Barra de vídeo 1

Loading...

jueves, 31 de marzo de 2016

LOS CONTUMACES Y SUS PADRES AUSENTES


Fragmentos extraídos de la 2da Carta del Apóstol San Pedro, Capitulo 2:… “Estos atrevidos y arrogantes (contumaces) no temen maldecir a las potestades superiores,…Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción; puesto que cada cual es hecho esclavo de lo que le ha vencido”.

PADRES AUSENTES:

·       Los inmigrantes que se hicieron ricos, compensaron su ausencia “mal criando” a sus hijos. Nunca trabajaron, o trabajaron en la empresa de papa, y si estudiaron, lo hicieron con muchas “ventajas”.
·       Los “esforzados” de clase media baja que llegaron. Algunos becarios, otros trabajando y estudiando; quisieron resarcirse de su esfuerzo (es decir, se lo cobraron a sus hijos) poniéndoles un piso alto, convirtiéndolos en arrogantes mal criados, profesionales ricos, y sin escrúpulos.
·       El espíritu mismo de los perseguidos políticos, muertos, desaparecidos, encarcelados, vejados en sus derechos humanos; pagaron su ausencia familiar y/o su elección por la política, derramándose en una generación que asumió o heredó todos los beneficios del sacrificio y/o las vidas mismas de sus padres, gente con ideales verdaderos.
Estamos viviendo desde hace muchos años la etapa de los “malcriados y arrogantes herederos” de una ciudadanía enfrentada y de lamentable alternancia abolicionista.
La novedad es que en este tiempo solo hubo, solo hay arrogantes y soberbios con distinta ideología o metodología política y de negocios, con historias familiares patéticas. Con un amateurismo audaz, han sido y son capaces de apostar 50 años a la ruleta-cada vez, a su turno-, con tal de hacer lo que quieren.
La influencia proviene de las experiencias trasmitidas por sus mentores, voluntaria e involuntariamente, como una maldición.
Hubo y hay demasiados hijos del señor tal (el apellido los descubre).
No podemos seguir sometidos a experimentos que nos pueden retrotraer a escenarios del pasado, sin solución de continuidad, una y otra vez.
Personalmente, me resisto a ser destratado o rebuznado por la contumacia, tanto de los fracasados alquimistas que nos llevaron al default, como de los antipáticos sectarios y excluyentes, miembros de un movimiento que condena esas actitudes, -aunque claramente con estos simpatice y me vea a mi mismo a los 16 años…no a los 40.

Me resisto a la “prueba y error” de los contumaces-sean del signo político que sean-, nos han costado muy caro. Los errores superan largamente a los aciertos. 

No hay comentarios: