INTRODUCCIÓN:
En estos días, los argentinos, estamos consumiendo un alud de opiniones y pronósticos acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación. ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente?- Se suma además, una expresión de economistas con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas. Mientras tanto, podría ser que si se consolida un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Los acreedores y el mercado de títulos ya reaccionaron con cierto fastidio a la propuesta de reestructuración presentada el 22 de Septiembre. Si bien el ofrecimiento oficial no le gustó a la mayoría de los tenedores de bonos, yo pienso que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociaciones. Aunque en mis encuentros anteriores en Washington con ejecutivos de organismos multilaterales de crédito e inversores, pude percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban algo tan radical, según manifiestan. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, será mejor tener una provisión contingente preparada para no regresar de nuevo a la desconfianza y la incertidumbre. Los inversores del exterior no solo ven porcentajes de quita, ellos consideran también importante el esfuerzo que se ponga en buscar salidas eventuales, como prueba de buena voluntad. No obstante que este principio es proverbial en el ámbito financiero, por el momento, no se conoce otra opción disponible sin que se aproxime a la misma orientación.
ARGENTINA NECESITA INTERPONER IDEAS VARIADAS, EN EL CASO QUE NO MARCHE LA ESTRATEGIA GENERAL FORMALIZADA EN DUBAI:
Las barreras que levanta el consenso tradicional ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un proyecto que perfile una nueva salida. No obstante para situaciones graves o aparentemente terminales como el default argentino, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Esta situación concisamente descripta es producto del imperio de arquetipos extremos, que invariablemente se resisten a ser reemplazados.
Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a la propuesta global de Dubai, como si fuera la única forma, en caso que los acreedores no la acepten. La estructura económica internacional experimenta cambios continuamente y durante los últimos veinte años, lo hace a una velocidad fenomenal. México, de “la crisis de la deuda” al NAFTA (Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio), China se incorporó a la OMC (Organización Mundial del Comercio), Rusia deja la economía centralmente planificada. El FMI hace cinco años nos enaltecía, hace unos meses buscaba psicólogos para Argentina y unos días atrás, su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar.
Concluyendo en dos puntos, no se puede esperar mucho más tiempo para elaborar esquemas diferentes y no tenemos que tener prejuicio de plantear soluciones imaginativas para una crisis inédita. Aferrarse en una forma rígida al proyecto original, puede ser aventurado.
ES POSIBLE PRESENTAR UN PLAN PARA LOS TENEDORES DE BONOS DE JAPON
El universo de acreedores es muy extenso en New York, Europa y Japón. Entre los mencionados están los tenedores japoneses, de quienes en adelante me ocuparé, para realizar un aporte de sumo interés.
El gobierno Argentino consiguió el 21 de Julio en Japón, luego de exponer una serie de ofertas de pago de la deuda pública en default, que los acreedores japoneses se comprometieran a constituir un comité de bonistas para avanzar con la renegociación encarada. La imagen proyectada fue que se agruparan ideas para que de este modo el acuerdo fuese más ágil. Al organizarse representaciones unificadas como en Japón, en todos los distritos, existen posibilidades de anclar con buenas y puntuales estructuras hechas a la medida de cada junta de poseedores de bonos.
Propuesta
UN ACUERDO FINANCIERO CON LOS AHORRISTAS DE JAPÓN, ATADO AL POTENCIAL EXPORTADOR ARGENTINO CON COOPERACIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS JAPONESAS
En forma consistente con la actual política económica encarada por el Presidente Kirchner, Argentina tiene una oportunidad excepcional que concibió el ministerio de economía con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta excelente táctica, nos da ocasión para rescatar la deuda de bonos Samurai y otros pagarés, e impulsar nuestras exportaciones. Estoy planeando la constitución de una estrategia acumuladora comercial y financiera, mediante una alianza mixta argentino japonés; original e inédita. Este es el diseño de un nuevo perfil de sesgo comercial y no exclusivamente financiero como lo ha sido hasta ahora. Esta estrategia presentará una oscilación extrema de los negocios. Por primera vez, presentaremos ante el mundo un proyecto que involucra nuestro comercio exportador, con empresas expertas y ricas de un país absolutamente complementario que lo va a potencializar como nunca antes. Este será el “leading case”, ya que existen otros grupos de acreedores viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
PREPARANDO EL DISTRESS DEBT – FUND (fondo de apoyo y garantía para recomponer la situación de la deuda)
La estrategia financiera: consiste en negociar la formación de un (Distress Debt - Fund), de aproximadamente US$ 2.800 millones, para rescatar la totalidad de los bonos y pagarés con fondos o garantías aportados por corporaciones japonesas.
Estímulo: a cambio, se les otorga a las empresas, en locación, un "fondo de comercio” para promover nuevas exportaciones argentinas.*
Modalidad: El “distress fund” compuesto por inversores (empresas japonesas) rescatará con sus aportes la totalidad de los US$ 2.800 millones de deuda, en poder de ciudadanos japoneses, al 100% de su valor. Posteriormente, contra el intercambio de esos bonos, Argentina negocia y le otorga a las empresas participantes, un cupo fiscal anual, a utilizar en un plazo de 30 años para desarrollar actividades productivas enfocadas a la exportación. Otorgará también para facilitar la instalación, un trato preferencial para la inversión extranjera directa, destinada a estas nuevas actividades. Para ello se completará un procedimiento de síntesis aduanera, para las importaciones de bienes de capital, destinados al desarrollo y exportación de productos "made in Argentina".
Resolviendo problemas de ahorristas japoneses, las corporaciones niponas con esta transacción, sin desinvertir en Japón, comienzan un proceso de inversiones simultáneas en nuestro país, para constituir definitivamente una alianza estratégica internacional sin precedentes.
Argentina rescata los primeros bonos elegibles, llevando tranquilidad al primer grupo de acreedores, a cambio de producción exportable y empleo argentino. A su vez, le garantiza a las empresas japonesas el cumplimiento del convenio, sometiéndolo si lo desean, a la supervisión de los organismos multilaterales de crédito.
Una solución sólida para un socio absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos deuda, bajamos la carga de intereses y consecuentemente desaparece el temor de la insolvencia fiscal intertemporal en el futuro. Esgrimimos esta substitución de deuda a través del “Distress Debt” como una llave de arranque para potenciar exponencialmente nuestro comercio internacional y podemos continuar replicándola con los grupos europeos formados por el secretario Nielsen. Inauguramos la primera respuesta para convertir enemistados acreedores en socios. Para nuestra sociedad, aumentar el volumen de exportaciones cancelando deuda al mismo tiempo, significará toda una epopeya en términos culturales, de crecimiento y prosperidad. En forma consistente, un acuerdo con las mismas características, podrá replicarse con empresas italianas** y de otras nacionalidades tenedoras de bonos elegibles.
* (ARGENJAPAN´S, Editorial Dunken, 3ra.edición, (2002), autor Pablo Tigani.
** (Por dar un ejemplo, el consumidor italiano demanda productos sanos y frescos todo el año y aprendió que por la globalización puede consumir verdura y fruta, aun, fuera de temporada en su país. Algunos de los frutos argentinos que le atraen son mandarinas, frutas tropicales, peras, manzanas, cerezas, espárragos y zapallos. Estos y otros alimentos también pueden industrializarse de muchas formas, en forma de jugos, dulces y mermeladas, antes de exportarse, con tecnología italiana y mano de obra argentina. El tipo de cambio actual es muy favorable para los italianos quienes pagan 1.500 Euros mensuales - alrededor de $5.000, el sueldo de un operario o trabajador equivalente)
SATISFACCIÓN NIPONA:
Embolsan los acreedores japoneses sus bonos y pagarés al 100%, gracias a una operación ingeniosa y esforzada de sus empresas y un país que quiere cumplir. Las corporaciones japonesas intervinientes percibirán un "management fee" sobre el aumento de los 30.000 MM actuales de exportaciones, por los próximos 10 años. Esta retribución luce mucho más razonable que pagar comisiones a la Banca internacional para seguir realizando sucesivos y cuestionados canjes y comisiones.
OPORTUNIDAD CLAVE PARA REANUDAR LA CONFIANZA INTERNACIONAL
Estamos asistiendo en estos días a circunstancias coyunturales inmejorables que dan margen para instalar una estrategia que nos permitirá rescatar deuda e impulsar nuevas exportaciones, asumiendo compromisos previsibles de largo plazo.
El exceso en la aplicación de criterios exclusivos y exageradamente financieros, nos ha dejado paradójicamente sin capital de trabajo. Nos hemos quedado sin el flujo indispensable para reactivar el stock de inversiones realizadas en años anteriores. Estas son las que al principio, en una economía corriente, pueden disparar e incorporar rápidamente sus recursos humanos al mundo de la producción y el trabajo.
Las nuevas inversiones llegan, y los inversores siempre acechan donde perciben un potencial de actividad y de crecimiento mayor, en forma comparativa con otras opciones disponibles. Esto es indiscutible, la percepción de altas tasas potenciales de crecimiento, establecen la confianza necesaria para que grandes y pequeños inversores, comiencen a considerar su entrada.
Para renegociar las condiciones de la deuda en forma exitosa, es necesario demostrar que la economía real es "viable". Este planteo implica la generación de un flujo marginal inexistente hasta el momento, para considerar el comienzo del fin de una deuda repetida y aburridamente renegociada. Esto es posible a partir de un "boom de exportaciones", algo que sabemos desde siempre como postulado, pero que aun no hemos logrado.
Mientras todos los indicadores financieros están deteriorados solo las exportaciones, sin el financiamiento adecuado y en medio de un default crecerán este año 16%, resistiendo el más alto nivel de hostilidad en las cifras del comercio mundial, que claramente se han estancado luego de muchos años de crecimiento, cuando lo hacía al doble del promedio del extraordinario incremento del PBI mundial (1996-2000).
Si aprovechamos inicialmente nuestra infraestructura base, comprobaremos que la misma está preparada para contener mayores y progresivos niveles de actividad por el tiempo necesario, hasta que se produzca el ensamble con el arribo de nuevas inversiones. Nuestros recursos naturales ofrecen a las empresas japonesas pista de aterrizaje para su denuedo cultural, industrial-exportador.
Solo necesitamos despojarnos de prejuicios tradicionalistas y del "no se puede" para encarar en forma inmediata un acuerdo innovador, obteniendo "de una vez", el know how industrial y comercial del exportador modelo por excelencia. Esta opción con las corporaciones niponas puede acrisolarse si el gobierno resulta atraído a explorar nuevas soluciones.
