Mostrando entradas con la etiqueta crisis de las hipotecas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis de las hipotecas. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de julio de 2010

Empleo, reporte EE.UU.

El informe de empleo estadounidense de Junio es artificioso. En el contexto de una economía que se recupera perezosamente, si se observa detenidamente, las mejoras de la macroeconomía no son consistentes con la evolución del empleo. Apenas conocido el reporte, el mercado tuvo una reacción negativa, dado que el resultado estuvo bastante por debajo de las expectativas. La verdad es que la economía norteamericana destruyó 125.000 empleos en el mes de Junio, superando 25% la pérdida de 100.000 puestos de trabajo que se esperaba, representando a la vez, la primera caída del año 2010.
Decía que el informe es artificioso, si se lo analiza correctamente, se deben descontar los efectos de las contrataciones del sector público para el Censo 2010. Si se lo hace, se observa el efecto neto de los empleos temporarios, porque el sector privado creo solamente 83.000 empleos (-25%) de los 110.000 que esperaba el mercado. El sector servicios aporto desde el sector privado una creación de 91.000 puestos de trabajo, aterrizando (48%) de los últimos 174.000 de Abril, haciendo caso omiso que se viene de una cifra absurda de 20.000 empleos creados en el mes de Mayo. Conociendo que este es el sector clave que impulsa el mercado laboral estadounidense, no es un dato menor; recuerde que hablamos del 70% de los empleos de los trabajadores del país.
Si en los servicios la cosa viene mal, en el sector productor de bienes el panorama es aflictivo; en el mes de Junio se registró una declinación de 8.000 empleos. Es que el sector industrial, después de haber restablecido parte de su dinámica en los primeros cinco meses del año, en Junio tuvo una creación de sólo 9.000 empleos, muy por debajo del promedio de 25.000 que reveló entre Enero y Mayo. Si hablamos de la construcción, tenemos que decir que continua en terapia intensiva, en Junio destruyó 22.000 empleos, y ha registrado variaciones negativas en 2/3 del primer semestre. La construcción que tuvo un boom entre 2003-2007, hoy emplea 35% menos de trabajadores, con respecto a la previa de la “crisis de las hipotecas”, este sector podría ser un valioso elemento dinamizador por su efecto contagio, pero no despega.
No obstante luce borroso que la tasa de desempleo bajó de 9,7% hasta 9,5%; esto se quiso presentar como un dato positivo, pero hay que explicar que correspondió a una caída de la población económicamente activa y no a un incremento del empleo. La realidad, es que el mercado laboral sigue “en terapia intensiva” después de la crisis, en el contexto de una economía que destruyo 8,500,000 puestos de trabajo en solo 20 meses. Si todo sigue así, la tasa de crecimiento esperada para la recuperación puede desacelerarse y ser mucho más débil de lo proyectado por el “Comité de buenas noticias del pueblo de Spriengfield”
A esta altura, parece obvia la necesidad de mantener los estímulos fiscales hasta que el empleo, el crédito y el consumo privado reaparezcan. Keynes, todavia no puede irse.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Recuperación económica, débil EE.UU.

Un análisis convencional de la situación actual, sería que EE.UU. atravesó una profunda recesión, y que la recuperación ya ha empezado. No obstante el desfasaje de la producción dice otra cosa; la crisis de las hipotecas, mas la quiebra de Lehman Brothers generó una recuperacion debil, una abulia de la que todavía no se ha salido. Los años de la burbuja inmobiliaria dejaron un exceso de capacidad productiva y demasiadas deudas, más allá del bail out I, II y XXV. No obstante la buena noticia es que el gasto de los consumidores que en EE.UU. equivale al 70 % de la actividad económica, creció, y en el tercer trimestre de 2009 reanuda la senda del crecimiento a una velocidad anualizada de 3.5%, trimestre contra trimestre anualizado y desestacionalizado, después de un año de sucesivas caídas trimestrales.
El crecimiento de 3.5% lo explica un aumento de las ventas finales de 2.6%, y un importante aporte de las existencias que contribuyeron con casi 1 punto porcentual, al caer en el tercer trimestre a una velocidad menor que en los trimestres precedentes, lo cual implica un aporte positivo al crecimiento.
Las ventas finales fueron afirmadas por un crecimiento del 3% del gasto doméstico, trimestre contra trimestre anterior, y reducidas por un sector externo neto contractivo en medio punto porcentual, dado que el crecimiento de las exportaciones de 14.7% trimestre contra trimestre, fue sobrepasado por el aumento de las importaciones de 16.3 %.
El desempeño económico estadounidense demuestra que subsisten los problemas estructurales, porque no existe ninguna modificación trascendental en el modelo que colapsó, apenas se reactiva la economía, comienza a sufrir la cuenta corriente su correspondiente deterioro.
En cuanto al gasto doméstico, prevalece el avance del consumo personal que aumentó 3.4% trimestre contra trimestre, experimentándose la tasa más alta desde el primer trimestre de 2007, impulsada por una natural expansión del consumo en bienes durables y semi durables. En términos porcentuales esto es 22.4% trimestre contra trimestre, y de suyo explica un punto y medio porcentual del total del PBI. Las ventas de bienes durables y semi durables, siempre se recuperan a un ritmo mayor que el resto, en los trayectos iniciales de un ciclo expansivo, no obstante recuérdese el impulso de los planes “canje” para la compra de automóviles denominado “Cash for Clunkers” promocionados por el gobierno.
El consumo de bienes “no durables” y de servicios en el tercer trimestre de 2009 mostró un comportamiento moderadamente positivo, aportando 0.88 puntos porcentuales al crecimiento del PBI, revirtiendo la tendencia levemente contractiva de los trimestres previos.
No obstante, las buenas noticias del consumo me refuerzan una preocupación que yo tengo en estos días: que los funcionarios públicos y los mercados estadounidenses no encuentren ninguna estrategia concreta y sustentable para responder a la debilidad del contexto económico en que está edificada esta insipiente recuperación.