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jueves, 24 de marzo de 2011

Milagro de Dios

…Queremos que nos digas cuando serán estas cosas, cual será la señal de tu regreso, y del fin del mundo?...Ustedes tendrán noticias de que hay guerras aquí y allá, pero no se asusten, pues así tiene que ocurrir; pero sin embargo, aun no es el fin… (Evangelio de San Mateo Cap.24, verso 2-6) La Biblia.



En estos tiempos, según el “best seller” de todos los tiempos; deberíamos estar preparados para escuchar sucesiones de acontecimientos negativos. Y estamos despertando cada día escuchando, aprendiendo de periodistas devenidos en expertos en tsunamis, terremotos, energía nuclear, frío ártico, alimentos escasos, agua contaminada, en fin; todos presumen de especialistas, pero no han podido pronosticar, las guerras, ni las calamidades, hambre y destrucción que estamos viendo.
En la economía podemos decir que las subas en los precios de los alimentos están dejando disminuir dramáticamente el horizonte de esperanza de vida. En los países de menor grado de desarrollo económico, donde vive la mayoria de la raza humana, se están padeciendo sufrimientos inimaginables para un habitante de la Ciudad de Buenos Aires.
La crisis acontecida con epicentro en los EE.UU., ha dejado millones de personas sin trabajo, y aun no se ha producido el ajuste exigido por el FMI y el BCE en Europa.
Los conflictos en Medio Oriente y África del Norte, se llevan vidas inocentes que ni siquiera saben porque están en guerra.
Y por si todo esto fuera poco, Asia es conmovida por el desastre ocurrido en Japón, país desarrollado y rico donde hoy día, millones de personas comienzan a temer por la falta de agua potable y alimentos contaminados por la radiación.
Todo esto elevó la incertidumbre económica, quedan pocos lugares del planeta donde ir en busca de aire fresco para los inversores.
Aquellos que piensan en abstracto, quieren aferrarse a una probable recuperación de la economía desarrollada, que estaba en marcha a principios de 2011, pero ahora esta hipótesis esta siendo desafiada y ha disminuido sus chances en solo unas pocas semanas.
El riesgo Japón, el petróleo a 100 dólares, los alimentos en alza, la situación de los países árabes en el límite, me hace pensar que estos son, “principios de dolores de parto”
Al mismo tiempo, gracias a Dios; en la Argentina asistimos a un “boom” de consumo, fuerte expansión del PBI y nivel de inversión creciente. La inflación existe, pero está estabilizada en los mismos niveles desde hace un año. El aparentemente débil modelo argentino, viene sorteando todos los pronósticos temibles que nunca recibieron países como EE. UU., Irlanda, Grecia, Portugal, Japón, Libia y Egipto. Países que hoy están enmarañados.
En un mundo que tiembla; muy lejos de las zonas de conflicto bélico, con abundantes reservas de agua y alimentos y, paradójicamente saliendo del mayor default de la historia mundial; se levanta un país. Argentina que llega a una elección presidencial, más dinámica que nunca; con una inflación estable, que no afecto excesivamente la competividad, y además permitió que se fuera generando la mayor tasa de inversión, en relación al PBI.
“Argentina, un milagro de Dios, un refugio en medio de la tormenta mundial”