Si deseamos afianzar los compromisos, cumpliendo con un creciente superávit fiscal, podemos considerar esta alianza como una carta decisiva para crecer exportando, y a la vez garantizar el rescate de la deuda en forma progresiva con otros países.
Volviendo a la confianza nuevamente, como experiencia; para los tenedores locales (AFJP y Bancos) las garantías fiscales significaron algo utópico y también ellos han verificado los resultados del compromiso de un supuesto déficit cero, que no consideró la generación de divisas genuinas (recuerde la FASE I). La fórmula de garantía de cumplimiento son las exportaciones: bienes que generan dólares de la economía real.
Con la confección de un borrador inicial de negociación, en pocos meses regresarán además, gran parte de los capitales argentinos fugados en los últimos años. Junto al fondeo que ello implica, sumaremos más confianza en nuestras autoridades por su creatividad y velocidad de respuesta a un eventual rechazo sistematizado de la propuesta de Dubai.
FUNDAMENTOS DE UN RAZONAMIENTO EMPRESARIO PARA LA ECONOMÍA
En cualquier corporación del sector privado, cuando existen indicios de que algo se hace precariamente, es recomendable iniciar una gestión (outsourcing) con un especialista que, sin dudas lo hará mejor que el titular. El término outsourcing, se utiliza para describir un fenómeno muy extendido en la industria, "la Tercerización". Posiblemente es parte del movimiento más amplio y de mayor potencial de la sociedad global para la conformación de un mundo más productivo y menos dilapidador de recursos. Significa utilizar el conocimiento, la experiencia y la creatividad de otros, para delegar un proceso que no funciona a pleno, en aquel que más sabe y que conseguirá los mejores resultados. Es una "alianza con un distinguido" que se convierte en una extensión de nuestros propios negocios. Ésta es una de las mejores prácticas del sector privado, y es el enfoque con el que esperamos enriquecer las destrezas del sector público, en los tiempos que vivimos.
LA EXPERIENCIA PRODUCTIVA PRIVADA CON “INGENUITY”
En la actividad privada he verificado constantemente casos en los que encuentro oportunidades de inversión reproductiva en forma exponencial. Generalmente se trata de empresas desprovistas parcial o totalmente de management, tecnología, innovación y know how, que son castigadas por la aplicación de métodos anticuados para los mercados de consumo actuales
Podemos mencionar también, casos donde la ausencia de vocación o fatiga de los accionistas hace que cualquier iniciativa fracase. Estas empresas cobran un nuevo impulso con la incorporación de socios ágiles que llegan con un solo objetivo: "irrumpir en el mercado con grandes y reales crecimientos de ventas". Esto puede implicar cuatro o cinco veces más de facturación en forma rápida. Se realizan enérgicas acciones para promover negocios, basadas en la nueva capacidad para proporcionar recursos primitivamente ausentes.
Existen abundantes argumentos para pensar que las exportaciones son la solución más completa de los problemas de la economía. Sin embargo, nadie ha intentado lanzar una propuesta innovadora, por desconocimiento en principio, y por el temor a sufrir descalificaciones arrogantes de ex funcionarios y postulantes permanentes, cuya única respuesta posible tiene que ser tradicional y recolectada de un libro clásico. La imaginación cero de la ciencia económica ortodoxa, se debe equilibrar con los sueños del arte de la política. La ausencia perseverante de visión intuitiva, fue altamente desmoralizante. Eso ya ha quedado demostrado.
Tenemos una enorme prosperidad dormida por desconocimiento, resistencias ideológicas, falta de exploración, coraje y fe en nuestros recursos. Agreguemos a esta actitud, falta de apoyo promocional e interés, incentivado por la tentación de ganancias financieras de inmediatez novelesca, con la cuales estuvimos seducidos por muchos años.
Nuestras exportaciones en 2001 antes de la catástrofe de De la Rúa, alcanzaban alrededor del 10% de nuestro PBI. Ese es justamente el motivo por el cual no puede subestimarse la oportunidad que tenemos entre manos. Haciendo a un lado nuestras capacidades potenciales, hemos exportado por debajo de nuestras posibilidades durante los años anteriores.
A causa de repetir como una letanía hipnótica, que nuestras exportaciones solo representaban un 10 por ciento del PBI, algunos economistas han obviado sistemáticamente el compromiso de explorar oportunidades. Solo por el potencial incremento, que en términos porcentuales es posible lograr, en cualquier actividad que comienza desde su nivel más bajo, vale la pena impulsar inmediatamente un plan de acción para el crecimiento.
ROBUSTECIENDO EL NÚCLEO DE LA PROPUESTA:
Diligenciar la formación de un fondo de 2.800 millones de dólares que depositan empresas japonesas, para rescatar bonos y pagarés de sus compatriotas, otorgándoles a cambio, la locación de un "fondo de comercio de nuevas exportaciones argentinas", es de una escrupulosidad providencial.
Concediendo el potencial de crecimiento de las exportaciones argentinas, una invitación de este tipo, por el presente que trasluce Japón y sus empresas*, sería de un atractivo insuperable, atendiendo sus propias necesidades de generar nuevos negocios en distintas partes del mundo.
Como en la mayoría de los casos corporativos con dificultades financieras, el alquiler de un fondo de comercio, supera ampliamente el valor patrimonial de la empresa. Aún en empresas concursadas y quebradas se realizan estos negocios y se reflotan compañías. De esta manera la corporación objeto (del fondo de comercio) que no tiene capital de trabajo, se encuentra facultada para explotar el potencial que posee y superar en una sola sucesión ambas restricciones.
* (El gobierno de Japón ratificó hace unos días a su primer ministro. Hoy su previsión oficial de crecimiento es incierta para el año fiscal 2003, según cálculos oficiales el producto real se expandió, mientras el producto nominal cayó. Todo esto ocurre, luego de más de una década de estancamiento).
UN ACUERDO DONDE GANAN TODAS LAS PARTES QUE PARTICIPAN: ARGENTINA RESCATA DEUDA E IMPULSA SUS EXPORTACIONES, LOS AHORRISTAS RECUPERAN SUS AHORROS Y LAS EMPRESAS JAPONESAS INGRESAN A UN NEGOCIO MUY PROMISORIO.
Para las empresas japonesas representa la posibilidad de diversificar su portafolio de productos e integrarse industrialmente en Argentina, desde la materia prima, hasta la exportación de agro alimentos terminados, con muchas familias de productos nuevas. Se diversificará su portafolio de negocios para competir, por ejemplo en agro alimentos. Su excesivo foco en electrónica, metalmecánica e informática, son actividades altamente saturadas y commoditizadas (esto de agravó luego de los episodios del 11 de Septiembre).
Las empresas japonesas carecen de disponibilidad de recursos naturales para desarrollar agro industria y biotecnología aplicada a alimentos. Argentina posee en forma abundante (petróleo -gas- recursos naturales - extensiones territoriales). Las empresas japonesas, podrán abrir un espacio inexistente hasta el momento, incluyendo la posibilidad de manufacturar y exportar hacia su país, sus propios productos alimenticios, custodiándose del bio terrorismo. Se accionará la llave que las empresas japonesas poseen en el sudeste asiático. Para tales fines cabe destacar también, el creciente dinamismo que han cobrado las exportaciones Argentinas a países como Corea, China, India y el propio Japón en los últimos años.
"MADE IN ARGENJAPAN":
Es fantástico imaginar una solución para los ahorristas japoneses, provista por sus empresas, que a su vez comienzan a exportar sus propios alimentos a Japón y otros países, Made in Argenjapan, bajo las normas de seguridad que ya están desarrollando las grandes corporaciones japonesas (la ley anti bio-terrorismo norteamericana, está próxima a entrar en vigencia).
Los europeos parece que de ningún modo aprobarán que le suministremos una porción importante de su comida. Para ellos es prioritario culturalmente cuidar a sus productores agropecuarios, la 5ta. Conferencia de la OMC en Cancún y la ley de identificación de alimentos transgénicos lo ratifican. Muchas sociedades como las de Estados Unidos, Francia, Italia, España e Inglaterra enfocan este tema así y parece que no hay retroceso por bastante tiempo. -¿Quién podrá dudar de las normas de calidad, producción y salud, si Japón nos coloca su sello? - ¿Quién se desvelará fenomenalmente para que el temor al bio -terrorismo no sea transformado en una herramienta para arancelaria?
CONTEXTO ACTUAL EN QUE ARGENTINA RENEGOCIA SU DEUDA:
La configuración futura de la economía global y nuestros propios problemas actuales, han disminuido las posibilidades de ingreso a los mercados voluntarios de crédito por largo tiempo. Nos guste o no, pasarán años hasta que podamos volver a los mismos con alguna emisión de bonos. No tenemos crédito para apalancar el crecimiento en el mediano y largo plazo y ese es un hecho que podemos revertir.
Por necesidad y por virtud, debemos iniciar una estrategia renovadora que nos guíe a una mayor explotación de oportunidades, aprovechando esta punta que hoy tenemos entre manos (30 mil japoneses tenedores de títulos soberanos como bonos Samurai, además de títulos en el mercado de Euro bonos nominados en yenes). Sorprenderemos a los bancos mal dispuestos (Banco Tokio-Mitsubishi, Shinsei Bank y Nikko Salomón) y los convertimos en socios del crecimiento de los negocios futuros, obteniendo financiamiento para sus propias empresas nacionales japonesas que operarán en Argentina. Los bancos japoneses, más que otros bancos; gustan de financiar producción y ventas por sobre déficit de países emergentes. Para Argentina, asociarse a empresas expertas en exportación de manufactura y sobre abundantes en recursos financieros, que rescatan deuda, aportan inversiones, tecnología, know how y generan empleo a cambio de un "management fee"; es desde el punto de vista político, un avance progresista y racional.
NOS LO SUGIEREN, NUESTROS GROSEROS ANTECEDENTES
El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se financió hasta el 4 de Julio de 2001 con ahorro externo y finalizó con una crisis inmensurable y vertiginosa. La actual restricción de divisas, requiere que se aumente el superávit fiscal en los próximos años y esto solo es posible a través de un fuerte superávit comercial que tampoco sea por caída de la actividad interna como lo es hasta el momento. La decadencia de la rentabilidad en las empresas en medio de la desconfianza, debido a la paralización posterior del consumo doméstico y la falta de financiación que sufrimos durante todo el 2002, aumento los índices de desempleo y provocó un descontento social de magnitud, que considero irrepetible.
