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lunes, 1 de junio de 2009

Inyectar liquidez sin generar inflación

La crisis “Sub prime” comenzó en 2007 y se deslizó recién en el último trimestre de 2008 en la Argentina, antes no habíamos observado sus efectos sobre la economía real. El recientemente fenecido premio Nóbel, Milton Friedman decía que los especuladores estabilizaban a los mercados porque es imposible desestabilizar los precios. Me pregunto que dirán ahora sus ardientes discípulos. Los argumentos acerca de como un conjunto de factores de generación espontánea impidieron predecir la crisis financiera, no es prudente, ni probable. Si fuera verídico, muchos “expertos”, deberían colgar los botines. La Reserva Federal subió la tasa y se desató la hecatombe. -¿Cuál era la parte impredecible de una suba de tasas que se iniciaba en un contexto de euforia, con la tasa de referencia más baja de los últimos 40 años? “Los timberos más impasibles del mundo” sufrieron las consecuencias de una audacia descomunal. El “pedido de misericordia” por parte de Ben Bernanke, el logro de un gigantesco paquete de rescate que otorgó el Congreso estadounidense, semejaría una devaluación argentina del orden del 100%. La situación actual es menos profunda que la crisis del 30, es cierto; pero en los años treinta no existían los Simpson, ni el “comité de regocijo del pueblo de Springfield”. Cuidado que la gente vive bien, a crédito pero bien.
Hoy resulta que los bancos centrales pueden inyectar liquidez sin generar inflación y, lo dicen quienes nos enseñaron que la expansión de la base monetaria podía hacer más daño que la bomba de Hiroshima. Nos tienen que pedir perdón por habernos violado intelectualmente en forma reiterada, deberían restituirnos; nos han condenado a procesos recesivos constantes abortando el desarrollo, destruyeron la industria, tuvimos aumentos siderales de desempleo, pobreza e indigencia. Que bueno que sin los talentos monetaristas que se sentaron en la poltrona del BCRA, el sector financiero está líquido, solvente y, otorgando crédito.
No existen razones endógenas para que entremos en crisis, es obvio que si el PBI crecía al 8%, sin fuga de capitales-30 mil millones de dolares en un año y unos meses- hubiésemos crecido este año un 6% más. El shock es exógeno y Argentina no es invulnerable, el Reino Unido, Alemania, Japón y China tampoco. La venimos piloteando, pero claro, aparecen nuevas sospechas: -¿y en el 2011 como nos financiamos?- En 2011 podría llegar a manifestarse“el anticristo” o el “el hombre de la bolsa” en la Argentina, pero en ese caso, la globalización de los mercados permitiría que el resto de los países también los reciba. Desde 2002 han anunciado estallido hiperinflacionario (busque un video mío en Bloomberg 2002-en este mismo sitio), dólar a 15 pesos, etc. Luego si no le permitiamos al FMI intervenir nos caíamos del mundo. Si ofrecíamos una quita del 70% , la reestructuración de la deuda soberana sería inviable, mas tarde los servicios colapsaban si no permitíamos un aumento de tarifas a las privatizadas y, nos quedamos sin gas, sin luz, se cerraba el out put gap y ahí si, estallaba la inflación...
Créame, mienten; nadie sabe qué va a pasar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si los genios de la economìa como Sturzzenegger (un Ph.D del MIT) acaba de decir pùblicamente que que "no vieron lo que iba a pasar, que no estaba prevista una crisis asì", que cuelgue los botines, no demos el Banco Ciudad (es el actual presidente y economista de cabecera asesor de Macri)para destruirlo o defaultearlo como lo hizo con la economìa en 2001 cuando era el nùmero 2 de Cavallo. No es una idea descabellada Tigani: Muy bien-¡Que cuelguen los botines! Sturzzeneger, Mondino, Cavallo, Lopez Murphy, De Pablo, Szwevach, Pessino, Kiguel, Melconian, Espert, Aldo Abraham, Roque Fernandez, Carlos Rodriguez, Jorge Avila, Broda, Solanet.