que fue Kristalina Georgieva quien dijo que, para acordar en mayo “hacen falta esfuerzos de ambas partes”, dando a entender que no cree que se pueda llegar a resolver antes de tiempo.

Es patético leer en semejante medio: “la vicepresidenta y sus poderosos aliados en la administración izquierdista”. Da un poco de “risita” como cuando insisten en confundir a Rusia con la URSS. Hay que ponerse de acuerdo, Cristina es una “jefa capa mafia” o es “La Che Fernandez”. Por otra parte, la retórica vehemente de presentar a Cristina Fernandez como un monstruo ya lleva 14 años sin éxito. Fue reelegida por tercera vez en el binomio presidencial. La verdad es que sabían que Cristina es muy escrupulosa, y no cedería la oportunidad de defender los intereses nacionales, bajo ninguna presión.

Está en juego una extraordinaria cifra de deuda en un contexto mundial de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VICA). Fue extremadamente insensato firmar una deuda inconmensurable que sería cancelada en dos años. Alcanzar un acuerdo perentorio ignorando la pandemia y sus efectos presentes y residuales en la economía internacional sería temerario. Estamos en una emergencia, no es momento de apuros. Martín Guzmán, ha expresado que pretende lograr un arreglo con el FMI en mayo, lo que ya representa un gesto de arrojo. Argentina es el mayor deudor del FMI por voluntad del directorio del FMI, a Roberto Cardarelli alguno le pedimos por escrito que no autorizara desembolsos porque iban a causar un conflicto de magnitud a corto plazo. Creíamos que era mejor que se blanqueara la situación lo antes posible. Hubieran negociado sin pandemia, con Dujovne y Macri. Estando al borde del default desordenado, la Argentina estaba inmersa en una profunda recesión y caos cambiario con riesgo de quedarse sin reservas. Ese era el momento de poner orden con los responsables, no de hacerle “tapaderas” para que huyan.

El acuerdo de 2018 tuvo todo tipo de irregularidades. Se firmó de la noche a la mañana sin pasar por el Congreso, cuando hacía 13 años que la Argentina no operaba con el FMI. El FMI sabe que el crédito que le concedió al país fue indebido y despedazó las “mejores prácticas” del organismo al financiar la fuga de capitales más extraordinaria de la historia. Lo sabe perfectamente y no se atreve a “hacer olas”.

El grueso de los pagos de la Argentina al FMI concurre en 2022-2023. Reprogramarlos en forma creativa inaugura una nueva etapa del organismo, y aumenta la credibilidad y la solvencia intertemporal. Un eventual involuntario incumplimiento pondría sobre el tapete la irresponsable confianza que la entidad puso en la administración anterior. Lagarde, Trump y Macri podrían estar en un banquillo internacional. Las reservas netas líquidas del país caían en picada, las devaluaciones se sucedían una tras otra-a pesar de los desembolsos-ya que la asistencia estaba destinada a financiar la salida de los privados. Eran los inversores que se iban luego de haber mercadeado en pesos con LEBAC y LELIQ. Después del crédito del FMI que garantizo ganancias siderales y, del noveno default que significo el “reperfilamiento Macri”, los inversores deberían ayudar. Sus medios financieros, forzando al gobierno a detener la ayuda a los más necesitados en medio de una pandemia mundial lucen obscenos. Todos están ayudando a su gente, en todo el mundo.

Las urgencias son malas consejeras, sino miremos el resultado de invertir en la campaña de Macri. Es cierto que la Argentina gobernada por Fernández  no está impaciente por salir a pedir préstamos, sino todo lo contrario. Con el último Gobierno peronista el desendeudamiento cayó de 173% del PBI a menos de 50% incluyendo los fondos buitres.

El peronismo es pragmático, y Guzmán es un académico que regresara a los claustros. Piensa llevarse “el Caso Argentino y su creativa exitosa reestructuración de deuda”. Se puede jubilar dando conferencias y escribiendo estas proezas. Puede ser recordado como la antítesis de Cavallo. En realidad, daría para un trabajo de políticas financieras comparadas. Vamos pensándolo.

No es cierto que los funcionarios que mantienen conversaciones con la Argentina estén preocupados por el progreso de las negociaciones. Los rumores son falsos, antojadizos, y provienen siempre de la misma runfla que tiene como objetivo desestabilizar. “A rio revuelto ganancia de pescadores”. Es su deporte favorito, atacar a la Argentina cada vez que gobierna el peronismo. La razón es obvia, Perón, Néstor, Cristina han mortificado hasta el ridículo a los autores de las “mejores prácticas de los mercados y los organismos multilaterales de crédito”. Porque no se sujetaron a los designios del supra poder financiero. Sabemos que no son un buen ejemplo de sumisión para quienes lo advierten cataclismos y caídas del mundo.

Citan a un ex presidente del BCRA alineándose a la repetida tradición, donde el poder ilustrado (Financial Times, The Economist y otros medios) buscan supuestos filósofos argentinos para legitimar sus exigencias. El hombre no debe estar orgulloso de ser citado para reflexionar contra el país que le dio puestos públicos, lo hizo rico y famoso. -¿Alguien cree que es una casualidad que un economista ejecutivo que trabajo durísimo en el espacio del presidente Fernandez y Sergio Massa no integre el equipo de Gobierno?- ¿Quién desconoce el atrincheramiento del BCRA en 2010? -Cuando se mantuvo en vilo al país-auto ridiculizándose. Nadie sale bien parado de esas escenificaciones para ir por la vida diciendo que es lo que se debería hacer.

