
*Pablo Tigani, Master en Política Económica Internacional
Una estrategia para aplicar correcciones antipáticas y asegurarse, por lo menos, 4 años de financiamiento vía retenciones móviles con precios internacionales altos, al 50% de costo político, valía la pena. Es indudable que detrás del enfrentamiento entre el gobierno y el campo, se manifestó otro conflicto de vieja data, con implicancias devastadoras en la historia argentina. Pero en ese escenario, una atmósfera de incertidumbre dio lugar al retorno del segundo deporte nacional: “la salida de capitales”. Unos 9.000 millones de dólares solo en el segundo trimestre del año. Si sumamos los tres trimestres anteriores, en medio de una crisis mundial de magnitud, que aun no terminó-de las hipotecas sub prime-, en un año se fugaron capitales por 18.000 millones de dólares. Ante semejante sangría-cifra equivalente a la que en 2001 se llevó consigo al gobierno de De la Rúa, las pérdidas de reservas del BCRA fueron esta vez, solo 2.200 millones, contra 20.000 de dólares de 2001. Siguiendo el paralelo; con posterioridad a la crisis de aquel entonces, el dólar alcanzó los 4 pesos (costaba 33% más que hoy, 6 años después). Ahora vemos una nueva apreciación del peso contra el dólar, donde el tipo de cambio pasó de $ 3,185 por dólar el 22 de abril a $ 3,016 comprador el 11 de Julio.
“Felices los Bancos”
Adicionalmente cayeron los depósitos del sector privado que no se traducían en crédito. No obstante se produjo una fuerte suba de la tasa de interés activa-mayor a la pasiva-; aunque en comparación no hubo caída del crédito, sino crecimiento-en junio el crédito creció 290 millones de pesos - si bien los cinco primeros meses del año crecía a razón de 2.000 millones de pesos por mes. Prestando lo mismo, con menos depósitos, las tasas pasivas mas altas incidieron proporcionalmente menos; pero las tasas para los tomadores de crédito fueron casi duplicadas por los bancos.
Con el folklórico telón de fondo “peronismo-anti peronismo”, la economía se desacelera, mientras los precios se estabilizan en niveles altos, pero que ya habían sido alcanzadas. Los números sectoriales también muestran una desaceleración de la actividad en la industria de la construcción hasta la venta de bienes durables, que dicho sea de paso, venían creciendo a tasas siderales.
Subiendo la tasa de interés y apreciando la moneda moderadamente, hoy se pueden conciliar ortodoxia básica, y heterodoxia pragmática; con un extraordinario panorama externo positivo. Todo esto además posibilitará subir el salario nominal en dólares, bajando las perspectivas de aumento en los índices pobreza e indigencia que avanzaban en forma preocupante por efecto de una inflación que estaba en alza.
Los primeros datos del mes indican que se salió de la fuga acelerada de capitales descrita. El BCRA pronto volverá a comprar dólares; el crédito se expandirá y no habrá riesgos contingentes en la cadena de pagos. Luego del aguinaldo y la suba de jubilaciones, el PBI tocará un ritmo trimestral anualizado de entre 5 y 6% en el tercer trimestre.
Cualquier receta estándar ortodoxa en la Argentina y en la mayor parte del mundo hoy, es inviable socialmente. Impulsar un plan de estabilización en la Argentina más que despistado sería suicida. La inflación se dispararía por expectativas, y un nuevo estallido nacional demoraría unas horas. Es por eso que el “Jiu Jitsu” * que el oficialismo organizó efectivamente, convirtió al anti peronismo subyacente, en un involuntario y abnegado colaborador “K”. Se acopló a la disputa una maniobra desestabilizante para crear una crisis de confianza, pero esto a su vez desaceleró el nivel de actividad económica; y la tasa de inflación se mantuvo, o aún bajó parcialmente.- Para unos y otros, la desaceleración del PBI, hoy por hoy es el resultado del “conflicto entre el gobierno y el campo”. (*Utilizar la fuerza del oponente para los propios fines). Teniendo un año y medio de tiempo para las próximas elecciones-una vida en tiempos políticos-, impresiona una estrategia coyuntural, que tiende a consolidar altas tasas de crecimiento, con cargo fortuito repartido al 50% con De Ángelis y la Sociedad Rural.
