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miércoles, 21 de febrero de 2024

FMI: TODO LO QUE CAPUTO NO DIJO Y USTED DEBE SABER 11-01-2024

 


Por Pablo Tigani*


Caputo dixit: “un acuerdo nuevo hubiera implicado mucho mayor tiempo y, dada la situación que recibimos de crisis donde teníamos que hacerle frente a un pago al Fondo mismo a la semana de haber asumido sin tener la plata, la alternativa más viable fue lo que hemos hecho: conseguir la plata para pagarle al Fondo y conseguir reflotar el acuerdo para garantizar que no va a haber sobresaltos en los próximos cuatro meses”.

Nada de eso es cabal. La situación que le dejó Caputo a su sucesor Sandleris en septiembre 2018 (crédito Stand by dinamitado), fue mucho más grave que la que recibió hace un mes (Acuerdo de Facilidades Extendidas). Además, Luis Caputo había sido despedido por Mauricio Macri “a solicitud de Christine Lagarde”, por manejos poco satisfactorios.

“La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoce que Caputo es un experto en finanzas, pero jamás le perdonará haber jugado con las reservas del Banco Central para contener la suba del dólar ante la desconfianza de los mercados globales”. (Infobae, 26 septiembre, 2018). Lo que quiso decir es que Caputo le dio dólares del FMI, muy baratos a quienes los fugaron. El FMI tiene expresamente prohibida esa maniobra.

La verdad es que estan buscando prestamos desde que Milei ganó las elecciones y no consiguen que nadie les preste. Ni para fortalecer reservas, ni para pagarle al FMI (siguen atrasados los pagos de enero). Con respecto al Acuerdo de Facilidades Extendidas, los funcionarios le recordaron que no se puede cambiar. Ellos deberían saberlo. Por todo lo dicho, los próximos 4 meses no se descomprimieron, habrá que raspar la olla y la protesta social ira en aumento, serán meses con altísimos sobresaltos.

Caputo sostuvo durante la monserga de las 21 horas que está abierta la posibilidad “inverificable” de acceder a nuevos préstamos, pero que esa no es la intención del gobierno. Falaz, de toda insinceridad.

Redundó nuevamente con el insufrible esclarecimiento de: “si en tu casa gastas más de lo que entra…”.

LA UNICA VERDAD ES LA REALIDAD (Aristóteles)

Si ganabas $ 500.000 antes del 10 de diciembre, y gastabas $ 500.000, estabas con presupuesto en equilibrio. Pero desde entonces hubo una devaluación de 120%, los combustibles subieron más del 100% e inciden en el transporte directa e indirectamente, la medicina prepaga aumento 40% y viene por más-ya que es oligopólica y no está sometida a la competencia internacional-, los alimentos duplicaron su precio, la energía se va a cuadruplicar y, el alquiler aumentó al doble. Para nivelar a usted le deberían ampliar el sueldo un 100%. Pero si no le aumentan el sueldo100%, también podría conseguirse otro trabajo donde gane otros $ 500.000 y así igualar el cálculo logrando “déficit familiar cero”. El problema es que en la economía real, como hay recesión e inflación galopante, no le van a poder aumentar el sueldo como aumentaron y seguirán  creciendo los precios y, como habrá menos puestos de trabajo disponibles porque las empresas van a estar facturando un volumen menor en unidades, estarán despidiendo personal, por lo tanto, no podrá conseguir otro empleo adicional. Al contrario, deberá estar orando a Dios para que no le despidan. Entonces su familia que no es un país y no puede pedirle préstamos al FMI, ni colocar títulos en el exterior, ni emitir moneda, la tendrá difícil. Un país no es como una familia, ni siquiera es como una empresa.

De aquí en más cuando un economista le haga creer que entendió con esa comparación indecente, exponga que no le place que lo tome por infradotado. Es muy fácil y de muy mal gusto hacerle creer a alguien que entendió economía.

LOS MERCADOS NO TIENE MEMORIA: 1981, 1983, 1989, 2001

Se apuraron a subir antes de escuchar al ministro, porque se les montó un mensaje que se cayó en el show de “la prime time”. La idea organizada era introducir presión al FMI y generar expectativas de anuncios favorables, porque no son pocos los empresarios vienen sospechando de la viabilidad del programa de Caputo.

Obviamente no hay nada para festejar. Los funcionarios contestaron solo preguntas dóciles y sin repreguntas a medios amigables. Se esperaba la noticia de un desembolso contiguo. La parte real es que no hay nuevo acuerdo, continua el convenio que llevó a cabo Martin Guzmán y luego siguió Sergio Massa. El Acuerdo residía fatigado y se agotó en el último tramo de gobierno anterior, que cumplido a rajatablas.

Lo último que podía hacer el FMI, era dejar que se produzca la moratoria de la deuda argentinaPodía ser una catástrofe que colapsara el crédito del cliente de mayor exposure del FMI, podía producir contagios. El organismo internacional estaba sumamente enfocado en componer y que “sigan dando vuelta los platillos chinos”.

EL FMI CANCELO LA Calificación DE 2018

Fracasó la idea de reflotar la calificación obtenida por Macri de u$s 57.500 millones, nunca desembolsada, justamente por la pretérita ineptitud de Luis Caputo 2018, con lo cual se hubiera podido producir un aumento de reservas, disipando la incertidumbre de cortísimo plazo.

Es que la Argentina debe pagar al FMI u$s 1.915 millones en enero, u$s 763 millones en febrero y u$s1.915 millones en abril, sumando u$s 4.592 millones en el primer cuatrimestre del año. Hubiese sido muy importante que se lograra el aporte de un monto mayor a los pagos para fortalecer reservas y quitar presiones. Sin dinero fresco, no cambia nada, la desconfianza crece respecto del éxito del programa económico y, la viabilidad social del esquema económico es dudosa.