Desde los noventa, los economistas han sido reemplazados por animadores y modelos que estudiaron economía. Por lo tanto es irrelevante lo que señale políticamente correcto, un bronce que sonríe o el hermano del pájaro loco, sobre cuál es el momento ideal para acordar con el FMI.

Un latiguillo del 90% de la “prensa independiente de Argentina” es: “se perdió una gran oportunidad”. Una retahíla gomosa: “Argentina necesita un programa económico integral que establezca un sendero de crecimiento sostenido”. Lo que quiere decir es: “Argentina necesita aplicar el modelo neoliberal”. Ya lo hizo en tres oportunidades en 45 años. ¿Fueron en realidad tiempos mejores?

En Argentina no se trata de interpretar lo que hace Martin Guzmán, sino de cambiar el desastre que dejo “el mejor equipo de los últimos 50 años, el Messi de las Finanzas, el periodista de TN y, las eminencias de las mejores universidades estadounidenses. Campeones de ciclismo financiero: LEBAC al 38% con dólar planchado y LELIQ 80% con inflación de 54%.

No podemos apoyarnos en una reflexión del Financial Times, hay que ir a las fuentes con más aciertos. Evidencias empíricas. Y, si se trata de filosofía política-económica, a los intelectuales. 

La puesta en escena del Financial Times fue violenta y nos movilizo a investigar con nuestras fuentes. No hay ningún parámetro en común entre ambas.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

lunes, 18 de enero de 2021

EE.UU. 9 MESES DE RECUPERACIÓN PARA RETOMAR LA CAÍDA

 


En dos meses, desde febrero a abril de 2020, la tasa de desempleo se disparó al máximo de ochenta años en los EEUU. El número de estadounidenses empleados bajó desde 153 millones a 130 millones. Esos 23 millones de puestos de trabajo perdidos retrocedieron el nivel de empleo a 1999. Veinte años perdidos por la pandemia. Para retomar el nivel de febrero, hay crear 11 millones de empleos, pero en diciembre quedaron cesantes 140.000 mas. La economía ha pasado de contracción a expansión y hasta noviembre ha recuperado 12 millones de puestos de trabajo. Sin embargo Trump se convertirá en el primer presidente después de la Segunda Guerra Mundial en ver caer el empleo, habiendo logrado primero el récord de éxito hasta febrero 2020 (alrededor de 3% de desempleo).

¿Cómo es posible que en la Argentina la ciudadanía no esté informada adecuadamente del contexto aterrador que enmarca la situación económica?

Fue la impericia para contener la pandemia lo que constituyó uno de los fracasos presidenciales más catastróficos en la historia estadounidense. No podemos dejar de mencionar que sus pedanterías y provocaciones a China desaceleraron el comercio mundial impactando al resto del mundo. Ahora al negarse a asumir la responsabilidad de los disturbios que le produjeron la muerte a una mujer en el Capitolio, y con tres congresistas contagiados de coronavirus, nos mueve recuerdos y sensaciones paralelas. Resuena la canción “Algo personal…sembrar calumnias y mentir con naturalidad…espías, listas negras y arsenales… y la culpa es del otro si algo les sale mal...entre esos tipos y yo hay algo personal” (Serrat).

LOS MARISCALES DE LA DERROTA

Las insolentes ficciones y dichos indignantes sobre la letalidad y propagación del virus: “una gripecita”, “el virus chino”, “los brasileros bucean en la alcantarilla”, “que se mueran los que se tiene que morir”, el hecho de esconder información de un submarino repleto de tripulantes, denigrar pueblos originarios, difamar expertos en salud, difamar expertos en salud, y las semejantes e incalificables convocatorias al Obelisco o el Capitolio, sus propios eventos ilustran el grado en que estos personajes han resignado su responsabilidad para la seguridad y la protección de la ciudadanía. La negativa a desarrollar una estrategia nacional para contener el virus en EEUU y Brasil ha costado miles de muertes evitables y de todos modos no pudieron evitar la crisis económica. Bolsonaro dijo en estos días “Brasil está quebrado, no puedo hacer nada”. Piñera tiene a los carabineros en las calles como en tiempos de Pinochet.

Frente al colosal fracaso de Trump, Bolsonaro, Macri, Piñera, los países están sufriendo, las familias afrontan el hambre y el desahucio. Pero hacer un balance del historial de las presidencias Trump, Bolsonaro, Macri, Piñera,  incluso antes de la pandemia deja en claro que administrando mal la economía, desde antes que el mundo conociera la tragedia del COVID-19. Lo de Macri fue inclusive, sin ayuda del COVID-19.

A pesar de heredar economías sin caídas de PBI, con buen nivel de consumo, desempleo bajo, desperdiciaron incalculables oportunidades para abordar desafíos económicos de largo plazo. La producción y el empleo están considerablemente deprimidos, el mercado laboral y el aumento de las dificultades económicas traerán una recuperación desigual por la prejuiciosa-parsimoniosa aplicación de estímulos, que aunque importantes, no fueron de la audacia y magnitud necesaria.

Recuperar el consumo, la inversión y el empleo de los escombros que dejaron y dejaran Trump Bolsonaro, Macri, Piñera, requerirá un aliento fiscal agresivo y programas intrépidos de inversión pública. Para derrotar al COVID-19 los Gobiernos deberán proporcionar todos los recursos necesarios para contener el virus y mantener a las familias, las pequeñas empresas y los gobiernos provinciales. Es necesario no solo aliviar el sufrimiento, sino también salvar puestos de trabajo, e impulsar el crecimiento económico, acelerando la recuperación.

