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Al decir de Luis Sandrini: ¡Que pichincha!
Todos los esfuerzos para presentar el libre comercio como algo distinto, se dejaron de lado. La reconstrucción formó parte de un enorme desarrollo proteccionista.
Era vox populi que los contratistas estadounidenses privados, vinculados al círculo de los: ex presidente, vicepresidente y secretario de defensa; no eran atraidos por la "seguridad jurídica", aunque se intentó cambiar la Constitución. Ok. entonces, tal vez si fueron por la seguridad jurídica, pero ex post. Hubo que cancelar las elecciones para impedir que las ganara el hombre equivocado. La prohibición llegó aun después que los iraquies hubieran votado en algnos estados ya, para elegir a sus representantes locales. Algunos hombres del partido de Bush culparon al plan de Irak de dar demasiada importancia a la democracia y mostrar una fe ingenua en la autodeterminación.
La inversión extranjera directa que llegó a la nueva democracia Iraquí, no tenía seguridad jurídica, pero tenía asignada las obras de reconstrucción de Irak, aún antes del primer bombardeo. En nombre de la rapidez y eficacia, los contratistas asignados a dedo podían contratar a quien quisieran e importar productos de donde quiera que fuese. Aquí no termina todo, la valija de Antonini Wilson ha pasado a la historia como irrelevante y hasta grotesca. Se descubrió un desprolijo y sospechoso envío de 58 millones de dólares en efectivo al interventor estadounidense responsable de la zona centro sur de Irak, quien además se hizo fotografiar en medio de ese montón de dinero. Unas 72/73 valijas del venezolano.
Los contribuyentes estadounidenses aplicaron una enorme cantidad de su dinero para reconstruir Irak y regalarles la libertad y democracia que todo pueblo se merece-Campaña 2008, Hilary Clinton dixit-, pero la verdad es que no se ve por ningún lado en donde haya sido invertido ese dinero, salvo las palmeras y flores estilo Miami que se ven en los bulevares de las avenidas. Parsons recibió 186 millones para construir 142 clínicas. Solo se terminaron seis. Mucho dinero que desaparece injustificadamente, solo puede ser explicado por el nivel de corrupción de un grupúsculo de burócratas sinvergüenzas a cargo de la gestión, tanto de EE UU, como de los nuevos gobernantes iraquíes. Durante los años 2004 y 2005, todo el presupuesto del ministerio de defensa iraquí se destinó a la compra de antiguos helicópteros y carros de combate soviéticos, 15 años después de la caída del muro de Berlín. Custer Battles se apropió de carretillas elevadoras del aeropuerto, las repintó y pasó una factura por elcosto de alquiler de las máquinas. Hugh Tant general de brigada en la reserva, testificó que el fraude era el peor que había visto en 30 años en el ejercito. En ese momento ya había funcionarios estadounidenses fiscalizando, por lo que claramente participaron y/o actuaron con absoluta desidia. Recuerde al ex ministro de Finanzas-Ali Alawi-; quien había afirmado que Irak se estaba convirtiendo en una nueva Nigeria, con la misma complicidad de gobiernos extranjeros que en aquel país saqueaban el producto del petróleo. No divagaba el hombre, como se pretendía lucir. El administrador de la compra de las armas sito en el ministerio de defensa de Irak era un “medio iraquí” que vivió veintisiete años fuera de Irak, pero eso si, con la gran experiencia de haber gerenciando una pizzería en la ciudad de Bonn, durante los felices noventa. -¿La cortamos con la seguridad jurídica?-
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