Efectivamente, el debilitamiento de la demanda agregada no fue ni es una opción del gobierno. En muy poco tiempo se producirá una suba de salarios, aumentará el gasto público-manteniendo el superávit fiscal- y rebajarán las tasas de interés, profundizando el programa iniciado en 2003.
Con alimentos, agua y energía; en poco tiempo la inversión que mira un 2030 con 50% de carencia en alimentos para una población con 50 países sin agua, aumentará su exposición en la Argentina. El grado de previsibilidad que requiere hoy día contar con recursos naturales abundantes, es consistente con el potencial de un país bendecido como pocos. Finalmente, este periodo presidencial estará signado por el resultado de esta estratégica pulseada. Alguien dijo que si se respeta la Ley habrá seguridad jurídica y se afianzarán las instituciones. Podría consolidarse entonces una recuperación económica argentina milagrosa e histórica. La irracionalidad, el egoísmo, la soberbia y la intolerancia no deberían ser un obstáculo de nuestra arraigada miopía que atente contra la recuperación; roguemos que Dios no permita que eso pase.
Hace siete años, luego de tres años de caída constante del PBI, mientras proponía soluciones en los medios que por aquel entonces, estaban cercados por el “pensamiento único”; escribí un artículo titulado, “Un repaso sobre la teoría keynesiana”. Una versión resumida de un documento extenso que publicó Ámbito Financiero a principios de 2001.
Recuerdo aquel momento como si fuera hoy, porque la mayoría de los economistas “neo clásicos”, querían lapidarme a causa de esa nota.
Nunca intenté descalificar el enfoque neo clásico, ni tampoco exaltar desmesuradamente el keynesianismo. No obstante resulta imprescindible ser “entendido de los tiempos que vivimos”. No se trata de capitalismo y comunismo como muchos lo asemejan; ambos enfoques económicos (Neo clásico y Keynesiano) se encuentran a mano y dentro del sistema capitalista, respondiendo a diferentes necesidades de los ciclos económicos.
Yo decía que el proceso de recuperación de la economía argentina involucraba la corrección de una demanda insuficiente que estaba causando problemas en la sociedad. Si a usted le preocupa discutir salarios con un sindicalista, recuerde que el “piquetero” es un retrato oriundo de la década del noventa, con altas connotaciones clasistas y combativas; hoy en retroceso.
Agregaba en ese mismo artículo, que algunas economías pueden sufrir ciclos de contracción, por una demanda insuficiente, provocando tasas de desempleo involuntarias. Entre 1991 y 1998 el PBI de Argentina había crecido casi sesenta por ciento, y la desocupación se había multiplicado por tres.
Los gobiernos pueden contrarrestar esa situación, haciendo uso de los instrumentos de política macroeconómica, y pueden reducir la desocupación aceleradamente. Algunas veces expandir la oferta monetaria, bajando las tasas de interés, a través de la acción efectiva del BCRA no es suficiente para estimular la actividad económica en forma inmediata (i.e. Estados Unidos hoy en día). En estos casos la ayuda del gobierno puede ser bienvenida por los actores de la sociedad, como hoy en los Estados Unidos.
Lo que yo decía entonces era que en ese contexto, luego de muchos años de un enfoque económico diferente, se hacía necesario hacer un repaso del libro “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero” (1936), tal vez por la caducidad y el descrédito en que había caído la obra, luego de treinta años de ausencia. Hace pocos días alguien me llamó “Sudaca", "cepalino”, haciendo alarde de un nivel de intolerancia rupestre. Un economista amigo dijo en televisión que algunos economistas estudiaron en Calamuchita, como si los únicos que debieran opinar sobre economía fueran los egresados de aquella cuestionada universidad donde el mismo se graduó...