Dada la enorme dificultad de continuar aplicando nuevas medidas constrictivas en el 2005 y 2006, donde aún no se han definido muchas metas, tenemos que añadir a la renegociación de la deuda un "boom de exportaciones". Propulsado por una alianza estratégica de avanzada, esta asociación que comienza resolviendo un problema financiero puntual, tornará a la postre, el desaliento y el fracaso en nueva esperanza de progreso y prosperidad.
martes, 30 de septiembre de 2003
miércoles, 10 de septiembre de 2003
Ambito, Visión estratégica multipolar
Por: Pablo Tigani
Para: Ámbito Finaciero - Comercio Exterior
Una política económica totalmente diferente, más la “visión estratégica multipolar” de Martín Redrado, son las claves del arranque exportador argentino. Los resultados predican más que muchas palabras. En el primer semestre las exportaciones argentinas se incrementaron 16,1% respecto al mismo lapso del año pasado (5,3% aumento de cantidades exportadas, 10,2% aumento de precios). Para un país en default, sin sistema financiero y sin crédito, en medio de un cambio de paradigma económico fenomenal, es un logro considerable. Con estos resultados el superávit comercial del primer semestre alcanzó US$ 8.700M. Si bien Junio fue el mes mas alto, donde las exportaciones alcanzaron US$ 2.868M; Julio no obstante con US$ 2.781M siguió sumando para acumular en los primeros siete meses de 2003, US$ 17.294M en exportaciones. Si comparamos esta cifra contra los US$ 7.084M de importaciones, el superávit alcanzado llega a los US$ 10.210M. El dato más alentador es que mientras las exportaciones aumentaron más de 16%, las importaciones pudieron crecer a mayor velocidad, alrededor de 41%. En Julio con US$ 1.259M, las importaciones superaron por cuarta vez los US$ 1.000M. Un dato francamente alentador es que el aumento se dio especialmente en bienes de capital y accesorios demandados por la industria, lo cual demuestra que la recuperación está en marcha. En lo que va de Agosto, los precios agrícolas volvieron a retomar una tendencia alcista luego de un breve periodo de baja, tras haberse recortado las estimaciones de las cosechas de Estados Unidos (maíz y soja básicamente). No obstante nuestras exportaciones a Estados Unidos vienen creciendo un 18% en este periodo. También por la ola de calor los cultivos se han visto perjudicados en Europa, lo que implica que tendrán que importar más cereales, oleaginosas y derivados, productos que nosotros podremos proveerles en forma creciente. A propósito nuestras colocaciones a la Unión Europea se incrementaron en un 8% en los primeros siete meses del año. Podemos entender que, todos estos episodios mencionados nos favorecen y no podemos desconocer la incidencia de algunos factores externos que muestran la mano de Dios obrando a nuestro favor. Sin embargo, como expresé en las entregas anteriores, el comportamiento desagregado muestra que las exportaciones crecieron más en aquellos mercados donde se negocia con más energía creativa. Nuestras colocaciones a China e India crecieron 136% y al Sudeste Asiático 57%. ¡Que bueno Martín! -estamos terminando con los prejuicios de los exportadores tradicionales y al mismo tiempo con la simpleza del enfoque monetario indiferente al comercio internacional. También estamos descartando ese dicho que decía que solo le podemos vender autos a Brasil. En todo caso ya le vendemos 29% más a México y 47% más a Chile, compensando la caída de ventas a Brasil. Estamos exportando 45% más de manufacturas de cuero a los vaqueros estadounidenses. Podría mencionar otras fuertes alzas en sectores industriales como químicos orgánicos 125%; hierro y acero 30%; máquinas y aparatos eléctricos 80%; vidrio 42% o automóviles 33%.
Dado estos buenos datos, de soslayo de las expectativas, muchos economistas están revisando hacia arriba los pronósticos que había realizado. Muy probablemente como decía unos meses atrás, las exportaciones puedan superar los US$ 30.000M año contra año en 2003.
Un último razonamiento con respecto a la performance exportadora argentina. El moderado crecimiento que se observó en las “cantidades” enviadas en el primer semestre, evidencia que también este sector estuvo absorto con el cambio de gobierno, su campaña previa y las eventuales consecuencias del traspaso de poder. Esta situación y sus consecuencias, a mi juicio le restaron una respuesta más contundente aún, a las condiciones comerciales existentes. Queda demostrado que el logro de consolidar exportaciones robustas y sostenibles en el tiempo depende también de la política; no solo del tipo de cambio imperante. Una política que procura generar nuevas esperanzas en la sociedad, mas la “estrategia multipolar Redrado”, han regenerado un cuadro muy seductor para que se mantenga y crezca la oferta exportable. Estas primicias exportadoras referidas en números, son consistentes con la política económica en marcha; claramente definida.
Presidente de www.hacer.com.ar
Para: Ámbito Finaciero - Comercio Exterior
Una política económica totalmente diferente, más la “visión estratégica multipolar” de Martín Redrado, son las claves del arranque exportador argentino. Los resultados predican más que muchas palabras. En el primer semestre las exportaciones argentinas se incrementaron 16,1% respecto al mismo lapso del año pasado (5,3% aumento de cantidades exportadas, 10,2% aumento de precios). Para un país en default, sin sistema financiero y sin crédito, en medio de un cambio de paradigma económico fenomenal, es un logro considerable. Con estos resultados el superávit comercial del primer semestre alcanzó US$ 8.700M. Si bien Junio fue el mes mas alto, donde las exportaciones alcanzaron US$ 2.868M; Julio no obstante con US$ 2.781M siguió sumando para acumular en los primeros siete meses de 2003, US$ 17.294M en exportaciones. Si comparamos esta cifra contra los US$ 7.084M de importaciones, el superávit alcanzado llega a los US$ 10.210M. El dato más alentador es que mientras las exportaciones aumentaron más de 16%, las importaciones pudieron crecer a mayor velocidad, alrededor de 41%. En Julio con US$ 1.259M, las importaciones superaron por cuarta vez los US$ 1.000M. Un dato francamente alentador es que el aumento se dio especialmente en bienes de capital y accesorios demandados por la industria, lo cual demuestra que la recuperación está en marcha. En lo que va de Agosto, los precios agrícolas volvieron a retomar una tendencia alcista luego de un breve periodo de baja, tras haberse recortado las estimaciones de las cosechas de Estados Unidos (maíz y soja básicamente). No obstante nuestras exportaciones a Estados Unidos vienen creciendo un 18% en este periodo. También por la ola de calor los cultivos se han visto perjudicados en Europa, lo que implica que tendrán que importar más cereales, oleaginosas y derivados, productos que nosotros podremos proveerles en forma creciente. A propósito nuestras colocaciones a la Unión Europea se incrementaron en un 8% en los primeros siete meses del año. Podemos entender que, todos estos episodios mencionados nos favorecen y no podemos desconocer la incidencia de algunos factores externos que muestran la mano de Dios obrando a nuestro favor. Sin embargo, como expresé en las entregas anteriores, el comportamiento desagregado muestra que las exportaciones crecieron más en aquellos mercados donde se negocia con más energía creativa. Nuestras colocaciones a China e India crecieron 136% y al Sudeste Asiático 57%. ¡Que bueno Martín! -estamos terminando con los prejuicios de los exportadores tradicionales y al mismo tiempo con la simpleza del enfoque monetario indiferente al comercio internacional. También estamos descartando ese dicho que decía que solo le podemos vender autos a Brasil. En todo caso ya le vendemos 29% más a México y 47% más a Chile, compensando la caída de ventas a Brasil. Estamos exportando 45% más de manufacturas de cuero a los vaqueros estadounidenses. Podría mencionar otras fuertes alzas en sectores industriales como químicos orgánicos 125%; hierro y acero 30%; máquinas y aparatos eléctricos 80%; vidrio 42% o automóviles 33%.
Dado estos buenos datos, de soslayo de las expectativas, muchos economistas están revisando hacia arriba los pronósticos que había realizado. Muy probablemente como decía unos meses atrás, las exportaciones puedan superar los US$ 30.000M año contra año en 2003.
Un último razonamiento con respecto a la performance exportadora argentina. El moderado crecimiento que se observó en las “cantidades” enviadas en el primer semestre, evidencia que también este sector estuvo absorto con el cambio de gobierno, su campaña previa y las eventuales consecuencias del traspaso de poder. Esta situación y sus consecuencias, a mi juicio le restaron una respuesta más contundente aún, a las condiciones comerciales existentes. Queda demostrado que el logro de consolidar exportaciones robustas y sostenibles en el tiempo depende también de la política; no solo del tipo de cambio imperante. Una política que procura generar nuevas esperanzas en la sociedad, mas la “estrategia multipolar Redrado”, han regenerado un cuadro muy seductor para que se mantenga y crezca la oferta exportable. Estas primicias exportadoras referidas en números, son consistentes con la política económica en marcha; claramente definida.
Presidente de www.hacer.com.ar
sábado, 23 de agosto de 2003
Ambito, Distress Debt
La deuda externa privada argentina puede transformarse en un estupendo motivo para instalar una nueva y necesaria entidad, aplicando por primera vez, una forma imparcial de salida a todos los acólitos de los títulos argentinos.
Estoy abordando la génesis de un fondo de inversión para renegociar la deuda pública en bonos.
Podemos convocar ya mismo a los inversores institucionales propuestos para rescatar la deuda externa pública con el sector privado, par y pasu se negocia con los organismos multilaterales de crédito. A partir de este instante, podría realizarse un trueque por un instrumento financiero nuevo, diseñado y emitido especialmente por este “Fondo”, para el caso argentino.
Es el momento de atraer la atención de todos los tenedores internacionales y responsables de la operatoria. Es en las distintas partes involucradas(los padres de esta criatura) donde podremos encontrar la solución óptima del problema. Este Fondo se constituye con el objeto de adquirir toda la cartera de bonos diseminados por el mundo. Posteriormente se implementará un mecanismo instrumental para negociar quitas sin sospechas recíprocas, reestructurando la deuda en default, y concibiendo un socio estratégico para el crecimiento sustentable.
En el mundo ha quedado un sinnúmero de inversionistas con bonos en default o próximos a convertirse, lo cual impide que puedan disponer de sus recursos ciento por ciento, es allí donde se debe producir una reconversión de deuda para que no se detenga ni se concentre el crecimiento global. Está dada la coyuntura para la creación de un gran fondo de “distress debt” para Argentina, con siete niveles de inversores:
1) Organismos (FMI, Banco Mundial, BID)- 2) Banca de Inversión que aconsejó comprar títulos argentinos en los países respectivos.- 3) Bancos tenedores de títulos (*).- 4) Asociaciones representantes de tenedores de bonos argentinos en default. 5) Bancos Centrales de países de origen de los inversionistas (que ayuden a socorrer a sus ciudadanos). 6) Mega empresas privadas con casas matrices en los países tenedores, que luego negociarán beneficios (Ej.: Sony, Toyota, podrían invertir y negociar con el estado argentino y japonés, reintegrando 100% a los jubilados japoneses, ya que representa menos del 5% del total y recibiendo beneficios a cambio. 7) Argentina (sectores público con reservas del BCRA, y privado con depósitos en el exterior).