viernes, 18 de marzo de 2011

Las consultoras privadas

Las sanciones a las consultoras privadas, se veían venir.
(Ver entrevista en Youtube)
http://www.youtube.com/watch?v=KpyIMbgSx6Y  
Unos meses atras, ninguna consultora se presento al llamado del INDEC a discutir metodologías y aspectos técnicos. Nadie cree que el IPC, con un alza de 0,7% mensual y 10% anual, es infalible e indiscutible. Pero tampoco ha sido sólida la defensa de un incremento-cercano al doble-que arrojan las consultoras, apoyado simplemente en “estimaciones”. Ninguna consultora puede encuestar precios nacionales con tres encuestadores-aunque la mayoria ni siquiera tiene encuestadores-, no es serio.
Que a nivel desagregado, se observen distorsiones en diferentes rubros, no da sustento a que se hable de la inflación del “changuito”, como si en los hogares no se pagara luz, gas, AySA, conexión a Internet, cable, telefonos, transporte; tal manifestación de “amateurismo estadistico” luce indecorosa. Ya se cumplirán cuatro años, desde que se instalo “el problema del INDEC”. Sin duda existen discrepancias y distorsiones en los indices de precios oficiales, pero las aprensiones se trasladaron a “toda la estadística”, cuando todos sabemos que existen enormes diferencias en terminos de relevancia empírica, macroeconómica y social.
En materia de indicadores de actividad, la subestimación de la inflación tiende a sobrestimar el crecimiento en solo 1 punto porcentual (reclamo de los analistas más refractarios). Es decir que, en lugar de crecer 9.2%, el economista mas osado dice que el PBI creció 8.2% en 2010. He visto consultoras de predisposición extravagante, otorgando una mayor tasa de crecimiento del PBI que el INDEC, aduciendo que el año anterior este organismo sobrevaloro.
Las mediciones alternativas privadas de la canasta básica no son sólidas, incluso no consideran la división política-a nivel geográfico-; y aun si fueran indiscutibles; las tasas de pobreza que declaran (23%), o indigencia (8%),-los críticos mas antagónicos-, que duplican las estadísticas oficiales (12% y 3% respectivamente), son mas bajas que las alcanzadas en el mejor momento de la década del noventa (cuando ninguna de esas consultoras se preocupaba por “pobreza e indigencia”). Quizás, lo menos profesional de las consultoras es tomar algunas regiones del país y proyectarlas como si los datos fueran federales; u omitir un aspecto creativo, como que a menor desocupación, el ingreso de los hogares aumenta por los mayores aportes familiares. Un detalle.
Pero lo más escabroso es la defensa por las discrepancias en los cálculos de la deuda pública, sabiendo que existen millones de dólares en juego. Nuevamente las consultoras se están constituyendo en los abogados defensores de los tenedores de títulos; como ya lo fueron (2002-2005), cuando imploraban que no se pidiera “una quita de la deuda”.Tal vez tengan razón, pero “queda mal” defender la tasa de ajuste de quienes apostaron a la inflación, especulando contra el país. La defensa de los amotinados luce como la de aquel a quien el viejo vizcacha le escupió el asado. Se plantea que la subestimación del IPC arrastra consigo una disminución de la deuda, y que como resultado debería sumar alrededor de u$s 33.000 millones mas para sus tenedores. Si tienen éxito han de generar un reclamo, y el país aumentara su endeudamiento en u$s 33.000 millones.
Con todas las dudas instaladas en torno a la representatividad de las mediciones de precios oficiales desde 2006, las consultoras privadas no han logrado emplazar-mediante una asociación creativa de esfuerzo conjunto-, una alternativa imaginativa y profesional para hacer valer los supuestos que defienden. En cambio han exportado dudas hacia todo el mundo, haciendo proliferar a lo largo de los últimos años estimaciones alternativas, en una suerte de “adivinación de estadísticas de precios”
Con su militante antipatía por el oficialismo, las consultoras cortejan clientes, aunque sus estrategias no exteriorizan “inteligencia” y no generan dividendos corporativos. Ni siquiera le aportan una táctica política a la oposición en un año clave, no han ensayado una sola solución axiomática para derribar los argumentos oficiales.
Ah! -El problema de fondo, la suba del nivel general de precios y su impacto en la población, créame; “les importa un pepino”

viernes, 11 de marzo de 2011

Crisis mundial, salida en "V"


La enfática salida en “V” de la crisis 2009-alto crecimiento económico 2010-, es uno de los mayores activos oficiales. El crecimiento acumulado del PBI, ya supera el 70% en el periodo 2003-2010.