Lo cierto es que hoy crece el consumo, y la política económica pasa por la profundización del modelo “productivo”.Seguir impulsando a fondo la absorción doméstica mediante políticas públicas de crecimiento,enfrentar la inflación con medidas heterodoxas y redoblar los esfuerzos para estimular la expansión de la oferta agregada, a través de incentivos fiscales, facilitando el financiamiento de más largo plazo a la inversión; este ha sido y sigue siendo el caso de la Argentina. El gobierno tomó la decisión de expandir la economía desde 2003 hasta el momento, haciendo que las tasas de crecimiento del PBI, alcanzaran 8,8% promedio anualizadas. Durante el mismo periodo, la industria creció a tasas promedio de 9,3% anual. Esa sorprendente tasa de crecimiento se produjo a pesar de los significativos aumentos en el precio del petróleo y la saturación de la capacidad instalada del resto de la energía. También allí se interesó el gobierno, tomando medidas y acciones en el marco de apoyo al crecimiento.
Una expansiva política fiscal y monetaria, con incrementos en el salario real, y férrea administración de tarifas de transporte y energía, impulsaron el crecimiento del consumo local. A su vez el BCRA evitó que la cotización nominal del dólar descendiera, con el objeto de que la inflación no socavara las ventajas competitivas que ofrece un tipo de cambio alto. En lo concerniente al comercio exterior, los precios de nuestras exportaciones siguieron creciendo como algunos habíamos previsto, aún el fenomenal aumento de las importaciones no agrega signos de peligro al permanente superávit de la balanza comercial.
La firme convicción de impulsar el crecimiento, nos hace pensar, de cara al 2008 que habrá consolidación en el manejo de la demanda agregada. Una política de ingresos algo más expansiva, con incrementos salariales del orden del 19.5%, una política fiscal que también luce más expansiva que en 2007, mientras paradójicamente crece el superávit primario y existe una cierta desaceleración en el ritmo de expansión del gasto público.
A pesar de haber enfrentado una crisis fenomenal, la economía Argentina salió adelante y su PBI creció a altísimas tasas por seis años consecutivos.
Mientras tanto, si usted es empresario y sigue escuchando economistas en desacuerdo con la política que hasta aquí se aplicó, como lo vienen haciendo hace seis años, dígale simplemente, “por favor, ya no se justifique”, no quiero perder mas dinero.
El acuerdo Kirchner-Lavagna ratifica que el peronismo solo es entendible desde el peronismo, dicho sea de paso; la única alternativa política de la Argentina, hoy por hoy. Hace mas de 62 años que el peronismo constituye la única posibilidad para acceder al poder, directa o indirectamente, con los inexpertos y célebres intervalos.
Lavagna, que es un peronista característico ideológicamente, podría ser para un analista político independiente un demócrata cristiano europeo. Daniel Scioli, que aterrizó en el peronismo proveniente del empresariado nacional y el deporte, está dentro del PJ y muy bien parado en una Provincia consistente en términos históricos. Francisco de Narváez, un neo justicialista aliado con la derecha (Macri) que entendió que por afuera del PJ nada es posible, aparece renovando el ala pos menemista de los noventa.
La organización internacional que reúne a los partidos de centro-derecha del mundo, asintió que el peronismo que entró a esa organización de la mano de Carlos Menem, en los años noventa, sigue perteneciendo a
ella misma, y no a la internacional social-demócrata, que es la de centro-izquierda, donde claramente podría mudarse en esta etapa “del mundo”, si quisiera hacerlo.
Kirchner no se ha corrido hacia el centro como los analistas creen, alejándose de “la juventud maravillosa”, simplemente la reagrupación de los que estaban ocasionalmente dispersos, pone en perspectiva nuevamente aquel viejo eslogan de “Peronistas, ni Yankees ni Marxistas”.
La presidencia del PJ (partido) es una posición clave, teniendo en cuenta que Perón mismo fue el presidente del PJ. El PJ no es un fin en si mismo, no es pretexto para justificar el contacto de Kirchner con gobernadores (ex colegas de 12 años), intendentes (20 años) y sindicalistas (30 años), con quienes ha llevado adelante casi 5 años de trabajo conjunto en el gobierno. Son ellos (la expresión del poder político y popular); sin ellos, sería imposible pensar el PJ en estos tiempos. La presidencia del PJ siempre fue importante, parecería que hoy no hay muchos que le puedan disputar el cargo a Kirchner con alguna posibilidad, cosa que antes de ahora podría haber sido muy conflictivo.