Los mencionados “nuevos compromisos asumidos”, no estan claros. Solo trascendió que el FMI pretende la unificación cambiaria y el levantamiento del CEPO que pusieron Macri y Lacunza en agosto 2019.

UN UNICO ANUNCIO Y MUCHAS INEXACTITUDES

“El staff del FMI enviará la recomendación con las nuevas metas…”. Por ahora no hay nada aprobado... Si el Directorio ratifica la encomienda de la burocracia-parece obvio que eso sucederá-, solo será por el equivalente a los pagos que ellos mismos se aseguraren recibir para no soportar el equivalente a un default, que se viene roleando después de la catástrofe de Dujovne en adelante.

Durante la conferencia se ratificaron inexactitudes, Caputo luce poco afecto a la lectura, ha expresado enorme desconocimiento sobre historia económica argentina, probablemente por desinterés o periodos de ausencia en el pais. Argentina nunca fue la potencia de la cual habló, ni la utopía que fantasea Milei. La vida en la Argentina hace 100 años era una subsistencia sin derechos, ni momentos felices para la mayoría de los pocos habitantes de aquel tiempo. 

PENOSO

Por último, Bausili dijo que el FMI esta cómodo y, lo que no dijo, es que la sociedad esta irritada. No solo el 45%, sino parte de los que votaron a Milei. Dos caras de una misma moneda, el ajuste brutal que establecieron, reconforta al FMI, porque supera sus expectativas de ajuste, pero condena a los pobres y a la clase trabajadora a despidos y caída del salario, como consecuencia de la fenomenal recesión que ya ha comenzado a provocar sufrimientos.

“Creemos que es hora de que el país resuelva sus problemas financieros solucionando sus problemas estructurales de fondo, que es su adicción al exceso de gasto público y al déficit fiscal, que es en definitiva el que termina generando los problemas que después la sociedad sufre”, dijo desfachatadamente Caputo, quien en 2017 logró el déficit fiscal más alto desde la guerra de Malvinas.

Cuando Caputo habló del engaño de pedir dinero para financiar déficit fiscal, omitió decir que durante el periodo de Mauricio Macri él fue el ministro de Finanzas y presidente del BCRA que endeudó al pais con nuevos créditos por 106.000 millones de dólares, sin contar las deudas deuda en LEBAC, que luego pasaron a LELIQ.

Lo que está claro es que el FMI que le pidió a Mauricio Macri que echara del BCRA a Luis Caputo, aun no le ha renovado la confianza, como no lo hicieron los banqueros privados y fondos de inversión que fue a visitar con Milei el mes pasado. Mientras Caputo este a cargo, lo más adecuado es el eslogan que les dieron en EE.UU. y luego le trasladaron a la cumbia, “para ustedes “NO HAY PLATA”.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

 

LO MISMO, PERO MAS RAPIDO 30-12-2023

 



El espíritu del Bonex sobrevuela tres spots, con “cargo al Tesoro”. Para absorber la liquidez que quedó de las Leliqs, parte del deporte dice que se nacionaliza la deuda del BCRA con las Entidades. Se matan 3 pájaros de un tiro: 1) vuelve el carry trade-con dólar planchado al 100% la tasa nominal y bonos CER al 4.5% (los primeros 2 meses)-, 2) salvataje a los bancos que debieran absorber perdidas que se le acoplan al Estado y, 3) limpian el balance del BCRA, preparando la última etapa del plan original.

También se anunció el bono para importadores, criticado con argumentos irrebatibles de Carlos Rodríguez-rector de UCEMA-, a quien nadie del equipo económico puede resistir un debate, dentro de su marco teórico. Los argumentos de Rodríguez son válidos desde el liberalismo: el Estado no tiene nada que hacer metiéndose entre acreedores y deudores comerciales. Ambos deberían haber considerado y asumido los riesgos, parafraseando al ex viceministro.

No obstante, nuestra información es que la banca acreedora observa con preocupación los primeros movimientos. Estudian la eventual imposibilidad de articular una fuerte inflación dirigida-entre otras cosas-a recolectar más, con la contracara de un eventual derrumbe de la recaudación, donde la dinámica de esta última, sea más veloz que la disminución de la dinámica de reducción del gasto.

Se viene el DNU, una Reforma del Estado para privatizar y vender todo lo que se pueda vender, y desregular lo posible y lo imposible. Probablemente se proponga también, la modificación de la Carta Orgánica del BCRA y se restablezca la liberalización absoluta de entrada y salida de capitales sin plazos mínimos de estadía.

VUELVE EL TRILEMA

La Trinidad imposible o irreconciliable, o el Triángulo de la imposibilidad, o el trilema monetario, de la economía que sugiere que es imposible obtener al mismo tiempo los tres siguientes objetivos: tipo de cambio fijo, libre movimiento de capitales, política monetaria autónoma. Es La hipótesis del modelo IS-LM ampliada para incluir un componente de la balanza de pagos, y que ha sido científicamente verificada por gobiernos que han pretendido alcanzar simultáneamente los tres objetivos, fracasando siempre. Argentina es el mejor ejemplo, repetido más veces en el mundo entero. La noción Mundell-Fleming es harto conocida. No hay excusas.

La deficitaria gestión presupuestaria (2016-2017) con un monumental aumento de la deuda, que no pudo resolver (2018-2019) Macri, ni Alberto Fernández, más la pandemia, guerra, y sequia; han sido devastadoras. Así llegamos la semana pasada a ver un proyecto de ajuste fiscal de 5.2% del PBI para desterrar el déficit.

El ministro de finanzas y presidente del BCRA de Mauricio Macri va por un ajuste donde 60% procederá de una reducción de gastos y, el 40% del aumento de ingresos-crece la carga impositiva y la inflación ayuda a recaudar más-antes de la próxima gran recesión-. Derramará en forma directa e indirecta sobre clase media y estratos más vulnerables. El ajuste recae sobre el 99.5% de la ciudadanía y, 0.5% restante, sobre los beneficiarios del programa en su conjunto.