El proceso operacional consecutivo, transitaría los siguientes pasos: A) El traspaso de bonos argentinos al Fondo - se debe realizar ligeramente por encima de los valores contables de los tenedores, ya que importantes volúmenes porcentuales tienen castigadas sus acreencias en sus declaraciones juradas nacionales, sean entidades o inversores particulares (mejora para todos).- B) Se debe reestructurar la deuda en default, en plazo y tasas de interés consistentes con el nuevo emisor. C) El fondo de inversión actuará como un estabilizador extraordinario (complementario y no sustituto del FMI).- D) Este Fondo debe adicionar financiamiento para exportaciones (clave de la generación de los recursos genuinos para el re pago). Esta variante -introducir financiamiento para las exportaciones (hoy insuficiente)- es bien distinto al enfoque tradicional del FMI donde el foco es amortizar la deuda a través de la compra de dólares con el máximo superávit fiscal.
Como accionistas, los organismos multilaterales tendrán un beneficio adicional participando, que hoy no poseen. Porque si sucediera que luego de un tradicional acuerdo, el país eventualmente incurre en incumplimiento con los privados, las entidades financieras pueden colocar su deuda en default sin ningún trámite, apresurándose a ejecutar, afectando su carácter de acreedores privilegiados.
Luego el International Distress Fund (IDF), surge a la postre, como un nuevo organismo que (posteriormente de erigir el Fondo Argentino) oficiará de institución generadora y holding de Fondos de Inversión específicos para rescatar deuda de países en default.
El objetivo inicial de este raising para Argentina, descubriría así un nuevo organismo mixto poli participativo, emergente de una asociación estratégica de entidades que por sí solas, no pueden atender la solución de estos conflictos. El mercado futuro para el International Distress Fund (IDF), pareciera ser grande si las tasas de crecimiento internacional siguen decaídas y los apremios derivados de esa evolución insuficiente comienzan a derramarse.
(*)Los bancos contabilizan sus acreencias establecidas las previsiones. Por la razón expuesta, la mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Los Bancos generalmente venden sus carteras de NPL (Non Performance Loans) a un valor ajustado del que tienen contabilizado en sus libros (ya previsionados). Posteriormente estos nuevos bonos pueden generar un mercado y negociarse a través de los mismos bancos de inversión, con empresas privadas que reciban incentivos para instalarse, producir y exportar desde Argentina o recibir otros beneficios en los países de origen de los acreedores.
Estoy abordando la génesis de un fondo de inversión para renegociar la deuda pública en bonos.
Podemos convocar ya mismo a los inversores institucionales propuestos para rescatar la deuda externa pública con el sector privado, par y pasu se negocia con los organismos multilaterales de crédito. A partir de este instante, podría realizarse un trueque por un instrumento financiero nuevo, diseñado y emitido especialmente por este “Fondo”, para el caso argentino.
Es el momento de atraer la atención de todos los tenedores internacionales y responsables de la operatoria. Es en las distintas partes involucradas(los padres de esta criatura) donde podremos encontrar la solución óptima del problema. Este Fondo se constituye con el objeto de adquirir toda la cartera de bonos diseminados por el mundo. Posteriormente se implementará un mecanismo instrumental para negociar quitas sin sospechas recíprocas, reestructurando la deuda en default, y concibiendo un socio estratégico para el crecimiento sustentable.
En el mundo ha quedado un sinnúmero de inversionistas con bonos en default o próximos a convertirse, lo cual impide que puedan disponer de sus recursos ciento por ciento, es allí donde se debe producir una reconversión de deuda para que no se detenga ni se concentre el crecimiento global. Está dada la coyuntura para la creación de un gran fondo de “distress debt” para Argentina, con siete niveles de inversores:
1) Organismos (FMI, Banco Mundial, BID)- 2) Banca de Inversión que aconsejó comprar títulos argentinos en los países respectivos.- 3) Bancos tenedores de títulos (*).- 4) Asociaciones representantes de tenedores de bonos argentinos en default. 5) Bancos Centrales de países de origen de los inversionistas (que ayuden a socorrer a sus ciudadanos). 6) Mega empresas privadas con casas matrices en los países tenedores, que luego negociarán beneficios (Ej.: Sony, Toyota, podrían invertir y negociar con el estado argentino y japonés, reintegrando 100% a los jubilados japoneses, ya que representa menos del 5% del total y recibiendo beneficios a cambio. 7) Argentina (sectores público con reservas del BCRA, y privado con depósitos en el exterior).
El proceso operacional consecutivo, transitaría los siguientes pasos: A) El traspaso de bonos argentinos al Fondo - se debe realizar ligeramente por encima de los valores contables de los tenedores, ya que importantes volúmenes porcentuales tienen castigadas sus acreencias en sus declaraciones juradas nacionales, sean entidades o inversores particulares (mejora para todos).- B) Se debe reestructurar la deuda en default, en plazo y tasas de interés consistentes con el nuevo emisor. C) El fondo de inversión actuará como un estabilizador extraordinario (complementario y no sustituto del FMI).- D) Este Fondo debe adicionar financiamiento para exportaciones (clave de la generación de los recursos genuinos para el re pago). Esta variante -introducir financiamiento para las exportaciones (hoy insuficiente)- es bien distinto al enfoque tradicional del FMI donde el foco es amortizar la deuda a través de la compra de dólares con el máximo superávit fiscal.
Como accionistas, los organismos multilaterales tendrán un beneficio adicional participando, que hoy no poseen. Porque si sucediera que luego de un tradicional acuerdo, el país eventualmente incurre en incumplimiento con los privados, las entidades financieras pueden colocar su deuda en default sin ningún trámite, apresurándose a ejecutar, afectando su carácter de acreedores privilegiados.
Luego el International Distress Fund (IDF), surge a la postre, como un nuevo organismo que (posteriormente de erigir el Fondo Argentino) oficiará de institución generadora y holding de Fondos de Inversión específicos para rescatar deuda de países en default.
El objetivo inicial de este raising para Argentina, descubriría así un nuevo organismo mixto poli participativo, emergente de una asociación estratégica de entidades que por sí solas, no pueden atender la solución de estos conflictos. El mercado futuro para el International Distress Fund (IDF), pareciera ser grande si las tasas de crecimiento internacional siguen decaídas y los apremios derivados de esa evolución insuficiente comienzan a derramarse.
(*)Los bancos contabilizan sus acreencias establecidas las previsiones. Por la razón expuesta, la mayoría de las veces, el valor libro no representa fehacientemente el valor del crédito. Los Bancos generalmente venden sus carteras de NPL (Non Performance Loans) a un valor ajustado del que tienen contabilizado en sus libros (ya previsionados). Posteriormente estos nuevos bonos pueden generar un mercado y negociarse a través de los mismos bancos de inversión, con empresas privadas que reciban incentivos para instalarse, producir y exportar desde Argentina o recibir otros beneficios en los países de origen de los acreedores.
jueves, 14 de agosto de 2003
Ambito, Entusiasmo por el crecimiento
Por: Pablo Tigani
Para: Ámbito Financiero- Comercio Exterior
Las exportaciones argentinas en Junio han alcanzado la cifra de US$ 2.870MM. No dejo de entusiasmarme porque a mi juicio, la tasa de crecimiento anual proyectada triplicará la pauta de incremento del PBI.
Con una producción de soja de US$ 35 MM de toneladas, aproximadamente el 50 % de la producción agrícola total; la fecundidad del complejo sojero puede superar los US$ 7.300MM este año. No obstante entiendo que (Mayo/Junio) es un bimestre especial que concentra alrededor del 50 % de las exportaciones de soja y 20 % de sus derivados de aceite y pellets.
Cuando uno mira que esta comunidad de negocios representa alrededor del 25 % de las exportaciones totales, no puede dejar de plantearse la necesidad de realizar un ejercicio estratégico elemental. (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
La combinación esencial y axiomática que deriva de la matriz FODA, expresa en primer lugar que existen reiteradas oportunidades de inversión para el complejo sojero. Por si esto no penetra, puedo decir que este resultado es complementario y consistente con la concepción de ventajas comparativas. Las oportunidades de industrialización que ofrece esta actividad, aunque siempre es muy exitosa se encuentra en una etapa por poco inexplorada, si se le añade valor e incorpora mano de obra. Esta articulación es emocionante para los visionarios industriales aceiteros, teniendo en cuenta las gangas que presentan los costos relativos con el actual tipo de cambio (bajos salarios y tarifas de servicios en dólares). Esta actividad empresaria de bajo perfil, constituye desde hace muchos años un lugar sumamente atractivo para enfocar y extender emprendimientos de inversión. Una vez declarada la crisis de la deuda, con los actuales niveles de desocupación en Argentina, este sector constituye para el país, una herramienta potencial y promisoria para generar divisas y empleo.
Mientras las manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 3 %, comparando el primer semestre de 2003 contra el mismo semestre de 2002(US$ 3619MM/3630MM); esta manufactura específica de origen agropecuario (MOA), el aceite y pellets de soja, creció 124 % en el mismo período arriba descrito (US$ 2.316MM contra 1.034MM), lo cual refuerza mi parecer y el resultado de este análisis. En cuanto a clientes, las ventas argentinas del complejo oleaginoso se destinaron sobretodo a China, país comprador más activo del mercado mundial de semillas de soja, siendo India a su vez un importante comprador del aceite.
La segunda observación que realizo es dinámica y radica en un tema coyuntural-cuantitativo. Desde el mes de Junio estamos asistiendo a un proceso de reversión de precios que venían operando en alza a partir de Marzo.
En el otro extremo entonces, uno puede ver como una caída de precios nos advierte que concentrar las exportaciones del país es una estrategia bastante comprometida. Una disminución de ingresos por reducción de precios de exportación, provoca un impacto negativo en el saldo de la balanza comercial, consecuentemente de la cuenta corriente y adicionalmente perjudica el presupuesto nacional, intensamente dependiente del complejo sojero que aporta el 45 % de los ingresos fiscales por retenciones.
Por lo expresado, es imprescindible iniciar una gestión de investigación sistemática que proyecte las potencialidades productivas del país, y que desemboque en un desarrollo conceptual de los negocios de argentina hacia el exterior. Inteligencias integradas que reúnan actividades socialmente rentables (empleo y divisas), descubriendo a la vez mercados infrecuentes como China e India para aprovechar nuestras cualidades distintivas. Los atributos que nos diferencian como país, pueden asegurarnos un boom productivo exportador, competitivo y sustentable.
