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martes, 18 de noviembre de 2008

Jubileo, la solución de la deuda tóxica




La adquisición de activos tóxicos, constituyó en un primer momento la razón más importante del plan de rescate de los mercados financieros, aunque acaparó toda la atención del pueblo deudor hipotecario que tenía la esperanza de recibir una ayuda solidaria de quienes prometieron gobernar su país con compasión. Recuerde las sesiones del Congreso cuando el paquete aún estaba siendo debatido antes de su aprobación, y la gente seguía las alternativas de todo lo que ocurría en el recinto. Tan pronto el Tesoro recibió el dinero, llegó a la conclusión que inyectar capital a los bancos a cambio de acciones preferenciales era mejor, inspirado en buena medida por el programa del Reino Unido, ya que les parecía una forma más eficiente de inyectar fondos al sistema financiero. En cuanto a los deudores hipotecarios, el secretario del Tesoro Henry Paulson, un ejecutivo con una fortuna personal de 700 millones de dólares, confesó que el organismo que preside no ha encontrado la manera de satisfacer la solicitud del Congreso de utilizar el plan de rescate para ayudar a los atribulados propietarios de viviendas. Que notable, un hombre que pudo dirigir un enorme Banco de Inversión y acumuló una masa de riqueza personal, tiene claro como salvar a los bancos, pero no conoce la forma de ayudar a los propietarios que pierden sus casas. De todos modos, se anunció un plan adicional para los deudores hipotecarios que complementa al ya existente de atenuación, que tiene como eje a los dos gigantes hipotecarios recientemente estatizados, Fannie Mae y Freddie Mac. El plan intenta descomprimir la tensión en el mercado inmobiliario con esquemas de tasas mas bajas, nuevos plazos y un monto máximo para el importe de las cuotas mensuales. La ayuda estará disponible para quienes adeuden más de tres meses. El recargo máximo será disminuido a 38% del ingreso del propietario. En algunos casos puntuales se condonarán las deudas, pero -¿que porcentaje abarcan los casos puntuales mencionados?-. El gobierno sigue los pasos que han adoptado algunas entidades financieras de EE UU, en cuanto a la refinanciación de las hipotecas y algunas flexibilidades en los términos pactados, que hoy resultan impracticables sin mediar una ejecución o "foreclosure".
En una nación afable con las creencias de sus hermanos mayores en la fe, cuyo gobierno ha promovido verbalmente los valores de La Biblia y su lectura, curiosamente nadie se ha dado cuenta que allí mismo está la salida que el Secretario Paulson reconoce no encontrar.
En la antigüedad, los bienes raíces se consideraban inalienables, y tan solo su usufructo podía cederse durante algún tiempo-alrededor de 50 años-. El valor de la tierra estaba determinado por el número de años que mediaran entre la venta, su producto potencial, y el año de jubileo; porque al llegar el jubileo, el propietario recobraba sus bienes, sin indemnización alguna. Las ventas se realizarían con la valuación del flujo de fondos descontados a alguna tasa permitida, surge de la reflexión.
Según la tradición rabínica, la ley del jubileo no se observó después del destierro y tampoco parece haberse cumplido estrictamente antes. De lo contrario no se explicarían las quejas de los profetas contra los especuladores de aquel tiempo, por las consecuencias que esta rebeldía para con Dios causaba a todo el pueblo.
La idea del jubileo, es la base para elaborar un modelo interesante en los EE UU, en estos momentos. Si las casas volvieran a manos de sus propietarios, a cambio del compromiso del pago del “100% del capital original”, duplicando los plazos iniciales, u otorgando plazos de gracia de 5 a 10 años sin amortización; renunciando a cobrar intereses-los debería afrontar el gobierno en un jubileo único-, el precio de las viviendas se recuperaría inmediatamente, retrotrayéndose a los valores anteriores a la crisi, y la deuda tóxica sería borrada de un plumazo de los balances de los bancos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es curioso: una solución tan simple, y tan respaldada, no se le ocurrió a nadie-en estos tiempos-.
Si en problema empezó con las hipotecas, debe resolverse por las hipotecas. Los banqueros deben analizar caso por caso, y con criterio de quitas, esperas, prorrogas, refinanciaciones, etc., como tantas veces vimos en esta bendita argentina. Y si las entidades acusan inmovilizaciones técnicas por la pesadez de la cartera, allí sí los organismos de control deben intervenir para conceder salidas que ya existen y que los banqueros usan cuando las necesitan.

Anónimo dijo...

Es increible el nivel de incapacidad de quienes pretendieron enseñarnos que el BCRA debia estar por encima del presidente de la Nacion y ser mas autonomo que la ciudad de BS.AS., no pueden resolver la crisis. La incapacidad que estan mostrando estos genios que ganan millones por años, es inaudita