En la Argentina necesitaremos corregir la sub-inversión pública que financió el ajuste Macrista ofrendado al FMI-en infraestructura, salud, educación- que ha socavado nuestra prosperidad ciudadana, debilitado la seguridad, la economía de las familias, ampliando las previas disparidades económicas.

GOBERNANDO PARA LOS RICOS

Cuando se vaya Trump, según estiman las consultoras privadas, la quinta parte más rica de los estadounidenses habrá recibido dos tercios de los beneficios totales de la ley tributaria en 2018, para el 2027 y solo el 1% superior recibiría el 83% de los beneficios totales. Esta tendencia de ayudar a los más ricos también aumentó las desigualdades raciales, los afroamericanos y los latinoamericanos obtienen desproporcionadamente menos beneficios de la ley fiscal en relación con la parte del ingreso total. La misma incapacidad de Macri, Bolsonaro y Piñera para garantizar un crecimiento económico para el conjunto de la ciudadanía.

El historial de imprudencia, pedantería y priorización de los ricos y amigos sobre todos los demás ciudadanos, los une inequívocamente. Todos ellos le han fallado al pueblo. Llegaron con el pretexto de establecer “la racionalidad política y la racionalidad rectora” (Foucault), que los Gobiernos anteriores supuestamente no habían tenido. Y aunque el neoliberalismo como el coronavirus ha mutado a otra cepa, podemos partir de estos términos para comprender la manera en que llega a gobernar como una forma normativa de razón.

LA RACIONALIDAD DEL GRAN HERMANO

La racionalidad política es un desarrollo de Foucault donde la verdad, el conocimiento y las formas de juicio nunca son ajenos a las relaciones de poder. El poder no existe independiente del pensamiento. La racionalidad política es una condición de la practica constitutiva de sujetos como el “homo economicus”, y de objetos como “la gente”, un ensamble socio político particular de fuerzas al decir de William Callison. Esta racionalidad política no equivale a discurso, aunque inventan relatos y opera a través de ellos. El discurso puede detallar un orden o acople de actos normativos que introduce a los sujetos dentro del relato. Los cuentos se han vuelto dominantes, instalan mentiras que se convierten en sentido común. La racionalidad rectora (no la política) opera de modo discursivo, capturando el orden normativo en que la razón llega a gobernar legítimamente y nos dice como estructurar la vida y la actividad, en un todo.

Este es el más claro ejemplo de distanciamiento del concepto de soberanía que ejercen en forma impúdica los comunicadores y ecolobistas: “Miremos a los países serios”, dando a entender que a partir de hacer lo mismo que ellos un país es serio, y si no hace lo qué esos países hacen, es “poco serio” o “país inviable”. Ellos dicen cual es “la forma de vivir en el mundo” o la forma de “caer del mundo”.

Weber dice que hay dos tipos de acciones racionales, la que tiene arreglo a valores y la que tiene arreglo a fines. La acción racional con arreglo a valores, aunque siempre es irracional, nos permite elegir entre la acumulación de riqueza o la igualdad.

La acción con arreglo a fines son medios para obtener un valor que cargamos desde 1976: “la eficiencia” porque la silla argentina cuando te sientas se rompe, el ajuste frio de la planilla de cálculo para que los números cierren. Aunque haya racionalidad instrumental, es cruel porque se apodera de todo, incluyendo los valores. Puede ser eficiente y poderosa-poderosa en términos de poder-pero no tiene ningún otro fin que alcanzar un objetivo, y en ese camino no tiene restricción dice Weber, no lo dice Marx, Engels, Lenin ni Perón.

Sobresale destructivamente, lo hemos visto en tres oportunidades en los últimos cuarenta y cinco años. Aunque es solo un medio constituye un sistema de dominio y reproducción automática, colocando al ciudadano bajo esa fuerza que disuelve los valores más caros. Weber dice que el capitalismo y la burocracia comienzan como un medio para generar riqueza y buena administración pero se convierten luego en sistemas de dominio colocando a la humanidad en “un caparazón duro como el acero”. Se convierten en formas de poder y racionalidad que mutan en fuerzas, gobernando y dominando ciudadanos y países.

LA DESPOLITIZACIÓN DE LA POLÍTICA Y LA NATURALIZACIÓN DE LA DOMINANCIA FINANCIERA – LA GOBERNANZA

Macri utilizó varias veces la palabra gobernanza en sus peroratas. El concepto tiene origen en las escuelas de negocios. Hace tres décadas existe una innegable fusión entre la política y los negocios. Solo mencionar que la facturación de algunas corporaciones internacionales supera la suma de varios PBI de países emergentes.

Pero no estamos seguros si Macri utilizaba el término gobernanza estando muy al tanto de su significado, pero súper coacheado, lo intercalaba con Gobierno, gestión, educación, tecnología. Le sucedía lo mismo cuando mencionaba a las “instituciones”, nunca diferenciaba entre instituciones políticas, educativas, con fines de lucro u ONG.

No existe una definición de gobernanza, pero tal vez esté asociada a la gobernanza corporativa un concepto ochentoso como: “la nueva gestión pública”. Tenía como meta transferir métodos de la administración del sector privado a los servicios públicos. Algo que fracasó en forma rotunda en el mismo lugar que se originó, el Reino Unido. Pero Macri igual lo intentó desde 2015.