Esta reflexión pretende introducir un ejercicio complementario a los enfoques tradicionalmente dominantes en economía. Ha llegado el tiempo de aplicar técnicas exitosas de razonamiento y decisión empresaria a la gestión estratégica del estado, lo cual a la postre, puede determinar la eficacia económica y social de las acciones de gobierno.
Presidente de www.hacer.com.ar
Para: Ámbito Financiero- Comercio Exterior
Las exportaciones argentinas en Junio han alcanzado la cifra de US$ 2.870MM. No dejo de entusiasmarme porque a mi juicio, la tasa de crecimiento anual proyectada triplicará la pauta de incremento del PBI.
Con una producción de soja de US$ 35 MM de toneladas, aproximadamente el 50 % de la producción agrícola total; la fecundidad del complejo sojero puede superar los US$ 7.300MM este año. No obstante entiendo que (Mayo/Junio) es un bimestre especial que concentra alrededor del 50 % de las exportaciones de soja y 20 % de sus derivados de aceite y pellets.
Cuando uno mira que esta comunidad de negocios representa alrededor del 25 % de las exportaciones totales, no puede dejar de plantearse la necesidad de realizar un ejercicio estratégico elemental. (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).
La combinación esencial y axiomática que deriva de la matriz FODA, expresa en primer lugar que existen reiteradas oportunidades de inversión para el complejo sojero. Por si esto no penetra, puedo decir que este resultado es complementario y consistente con la concepción de ventajas comparativas. Las oportunidades de industrialización que ofrece esta actividad, aunque siempre es muy exitosa se encuentra en una etapa por poco inexplorada, si se le añade valor e incorpora mano de obra. Esta articulación es emocionante para los visionarios industriales aceiteros, teniendo en cuenta las gangas que presentan los costos relativos con el actual tipo de cambio (bajos salarios y tarifas de servicios en dólares). Esta actividad empresaria de bajo perfil, constituye desde hace muchos años un lugar sumamente atractivo para enfocar y extender emprendimientos de inversión. Una vez declarada la crisis de la deuda, con los actuales niveles de desocupación en Argentina, este sector constituye para el país, una herramienta potencial y promisoria para generar divisas y empleo.
Mientras las manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 3 %, comparando el primer semestre de 2003 contra el mismo semestre de 2002(US$ 3619MM/3630MM); esta manufactura específica de origen agropecuario (MOA), el aceite y pellets de soja, creció 124 % en el mismo período arriba descrito (US$ 2.316MM contra 1.034MM), lo cual refuerza mi parecer y el resultado de este análisis. En cuanto a clientes, las ventas argentinas del complejo oleaginoso se destinaron sobretodo a China, país comprador más activo del mercado mundial de semillas de soja, siendo India a su vez un importante comprador del aceite.
La segunda observación que realizo es dinámica y radica en un tema coyuntural-cuantitativo. Desde el mes de Junio estamos asistiendo a un proceso de reversión de precios que venían operando en alza a partir de Marzo.
En el otro extremo entonces, uno puede ver como una caída de precios nos advierte que concentrar las exportaciones del país es una estrategia bastante comprometida. Una disminución de ingresos por reducción de precios de exportación, provoca un impacto negativo en el saldo de la balanza comercial, consecuentemente de la cuenta corriente y adicionalmente perjudica el presupuesto nacional, intensamente dependiente del complejo sojero que aporta el 45 % de los ingresos fiscales por retenciones.
Por lo expresado, es imprescindible iniciar una gestión de investigación sistemática que proyecte las potencialidades productivas del país, y que desemboque en un desarrollo conceptual de los negocios de argentina hacia el exterior. Inteligencias integradas que reúnan actividades socialmente rentables (empleo y divisas), descubriendo a la vez mercados infrecuentes como China e India para aprovechar nuestras cualidades distintivas. Los atributos que nos diferencian como país, pueden asegurarnos un boom productivo exportador, competitivo y sustentable.
Esta reflexión pretende introducir un ejercicio complementario a los enfoques tradicionalmente dominantes en economía. Ha llegado el tiempo de aplicar técnicas exitosas de razonamiento y decisión empresaria a la gestión estratégica del estado, lo cual a la postre, puede determinar la eficacia económica y social de las acciones de gobierno.
Presidente de www.hacer.com.ar
miércoles, 30 de julio de 2003
Ambito, The volume of trade to Brazil decreased
Ambito Financiero Newspaper
Pablo Tigani
The volume of trade to Brazil decreased.
The narrowness about total balance of trade with Brazil is the aggregate of the stagnation that our neighbor is living at the moment, plus the backward movement that our country experienced from the second quarter 1998 to 2002. Already in 1999, as a result of high interest rates and later devaluation of Real in Brazil, Argentine exports were reduced 28%, going from u$s 8 billion to u$s 5.7 billion.
The recently down sizing of companies as Volkswagen, with their consequent impact over the internal demand, reduce our exports flow.
Although both presidents have a great level of political agreement, it’s still been insufficient for speeding up the bilateral commerce that fell from u$s 15 billion in 1998 to only u$s 7.3 billion in 2002.
This collapse of trade between both countries in four years resulted in the fall by 50%, with tendency to fall in the first 5 months of this year (4.5% less than 2002).
Reductions
In this way, imports from Brazil in 2002 reached only 36% in compared with 1998. The total trade was shrunk in 2002, operating 36% less than 2001. And, whereas during 1998 we sent to Brazil 30% of our total payments, last year they dropped to 18, 5%; and nowadays, they represent 17, 3%.
On the other hand, Argentina’s participation as supplier of Brazil was of 13, 9% in 1998, when today it’s around 10%. As a client of Brazil our purchases represented 13.2 % in 1998, whereas in 2002 they were only 3, 9%.
As well as Argentine total exports grew 19% in the first quarter; the shipments to Brazil fell 9%. Finally, in May they fell 14% (year to year), and thus a "red alert" took place in the UIA (Argentina Industrial Union). Clearly, the reason of such alarm was that the biggest fall in exports were manufactures of industrial origin, basically automobile, milk, textile, mills and electrical appliances. These are products that depend on the Brazilian demand and almost 1/3 of those items go to Brazil.
As well as it first happened in Argentina; all the imports are falling in Brazil today, not only those that come from Argentina. Evidently, Brazil is in a forced process of imports replacement.
On the contrary, Argentina has showed a rise in total imports by 8.4% in the first quarter. However, when we observe the imports separately, the imports from Brazil grew 71%. Clearly, we are comparing the period in which Argentina burned in flames. From that moment that was the bottom crisis, the domestic demand has recovered in growing way.
On the other hand, the industrialists´ distrust is big because the imports of capital assets grew more than others (128% in the first quarter). Two thirds of this kind of imports was bound for farm, which lives its exclusive “Disneyland” from 2002.
If one observes the bilateral type of real exchange, this one is on average levels similar to figures from period 1994 – end of 1998; but there is a type of exchange more depreciated in both countries, although both has come appreciating in the last months.
Below the bilateral trade’s perspective, with Brazil growing only 1.5% and Argentina getting out of a tight spot, this scene doesn’t shine enough. It represents u$s 8.7/8.8 billion. Regarding to the balance of the first quarter, although Argentina showed a surplus of 400 million, it has come down; and if the tendency stayed, it could be disappear.
After 5 years and four months that Argentina accumulated a surplus of u$s 5 billion, It would happen a truce between the countries.
(*) Masters in International Economic Policy.
President of www.hacer.com.ar.
Pablo Tigani
The volume of trade to Brazil decreased.
The narrowness about total balance of trade with Brazil is the aggregate of the stagnation that our neighbor is living at the moment, plus the backward movement that our country experienced from the second quarter 1998 to 2002. Already in 1999, as a result of high interest rates and later devaluation of Real in Brazil, Argentine exports were reduced 28%, going from u$s 8 billion to u$s 5.7 billion.
The recently down sizing of companies as Volkswagen, with their consequent impact over the internal demand, reduce our exports flow.
Although both presidents have a great level of political agreement, it’s still been insufficient for speeding up the bilateral commerce that fell from u$s 15 billion in 1998 to only u$s 7.3 billion in 2002.
This collapse of trade between both countries in four years resulted in the fall by 50%, with tendency to fall in the first 5 months of this year (4.5% less than 2002).
Reductions
In this way, imports from Brazil in 2002 reached only 36% in compared with 1998. The total trade was shrunk in 2002, operating 36% less than 2001. And, whereas during 1998 we sent to Brazil 30% of our total payments, last year they dropped to 18, 5%; and nowadays, they represent 17, 3%.
On the other hand, Argentina’s participation as supplier of Brazil was of 13, 9% in 1998, when today it’s around 10%. As a client of Brazil our purchases represented 13.2 % in 1998, whereas in 2002 they were only 3, 9%.
As well as Argentine total exports grew 19% in the first quarter; the shipments to Brazil fell 9%. Finally, in May they fell 14% (year to year), and thus a "red alert" took place in the UIA (Argentina Industrial Union). Clearly, the reason of such alarm was that the biggest fall in exports were manufactures of industrial origin, basically automobile, milk, textile, mills and electrical appliances. These are products that depend on the Brazilian demand and almost 1/3 of those items go to Brazil.
As well as it first happened in Argentina; all the imports are falling in Brazil today, not only those that come from Argentina. Evidently, Brazil is in a forced process of imports replacement.
On the contrary, Argentina has showed a rise in total imports by 8.4% in the first quarter. However, when we observe the imports separately, the imports from Brazil grew 71%. Clearly, we are comparing the period in which Argentina burned in flames. From that moment that was the bottom crisis, the domestic demand has recovered in growing way.
On the other hand, the industrialists´ distrust is big because the imports of capital assets grew more than others (128% in the first quarter). Two thirds of this kind of imports was bound for farm, which lives its exclusive “Disneyland” from 2002.
If one observes the bilateral type of real exchange, this one is on average levels similar to figures from period 1994 – end of 1998; but there is a type of exchange more depreciated in both countries, although both has come appreciating in the last months.
Below the bilateral trade’s perspective, with Brazil growing only 1.5% and Argentina getting out of a tight spot, this scene doesn’t shine enough. It represents u$s 8.7/8.8 billion. Regarding to the balance of the first quarter, although Argentina showed a surplus of 400 million, it has come down; and if the tendency stayed, it could be disappear.
After 5 years and four months that Argentina accumulated a surplus of u$s 5 billion, It would happen a truce between the countries.