Argentina tiene una de las menores necesidades de financiamiento del mundo, superávit en cuenta corriente, baja relación deuda/PBI; habiendo salido del default acumula alrededor de 53,000MM de reservas; no es obvio que en 2011 crezca por debajo del 6/7%.
En ese contexto, los salarios volvieron a experimentar un aumento nominal y real en 2010, según el INDEC, la suba fue del 26% anual en Diciembre. Si bien hubo altas tasas de crecimiento nominal, en términos reales la mejora salarial es “holandesa”, ya que ajustando el índice de salarios por el IPC del sector privado, en 2010 las remuneraciones aumentaron 2,5%. Esto explica que el avance del consumo de los últimos años, se apoyo mas en la recuperación del empleo, que en aparentes distorsiones salariales. Meritorio luce, que los asalariados del sector privado registrado, mejoraron su poder adquisitivo 16% con respecto a 2001, al tiempo que se salía del mayor default de la historia mundial.
La descomunal devaluación de 2002, había reducido los ingresos a 1/3 de lo que había sido a finales de 2001, mientras el desempleo y el subempleo sumados, superaban el 40% de la población activa trabajadora. A pesar de la recuperación del salario, los niveles de rentabilidad corporativa han sido mas altos durante la era “K”, que durante la vigencia del plan de convertibilidad.
No obstante hablando de remuneraciones, el caso más destacable de equilibrio, ha sido el del sector público, donde los salarios han crecido por debajo de la inflación de los cálculos de las “consultoras privadas”. En este sector, la estrategia oficial fue moderar los aumentos salariales, para destinar recursos a la contratación de personal nuevo. Recuerde el implacable sumidero de los noventa que estableció “la cultura del desempleado”, había diezmado la administración pública, con el objeto de sostener un modelo de convertibilidad, que luego nos legara: primero “maxi kioskeros y remiseros”; y luego, el “piquetero full time” mas “los cartoneros profesionales”. Desde 2007 se crearon 250.000 puestos de trabajo en el sector público, a la vez que se reducían drásticamente los planes trabajar y otros similares.
Con vistas a las elecciones, parece que 2012 será un año mejor para atender los ajustes necesarios que demande la competitividad. No existen riesgos, gane quien gane, la competitividad sigue siendo saludable, no se registran problemas de magnitud. Aun transitamos un buen espacio de competitividad salarial respecto de otros países como Brasil, donde los salarios industriales en dólares aumentaron 226% desde el año 2000.
Es cierto que la dinámica salarial de los sindicatos es difícil de contener, pero recuerde que se da durante un gobierno peronista que podría decidir la moderación sindical que no logró Alfonsín y De la Rua.
Los temores que proyecta la experiencia salarial 2010, no tienen en cuenta el aumento del precio de la carne (95%), que arrastró al resto de los alimentos y, acoplándose a una inflación del 17% anual, trepo hasta 22% anualizado-según promedio de consultores privados-, tanto por su influencia directa como indirecta. Esta situación fue la que en parte disparo las demandas salariales, pero no es realista conjeturar que en esta fase se siga espiralizando sin solución de continuidad. Tampoco los precios de los commodities subirán a las tasas de 2010-aspecto poco mencionado en Argentina cuando se habla de una inflación que afecta a casi todo el mundo emergente-. Nunca podría el precio de la carne, volver a sumar 5 puntos porcentuales a la inflación, y tal vez por el contrario, esta vez ese componente contribuya a contraer los precios en 2011.
Dado que la inflación núcleo-que rescata las tendencias subyacentes de la inflación-del consenso de las consultoras tuvo un aumento de 1.4% mensual en Enero-18% anualizado-y, en los dos meses anteriores, creció debajo del promedio del segundo semestre de 2010, podemos vislumbrar una suerte de estabilización coyuntural del proceso inflacionario. Sigo siendo optimista, creo que 2011 volverá a sorprender a quienes esperen identificar nuevas vulnerabilidades inabordables.