El ministro pretende bajar 3% del PBI reduciendo subsidios a la energía y el transporte desde febrero 2024 (0.7% del PBI). Asimismo, amputará la obra pública (0.7% del PBI). Las transferencias a las provincias que ayer renegaron (0.5% del PBI), la exclusión de programas sociales (0.4% del PBI) y, la disminución de gastos de funcionamiento (0.5% del PBI). Por el lado de los ingresos, pretende incrementarlos 2.2% del PBI, aumentando el impuesto pais (0.8% del PBI), las retenciones-que ahora estan desistiendo-a las exportaciones no agropecuarias (0.5% del PBI); el rechazado regreso al impuesto a las ganancias por parte de sus votantes (0.4% del PBI) y, una moratoria, más un adelanto de pago del impuesto a los bienes personales (0.5% del PBI).

No luce muy republicano optar por partidas que no requieran la aprobación del Congreso. La eliminación de la fórmula de movilidad jubilatoria será violenta, teniendo en cuenta que el gobierno habla de una incomprobable inflación de 1% diario equivalente a una TEA de 3.600%. Así el ajuste fiscal, es incoherente, porque una jubilación mínima daría $27.27 de hoy, sin movilidad y, reajustándola 1.000 veces con sumas discrecionales, daría $27.270. Caería 72.30%.

La iniciativa Leliq de Sturzenegger Caputo con que los bancos ganaron fortunas, representaban 60% del déficit. Alberto Fernández no las pudo desarmar totalmente, aunque con tasas negativas y devaluaciones lo fue licuando a un tercio de lo que heredó de Macri, convertido a dólares. Recuerde mayo 2017 (1.2 billones de pesos a $ 15 por 1 dólar, la deuda en Leliq y pases tocaba los 80.000 millones de dólares). Entre 2019-2023 se fue licuando a los ahorristas en pesos del sistema financiero, y Caputo sigue haciéndolo con los que van a pases y eventualmente entren en bonos del Tesoro a tasas negativas.

Los intereses apuntan a cerrar 2023 en alrededor de 9% del PBI, cuando con Cristina Kirchner en 2015 se fue con 3% del PBI. Las Leliqs se esfumaron, y se convirtieron en pases a un día y encajes no remunerados. Situación sigue siendo peligrosa frente a cualquier mala noticia o hecho inesperado.

Devaluación

Caputo informó en su quebradizo cortometraje que el tipo de cambio oficial era $ 800, lo que implica una devaluación nominal de 118.3%. Anunció una política cambiaria de crawling peg (micro devaluación) de 2% mensual. El objetivo es conseguir dólares de exportaciones y desacelerar las importaciones, lo cual atrancará la actividad económica. La devaluación no solo estaba acompañada por un incremento del “impuesto país” a las importaciones de 17.5%, también iba por una suba de las retenciones de todos los productos al 15%, salvo la soja, que quedaría en 30%. Ya empezaron con “prueba y error”, dieron las clásicas marcha atrás de Macri. Se reemplazan las SIRAs por un sistema estadístico sin licencias. El sobreprecio del dólar tarjeta y dólar ahorro se resume de 155% a 65%, siendo 30% Impuesto País, mas 35% retención ganancias.

Con una inflación mensual de 25% en los próximos meses, la mejora en la competitividad del tipo de cambio real se diluiría rápidamente. El objetivo es precario. La buena noticia de los primeros días, por lo menos hasta ayer, es que se achicaron las brechas, gracias a las empresas que vendieron dólares para pagar sueldos y aguinaldos.

Massa: ¿reprimió la inflación o la disparó? - ¿hay inflación reprimida según quien y para qué? - El tratamiento monetario y fiscal tiene que ver con el marco teórico de un gobierno. Si asumimos el marco de “las expectativas”, es muy “Bob Lucas”. En ese caso, fueron creadas por Milei-como advertíamos en abril 2023, en esta misma columna-, favoreciendo un intento de hiperinflación.

Existe el riesgo de una fuerte expansión de los agregados monetarios en la medida que la situación tienda a calmar. En los últimos meses ocurrió algo excepcional cuya reversión puede complicar el panorama inflacionario. Se expandió la base monetaria mientras que los agregados monetarios permanecieron estables nominalmente, ya que se desplomó 20% el multiplicador, debido a que los bancos optaron por incrementar sus encajes no remunerados en el BCRA en vez de mantener los fondos en Leliqs o Pases.

El gobierno tiene que afrontar vencimientos de deuda en dólares por u$s 5.270 millones, u$s 3.700 millones con el FMI y u$s 1.550 millones con tenedores privados de bonos, con reservas netas negativas, de alrededor de u$s 11.000 millones. De EE.UU. a Caputo “lo volvieron” porque fue “de apuro”, con lo cual no tiene como financiar el déficit externo ni posibilidades de volver al mercado voluntario. Por ahora solo llega el préstamo de la CAF. En 2024, vence deuda pública por u$s 13.200 millones, sumando las Ledivs y los dólares futuros, la posición corta asciende a u$s 7.700 millones.  Ante tanta estrechez, pero sin sequía, anima mucho un superávit comercial de bienes de u$s 17.000 millones en 2024, contra un déficit de u$s 7.050 millones en 2023, que implica acrecentamiento de las exportaciones agrícolas: u$s 11.000 millones y, reversión del déficit energético, que pasa a superávit u$s 2.500 millones en 2024.

De todos modos, los planes de estabilización en la Argentina no funcionaron nunca-salvo en la Convertibilidad, creando muchas dificultades-porque, en la medida que se desacelera la tasa de inflación por la recesión, la recaudación cae a una velocidad mayor que la reducción del gasto público, requiriendo más financiamiento, y generando un círculo vicioso. Aun en la Convertibilidad la deuda aumentó u$s 100.000 millones.

