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jueves, 26 de diciembre de 2013

“MALA ACTITUD, NO SE TRATA DE BUENOS MODALES”


El nuevo intento final se dispuso con el objeto de mantener la Convertibilidad (1a1) y no devaluar, disminuyendo el ajuste del gasto primario, necesario para cumplir con la "regla de déficit cero", reduciendo la carga de intereses a través de una reestructuración “violentada” de la deuda (era el ultimo trimestre de 2001).  La idea adicional era estimular el consumo vía reducciones de impuestos y aportes a la seguridad social, incentivar la producción ("supply-side" o lado de la oferta) vía impulso a la construcción de infraestructura; reducir la carga impositiva de las empresas, vía planes de competitividad, capitalizar deudas impositivas vencidas para sociedades anónimas, y otorgar derechos para cancelar obligaciones en mora con bancos con títulos a su valor facial; mas la creación de algunas moratorias impositivas.
En general, los países que enfrentan un proceso recesivo aplican políticas fiscales y monetarias expansivas. El “equipo económico de Cavallo, Sturzenegger, Marx, Mondino; intentaba aplicar esa receta en un contexto de fuerte restricción de financiamiento, sin (una cuenta de ahorros) de superávit fiscal de períodos anteriores y sin acceso al crédito; lo que los obligaba a hacer uso del stock de riqueza acumulada por los tenedores de bonos y del flujo futuro de ahorro de los trabajadores que habían aportado a las AFJP. “Echaban mano a la caja de jubilaciones privadas” (como les gusta decir). Hicieron todo lo que le criticaron a este gobierno, pero antes de un default.
Así el programa presentaba una fuerte inconsistencia entre el objetivo de alcanzar el déficit cero y las políticas expansivas anunciadas de reducción de recaudación e incremento del gasto.
Los exportadores iban a poder solicitar los créditos impositivos por devolución del IVA que se efectivizarían en dólares. Habría encajes dolarizados, se permitiría que los bancos integraran el 100% de sus requisitos mínimos de liquidez en dólares, cuando a principios de año el BCRA había dispuesto que los encajes debían integrarse en la misma moneda que la correspondiente al depósito…"el nivel de marchas y contramarchas era fenomenal".
El capitulo de reestructuración de deuda pública tenia varios éxitos por alcanzar:
1. Canje de la deuda Nacional (tramo local): que ofrecía la posibilidad de convertir a deuda pública nacional los préstamos garantizados nacionales al 7%, o a una tasa de interés menor, si la reducción del cupón no alcanzaba al 30%.
2. Canje de la deuda provincial: Se intentaba canjear la deuda provincial con bancos de la misma forma que la deuda nacional, y la Nación tomaría como “contra garantía” los recursos de la coparticipación.
3. Reestructucturacion de la deuda Nacional (tramo externo): El decreto general dejaba abierta la posibilidad de este canje, pero aun no se habían definido sus características, avanzados los anuncios.
¿Cuáles eran las restricciones potenciales?
1) Si la reestructuración de la deuda-que era un proceso lento y complejo-, no producía una salida de depósitos, y aún si esto no sucedía, se requería que no volviera a caer el crédito al sector privado, como ya había sucedido frenéticamente en Julio y Agosto.
2) Si se lograba un acuerdo político para garantizar el cumplimiento del “déficit cero” en el cuarto trimestre de 2001, además había que lograr la aprobación del presupuesto 2002,-una crueldad-, firmando un acuerdo nación-provincias que tenia que incluir límites estrictos a la emisión de Lecop, Quebrachos, y todas las cuasi monedas que circulaban, condicionando su entrega a las provincias que se comprometieran a cumplir con el déficit cero.
3) La reestructuración de deuda con tenedores locales debería generar las condiciones para conseguir ayuda externa adicional, aunque para mi lucia muy poco probable; pues aun logrando todo, debían ser capaces de no seguir “matándose” entre los economistas de UCEMA y los “Cavallo boys”.
Unas semanas después, primeros días de  Diciembre de 2001, se anunciaban nuevas medidas que inicialmente iban a ser por 90 días. Todo era "parches", para los que hoy hablan de "parches"
Las medidas eran:
1) Límite al retiro de fondos propios de una persona que tenia dinero en el sistema financiero a solo u$s/$ 250 semanales por la totalidad de las cuentas mantenidas en un banco.
2) Control a los movimientos de capitales; se imponía el límite de u$s/$ 1.000 para trasferencias de fondos al exterior, excepto para operaciones de comercio exterior o transferencias autorizadas por el BCRA. 
3) Dolarización del sistema  financiero; igualando las tasas de interés de los depósitos en pesos y en dólares, por lo cual se permitiría la conversión de las colocaciones de pesos a dólares y viceversa, a una paridad de 1a1. Se prohibía el cobro de comisiones por las operaciones de conversión de depósitos en el sistema financiero local. Sólo se podian otorgar préstamos en dólares. Los préstamos en pesos podrían convertirse a dólares a la paridad 1a1.
Los efectos de las nuevas medidas serían:  
Una mayor dolarización-“currency substitution”-, disminución en el ritmo de caída de depósitos y reservas del BCRA -“asset substitution”-, aunque no se frenaría ni remotamente el proceso iniciado en Marzo.
Se podían seguir perdiendo reservas por motivos fiscales (financiamiento del BCRA vía BNA al Tesoro-le suena?), un menor gasto agregado debido al incremento de la incertidumbre macroeconómica, que redundaría en un menor nivel de actividad de los próximos trimestres, suponiendo que a nivel agregado, el efecto ingreso superaría el efecto sustitución, que podría producirse en el cortísimo plazo