El ex presidente era un experto en leer prólogos y tomar frases hechas, cuya profundidad no excedía nunca los dos centímetros. Hablar de gobernanza como “modernidad” tal vez le fuera funcional porque aplica a los procesos de gobierno donde se propugna “un Estado mínimo”. Esta forma administrativa primaria del neoliberalismo es la modalidad a través de la cual se crea la atmosfera, se estructuran las restricciones y los incentivos “de la normalidad neoliberal”

El neoliberalismo contemporáneo sobrevive gracias a la gobernanza esencial para  despolitizar la política y naturalizar la dominancia financiera, que incide en todas las aéreas de la vida. Por lo tanto aunque Macri ni se entera, existe una convergencia sinérgica entre la gobernanza mundial y la razón neoliberal (parafraseando el título de Laclau “La razón populista”). Macri solo fue un instrumento funcional que facilitó un gobierno sin Gobierno, la práctica que mejor implementó el mejor equipo de los últimos 50 años fue vaciar el Estado y saquear el país.

2021 EL CAMINO DE BIDEN

El presidente electo prometió una respuesta acelerada a una serie de desafíos angustiosos, la economía muestra nuevos signos de debilidad, la pandemia mató a más estadounidenses que las guerras en el exterior. Mientras Washington sigue discutiendo el asalto al Capitolio, los esfuerzos para responsabilizar a Trump por su papel en la incitación a la violencia se reducen a la suspensión en Twitter.

Como decíamos, el Departamento de Trabajo informó que la economía perdió 140.000 puestos de trabajo en diciembre, poniendo fin a una serie de crecimiento de siete meses consecutivos. Biden se comprometió a actuar rápidamente una vez que se convierta en presidente para impulsar un paquete de estímulo a través del Congreso para brindar alivio a las personas con dificultades, las pequeñas empresas, los estudiantes, los gobiernos locales y las escuelas.

En la Argentina deberíamos prepararnos para seguir dando batalla sanitaria, mientras enfrentamos las deficiencias principales de una ciudadanía fatigada.- ¿Cómo? - Generando crecimiento, empleo y mejorando la distribución del ingreso, sin atender las recomendaciones de la gobernanza mundial y sus patrocinios locales.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

miércoles, 30 de diciembre de 2020


 ALBERTO FERNANDEZ NO ES CRISTINA, LAVAGNA EL MODERADO Y EL ODIO

Santiago Cafiero y Cecilia Todesca Bocco dijeron: “tiene razón Cristina en su crítica a algunos funcionarios del Gobierno”, sosteniendo que el exabrupto se trató de una confirmación de su rol en el pensamiento estratégico. Un poco de vaselina. Nos encantaría enfrentar la situación con más satisfacción moral y ética, los jueces siguen allí, los bancos ganan a cuatro manos, y Magnetto sigue creyendo que el puesto de presidente es “puesto menor”. Los delincuentes pasean y se ríen en nuestras caras. No hay nadie preso en medio del desfalco más grande que haya visto la historia argentina. Pero “ce por be”, si aceleramos está el riesgo de crear otro Macristein. “Vamos por todo” se convirtió en “perdimos todo” lo que habíamos hecho en 12 años y medio.

Estamos en 1984 de Orwell, el escenario estratégico encuadra en la noción  VUCA-acrónimo ingles-, que expresa un conocimiento para referir y describir escenarios de volatilidadincertidumbre (uncertainty)complejidad y ambigüedad.

Cristina no estuvo ausente en el diseño del gabinete de ministros, como mínimo lo validó. Si hay algún tronco, no tiene “cero responsabilidad”. Es obvio que el gabinete no fue perfilado para un escenario VUCA. Por eso y por sus experiencias en cambiar y/o “bancar” Jefes de Gabinete, Ministros de Economía y  presidente de BCRA, su palabra es considerada. No todos estamos de acuerdo en la actuación de los funcionarios soldados que tuvo Cristina. Una cosa es ser efectivo y otra es ser funcional hasta la obsecuencia. Los que están ahora son funcionales a Alberto, como alguno era incondicional a Cris, bien intencionado, inteligente, pero nada eficaz. Se la dejamos picando a Prat Gay, planchamos la economía, tuvimos muchos agujeros. No es así nomas que llego el innombrable.

Parte del trabajo de un líder en una crisis es ayudar a los suyos (FDT). Necesitan orientación y dialogo constante. Hay zonas psíquico-físicas que se lesionan: ulceras, ataques de pánico, disfunciones, etcétera. No todos tienen el temple de Cristina, es una en millones.

La capacidad de los ministros y el Gobierno para moverse en un entorno VUCA debe ser medida a través de parámetros como: gestión del conocimiento, simulaciones, gestión de procesos y recursos, respuesta funcional, sistemas de recuperación, errores de sistema, errores de conducta.

Reestructurar deuda con acreedores privados, renegociar con el FMI, equilibrar las cuentas fiscales-dando de comer-y conseguir financiamiento de corto plazo; estaba dentro de “las cuarenta del mazo”. La pandemia no.

 

Las principales cualidades de un líder para gestionar un entorno VUCA son:

Anticipar y reaccionar no sólo a la velocidad de los cambios, sino también desde la comprensión de la naturaleza de los mismos. Actuar con decisión, aunque no siempre vaya a tener la certeza de controlar los elementos y las variables. Mantener la eficacia ante constantes sorpresas y aparición de factores inesperados. Conocer metodologías ágiles. Poner a la gente en el centro de todas las decisiones. Pensar localmente (cerca del pueblo) y actuar globalmente. No sólo saber gestionar el cambio, sino también introducirlo en el país. Construir consensos y generar compromiso. Abrirse a aprender de manera continuada. Inspirar a su entorno con su visión de los retos futuros. Ser capaz de liderar equipos de diferentes generaciones, culturas, lo que se conoce como agilidad cultural.