Los libertarios estan decepcionados porque querían dólares para ir a Punta del Este a $ 650 como había dicho Franco, no digieren el avance del Estado con impuestos al campo, y anhelan rápido la dolarización y el cierre del BCRA. Hasta ahora políticamente Milei es lo más parecido a Macri en 40 años de presidencias.

La CGT ya se expidió y se apresta a salir a la calle si los intereses de los trabajadores son desafiados. La CTA saldrá a la calle para defender empleados estatales, habiendo comenzado el 12 de diciembre ATE. Grabois, se sumaría a la movilización de hoy, los movimientos sociales liderado por el PO, ya realizaron una marcha en la Avenida 9 de Julio de la que participaron 25.000 militantes. Hoy se cumple el 22° aniversario de la dimisión De la Rúa y, está citada una movilización multitudinaria para exponer una posición crítica contra los planes de Milei. Se sumarán organizaciones de derechos humanos, movimientos feministas, comunidad LGTBQ, estudiantes en defensa de la educación pública y otros afligidos.

Con 46% de pobreza y 10% de indigencia, una inflación proyectada en torno al 25%, presentar un plan de ajuste feroz, ha sido políticamente incorrecto.

En 2001, después del “blindaje”, vimos que la confianza en los mercados locales había mejorado, a lo largo de enero el MERVAL había experimentado una importante suba como consecuencia de las expectativas positivas, como en estos días. Solo dos meses después, López Murphy se hizo cargo junto a FIEL, se tomó una semana para evaluar la situación y preparar los anuncios en materia de ajuste fiscal, se comprometió a cumplir las metas con el FMI, el Merval subió 8.1%, anunció a una reducción del gasto de u$s 1.900 millones y u$s 2.500 millones para 2002; fue resistido, y se le pidió su renuncia con movilizaciones callejeras. López Murphy fue desplazado pocos días después.

Caputo nos recuerda la brevedad de López Murphy, no parece un ministro de largo alcance. Entre pares amigos del ministro se dice que apenas termine con su objetivo, se va, porque no es un macroeconomista a la altura de la situación. Sin embargo, se hizo cargo del ministerio de economía-incluyendo el control de Energía y Minería-e indirectamente del BCRA, con sus socios del estudio Anker. Ya han incurrido en acciones controvertibles. Hasta ahora los anuncios para la ciudadanía en general son decepcionantes, especialmente para liberales, libertarios, conservadores y colegas que le desean éxito.

Director de Fundación Esperanza. https://fundacionesperanza.com.ar/ Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros

 

 

 

 

jueves, 28 de abril de 2022

EL CRÉDITO. UNA LIMITACIÓN INSOSTENIBLE

 


Ya no es posible que los depositantes sean argentinos y los receptores del crédito empresas extranjeras que a su vez le venden a ciudadanos argentinos y luego envían sus utilidades a sus casas matrices. Necesitamos direccionar el crédito bancario. Antes de la RF 6/77, las empresas extranjeras debían fondearse con sus casas matrices o con sus bancos extranjeros. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras.

Debe establecerse un plan en que la banca se parezca más a las necesidades de los argentinos. Precisamos que existan mecanismos que garanticen el incremento de los préstamos personales, emprendedores tecnológicos, emprendedores de la economía popular, incluyendo obviamente a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y el desarrollo. El sistema bancario argentino no es competitivo como el de los países desarrollados donde se otorgan préstamos a tasas bajas, financia capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos abate hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco de los bancos es ineficaz para atender al cliente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general y el Estado.

No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y los bancos ahora mismo estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país. Para conseguir depositar en cajeros de nuestro banco, en un barrio acondicionado de CABA, algunos tienen que recorrer 20 cuadras

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el COVID que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada y, ahora la guerra en Europa. La creación de “espacio fiscal” obtenida por Martin Guzmán para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de meses, por una serie de shocks exógenos. Por lo tanto es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI. No todo es subsidio directo. Con dinero secundario bien administrado, se puede hacer mucho.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 de la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas constantes de la economía argentina, desde siempre. A través de este progreso que traían los economistas de la dictadura, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Sucedió todo lo contrario. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción de la industria argentina, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo. Esta es una de las claves de la inflación en la Argentina. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual. Hoy están creando expectativas inflacionarias de no menos de 60% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%).

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace cuarenta y cinco años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que aportaran 12 millones de dólares “haciendo una vaquita” mensual para mantener accionistas de bancos extranjeros.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es ineludible proceder a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible lo funcional que es el sistema para perpetrar una estafa por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos más del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

No se puede seguir manteniendo un sistema financiero ineficiente, no podemos aplicar contribuciones del conjunto de la sociedad para sostener el estatus actual. Ha llegado la hora de ponerle punto final a 45 años de fracaso.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

martes, 23 de febrero de 2021

ANTICIPO EXCLUSIVO: LA NEGOCIACIÓN CON EL FMI SE ENCAMINA A SER UN ÉXITO MONUMENTAL

 


Nuestra fuente es absolutamente confiable y se encuentra en los más altos niveles de decisión. En 2020 la reestructuración de la deuda privada fue la segunda más exitosa de la historia, pero la renegociación con el FMI es disruptiva y se encamina a ser la más adelantada del mundo.

A partir de ahora, deberíamos inaugurar un dialogo estimulante en la sociedad. Podríamos iniciarlo con la pregunta: -¿Constituye un hecho auspicioso que los conductores de la sociedad mediática actual ocupen la posición de los profesionales y/o académicos?- Porque todo indica que necesitamos más soluciones creativas y menos operaciones. Es obvio que las reflexiones del Financial Times y el pensamiento del peronismo no tienen un parámetro común. Son extraños el uno al otro, como una diagonal y el lado de un cuadrado. Parafraseando a Platón, son dos concepciones que remiten una a la otra sin que haya entre ellas ninguna relación.