(*) Masters in International Economic Policy.
President of www.hacer.com.ar.
Ambito, Se desacelera el volumen con Brasil
Para Ámbito
Por Pablo Tigani*
La estrechez de la relación de intercambio total con Brasil, es la sumatoria del estancamiento que atraviesa actualmente nuestro vecino, mas el retroceso que experimentamos nosotros desde el segundo trimestre de 1998 hasta 2002. Ya en 1999 con las altas tasas interés de Brasil y la posterior devaluación del Real, las exportaciones argentinas se redujeron 28%, pasando de US$ 8.000MM a US$ 5.700. Últimamente el down sizing de empresas como Volkswagen, con su consecuente impacto sobre la demanda interna, condiciona seriamente el flujo de nuestras exportaciones. Aunque los actuales presidentes tienen un mayor nivel de acuerdo político, eso no es suficiente todavía para dinamizar el comercio bilateral que se viene deslizando desde los US$ 15.000 MM de 1998 a solo US$ 7.300 en 2002.
Este derrumbe del intercambio en solo 4 años representa más del 50% de merma, con tendencia a la baja en los primeros 5 meses de este año (4,5% menos que en 2002).
Las importaciones de Brasil en 2002 alcanzaron solo el 36% de lo que fueron en 1998. El nivel de intercambio comercial total se contrajo en 2002, operando 36% menos que en 2001. En 1998 enviábamos a Brasil el 30% de nuestras remesas totales, el año pasado bajamos al 18,5% y hoy representan solo 17,3%.
La participación de Argentina como proveedor de Brasil en 1998 era 13,9%, hoy es alrededor del 10%. Como clientes de Brasil nuestras compras representaban en 1998 un 13,2 %, pero en 2002 solo participamos del 3,9%.
Mientras las exportaciones totales argentinas crecieron 19% en el primer cuatrimestre, los envíos a Brasil cayeron el 9%. Finalmente en Mayo cayeron 14% año contra año y así se produjo el “alerta roja” de la UIA. Claramente, la razón de tanta alarma es que las exportaciones que más descendieron son las manufacturas de origen industrial, básicamente automotoras, lácteas, textiles, molinería y aparatos eléctricos. Estos son productos que están pendientes de la demanda de Brasil, casi 1/3 de estos ítems se dirigen hacia aquel destino.
Así como sucedió en Argentina primero; en Brasil todas las importaciones están cayendo, no solo las que provienen de Argentina. Brasil evidentemente se encuentra en un proceso forzado de sustitución de importaciones.
En contraste, en Argentina venimos experimentando un repunte de importaciones totales del 8,4% en el primer cuatrimestre. No obstante cuando miramos las importaciones en forma desagregada, las provenientes de Brasil crecieron 71%. Claro, estamos comparando el periodo en que Argentina ardía en llamas. Desde aquel momento piso de la crisis, la demanda doméstica se recuperó en forma ascendente. Por otra parte el recelo de los industriales es mayor, porque lo que creció más aún, fueron las importaciones de bienes de capital (128% en el primer trimestre). Dos tercios de este tipo de importaciones fueron para el campo, que desde 2002 vive su exclusiva disneylandia.
Si uno mira el tipo de cambio real bilateral, el mismo se encuentra en niveles promedio similares a los del periodo de mediados de 1994-fines de 1998, pero con un tipo de cambio en ambos países más depreciados, a pesar que ambos se vienen apreciando ahora en los últimos meses.
Las perspectivas del intercambio bilateral con Brasil creciendo solo 1,5% y Argentina saliendo del atolladero, no lucen halagüeñas. No más de US$ 8.700/8800MM. Con respecto al saldo del primer cuatrimestre, aunque Argentina experimentó un superávit de 400 millones, desde Abril viene disminuyendo, y si se mantiene la tendencia puede encaminarse a desaparecer. Acontecería de este modo una tregua, luego de 5 años y cuatro meses que acumularon un superávit de US$ 5.000MM a favor de Argentina.
*Master en Política Económica Internacional. Presidente de www.hacer.com.ar
Por Pablo Tigani*
La estrechez de la relación de intercambio total con Brasil, es la sumatoria del estancamiento que atraviesa actualmente nuestro vecino, mas el retroceso que experimentamos nosotros desde el segundo trimestre de 1998 hasta 2002. Ya en 1999 con las altas tasas interés de Brasil y la posterior devaluación del Real, las exportaciones argentinas se redujeron 28%, pasando de US$ 8.000MM a US$ 5.700. Últimamente el down sizing de empresas como Volkswagen, con su consecuente impacto sobre la demanda interna, condiciona seriamente el flujo de nuestras exportaciones. Aunque los actuales presidentes tienen un mayor nivel de acuerdo político, eso no es suficiente todavía para dinamizar el comercio bilateral que se viene deslizando desde los US$ 15.000 MM de 1998 a solo US$ 7.300 en 2002.
Este derrumbe del intercambio en solo 4 años representa más del 50% de merma, con tendencia a la baja en los primeros 5 meses de este año (4,5% menos que en 2002).
Las importaciones de Brasil en 2002 alcanzaron solo el 36% de lo que fueron en 1998. El nivel de intercambio comercial total se contrajo en 2002, operando 36% menos que en 2001. En 1998 enviábamos a Brasil el 30% de nuestras remesas totales, el año pasado bajamos al 18,5% y hoy representan solo 17,3%.
La participación de Argentina como proveedor de Brasil en 1998 era 13,9%, hoy es alrededor del 10%. Como clientes de Brasil nuestras compras representaban en 1998 un 13,2 %, pero en 2002 solo participamos del 3,9%.
Mientras las exportaciones totales argentinas crecieron 19% en el primer cuatrimestre, los envíos a Brasil cayeron el 9%. Finalmente en Mayo cayeron 14% año contra año y así se produjo el “alerta roja” de la UIA. Claramente, la razón de tanta alarma es que las exportaciones que más descendieron son las manufacturas de origen industrial, básicamente automotoras, lácteas, textiles, molinería y aparatos eléctricos. Estos son productos que están pendientes de la demanda de Brasil, casi 1/3 de estos ítems se dirigen hacia aquel destino.
Así como sucedió en Argentina primero; en Brasil todas las importaciones están cayendo, no solo las que provienen de Argentina. Brasil evidentemente se encuentra en un proceso forzado de sustitución de importaciones.
En contraste, en Argentina venimos experimentando un repunte de importaciones totales del 8,4% en el primer cuatrimestre. No obstante cuando miramos las importaciones en forma desagregada, las provenientes de Brasil crecieron 71%. Claro, estamos comparando el periodo en que Argentina ardía en llamas. Desde aquel momento piso de la crisis, la demanda doméstica se recuperó en forma ascendente. Por otra parte el recelo de los industriales es mayor, porque lo que creció más aún, fueron las importaciones de bienes de capital (128% en el primer trimestre). Dos tercios de este tipo de importaciones fueron para el campo, que desde 2002 vive su exclusiva disneylandia.
Si uno mira el tipo de cambio real bilateral, el mismo se encuentra en niveles promedio similares a los del periodo de mediados de 1994-fines de 1998, pero con un tipo de cambio en ambos países más depreciados, a pesar que ambos se vienen apreciando ahora en los últimos meses.
Las perspectivas del intercambio bilateral con Brasil creciendo solo 1,5% y Argentina saliendo del atolladero, no lucen halagüeñas. No más de US$ 8.700/8800MM. Con respecto al saldo del primer cuatrimestre, aunque Argentina experimentó un superávit de 400 millones, desde Abril viene disminuyendo, y si se mantiene la tendencia puede encaminarse a desaparecer. Acontecería de este modo una tregua, luego de 5 años y cuatro meses que acumularon un superávit de US$ 5.000MM a favor de Argentina.
*Master en Política Económica Internacional. Presidente de www.hacer.com.ar
miércoles, 16 de julio de 2003
Ambito, The improvements in the interchange terms
Ámbito Financiero Newspaper (Argentina)
Pablo Tigani*
The improvements in the interchange terms value basically the increase in international prices favor us, as the case of petroleum and commodities, which in the past harmed us.
The increase of soybean price particularly stands out because it represents the 50 percent of total agricultural production. The soybean exporter sector represents the fourth part of total argentine exports and it means 45 percent of annual retention tax.
Also petroleum is very important and represents 18 percent on the total exports and contributes with Pesos 1.9 billion from export tax. The impact of the improvement in the prices of our products is clear. If we had had the same prices from year 2001, we would have received U$S 3,4 billion less than 2002 (2,83 pct of GDP).
In consequence, the best prices allow a great income by exports, greater commercial surplus and surplus in the current account balance of payment, which becomes a pillar in tax collection in the strategic scheme of fiscal sector.
It’s good that God’s hand has begun to move in Argentina, since we can’t decide by ourselves the increase of prices of our exports.
The Euro has been revalued and also operates in our favour when in the past was the opposite (the Dollar was revalued against the Euro almost a 40 percent between 1996 and 2000). This is very important because the increase of the Pesos that come in exchange of Euro benefies the 20 pct of our exports, which go to Europe.
Fortunately, the world has also continued slow growing but with low inflation rates, which allows that interest rates remain low. This low rate and the abundant international liquidity have contributed to capital flows beginning to circulate again towards the emergent countries, causing an improvement of the country risk indicators and a devaluation of dollar.
That is to say, we are living all the opposite of what happened to us in previous years, in the previous process of the economic collapse. Although low interest rates do not directly benefy us because of our “default” situation, we could espect that a part of U$S 33 billion that escaped from the country in a year and a half, would return due to the low international yields.
Even though the opponent sectors protest to Minister Lavagna about not having presented a long term - integral economic program, the present conjuncture scene is stable and it can be taken care of the urgencies emerge from four years of recession, where some of them passed with strategic plans that didn’t prosper.
The negotiation with the IMF is the key to structure a later program, according to the restrictions that the agreement or "non agreement" with this international organism of credit will determine, including the restructure of the “bond festival”.
Additionally, the GDP´s forecasts of growth would be over 5 percent in 2003.
The consumption is increasing impelled by raise of the real wage, a great monetary injection, the consumer credit through credit cards and the advance of the consumers’ confidence.
Simultaneously, it improves the investment impelled by the construction and the great demand of durable goods.
In this way, it does not seem an uncontrolled situation as the “fateful commentators” usually raise with marginal propensity to the nightmare.
* President of www.hacer.com.ar
Pablo Tigani*
The improvements in the interchange terms value basically the increase in international prices favor us, as the case of petroleum and commodities, which in the past harmed us.
The increase of soybean price particularly stands out because it represents the 50 percent of total agricultural production. The soybean exporter sector represents the fourth part of total argentine exports and it means 45 percent of annual retention tax.