Algunas de las áreas donde los ejecutivos líderes pueden incidir en la gestión de un entorno VUCA son: Hacer hincapié en estimular la creatividad y la innovación entre ministros, secretarios de Estado, subsecretarios, directores nacionales, etcétera. Transmitir la noción de que los ministros del ejecutivo tienen que contribuir al desarrollo del liderazgo más joven. Anticipar y prever futuras necesidades de talento en una planificación estratégica que hay que buscar fuera de los entornos de la política exclusivamente. Cerrar brechas de talento y de sucesión. Implicarse en la planificación estratégica del país

CRISTINA FERNANDEZ E KIRCHNER

 Una madre que da consejos, / Más que madre es una amiga / Y así como tal les diga / Que vivan con precaución / Que nadie sabe en qué rincón / Se esconde la que es su enemiga” (Martin Fierro versión 2020)

Bienvenida la crítica Cris, pero que sea con amor y consejos. Durante su mandato nadie la podía criticar en público y, todo había que debatirlo desde adentro, aunque no dejaban entrar a muchos.

En medio de una crisis de cualquier tipo la experiencia ayuda a evitar naufragios. Las presiones de hoy están lejos de la experiencia de los actuales funcionarios. Hay un gran porcentaje de ellos a quienes nunca les tocó ejecutar en medio de una crisis. -¿Cuánto lo esperamos a los pibes, en un entorno de bienestar inédito?- En el Gobierno todos lucen fatigados y estresados, pero los ministros de Economía, Producción, Salud, Desarrollo Social, y la Jefatura de Gabinete, más que cualquier otro grupo. Los economistas y los médicos diagnostican y la ven venir. Ver antes significa sufrir más tiempo y no hay probabilidad cero que las cosas se compliquen más aun. Todos los argentinos tendrían que ayudar, sobre todo Lavagna que introdujo funcionarios de su bloque en un Gobierno ajeno.

NO ES UNA “LLUVIA DE INVERSIONES” PERO ES UN BUEN COMIENZO

La mayor parte de las inversiones no se anuncian en los medios, pero podemos decir que los representantes de inversores estamos respondiendo consultas y escribiendo books para quienes quieren comprar empresas. Por su parte Paolo Rocca se queda y redobla la apuesta, no se retira del país. Los medios decían que si se votaba el gravamen haría que los ricos no inviertan más en sus empresas. Articuladamente, lo mismo afirmaban los ecolobistas.

Ejemplos en una semana: Tecpetrol (Techint) invertirá u$s 1.500 millones. José Luis Manzano, Daniel  Vila y Mauricio Filiberti (Transclor) compran el 51% de EDENOR en alrededor de u$s 150 millones. Vende Mindlin que invertirá en generación de energía eléctrica y producción de gas natural. Scania invertirá u$s 45 millones en Tucumán. Corven (motos) $ 1.000 millones. Significa que estamos desarrollando estrategias de negocios, proyección y análisis de flujos económicos-financieros, alineando estructuras organizacionales, estamos valuando empresas y simulando distintos escenarios-todos de crecimiento-.

EL PRINCIPIO DE CALIDAD

Si a los accionistas ricos de las empresas se les somete a un nuevo impuesto no invertirán más. Se van a ir del país”. -¿Tecpetrol se equivocó, o el pronunciamiento de los medios y los economistas no funcionó?-. -¿Qué clase de calidad de información y calidad profesional consumimos?-¿Seguiremos admitiendo análisis basados en pamplinas?- “Las offshore son como una caja de seguridad” (Messi de las finanzas)…argumentos tan débiles, que ni siquiera se acercaban a un esclarecimiento serio. Explicaciones simples para que sean convincentes y desenlaces artificiales pero agradables, fáciles de entender.

Con todo respeto, hay mucha gente de buena fe catequizada por el sistema de ventrílocuos. Cuando la paparrucha se convierte en creencia es testaruda, entonces cuando alguien desafía el cuento es mejor no escucharlo.

Hay que buscar evidencias que corroboren las predicciones. Los servicios de información y los servicios profesionales no validan su excelencia por la facturación de la consultora o la cantidad de suscripciones del portal.

- ¿Quiénes son los más exitosos o mejores? - Alguien dijo: “es el portal más leído ó, es el economista que llaman las empresas”. Es muy baja-cercana a cero-la evidencia que demuestra que esa validación es correcta. Muchos creen en un axioma no validado científica ni metodológicamente. En geografía era: “el mundo es plano”, hasta que llegó Copernicus. En geometría la proposición era: “dos líneas paralelas solo se cruzan en el infinito”, hasta que Einstein formuló la teoría de la relatividad. Toda la geografía euclediana se unió a todos los demás conceptos que se cayeron junto con ese axioma no validado del que dependían. La gente lee y escucha lo que desea y satisface su corazón, que es engañoso.

Si consumimos queremos lo mejor, y esa búsqueda nos debe llevar a la calidad. Ningún concepto de administración ha logrado tanta aceptación como el de “calidad total”. Es una fuente fundamental de ventaja competitiva que los medios y las consultoras deberían procurar.

Hasta hace un año las malas noticias del oficialismo se trivializaban por interés. Encuestas de las PASO daban ganador a Macri que perdió por 20 puntos de ventaja. Cada año hay que comparar las cifras, analizar los contenidos de los artículos anteriores para ver la frecuencia de aciertos y fallas de los informes que recurrimos. Poner a prueba los periodistas y economistas puede ayudar a clasificar categorías de calidad. Todos conocemos personajes sutiles que no utilizan su inteligencia para elevarse, lo hacen para satisfacer intereses; argumentan para tener razón, no para buscar la verdad.