Entre la economía neo cuantitativista abstracta y la economía política no hay una simple oposición que se pueda abordar con argumentos basados en una receta común. Por lo tanto no se trata de una discusión, sino de una confrontación intelectual y política. No existe ningún  interlocutor del FMI-que luce un poco más decente que en 2018-que pueda convencer al presidente de acordar cualquier cosa. Los argentinos transitamos entre gobernantes que defienden los intereses nacionales y otros políticos cooptados por las corporaciones que operan a través de los medios afines.

Es que el Financial Times el 31 de mayo de 2019, ya le había dedicado un duro editorial al eventual retorno de Cristina Fernandez y el peronismo. El articulo trasuntaba el temor de los acreedores privados sobre la eventual vuelta al poder de la ex presidenta, prescribiendo: “Los argentinos deben rechazar el regreso del peronismo”. El editorialista del periódico británico pidió a los argentinos que no se dejaran engañar por Cristina. Remataba: “Una mirada al historial económico del peronismo debería asustar a los votantes”.

Una intromisión vulgar, de perspectiva improcedente e indocumentada por donde se le observe. Empezando por recordar que el peronismo ha gobernado en cuatro periodos, habiéndose habituado a ocasionar crecimiento del PBI, consumo, empleo y, cancelado las deudas contraídas por Gobiernos “no peronistas”. 

No parece posible que el introvertido entorno de Cristina Fernandez le pase información a un diario anglo. Mucho menos que le ofrezcan soporte a sus argumentos. Lo que parece poco serio es un periódico traccionando velocidad a la negociación entre un organismo multilateral de crédito y un país soberano. Recuerde que fue Kristalina Georgieva quien dijo que, para acordar en mayo “hacen falta esfuerzos de ambas partes”, dando a entender que no cree que se pueda llegar a resolver antes de tiempo.

Es patético leer en semejante medio: “la vicepresidenta y sus poderosos aliados en la administración izquierdista”. Da un poco de “risita” como cuando insisten en confundir a Rusia con la URSS. Hay que ponerse de acuerdo, Cristina es una “jefa capa mafia” o es “La Che Fernandez”. Por otra parte, la retórica vehemente de presentar a Cristina Fernandez como un monstruo ya lleva 14 años sin éxito. Fue reelegida por tercera vez en el binomio presidencial. La verdad es que sabían que Cristina es muy escrupulosa, y no cedería la oportunidad de defender los intereses nacionales, bajo ninguna presión.

Está en juego una extraordinaria cifra de deuda en un contexto mundial de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VICA). Fue extremadamente insensato firmar una deuda inconmensurable que sería cancelada en dos años. Alcanzar un acuerdo perentorio ignorando la pandemia y sus efectos presentes y residuales en la economía internacional sería temerario. Estamos en una emergencia, no es momento de apuros. Martín Guzmán, ha expresado que pretende lograr un arreglo con el FMI en mayo, lo que ya representa un gesto de arrojo. Argentina es el mayor deudor del FMI por voluntad del directorio del FMI, a Roberto Cardarelli alguno le pedimos por escrito que no autorizara desembolsos porque iban a causar un conflicto de magnitud a corto plazo. Creíamos que era mejor que se blanqueara la situación lo antes posible. Hubieran negociado sin pandemia, con Dujovne y Macri. Estando al borde del default desordenado, la Argentina estaba inmersa en una profunda recesión y caos cambiario con riesgo de quedarse sin reservas. Ese era el momento de poner orden con los responsables, no de hacerle “tapaderas” para que huyan.

El acuerdo de 2018 tuvo todo tipo de irregularidades. Se firmó de la noche a la mañana sin pasar por el Congreso, cuando hacía 13 años que la Argentina no operaba con el FMI. El FMI sabe que el crédito que le concedió al país fue indebido y despedazó las “mejores prácticas” del organismo al financiar la fuga de capitales más extraordinaria de la historia. Lo sabe perfectamente y no se atreve a “hacer olas”.

El grueso de los pagos de la Argentina al FMI concurre en 2022-2023. Reprogramarlos en forma creativa inaugura una nueva etapa del organismo, y aumenta la credibilidad y la solvencia intertemporal. Un eventual involuntario incumplimiento pondría sobre el tapete la irresponsable confianza que la entidad puso en la administración anterior. Lagarde, Trump y Macri podrían estar en un banquillo internacional. Las reservas netas líquidas del país caían en picada, las devaluaciones se sucedían una tras otra-a pesar de los desembolsos-ya que la asistencia estaba destinada a financiar la salida de los privados. Eran los inversores que se iban luego de haber mercadeado en pesos con LEBAC y LELIQ. Después del crédito del FMI que garantizo ganancias siderales y, del noveno default que significo el “reperfilamiento Macri”, los inversores deberían ayudar. Sus medios financieros, forzando al gobierno a detener la ayuda a los más necesitados en medio de una pandemia mundial lucen obscenos. Todos están ayudando a su gente, en todo el mundo.

Las urgencias son malas consejeras, sino miremos el resultado de invertir en la campaña de Macri. Es cierto que la Argentina gobernada por Fernández  no está impaciente por salir a pedir préstamos, sino todo lo contrario. Con el último Gobierno peronista el desendeudamiento cayó de 173% del PBI a menos de 50% incluyendo los fondos buitres.

El peronismo es pragmático, y Guzmán es un académico que regresara a los claustros. Piensa llevarse “el Caso Argentino y su creativa exitosa reestructuración de deuda”. Se puede jubilar dando conferencias y escribiendo estas proezas. Puede ser recordado como la antítesis de Cavallo. En realidad, daría para un trabajo de políticas financieras comparadas. Vamos pensándolo.

No es cierto que los funcionarios que mantienen conversaciones con la Argentina estén preocupados por el progreso de las negociaciones. Los rumores son falsos, antojadizos, y provienen siempre de la misma runfla que tiene como objetivo desestabilizar. “A rio revuelto ganancia de pescadores”. Es su deporte favorito, atacar a la Argentina cada vez que gobierna el peronismo. La razón es obvia, Perón, Néstor, Cristina han mortificado hasta el ridículo a los autores de las “mejores prácticas de los mercados y los organismos multilaterales de crédito”. Porque no se sujetaron a los designios del supra poder financiero. Sabemos que no son un buen ejemplo de sumisión para quienes lo advierten cataclismos y caídas del mundo.

Citan a un ex presidente del BCRA alineándose a la repetida tradición, donde el poder ilustrado (Financial Times, The Economist y otros medios) buscan supuestos filósofos argentinos para legitimar sus exigencias. El hombre no debe estar orgulloso de ser citado para reflexionar contra el país que le dio puestos públicos, lo hizo rico y famoso. -¿Alguien cree que es una casualidad que un economista ejecutivo que trabajo durísimo en el espacio del presidente Fernandez y Sergio Massa no integre el equipo de Gobierno?- ¿Quién desconoce el atrincheramiento del BCRA en 2010? -Cuando se mantuvo en vilo al país-auto ridiculizándose. Nadie sale bien parado de esas escenificaciones para ir por la vida diciendo que es lo que se debería hacer.

Desde los noventa, los economistas han sido reemplazados por animadores y modelos que estudiaron economía. Por lo tanto es irrelevante lo que señale políticamente correcto, un bronce que sonríe o el hermano del pájaro loco, sobre cuál es el momento ideal para acordar con el FMI.

Un latiguillo del 90% de la “prensa independiente de Argentina” es: “se perdió una gran oportunidad”. Una retahíla gomosa: “Argentina necesita un programa económico integral que establezca un sendero de crecimiento sostenido”. Lo que quiere decir es: “Argentina necesita aplicar el modelo neoliberal”. Ya lo hizo en tres oportunidades en 45 años. ¿Fueron en realidad tiempos mejores?

En Argentina no se trata de interpretar lo que hace Martin Guzmán, sino de cambiar el desastre que dejo “el mejor equipo de los últimos 50 años, el Messi de las Finanzas, el periodista de TN y, las eminencias de las mejores universidades estadounidenses. Campeones de ciclismo financiero: LEBAC al 38% con dólar planchado y LELIQ 80% con inflación de 54%.

No podemos apoyarnos en una reflexión del Financial Times, hay que ir a las fuentes con más aciertos. Evidencias empíricas. Y, si se trata de filosofía política-económica, a los intelectuales. 

La puesta en escena del Financial Times fue violenta y nos movilizo a investigar con nuestras fuentes. No hay ningún parámetro en común entre ambas.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

miércoles, 8 de julio de 2020

INQUIETUD DE EMPRESARIOS POR LA ECONOMÍA



(Columbia University)
En una empresa todos los problemas tienen solución. Lo único insuperable es “no vender”. NPC Intl., una de las mayores franquicias de EE.UU., propietaria de Pizza Hut y Wendy's Co., se declaró en bancarrota y solicitó la protección del Chapter 11 (Concurso de acreedores). La empresa tiene alrededor de 1.200 locales de Pizza Hut y 400 de Wendy's en todo EE.UU. El Grupo Aeroméxico anunció la aprobación por parte del Tribunal por el Concurso preventivo solicitado el 30 de junio. La agencia Standard & Poor's ha bajado la calificación de crédito del grupo de aerolíneas Lufthansa a “bono más basura” pese al rescate estatal.
La crisis económica inducida por el coronavirus provocaría el cierre de más de 2.7 millones de empresas y la pérdida de al menos 8.5 millones de puestos de trabajo en Latinoamérica (Fuente: CEPAL). Según esta fuente la mayoría de las empresas de la región han registrado importantes caídas de sus ingresos y están en aprietos para defender sus actividades.
En una crisis económica nacional o internacional, todo tiene solución porque los países no quiebran. Lo cierto es que la pandemia dejara un recuerdo desastroso.
La Organización Internacional del Trabajo estima que el número de horas trabajadas cayó  4.5% en el segundo trimestre 2020 con respecto al último trimestre 2019. Unos 130 millones de empleos a nivel mundial. Las horas trabajadas cayeron 10.5% frente al trimestre anterior a la crisis. De los 2.000 millones de empleados informales que tiene el mundo, el 50% ha resultado fuertemente impactado. La reducción de la actividad económica por la pandemia ha provocado una caída del comercio mundial de 6.5% interanual en el primer cuatrimestre 2020.
El FMI  imagina caídas de 8% en EE.UU. y Brasil, entre 10% y 13% en la Eurozona y, más de 9% en América Latina. Solo China proyecta un crecimiento del 1% en 2020.
En los países prósperos, el déficit fiscal podría superar 17/18% del PBI en 2020,  versus 3% que hubo en  2019, y que los paquetes fiscales son verdaderamente formidables. En los emergentes, el déficit fiscal llega hasta 11% del PBI, contra 5% de 2019. La relación deuda/PBI mundial, alcanzara 101% del PBI en 2021, resultando 20% más que en 2019.
La deuda de los países avanzados aumentará a 130% del PBI, financiada a bajísimos costos. La deuda de los países emergentes que promedia 60% del PBI, pagará intereses mucho más altos. Resulta trágico que el costo de un país desarrollado con una relación 1.3 (deuda/PBI), es 1/3 de lo que le cuesta a Argentina sostener 92%.
Pero hay mas, hoy los préstamos al sector privado pueden llevar a que la deuda termine en concursos y quiebras porque los salvatajes tienen un límite que la pandemia no adquiere.