Es evidente que Kirchner es un entendido en los tiempos políticos, y más concretamente en los tiempos políticos del peronismo, partido muy entendido en los tiempos; clave de su vigencia por los últimos 62 años.
La estructura política del PJ, es tan relevante que tanto puede definir elecciones, como ayudar a la gobernabilidad posterior.
La transversalidad antes llamada “frente” (recuerde FREJULI), en la cual la mal llamada centro izquierda siempre empieza mas fuerte (1945/51)-(1972/73)-(2003/2007), comienza luego a ser mas amplia y amigable con los aliados de la mal llamada centro derecha (que en el peronismo es asimilada por la ortodoxia).A esta movida, le suma por primera vez, además; la absorción de radicales K, y la absorción de radicales Lavagna, para aquellos que están en la oposición, diseminados, el margen disminuye. Es absurdo asimilar como se dijo por allí, que parece la foto de Alfonsín (Radical)-Menem (Peronista), porque la foto de Olivos esta vez es entre dos peronistas que además tienen diferencias, solo de matices.
No existe ninguna duda que el liderazgo de Kirchner en el partido aportará además, poder al gobierno de Cristina; y esto efectivamente, estaba enteramente planificado con la inconfundible sintonía política, característica del peronismo.
¿Qué indicios tiene usted de la desaceleración de la actividad inmobiliaria en España?
El tiempo promedio de existencia, de viviendas en venta en España se ha incrementado sensiblemente durante el año 2007, y se acelera aún más, desde la caída de algunas acciones emblemáticas del sector inmobiliario en la Bolsa de Madrid.
¿Esto acelera los planes de expansión de las empresas desarrolladoras en América Latina?
No todas las empresas reaccionan de la misma manera. Es cierto que hay planes estratégicos de (IPO) Oferta Pública Inicial, que han sido interrumpidos en forma imprevista en empresas de capital cerrado en España, y eso resta financiamiento potencial para la expansión internacional
¿Cuál es la vinculación que existe entre papeles en la bolsa de Madrid e inversiones en América Latina?
El objetivo en 2006/2007, era colocar papeles en el mercado europeo con un precio alto para seguir creciendo internamente.
¿Cuál fue el razonamiento?
Discurriendo que las ventas seguirían creciendo sin límite, alentadas por el boom de los últimos 20 años, los españoles se entusiasmaron con las consultoras de asesoramiento en IPO.
¿Hay datos de evolución de ventas en España?
Ahora mismo en la Comunidad de Madrid, los pisos permanecen 215 días frente a los 172 días de hace unos meses, lo que supone un incremento de demora importante, que proyectado y potenciado por la tasa de desaceleración mensual, alcanza cifras preocupantes para economías estables. En la Región de Cataluña los avisos se retiran a los 218 días promedio, frente a los 135 días de media del año pasado, por lo que el incremento es de alrededor de 40%.
Leímos un artículo suyo en la Revista Fortuna- en Enero de 2005, hace 3 años-, anticipando una desaceleración en Estados Unidos la venta de propiedades, y pronosticando oportunidades emergentes para Argentina, su país.
Habiendo sido testigo presencial de este proceso en Chicago-IL. US, en 2005 y 2006, creí y creo ver una gran oportunidad para atraer inversiones de todo tipo hacia la Argentina.
¿Cómo ve preparadas para la expansión a las empresas españolas, según su experiencia con ellas?
Existen en España empresas que comprenden que la expansión fuera de su país, no les concederá la adaptación cultural de los negocios por parte del país receptor de inversión. Hay muchas empresas de profesionalidad global, que lo entienden muy bien. Un país como España, con moneda fuerte, con su sector estratégico que ha hecho caja a precios altos, y se encuentra líquido; ofrece una gran oportunidad que no debería dejar pasar.