AMBITO FINANCIERO 9/02/2004
En estos días, la deuda en default ofrece una coyuntura inédita; todas las partes pueden salirse del laberinto en forma responsable, mejorando la credibilidad de las instituciones y estableciendo un marco político de solidaridad global.
Con la construcción subsidiaria de un fondo de inversión de US$ 4.400MM, equivalentes al 5%, se mejora la propuesta de Dubai en un 20% y a estas alturas (dos años de la declaración de default) esto es absolutamente viable. El gobierno y el FMI pueden convocar ya mismo a las instituciones e inversores, usufructuando los días que restan hasta el vencimiento del 9 de Marzo por US$ 3.000MM.
¿Quiénes serían los suscriptores solidarios subsidiarios de ese fondo por US$ 4.400MM?
1) Los organismos económicos internacionales, que en el caso argentino no aportaron fondos frescos ni sufrieron pérdidas. 2) Los bancos de inversión que aconsejaron la compra de títulos argentinos, cobrando comisiones en los países respectivos. Algunos evitarán inminentes juicios de bonistas. 3) Los bancos tenedores de títulos (*).- 4) Los tesoros nacionales de los inversionistas damnificados que ayudarán a socorrer a sus ciudadanos. 5) Argentina exteriorizando su voluntad de pago, con la quinta parte (US$ 880MM, menos de un tercio del vencimiento del 9 de Marzo).
La implementación: La transferencia de bonos argentinos al fondo de inversión por parte de los tenedores; se tomará con una quita del 70%, entregándose a cambio el 25% en bonos y el 5% en efectivo. Esta es una alternativa que está por encima de los valores contables de muchos beneficiarios, ya que una proporción importante de ellos tiene castigadas sus acreencias en sus declaraciones juradas. A tales fines el fondo de inversión colocará la nueva deuda sin costos, ocupando el lugar del sindicato de bancos que se retiró. Este es “el momentum” de aplicar el mecanismo alternativo, ya que la atención de todos los jugadores internacionales está sobre la Argentina. El rompecabezas se terminó de articular con el reciente retiro del sindicato de bancos que debía colocar la nueva deuda. Este fondo ahora es el sustituto de los bancos en fuga y un conciliador institucional que antes no existía. Los inversionistas podrán recuperar un 20% adicional cash, más la inmediata tenencia física de los nuevos bonos. Fin de las imputaciones de lentitud. La Argentina podrá ahorrar gastos y comisiones bancarias por los servicios subsidiarios de las entidades adherentes. Como suscriptores del fondo, las instituciones (FMI-BM-BID) tendrán un beneficio adicional participando, que hoy no poseen, además de evitar un eventual default de sus propias deudas. Desde el episodio reciente del embargo, los bonistas y fondos de inversión privados pueden precipitarse a ejecutar, afectando el carácter de acreedores privilegiados de los organismos. Finalmente, el objetivo puntual de este raising para la Argentina, expresará una nueva configuración estratégica acorde con los tiempos, que a la vez aportará confianza a la deteriorada situación de los mercados de colocación de deuda de los países emergentes. (*)Los bancos e inversores de países ricos contabilizan sus acreencias, una vez establecidas las previsiones. La mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Los Bancos generalmente venden sus carteras de NPL (Non Performance Loans) a un valor diferente del que tienen contabilizado en sus libros (ya previsionados).
lunes, 9 de febrero de 2004
miércoles, 21 de enero de 2004
Cómo invertir en épocas de default 21/01/2004
La deuda, esa indeseable carga que pesa en las espaldas de muchos ejecutivos, hoy se esta convirtiendo en el vehículo de ingreso para irrumpir en muchas empresas y obtener grandes beneficios, a través de los Distress Debt Funds .Distress Debt es la deuda que está en default, es decir con demora o impaga. Los negocios de un fondo de este tipo son varios, ya sea cobrando esa deuda, obteniendo quitas de la misma, reestructurando la empresa y saliendo luego de ella con una estrategia exitosa. La situación de las compañías candidatas al concurso preventivo en mecanismos tradicionales atrae la atención de muchos inversores que buscan adquirir carteras de deuda impaga, tanto de empresas acreedoras como deudoras. Esto es usado como mecanismo instrumental para negociar quitas reestructurando la empresa en default, el management y generando la posibilidad de encontrar un socio estratégico después.Actualmente, la actividad de muchos Private Equity Funds o Venture Capital Funds está virando a estos negocios dadas las condiciones macroeconómicas en el mundo. La diferencia entre estos tipos de fondos es clara. Y hasta en algunos casos se complementan. La primera diferenciación para tener en cuenta es que los fondos de distress invierten en deuda, mientras que los fondos de inversión solo invierten en capital (equity). Otra pauta clave que los distingue es su forma de actuar a la hora de ver el negocio. Mientras que el fondo de inversión se encarga de capitalizar compañías a mediano o largo plazo haciéndolas crecer (por intermedio de management y tecnología) para luego salir con una estrategia de ganancia en la venta, el fondo de distress mira una coyuntura financiera negociando a la barata la compra de la deuda (o acreencia) y luego pacta quitas o cobra, reestructura, y capitaliza (en equity; o bien sale de la operación en sí misma habiendo ganado ).En lo que respecta a Argentina, un sinnúmero de compañías e inversores han quedado en default, lo cual hace que el inversor original no ponga más recursos por propia decisión o por iliquidez. Es allí donde se produce una reconversión del negocio, donde algunos fondos privados de inversión hoy están mutando para convertirse en fondos de distress.Los inversores de deuda tienen además un poder que los de equity no tienen: cuando una empresa entra en incumplimiento y el management no realiza los cambios que los bancos le indican, las mismas entidades financieras pueden colocar a la empresa en una situación involuntaria de concurso preventivo.EN CRECIMIENTO. El distress es un campo interesante y en crecimiento en una Argentina que se está reconvirtiendo. Dado que los inversores institucionales como los fondos de pensión están prevenidos de estas situaciones y no desean comprar bonos o tener aquellos que están por debajo de la calificación "investment grade", este es un nicho muy interesante para aquellos que desean anotar jugosas diferencias asumiendo mayores niveles de riesgo. Asimismo los bancos ayudan, ya que prefieren castigar o mandar a pérdida los créditos. Escogen no cobrarlos o demorarlos antes que meterse a reestructurar las compañías endeudadas. Cuando estos inversores buscan "compañías target", eligen endeudadas con "activos difíciles" como inventarios o deuda a cobrar. Por ejemplo, es más apetecible Kmart (tienda tipo Wall Mart) que Enron (petrolera), ya que la primera tiene un inventario determinado. Buscando empresas con activos tangibles, las hipótesis son bien variadas e interesantes.FORMAS DE OPERAR. Existen 3 ejemplos destacados en cuanto a las áreas de operación de los Distress Funds: Real Estate (Activos en Distress), la reestructuración corporativa en empresas endeudadas y los famosos NPL (Non Performing Loans o préstamos que no están rindiendo o que están en mora). Operan en Real Estate cuando el valor está por debajo de los costos de sustitución, cuando las empresas están mal posicionadas o cuando necesitan un nuevo desarrollo (también se aplica si se necesita planificación). Entonces se realiza una transformación empresaria optimizando la tenencia de activos. La reestructuración corporativa consiste en el proceso de comprar deuda securitizada que permite hacer alianzas estratégicas, convertir las deudas en equity (capitalización de la deuda) y luego vender la participación del fondo, inclusive hasta a sus originales accionistas. En los NPL, se compra la cartera, se asegura lo asegurable, se paga poco por lo inseguro, se controlan y realizan activos de garantías y luego se reelabora una estrategia de salida.Cuando este tipo de operaciones se efectúa con bancos, se puede ver un manejo específico del proceso. Los bancos contabilizan sus acreencias basadas en previsiones ante el Central o sus Casas Matrices en el exterior. No lo hacen basándose en fundamentals o análisis financieros. Por esta razón, la mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Otra característica es que generalmente venden sus carteras de NPL a un valor ajustado del que tienen contabilizado en sus libros (previsionados). Entonces, las oportunidades de inversión vienen cuando el valor real de la cartera de crédito es mayor que el valor contabilizado o previsionado.En el caso de las inversiones en NLP, cuya tenencia esta relacionada con los gobiernos, se necesitan procedimientos de disposición de activos (liquidación) para pagar la rehabilitación del sistema bancario. Los gobiernos por lo general no tienen recursos ni experiencia para valuar y reestructurar sus NPL. Además, a sus propias presiones se les suma la fuerza que hace el FMI para vender carteras de NPL.COMO ACCEDER. Para que propietarios y ejecutivos de compañías puedan acceder a este tipo de negocios es fundamental establecer contactos con fondos o grupos consultores especializados en inversiones, que tengan operatoria en mercados emergentes sin área geográfica específica. Por ejemplo, hoy existe un grupo con su head quarter en Chicago que opera en Sudamérica y tiene un gran expertise en este negocio. Fondos como este first mover están mirando oportunidades que encuadren en sus emprendimientos. Sus operaciones se apoyan en material informativo de fuentes macroeconómicas confiables, que aclaran el panorama a la hora de invertir en sus destinos target argentinos, además de contar con los fondos necesarios para acompañar a las empresas que quieran gerenciar su reconversión de deuda por sí mismas. Todos estos motivos demuestran que los Distress Debt Funds son un terreno por demás interesante y de profusa creatividad empresaria. A esto se debe su gran auge en el país, ya que algunas importantes compañías como Telecom, Havanna y algunas pertenecientes al Grupo Macri han experimentado esta moderna tendencia de inversión.
domingo, 18 de enero de 2004
Los Pasos de una Reestructuración Financiera 18/01/2004
Para que una “Reestructuración Financiera” sea exitosa en una compañía, se debe perseguir un objetivo mayor que generar la extensión de los plazos de pago. La capacidad de aportar confianza se produce a través de la demostración práctica de la capacidad de repago. Este es un punto indispensable a considerar para resolver la propuesta a los acreedores.
El lance inicial será entonces establecer un “Cash Flow”, para probar la practicabilidad del proyecto de reestructuración en los pasos posteriores. Es decir, es necesario mostrar los “números” para convencer a los acreedores que la empresa paga y cotiza mejor estirando los plazos, que ahogándose y cayendo en default. Sin el Cash Flow con diferentes simulaciones, en distintos escenarios, este objetivo se vuelve inalcanzable. No se puede obviar que la confiabilidad debe tener sólidos fundamentos técnicos, y no pura promesa poética.
Otras cuidados importantes a observar dentro de esta etapa inicial, son el análisis de precio de los activos (libres) y la distribución de pasivos (financieros). También se deben establecer las prioridades en cuanto a las obligaciones segmentando, analizar los imponderables y las posibles salidas, si se quiere generar un impacto en el acuerdo.
El paso número dos es muy importante, pues consiste en establecer la estrategia que se utilizará para lograr le reestructuración, en función de los datos obtenidos en la etapa anterior. El resultado de lo analizado anteriormente, revelará la información vital a la hora de elegir el camino a seguir.
Para que esta etapa sea exitosa, es necesario agregar elementos que puedan sumar tranquilidad. La nitidez de los actos, las garantías, la convicción del equipo operativo, las características del personal involucrado y la discreción, son aspectos que no se pueden descuidar.
La clave consiste en que el “team leader” de la negociación sea alguien transparente, que esté impartiendo credibilidad entre las partes y evitando cualquier posible percepción de trato discrecional. Con respecto a las garantías, hay que tener en cuenta que no se pueden extender avales fuera de consenso a los ya otorgados en forma pre-existentes.
Tener convicción firme sobre la estrategia en el proceso es básico y vital, pues la reestructuración financiera conlleva una enorme y perseverante sucesión de negociaciones y acuerdos.
La reestructuración financiera requiere de recursos humanos renovados (caras nuevas y con respeto del mercado). Los que gestionaron las finanzas antes, generalmente estarán fatigados y cargados de subjetividad aún siendo buenos ejecutivos. La discreción es indispensable en estos procesos, ya que la información tiene valor y todos quieren obtenerla para mejorar su posición frente al resto.
Otro movimiento importante para desarrollar una estrategia efectiva, es generar caja como objetivo primordial, privilegiando la creación de recursos a través de un férreo control de gastos e inversiones. Solo se realizarán las erogaciones que sean exclusivamente imprescindibles o multipliquen su retorno. La caja “vale todo”. Es decir, la idea es transmitir la obsesión y estimular las acciones hacia todo lo que genere dinero líquido disponible.
La creación de valor es un examen que no se puede reprobar en una estrategia de este tipo, porque aporta los instrumentos prácticos que impulsan al acreedor a apoyar el esfuerzo de la reestructuración de la deuda. El prestamista necesitará saber si se pueden generar rendimientos suficientes para hacer crecer el patrimonio y proteger mejor sus acreencias.
Con el paso 1 y 2 resueltos, ya una empresa esta en condiciones de evaluar la viabilidad de las operaciones frente a los acreedores de la empresa. En un tercer paso, se necesita establecer la “Valuación” de la compañía, para transmitir la convicción a los acreedores de los beneficios futuros proyectados de la reestructuración (como antes fue explicado en el paso 1).
La Valuación surge a la postre de un profundo diagnostico de la compañía en marcha y otros importantes aspectos de análisis, como por ejemplo el valor de liquidación. Comparando el resultado de una eventual liquidación luego de un eventual default, contra la opción del valor de mercado que los flujos futuros pueden generar, estaremos cerca de la decisión de todos los actores. El número del flujo de fondos descontado es una pieza vital de este proceso. En esta instancia es importante tener en cuenta que ofrecer elementos demostrativos de la ingeniería financiera, requiere ser muy preciso y profesional, tanto para los directivos de la empresa en cuestión, como para sus acreedores.
El cuarto paso de la reestructuración es aquel en que se emprende la búsqueda de las estructuras de capital más adecuadas. En esta etapa puede surgir la presentación de propuestas alternativas para identificar fondos de inversión que inyecten capital para el despegue, si es que esto fuera preciso. Las negociaciones con el consejo de acreedores y el inevitable lapso de espera que suele acompañar a este proceso requieren negociadores templados y con dominio propio.
Más allá del largo camino que conlleva una reestructuración financiera, no se puede ignorar que los resultados que aporten, deciden la suerte de los accionistas y los acreedores involucrados.
El lance inicial será entonces establecer un “Cash Flow”, para probar la practicabilidad del proyecto de reestructuración en los pasos posteriores. Es decir, es necesario mostrar los “números” para convencer a los acreedores que la empresa paga y cotiza mejor estirando los plazos, que ahogándose y cayendo en default. Sin el Cash Flow con diferentes simulaciones, en distintos escenarios, este objetivo se vuelve inalcanzable. No se puede obviar que la confiabilidad debe tener sólidos fundamentos técnicos, y no pura promesa poética.
Otras cuidados importantes a observar dentro de esta etapa inicial, son el análisis de precio de los activos (libres) y la distribución de pasivos (financieros). También se deben establecer las prioridades en cuanto a las obligaciones segmentando, analizar los imponderables y las posibles salidas, si se quiere generar un impacto en el acuerdo.
El paso número dos es muy importante, pues consiste en establecer la estrategia que se utilizará para lograr le reestructuración, en función de los datos obtenidos en la etapa anterior. El resultado de lo analizado anteriormente, revelará la información vital a la hora de elegir el camino a seguir.
Para que esta etapa sea exitosa, es necesario agregar elementos que puedan sumar tranquilidad. La nitidez de los actos, las garantías, la convicción del equipo operativo, las características del personal involucrado y la discreción, son aspectos que no se pueden descuidar.
La clave consiste en que el “team leader” de la negociación sea alguien transparente, que esté impartiendo credibilidad entre las partes y evitando cualquier posible percepción de trato discrecional. Con respecto a las garantías, hay que tener en cuenta que no se pueden extender avales fuera de consenso a los ya otorgados en forma pre-existentes.
Tener convicción firme sobre la estrategia en el proceso es básico y vital, pues la reestructuración financiera conlleva una enorme y perseverante sucesión de negociaciones y acuerdos.
La reestructuración financiera requiere de recursos humanos renovados (caras nuevas y con respeto del mercado). Los que gestionaron las finanzas antes, generalmente estarán fatigados y cargados de subjetividad aún siendo buenos ejecutivos. La discreción es indispensable en estos procesos, ya que la información tiene valor y todos quieren obtenerla para mejorar su posición frente al resto.
Otro movimiento importante para desarrollar una estrategia efectiva, es generar caja como objetivo primordial, privilegiando la creación de recursos a través de un férreo control de gastos e inversiones. Solo se realizarán las erogaciones que sean exclusivamente imprescindibles o multipliquen su retorno. La caja “vale todo”. Es decir, la idea es transmitir la obsesión y estimular las acciones hacia todo lo que genere dinero líquido disponible.
La creación de valor es un examen que no se puede reprobar en una estrategia de este tipo, porque aporta los instrumentos prácticos que impulsan al acreedor a apoyar el esfuerzo de la reestructuración de la deuda. El prestamista necesitará saber si se pueden generar rendimientos suficientes para hacer crecer el patrimonio y proteger mejor sus acreencias.
Con el paso 1 y 2 resueltos, ya una empresa esta en condiciones de evaluar la viabilidad de las operaciones frente a los acreedores de la empresa. En un tercer paso, se necesita establecer la “Valuación” de la compañía, para transmitir la convicción a los acreedores de los beneficios futuros proyectados de la reestructuración (como antes fue explicado en el paso 1).
La Valuación surge a la postre de un profundo diagnostico de la compañía en marcha y otros importantes aspectos de análisis, como por ejemplo el valor de liquidación. Comparando el resultado de una eventual liquidación luego de un eventual default, contra la opción del valor de mercado que los flujos futuros pueden generar, estaremos cerca de la decisión de todos los actores. El número del flujo de fondos descontado es una pieza vital de este proceso. En esta instancia es importante tener en cuenta que ofrecer elementos demostrativos de la ingeniería financiera, requiere ser muy preciso y profesional, tanto para los directivos de la empresa en cuestión, como para sus acreedores.
El cuarto paso de la reestructuración es aquel en que se emprende la búsqueda de las estructuras de capital más adecuadas. En esta etapa puede surgir la presentación de propuestas alternativas para identificar fondos de inversión que inyecten capital para el despegue, si es que esto fuera preciso. Las negociaciones con el consejo de acreedores y el inevitable lapso de espera que suele acompañar a este proceso requieren negociadores templados y con dominio propio.
Más allá del largo camino que conlleva una reestructuración financiera, no se puede ignorar que los resultados que aporten, deciden la suerte de los accionistas y los acreedores involucrados.
sábado, 17 de enero de 2004
Diccionario de reingeniería financiera
AUTOLIQUIDABLE: Cheques, pagarés o facturas de terceros, otorgados en garantía, endosados o con cesión ante escribano, donde el acreedor puede cobrarse directamente del firmante, sin pasar por el deudor que se los entregó.
CONSTITUENTS: Son todas las partes involucradas o con intereses respecto de una empresa (accionistas, acreedores, empleados, proveedores, clientes, franquiciantes).
COVENANT: Compromiso que asume en forma expresa el acreedor en el acuerdo de reorganización empresaria.
DEFAULT: Incumplimiento
DISTRESS: Aprieto de Liquidez
DEPP POCKET: Socio rico
EQUITY: Capital.
EXCHANGE OFFER: Oferta de canje de Obligaciones Negociables.
FREE CASH FLOW: Flujo de fondos libres generados por la operación, sin tener en cuenta la deuda, después de impuestos.
FRANCHISE VALUE: Valor actual de los proyectos que generaran una rentabilidad superior al costo de los recursos.
FREE RIDERS: Acreedores que se benefician con los esfuerzos de otros colegas, sin aportar fondos ni comprometerse. En las reestructuraciones financieras no firman el acuerdo y luego actúan como Hold Outs (ver).
HOLD OUT: Acreedor conflictivo de la propuesta de reestructuración.
LONG TERM DEBT: Deudas a más de 12 meses.
MANAGEMENT BUY OUT: Compran los gerentes y se hacen cargo de la deuda o toman créditos para pagar la adquisición de la empresa.
NEGATIVE PLEDGE: Compromiso del deudor de no realizar ciertos actos sin consentimiento expreso de los acreedores.
OUT OF COURT RESTRUTURING: Reorganización sin concurso.
PAY - IN – KIND: instrumento financiero que pagan los intereses con nuevos instrumentos financieros del mismo tipo, en lugar de pagar en efectivo. (Más bonos)
PREPACKAGE: Acuerdo con los acreedores que presentan para homologación judicial.
ROUND LOT: Lote completo para la negociación.
SPLIT: Dividir una obligación en varias, en cantidad sin aumentar el monto
TAND STILL: Período de espera.
TANGIBLE VALUE: valor de la empresa prescindiendo de sus oportunidades de crecimiento.
TURN AROUND: Dar vuelta una compañía con problemas económico financieros y mejorar su performance
VALUE DRIVERS: Parámetros claves que afectan al valor de la empresa.
VOLTURE FUND: Fondos Buitres compuestos por “profesionales” en reestructuración que intentan un “turn a round” (dar vuelta la situación) para luego vender la empresa y hacer una diferencia con un “exit plan “(plan para venderla luego).
WORKING CAPITAL REQUERIMENTS: Necesidades operativas de fondos.
CONSTITUENTS: Son todas las partes involucradas o con intereses respecto de una empresa (accionistas, acreedores, empleados, proveedores, clientes, franquiciantes).
COVENANT: Compromiso que asume en forma expresa el acreedor en el acuerdo de reorganización empresaria.
DEFAULT: Incumplimiento
DISTRESS: Aprieto de Liquidez
DEPP POCKET: Socio rico
EQUITY: Capital.
EXCHANGE OFFER: Oferta de canje de Obligaciones Negociables.
FREE CASH FLOW: Flujo de fondos libres generados por la operación, sin tener en cuenta la deuda, después de impuestos.
FRANCHISE VALUE: Valor actual de los proyectos que generaran una rentabilidad superior al costo de los recursos.
FREE RIDERS: Acreedores que se benefician con los esfuerzos de otros colegas, sin aportar fondos ni comprometerse. En las reestructuraciones financieras no firman el acuerdo y luego actúan como Hold Outs (ver).
HOLD OUT: Acreedor conflictivo de la propuesta de reestructuración.
LONG TERM DEBT: Deudas a más de 12 meses.
MANAGEMENT BUY OUT: Compran los gerentes y se hacen cargo de la deuda o toman créditos para pagar la adquisición de la empresa.
NEGATIVE PLEDGE: Compromiso del deudor de no realizar ciertos actos sin consentimiento expreso de los acreedores.
OUT OF COURT RESTRUTURING: Reorganización sin concurso.
PAY - IN – KIND: instrumento financiero que pagan los intereses con nuevos instrumentos financieros del mismo tipo, en lugar de pagar en efectivo. (Más bonos)
PREPACKAGE: Acuerdo con los acreedores que presentan para homologación judicial.
ROUND LOT: Lote completo para la negociación.
SPLIT: Dividir una obligación en varias, en cantidad sin aumentar el monto
TAND STILL: Período de espera.
TANGIBLE VALUE: valor de la empresa prescindiendo de sus oportunidades de crecimiento.
TURN AROUND: Dar vuelta una compañía con problemas económico financieros y mejorar su performance
VALUE DRIVERS: Parámetros claves que afectan al valor de la empresa.
VOLTURE FUND: Fondos Buitres compuestos por “profesionales” en reestructuración que intentan un “turn a round” (dar vuelta la situación) para luego vender la empresa y hacer una diferencia con un “exit plan “(plan para venderla luego).
WORKING CAPITAL REQUERIMENTS: Necesidades operativas de fondos.
viernes, 16 de enero de 2004
Monterrey: Basta del Consenso de Washington
La Gaceta de Tucumán 16/01/2004
Los presidentes latinoamericanos en la Cumbre de Monterrey, instalaron por primera vez y oficialmente la revisión de los felices noventa (1). Pero ningún presidente latinoamericano, fuera de Chávez y Castro, se había atrevido tan abiertamente a criticar las cuestiones emergentes del Consenso de Washington como el Presidente Kirchner. La década del noventa fue un período de crecimiento económico contradictorio para América Latina, porque en la esfera social las consecuencias fueron lamentables, registrándose o acumulándose retrocesos de magnitud.La acumulación de conflictos, generó fuertes impactos que comenzaron a producirse desde 2001 hasta la fecha. En estos tres años la situación de la región ha sido manifiestamente adversa, el crecimiento de América Latina alcanzó solo el uno por ciento, el más bajo del mundo, incluyendo el área de África más pobre. Naturalmente, los índices de regresión social han sido excesivamente acentuados. El fracaso de la política económica en Argentina comenzó a manifestarse desde el segundo semestre de 1998, un trimestre antes de la crisis de Rusia. La estructura se fue desmadrando aceleradamente hasta llegar al colapso de fin de 2001. Sin lugar a dudas ha sido la catástrofe más clara de toda Latinoamérica y el Presidente Kirchner se ocupó de remarcarlo en Monterrey, pero también alentó a los congresistas a que esa situación vivida no les condicione la percepción sobre la Argentina en el futuro.El FMI durante las últimas semanas presionó a la Argentina para que fuese más "amigable" con los bonistas en default. La respuesta de Kirchner al planteo del organismo, fue rehusar cualquier alteración a la oferta lanzada en Dubai(quita del setenta y cinco por ciento), considerando que no sería serio hacer una nueva propuesta, sabiendo que las restricciones vigentes no le permitirán cumplir con lo pactado. El Presidente apuntó de lleno a los fondos buitres que, compraron bonos con tasas de interés exuberantes, que contenían implícitamente una tasa de riesgo fijada por las más importantes calificadoras del mundo. Ante la insistencia de flexibilizar el diálogo el Presidente propuso acceder a todas las entrevistas necesarias con los acreedores que se encuentren dentro de los lineamientos que ha determinado la Argentina. El Presidente Kirchner expresó claramente que muchos de los tenedores de bonos argentinos son fondos que especularon contra el país (compraron con cotizaciones al 30% de su valor), pensando en demandar a Argentina en un juicio para obtener niveles de rentabilidad que no se conseguirían con ningún negocio en el mundo (la estrategia presume ganar el juicio y cobrar los bonos al 100% de su valor o conciliar en 60% y como mínimo duplicar la inversión). Estos fueron los puntos de vista medulares expresados en la reunión Cumbre de las Américas. Los corrillos dejaron percibir que hace mucho tiempo que no se escuchaba una voz tan contundente y enérgica de un Presidente de Argentina, que ahora espera el apoyo de la administración Bush a su planteo. Nadie ignora que los funcionarios del gabinete del Presidente Bush, creen que los organismos multilaterales de crédito no deben salir en auxilio de países cuyos gobiernos tomaron préstamos onerosos, cuando los acreedores privados asumen riesgos en forma voluntaria, asesorados por los bancos de inversión. Podemos recordar la célebre frase del ex Secretario O´Neill, cuando espetó que los carpinteros y plomeros de su país no iban a financiar los errores cometidos por inversores y gobiernos corruptos. Con respecto a la posibilidad insinuada por Horst Köhler, que una flexibilización ayudaría a mejorar la llegada de inversiones extranjeras al país, la respuesta del presidente fue mantenerse firme en la quita del setenta y cinco por ciento y ligar cualquier acuerdo futuro a las condiciones de crecimiento y evolución de la Argentina. El Presidente cree que no es serio realizar una propuesta mejorada que haga pensar a los bonistas que la Argentina se guardó algo para negociar en forma deshonesta.
El Presidente Kirchner y Köhler conversaron mucho en Monterrey y todo lo que pudiera ser motivo de duda quedó ampliamente aclarado, lo cual no significa que las presiones cedan. No obstante en otra liga, el Ministro Lavagna, el canciller Bielsa, el encargado del Fondo para el Hemisferio Occidental, Anoop Singh, y el vocero del organismo Thomas Dawson discutieron el significado de la palabra “friendly” que sugirieron los funcionarios del FMI, para tratar con los tenedores de bonos argentinos. Claramente el Presidente Kirchner y sus ministros saben que ser “friendly” (amigables) no aplica a la comunicación y las relaciones públicas en este caso, ya que hubo cinco rondas de ensayos que no conformaron a los acreedores. El presidente se empeñó en que los acreedores entiendan que deben aceptar la realidad de un país que, tomó un volumen de deuda cuantioso y debe hacer una quita para poder cumplir parcialmente con compromisos que claramente son inabordables. La cita de Monterrey sirvió también para confirmar que en febrero visitará la Argentina una nueva misión técnica del FMI para avanzar con otra revisión trimestral de las metas acordadas. Kirchner le reclamó a Köhler que se comprometa a que la próxima revisión de metas se cumpla en tiempo y forma, insinuando su molestia por las demoras en la aprobación de la primera revisión. También consiguió que el Director del FMI brindara aclaraciones sobre cuales fueron los motivos de la postergación. Estas dos últimas noticias no son poca cosa. Kirchner ocupó el primer lugar del grupo argentino sin dejar lugar a dudas quien es el jefe, impresionó transformadoramente con su percepción de cómo fueron las cosas y de que manera se arreglan. Esto tampoco tiene desperdicio, cuando recordamos el protagonismo de los ex ministros de economía argentinos. Con muy buen soporte Kirchner hizo gala de manejar cifras como índices de crecimiento, inversión y consumo de Argentina e incluso dio cifras de encuestas de opinión que fortalecen el rumbo de su gobierno en términos de expectativas de la sociedad frente a la política económica nacional. Sus exposiciones tendieron a demostrar que las teorías del rebote técnico como explicación de las mejoras del PBI no eran acertadas y en cambio estaban fogoneadas por los sectores de poder en retroceso en la Argentina. En forma consistente con sus argumentos, insistió con su teoría de la responsabilidad compartida en la crisis de 2001 entre las autoridades argentinas y las del FMI. Se puede afirmar que las conversaciones en Monterrey transcurrieron siempre de manera amable, aunque con discrepancias frente a las diferentes visiones de cómo encarar los pasos siguientes con los bonistas. Kirchner tuvo que escuchar del propio Presidente Bush el reclamo para que sintonice y fortalezca una frecuencia de discusión con los acreedores privados para que tengan la percepción que sus reclamos y posiciones son escuchadas. La cuestión entre el gobierno y los tenedores de bonos argentinos en default fue sin duda uno de los puntos más importantes de la reunión entre Bush y Kirchner. Bush dejó bien en claro que su administración no intervendrá en forma directa en la discusión entre el deudor y sus acreedores.
En conclusión, Kirchner quedó posicionado en Monterrey, como un Presidente que no es Chávez ni tampoco Lula. Su firmeza en las convicciones acerca de la política económica aplicada lo distancia de la docilidad de Lula con los organismos multilaterales de crédito, y su racionalidad lo aleja convenientemente de las posiciones extremas de Chávez. La sinceridad de sus planteos sin eufemismos y el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI, le otorgan credibilidad y también confirman la adhesión del presidente Bush. Existen coincidencias tácitas entre ambos presidentes acerca de las responsabilidades compartidas. Esta visión lo enfrenta a Bush con Wall Steet, que le replicó hace un mes atrás, que le pida dinero a la Argentina para su campaña. Frente a las elecciones en Estados Unidos, está claro que existe la necesidad de arribar a un conveniente acuerdo, el mejor posible que pueda encarrilar a todas las partes a recobrar la normalización de las relaciones financieras internacionales.
(1)Título del libro de Joseph E. Stiglitz, editorial Taurus, Noviembre de 2003
Los presidentes latinoamericanos en la Cumbre de Monterrey, instalaron por primera vez y oficialmente la revisión de los felices noventa (1). Pero ningún presidente latinoamericano, fuera de Chávez y Castro, se había atrevido tan abiertamente a criticar las cuestiones emergentes del Consenso de Washington como el Presidente Kirchner. La década del noventa fue un período de crecimiento económico contradictorio para América Latina, porque en la esfera social las consecuencias fueron lamentables, registrándose o acumulándose retrocesos de magnitud.La acumulación de conflictos, generó fuertes impactos que comenzaron a producirse desde 2001 hasta la fecha. En estos tres años la situación de la región ha sido manifiestamente adversa, el crecimiento de América Latina alcanzó solo el uno por ciento, el más bajo del mundo, incluyendo el área de África más pobre. Naturalmente, los índices de regresión social han sido excesivamente acentuados. El fracaso de la política económica en Argentina comenzó a manifestarse desde el segundo semestre de 1998, un trimestre antes de la crisis de Rusia. La estructura se fue desmadrando aceleradamente hasta llegar al colapso de fin de 2001. Sin lugar a dudas ha sido la catástrofe más clara de toda Latinoamérica y el Presidente Kirchner se ocupó de remarcarlo en Monterrey, pero también alentó a los congresistas a que esa situación vivida no les condicione la percepción sobre la Argentina en el futuro.El FMI durante las últimas semanas presionó a la Argentina para que fuese más "amigable" con los bonistas en default. La respuesta de Kirchner al planteo del organismo, fue rehusar cualquier alteración a la oferta lanzada en Dubai(quita del setenta y cinco por ciento), considerando que no sería serio hacer una nueva propuesta, sabiendo que las restricciones vigentes no le permitirán cumplir con lo pactado. El Presidente apuntó de lleno a los fondos buitres que, compraron bonos con tasas de interés exuberantes, que contenían implícitamente una tasa de riesgo fijada por las más importantes calificadoras del mundo. Ante la insistencia de flexibilizar el diálogo el Presidente propuso acceder a todas las entrevistas necesarias con los acreedores que se encuentren dentro de los lineamientos que ha determinado la Argentina. El Presidente Kirchner expresó claramente que muchos de los tenedores de bonos argentinos son fondos que especularon contra el país (compraron con cotizaciones al 30% de su valor), pensando en demandar a Argentina en un juicio para obtener niveles de rentabilidad que no se conseguirían con ningún negocio en el mundo (la estrategia presume ganar el juicio y cobrar los bonos al 100% de su valor o conciliar en 60% y como mínimo duplicar la inversión). Estos fueron los puntos de vista medulares expresados en la reunión Cumbre de las Américas. Los corrillos dejaron percibir que hace mucho tiempo que no se escuchaba una voz tan contundente y enérgica de un Presidente de Argentina, que ahora espera el apoyo de la administración Bush a su planteo. Nadie ignora que los funcionarios del gabinete del Presidente Bush, creen que los organismos multilaterales de crédito no deben salir en auxilio de países cuyos gobiernos tomaron préstamos onerosos, cuando los acreedores privados asumen riesgos en forma voluntaria, asesorados por los bancos de inversión. Podemos recordar la célebre frase del ex Secretario O´Neill, cuando espetó que los carpinteros y plomeros de su país no iban a financiar los errores cometidos por inversores y gobiernos corruptos. Con respecto a la posibilidad insinuada por Horst Köhler, que una flexibilización ayudaría a mejorar la llegada de inversiones extranjeras al país, la respuesta del presidente fue mantenerse firme en la quita del setenta y cinco por ciento y ligar cualquier acuerdo futuro a las condiciones de crecimiento y evolución de la Argentina. El Presidente cree que no es serio realizar una propuesta mejorada que haga pensar a los bonistas que la Argentina se guardó algo para negociar en forma deshonesta.
El Presidente Kirchner y Köhler conversaron mucho en Monterrey y todo lo que pudiera ser motivo de duda quedó ampliamente aclarado, lo cual no significa que las presiones cedan. No obstante en otra liga, el Ministro Lavagna, el canciller Bielsa, el encargado del Fondo para el Hemisferio Occidental, Anoop Singh, y el vocero del organismo Thomas Dawson discutieron el significado de la palabra “friendly” que sugirieron los funcionarios del FMI, para tratar con los tenedores de bonos argentinos. Claramente el Presidente Kirchner y sus ministros saben que ser “friendly” (amigables) no aplica a la comunicación y las relaciones públicas en este caso, ya que hubo cinco rondas de ensayos que no conformaron a los acreedores. El presidente se empeñó en que los acreedores entiendan que deben aceptar la realidad de un país que, tomó un volumen de deuda cuantioso y debe hacer una quita para poder cumplir parcialmente con compromisos que claramente son inabordables. La cita de Monterrey sirvió también para confirmar que en febrero visitará la Argentina una nueva misión técnica del FMI para avanzar con otra revisión trimestral de las metas acordadas. Kirchner le reclamó a Köhler que se comprometa a que la próxima revisión de metas se cumpla en tiempo y forma, insinuando su molestia por las demoras en la aprobación de la primera revisión. También consiguió que el Director del FMI brindara aclaraciones sobre cuales fueron los motivos de la postergación. Estas dos últimas noticias no son poca cosa. Kirchner ocupó el primer lugar del grupo argentino sin dejar lugar a dudas quien es el jefe, impresionó transformadoramente con su percepción de cómo fueron las cosas y de que manera se arreglan. Esto tampoco tiene desperdicio, cuando recordamos el protagonismo de los ex ministros de economía argentinos. Con muy buen soporte Kirchner hizo gala de manejar cifras como índices de crecimiento, inversión y consumo de Argentina e incluso dio cifras de encuestas de opinión que fortalecen el rumbo de su gobierno en términos de expectativas de la sociedad frente a la política económica nacional. Sus exposiciones tendieron a demostrar que las teorías del rebote técnico como explicación de las mejoras del PBI no eran acertadas y en cambio estaban fogoneadas por los sectores de poder en retroceso en la Argentina. En forma consistente con sus argumentos, insistió con su teoría de la responsabilidad compartida en la crisis de 2001 entre las autoridades argentinas y las del FMI. Se puede afirmar que las conversaciones en Monterrey transcurrieron siempre de manera amable, aunque con discrepancias frente a las diferentes visiones de cómo encarar los pasos siguientes con los bonistas. Kirchner tuvo que escuchar del propio Presidente Bush el reclamo para que sintonice y fortalezca una frecuencia de discusión con los acreedores privados para que tengan la percepción que sus reclamos y posiciones son escuchadas. La cuestión entre el gobierno y los tenedores de bonos argentinos en default fue sin duda uno de los puntos más importantes de la reunión entre Bush y Kirchner. Bush dejó bien en claro que su administración no intervendrá en forma directa en la discusión entre el deudor y sus acreedores.
En conclusión, Kirchner quedó posicionado en Monterrey, como un Presidente que no es Chávez ni tampoco Lula. Su firmeza en las convicciones acerca de la política económica aplicada lo distancia de la docilidad de Lula con los organismos multilaterales de crédito, y su racionalidad lo aleja convenientemente de las posiciones extremas de Chávez. La sinceridad de sus planteos sin eufemismos y el cumplimiento de las metas acordadas con el FMI, le otorgan credibilidad y también confirman la adhesión del presidente Bush. Existen coincidencias tácitas entre ambos presidentes acerca de las responsabilidades compartidas. Esta visión lo enfrenta a Bush con Wall Steet, que le replicó hace un mes atrás, que le pida dinero a la Argentina para su campaña. Frente a las elecciones en Estados Unidos, está claro que existe la necesidad de arribar a un conveniente acuerdo, el mejor posible que pueda encarrilar a todas las partes a recobrar la normalización de las relaciones financieras internacionales.
(1)Título del libro de Joseph E. Stiglitz, editorial Taurus, Noviembre de 2003
miércoles, 7 de enero de 2004
Ambito, Reproches y más reproches
Por*
Para: ámbito del comercio exterior
Antes del acuerdo con el FMI, se trataba de reprochar la falta de un plan sustentable. En forma posterior se intentó alimentar el descrédito de quienes hoy acarrean el legado de la deuda. En un principio se había hablado de falta de timing e inconsistencias, hace solo unos días se dijo que se trasmite a la sociedad una especie de disneylandia de la economía. La verdad es que quienes discrepan con el actual enfoque de gobierno no han dejado ni un instante de escarnecer al equipo económico. Con esta colección de reprobaciones, la hegemonía del PJ y la falta de oposición no generan ningún tipo de merma para sus rivales. En esa dirección perfiló el comportamiento del FMI, dilatando la aprobación de las metas previamente acordadas y sobre cumplidas por parte de la Argentina.
El efecto de esta actitud, es que lejos de mejorarse las condiciones, se contribuye a la desaceleración de la tasa de crecimiento. (Trimestre record: tercero de 2003 con 9,8% respecto a igual período del año pasado).
Esta práctica de “fuego continuo” explica también el retraso relativo de la oferta de crédito bancario pese a los actuales niveles de liquidez y su contraparte, la demanda de las empresas que exhiben excesiva cautela con tasas de interés relativamente más bajas.
Con el gobierno “K”, esta estrategia no solo es torpe porque ignora el peso de la política interpretando la expresión popular, sino que es inservible porque extiende en el tiempo un acuerdo imprescindible y expeditivo por la deuda privada. Lamentablemente esa cantinela de introducirle recelo a los mercados, es ampliamente conocida y por lo tanto sus efectos no han sido ni siquiera transitorios. Esto es importante destacar, porque “en la semana” es el momento en que se tiene que conseguir el hipotético resultado de tensar la cuerda. Ni el dólar subió, ni los depósitos salieron de los bancos, ni los precios se dispararon. El hecho que las autoridades nacionales llevan casi ocho meses, (el ministro de economía alrededor del doble) lleva a razonar que ya se ha transitado una gran parte del período de prueba en cuanto a reacciones políticas.
El FMI también suele expresar las presiones de los acreedores, que si bien van juntas en la línea filosófica, no han coincidido en la modalidad de cobranza. Los acreedores privados están convencidos de que quedaron afuera en la asignación de prioridades del organismo. A la sazón, podríamos ver que se ha intentado descomprimir el reproche de los acreedores privados por el comportamiento que tuvo el FMI.
La aprobación de las metas, despeja dudas a los acreedores privados y dinamiza la consolidación insipiente del sistema financiero. La confianza es necesaria para afianzar los negocios post coyuntura y, si no se deja atrás la incertidumbre reavivada, las grandes decisiones de inversión de mediano y largo plazo, pueden verse reducidas. Bajo el sistema de estrecharle el cerco a la Argentina se afecta la inversión, los activos no se aprecian, y la prima de riesgo no cede. La combinación que resulta de introducir incertidumbre, en el marco de una política monetaria expansiva, con bajos niveles de tasas, nadie puede conocerla científicamente mejor que el FMI. Suscitar vacilaciones es ejercer influencia sobre las expectativas y eso si afecta el crecimiento de mediano y largo plazo. El FMI lo deberá evaluar éticamente a la hora de estimular su instalación.
Anhelo que en esta instancia donde los indicadores económicos se encuentran en generosa recuperación y las perspectivas de corto plazo son tan buenas, una torpeza estratégica de los negociadores no aborte el sueño de la tan ansiada restauración de las instituciones y de la economía Argentina.
*Pablo Tigani Presidente de www.hacer.com.ar
Para: ámbito del comercio exterior
Antes del acuerdo con el FMI, se trataba de reprochar la falta de un plan sustentable. En forma posterior se intentó alimentar el descrédito de quienes hoy acarrean el legado de la deuda. En un principio se había hablado de falta de timing e inconsistencias, hace solo unos días se dijo que se trasmite a la sociedad una especie de disneylandia de la economía. La verdad es que quienes discrepan con el actual enfoque de gobierno no han dejado ni un instante de escarnecer al equipo económico. Con esta colección de reprobaciones, la hegemonía del PJ y la falta de oposición no generan ningún tipo de merma para sus rivales. En esa dirección perfiló el comportamiento del FMI, dilatando la aprobación de las metas previamente acordadas y sobre cumplidas por parte de la Argentina.
El efecto de esta actitud, es que lejos de mejorarse las condiciones, se contribuye a la desaceleración de la tasa de crecimiento. (Trimestre record: tercero de 2003 con 9,8% respecto a igual período del año pasado).
Esta práctica de “fuego continuo” explica también el retraso relativo de la oferta de crédito bancario pese a los actuales niveles de liquidez y su contraparte, la demanda de las empresas que exhiben excesiva cautela con tasas de interés relativamente más bajas.
Con el gobierno “K”, esta estrategia no solo es torpe porque ignora el peso de la política interpretando la expresión popular, sino que es inservible porque extiende en el tiempo un acuerdo imprescindible y expeditivo por la deuda privada. Lamentablemente esa cantinela de introducirle recelo a los mercados, es ampliamente conocida y por lo tanto sus efectos no han sido ni siquiera transitorios. Esto es importante destacar, porque “en la semana” es el momento en que se tiene que conseguir el hipotético resultado de tensar la cuerda. Ni el dólar subió, ni los depósitos salieron de los bancos, ni los precios se dispararon. El hecho que las autoridades nacionales llevan casi ocho meses, (el ministro de economía alrededor del doble) lleva a razonar que ya se ha transitado una gran parte del período de prueba en cuanto a reacciones políticas.
El FMI también suele expresar las presiones de los acreedores, que si bien van juntas en la línea filosófica, no han coincidido en la modalidad de cobranza. Los acreedores privados están convencidos de que quedaron afuera en la asignación de prioridades del organismo. A la sazón, podríamos ver que se ha intentado descomprimir el reproche de los acreedores privados por el comportamiento que tuvo el FMI.
La aprobación de las metas, despeja dudas a los acreedores privados y dinamiza la consolidación insipiente del sistema financiero. La confianza es necesaria para afianzar los negocios post coyuntura y, si no se deja atrás la incertidumbre reavivada, las grandes decisiones de inversión de mediano y largo plazo, pueden verse reducidas. Bajo el sistema de estrecharle el cerco a la Argentina se afecta la inversión, los activos no se aprecian, y la prima de riesgo no cede. La combinación que resulta de introducir incertidumbre, en el marco de una política monetaria expansiva, con bajos niveles de tasas, nadie puede conocerla científicamente mejor que el FMI. Suscitar vacilaciones es ejercer influencia sobre las expectativas y eso si afecta el crecimiento de mediano y largo plazo. El FMI lo deberá evaluar éticamente a la hora de estimular su instalación.
Anhelo que en esta instancia donde los indicadores económicos se encuentran en generosa recuperación y las perspectivas de corto plazo son tan buenas, una torpeza estratégica de los negociadores no aborte el sueño de la tan ansiada restauración de las instituciones y de la economía Argentina.
*Pablo Tigani Presidente de www.hacer.com.ar
lunes, 22 de diciembre de 2003
Como exportar a U.S.A. después de la Ley de Bioterrorismo 22/12/2003
En el pasado 12 de Diciembre se puso en marcha la “Ley de Bioterrorismo”, exigiendo a todos los exportadores de productos alimenticios a cumplir con sus estrictas pautas de seguridad, como por ejemplo el registro obligatorio vía internet en la oficina departamental de “Food and Drug Administration”(FDA). Esta norma de EE.UU. tiene un peso importante para los negocios de Argentina, pues suma una nueva dificultad a la hora de exportar agro alimentos (sin duda la producción más representativa del país) al super poderoso mercado norteamericano, que posee una economía de constante crecimiento anual.
La Ley de Bioterrorismo indica que para vender productos alimenticios y medicamentos a los EE.UU., ya sea para consumo humano o animal, es excluyente el estar registrado en la FDA.
Esto abarca a todas las áreas que forman parte de este negocio de los comestibles: productores, procesadores, envasadores, almacenadores, distribuidores, exportadores y transportadores.
Sin embargo, los problemas de las empresas nacionales a la hora de exportar a U.S.A. son anteriores a la ley de actual vigencia. Las múltiples cuestiones que existen para realizar una operación de venta al exterior también fueron adquiriendo complejidad a través del default de Argentina. La crisis de credibilidad que produjo este problema económico, se convirtió en un obstáculo difícil de sortear, filtrando el acceso exportador argentino.
Por esta razón, los negociadores se ven necesitados de tener el soporte de un equipo local en el nuevo mercado a conquistar, mas allá de su nivel profesional. Es vital que los ejecutivos y empresarios pymes argentinos que desean ingresar en el norte con sus productos, entiendan que hoy el acercamiento y las negociaciones de exportación en U.S.A., dependen en gran parte de la radicación de los gestores.
Para los productores de alimentos esto obligatorio. La nueva regla de seguridad obliga a las compañías extranjeras a tener un representante norteamericano como responsable para los propósitos de registro, el cual debe residir o mantener una oficina en los EEUU. De darse lo contrario el registro para vender de acuerdo a la ley de bioterrorismo se descarta.
El departamento FDA, toma al representante como un punto de conexión y comunicación entre el gobierno norteamericano y la empresa exportadora. Por eso le informa como si tratará directamente con la compañía. También el representante adquiere una gran responsabilidad, ya que debe hacer llegar todos los datos requeridos por el FDA y mantenerlo informado en todo lo que se precise.
Las características de los que pueden ser “agentes residentes” o representantes, son muy amplias. Abarca desde personas particulares que están radicadas en U.S.A., pasando por consultores y estudios de abogados, y llega hasta importadores, distribuidores y mayoristas.
El exportador debe asegurarse de elegir un representante que agote todos los canales posibles para generar oportunidades, que implican la aplicación de varias disciplinas comerciales.
Algunas claves de la exportación
Los agro alimentos que el FDA regula desde el 12 de diciembre son: Frutas y hortalizas, pescados y mariscos, productos lácteos, huevos, productos básicos agrícolas crudos para utilizar como alimentos o como componentes de ellos, alimentos enlatados (para animales incluidos los que se usan para las mascotas), e ingredientes alimenticios. También se cuentan en esta categoría a los suplementos dietarios y los ingredientes dietéticos, las leches maternizadas, las bebidas (incluidas las alcohólicas), el agua embotellada, animales vivos para el consumo(por ejemplo como cerdos), productos de panadería, golosinas y dulces.
Este departamento gubernamental estadounidense ve exento de las normas vigentes a las explotaciones agrícolas, los comercios de alimentos minoristas que venden directamente a consumidores, los restaurants (incluye cosas como comedores de centros laborales o escolares, bares y todo lo que se suele entender como parte de este rubro) y los barcos pesqueros que no procesan pescado a bordo.
Además de todas estas especificaciones técnicas, es necesario entender que las exportaciones requieren una combinación de habilidades para funcionar en forma satisfactoria. Desde el folleto hasta el despacho a plaza, una venta dependerá de la creación de una atmósfera profesional que pueda lograr mas fácilmente evitar todo lo que sea contra producente.
Un caso que lo demuestra fue el de un empresario argentino que envío muestras de su producto, envases de alimento, al representante estadounidense. Al ver que pasaba el tiempo y no tenia noticias del éxito de la operación, decidió llamar para saber que estaba sucediendo. A la pregunta de “¿donde están mis muestras?”, obtuvo la siguiente respuesta de su representante : - En tacho de basura, por que no cumplían con el tamaño que describieron antes del envío. La diferencia era solo de unos pocos centímetros.
Esto nos demuestra que para negociar con EE.UU. no se puede “bartolear” a la latina, sino entender que su política de consumo esta llena de exigencias obligatorias.
Cuando el exportador no registrado envía su producto a los EE.UU., es detenido el envío en el puerto hasta cumplir con los requisitos indispensables de la ley. Esto implica la posibilidad de la perdida del mismo ya que si el producto es perecedero se descompondrá en la espera. Esta ley también requiere “manejar un aviso previo al envío del producto, indicando el puerto de entrada a USA, así como el día y la hora de arribo al mismo”, generando de esta manera un rango máximo de 5 días y mínimo de 8 hs. previos al embarque, para contar con la posibilidad de avisar cambios e imprevistos sobre itinerarios y arribo de última hora. La reglamentación aclara que “Se aceptará el producto y cantidad indicado en la información a manejar”.
A pesar de haberse cumplido ya la fecha de vencimiento de registro, el FDA a dado una prorroga para ayudar al exportador a cumplir con la ley vigente. Aunque esto no significa que se halla extendido el tiempo de registración.
Por todas estas complejidades es de suma importancia consultar estudios de mercado y establecer estimaciones de potencial. También se deben definir métodos de pago, conociendo los límites mínimos de grandes mercados. El análisis de estas cosas es básico para tener éxito en la exportación. La estrecha relación de algunas las consultoras con las empresas americanas y fondos privados, han demostrado también ser elementos muy importantes a la hora de concretar negocios de este tipo.
La Ley de Bioterrorismo indica que para vender productos alimenticios y medicamentos a los EE.UU., ya sea para consumo humano o animal, es excluyente el estar registrado en la FDA.
Esto abarca a todas las áreas que forman parte de este negocio de los comestibles: productores, procesadores, envasadores, almacenadores, distribuidores, exportadores y transportadores.
Sin embargo, los problemas de las empresas nacionales a la hora de exportar a U.S.A. son anteriores a la ley de actual vigencia. Las múltiples cuestiones que existen para realizar una operación de venta al exterior también fueron adquiriendo complejidad a través del default de Argentina. La crisis de credibilidad que produjo este problema económico, se convirtió en un obstáculo difícil de sortear, filtrando el acceso exportador argentino.
Por esta razón, los negociadores se ven necesitados de tener el soporte de un equipo local en el nuevo mercado a conquistar, mas allá de su nivel profesional. Es vital que los ejecutivos y empresarios pymes argentinos que desean ingresar en el norte con sus productos, entiendan que hoy el acercamiento y las negociaciones de exportación en U.S.A., dependen en gran parte de la radicación de los gestores.
Para los productores de alimentos esto obligatorio. La nueva regla de seguridad obliga a las compañías extranjeras a tener un representante norteamericano como responsable para los propósitos de registro, el cual debe residir o mantener una oficina en los EEUU. De darse lo contrario el registro para vender de acuerdo a la ley de bioterrorismo se descarta.
El departamento FDA, toma al representante como un punto de conexión y comunicación entre el gobierno norteamericano y la empresa exportadora. Por eso le informa como si tratará directamente con la compañía. También el representante adquiere una gran responsabilidad, ya que debe hacer llegar todos los datos requeridos por el FDA y mantenerlo informado en todo lo que se precise.
Las características de los que pueden ser “agentes residentes” o representantes, son muy amplias. Abarca desde personas particulares que están radicadas en U.S.A., pasando por consultores y estudios de abogados, y llega hasta importadores, distribuidores y mayoristas.
El exportador debe asegurarse de elegir un representante que agote todos los canales posibles para generar oportunidades, que implican la aplicación de varias disciplinas comerciales.
Algunas claves de la exportación
Los agro alimentos que el FDA regula desde el 12 de diciembre son: Frutas y hortalizas, pescados y mariscos, productos lácteos, huevos, productos básicos agrícolas crudos para utilizar como alimentos o como componentes de ellos, alimentos enlatados (para animales incluidos los que se usan para las mascotas), e ingredientes alimenticios. También se cuentan en esta categoría a los suplementos dietarios y los ingredientes dietéticos, las leches maternizadas, las bebidas (incluidas las alcohólicas), el agua embotellada, animales vivos para el consumo(por ejemplo como cerdos), productos de panadería, golosinas y dulces.
Este departamento gubernamental estadounidense ve exento de las normas vigentes a las explotaciones agrícolas, los comercios de alimentos minoristas que venden directamente a consumidores, los restaurants (incluye cosas como comedores de centros laborales o escolares, bares y todo lo que se suele entender como parte de este rubro) y los barcos pesqueros que no procesan pescado a bordo.
Además de todas estas especificaciones técnicas, es necesario entender que las exportaciones requieren una combinación de habilidades para funcionar en forma satisfactoria. Desde el folleto hasta el despacho a plaza, una venta dependerá de la creación de una atmósfera profesional que pueda lograr mas fácilmente evitar todo lo que sea contra producente.
Un caso que lo demuestra fue el de un empresario argentino que envío muestras de su producto, envases de alimento, al representante estadounidense. Al ver que pasaba el tiempo y no tenia noticias del éxito de la operación, decidió llamar para saber que estaba sucediendo. A la pregunta de “¿donde están mis muestras?”, obtuvo la siguiente respuesta de su representante : - En tacho de basura, por que no cumplían con el tamaño que describieron antes del envío. La diferencia era solo de unos pocos centímetros.
Esto nos demuestra que para negociar con EE.UU. no se puede “bartolear” a la latina, sino entender que su política de consumo esta llena de exigencias obligatorias.
Cuando el exportador no registrado envía su producto a los EE.UU., es detenido el envío en el puerto hasta cumplir con los requisitos indispensables de la ley. Esto implica la posibilidad de la perdida del mismo ya que si el producto es perecedero se descompondrá en la espera. Esta ley también requiere “manejar un aviso previo al envío del producto, indicando el puerto de entrada a USA, así como el día y la hora de arribo al mismo”, generando de esta manera un rango máximo de 5 días y mínimo de 8 hs. previos al embarque, para contar con la posibilidad de avisar cambios e imprevistos sobre itinerarios y arribo de última hora. La reglamentación aclara que “Se aceptará el producto y cantidad indicado en la información a manejar”.
A pesar de haberse cumplido ya la fecha de vencimiento de registro, el FDA a dado una prorroga para ayudar al exportador a cumplir con la ley vigente. Aunque esto no significa que se halla extendido el tiempo de registración.
Por todas estas complejidades es de suma importancia consultar estudios de mercado y establecer estimaciones de potencial. También se deben definir métodos de pago, conociendo los límites mínimos de grandes mercados. El análisis de estas cosas es básico para tener éxito en la exportación. La estrecha relación de algunas las consultoras con las empresas americanas y fondos privados, han demostrado también ser elementos muy importantes a la hora de concretar negocios de este tipo.
miércoles, 17 de diciembre de 2003
Ambito, buen pronóstico para 2004
Para examinar las perspectivas de 2004, es importante comparar los pronósticos establecidos un año atrás, con el cierre provisorio de 2003. Desaciertos de pronóstico como los de este año, suelen interferir los niveles potenciales de crecimiento de la actividad privada (los números agregados pudieron ser mejores aún, si los vaticinios no hubiesen sido fatídicos)
A fines de 2002 era presidente Duhalde, en Mayo de 2003 teníamos elecciones, y quien ganara, dependiendo de la orientación económica: “pro mercado” o “populista”, la Argentina podía crecer 2 ó 3% en el primer caso, o caer 2 ó 3% en el segundo caso. Esto expresó el consenso mediático con sus candidatos, los que perdieron la elección. El eventual ministro de economía que iba a encontrarse con la pareja Krueger-Köhler obtendría distinta acogida. Según fuese populista o pro mercado, podíamos entonces devenir en un default trágico con los organismos internacionales, o bien podríamos firmar un rápido acuerdo con el FMI. De todos modos el acuerdo con el FMI era y fue crucial. Coincidían sin decir como, el corralón bancario tenía que terminar, había que resolver la situación patrimonial del sistema financiero y las tarifas de los servicios públicos tenían que aumentar ya, o este año reiteradamente colapsaban los servicios, (aunque ya se había hecho ese pronóstico en Febrero de 2002, falló por segundo año consecutivo).
El gobierno sorteó el default con los organismos multilaterales y a partir de entonces el espacio para pesadillas de crecimiento comenzó a disiparse. La tasa de incremento del PBI, fue 10 puntos de PBI mayor que el pronóstico construido para un gobierno popular, unos US$ 12.600MM más.
El 2003 ha sido un año de recuperación destacable no solo por el crecimiento del PBI, pero también por la estabilidad de precios y apreciación del tipo de cambio que tampoco estaba en los cálculos. Otro aspecto positivo se produjo al desacelerarse el flujo de salida de capitales que prometía no concluir con un gobierno setentista. El crecimiento de la base monetaria no generó inflación y le permitió al gobierno comprar 5.500 millones de dólares, de los cuales dos tercios fueron a aumentar reservas internacionales del BCRA, sirviendo el resto para cancelar obligaciones con el exterior como intereses de organismos internacionales. El desempeño de la actividad económica permitió aumentar la recaudación y por lo tanto contribuyó con ingresos genuinos para obtener un superávit primario inédito. Precaviendo pagos externos se pudieron pagar las deudas domésticas del Estado auxiliando en dos sentidos, disminuyendo las amortizaciones y estimulando la disponibilidad de los agentes domésticos. Reemplazando un gobierno peronista a otro gobierno peronista, los aumentos de suma fija anteriores en los salarios y en las jubilaciones mínimas, se incorporaron a los básicos de convenio. Muchas empresas privadas nacionales (sustitutos de importación, exportadoras y PyMEs) otorgaron aumentos y pudieron absorber los incrementos sin demasiados inconvenientes.
Como hemos visto el final de 2003 es muy diferente al de los pronósticos preliminares. No obstante, ya se afirma por allí, que el 2004 ofrecerá menos márgenes para encarar la agenda pendiente. Es interesante destacar que cuando se habla de agenda pendiente, la misma coincide en muchos aspectos con las prioridades de quienes perdieron las elecciones y fallaron en los pronósticos. En 2004 construir escenarios empresarios con los mismos pronosticadores, puede ser muy mal negocio.
A fines de 2002 era presidente Duhalde, en Mayo de 2003 teníamos elecciones, y quien ganara, dependiendo de la orientación económica: “pro mercado” o “populista”, la Argentina podía crecer 2 ó 3% en el primer caso, o caer 2 ó 3% en el segundo caso. Esto expresó el consenso mediático con sus candidatos, los que perdieron la elección. El eventual ministro de economía que iba a encontrarse con la pareja Krueger-Köhler obtendría distinta acogida. Según fuese populista o pro mercado, podíamos entonces devenir en un default trágico con los organismos internacionales, o bien podríamos firmar un rápido acuerdo con el FMI. De todos modos el acuerdo con el FMI era y fue crucial. Coincidían sin decir como, el corralón bancario tenía que terminar, había que resolver la situación patrimonial del sistema financiero y las tarifas de los servicios públicos tenían que aumentar ya, o este año reiteradamente colapsaban los servicios, (aunque ya se había hecho ese pronóstico en Febrero de 2002, falló por segundo año consecutivo).
El gobierno sorteó el default con los organismos multilaterales y a partir de entonces el espacio para pesadillas de crecimiento comenzó a disiparse. La tasa de incremento del PBI, fue 10 puntos de PBI mayor que el pronóstico construido para un gobierno popular, unos US$ 12.600MM más.
El 2003 ha sido un año de recuperación destacable no solo por el crecimiento del PBI, pero también por la estabilidad de precios y apreciación del tipo de cambio que tampoco estaba en los cálculos. Otro aspecto positivo se produjo al desacelerarse el flujo de salida de capitales que prometía no concluir con un gobierno setentista. El crecimiento de la base monetaria no generó inflación y le permitió al gobierno comprar 5.500 millones de dólares, de los cuales dos tercios fueron a aumentar reservas internacionales del BCRA, sirviendo el resto para cancelar obligaciones con el exterior como intereses de organismos internacionales. El desempeño de la actividad económica permitió aumentar la recaudación y por lo tanto contribuyó con ingresos genuinos para obtener un superávit primario inédito. Precaviendo pagos externos se pudieron pagar las deudas domésticas del Estado auxiliando en dos sentidos, disminuyendo las amortizaciones y estimulando la disponibilidad de los agentes domésticos. Reemplazando un gobierno peronista a otro gobierno peronista, los aumentos de suma fija anteriores en los salarios y en las jubilaciones mínimas, se incorporaron a los básicos de convenio. Muchas empresas privadas nacionales (sustitutos de importación, exportadoras y PyMEs) otorgaron aumentos y pudieron absorber los incrementos sin demasiados inconvenientes.
Como hemos visto el final de 2003 es muy diferente al de los pronósticos preliminares. No obstante, ya se afirma por allí, que el 2004 ofrecerá menos márgenes para encarar la agenda pendiente. Es interesante destacar que cuando se habla de agenda pendiente, la misma coincide en muchos aspectos con las prioridades de quienes perdieron las elecciones y fallaron en los pronósticos. En 2004 construir escenarios empresarios con los mismos pronosticadores, puede ser muy mal negocio.
miércoles, 3 de diciembre de 2003
Encantadores de serpientes reaparecen
En estos días han reaparecido algunos “encantadores de serpientes”, que luego de un confinamiento auto impuesto (por no dar pie con bola en dos años de pronósticos), comienzan a proponer ejemplos de solución en base a casos críticos que afrontaron otros países, donde se cuenta solo una parte de la historia.
Dicen por ejemplo que Rusia es la fórmula de encaminarse hacia el “grado de inversión”. Resolviendo más rápido la renegociación de la deuda, sus bonos ya pagan una prima de riesgo cincuenta por ciento inferior que a fines de 2002. Pero bueno es recordar que eso sucede en el marco de una dura revisión de las recetas económicas que llevaron a Rusia al default y el encarcelamiento de un personaje, icono empresario de la corrupción que desde el sector privado habría actuado en perjuicio de los intereses nacionales. En ese caso no se habla de seguridades jurídicas que impresionen el flujo de capitales por falta de libertades.
El otro caso que dan es Brasil, que logró bajar el riesgo país. El problema es que fue a costa de una fuerte recesión, que aún con un gobierno de origen popular, comienza a exhibir protestas y fracturas internas dentro del propio partido del presidente.
La situación de esos países no tiene diferencias de matices que permitan extrapolaciones superficiales, sino que combinan características absolutamente diferentes. Brasil tuvo devaluación y no tuvo default y el default de Rusia tuvo un alcance mucho más reducido que el de Argentina, lo que explica que su solución también haya sido mucho más fácil.
Argentina acordó con los organismos multilaterales de crédito, y está negociando la reestructuración de un “festival” de 152 emisiones de bonos. Tampoco es justo llamar “rebote técnico y viento de cola internacional”, a una tasa de crecimiento del PBI de 7,3% anual, aumento de recaudación, 45 % de aumento en las importaciones, casi 16 mil MM de dólares de superávit comercial, estabilidad de precios, estabilidad monetaria y cambiaria, sin desborde fiscal y bajos índices de inflación. Todo eso, además sin muertos civiles en las calles.
De ningún modo es cierta la amenaza de un aislamiento mayor que el que padece Argentina en los últimos tres años, más allá de las declaraciones de estos economistas y ex funcionarios sulfurados, que en última instancia opinan desde su rol de lobbistas, luego de algunas experiencias personales frustrantes.
Vamos a darle una oportunidad a las autoridades de un gobierno que solo lleva seis meses de gestión y transita el periodo que debía desempeñar el gobierno de De la Rúa, que tampoco pudo finalizar el presidente Duhalde.
Un insipiente clima de negocios en Argentina está confirmado con cifras en los indicadores macroeconómicos como el aumento del consumo, 40 % de aumento en la inversión y hasta por las módicas mejoras de salarios de estos últimos meses.
Las especulaciones a las que se apela para comprometer más recursos al pago de la deuda dicen que considerando el superávit primario comprometido (3% del PBI), los recursos afectados al pago de la deuda podrían aumentar en la medida que crezca el PBI nominal y se haga mayor aún, con una eventual apreciación del tipo de cambio. Pues bien, el gobierno ha decidido que no será tan importante la apreciación del tipo de cambio (ya empezó el proceso de devaluación) y no está en discusión que cualquier mejora fiscal será preferentemente destinada a apuntalar niveles de actividad y aspectos sociales.
La idea de un arreglo con menor quita en términos de valor presente pretende ser como mejor recibida, pagándoles además una tasa de interés de 2,5 veces la de la FED a los acreedores bonistas.
Los animosos no sucumben ante el cambio de paradigma y no descansan en la elaboración de falacias desestabilizantes. No exhiben imaginación alguna para aumentar la disponibilidad por vía de las exportaciones y los niveles de actividad económica domésticos, pero no carecen de imaginación para comprometer la interrupción de un proceso de recuperación económica que no tenían previsto.
Dicen por ejemplo que Rusia es la fórmula de encaminarse hacia el “grado de inversión”. Resolviendo más rápido la renegociación de la deuda, sus bonos ya pagan una prima de riesgo cincuenta por ciento inferior que a fines de 2002. Pero bueno es recordar que eso sucede en el marco de una dura revisión de las recetas económicas que llevaron a Rusia al default y el encarcelamiento de un personaje, icono empresario de la corrupción que desde el sector privado habría actuado en perjuicio de los intereses nacionales. En ese caso no se habla de seguridades jurídicas que impresionen el flujo de capitales por falta de libertades.
El otro caso que dan es Brasil, que logró bajar el riesgo país. El problema es que fue a costa de una fuerte recesión, que aún con un gobierno de origen popular, comienza a exhibir protestas y fracturas internas dentro del propio partido del presidente.
La situación de esos países no tiene diferencias de matices que permitan extrapolaciones superficiales, sino que combinan características absolutamente diferentes. Brasil tuvo devaluación y no tuvo default y el default de Rusia tuvo un alcance mucho más reducido que el de Argentina, lo que explica que su solución también haya sido mucho más fácil.
Argentina acordó con los organismos multilaterales de crédito, y está negociando la reestructuración de un “festival” de 152 emisiones de bonos. Tampoco es justo llamar “rebote técnico y viento de cola internacional”, a una tasa de crecimiento del PBI de 7,3% anual, aumento de recaudación, 45 % de aumento en las importaciones, casi 16 mil MM de dólares de superávit comercial, estabilidad de precios, estabilidad monetaria y cambiaria, sin desborde fiscal y bajos índices de inflación. Todo eso, además sin muertos civiles en las calles.
De ningún modo es cierta la amenaza de un aislamiento mayor que el que padece Argentina en los últimos tres años, más allá de las declaraciones de estos economistas y ex funcionarios sulfurados, que en última instancia opinan desde su rol de lobbistas, luego de algunas experiencias personales frustrantes.
Vamos a darle una oportunidad a las autoridades de un gobierno que solo lleva seis meses de gestión y transita el periodo que debía desempeñar el gobierno de De la Rúa, que tampoco pudo finalizar el presidente Duhalde.
Un insipiente clima de negocios en Argentina está confirmado con cifras en los indicadores macroeconómicos como el aumento del consumo, 40 % de aumento en la inversión y hasta por las módicas mejoras de salarios de estos últimos meses.
Las especulaciones a las que se apela para comprometer más recursos al pago de la deuda dicen que considerando el superávit primario comprometido (3% del PBI), los recursos afectados al pago de la deuda podrían aumentar en la medida que crezca el PBI nominal y se haga mayor aún, con una eventual apreciación del tipo de cambio. Pues bien, el gobierno ha decidido que no será tan importante la apreciación del tipo de cambio (ya empezó el proceso de devaluación) y no está en discusión que cualquier mejora fiscal será preferentemente destinada a apuntalar niveles de actividad y aspectos sociales.
La idea de un arreglo con menor quita en términos de valor presente pretende ser como mejor recibida, pagándoles además una tasa de interés de 2,5 veces la de la FED a los acreedores bonistas.
Los animosos no sucumben ante el cambio de paradigma y no descansan en la elaboración de falacias desestabilizantes. No exhiben imaginación alguna para aumentar la disponibilidad por vía de las exportaciones y los niveles de actividad económica domésticos, pero no carecen de imaginación para comprometer la interrupción de un proceso de recuperación económica que no tenían previsto.
martes, 25 de noviembre de 2003
Todo acerca de Distress Debt Funds
Que son, que buscan y como se manejan estos nuevos protagonistas de los negocios de inversión.
La deuda, esa indeseable carga que pesa en las espaldas de muchos ejecutivos, hoy se esta convirtiendo en el vehículo de ingreso para irrumpir en muchas empresas y obtener grandes beneficios, a través de los “Distress Debt Funds”.
“Distress Debt” es la deuda que esta en default, es decir con demora, o impaga. Los negocios de un fondo de este tipo son varios, ya sea cobrando esa deuda, obteniendo quitas de la misma, o reestructurando la empresa y saliendo luego de ella con una estrategia exitosa.
La situación de las compañías candidatas al concurso preventivo en mecanismos tradicionales, atraen la atención de muchos inversores que buscan adquirir carteras de deuda impaga, tanto de empresas acreedoras como deudoras. Esto es usado como mecanismo instrumental para negociar quitas, reestructurando la empresa en default, el management y generando la posibilidad de encontrar un socio estratégico después.
Actualmente, la actividad de muchos “Private Equity Funds”, o “Venture Capital Funds”, esta virando a estos negocios, dadas las condiciones macroeconómicas en el mundo.
La diferencia entre estos tipos de fondos es clara y hasta podría decirse que en algunos casos se complementan. La primera diferenciación para tener en cuenta es que los fondos de distress invierten en deuda, mientras que los fondos de inversión solo invierten en capital (equity).
Otra pauta clave que los distingue a estos tipo de fondos es su forma de actuar a la hora de ver el negocio. Mientras que el fondo de inversión se encarga de capitalizar compañías a mediano o largo plazo, haciéndolas crecer (por intermedio de management y tecnología), para luego salir con una estrategia de ganancia en la venta; el fondo de distress mira una coyuntura financiera, negociando a la barata la compra de la deuda(o acreencia) y luego pacta quitas o cobra, reestructura, y capitaliza(en equity o bien sale habiendo ganado de la operación en si misma).
También los fondos de distress pueden ayudar a realizar o reacomodar activos, como en los casos de los bancos o gobiernos, donde subastar no es su mayor negocio.
Sus intereses en el país
En lo que respecta a Argentina, un sinnúmero de compañías e inversores en han quedado Default, lo cual hace que el inversor original no ponga más recursos por propia decisión o por iliquidez. Es allí donde se produce una “reconversión” del negocio, donde algunos fondos privados de inversión, hoy están mutando para convertirse en fondos de distress.
El inversor de deuda tiene como meta sanear la compañía y reconstituir su performance, en cambio el inversor de equity tiene una posición accesoria ya que sus intereses son satisfechos luego que las obligaciones y deudas sean atendidas. Los inversores de deuda tienen además un poder que los de equity no tienen, ya que cuando una empresa entra en incumplimiento y el management no realiza los cambios que los bancos le indican, las mismas entidades financieras pueden colocar a la empresa en una situación involuntaria de concurso preventivo.
El distress es un campo interesante y en crecimiento en una Argentina que se está reconvirtiendo, dado que los inversores institucionales como los fondos de pensión están prevenidos de estas situaciones de ausencia de crecimiento mundial y no desean comprar bonos o tener aquellos que están por debajo de la calificación “investment grade”. Asimismo los bancos prefieren castigar o mandar a perdida los créditos. Prefieren no cobrarlos o demorados, antes que meterse a reestructurar las compañías endeudadas.
El mercado pareciera ser grande y en crecimiento, por ellos los inversores de deuda tendrán la oportunidad de elegir.
Cuando estos inversores buscan “compañías target”, eligen endeudadas con “activos difíciles” como inventarios o deuda a cobrar. Por ejemplo, para no hablar de empresas locales, en este sentido es más apetecible Kmart (tienda tipo Wall Mart) que Enron, ya que la primera tiene un inventario determinado. Buscando empresas con activos tangibles, las hipótesis son bien variadas e interesantes.
Sus formas de operar
Existen 3 ejemplos destacados en cuanto a las áreas de operación de los Distress Funds: “Real Estate” (Activos en Distress), la Reestructuración Corporativa en empresas endeudadas y los famosos NPL (“Non performing Loans” o préstamos que no están rindiendo o que están en mora).
Operan en “Real Estate” cuando el valor esta por debajo de los costos de substitución, cuando las empresas están mal posicionadas, o cuando necesitan un nuevo desarrollo(también se aplica si se necesita planificación). Entonces se realiza una transformación empresaria optimizando la tenencia de activos.
La Reestructuración corporativa consiste en el proceso de comprar deuda securitizada, que permite hacer alianzas estratégicas, convertir las deudas en equity (capitalización de la deuda) y luego vender la participación del fondo, inclusive hasta a sus originales accionistas.
En cuanto a los NPL, en esos casos se compra la cartera, se asegura lo asegurable, se paga poco por lo inseguro, se controlan y realizan activos de garantías y luego se reelabora una estrategia de salida.
Cuando este tipo de operaciones se efectúan con bancos, se puede ver un manejo especifico del proceso. Los bancos contabilizan sus acreencias basadas en previsiones ante el B.C.R.A., o sus Casas Matrices en el exterior. No lo hacen basándose en “fundamentals” o análisis financieros. Por esta razón, la mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Otra característica es que generalmente venden sus carteras de NPL a un valor ajustado del que tienen contabilizado en sus libros (previsionados). Entonces, las oportunidades de inversión vienen cuando el valor real de la cartera de crédito es mayor que el valor contabilizado o previsionado.
En el caso de las inversiones en NLP, cuya tenencia esta relacionada con los gobiernos, se necesitan procedimientos de disposición de activos (liquidación) para pagar la rehabilitación del sistema bancario. Los gobiernos por lo general no tienen recursos ni experiencia para valuar y reestructurar sus NPL. Además, a sus propias presiones, se les suma la fuerza que hace el F.M.I. para vender carteras de NPL.
Casos y contactos
Para finalizar, en Washington conocí dos casos recientes que vale la pena contar. El primero pertenece al Sanwa NPL Portfolio, que compro 25 NPL garantizadas con inmuebles. La compra se realizó al 6 % del valor contable del préstamo. Luego renegociaron todas las deudas, descuentos, cancelaciones, obtuvieron retornos a su dinero de los deudores, y finalmente salieron de la compañía.
El otro ejemplo es el de Borneo Internacional Furniture, que adquirió el 70% de un portfolio de deuda que pertenecía a una industria de muebles. Luego se realizó una conversión del 88% de equity. Negociaron con los acreedores, obtuvieron quitas, y convirtieron en equity.
Para que propietarios y ejecutivos de compañías puedan acceder a este tipo de negocios, es fundamental establecer contactos con fondos o grupos consultores especializados en inversiones, que tengan operatoria en mercados emergentes sin área geográfica específica. Por ejemplo, Lebonfante de Chicago, U.S.A., opera en Sudamérica y tiene un gran expertise de 23 años en este negocio. Fondos como este siempre están mirando oportunidades que encuadren en sus emprendimientos. Sus operaciones se apoyan en material informativo de fuentes macroeconómicas confiables, que aclaran el panorama a la hora de invertir en sus destinos target argentinos, además de contar con los fondos necesarios para acompañar a las empresas que quieran gerenciar su reconversión de deuda por si mismas.
Todos estos motivos demuestran que los Distress Debt Funds son un terreno por demás interesante y de profusa creatividad empresaria. A esto se debe su gran auge en el país, ya que algunas importantes compañías como Telecom, Havanna y algunas pertenecientes al Grupo Macri, han experimentado esta moderna tendencia de inversión.
La deuda, esa indeseable carga que pesa en las espaldas de muchos ejecutivos, hoy se esta convirtiendo en el vehículo de ingreso para irrumpir en muchas empresas y obtener grandes beneficios, a través de los “Distress Debt Funds”.
“Distress Debt” es la deuda que esta en default, es decir con demora, o impaga. Los negocios de un fondo de este tipo son varios, ya sea cobrando esa deuda, obteniendo quitas de la misma, o reestructurando la empresa y saliendo luego de ella con una estrategia exitosa.
La situación de las compañías candidatas al concurso preventivo en mecanismos tradicionales, atraen la atención de muchos inversores que buscan adquirir carteras de deuda impaga, tanto de empresas acreedoras como deudoras. Esto es usado como mecanismo instrumental para negociar quitas, reestructurando la empresa en default, el management y generando la posibilidad de encontrar un socio estratégico después.
Actualmente, la actividad de muchos “Private Equity Funds”, o “Venture Capital Funds”, esta virando a estos negocios, dadas las condiciones macroeconómicas en el mundo.
La diferencia entre estos tipos de fondos es clara y hasta podría decirse que en algunos casos se complementan. La primera diferenciación para tener en cuenta es que los fondos de distress invierten en deuda, mientras que los fondos de inversión solo invierten en capital (equity).
Otra pauta clave que los distingue a estos tipo de fondos es su forma de actuar a la hora de ver el negocio. Mientras que el fondo de inversión se encarga de capitalizar compañías a mediano o largo plazo, haciéndolas crecer (por intermedio de management y tecnología), para luego salir con una estrategia de ganancia en la venta; el fondo de distress mira una coyuntura financiera, negociando a la barata la compra de la deuda(o acreencia) y luego pacta quitas o cobra, reestructura, y capitaliza(en equity o bien sale habiendo ganado de la operación en si misma).
También los fondos de distress pueden ayudar a realizar o reacomodar activos, como en los casos de los bancos o gobiernos, donde subastar no es su mayor negocio.
Sus intereses en el país
En lo que respecta a Argentina, un sinnúmero de compañías e inversores en han quedado Default, lo cual hace que el inversor original no ponga más recursos por propia decisión o por iliquidez. Es allí donde se produce una “reconversión” del negocio, donde algunos fondos privados de inversión, hoy están mutando para convertirse en fondos de distress.
El inversor de deuda tiene como meta sanear la compañía y reconstituir su performance, en cambio el inversor de equity tiene una posición accesoria ya que sus intereses son satisfechos luego que las obligaciones y deudas sean atendidas. Los inversores de deuda tienen además un poder que los de equity no tienen, ya que cuando una empresa entra en incumplimiento y el management no realiza los cambios que los bancos le indican, las mismas entidades financieras pueden colocar a la empresa en una situación involuntaria de concurso preventivo.
El distress es un campo interesante y en crecimiento en una Argentina que se está reconvirtiendo, dado que los inversores institucionales como los fondos de pensión están prevenidos de estas situaciones de ausencia de crecimiento mundial y no desean comprar bonos o tener aquellos que están por debajo de la calificación “investment grade”. Asimismo los bancos prefieren castigar o mandar a perdida los créditos. Prefieren no cobrarlos o demorados, antes que meterse a reestructurar las compañías endeudadas.
El mercado pareciera ser grande y en crecimiento, por ellos los inversores de deuda tendrán la oportunidad de elegir.
Cuando estos inversores buscan “compañías target”, eligen endeudadas con “activos difíciles” como inventarios o deuda a cobrar. Por ejemplo, para no hablar de empresas locales, en este sentido es más apetecible Kmart (tienda tipo Wall Mart) que Enron, ya que la primera tiene un inventario determinado. Buscando empresas con activos tangibles, las hipótesis son bien variadas e interesantes.
Sus formas de operar
Existen 3 ejemplos destacados en cuanto a las áreas de operación de los Distress Funds: “Real Estate” (Activos en Distress), la Reestructuración Corporativa en empresas endeudadas y los famosos NPL (“Non performing Loans” o préstamos que no están rindiendo o que están en mora).
Operan en “Real Estate” cuando el valor esta por debajo de los costos de substitución, cuando las empresas están mal posicionadas, o cuando necesitan un nuevo desarrollo(también se aplica si se necesita planificación). Entonces se realiza una transformación empresaria optimizando la tenencia de activos.
La Reestructuración corporativa consiste en el proceso de comprar deuda securitizada, que permite hacer alianzas estratégicas, convertir las deudas en equity (capitalización de la deuda) y luego vender la participación del fondo, inclusive hasta a sus originales accionistas.
En cuanto a los NPL, en esos casos se compra la cartera, se asegura lo asegurable, se paga poco por lo inseguro, se controlan y realizan activos de garantías y luego se reelabora una estrategia de salida.
Cuando este tipo de operaciones se efectúan con bancos, se puede ver un manejo especifico del proceso. Los bancos contabilizan sus acreencias basadas en previsiones ante el B.C.R.A., o sus Casas Matrices en el exterior. No lo hacen basándose en “fundamentals” o análisis financieros. Por esta razón, la mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Otra característica es que generalmente venden sus carteras de NPL a un valor ajustado del que tienen contabilizado en sus libros (previsionados). Entonces, las oportunidades de inversión vienen cuando el valor real de la cartera de crédito es mayor que el valor contabilizado o previsionado.
En el caso de las inversiones en NLP, cuya tenencia esta relacionada con los gobiernos, se necesitan procedimientos de disposición de activos (liquidación) para pagar la rehabilitación del sistema bancario. Los gobiernos por lo general no tienen recursos ni experiencia para valuar y reestructurar sus NPL. Además, a sus propias presiones, se les suma la fuerza que hace el F.M.I. para vender carteras de NPL.
Casos y contactos
Para finalizar, en Washington conocí dos casos recientes que vale la pena contar. El primero pertenece al Sanwa NPL Portfolio, que compro 25 NPL garantizadas con inmuebles. La compra se realizó al 6 % del valor contable del préstamo. Luego renegociaron todas las deudas, descuentos, cancelaciones, obtuvieron retornos a su dinero de los deudores, y finalmente salieron de la compañía.
El otro ejemplo es el de Borneo Internacional Furniture, que adquirió el 70% de un portfolio de deuda que pertenecía a una industria de muebles. Luego se realizó una conversión del 88% de equity. Negociaron con los acreedores, obtuvieron quitas, y convirtieron en equity.
Para que propietarios y ejecutivos de compañías puedan acceder a este tipo de negocios, es fundamental establecer contactos con fondos o grupos consultores especializados en inversiones, que tengan operatoria en mercados emergentes sin área geográfica específica. Por ejemplo, Lebonfante de Chicago, U.S.A., opera en Sudamérica y tiene un gran expertise de 23 años en este negocio. Fondos como este siempre están mirando oportunidades que encuadren en sus emprendimientos. Sus operaciones se apoyan en material informativo de fuentes macroeconómicas confiables, que aclaran el panorama a la hora de invertir en sus destinos target argentinos, además de contar con los fondos necesarios para acompañar a las empresas que quieran gerenciar su reconversión de deuda por si mismas.
Todos estos motivos demuestran que los Distress Debt Funds son un terreno por demás interesante y de profusa creatividad empresaria. A esto se debe su gran auge en el país, ya que algunas importantes compañías como Telecom, Havanna y algunas pertenecientes al Grupo Macri, han experimentado esta moderna tendencia de inversión.
lunes, 24 de noviembre de 2003
Exportaciones argentinas con ayuda japonesa
Argentina no sólo produce carne, trigo y soja de primerísima calidad. Los argentinos que nos relacionamos con el interior del país y las economías regionales, sabemos que nuestra producción alimenticia es mucho mas variada que la tradicional pampeana, aunque no existen volúmenes por razones de desarrollo industrial. Ligado a esto aparecen el financiamiento y por supuesto la decisión política. Las economías regionales aunque modestamente, exportan US$ 2.000MM anuales, esto no es nada comparado con su potencial y realmente es lamentable. En el Noroeste y Misiones se produce tabaco argentino, de gran atractivo mundial, el cual se exporta casi en su totalidad. En el litoral, tan dañado durante el año pasado se sembraron 130.000 hectáreas de arroz y se produjeron 720.000 toneladas. Se exporta sólo el cincuenta por ciento de esa cifra. De una producción total de siete millones de cajas de ajo que se producen, nada menos que seis se exportan y dos tercios van de partida sólo a Brasil. Argentina produjo en la campaña 2001-2002, 260.000 toneladas de maní, que se exportaron casi en su totalidad a EE UU. En 1998 la producción de algodón fue record con un millón de toneladas para caer ahora a sólo un 20 por ciento de lo alcanzado. Los productores del Alto Valle de Río Negro y Neuquén son los principales exportadores de peras con 300 mil toneladas y exportan sólo el 25 por ciento de las manzanas que se producen, que son aproximadamente unas 200 mil toneladas. Asimismo se está exportando, unas 60 mil toneladas de jugo que se elaboran especialmente para Estados Unidos. Si hablamos de azúcar este año estaremos exportando más del doble (unas 260.000 toneladas) teniendo en cuenta una caída de alrededor del 30 por ciento del precio internacional. La segunda actividad en Tucumán, en este orden crece a un ritmo anual de entre 8 y 10 por ciento, lo cual constituye a la Provincia en la primera exportadora del mundo. Este año vencimos el record alcanzando 1.250.000 toneladas con caída de los precios internacionales. En Salta el poroto se concentra en 187.000 hectáreas. sembradas (70 por ciento de la superficie), de un total de 265.000 hectáreas. Se exporta el 90 por ciento de la cosecha, básicamente a Brasil donde el aprecio por la calidad es enfatizado. En el norte del litoral se producen 60.000 toneladas de té y se exportan 54 de ellas. Esta es una bebida en auge como refresco frío. Ahora mismo en Estados Unidos dos personas se sientan en un bar, uno toma una gaseosa y el otro pide un te frió. Es más, muchos almuerzan y cenan en verano con te frío. La producción vitivinícola y su calidad, ya es un capítulo aparte, el año 2002 fue una de las mejores performances de la historia. La calidad de nuestras uvas y la producción de las bodegas tienen un potencial inestimable. Los vinos argentinos son reconocidos en forma creciente y es frecuente en el exterior, que en celebraciones donde se puede asistir, aparezca una botella de vino argentino como algo de gran nivel y valía.
miércoles, 19 de noviembre de 2003
Ambito Financiero, Renegociaciones
Por: Pablo Tigani
Para: Ámbito del Comercio Exterior
Después de participar en muchas renegociaciones financieras en el sector corporativo, en diferentes circunstancias me cercioré que uno de los errores más frecuentes cuando se trata de establecer una reestructuración de deuda, es adquirir el estilo de negociación, “Nabucodonosor”. Este método que he denominado con ese seudónimo, responde a una visión única y a anhelos personales de trascendencia que como ciudadanos hemos padecido por parte de algún ministro de economía. Muchas veces esa postura inflexible que se adopta como si fuese una cuestión personal o de suficiencia empresaria, frena la posibilidad de recibir propuestas de soluciones variadas para alcanzar los objetivos buscados por las partes.
Como para cualquier análisis pre transaccional, para el deudor involucrado en una renegociación de pasivos, siempre es provechoso hacer un ejercicio de pensamiento estratégico acerca de los acreedores que tienen sus promesas de pago (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
Ya sea un bonista jubilado japonés, o un banco europeo con calificación “AAA”; cada situación originada por emisiones desenfrenadas del pasado, deben encararse en forma específica. Máxime cuando se trata de acometer el desafío de reestructurar 87.050 millones de dólares, 152 especies de bonos elegibles diferentes, en distintas monedas y con distintas legislaciones.
A partir del segundo acto de la renegociación, discutir en forma rígida con los acreedores puede convertirse en algo muy aventurado si se quiere evitar la instancia judicial; aunque muchas veces este puede ser un escenario desarrollado y perseguido en estrategias corporativas. El mayor riesgo latente en una refinanciación que pretende ser “extra judicial”, es ir al choque o entrar en un certamen de destrezas profesionales, perdiendo de vista el centro del interés general que claramente es obtener un acuerdo exitoso. Para evitar una situación derivada como la descripta, es necesario tener una visión lúcida de anticipación, y saber cuales son las iniciativas inmediatas a encarar en caso que no prospere la propuesta original. Me refiero a la propuesta presentada en Dubai en Septiembre próximo pasado.
En el tema concreto de la Argentina, la evolución de la negociación parece haber ingresado al intervalo previo de la narrativa. Considerar un toque de imaginación, en el caso concreto de algunos grupos jurisdiccionales (*), es la clave para renegociar toda la deuda externa con éxito. Demostrar la capacidad de generar un flujo adicional y genuino de repago, vinculado a nuevos ingresos (exportaciones), siempre ha sido una forma estupenda de convencer a un acreedor. En aras de lograr el objetivo final, cualquier propuesta enriquecedora debe ser considerada para su análisis, de esta manera la renegociación se enfoca en la conquista de las metas y no en cuestiones subjetivas de menor importancia.
Como vengo sosteniendo desde Septiembre, es necesario complementar las habilidades negociadoras desplegadas hasta el momento, reconociendo que esta nueva etapa que estamos transitando nos plantea el desafío de formular propuestas superadoras.
Creciendo a una velocidad anual de 7 por ciento, con recuperación de horas trabajadas y mejor recaudación, contra todos los pronósticos sombríos del pasado reciente; no se debería comprometer los resultados, por simples cuestiones de ego ejecutor.
(*)Ver en www.argenjapans.com.ar
Presidente de www.hacer.com.ar
Para: Ámbito del Comercio Exterior
Después de participar en muchas renegociaciones financieras en el sector corporativo, en diferentes circunstancias me cercioré que uno de los errores más frecuentes cuando se trata de establecer una reestructuración de deuda, es adquirir el estilo de negociación, “Nabucodonosor”. Este método que he denominado con ese seudónimo, responde a una visión única y a anhelos personales de trascendencia que como ciudadanos hemos padecido por parte de algún ministro de economía. Muchas veces esa postura inflexible que se adopta como si fuese una cuestión personal o de suficiencia empresaria, frena la posibilidad de recibir propuestas de soluciones variadas para alcanzar los objetivos buscados por las partes.
Como para cualquier análisis pre transaccional, para el deudor involucrado en una renegociación de pasivos, siempre es provechoso hacer un ejercicio de pensamiento estratégico acerca de los acreedores que tienen sus promesas de pago (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
Ya sea un bonista jubilado japonés, o un banco europeo con calificación “AAA”; cada situación originada por emisiones desenfrenadas del pasado, deben encararse en forma específica. Máxime cuando se trata de acometer el desafío de reestructurar 87.050 millones de dólares, 152 especies de bonos elegibles diferentes, en distintas monedas y con distintas legislaciones.
A partir del segundo acto de la renegociación, discutir en forma rígida con los acreedores puede convertirse en algo muy aventurado si se quiere evitar la instancia judicial; aunque muchas veces este puede ser un escenario desarrollado y perseguido en estrategias corporativas. El mayor riesgo latente en una refinanciación que pretende ser “extra judicial”, es ir al choque o entrar en un certamen de destrezas profesionales, perdiendo de vista el centro del interés general que claramente es obtener un acuerdo exitoso. Para evitar una situación derivada como la descripta, es necesario tener una visión lúcida de anticipación, y saber cuales son las iniciativas inmediatas a encarar en caso que no prospere la propuesta original. Me refiero a la propuesta presentada en Dubai en Septiembre próximo pasado.
En el tema concreto de la Argentina, la evolución de la negociación parece haber ingresado al intervalo previo de la narrativa. Considerar un toque de imaginación, en el caso concreto de algunos grupos jurisdiccionales (*), es la clave para renegociar toda la deuda externa con éxito. Demostrar la capacidad de generar un flujo adicional y genuino de repago, vinculado a nuevos ingresos (exportaciones), siempre ha sido una forma estupenda de convencer a un acreedor. En aras de lograr el objetivo final, cualquier propuesta enriquecedora debe ser considerada para su análisis, de esta manera la renegociación se enfoca en la conquista de las metas y no en cuestiones subjetivas de menor importancia.
Como vengo sosteniendo desde Septiembre, es necesario complementar las habilidades negociadoras desplegadas hasta el momento, reconociendo que esta nueva etapa que estamos transitando nos plantea el desafío de formular propuestas superadoras.
Creciendo a una velocidad anual de 7 por ciento, con recuperación de horas trabajadas y mejor recaudación, contra todos los pronósticos sombríos del pasado reciente; no se debería comprometer los resultados, por simples cuestiones de ego ejecutor.
(*)Ver en www.argenjapans.com.ar
Presidente de www.hacer.com.ar
lunes, 10 de noviembre de 2003
Fortuna 10/11/2003-Reacción
Los acreedores reaccionaron con fastidio a la propuesta Argentina presentada en Dubai, durante el mes de Septiembre. Fin del primer acto de la negociación, donde las posiciones iniciales extremas, siempre comienzan con ofertas intransigentes que afectan el nivel de expectativa de la otra parte.
El universo de acreedores es muy extenso, abarca EE.UU., Europa y Japón. Entre ese nutrido espectro están los bonistas japoneses, a quienes encamino este aporte.
Argentina tiene una oportunidad excepcional, concebida con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta táctica, da el pié para rescatar la deuda de bonos Samurai y a la vez impulsar las exportaciones.
Por primera vez, el país puede presentar una propuesta de pago que involucre exportaciones argentinas en alianza con un socio experto, rico y complementario. El éxito de este acuerdo puede disparar como “leading case”, ya que existen otras asociaciones jurisdiccionales viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
La propuesta comienza con la formación de un (Distress Debt – Fund - ARGENJAPAN´S), de alrededor de US$ 2.800 millones, con el objeto de rescatar todos los bonos y pagarés con aportes líquidos, o nuevos títulos emitidos por corporaciones japonesas. Este fondo reintegrará la totalidad de la deuda a los tenedores japoneses, a 100% de su valor. Como compensación a las empresas niponas, la Argentina le otorga en alquiler, un fondo de comercialización de nuevas exportaciones argentinas y un cupo fiscal anual, a recuperar en un plazo mínimo de 30 años. Para posibilitar la misión, se dará trato preferencial a la inversión extranjera directa japonesa, destinada específicamente a las nuevas actividades productivas de exportación.
De esta manera, Argentina rescata los primeros bonos elegibles, a cambio de producción y empleo, llevando tranquilidad al universo de acreedores. Sembramos buena voluntad e ingenio y cosechamos un socio estratégico, absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos la carga de amortizaciones futuras y consecuentemente el riesgo de insolvencia fiscal intertemporal, posterior a 2004. Esta será la respuesta para convertir acreedores descontentos en amigos sindicados frente a una inmensa mesa de negociaciones.
El universo de acreedores es muy extenso, abarca EE.UU., Europa y Japón. Entre ese nutrido espectro están los bonistas japoneses, a quienes encamino este aporte.
Argentina tiene una oportunidad excepcional, concebida con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta táctica, da el pié para rescatar la deuda de bonos Samurai y a la vez impulsar las exportaciones.
Por primera vez, el país puede presentar una propuesta de pago que involucre exportaciones argentinas en alianza con un socio experto, rico y complementario. El éxito de este acuerdo puede disparar como “leading case”, ya que existen otras asociaciones jurisdiccionales viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
La propuesta comienza con la formación de un (Distress Debt – Fund - ARGENJAPAN´S), de alrededor de US$ 2.800 millones, con el objeto de rescatar todos los bonos y pagarés con aportes líquidos, o nuevos títulos emitidos por corporaciones japonesas. Este fondo reintegrará la totalidad de la deuda a los tenedores japoneses, a 100% de su valor. Como compensación a las empresas niponas, la Argentina le otorga en alquiler, un fondo de comercialización de nuevas exportaciones argentinas y un cupo fiscal anual, a recuperar en un plazo mínimo de 30 años. Para posibilitar la misión, se dará trato preferencial a la inversión extranjera directa japonesa, destinada específicamente a las nuevas actividades productivas de exportación.
De esta manera, Argentina rescata los primeros bonos elegibles, a cambio de producción y empleo, llevando tranquilidad al universo de acreedores. Sembramos buena voluntad e ingenio y cosechamos un socio estratégico, absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos la carga de amortizaciones futuras y consecuentemente el riesgo de insolvencia fiscal intertemporal, posterior a 2004. Esta será la respuesta para convertir acreedores descontentos en amigos sindicados frente a una inmensa mesa de negociaciones.
jueves, 6 de noviembre de 2003
Fortuna, Convirtiendo enojados en amigos
El primer acto de la negociación con los tenedores de bonos en Dubai, terminó dejando una reacción de fastidio por parte de los acreedores ante la propuesta presentada por Argentina. Este fue el resultado final del episodio de septiembre, donde las posiciones iniciales extremas, siempre comienzan con ofertas intransigentes que afectan el nivel de expectativa de la otra parte.
Es por eso, que necesitamos innovar a la hora de definir una propuesta de pago de esta deuda, dado que el clima de tensión entre los bonistas extranjeros y el país, es realmente difícil de ignorar.
El universo de acreedores es muy extenso, pues abarca a los EE.UU., Europa y Japón. Entre ese nutrido espectro están los bonistas japoneses, a quienes encamino este proyecto, como un aporte para solucionar el problema de los bonos argentinos.
Argentina tiene una oportunidad excepcional, concebida con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta táctica, da el pié para rescatar la deuda de bonos Samurai y a la vez impulsar las exportaciones.
La propuesta comienza con la formación de un Distress Debt – Fund (ARGENJAPAN´S) de alrededor de U$S 2.800 millones, formado con capitales que provienen de los grandes grupos empresarios nipones, con el objeto de rescatar todos los bonos y pagarés con aportes líquidos, o nuevos títulos emitidos por compañías japonesas. Este fondo reintegrará la totalidad de la deuda a los tenedores japoneses, al 100% de su valor. Como compensación a estas corporaciones que aportaron el capital, la Argentina le otorga en alquiler, un fondo de comercialización de nuevas exportaciones argentinas y un cupo fiscal anual, a recuperar en un plazo mínimo de 30 años. Para posibilitar la misión, se dará trato preferencial a la inversión extranjera directa japonesa, destinada específicamente a las nuevas actividades productivas de exportación.
De esta manera, Argentina rescata los primeros bonos elegibles, a cambio de producción y empleo, llevando tranquilidad al universo de acreedores. Sembramos buena voluntad e ingenio y cosechamos un socio estratégico, absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos.
También disminuimos la carga de amortizaciones futuras, y consecuentemente el riesgo de insolvencia fiscal intertemporal, posterior al año 2004.
Por primera vez, el país puede presentar una propuesta de pago que involucre exportaciones argentinas, en alianza con un socio rico y experto. El éxito de este acuerdo puede dispararse como un “leading case”, ya que existen otras asociaciones jurisdiccionales viables en Italia, el resto de Europa y los Estados Unidos.
Esta será la respuesta para convertir acreedores descontentos en amigos sindicados, frente a una inmensa mesa de negociaciones.
Es por eso, que necesitamos innovar a la hora de definir una propuesta de pago de esta deuda, dado que el clima de tensión entre los bonistas extranjeros y el país, es realmente difícil de ignorar.
El universo de acreedores es muy extenso, pues abarca a los EE.UU., Europa y Japón. Entre ese nutrido espectro están los bonistas japoneses, a quienes encamino este proyecto, como un aporte para solucionar el problema de los bonos argentinos.
Argentina tiene una oportunidad excepcional, concebida con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta táctica, da el pié para rescatar la deuda de bonos Samurai y a la vez impulsar las exportaciones.
La propuesta comienza con la formación de un Distress Debt – Fund (ARGENJAPAN´S) de alrededor de U$S 2.800 millones, formado con capitales que provienen de los grandes grupos empresarios nipones, con el objeto de rescatar todos los bonos y pagarés con aportes líquidos, o nuevos títulos emitidos por compañías japonesas. Este fondo reintegrará la totalidad de la deuda a los tenedores japoneses, al 100% de su valor. Como compensación a estas corporaciones que aportaron el capital, la Argentina le otorga en alquiler, un fondo de comercialización de nuevas exportaciones argentinas y un cupo fiscal anual, a recuperar en un plazo mínimo de 30 años. Para posibilitar la misión, se dará trato preferencial a la inversión extranjera directa japonesa, destinada específicamente a las nuevas actividades productivas de exportación.
De esta manera, Argentina rescata los primeros bonos elegibles, a cambio de producción y empleo, llevando tranquilidad al universo de acreedores. Sembramos buena voluntad e ingenio y cosechamos un socio estratégico, absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos.
También disminuimos la carga de amortizaciones futuras, y consecuentemente el riesgo de insolvencia fiscal intertemporal, posterior al año 2004.
Por primera vez, el país puede presentar una propuesta de pago que involucre exportaciones argentinas, en alianza con un socio rico y experto. El éxito de este acuerdo puede dispararse como un “leading case”, ya que existen otras asociaciones jurisdiccionales viables en Italia, el resto de Europa y los Estados Unidos.
Esta será la respuesta para convertir acreedores descontentos en amigos sindicados, frente a una inmensa mesa de negociaciones.
viernes, 24 de octubre de 2003
Ámbito Financiero 24/10/2003-Subsidios agrícolas
La coalición de 21 países creada por Brasil, se opuso firmemente a los subsidios agrícolas europeos y estadounidenses. La liga formada es amplia e involucra nada menos que a China e India, dos países con muchos habitantes y tasas de evolución y operaciones, más que significativas. Otros estados pobres, pero de África, aunque se perjudican como los mencionados, no comparten la postura guiada por el propio líder de las reivindicaciones. Las naciones insumisas en Cancún no ganaron más que insistencia, ya que la discusión no reportó resultados concretos y todas ellas siguen sin lograr las ventajas comerciales que tanto anhelaban.
En la otra parte, las dos Uniones se sulfuran e indignan, ya que no están acostumbradas a ser presionadas de ese modo por países agrícolas periféricos. Mientras tanto, las negociaciones comerciales se mantienen moribundas.
La OMC no concentra el mandato del G7, que se presenta unido en los organismos multilaterales de crédito. Los casi ciento cincuenta miembros de la OMC tienen poder de veto, y como vimos, ninguno está de acuerdo en términos de intereses y reclamaciones.
Los bancos e inversores internacionales acreedores, compraron bonos de muchos de estos países pobres, devengando ganancias engañosas a la hora de percibirlas. Una trampa amenaza con generar situaciones de default por asfixia, si esto continúa sin resolverse.
Los países emergentes que contrajeron deudas en divisas extranjeras, ya que no pueden acceder a nuevos mercados, deprecian la moneda local para mejorar la competitividad de sus exportaciones y así vender más volumen en sus plazas tradicionales. Simultáneamente la deuda les estalla en default, como consecuencia de que se les multiplicó el monto de las amortizaciones de capital e intereses en forma consistente con la devaluación operada. Por supuesto, antes de que todo esto se precipite, los capitales más sagaces que saben anticipar las crisis, han huido para evitar la catástrofe que se avecina.
Luego de 25 años de escuchar la perorata anti subsidio para sectores de baja productividad en Argentina, los países ricos están empleando cada año, el equivalente a dos veces la deuda externa, para beneficiar a sus agricultores.
En este momento donde, en forma concurrente, nuestra industria textil está resurgiendo desde las cenizas y el sistema financiero sigue con patrimonio neto negativo; los países ricos nos ofrecieron en Cancún, liberalizar el negocio textil, a cambio de recibir concesiones para sus servicios financieros.
Claramente en el mundo, las Mega Instituciones representativas están en crisis; en todas ellas sobresale la incoherencia, podemos verificarlo en cada episodio internacional. Una crisis de creatividad y coordinación macroeconómica de magnitud, ha invadido la conducta de las supra organizaciones.
En síntesis, nos encontramos ante un corralito global, donde se bloquean los accesos de los mercados de bienes a los países deudores, mientras se diluyen los activos de los inversores y bancos desatentos.
En medio de esta oscuridad, raya el alba en dos jugadores internacionales muy importantes. Estados Unidos y el establishment industrial de Tokio, se pronunciaron en forma separada pero coincidente, diciendo que en el futuro, unos no se martirizarán más, participando de esos grandes foros comerciales (USA), y otros anuncian directamente encarar la vía de los acuerdos bilaterales (JAPON). Parece ser éste, el espacio para la salida más viable. Concretamente para la Argentina, quien debe encarar en forma consistente con la estrategia de multipolaridad, un plan táctico de acuerdos bilaterales que dinamice nuestro comercio. Esto nos permitirá pasar, de la sátira de los grandes foros, a la materialización específica de vender bienes y servicios.
En la otra parte, las dos Uniones se sulfuran e indignan, ya que no están acostumbradas a ser presionadas de ese modo por países agrícolas periféricos. Mientras tanto, las negociaciones comerciales se mantienen moribundas.
La OMC no concentra el mandato del G7, que se presenta unido en los organismos multilaterales de crédito. Los casi ciento cincuenta miembros de la OMC tienen poder de veto, y como vimos, ninguno está de acuerdo en términos de intereses y reclamaciones.
Los bancos e inversores internacionales acreedores, compraron bonos de muchos de estos países pobres, devengando ganancias engañosas a la hora de percibirlas. Una trampa amenaza con generar situaciones de default por asfixia, si esto continúa sin resolverse.
Los países emergentes que contrajeron deudas en divisas extranjeras, ya que no pueden acceder a nuevos mercados, deprecian la moneda local para mejorar la competitividad de sus exportaciones y así vender más volumen en sus plazas tradicionales. Simultáneamente la deuda les estalla en default, como consecuencia de que se les multiplicó el monto de las amortizaciones de capital e intereses en forma consistente con la devaluación operada. Por supuesto, antes de que todo esto se precipite, los capitales más sagaces que saben anticipar las crisis, han huido para evitar la catástrofe que se avecina.
Luego de 25 años de escuchar la perorata anti subsidio para sectores de baja productividad en Argentina, los países ricos están empleando cada año, el equivalente a dos veces la deuda externa, para beneficiar a sus agricultores.
En este momento donde, en forma concurrente, nuestra industria textil está resurgiendo desde las cenizas y el sistema financiero sigue con patrimonio neto negativo; los países ricos nos ofrecieron en Cancún, liberalizar el negocio textil, a cambio de recibir concesiones para sus servicios financieros.
Claramente en el mundo, las Mega Instituciones representativas están en crisis; en todas ellas sobresale la incoherencia, podemos verificarlo en cada episodio internacional. Una crisis de creatividad y coordinación macroeconómica de magnitud, ha invadido la conducta de las supra organizaciones.
En síntesis, nos encontramos ante un corralito global, donde se bloquean los accesos de los mercados de bienes a los países deudores, mientras se diluyen los activos de los inversores y bancos desatentos.
En medio de esta oscuridad, raya el alba en dos jugadores internacionales muy importantes. Estados Unidos y el establishment industrial de Tokio, se pronunciaron en forma separada pero coincidente, diciendo que en el futuro, unos no se martirizarán más, participando de esos grandes foros comerciales (USA), y otros anuncian directamente encarar la vía de los acuerdos bilaterales (JAPON). Parece ser éste, el espacio para la salida más viable. Concretamente para la Argentina, quien debe encarar en forma consistente con la estrategia de multipolaridad, un plan táctico de acuerdos bilaterales que dinamice nuestro comercio. Esto nos permitirá pasar, de la sátira de los grandes foros, a la materialización específica de vender bienes y servicios.
miércoles, 1 de octubre de 2003
Ambito, versión inglés, Dubai September 22nd
Argentine government obtained in Japan on July 21st, after the exposure of many payment offers of the public debt in default, that Japanese creditors compromise to constitute a committee of bondholders to go forward with the negotiation started. The thought was to join ideas so the agreement should be more nimble, and if unified representations could organize as in Japan, in every district, there could be possibilities to arrive at Dubai with a good preliminary plan.
Creditors and bond market react with certain annoyance to restructuring proposal presented by the economic team in Dubai on September 22nd. Although majority of bondholders didn’t like official proposal, I think it was useful at least to start with the negotiation process. Even though in my previous meetings in Washington with board members of Multilateral Credit Organisms and investors, I could notice that nobody expected to be seduced by the argentine proposal, and bondholders didn’t expect something so radical either. Therefore, we could expect an offensive reply and we should prepare alternative proposals.
The universe of creditors is very wide in New York, Europe and Japan. Among these are the Japanese bondholders, whom I’ll treat hereafter to make a very interesting contribution. We are performing in our Headquarter, together with another Japanese consulting bureau of Chicago, a piece of work to appeal Nippon corporations in the solution of their bondholders’ problem. If all goes well, our meetings in Tokyo and Osaka will start in following days of October.
Consistently with actual economic policy faced by President Kirchner, Argentina has an exceptional opportunity generated by the Economic Ministry with formation of jurisdictional groups. This excellent tactic gives us the opportunity to rescue the debt of Samurai bonds and other promissory notes, and to impel our exportations. I’m proposing the constitution of a commercial and financial accumulative strategy, through a mixed alliance Argentina-Japan, completely new and original. This is the design of a new profile of commercial slant and not exclusively financial as it has been till now. This strategy will present an extreme oscillation of business of the Nation. For first time, we’ll present to the world a project that involves our concise export trade, with a rich, expert and absolutely complementary country, that will empower it as never before. This will be the “leading case”, for there are other feasible creditor groups in Italy, rest of Europe and U.S.A.
PROPOSAL (brief synthesis)
This proposal consists in negotiate the formation of a Distress Debt-Fund, of approximately US$2.800 millions, to rescue all the bonds and promissory notes with funds or guaranties of Japanese Corporations, granting in change in location, a “store fund of new argentine exportations”.*
Modality: A “distress fund” will be created, with investors (Japanese enterprises) who will rescue with their contributions the total of US$2.800 millions of debt, in possession of Japanese citizens, at 100% of their value. In change, against interchange of these bonds, Argentina negotiates and grants to the enterprises an annual fiscal quota, to be recovered within a term of 30 years. Will also grant to facilitate the installation, a preferential treatment for direct abroad investments, destined to new export productive activities. In this respect a customs facility procedure will be issued, for capital goods importation, destined for development and later exportation of products “Made in Argentina”.
Solving problems of Japanese savers with this transaction, Nippon corporations start a process of simultaneous investments in our country without stopping investment in Japan, to constitute definitively a strategic international alliance without precedent.
Argentina rescues the first eligible bonds, giving stillness to the first creditor group, in change of exportable production and Argentine employment. At the time, guarantees Japanese enterprises the completion of the deal, subordinating it, if desired, to the supervision of multilateral credit organisms.
A solid solution for a partner absolutely complementary and without ideological conflicts. We reduce debt; we bring down interest charge and consequently bring down the fear of extemporary fiscal insolvency in the future. We brandish this substitution of debt through the “Distress Debt” as an ignition key to exponentially empower our international trade and we can continue copying it with the European groups formed by Nielsen. The first answer to convert creditor enmities into partners. For our society, to increase volume of exportation writing off debt at the same time, will mean all an epic in cultural terms of growth and prosperity. Consistently, an agreement with same characteristics could be copied with Italian enterprises ** and of other countries holders of eligible bonds.
* See book ARGENJAPAN’S, Dunken print-house, 3rd edition, (2002), author: Pablo Tigani. Also in sites: www.hacer.com.ar and www.lebonfante.com
** I.e. Italian consumer demands fresh products all the year round and knows that because of globalization can consume fruit and vegetables, even though out of season in Italy. Some of Argentine fruit that attract them are: pears, apples, cherries, tangerine, tropical fruits, asparagus and pumpkins. Some of these foodstuffs also can be manufactured as juice, jams, and marmalades before exporting.
Creditors and bond market react with certain annoyance to restructuring proposal presented by the economic team in Dubai on September 22nd. Although majority of bondholders didn’t like official proposal, I think it was useful at least to start with the negotiation process. Even though in my previous meetings in Washington with board members of Multilateral Credit Organisms and investors, I could notice that nobody expected to be seduced by the argentine proposal, and bondholders didn’t expect something so radical either. Therefore, we could expect an offensive reply and we should prepare alternative proposals.
The universe of creditors is very wide in New York, Europe and Japan. Among these are the Japanese bondholders, whom I’ll treat hereafter to make a very interesting contribution. We are performing in our Headquarter, together with another Japanese consulting bureau of Chicago, a piece of work to appeal Nippon corporations in the solution of their bondholders’ problem. If all goes well, our meetings in Tokyo and Osaka will start in following days of October.
Consistently with actual economic policy faced by President Kirchner, Argentina has an exceptional opportunity generated by the Economic Ministry with formation of jurisdictional groups. This excellent tactic gives us the opportunity to rescue the debt of Samurai bonds and other promissory notes, and to impel our exportations. I’m proposing the constitution of a commercial and financial accumulative strategy, through a mixed alliance Argentina-Japan, completely new and original. This is the design of a new profile of commercial slant and not exclusively financial as it has been till now. This strategy will present an extreme oscillation of business of the Nation. For first time, we’ll present to the world a project that involves our concise export trade, with a rich, expert and absolutely complementary country, that will empower it as never before. This will be the “leading case”, for there are other feasible creditor groups in Italy, rest of Europe and U.S.A.
PROPOSAL (brief synthesis)
This proposal consists in negotiate the formation of a Distress Debt-Fund, of approximately US$2.800 millions, to rescue all the bonds and promissory notes with funds or guaranties of Japanese Corporations, granting in change in location, a “store fund of new argentine exportations”.*
Modality: A “distress fund” will be created, with investors (Japanese enterprises) who will rescue with their contributions the total of US$2.800 millions of debt, in possession of Japanese citizens, at 100% of their value. In change, against interchange of these bonds, Argentina negotiates and grants to the enterprises an annual fiscal quota, to be recovered within a term of 30 years. Will also grant to facilitate the installation, a preferential treatment for direct abroad investments, destined to new export productive activities. In this respect a customs facility procedure will be issued, for capital goods importation, destined for development and later exportation of products “Made in Argentina”.
Solving problems of Japanese savers with this transaction, Nippon corporations start a process of simultaneous investments in our country without stopping investment in Japan, to constitute definitively a strategic international alliance without precedent.
Argentina rescues the first eligible bonds, giving stillness to the first creditor group, in change of exportable production and Argentine employment. At the time, guarantees Japanese enterprises the completion of the deal, subordinating it, if desired, to the supervision of multilateral credit organisms.
A solid solution for a partner absolutely complementary and without ideological conflicts. We reduce debt; we bring down interest charge and consequently bring down the fear of extemporary fiscal insolvency in the future. We brandish this substitution of debt through the “Distress Debt” as an ignition key to exponentially empower our international trade and we can continue copying it with the European groups formed by Nielsen. The first answer to convert creditor enmities into partners. For our society, to increase volume of exportation writing off debt at the same time, will mean all an epic in cultural terms of growth and prosperity. Consistently, an agreement with same characteristics could be copied with Italian enterprises ** and of other countries holders of eligible bonds.
* See book ARGENJAPAN’S, Dunken print-house, 3rd edition, (2002), author: Pablo Tigani. Also in sites: www.hacer.com.ar and www.lebonfante.com
** I.e. Italian consumer demands fresh products all the year round and knows that because of globalization can consume fruit and vegetables, even though out of season in Italy. Some of Argentine fruit that attract them are: pears, apples, cherries, tangerine, tropical fruits, asparagus and pumpkins. Some of these foodstuffs also can be manufactured as juice, jams, and marmalades before exporting.
martes, 30 de septiembre de 2003
Canje de bonos de la deuda pública
INTRODUCCIÓN:
En estos días, los argentinos, estamos consumiendo un alud de opiniones y pronósticos acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación. ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente?- Se suma además, una expresión de economistas con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas. Mientras tanto, podría ser que si se consolida un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Los acreedores y el mercado de títulos ya reaccionaron con cierto fastidio a la propuesta de reestructuración presentada el 22 de Septiembre. Si bien el ofrecimiento oficial no le gustó a la mayoría de los tenedores de bonos, yo pienso que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociaciones. Aunque en mis encuentros anteriores en Washington con ejecutivos de organismos multilaterales de crédito e inversores, pude percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban algo tan radical, según manifiestan. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, será mejor tener una provisión contingente preparada para no regresar de nuevo a la desconfianza y la incertidumbre. Los inversores del exterior no solo ven porcentajes de quita, ellos consideran también importante el esfuerzo que se ponga en buscar salidas eventuales, como prueba de buena voluntad. No obstante que este principio es proverbial en el ámbito financiero, por el momento, no se conoce otra opción disponible sin que se aproxime a la misma orientación.
ARGENTINA NECESITA INTERPONER IDEAS VARIADAS, EN EL CASO QUE NO MARCHE LA ESTRATEGIA GENERAL FORMALIZADA EN DUBAI:
Las barreras que levanta el consenso tradicional ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un proyecto que perfile una nueva salida. No obstante para situaciones graves o aparentemente terminales como el default argentino, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Esta situación concisamente descripta es producto del imperio de arquetipos extremos, que invariablemente se resisten a ser reemplazados.
Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a la propuesta global de Dubai, como si fuera la única forma, en caso que los acreedores no la acepten. La estructura económica internacional experimenta cambios continuamente y durante los últimos veinte años, lo hace a una velocidad fenomenal. México, de “la crisis de la deuda” al NAFTA (Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio), China se incorporó a la OMC (Organización Mundial del Comercio), Rusia deja la economía centralmente planificada. El FMI hace cinco años nos enaltecía, hace unos meses buscaba psicólogos para Argentina y unos días atrás, su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar.
Concluyendo en dos puntos, no se puede esperar mucho más tiempo para elaborar esquemas diferentes y no tenemos que tener prejuicio de plantear soluciones imaginativas para una crisis inédita. Aferrarse en una forma rígida al proyecto original, puede ser aventurado.
ES POSIBLE PRESENTAR UN PLAN PARA LOS TENEDORES DE BONOS DE JAPON
El universo de acreedores es muy extenso en New York, Europa y Japón. Entre los mencionados están los tenedores japoneses, de quienes en adelante me ocuparé, para realizar un aporte de sumo interés.
El gobierno Argentino consiguió el 21 de Julio en Japón, luego de exponer una serie de ofertas de pago de la deuda pública en default, que los acreedores japoneses se comprometieran a constituir un comité de bonistas para avanzar con la renegociación encarada. La imagen proyectada fue que se agruparan ideas para que de este modo el acuerdo fuese más ágil. Al organizarse representaciones unificadas como en Japón, en todos los distritos, existen posibilidades de anclar con buenas y puntuales estructuras hechas a la medida de cada junta de poseedores de bonos.
Propuesta
UN ACUERDO FINANCIERO CON LOS AHORRISTAS DE JAPÓN, ATADO AL POTENCIAL EXPORTADOR ARGENTINO CON COOPERACIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS JAPONESAS
En forma consistente con la actual política económica encarada por el Presidente Kirchner, Argentina tiene una oportunidad excepcional que concibió el ministerio de economía con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta excelente táctica, nos da ocasión para rescatar la deuda de bonos Samurai y otros pagarés, e impulsar nuestras exportaciones. Estoy planeando la constitución de una estrategia acumuladora comercial y financiera, mediante una alianza mixta argentino japonés; original e inédita. Este es el diseño de un nuevo perfil de sesgo comercial y no exclusivamente financiero como lo ha sido hasta ahora. Esta estrategia presentará una oscilación extrema de los negocios. Por primera vez, presentaremos ante el mundo un proyecto que involucra nuestro comercio exportador, con empresas expertas y ricas de un país absolutamente complementario que lo va a potencializar como nunca antes. Este será el “leading case”, ya que existen otros grupos de acreedores viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
PREPARANDO EL DISTRESS DEBT – FUND (fondo de apoyo y garantía para recomponer la situación de la deuda)
La estrategia financiera: consiste en negociar la formación de un (Distress Debt - Fund), de aproximadamente US$ 2.800 millones, para rescatar la totalidad de los bonos y pagarés con fondos o garantías aportados por corporaciones japonesas.
Estímulo: a cambio, se les otorga a las empresas, en locación, un "fondo de comercio” para promover nuevas exportaciones argentinas.*
Modalidad: El “distress fund” compuesto por inversores (empresas japonesas) rescatará con sus aportes la totalidad de los US$ 2.800 millones de deuda, en poder de ciudadanos japoneses, al 100% de su valor. Posteriormente, contra el intercambio de esos bonos, Argentina negocia y le otorga a las empresas participantes, un cupo fiscal anual, a utilizar en un plazo de 30 años para desarrollar actividades productivas enfocadas a la exportación. Otorgará también para facilitar la instalación, un trato preferencial para la inversión extranjera directa, destinada a estas nuevas actividades. Para ello se completará un procedimiento de síntesis aduanera, para las importaciones de bienes de capital, destinados al desarrollo y exportación de productos "made in Argentina".
Resolviendo problemas de ahorristas japoneses, las corporaciones niponas con esta transacción, sin desinvertir en Japón, comienzan un proceso de inversiones simultáneas en nuestro país, para constituir definitivamente una alianza estratégica internacional sin precedentes.
Argentina rescata los primeros bonos elegibles, llevando tranquilidad al primer grupo de acreedores, a cambio de producción exportable y empleo argentino. A su vez, le garantiza a las empresas japonesas el cumplimiento del convenio, sometiéndolo si lo desean, a la supervisión de los organismos multilaterales de crédito.
Una solución sólida para un socio absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos deuda, bajamos la carga de intereses y consecuentemente desaparece el temor de la insolvencia fiscal intertemporal en el futuro. Esgrimimos esta substitución de deuda a través del “Distress Debt” como una llave de arranque para potenciar exponencialmente nuestro comercio internacional y podemos continuar replicándola con los grupos europeos formados por el secretario Nielsen. Inauguramos la primera respuesta para convertir enemistados acreedores en socios. Para nuestra sociedad, aumentar el volumen de exportaciones cancelando deuda al mismo tiempo, significará toda una epopeya en términos culturales, de crecimiento y prosperidad. En forma consistente, un acuerdo con las mismas características, podrá replicarse con empresas italianas** y de otras nacionalidades tenedoras de bonos elegibles.
* (ARGENJAPAN´S, Editorial Dunken, 3ra.edición, (2002), autor Pablo Tigani.
** (Por dar un ejemplo, el consumidor italiano demanda productos sanos y frescos todo el año y aprendió que por la globalización puede consumir verdura y fruta, aun, fuera de temporada en su país. Algunos de los frutos argentinos que le atraen son mandarinas, frutas tropicales, peras, manzanas, cerezas, espárragos y zapallos. Estos y otros alimentos también pueden industrializarse de muchas formas, en forma de jugos, dulces y mermeladas, antes de exportarse, con tecnología italiana y mano de obra argentina. El tipo de cambio actual es muy favorable para los italianos quienes pagan 1.500 Euros mensuales - alrededor de $5.000, el sueldo de un operario o trabajador equivalente)
SATISFACCIÓN NIPONA:
Embolsan los acreedores japoneses sus bonos y pagarés al 100%, gracias a una operación ingeniosa y esforzada de sus empresas y un país que quiere cumplir. Las corporaciones japonesas intervinientes percibirán un "management fee" sobre el aumento de los 30.000 MM actuales de exportaciones, por los próximos 10 años. Esta retribución luce mucho más razonable que pagar comisiones a la Banca internacional para seguir realizando sucesivos y cuestionados canjes y comisiones.
OPORTUNIDAD CLAVE PARA REANUDAR LA CONFIANZA INTERNACIONAL
Estamos asistiendo en estos días a circunstancias coyunturales inmejorables que dan margen para instalar una estrategia que nos permitirá rescatar deuda e impulsar nuevas exportaciones, asumiendo compromisos previsibles de largo plazo.
El exceso en la aplicación de criterios exclusivos y exageradamente financieros, nos ha dejado paradójicamente sin capital de trabajo. Nos hemos quedado sin el flujo indispensable para reactivar el stock de inversiones realizadas en años anteriores. Estas son las que al principio, en una economía corriente, pueden disparar e incorporar rápidamente sus recursos humanos al mundo de la producción y el trabajo.
Las nuevas inversiones llegan, y los inversores siempre acechan donde perciben un potencial de actividad y de crecimiento mayor, en forma comparativa con otras opciones disponibles. Esto es indiscutible, la percepción de altas tasas potenciales de crecimiento, establecen la confianza necesaria para que grandes y pequeños inversores, comiencen a considerar su entrada.
Para renegociar las condiciones de la deuda en forma exitosa, es necesario demostrar que la economía real es "viable". Este planteo implica la generación de un flujo marginal inexistente hasta el momento, para considerar el comienzo del fin de una deuda repetida y aburridamente renegociada. Esto es posible a partir de un "boom de exportaciones", algo que sabemos desde siempre como postulado, pero que aun no hemos logrado.
Mientras todos los indicadores financieros están deteriorados solo las exportaciones, sin el financiamiento adecuado y en medio de un default crecerán este año 16%, resistiendo el más alto nivel de hostilidad en las cifras del comercio mundial, que claramente se han estancado luego de muchos años de crecimiento, cuando lo hacía al doble del promedio del extraordinario incremento del PBI mundial (1996-2000).
Si aprovechamos inicialmente nuestra infraestructura base, comprobaremos que la misma está preparada para contener mayores y progresivos niveles de actividad por el tiempo necesario, hasta que se produzca el ensamble con el arribo de nuevas inversiones. Nuestros recursos naturales ofrecen a las empresas japonesas pista de aterrizaje para su denuedo cultural, industrial-exportador.
Solo necesitamos despojarnos de prejuicios tradicionalistas y del "no se puede" para encarar en forma inmediata un acuerdo innovador, obteniendo "de una vez", el know how industrial y comercial del exportador modelo por excelencia. Esta opción con las corporaciones niponas puede acrisolarse si el gobierno resulta atraído a explorar nuevas soluciones.
Si deseamos afianzar los compromisos, cumpliendo con un creciente superávit fiscal, podemos considerar esta alianza como una carta decisiva para crecer exportando, y a la vez garantizar el rescate de la deuda en forma progresiva con otros países.
Volviendo a la confianza nuevamente, como experiencia; para los tenedores locales (AFJP y Bancos) las garantías fiscales significaron algo utópico y también ellos han verificado los resultados del compromiso de un supuesto déficit cero, que no consideró la generación de divisas genuinas (recuerde la FASE I). La fórmula de garantía de cumplimiento son las exportaciones: bienes que generan dólares de la economía real.
Con la confección de un borrador inicial de negociación, en pocos meses regresarán además, gran parte de los capitales argentinos fugados en los últimos años. Junto al fondeo que ello implica, sumaremos más confianza en nuestras autoridades por su creatividad y velocidad de respuesta a un eventual rechazo sistematizado de la propuesta de Dubai.
FUNDAMENTOS DE UN RAZONAMIENTO EMPRESARIO PARA LA ECONOMÍA
En cualquier corporación del sector privado, cuando existen indicios de que algo se hace precariamente, es recomendable iniciar una gestión (outsourcing) con un especialista que, sin dudas lo hará mejor que el titular. El término outsourcing, se utiliza para describir un fenómeno muy extendido en la industria, "la Tercerización". Posiblemente es parte del movimiento más amplio y de mayor potencial de la sociedad global para la conformación de un mundo más productivo y menos dilapidador de recursos. Significa utilizar el conocimiento, la experiencia y la creatividad de otros, para delegar un proceso que no funciona a pleno, en aquel que más sabe y que conseguirá los mejores resultados. Es una "alianza con un distinguido" que se convierte en una extensión de nuestros propios negocios. Ésta es una de las mejores prácticas del sector privado, y es el enfoque con el que esperamos enriquecer las destrezas del sector público, en los tiempos que vivimos.
LA EXPERIENCIA PRODUCTIVA PRIVADA CON “INGENUITY”
En la actividad privada he verificado constantemente casos en los que encuentro oportunidades de inversión reproductiva en forma exponencial. Generalmente se trata de empresas desprovistas parcial o totalmente de management, tecnología, innovación y know how, que son castigadas por la aplicación de métodos anticuados para los mercados de consumo actuales
Podemos mencionar también, casos donde la ausencia de vocación o fatiga de los accionistas hace que cualquier iniciativa fracase. Estas empresas cobran un nuevo impulso con la incorporación de socios ágiles que llegan con un solo objetivo: "irrumpir en el mercado con grandes y reales crecimientos de ventas". Esto puede implicar cuatro o cinco veces más de facturación en forma rápida. Se realizan enérgicas acciones para promover negocios, basadas en la nueva capacidad para proporcionar recursos primitivamente ausentes.
Existen abundantes argumentos para pensar que las exportaciones son la solución más completa de los problemas de la economía. Sin embargo, nadie ha intentado lanzar una propuesta innovadora, por desconocimiento en principio, y por el temor a sufrir descalificaciones arrogantes de ex funcionarios y postulantes permanentes, cuya única respuesta posible tiene que ser tradicional y recolectada de un libro clásico. La imaginación cero de la ciencia económica ortodoxa, se debe equilibrar con los sueños del arte de la política. La ausencia perseverante de visión intuitiva, fue altamente desmoralizante. Eso ya ha quedado demostrado.
Tenemos una enorme prosperidad dormida por desconocimiento, resistencias ideológicas, falta de exploración, coraje y fe en nuestros recursos. Agreguemos a esta actitud, falta de apoyo promocional e interés, incentivado por la tentación de ganancias financieras de inmediatez novelesca, con la cuales estuvimos seducidos por muchos años.
Nuestras exportaciones en 2001 antes de la catástrofe de De la Rúa, alcanzaban alrededor del 10% de nuestro PBI. Ese es justamente el motivo por el cual no puede subestimarse la oportunidad que tenemos entre manos. Haciendo a un lado nuestras capacidades potenciales, hemos exportado por debajo de nuestras posibilidades durante los años anteriores.
A causa de repetir como una letanía hipnótica, que nuestras exportaciones solo representaban un 10 por ciento del PBI, algunos economistas han obviado sistemáticamente el compromiso de explorar oportunidades. Solo por el potencial incremento, que en términos porcentuales es posible lograr, en cualquier actividad que comienza desde su nivel más bajo, vale la pena impulsar inmediatamente un plan de acción para el crecimiento.
ROBUSTECIENDO EL NÚCLEO DE LA PROPUESTA:
Diligenciar la formación de un fondo de 2.800 millones de dólares que depositan empresas japonesas, para rescatar bonos y pagarés de sus compatriotas, otorgándoles a cambio, la locación de un "fondo de comercio de nuevas exportaciones argentinas", es de una escrupulosidad providencial.
Concediendo el potencial de crecimiento de las exportaciones argentinas, una invitación de este tipo, por el presente que trasluce Japón y sus empresas*, sería de un atractivo insuperable, atendiendo sus propias necesidades de generar nuevos negocios en distintas partes del mundo.
Como en la mayoría de los casos corporativos con dificultades financieras, el alquiler de un fondo de comercio, supera ampliamente el valor patrimonial de la empresa. Aún en empresas concursadas y quebradas se realizan estos negocios y se reflotan compañías. De esta manera la corporación objeto (del fondo de comercio) que no tiene capital de trabajo, se encuentra facultada para explotar el potencial que posee y superar en una sola sucesión ambas restricciones.
* (El gobierno de Japón ratificó hace unos días a su primer ministro. Hoy su previsión oficial de crecimiento es incierta para el año fiscal 2003, según cálculos oficiales el producto real se expandió, mientras el producto nominal cayó. Todo esto ocurre, luego de más de una década de estancamiento).
UN ACUERDO DONDE GANAN TODAS LAS PARTES QUE PARTICIPAN: ARGENTINA RESCATA DEUDA E IMPULSA SUS EXPORTACIONES, LOS AHORRISTAS RECUPERAN SUS AHORROS Y LAS EMPRESAS JAPONESAS INGRESAN A UN NEGOCIO MUY PROMISORIO.
Para las empresas japonesas representa la posibilidad de diversificar su portafolio de productos e integrarse industrialmente en Argentina, desde la materia prima, hasta la exportación de agro alimentos terminados, con muchas familias de productos nuevas. Se diversificará su portafolio de negocios para competir, por ejemplo en agro alimentos. Su excesivo foco en electrónica, metalmecánica e informática, son actividades altamente saturadas y commoditizadas (esto de agravó luego de los episodios del 11 de Septiembre).
Las empresas japonesas carecen de disponibilidad de recursos naturales para desarrollar agro industria y biotecnología aplicada a alimentos. Argentina posee en forma abundante (petróleo -gas- recursos naturales - extensiones territoriales). Las empresas japonesas, podrán abrir un espacio inexistente hasta el momento, incluyendo la posibilidad de manufacturar y exportar hacia su país, sus propios productos alimenticios, custodiándose del bio terrorismo. Se accionará la llave que las empresas japonesas poseen en el sudeste asiático. Para tales fines cabe destacar también, el creciente dinamismo que han cobrado las exportaciones Argentinas a países como Corea, China, India y el propio Japón en los últimos años.
"MADE IN ARGENJAPAN":
Es fantástico imaginar una solución para los ahorristas japoneses, provista por sus empresas, que a su vez comienzan a exportar sus propios alimentos a Japón y otros países, Made in Argenjapan, bajo las normas de seguridad que ya están desarrollando las grandes corporaciones japonesas (la ley anti bio-terrorismo norteamericana, está próxima a entrar en vigencia).
Los europeos parece que de ningún modo aprobarán que le suministremos una porción importante de su comida. Para ellos es prioritario culturalmente cuidar a sus productores agropecuarios, la 5ta. Conferencia de la OMC en Cancún y la ley de identificación de alimentos transgénicos lo ratifican. Muchas sociedades como las de Estados Unidos, Francia, Italia, España e Inglaterra enfocan este tema así y parece que no hay retroceso por bastante tiempo. -¿Quién podrá dudar de las normas de calidad, producción y salud, si Japón nos coloca su sello? - ¿Quién se desvelará fenomenalmente para que el temor al bio -terrorismo no sea transformado en una herramienta para arancelaria?
CONTEXTO ACTUAL EN QUE ARGENTINA RENEGOCIA SU DEUDA:
La configuración futura de la economía global y nuestros propios problemas actuales, han disminuido las posibilidades de ingreso a los mercados voluntarios de crédito por largo tiempo. Nos guste o no, pasarán años hasta que podamos volver a los mismos con alguna emisión de bonos. No tenemos crédito para apalancar el crecimiento en el mediano y largo plazo y ese es un hecho que podemos revertir.
Por necesidad y por virtud, debemos iniciar una estrategia renovadora que nos guíe a una mayor explotación de oportunidades, aprovechando esta punta que hoy tenemos entre manos (30 mil japoneses tenedores de títulos soberanos como bonos Samurai, además de títulos en el mercado de Euro bonos nominados en yenes). Sorprenderemos a los bancos mal dispuestos (Banco Tokio-Mitsubishi, Shinsei Bank y Nikko Salomón) y los convertimos en socios del crecimiento de los negocios futuros, obteniendo financiamiento para sus propias empresas nacionales japonesas que operarán en Argentina. Los bancos japoneses, más que otros bancos; gustan de financiar producción y ventas por sobre déficit de países emergentes. Para Argentina, asociarse a empresas expertas en exportación de manufactura y sobre abundantes en recursos financieros, que rescatan deuda, aportan inversiones, tecnología, know how y generan empleo a cambio de un "management fee"; es desde el punto de vista político, un avance progresista y racional.
NOS LO SUGIEREN, NUESTROS GROSEROS ANTECEDENTES
El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se financió hasta el 4 de Julio de 2001 con ahorro externo y finalizó con una crisis inmensurable y vertiginosa. La actual restricción de divisas, requiere que se aumente el superávit fiscal en los próximos años y esto solo es posible a través de un fuerte superávit comercial que tampoco sea por caída de la actividad interna como lo es hasta el momento. La decadencia de la rentabilidad en las empresas en medio de la desconfianza, debido a la paralización posterior del consumo doméstico y la falta de financiación que sufrimos durante todo el 2002, aumento los índices de desempleo y provocó un descontento social de magnitud, que considero irrepetible.
Dada la enorme dificultad de continuar aplicando nuevas medidas constrictivas en el 2005 y 2006, donde aún no se han definido muchas metas, tenemos que añadir a la renegociación de la deuda un "boom de exportaciones". Propulsado por una alianza estratégica de avanzada, esta asociación que comienza resolviendo un problema financiero puntual, tornará a la postre, el desaliento y el fracaso en nueva esperanza de progreso y prosperidad.
En estos días, los argentinos, estamos consumiendo un alud de opiniones y pronósticos acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación. ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente?- Se suma además, una expresión de economistas con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas. Mientras tanto, podría ser que si se consolida un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Los acreedores y el mercado de títulos ya reaccionaron con cierto fastidio a la propuesta de reestructuración presentada el 22 de Septiembre. Si bien el ofrecimiento oficial no le gustó a la mayoría de los tenedores de bonos, yo pienso que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociaciones. Aunque en mis encuentros anteriores en Washington con ejecutivos de organismos multilaterales de crédito e inversores, pude percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban algo tan radical, según manifiestan. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, será mejor tener una provisión contingente preparada para no regresar de nuevo a la desconfianza y la incertidumbre. Los inversores del exterior no solo ven porcentajes de quita, ellos consideran también importante el esfuerzo que se ponga en buscar salidas eventuales, como prueba de buena voluntad. No obstante que este principio es proverbial en el ámbito financiero, por el momento, no se conoce otra opción disponible sin que se aproxime a la misma orientación.
ARGENTINA NECESITA INTERPONER IDEAS VARIADAS, EN EL CASO QUE NO MARCHE LA ESTRATEGIA GENERAL FORMALIZADA EN DUBAI:
Las barreras que levanta el consenso tradicional ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un proyecto que perfile una nueva salida. No obstante para situaciones graves o aparentemente terminales como el default argentino, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Esta situación concisamente descripta es producto del imperio de arquetipos extremos, que invariablemente se resisten a ser reemplazados.
Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a la propuesta global de Dubai, como si fuera la única forma, en caso que los acreedores no la acepten. La estructura económica internacional experimenta cambios continuamente y durante los últimos veinte años, lo hace a una velocidad fenomenal. México, de “la crisis de la deuda” al NAFTA (Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio), China se incorporó a la OMC (Organización Mundial del Comercio), Rusia deja la economía centralmente planificada. El FMI hace cinco años nos enaltecía, hace unos meses buscaba psicólogos para Argentina y unos días atrás, su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar.
Concluyendo en dos puntos, no se puede esperar mucho más tiempo para elaborar esquemas diferentes y no tenemos que tener prejuicio de plantear soluciones imaginativas para una crisis inédita. Aferrarse en una forma rígida al proyecto original, puede ser aventurado.
ES POSIBLE PRESENTAR UN PLAN PARA LOS TENEDORES DE BONOS DE JAPON
El universo de acreedores es muy extenso en New York, Europa y Japón. Entre los mencionados están los tenedores japoneses, de quienes en adelante me ocuparé, para realizar un aporte de sumo interés.
El gobierno Argentino consiguió el 21 de Julio en Japón, luego de exponer una serie de ofertas de pago de la deuda pública en default, que los acreedores japoneses se comprometieran a constituir un comité de bonistas para avanzar con la renegociación encarada. La imagen proyectada fue que se agruparan ideas para que de este modo el acuerdo fuese más ágil. Al organizarse representaciones unificadas como en Japón, en todos los distritos, existen posibilidades de anclar con buenas y puntuales estructuras hechas a la medida de cada junta de poseedores de bonos.
Propuesta
UN ACUERDO FINANCIERO CON LOS AHORRISTAS DE JAPÓN, ATADO AL POTENCIAL EXPORTADOR ARGENTINO CON COOPERACIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS JAPONESAS
En forma consistente con la actual política económica encarada por el Presidente Kirchner, Argentina tiene una oportunidad excepcional que concibió el ministerio de economía con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta excelente táctica, nos da ocasión para rescatar la deuda de bonos Samurai y otros pagarés, e impulsar nuestras exportaciones. Estoy planeando la constitución de una estrategia acumuladora comercial y financiera, mediante una alianza mixta argentino japonés; original e inédita. Este es el diseño de un nuevo perfil de sesgo comercial y no exclusivamente financiero como lo ha sido hasta ahora. Esta estrategia presentará una oscilación extrema de los negocios. Por primera vez, presentaremos ante el mundo un proyecto que involucra nuestro comercio exportador, con empresas expertas y ricas de un país absolutamente complementario que lo va a potencializar como nunca antes. Este será el “leading case”, ya que existen otros grupos de acreedores viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
PREPARANDO EL DISTRESS DEBT – FUND (fondo de apoyo y garantía para recomponer la situación de la deuda)
La estrategia financiera: consiste en negociar la formación de un (Distress Debt - Fund), de aproximadamente US$ 2.800 millones, para rescatar la totalidad de los bonos y pagarés con fondos o garantías aportados por corporaciones japonesas.
Estímulo: a cambio, se les otorga a las empresas, en locación, un "fondo de comercio” para promover nuevas exportaciones argentinas.*
Modalidad: El “distress fund” compuesto por inversores (empresas japonesas) rescatará con sus aportes la totalidad de los US$ 2.800 millones de deuda, en poder de ciudadanos japoneses, al 100% de su valor. Posteriormente, contra el intercambio de esos bonos, Argentina negocia y le otorga a las empresas participantes, un cupo fiscal anual, a utilizar en un plazo de 30 años para desarrollar actividades productivas enfocadas a la exportación. Otorgará también para facilitar la instalación, un trato preferencial para la inversión extranjera directa, destinada a estas nuevas actividades. Para ello se completará un procedimiento de síntesis aduanera, para las importaciones de bienes de capital, destinados al desarrollo y exportación de productos "made in Argentina".
Resolviendo problemas de ahorristas japoneses, las corporaciones niponas con esta transacción, sin desinvertir en Japón, comienzan un proceso de inversiones simultáneas en nuestro país, para constituir definitivamente una alianza estratégica internacional sin precedentes.
Argentina rescata los primeros bonos elegibles, llevando tranquilidad al primer grupo de acreedores, a cambio de producción exportable y empleo argentino. A su vez, le garantiza a las empresas japonesas el cumplimiento del convenio, sometiéndolo si lo desean, a la supervisión de los organismos multilaterales de crédito.
Una solución sólida para un socio absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos deuda, bajamos la carga de intereses y consecuentemente desaparece el temor de la insolvencia fiscal intertemporal en el futuro. Esgrimimos esta substitución de deuda a través del “Distress Debt” como una llave de arranque para potenciar exponencialmente nuestro comercio internacional y podemos continuar replicándola con los grupos europeos formados por el secretario Nielsen. Inauguramos la primera respuesta para convertir enemistados acreedores en socios. Para nuestra sociedad, aumentar el volumen de exportaciones cancelando deuda al mismo tiempo, significará toda una epopeya en términos culturales, de crecimiento y prosperidad. En forma consistente, un acuerdo con las mismas características, podrá replicarse con empresas italianas** y de otras nacionalidades tenedoras de bonos elegibles.
* (ARGENJAPAN´S, Editorial Dunken, 3ra.edición, (2002), autor Pablo Tigani.
** (Por dar un ejemplo, el consumidor italiano demanda productos sanos y frescos todo el año y aprendió que por la globalización puede consumir verdura y fruta, aun, fuera de temporada en su país. Algunos de los frutos argentinos que le atraen son mandarinas, frutas tropicales, peras, manzanas, cerezas, espárragos y zapallos. Estos y otros alimentos también pueden industrializarse de muchas formas, en forma de jugos, dulces y mermeladas, antes de exportarse, con tecnología italiana y mano de obra argentina. El tipo de cambio actual es muy favorable para los italianos quienes pagan 1.500 Euros mensuales - alrededor de $5.000, el sueldo de un operario o trabajador equivalente)
SATISFACCIÓN NIPONA:
Embolsan los acreedores japoneses sus bonos y pagarés al 100%, gracias a una operación ingeniosa y esforzada de sus empresas y un país que quiere cumplir. Las corporaciones japonesas intervinientes percibirán un "management fee" sobre el aumento de los 30.000 MM actuales de exportaciones, por los próximos 10 años. Esta retribución luce mucho más razonable que pagar comisiones a la Banca internacional para seguir realizando sucesivos y cuestionados canjes y comisiones.
OPORTUNIDAD CLAVE PARA REANUDAR LA CONFIANZA INTERNACIONAL
Estamos asistiendo en estos días a circunstancias coyunturales inmejorables que dan margen para instalar una estrategia que nos permitirá rescatar deuda e impulsar nuevas exportaciones, asumiendo compromisos previsibles de largo plazo.
El exceso en la aplicación de criterios exclusivos y exageradamente financieros, nos ha dejado paradójicamente sin capital de trabajo. Nos hemos quedado sin el flujo indispensable para reactivar el stock de inversiones realizadas en años anteriores. Estas son las que al principio, en una economía corriente, pueden disparar e incorporar rápidamente sus recursos humanos al mundo de la producción y el trabajo.
Las nuevas inversiones llegan, y los inversores siempre acechan donde perciben un potencial de actividad y de crecimiento mayor, en forma comparativa con otras opciones disponibles. Esto es indiscutible, la percepción de altas tasas potenciales de crecimiento, establecen la confianza necesaria para que grandes y pequeños inversores, comiencen a considerar su entrada.
Para renegociar las condiciones de la deuda en forma exitosa, es necesario demostrar que la economía real es "viable". Este planteo implica la generación de un flujo marginal inexistente hasta el momento, para considerar el comienzo del fin de una deuda repetida y aburridamente renegociada. Esto es posible a partir de un "boom de exportaciones", algo que sabemos desde siempre como postulado, pero que aun no hemos logrado.
Mientras todos los indicadores financieros están deteriorados solo las exportaciones, sin el financiamiento adecuado y en medio de un default crecerán este año 16%, resistiendo el más alto nivel de hostilidad en las cifras del comercio mundial, que claramente se han estancado luego de muchos años de crecimiento, cuando lo hacía al doble del promedio del extraordinario incremento del PBI mundial (1996-2000).
Si aprovechamos inicialmente nuestra infraestructura base, comprobaremos que la misma está preparada para contener mayores y progresivos niveles de actividad por el tiempo necesario, hasta que se produzca el ensamble con el arribo de nuevas inversiones. Nuestros recursos naturales ofrecen a las empresas japonesas pista de aterrizaje para su denuedo cultural, industrial-exportador.
Solo necesitamos despojarnos de prejuicios tradicionalistas y del "no se puede" para encarar en forma inmediata un acuerdo innovador, obteniendo "de una vez", el know how industrial y comercial del exportador modelo por excelencia. Esta opción con las corporaciones niponas puede acrisolarse si el gobierno resulta atraído a explorar nuevas soluciones.
Si deseamos afianzar los compromisos, cumpliendo con un creciente superávit fiscal, podemos considerar esta alianza como una carta decisiva para crecer exportando, y a la vez garantizar el rescate de la deuda en forma progresiva con otros países.
Volviendo a la confianza nuevamente, como experiencia; para los tenedores locales (AFJP y Bancos) las garantías fiscales significaron algo utópico y también ellos han verificado los resultados del compromiso de un supuesto déficit cero, que no consideró la generación de divisas genuinas (recuerde la FASE I). La fórmula de garantía de cumplimiento son las exportaciones: bienes que generan dólares de la economía real.
Con la confección de un borrador inicial de negociación, en pocos meses regresarán además, gran parte de los capitales argentinos fugados en los últimos años. Junto al fondeo que ello implica, sumaremos más confianza en nuestras autoridades por su creatividad y velocidad de respuesta a un eventual rechazo sistematizado de la propuesta de Dubai.
FUNDAMENTOS DE UN RAZONAMIENTO EMPRESARIO PARA LA ECONOMÍA
En cualquier corporación del sector privado, cuando existen indicios de que algo se hace precariamente, es recomendable iniciar una gestión (outsourcing) con un especialista que, sin dudas lo hará mejor que el titular. El término outsourcing, se utiliza para describir un fenómeno muy extendido en la industria, "la Tercerización". Posiblemente es parte del movimiento más amplio y de mayor potencial de la sociedad global para la conformación de un mundo más productivo y menos dilapidador de recursos. Significa utilizar el conocimiento, la experiencia y la creatividad de otros, para delegar un proceso que no funciona a pleno, en aquel que más sabe y que conseguirá los mejores resultados. Es una "alianza con un distinguido" que se convierte en una extensión de nuestros propios negocios. Ésta es una de las mejores prácticas del sector privado, y es el enfoque con el que esperamos enriquecer las destrezas del sector público, en los tiempos que vivimos.
LA EXPERIENCIA PRODUCTIVA PRIVADA CON “INGENUITY”
En la actividad privada he verificado constantemente casos en los que encuentro oportunidades de inversión reproductiva en forma exponencial. Generalmente se trata de empresas desprovistas parcial o totalmente de management, tecnología, innovación y know how, que son castigadas por la aplicación de métodos anticuados para los mercados de consumo actuales
Podemos mencionar también, casos donde la ausencia de vocación o fatiga de los accionistas hace que cualquier iniciativa fracase. Estas empresas cobran un nuevo impulso con la incorporación de socios ágiles que llegan con un solo objetivo: "irrumpir en el mercado con grandes y reales crecimientos de ventas". Esto puede implicar cuatro o cinco veces más de facturación en forma rápida. Se realizan enérgicas acciones para promover negocios, basadas en la nueva capacidad para proporcionar recursos primitivamente ausentes.
Existen abundantes argumentos para pensar que las exportaciones son la solución más completa de los problemas de la economía. Sin embargo, nadie ha intentado lanzar una propuesta innovadora, por desconocimiento en principio, y por el temor a sufrir descalificaciones arrogantes de ex funcionarios y postulantes permanentes, cuya única respuesta posible tiene que ser tradicional y recolectada de un libro clásico. La imaginación cero de la ciencia económica ortodoxa, se debe equilibrar con los sueños del arte de la política. La ausencia perseverante de visión intuitiva, fue altamente desmoralizante. Eso ya ha quedado demostrado.
Tenemos una enorme prosperidad dormida por desconocimiento, resistencias ideológicas, falta de exploración, coraje y fe en nuestros recursos. Agreguemos a esta actitud, falta de apoyo promocional e interés, incentivado por la tentación de ganancias financieras de inmediatez novelesca, con la cuales estuvimos seducidos por muchos años.
Nuestras exportaciones en 2001 antes de la catástrofe de De la Rúa, alcanzaban alrededor del 10% de nuestro PBI. Ese es justamente el motivo por el cual no puede subestimarse la oportunidad que tenemos entre manos. Haciendo a un lado nuestras capacidades potenciales, hemos exportado por debajo de nuestras posibilidades durante los años anteriores.
A causa de repetir como una letanía hipnótica, que nuestras exportaciones solo representaban un 10 por ciento del PBI, algunos economistas han obviado sistemáticamente el compromiso de explorar oportunidades. Solo por el potencial incremento, que en términos porcentuales es posible lograr, en cualquier actividad que comienza desde su nivel más bajo, vale la pena impulsar inmediatamente un plan de acción para el crecimiento.
ROBUSTECIENDO EL NÚCLEO DE LA PROPUESTA:
Diligenciar la formación de un fondo de 2.800 millones de dólares que depositan empresas japonesas, para rescatar bonos y pagarés de sus compatriotas, otorgándoles a cambio, la locación de un "fondo de comercio de nuevas exportaciones argentinas", es de una escrupulosidad providencial.
Concediendo el potencial de crecimiento de las exportaciones argentinas, una invitación de este tipo, por el presente que trasluce Japón y sus empresas*, sería de un atractivo insuperable, atendiendo sus propias necesidades de generar nuevos negocios en distintas partes del mundo.
Como en la mayoría de los casos corporativos con dificultades financieras, el alquiler de un fondo de comercio, supera ampliamente el valor patrimonial de la empresa. Aún en empresas concursadas y quebradas se realizan estos negocios y se reflotan compañías. De esta manera la corporación objeto (del fondo de comercio) que no tiene capital de trabajo, se encuentra facultada para explotar el potencial que posee y superar en una sola sucesión ambas restricciones.
* (El gobierno de Japón ratificó hace unos días a su primer ministro. Hoy su previsión oficial de crecimiento es incierta para el año fiscal 2003, según cálculos oficiales el producto real se expandió, mientras el producto nominal cayó. Todo esto ocurre, luego de más de una década de estancamiento).
UN ACUERDO DONDE GANAN TODAS LAS PARTES QUE PARTICIPAN: ARGENTINA RESCATA DEUDA E IMPULSA SUS EXPORTACIONES, LOS AHORRISTAS RECUPERAN SUS AHORROS Y LAS EMPRESAS JAPONESAS INGRESAN A UN NEGOCIO MUY PROMISORIO.
Para las empresas japonesas representa la posibilidad de diversificar su portafolio de productos e integrarse industrialmente en Argentina, desde la materia prima, hasta la exportación de agro alimentos terminados, con muchas familias de productos nuevas. Se diversificará su portafolio de negocios para competir, por ejemplo en agro alimentos. Su excesivo foco en electrónica, metalmecánica e informática, son actividades altamente saturadas y commoditizadas (esto de agravó luego de los episodios del 11 de Septiembre).
Las empresas japonesas carecen de disponibilidad de recursos naturales para desarrollar agro industria y biotecnología aplicada a alimentos. Argentina posee en forma abundante (petróleo -gas- recursos naturales - extensiones territoriales). Las empresas japonesas, podrán abrir un espacio inexistente hasta el momento, incluyendo la posibilidad de manufacturar y exportar hacia su país, sus propios productos alimenticios, custodiándose del bio terrorismo. Se accionará la llave que las empresas japonesas poseen en el sudeste asiático. Para tales fines cabe destacar también, el creciente dinamismo que han cobrado las exportaciones Argentinas a países como Corea, China, India y el propio Japón en los últimos años.
"MADE IN ARGENJAPAN":
Es fantástico imaginar una solución para los ahorristas japoneses, provista por sus empresas, que a su vez comienzan a exportar sus propios alimentos a Japón y otros países, Made in Argenjapan, bajo las normas de seguridad que ya están desarrollando las grandes corporaciones japonesas (la ley anti bio-terrorismo norteamericana, está próxima a entrar en vigencia).
Los europeos parece que de ningún modo aprobarán que le suministremos una porción importante de su comida. Para ellos es prioritario culturalmente cuidar a sus productores agropecuarios, la 5ta. Conferencia de la OMC en Cancún y la ley de identificación de alimentos transgénicos lo ratifican. Muchas sociedades como las de Estados Unidos, Francia, Italia, España e Inglaterra enfocan este tema así y parece que no hay retroceso por bastante tiempo. -¿Quién podrá dudar de las normas de calidad, producción y salud, si Japón nos coloca su sello? - ¿Quién se desvelará fenomenalmente para que el temor al bio -terrorismo no sea transformado en una herramienta para arancelaria?
CONTEXTO ACTUAL EN QUE ARGENTINA RENEGOCIA SU DEUDA:
La configuración futura de la economía global y nuestros propios problemas actuales, han disminuido las posibilidades de ingreso a los mercados voluntarios de crédito por largo tiempo. Nos guste o no, pasarán años hasta que podamos volver a los mismos con alguna emisión de bonos. No tenemos crédito para apalancar el crecimiento en el mediano y largo plazo y ese es un hecho que podemos revertir.
Por necesidad y por virtud, debemos iniciar una estrategia renovadora que nos guíe a una mayor explotación de oportunidades, aprovechando esta punta que hoy tenemos entre manos (30 mil japoneses tenedores de títulos soberanos como bonos Samurai, además de títulos en el mercado de Euro bonos nominados en yenes). Sorprenderemos a los bancos mal dispuestos (Banco Tokio-Mitsubishi, Shinsei Bank y Nikko Salomón) y los convertimos en socios del crecimiento de los negocios futuros, obteniendo financiamiento para sus propias empresas nacionales japonesas que operarán en Argentina. Los bancos japoneses, más que otros bancos; gustan de financiar producción y ventas por sobre déficit de países emergentes. Para Argentina, asociarse a empresas expertas en exportación de manufactura y sobre abundantes en recursos financieros, que rescatan deuda, aportan inversiones, tecnología, know how y generan empleo a cambio de un "management fee"; es desde el punto de vista político, un avance progresista y racional.
NOS LO SUGIEREN, NUESTROS GROSEROS ANTECEDENTES
El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se financió hasta el 4 de Julio de 2001 con ahorro externo y finalizó con una crisis inmensurable y vertiginosa. La actual restricción de divisas, requiere que se aumente el superávit fiscal en los próximos años y esto solo es posible a través de un fuerte superávit comercial que tampoco sea por caída de la actividad interna como lo es hasta el momento. La decadencia de la rentabilidad en las empresas en medio de la desconfianza, debido a la paralización posterior del consumo doméstico y la falta de financiación que sufrimos durante todo el 2002, aumento los índices de desempleo y provocó un descontento social de magnitud, que considero irrepetible.
Dada la enorme dificultad de continuar aplicando nuevas medidas constrictivas en el 2005 y 2006, donde aún no se han definido muchas metas, tenemos que añadir a la renegociación de la deuda un "boom de exportaciones". Propulsado por una alianza estratégica de avanzada, esta asociación que comienza resolviendo un problema financiero puntual, tornará a la postre, el desaliento y el fracaso en nueva esperanza de progreso y prosperidad.
miércoles, 10 de septiembre de 2003
Ambito, Visión estratégica multipolar
Por: Pablo Tigani
Para: Ámbito Finaciero - Comercio Exterior
Una política económica totalmente diferente, más la “visión estratégica multipolar” de Martín Redrado, son las claves del arranque exportador argentino. Los resultados predican más que muchas palabras. En el primer semestre las exportaciones argentinas se incrementaron 16,1% respecto al mismo lapso del año pasado (5,3% aumento de cantidades exportadas, 10,2% aumento de precios). Para un país en default, sin sistema financiero y sin crédito, en medio de un cambio de paradigma económico fenomenal, es un logro considerable. Con estos resultados el superávit comercial del primer semestre alcanzó US$ 8.700M. Si bien Junio fue el mes mas alto, donde las exportaciones alcanzaron US$ 2.868M; Julio no obstante con US$ 2.781M siguió sumando para acumular en los primeros siete meses de 2003, US$ 17.294M en exportaciones. Si comparamos esta cifra contra los US$ 7.084M de importaciones, el superávit alcanzado llega a los US$ 10.210M. El dato más alentador es que mientras las exportaciones aumentaron más de 16%, las importaciones pudieron crecer a mayor velocidad, alrededor de 41%. En Julio con US$ 1.259M, las importaciones superaron por cuarta vez los US$ 1.000M. Un dato francamente alentador es que el aumento se dio especialmente en bienes de capital y accesorios demandados por la industria, lo cual demuestra que la recuperación está en marcha. En lo que va de Agosto, los precios agrícolas volvieron a retomar una tendencia alcista luego de un breve periodo de baja, tras haberse recortado las estimaciones de las cosechas de Estados Unidos (maíz y soja básicamente). No obstante nuestras exportaciones a Estados Unidos vienen creciendo un 18% en este periodo. También por la ola de calor los cultivos se han visto perjudicados en Europa, lo que implica que tendrán que importar más cereales, oleaginosas y derivados, productos que nosotros podremos proveerles en forma creciente. A propósito nuestras colocaciones a la Unión Europea se incrementaron en un 8% en los primeros siete meses del año. Podemos entender que, todos estos episodios mencionados nos favorecen y no podemos desconocer la incidencia de algunos factores externos que muestran la mano de Dios obrando a nuestro favor. Sin embargo, como expresé en las entregas anteriores, el comportamiento desagregado muestra que las exportaciones crecieron más en aquellos mercados donde se negocia con más energía creativa. Nuestras colocaciones a China e India crecieron 136% y al Sudeste Asiático 57%. ¡Que bueno Martín! -estamos terminando con los prejuicios de los exportadores tradicionales y al mismo tiempo con la simpleza del enfoque monetario indiferente al comercio internacional. También estamos descartando ese dicho que decía que solo le podemos vender autos a Brasil. En todo caso ya le vendemos 29% más a México y 47% más a Chile, compensando la caída de ventas a Brasil. Estamos exportando 45% más de manufacturas de cuero a los vaqueros estadounidenses. Podría mencionar otras fuertes alzas en sectores industriales como químicos orgánicos 125%; hierro y acero 30%; máquinas y aparatos eléctricos 80%; vidrio 42% o automóviles 33%.
Dado estos buenos datos, de soslayo de las expectativas, muchos economistas están revisando hacia arriba los pronósticos que había realizado. Muy probablemente como decía unos meses atrás, las exportaciones puedan superar los US$ 30.000M año contra año en 2003.
Un último razonamiento con respecto a la performance exportadora argentina. El moderado crecimiento que se observó en las “cantidades” enviadas en el primer semestre, evidencia que también este sector estuvo absorto con el cambio de gobierno, su campaña previa y las eventuales consecuencias del traspaso de poder. Esta situación y sus consecuencias, a mi juicio le restaron una respuesta más contundente aún, a las condiciones comerciales existentes. Queda demostrado que el logro de consolidar exportaciones robustas y sostenibles en el tiempo depende también de la política; no solo del tipo de cambio imperante. Una política que procura generar nuevas esperanzas en la sociedad, mas la “estrategia multipolar Redrado”, han regenerado un cuadro muy seductor para que se mantenga y crezca la oferta exportable. Estas primicias exportadoras referidas en números, son consistentes con la política económica en marcha; claramente definida.
Presidente de www.hacer.com.ar
Para: Ámbito Finaciero - Comercio Exterior
Una política económica totalmente diferente, más la “visión estratégica multipolar” de Martín Redrado, son las claves del arranque exportador argentino. Los resultados predican más que muchas palabras. En el primer semestre las exportaciones argentinas se incrementaron 16,1% respecto al mismo lapso del año pasado (5,3% aumento de cantidades exportadas, 10,2% aumento de precios). Para un país en default, sin sistema financiero y sin crédito, en medio de un cambio de paradigma económico fenomenal, es un logro considerable. Con estos resultados el superávit comercial del primer semestre alcanzó US$ 8.700M. Si bien Junio fue el mes mas alto, donde las exportaciones alcanzaron US$ 2.868M; Julio no obstante con US$ 2.781M siguió sumando para acumular en los primeros siete meses de 2003, US$ 17.294M en exportaciones. Si comparamos esta cifra contra los US$ 7.084M de importaciones, el superávit alcanzado llega a los US$ 10.210M. El dato más alentador es que mientras las exportaciones aumentaron más de 16%, las importaciones pudieron crecer a mayor velocidad, alrededor de 41%. En Julio con US$ 1.259M, las importaciones superaron por cuarta vez los US$ 1.000M. Un dato francamente alentador es que el aumento se dio especialmente en bienes de capital y accesorios demandados por la industria, lo cual demuestra que la recuperación está en marcha. En lo que va de Agosto, los precios agrícolas volvieron a retomar una tendencia alcista luego de un breve periodo de baja, tras haberse recortado las estimaciones de las cosechas de Estados Unidos (maíz y soja básicamente). No obstante nuestras exportaciones a Estados Unidos vienen creciendo un 18% en este periodo. También por la ola de calor los cultivos se han visto perjudicados en Europa, lo que implica que tendrán que importar más cereales, oleaginosas y derivados, productos que nosotros podremos proveerles en forma creciente. A propósito nuestras colocaciones a la Unión Europea se incrementaron en un 8% en los primeros siete meses del año. Podemos entender que, todos estos episodios mencionados nos favorecen y no podemos desconocer la incidencia de algunos factores externos que muestran la mano de Dios obrando a nuestro favor. Sin embargo, como expresé en las entregas anteriores, el comportamiento desagregado muestra que las exportaciones crecieron más en aquellos mercados donde se negocia con más energía creativa. Nuestras colocaciones a China e India crecieron 136% y al Sudeste Asiático 57%. ¡Que bueno Martín! -estamos terminando con los prejuicios de los exportadores tradicionales y al mismo tiempo con la simpleza del enfoque monetario indiferente al comercio internacional. También estamos descartando ese dicho que decía que solo le podemos vender autos a Brasil. En todo caso ya le vendemos 29% más a México y 47% más a Chile, compensando la caída de ventas a Brasil. Estamos exportando 45% más de manufacturas de cuero a los vaqueros estadounidenses. Podría mencionar otras fuertes alzas en sectores industriales como químicos orgánicos 125%; hierro y acero 30%; máquinas y aparatos eléctricos 80%; vidrio 42% o automóviles 33%.
Dado estos buenos datos, de soslayo de las expectativas, muchos economistas están revisando hacia arriba los pronósticos que había realizado. Muy probablemente como decía unos meses atrás, las exportaciones puedan superar los US$ 30.000M año contra año en 2003.
Un último razonamiento con respecto a la performance exportadora argentina. El moderado crecimiento que se observó en las “cantidades” enviadas en el primer semestre, evidencia que también este sector estuvo absorto con el cambio de gobierno, su campaña previa y las eventuales consecuencias del traspaso de poder. Esta situación y sus consecuencias, a mi juicio le restaron una respuesta más contundente aún, a las condiciones comerciales existentes. Queda demostrado que el logro de consolidar exportaciones robustas y sostenibles en el tiempo depende también de la política; no solo del tipo de cambio imperante. Una política que procura generar nuevas esperanzas en la sociedad, mas la “estrategia multipolar Redrado”, han regenerado un cuadro muy seductor para que se mantenga y crezca la oferta exportable. Estas primicias exportadoras referidas en números, son consistentes con la política económica en marcha; claramente definida.
Presidente de www.hacer.com.ar
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