-¿Qué es una pandemia?- Un brote epidémico que afecta a extensas regiones geográficas.
¿Qué diferencia a la Argentina del resto de los países que sufren?
Cuando estalló la pandemia, en oposición a la crisis 2008-2009, llevábamos 77 meses consecutivos de crecimiento y habíamos reestructurado la deuda exitosamente. En 2019 los argentinos estábamos otra vez en default (desde agosto). La inflación interanual rondaba 55%, desde los 20/25% que estimaba la “Inflación Congreso” en 2015. En enero de 2018 ya habíamos perdido el crédito internacional que recuperamos 22 meses antes, razón por la cual hubo que acudir al FMI para que desembolsara en menos de un año u$s 44 mil millones. El riesgo país no cambió demasiado pagando a los fondos buitres, pero se había disparado en 2018/2019. En el BCRA quedaban alrededor de u$s 11.000 millones de reservas netas (2 meses de importaciones). En 2019 el déficit fiscal comenzó a dispararse por la necesidad de estímulos que se efectuaron para mejorar la actividad antes de las elecciones. Sucedía que había dos bases monetarias, una con más $1 billón en LELIQ remuneradas al 80% al 10/12/2019.
En diciembre 2019, el backing de convertibilidad comunicaba dólar de $168. Un eventual error en el desarme de LELIQ u otra procedencia podía disparar la ya desproporcionada relación deuda/PBI 92%-desde 44% en 2015-. Habíamos invertido la proporción virtuosa de deber en pesos y ahora debemos en dólares, pagando tasas de 7 y 8%. Los vencimientos se concentraban entre 2020 y 2023. La pobreza llegó al 36% (INDEC), 40.1 (UCA), desde los 26% de 2015. Una tendencia que se contradecía con la que registraban los países Latinoamericanos. El desempleo finalizó por encima de 10%, desde 6.5% en 2015, incluyendo 124.000 nuevos empleos públicos y un aumento de monotributistas sociales.
En marzo 2020 acumulábamos 21 meses de recesión, caída del consumo, inversión y desplome de las importaciones. En el periodo 2015/2019 el PBI per cápita cayó 11% (Fuente: paper Federico Sturzenegger) y, habían cerrado 24.000 empresas. En 3 años el gobierno aumentó las tarifas hasta 1.700%. La caída de la inversión a PBI del periodo 2015-2019 fue de 15%, habiéndose derrumbado desde el pico de 23/24% del periodo de los Gobiernos anteriores. El deslizamiento inicial comienza con la histórica conferencia del 28 de diciembre de 2017 y entra en caída libre en 2018 y 2019 afectando a muchas empresas que vieron reducido sus patrimonios en dólares. Entonces se extiende un alto grado de incertidumbre que fue creciendo mes a mes.
La fuga de capitales alcanzo u$s 95.000 millones en el periodo 2015-2019, mientras en el último periodo de Cristina Fernandez 2011-2015 había sido de alrededor de u$s 14.000 millones. La formación de activos externos (fuga) se produjo por las megas devaluaciones que significaban pérdidas patrimoniales temibles del ahorro argentino y enorme destrucción de riqueza de las empresas, como no se había visto en 20 años.
La inestabilidad macroeconómica 2018-2019 y la volatilidad que generaron los cambios recurrentes en las reglas de juego fueron destruyendo la tasa de crecimiento potencial de la Argentina.
Esa es la diferencia. Nada más.
La combinación de la pandemia, con un país extremadamente debilitado y reducida capacidad para aplicar políticas de estimulo, aceleró el deterioro macroeconómico condicionando la futura recuperación.
La situación  de la Argentina demanda que sus ciudadanos tomen consciencia de cuál era la situación previa al Covid 19, para entender lo que pasa y lo que viene.
(*) Profesor de Postgrado UBA y de Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar , Economista Jefe de FECOBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar


sábado, 4 de enero de 2020

GOBIERNA ALBERTO FERNANDEZ


Los agentes económicos esperan, desean o planean valores y comportamientos de las variables que no siempre coinciden con lo que luego efectivamente sucede, se concreta o se ejecuta. El análisis “ex-ante” de una variable es previo a que el evento ocurra. Ejemplo: la Ley de Presupuesto. Se hace en forma previa y se verifica luego de que los eventos ocurren (análisis ex post) y, 2019 aun no ha cerrado. Pero 2018 no debería  perderse de vista, antes de perder el juicio. El presupuesto ejecutado por el gobierno nacional, lo recaudado y gastado a lo largo del ejercicio fiscal 2018, las metas de inflación, el tipo de cambio; nada de lo pronosticado sucedió. La inflación no fue 12% sino 47%, el dólar no fue de $20 sino $40 y la tasa de crecimiento del PBI no fue +3.5%, sino (-2.7%). Inclusive los economistas del establishment acompañaron aquel pronóstico tan superlativamente inexacto.
Hay que cambiar el chip. Preside Alberto Fernandez, representa “El Frente de Todos”.  No pienses como Macri porque te vas a equivocar. No se le puede pedir a Fernandez que aplique las medidas del equipo del presidente saliente.
Pensemos. -¿Vos qué harías si fueras Martin Guzmán?- No te pregunto si fueras Sturzenegger y Prat Gay, porque eso ya pasó. La historia los evaluara.
¿Liberalizarías las importaciones? ¿Eliminarías el control de cambios-mal llamado Cepo-que impuso Macri? ¿Permitirías la compra de más de u$s200? ¿Bajarías el gasto primario como lo hizo Dujovne? 
Tratemos de especular cómo será el nuevo paradigma.
¿Quitarán más medicamentos a los ancianos? ¿Bajarán los derechos de exportación a la soja y la minería? ¿Subirán las tasas de las LELIQ? ¿Disminuirán el suministro de alcohol, algodón y jeringas a los hospitales? ¿Se prescindirá del gasto de tizas y pizarrones en las escuelas? ¿Se suspenderá el suministro de chalecos anti balas para los policías? ¿Se frenará la provisión de nafta para patrulleros? ¿Quitarán los nuevos planes sociales que otorgó el gobierno de Macri? (hoy representan más del 150% que en 2015). La respuesta es No, con un 90% de probabilidades asociadas de ocurrencia. Pero sigamos:
¿Eliminarán gastos políticos de campaña, diferidos?- Ej.: créditos con clausula UVA que se otorgaron a diestra y siniestra justo antes de las votaciones de octubre de 2017. -¿El costo del rescate-subsidio a los deudores-lo asumirá el gobierno actual?- Es muy probable.
¿Pedirán los u$s13.400 millones que falta desembolsar al FMI? ¿Seguirá el gasto en besamanos a reyes y presidentes que vienen a pasear a cambio de nada? ¿Duplicaremos otra vez la relación deuda/PBI en tres años y fugaremos su equivalente? ¿Inventaremos más y mejores bicicletas financieras? No parece posible.