GORILISMO AL ALCANCE DE TODOS

Aunque ya estaban idos, perder los enloqueció. Son malos perdedores. Dan por hecho que los peronistas son malos de nacimiento. Toman la presencia de Cristina en un acto público como un agravio. “El país está mal porque gobierna un populista”. Rechazan los datos reales, dicen “no creo” y chau. Te dejan con las cifras en la mano, sin argumentos. Siguen dispuestos a pasarse por el arco de triunfo al 48,24% de los votos. Las elites argentinas tienen lagañas sociales, se diferencian a sí mismas por sus supuestas y dudosas características de buen juicio y moral. Son como las criaturas, inimputables, aferradas a sus propiedades y sus antojos, creen que nada bueno procede de lo popular. Nos recuerda el pensamiento de las aristocracias que precedieron la democracia griega, que se auto designaban los mejores representantes de la belleza y la bondad, eran el ideal del hombre bueno y bello. Estigmatizaban al resto del poblado y ridiculizaban su cultura.

En la Argentina existe gente informada de forma parcial y poco dispuesta a reconocer errores. En ocasiones armonizan con quienes realizan “deshonestidades urbanas”, no con moto chorros. Celebran comunicadores o economistas que militan crueldades: “sobran 3 millones de empleados públicos”. En el pseudo-Jenofonte de “La Republica de los atenieses”, se establece un vínculo de causalidad entre la ignorancia y la inmoralidad, y esto hemos podido verificarlo en el periodo precedente de Gobierno y las elites que lo apoyaron. Nutridos de ideas imprecisas, con una afinidad incontrastable a la intolerancia y el dogmatismo. Muchas personas quieren debatir de política y economía, pero no responden con argumentos, sino con desconsideración y palabras despectivas hacia el peronismo con el fin de disimular la antipatía que tramitan. En general es simple materialismo y xenofobia inconsciente.

Antiguamente ser peronista era como padecer de insuficiencia cultural. Todavía se dice “peronista” con tono de insulto al adversario culpable de las desgracias heredadas de la Macricalipsis. La razón del apoyo al FDT surge de manera sencilla, favorecido por el terrible fracaso de la propuesta Cambiemos. (Decía Perón: “No es que nosotros fuimos tan buenos gobernando, es que los que vinieron después fueron peores”).

Si a usted le parece que decir “estos negros” es lo mismo que decir “estos rubios”, usted es rubio o, compro el mensaje de Susana y Mirta: “vivirás a través de mi”. La estigmatización es tan execrable como el menosprecio de raza, solo que en Alemania es un crimen ostensible y en la Argentina un deporte de las elites, sus pajes y gentíos que se miran en el espejo y se ven mejores; y se muestran invariablemente severos con los Gobiernos peronistas.

Si se distribuye tierra o ayuda social, si se aumentan los sueldos, si se negocia la deuda con dignidad, todo les parece mal. Esto incluye a la autocracia de la producción que quería salarios en dólares competitivos, representada por voceros bizantinos, más dóciles con el Gobierno de Cambiemos que con sus ex compañeros.

DE PERÓN A ALBERTO FERNANDEZ

“Yo sé que hay muchos que quieren desviarnos en una o en otra dirección; pero nosotros conocemos perfectamente bien nuestros objetivos y marcharemos directamente a ellos, sin dejarnos influir por los que tiran desde la derecha ni por los que tiran desde la izquierda”. (Perón 12 de junio de 1974).

El presidente no come vidrio, simplemente escogió la “no beligerancia”. Quienes lo acompañan en el FDT no son zonzos, tienen la responsabilidad de haberlo elegido candidato. Sobre ese nutriente híper consciente, el FDT sosiega las pasiones, evitando darse de alta para responder a las provocaciones con que los escuderos del establishment intentan disciplinar al Gobierno.

Los atenienses decidieron borrar el pasado y renunciar a la venganza, después de la caída de los Treinta Tiranos (gobierno oligarca): “Los atenienses, en particular y en conjunto, parece que han adoptado la conducta más bella y más cívica a propósito de las desgracias precedentes”, (Aristóteles, Constitución de los atenienses XXXVI, 2, op, cit).

 

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

 


ARGENTINA RecuperA EL NIVEL PRE PANDEMIA AL RITMO DE EE.UU.

En el pasado los falsos profetas se identificaban porque sus predicciones no se consumaban. Eran fácilmente reconocibles, se sometían servilmente a los intereses del sacerdocio y la monarquía. En cambio el verdadero profeta anunciaba y ocurría exactamente lo que expresaba. El profeta Elías declaró que no llovería sobre Israel por tres años y medio y así los cielos se cerraron todo el período. Un falso profeta fue Bar-Jesús, mago que trató de apartar de la fe al procónsul romano Sergio Paulo, cuando este deseaba oír a San Pablo y San Bernabé hablar de Jesús. San Pablo que contenía el ministerio profético, indignado lo miró fijamente y diciéndole a Bar-Jesús que era hijo del diablo lo dejó ciego. Como resultado, el procónsul, testigo de los hechos, se convirtió al cristianismo.