¿Qué nos decían los protectores “independientes” que no estaban en el gobierno?

Seguramente que ante un equipo económico “pro mercados”, confiable, con 10 años de estabilidad cambiaria y monetaria, los argentinos lograríamos un cambio de actitud del FMI. Yo en cambio pensaba todo lo contrario, me parecía que se le había bajado el pulgar a una brigada chapucera que no ofrecía la menor garantía de éxito. Hasta ese momento lucía obvio que el FMI se opondría a otorgarle fondos a Cavallo-Sturzenegger-Marx para financiar una inaudita e imparable fuga de capitales que se desato durante la gestión de ese mismo “equipo” (no antes).
Yo no me convencía que las nuevas medidas fueran vistas positivamente por el FMI,-aunque según nos decían “los iguales-amigos del equipo”-, que estas podrían contribuir a destrabar los desembolsos pendientes. Mi información contradecía lo que escuchaba, yo sabía que existían fuertes resistencias en Washington.
Para un gobierno sensato, cada vez eran menos atractivos los incentivos de reestructurar, cumpliendo con los servicios de la deuda, pero aquellos “melones”, insistían. Un default explícito ya no generaría una espiralización de la fuga de depósitos, porque habían huido. Eso si, crecía la probabilidad de pesificar + devaluar, lo ultimo era un “must”. El temor de ese equipo era que otras violaciones (ya eran reiteradas) a los derechos de propiedad, dejara secuelas en la memoria de sus “prontuarios”. No creo que estuvieran tan preocupados por los ahorristas locales, tal vez si, por los inversores extranjeros. Estos sucesos son “venas abiertas” que sangran por más de una década, "gracias a Dios" tuvimos la bendición de que no disminuyera la tasa de crecimiento potencial del PBI en Argentina (2001-20013). Con otra estrategia era un hecho.
Ese escenario siniestro lo teníamos encima en 2001, y nos alertaba que en 2002 el PBI podía caer 10/11% en el peor de los casos.
A pesar que yo no compartí el enfoque económico ni la política delarruistica, hablaba con todo el que me escuchara para pedirle que no empujara al precipicio a Cavallo, exhortaba a Jorge Ávila y toda la UCEMA a que pararan de enviar señales hacia afuera, porque no solo empujaban cada día mas el riesgo país, sino que precipitaban mas la catástrofe. La realidad alcanzó las peores expectativas.
Recuerdo que mi país, me importaba más que el gobierno de turno; mi gente me importaba más que meterle "un planchazo" a la soberbia insufrible de todos esos sádicos que nos mintieron; durante todo 2001. Era obvio, que nos estaban enviando por el resumidero de la historia económica mundial; pero yo solo pensaba en la destrucción del empleo, la caída del salario, y el dolor que las familias argentinas estaban a punto de comenzar a experimentar... 

 

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