Also petroleum is very important and represents 18 percent on the total exports and contributes with Pesos 1.9 billion from export tax. The impact of the improvement in the prices of our products is clear. If we had had the same prices from year 2001, we would have received U$S 3,4 billion less than 2002 (2,83 pct of GDP).
In consequence, the best prices allow a great income by exports, greater commercial surplus and surplus in the current account balance of payment, which becomes a pillar in tax collection in the strategic scheme of fiscal sector.
It’s good that God’s hand has begun to move in Argentina, since we can’t decide by ourselves the increase of prices of our exports.
The Euro has been revalued and also operates in our favour when in the past was the opposite (the Dollar was revalued against the Euro almost a 40 percent between 1996 and 2000). This is very important because the increase of the Pesos that come in exchange of Euro benefies the 20 pct of our exports, which go to Europe.
Fortunately, the world has also continued slow growing but with low inflation rates, which allows that interest rates remain low. This low rate and the abundant international liquidity have contributed to capital flows beginning to circulate again towards the emergent countries, causing an improvement of the country risk indicators and a devaluation of dollar.
That is to say, we are living all the opposite of what happened to us in previous years, in the previous process of the economic collapse. Although low interest rates do not directly benefy us because of our “default” situation, we could espect that a part of U$S 33 billion that escaped from the country in a year and a half, would return due to the low international yields.
Even though the opponent sectors protest to Minister Lavagna about not having presented a long term - integral economic program, the present conjuncture scene is stable and it can be taken care of the urgencies emerge from four years of recession, where some of them passed with strategic plans that didn’t prosper.
The negotiation with the IMF is the key to structure a later program, according to the restrictions that the agreement or "non agreement" with this international organism of credit will determine, including the restructure of the “bond festival”.
Additionally, the GDP´s forecasts of growth would be over 5 percent in 2003.
The consumption is increasing impelled by raise of the real wage, a great monetary injection, the consumer credit through credit cards and the advance of the consumers’ confidence.
Simultaneously, it improves the investment impelled by the construction and the great demand of durable goods.
In this way, it does not seem an uncontrolled situation as the “fateful commentators” usually raise with marginal propensity to the nightmare.
* President of www.hacer.com.ar
Ambito, Mejora en los términos de intercambio
Para: Ámbito Financiero, Comercio Exterior
Por: Pablo Tigani*
La mejoría en la relación de los términos de intercambio, básicamente el aumento de los precios internacionales que concierne a nuestros commodities y el petróleo, en este momento nos favorece, así como primero nos perjudicó. En particular se destaca la suba del precio de la soja que representa el 50 por ciento de la producción agrícola total. Las exportaciones del complejo sojero representan la cuarta parte de las exportaciones totales argentinas y aportan el 45 por ciento de la recaudación anual en concepto de retención a las exportaciones. También el petróleo es importante, ya que aporta el 18 por ciento de las exportaciones y contribuye con mil novecientos millones de pesos de recaudación por retenciones.
El impacto de la mejora en los precios de nuestros productos es evidente si subrayamos que a los precios internacionales vigentes en 2001 hubiésemos embolsado tres mil cuatrocientos millones de dólares menos, que significan 2,83% del PBI. A la sazón, los mejores precios permiten un mayor ingreso de divisas por exportaciones, mayor superávit comercial y de cuenta corriente, convirtiéndose de ese modo en un pilar de la recaudación para el esquema estratégico del sector fiscal.
Que bueno que la mano de Dios empieza a moverse en Argentina, ya que el aumento de precios de nuestros productos no es algo que podamos decidir por nosotros mismos. La apreciación del Euro también es algo que está jugando a nuestro favor y que antes de ahora nos actuó en contra (el dólar se había apreciado frente al Euro casi un 40 por ciento entre 1996 y 2000). Es muy importante por ejemplo, porque el aumento de los pesos que ingresan a cambio de los Euro, beneficia al 20 por ciento de nuestras exportaciones que tienen como destino Europa.
Afortunadamente también el mundo sigue creciendo, lento pero con bajas tasas de inflación, lo cual permite que permanezcan bajas las tasas de interés. Dichosamente la baja de la tasa y la abundante liquidez internacional, han contribuido a que los flujos de capitales comiencen a circular otra vez hacia los países emergentes, haciendo que los indicadores de riesgo país bajen y el dólar se devalúe.
Es decir, estamos viviendo todo lo contrario de lo que nos pasó en los años anteriores, en el proceso previo al colapso de la economía.
Si bien las bajas tasas de interés no nos benefician en forma directa por la situación de “default”, podemos esperar que una parte de los treinta y tres mil millones de dólares que se fugaron del país en solo un año y medio, regresen a causa de los bajos rendimientos internacionales.
Si bien los sectores opositores le reclaman al Ministro Lavagna no haber dado a conocer un programa económico integral de largo plazo, por ahora el escenario de coyuntura es estable y pueden atenderse las urgencias emergentes de cuatro años de recesión, donde algunos de ellos transcurrieron con planes estratégicos que no prosperaron.
La negociación con el FMI es la clave para estructurar un programa posterior, de acuerdo a las restricciones que el acuerdo o “no acuerdo” con este organismo internacional de crédito determine, incluyendo la reestructuración del festival de bonos.
Para completar, las proyecciones de crecimiento del PBI apuntan por encima del 5 por ciento en 2003. Está aumentando el consumo impulsado por subas del salario real, la mayor inyección monetaria, el crédito al consumo por tarjetas y el avance de la confianza de los consumidores. A la vez, mejora la inversión impulsada por la construcción y la mayor demanda de equipo durable.
Así descripta la situación, no luce para nada descontrolada, como suelen plantear los fatídicos opinólogos con propensión marginal a la pesadilla.
*Presidente de www.hacer.com.ar
Por: Pablo Tigani*
La mejoría en la relación de los términos de intercambio, básicamente el aumento de los precios internacionales que concierne a nuestros commodities y el petróleo, en este momento nos favorece, así como primero nos perjudicó. En particular se destaca la suba del precio de la soja que representa el 50 por ciento de la producción agrícola total. Las exportaciones del complejo sojero representan la cuarta parte de las exportaciones totales argentinas y aportan el 45 por ciento de la recaudación anual en concepto de retención a las exportaciones. También el petróleo es importante, ya que aporta el 18 por ciento de las exportaciones y contribuye con mil novecientos millones de pesos de recaudación por retenciones.
El impacto de la mejora en los precios de nuestros productos es evidente si subrayamos que a los precios internacionales vigentes en 2001 hubiésemos embolsado tres mil cuatrocientos millones de dólares menos, que significan 2,83% del PBI. A la sazón, los mejores precios permiten un mayor ingreso de divisas por exportaciones, mayor superávit comercial y de cuenta corriente, convirtiéndose de ese modo en un pilar de la recaudación para el esquema estratégico del sector fiscal.
Que bueno que la mano de Dios empieza a moverse en Argentina, ya que el aumento de precios de nuestros productos no es algo que podamos decidir por nosotros mismos. La apreciación del Euro también es algo que está jugando a nuestro favor y que antes de ahora nos actuó en contra (el dólar se había apreciado frente al Euro casi un 40 por ciento entre 1996 y 2000). Es muy importante por ejemplo, porque el aumento de los pesos que ingresan a cambio de los Euro, beneficia al 20 por ciento de nuestras exportaciones que tienen como destino Europa.
Afortunadamente también el mundo sigue creciendo, lento pero con bajas tasas de inflación, lo cual permite que permanezcan bajas las tasas de interés. Dichosamente la baja de la tasa y la abundante liquidez internacional, han contribuido a que los flujos de capitales comiencen a circular otra vez hacia los países emergentes, haciendo que los indicadores de riesgo país bajen y el dólar se devalúe.
Es decir, estamos viviendo todo lo contrario de lo que nos pasó en los años anteriores, en el proceso previo al colapso de la economía.
Si bien las bajas tasas de interés no nos benefician en forma directa por la situación de “default”, podemos esperar que una parte de los treinta y tres mil millones de dólares que se fugaron del país en solo un año y medio, regresen a causa de los bajos rendimientos internacionales.
Si bien los sectores opositores le reclaman al Ministro Lavagna no haber dado a conocer un programa económico integral de largo plazo, por ahora el escenario de coyuntura es estable y pueden atenderse las urgencias emergentes de cuatro años de recesión, donde algunos de ellos transcurrieron con planes estratégicos que no prosperaron.
La negociación con el FMI es la clave para estructurar un programa posterior, de acuerdo a las restricciones que el acuerdo o “no acuerdo” con este organismo internacional de crédito determine, incluyendo la reestructuración del festival de bonos.
Para completar, las proyecciones de crecimiento del PBI apuntan por encima del 5 por ciento en 2003. Está aumentando el consumo impulsado por subas del salario real, la mayor inyección monetaria, el crédito al consumo por tarjetas y el avance de la confianza de los consumidores. A la vez, mejora la inversión impulsada por la construcción y la mayor demanda de equipo durable.
Así descripta la situación, no luce para nada descontrolada, como suelen plantear los fatídicos opinólogos con propensión marginal a la pesadilla.
*Presidente de www.hacer.com.ar
jueves, 26 de junio de 2003
Dios opera a favor de Argentina
Afortunadamente el mundo sigue creciendo, lento pero con bajas tasas de inflación, lo cual permite también que permanezcan bajas las tasas de interés. Estados Unidos está creciendo este año a una tasa del 2 por ciento anual, Europa está aumentando casi el 1 por ciento y Japón sigue estancado. Estos tres componentes de la economía internacional son los que más influyen en los promedios generales, dado su peso relativo. Lamentablemente América Latina viene con una pobre performance y Asia sigue afectada por el nuevo y diabólico fenómeno del SARS. Plausiblemente Estados Unidos que creció a tasas promedio del 4 por ciento anual durante el periodo 1996-2000, no contribuye como entonces, cuando se constituía en la locomotora que remolcaba los vagones del resto del mundo. Recuerde que en forma directa Estados Unidos explicaba el 22 por ciento del crecimiento mundial y si agregamos la influencia indirecta determinaba más del 40 por ciento de la tasa de crecimiento global.
Dichosamente la baja de la tasa de interés y la abundante liquidez internacional, han contribuido a que los flujos de capitales comiencen a circular otra vez hacia los países emergentes, haciendo que los indicadores de riesgo país bajen y el dólar se devalúe.
Es decir, todo lo contrario que lo que nos pasó en los años anteriores, en el proceso previo al colapso de la economía, comienza a revertirse de un modo milagroso. No obstante aún la debilidad de la demanda mundial, luego de las guerras de Afganistán e Irak, debilita las posibilidades de recuperación de las economías emergentes.