FRIEDMAN Y FALSOS FRIEDMAN

Científico, es una persona que se dedica a producir resultados o adelantos conceptuales. Para ser científico es necesario actuar como tal. Los científicos deben estar listos para cambiar sus paradigmas y buscar nuevas líneas de investigación si las evidencias lo llevan a ello. La mala conducta académica o el mal comportamiento profesional no son compatibles con el científico, que debe trabajar en beneficio de la ciencia y no solo para hacer dinero. No obstante algunos se involucran en casos de mala conducta profesional, la mayoría lucha todos los días para demostrar los resultados de de su trabajo en forma consistente con la honestidad profesional que es confirmada por los aciertos.

El estudio del estatuto científico de la economía “neoclásica” ha estado asociado a la predicción concebida como test. Así, con una notable influencia de la concepción metodológica de Friedman, que llega a defender la legitimidad de la ausencia de realismo en los modelos económicos, los criterios epistemológicos y metodológicos en economía se han centrado en el éxito predictivo. Cuando se reconocen los problemas de complejidad respecto de la predicción económica, se asume la existencia de dificultades para el desarrollo de la economía, inclusive como ciencia. La predicción es el valor principal de la economía en cuanto ciencia; epistemológicamente, es el contenido que permite que sea una ciencia objetiva, de modo semejante a la Física (Friedman, M. (1953): “The Methodology of Positive Economics”, en M. Friedman: Essays in Positive Economics, pp. 3-43. (6ª reimpr., 1969). Chicago. IL: The University of Chicago Press.); y metodológicamente sirve para decidir la validez de las hipótesis. Es decir, considera que el fin último de la ciencia es el desarrollo de una hipótesis que proporcione predicciones válidas y significativas sobre fenómenos todavía no observados (Ibid, p. 7). La economía positiva “ha de ser juzgada por la precisión, alcance, y acuerdo con la experiencia de las predicciones que proporciona. En síntesis la economía positiva es objetiva, precisamente en el mismo sentido que cualquiera de las Ciencias Físicas” (Ibid, 1953, p. 4). “El único test relevante para la validez de una hipótesis es la comparación de sus predicciones con la experiencia. La hipótesis es rechazada si sus predicciones son desmentidas (“frecuentemente” o más a menudo que las predicciones de una hipótesis alternativa); es aceptada si sus predicciones no son desmentidas; y suscita gran confianza si ha superado muchas oportunidades de ser contradicha” (Ibid, 1953, pp. 8- 9).

Digo entonces; científico no son y profetas tampoco.

LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD

Contra los pronósticos de hiperinflación, destinados a crear una crisis de confianza que pudo haber generado un dólar blue de $350 (TCR paralelo de junio de 1989 en pesos de hoy), el incremento de los depósitos bancarios logró que se puedan adquirir cantidades de títulos del Tesoro y el BCRA. Sin crédito externo ni interno, casi sin reservas netas, Martin Guzmán y el BCRA emprendieron una política monetaria afable, disminuyendo fuertemente la tasa de interés y expandiendo la base monetaria, mientras emplazaron el fin de la política de austeridad del FMI. Es notable que el déficit primario creció 6/7% del PBI en 2020 por la ampliación del gasto y el desplome de la recaudación de impuestos. Sin embargo el Gobierno no solo pudo financiar el déficit primario emitiendo fuertes cantidades de dinero, obtuvo conjuntamente una caída de la tasa de inflación de más de 1/3 que en 2019 sin pandemia, con déficit primario casi “cero”,  sin crédito bancario y tasas de descubierto bancario de 160% anual. Además, se obtuvo una extraordinaria reestructuración de deuda, solo superada por la de 2005/2009.

Se financiaron alrededor de 3.3 billones de pesos (12% del PBI) con 7% de emisión y 5% colocación de deuda (Tesoro y BCRA). Paradójicamente, gracias a la serenidad que trasmitió el ministro se produjo una expectación que permitió la fuerte monetización, devastada en tiempos del Gobierno anterior. Monetización y deflación, en lugar de hiperinflación, en momentos en que empieza a converger el aumento de la recaudación y la disminución del gasto.

Es hora que los CEOs de las empresas vayan decidiendo con que fundamentos económicos (fundamentals) y con quien van a construir los pronósticos de ventas en los próximos años, a la luz del planteo de Friedman. El forecast es la estimación de la demanda futura de un producto o servicio. Para ello el departamento de ventas debe construir sus estimaciones de facturación, en base a los pronósticos macroeconómicos que han desacertado menos.

PRESIONES

En la Argentina durante el periodo menemista, el Gobierno se vio condicionado en forma externa e interna-aun así el PBI creció 40%-. Caída del muro de Berlín y Consenso de Washington, dos hitos imposibles de ignorar. Levantamiento militar nacionalista “a balazos”, golpe de mercado e hiperinflación parte II. Menem enfrentó una inversión dialéctica hegeliana, en la que la postura ética más elevada se convierte en sumisión renunciando a los propios principios.

Estamos saliendo de la irrealidad. La operación ideológica básica de Duran Barba fue copiada de Stalin, y consistió precisamente en invertir la lectura de la situación que había hecho Lenin. La formula de Stalin era dar esperanza. Sin embrago la década siguiente evidenció el precio que se había pagado por el intento de vivir según la esperanza; una hambruna masiva.

En Grecia, un día después de ganar el referéndum en contra de la presión de la Unión Europea con 62% y decir que “no a las políticas de austeridad”, el Gobierno de Syriza cedió completamente a esa presión. Alexis Tsipras convirtió a Yanis Varoufakis (el inspirador de Kicillof) en Varousfuckyou. Esa inversión representó el juicio infinito de la política progresista contemporánea. No hubo mediación gradual entre los extremos. No se fue lentamente hacia un compromiso, sino que se dio una inversión directa y brutal, después de un decidido “no a las políticas de austeridad”.

Deberíamos mantener una distancia escéptica hacia ese ejemplo, aunque debemos mencionarlo ahora que se detuvieron los ATP, se seccionaron forzosamente los IFE, y Guzmán investiga la posibilidad de ubicar más deuda en el mercado local a fin de reducir la emisión para financiar al Tesoro. También dijo el ministro que en 2021 el déficit primario será menor al presupuestado, lo cual levantó la guardia de la CGT. La venta de bonos en dólares, está convalidando una tasa de interés demasiado alta en esa moneda. Probablemente ciertos cambios mejoren la ocasión de alcanzar abril 2021, cuando entran los dólares de la cosecha, aunque el tipo de cambio está bien, 33% arriba de abril de 2018, cuando se le produjo la estampida al mejor equipo. Demos tiempo al tiempo para que se perciba que no tomamos el compromiso de un nuevo poder en contraste con el anterior, para mejorarlo; sino porque lo que deseamos es, ni siquiera rozar lo que hemos visto en los años pasados.

RECUPERACIÓN PERONISTA

La Argentina se recupera satisfactoriamente, teniendo en cuenta el abismo del cual emerge. En términos de PBI real per cápita, la Macricalipsis nos regresó a 2005. Luego, pandemia mediante, en un solo trimestre volvimos a 2003. Dichosamente las proyecciones de PBI, con la vacuna a la vista y la recuperación del tercer y cuarto trimestre que además dejaría un arrastre estadístico significativo para 2021, posibilitarían recuperar gran parte de lo perdido en 2020. El nivel de actividad de hoy en términos porcentuales con respecto al nivel normal pre pandemia es análogo al de EE.UU., Noruega, Suecia, Alemania, Suiza y, superior a Portugal, Hungría, Islandia, Israel, España, Polonia, Chile, Malasia, Perú, Irlanda, Italia, Bélgica, Republica Checa, Francia, Reino Unido, Austria y Grecia; en ese orden. Vamos bien.

La llegada de Juan Perón a la presidencia significó un antes y después. Desde entonces se modificaron radicalmente las condiciones en que se desarrollaba la economía. El peronismo fue revolucionario no en el sentido del concepto marxista de “revolución”,  pero si en cuanto a instalar nuevas ideas apoyadas en predisposiciones humanas, instalando en la economía conceptos como “justicia social” que se han hecho muy difíciles de enfrentar, sin caer en comedimientos de insensibilidad humana.

En tres de cuatro ciclos peronistas-aunque en los cuatro hubo crecimiento del PBI-ha sido imposible pensar en una economía “sin gente”. Desde 1955 quedo adherida a la conciencia colectiva la idea de que es posible una economía de crecimiento con inclusión social.

Todos los cambios peronistas hubieran sido imposibles sin la intervención del Estado, aplicando medidas que mejoraran la distribución del ingreso: ampliación del mercado interno vía aumentos de salario real, retenciones a las exportaciones agrícolas financiando al Tesoro y contribuyendo a mantener los precios internos de los alimentos. Bancos prestando a tasas de interés promocionales para lograr inversiones y desarrollo industrial, nacionalización de ferrocarriles, servicios públicos, energía eléctrica, transporte, comunicaciones y petróleo.

En los próximos años, el campo de batalla vuelve a ser la economía, y lo que estará en juego será la mismísima esencia del legado del presidente Perón.

La administración precedente en diciembre de  2019 nos acercó hasta la puerta del precipicio. Mediante la lógica incoherente del cambio persistente-por eso Cambiemos debió ser Cambiando, en gerundio-, se alcanzó un final álgido, inconcebible y ridículo en solo cuatro años. La misma combinación de estrategias incompatibles con el bienestar general, no puede operar más en nuestra manera de abordar la política económica. Estamos viviendo con mascaras antivirus-en medio de una niebla toxica invisible desde enero de 2018-, en la que no se ven personas felices; la Argentina es una película pos apocalíptica. Quizá lo más sorprendente del Macricalipsis fue su rápida asimilación con la colaboración de los medios.

RUPTURA CON EL APOCALIPSIS CAUSANTE DE LA VERDADERA DECADENCIA

Lo que necesitamos ahora no es una versión mejorada, sino una clara ruptura con la tradición neoliberal-de la cual surgió el último ex presidente-, que cada tanto regresa para retorcerlo todo, desde 1955. Una cosa es segura, ante nuestros ojos está ocurriendo un cambio social y psicológico extraordinario. Cuando un suceso como el Covid-19 se experimenta por primera vez, se vuelve real, ya nada es imposible. Sabemos que una catástrofe es posible aunque no creamos que pueda suceder. Antes de la experiencia Cambiemos y el Covid-19 Argentina era un país con problemas, pero lúcido. Lo que hemos visto y estamos transitando hace cinco años habría sido inimaginable antes del memorable debate presidencial entre Scioli y Macri. El discurso de Macri fue ficción en su estado más puro, y su mensaje trillado se basaba en toda una serie de incoherencias evidentes. Si analizamos lo más básico: “pobreza cero”, podría haberlo pronunciado Nicolás del Caño, pero Macri habló en nombre de los trabajadores, y los sueldos que pagaban impuesto a las ganancias. Quizá los próximos años lejos de esta experiencia desafortunada que socavó la argentinidad, aproveche para tomar un enorme impulso. El Macricalipsis ha sido un claro testimonio de cuáles son los límites del menefreguismo ciudadano, cuando lo único que importa es el odio.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani