Barra de vídeo 1

Loading...

miércoles, 28 de mayo de 2014

Inmorales, insensibles, impresentables (DIARIO REGISTRADO Copyright)

Las dosificaciones en las correcciones, son consistentes con el sujeto-objeto de la política económica vigente. El desequilibrio fiscal está-pero corregirlo de golpe es una "crueldad", que un gobierno popular no debe cometer. El país no es una empresa para hacer una reingeniería radical del gasto, no se puede hacer un down sizing, Argentina es un país, no una multinacional. Segui leyendo en el link o recortalo y pegalo en tu buscador:

http://www.diarioregistrado.com/economia/93816-inmorales--insensibles--impresentables.html

lunes, 26 de mayo de 2014

"El capital en el siglo XXI" Thomas Piketty

La lectura, los debates, aun los videos económicos, no son temas por los cuales la gente “muere”. En una sociedad mundial embaucada y consumidora de entretenimiento hueco, es difícil lograr atraer el interés por las ciencias sociales. Lo veo en Youtube, con mis propios videos sobre “negocios y finanzas”, algunos superan las 5.000 visitas. En cambio uno de política económica puede llegar a 1.200 observaciones, con toda la furia. Un libraco de 700 páginas-en general pocos leen tanto-, acaba de agotarse en solo un mes, en los EE.UU.Lo ultimo para vos en lenguaje sencillo y comprensible: 

http://www.diarioregistrado.com/opinion/93678-el-capital-en-el-siglo-xxi-thomas-piketty.html 

martes, 20 de mayo de 2014

ENGAÑAR Y MENTIR


Voy a reunir el engañar y el mentir por ser costumbres similares o paralelas. El engaño tiene tres expresiones: uno puede engañarse a sí mismo, puede engañar a otros, y puede ser engañado por otros. Todas estas formas, por mas pomposas que sean, tienen relación directa con la integridad o la falta de integridad que padece nuestra sociedad. Para guardar o mantener la integridad ética, intelectual, emocional, sentimental, espiritual; es necesario evitar ser engañados por otras personas. Veo en estos días, un sinnúmero de personas que procuran engañar a otras, a los cuales quisiera yo evitar; en el sentido de no molestarme luego por poner en ellas mi confianza, pero los mentirosos están por todas partes. Lo encuentro en el trabajo, en algunas universidades sucede entre los alumnos y profesores, en los comercios donde hacemos las compras, en un servicio al cliente donde el empleado “zafa”, en un programa de TV donde un títere con cara de serio, con un aceptado “falso sentido común”, miente sin sonrojarse. En la radio el conductor lee una noticia como si fuera propia, la saca de algún sitio o periódico sin citar la fuente, y asume las mentiras y el costo de lo que dicen y se propaga. En los periódicos ya sabemos, y en Internet no me imagino el volumen que alcanza esta desgracia de nuestra sociedad.
Engañar a otras personas es similar a mentir, no tiene diferencia. El engaño o la mentira son un cambio o distorsión de la verdad, sea o no sea en forma obvia o no obvia. La astucia que tienen  grandes personajes para lucir serios cuando cuentan las mentiras mas grandes; no difiere mucho de la de un colaborador mío cuando le pregunto por algo que no hizo, y debía haber hecho. Logran acosos, engaños, explotación, mediante amenazas inciertas; y “todo de mentira”. Para empezar en las empresas, los burócratas valoran al mentiroso. No porque figure en los requisitos, pero porque “cuando es necesario”, el sujeto va a mentir. No importa que tenga los súper conocimientos en lo que va a trabajar, solo que no proteste en publico, aunque lo haga por lo bajo;  y para el mentiroso, hacer todo lo que se le dice valdrá la pena, y eso si, si escucha o cree ver cualquier cosa, va a contárselo al jefe, esperando ser recompensado.
Un solo ejemplo: Le dije a mi abogado: ¡eso es mentira!, aunque como estaba certificado por una escribanía que decía haber presenciado una situación imaginaria, mi abogado me dijo: búscate dos amigos tuyos como testigo y vamos nosotros a otra escribanía; inventaremos una mentira mas grande, porque en un pleito, una mentira se rebate con una mentira mayor. ¿Eso es el derecho? Pues, parece bastante torcido, no es raro entonces que la sociedad siga las reglas que están establecidas por quienes supuestamente son aquellos que administran justicia, acusando o defendiendo.


viernes, 16 de mayo de 2014

Que tire la primera piedra

Antaño a las mujeres que consumaban adulterio se les procuraba la muerte, disparándoles piedras. Tremendo castigo. Recuerdo el pasaje de los acusadores de “la mujer adúltera”, quienes la llevaron hasta Jesús. Si no ordenaba apedrearla, no daría cumplimiento a la Ley. Pero Jesús agachado, sin levantar la mirada, comienza a escribir sobre el polvo del suelo, mientras ellos insistían. Así que se puso de pie y les dijo: “Aquél de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Enseguida volvió a agacharse y continuó escribiendo en el suelo. Lentamente, todos comenzaron a desconcentrase. ¡Qué desestimación tan simbólica! ¿Escribiría Jesús los pecados de los acusadores en el suelo? Por supuesto, por eso no tuvieron otra que retirarse. “¿Dónde están los que te acusaban, mujer”? 
¿Y quién es el que esta libre de culpa? - Impecable y neurálgico relato.

Los que seguimos atentamente la política y la economía, conocemos a todos, hasta los más escondidos. A veces lo único que deseo es dejar de escuchar profesionales “desfachatados”...puedes leerlo completo en siguiendo este link: http://www.diarioregistrado.com/opinion/92919-que-tire-la-primera-piedra.html