LA OFUSCACION NO ES ACADEMICA

Según el diccionario, ofuscado, significa estar en un estado que impide pensar con claridad, lo que podemos traducir como confusión.  No se puede analizar la economía con visiones parciales, o por temas específicos, sin contextualizar. El enfoque macroeconómico apunta al nivel agregado. Agrupa leyes que refieren el sistema económico considerándolo como un todo. “Agregado” no es igual a suma. Agregación nos refiere al conjunto de elementos homogéneos que forman parte de un cuerpo. Es decir, el carácter y comportamiento de agregados de poblaciones o cosas, no se puede obtener a partir de una simple generalización del carácter y comportamiento de los componentes individuales. Este comportamiento equívoco se denomina “falacia de la composición”.
Por lo tanto, la macroeconomía centra toda su atención, básicamente en el producto, la tasa de inflación, la tasa de desempleo y, en la Argentina más que nada, en la limitación que constituye la balanza de pagos.

ELEMENTOS QUE ARRIMAN UN PRONÓSTICO. ¿PRONOSTICO?

Prefiero describir herramientas de análisis que ayudan a establecer cierto grado de predictibilidad. Los agentes económicos tienen analistas que realizan un diagnostico: dónde estamos y porque, para identificar las causas estructurales y cíclicas de la situación actual.
¿Qué podrían hacer el policy-maker? ¿Cómo se espera que reaccionen las autoridades? ¿Qué medidas de política fiscal, monetaria-cambiaria van a adoptar? ¿Cómo podrían responder los agentes económicos ante las decisiones que adopten las autoridades? 

EL CORTO Y EL LARGO PLAZO

El corto es el periodo de tiempo en el cual alguno de los factores productivos no se puede modificar. Se considera que el stock de capital está fijo, porque no es posible incrementarlo o reducirlo en forma instantánea. Por eso presumir, propagar y difundir la solución optima, por el lado de la inversión es quimérica. O decir: “así la inversión no va a venir”. No. Por supuesto que no.
El largo plazo representa el período de tiempo en el cual todos los factores productivos se pueden ajustar óptimamente. Los factores de producción, incluido el stock de capital, se pueden modificar para llevar a cabo la producción de bienes y servicios con las cantidades de recursos óptimas. Pero hoy NO podemos más que, esperar el acuerdo de reestructuración de la deuda. Sin ello, nada es predictible. En ningún tiempo una frase definió un diagnóstico económico-social con tanta precisión: “tierra arrasada”.

PARA QUE SE COMPRENDA

El ejercicio comparativo se utiliza para comparar dos situaciones diferentes sin tener en cuenta el lapso de tiempo transcurrido entre uno y otro. Es como comparar dos fotografías.
Ej.: teníamos una fotografía inicial (diciembre de 2015), luego “pasaron cosas” y ahora tenemos una fotografía final (diciembre de 2019). Entre ambas imágenes transcurrió tiempo. La imagen inicial indicaba que la relación deuda/PBI era muy baja (alrededor de 50%, mayormente deuda en pesos). En cuatro años esa correspondencia (deuda/PBI) se duplica y, además se desarrolló en forma inversamente proporcional. Ahora la deuda en dólares supera holgadamente a los compromisos en pesos. La inflación supera en el doble el índice del Congreso de 2015. La figura final muestra una liquidez avasallada con alto riesgo de insolvencia fiscal intertemporal. La imposibilidad de cumplir con los compromisos en agosto de 2019 generó un default parcial de la deuda. Así podríamos ver (diciembre de 2015) versus (diciembre de 2019) y, como el desempleo se duplicó, el PBI per cápita cayó 10%, la inversión se desplomó, el consumo se derrumbó, el poder adquisitivo del salario perdió 25%, las jubilaciones perdieron 20% de poder de compra. La pobreza se descerrajó, las tasas de interés se quintuplicaron para las pymes, el dólar-como sea que se lo tome en 2019- es 5.5 veces más alto. En un análisis dinámico tomaríamos en cuenta el factor tiempo, para ver la evolución. Como si se tratara de una película de cuatro años y, observaríamos la evolución del PBI a lo largo del tiempo que cayó 6%. En dólares se destruyó casi 45% de la riqueza. Algunas de las empresas que perdieron, cerraron (alrededor de 20.000). Pero aquellas en que los balances demuestran que ganaron en pesos, “valen” la mitad en dólares.
¿Tienes idea de cómo explicarle esto último que pasó en su filial Argentina, a un CEO de una empresa japonesa?

*Profesor de Maestrías, Conferencista y consultor internacional. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, Presidente de HACER www.hacer.com.ar , autor de 6 libros, con: “2001, FMI, Tecnocracia y Crisis”.