Si bien las bajas tasas de interés no nos benefician en forma directa por la situación de “default” de Argentina, podemos esperar que parte de los 33.000 millones de dólares que se fugaron del país en solo un año y medio, regresen a causa de los bajos rendimientos internacionales.
Nos alegra la baja de la tasa de interés mundial porque mantiene la precaria situación de solvencia que en medio del estancamiento conserva nuestro principal socio comercial, Brasil. Se estima que este año crecerá alrededor de solo el 1,5 por ciento. De todos modos ese escaso crecimiento influye negativamente en Argentina ya que los envíos a nuestro principal cliente país, que en 1998 representaba el 30 por ciento de nuestras exportaciones, hoy disminuyó hasta el 18 por ciento.
No obstante lo que sí tiene peso para Argentina es la mejoría de la relación en los términos de intercambio. Es decir el aumento de los precios internacionales para nuestros commodities y el petróleo que ahora nos favorecen así como antes nos perjudicaron. En particular se destaca la suba del precio de la soja que representa el 50 por ciento de la producción agrícola total. Las exportaciones del complejo sojero representan la cuarta parte de las exportaciones totales argentinas y aportan el 45 por ciento de la recaudación anual en concepto de retención a las exportaciones. También el petróleo es importante, ya que aporta el 18 por ciento de las exportaciones y contribuye con 1.900 millones de pesos de recaudación por retenciones.
El impacto de la mejora en los precios de nuestros productos es evidente si recordamos que a los precios internacionales vigentes en 2001 hubiésemos embolsado 3.400 millones de dólares menos, que significan 2,8% del PBI. A la sazón, los mejores precios permiten un mayor ingreso de divisas por exportaciones, mayor superávit comercial y de cuenta corriente y se convierte de este modo en un pilar de la recaudación para el comprometido sector fiscal. Que bueno que la mano de Dios empieza a moverse en Argentina, ya que el aumento de precios de nuestros productos no es algo que podamos decidir por nosotros mismos. La apreciación del Euro, también es algo que está jugando a nuestro favor y que antes de ahora nos actuó en contra (el dólar se había apreciado frente al Euro casi 40 por ciento entre 1996 y 2000). Es muy importante porque el aumento de los pesos que ingresan a cambio de los Euro, beneficia al 20 por ciento de nuestras exportaciones que tienen como destino Europa.
Hasta el momento el Presidente Kirchner no ha dado a conocer un programa económico integral, por ahora se ha limitado a atender las acuciantes urgencias que emergen de un periodo de transición que aún nos afecta.
La negociación con el FMI será el puntapié inicial para estructurar un programa en forma posterior, de acuerdo a las restricciones que el acuerdo o “no acuerdo” con este organismo internacional de crédito determine.
De todos modos la situación no es terminal como en 2002, ya que las proyecciones de crecimiento del PBI apuntan a estar por encima del 5 por ciento anual, existe aún un elevado stock de capital y la rentabilidad crece en algunas empresas favorecidas por la coyuntura (las que han ido aumentando los precios manteniendo sus costos, ya que ni las tarifas ni los salarios se actualizaron). Es obvio entonces que a pesar de la situación heredada luego de cuatro años de recesión (anterior al 2002) y las restricciones crediticias que hoy tenemos, la economía seguirá creciendo impulsada por el consumo y la inversión privada. Recordemos que todo esto empieza a despuntar desde niveles de caída espectaculares a nivel mundial e histórico (10,9 por ciento cayó el PBI en 2002).
No obstante no imperar un programa articulado el gobierno tomó medidas económicas. Llamó a negociaciones colectivas “paritarias” que podrían derivar en un aumento de salarios generalizado. Se anticipó el aguinaldo a los jubilados que cobran menos, se incrementaron las jubilaciones mínimas de los afectados por las inundaciones de Santa Fe, se regularizaron las deudas que la Provincia de Entre Ríos tenía con los docentes y se atrasó el ajuste de tarifas para no impactar en forma negativa los ingresos de la población. En cuanto a las inversiones se anunció un plan de obras públicas y para las pequeñas y medianas industrias se aceleró la devolución de reintegros a la exportación para mejorar sus alicaídas finanzas. No es mínimo lo que se hizo en unas pocas semanas a favor de mantener los niveles de actividad.
Hay algunas diferencias importantes en la alquimia que comenzó a vislumbrarse en la recuperación del crecimiento económico observando desde el año 2002, momento en el cual comienza la mejoría de la evolución en los indicadores. Desde Abril a Setiembre de 2002 el crecimiento venía impulsado por el aumento de las exportaciones y la sustitución de importaciones, en cambio se puede afirmar que desde el último tramo de 2002 hasta el presente el crecimiento se puede adjudicar a un aumento del consumo y la inversión.
Aunque la producción industrial se contrajo durante los últimos dos meses, producto del inicio de la competencia con Brasil; lo mas probable es que el PBI agregado muestre un leve crecimiento frente al trimestre anterior debido a que otros sectores de la economía están registrando mejoras. Por ejemplo durante Abril y Mayo la construcción creció alrededor del 13 por ciento. Como entendemos, la construcción es madre de otras industrias y por lo tanto su recuperación impacta en forma directa en otros sectores vinculados.
Por el lado de la política monetaria, el techo de la emisión que se acordó previamente con el FMI, minimizó la demanda de pesos en sus estimaciones. Por esa razón el BCRA (Banco Central de la República Argentina) emite hoy pesos para influir una baja de la tasa de interés real y consecuentemente impulsar el nivel de actividad económica.
Como insinuaba unos renglones arriba, es preocupante la falta de crédito bancario que aunque disminuyó sus niveles de caída no responde a las necesidades de lanzamiento de un sinnúmero de actividades que quieren arrancar. Parece absurdo pero el sistema financiero sigue tomando depósitos que acumula en forma de liquidez y los inmoviliza de un modo perjudicial para el resto de los actores. El argumento que los bancos dan, es que aún genera temores la posibilidad de que la Corte declare la redolarización de la economía y a eso se suma el hecho reciente de la suspensión de las ejecuciones de los deudores hipotecarios.
La tesis de los bancos es: no podemos prestar nuevamente cuando nuestros derechos legales como acreedores no pueden ser ejercidos en los créditos otorgados anteriormente.
En el sector fiscal el buen desempeño recaudatorio reciente de 7.100 millones de pesos en Mayo, permitirá cumplir con las metas fiscales de superávit primario acumuladas a Mayo y Junio de 2003. Con una recaudación de 5.900 millones mensuales resulta factible. Manteniendo el gasto primario constante también, se sobre cumpliría la meta de superávit primario anual.
La renegociación de la deuda pública argentina luego de la visita de Köhler es hoy el centro de atención. Es allí donde está puesta la máxima expectación de la actividad privada.
La licitación de una consultora internacional y las giras de sondeo del secretario Nielsen con el gobierno anterior; han sido a ojos vistas puntuales.
Un rápido acuerdo con el FMI sería “la norma ISO 9000” que podría exhibir el ministro Lavagna, para luego ofrecer a la comunidad internacional un plan sustentable que finalice con un lustro de grosera incertidumbre. Una renegociación exitosa, daría por tierra con muchas sagas y ficciones que se han extendido como consecuencia del desconocimiento general de la gente. Por ejemplo, la que aseguraba que la única manera de “volver al mundo” era conceder el cien por ciento de las demandas de Krueger y Köhler. Esta falacia que se había extendido, parecía ser lo único viable para satisfacer las demandas que, en parte aspiran los mercados, pero en mayor medida dramatizaron sus portavoces. Hoy resultan sarcásticas las actitudes de asombro de los escasos economistas que tímidamente comienzan a aparecer, mientras otros aún permanecen escondidos de los medios.
En primer lugar, la renegociación de la deuda debería suponer un periodo de gracia de tres años, que permitiría aliviar una economía sin acceso al crédito privado desde Octubre del 2000 (última colocación de bonos).
Como dije en el número anterior, la reestructuración de la deuda contiene dos capítulos: la deuda con los organismos multilaterales de crédito y la deuda con los acreedores privados.
Con respecto a la deuda con los organismos internacionales, la primera jugada podríamos denominarla: plan de racionalidad (A) del gobierno. La misma expresa una señal de cordura. Se acepta como insostenible realizar quitas, por lo cual se procurará solo una extensión en los plazos de pago, tratando de no provocar indignaciones iniciales.
Con respecto a la deuda privada, se examina realizar un recorte de entre el cincuenta y el setenta por ciento. Teniendo en cuenta la diversidad de acreedores, se ofrecería un menú de opciones amplio para cubrir todas las posibilidades: quitas de capital, baja de tasas y extensión de plazos con igual valor presente.
Como consecuencia de la negociación con el FMI, cabe esperar una readaptación de partidas presupuestarias y una mayor optimización de los recursos disponibles para al mismo tiempo atender las necesidades sociales. Se van a evitar desbordes por razones obvias, es imposible comprometer superávit fiscal primario sin irritar inmediata e irreconciliablemente a los acreedores.
Esta es la explicación económica de las simultaneas e intrépidas aperturas de frentes en la lucha anti corrupción encarada por el presidente Kirchner. El FMI va a estrechar el cerco del gasto con las corrientes condicionalidades, para acceder a una renegociación de los vencimientos inmediatos. Solo este año vencen más de 10.000 millones de dólares con los organismos.
Los funcionarios del FMI descuentan que el gobierno no desea desembolsar reservas ni incurrir en nuevos incumplimientos, sin embargo puede haber sorpresas. El gobierno podría especular aprovechando la coyuntura y hacer frente a los vencimientos de Setiembre con reservas. De este modo insinuaría una cierta indocilidad que consignaría como un mensaje: “no será admisible imponernos una receta estándar”.
En el extremo, un plan “B” podría articular la tesis que afirma que las relaciones con los organismos multilaterales de crédito, en su rol de acreedores privilegiados, están basadas en que los mismos ofrezcan menores tasas de interés, mayor estabilidad del flujo de fondos y ante una crisis de solvencia y liquidez actúen como prestamistas de última instancia. Como sabemos, estas instituciones jugaron un papel pro cíclico, y redujeron el fondeo en momentos que el país necesitaba mayor asistencia, en medio de una perturbación social y un desbarajuste macroeconómico sin precedentes.
Con este último enfoque el gobierno debería presumir impreciso el status de acreedor privilegiado del FMI frente a los acreedores privados. Si prevalece este razonamiento, se pone de vuelta y media la estrategia “A” de racionalidad y entonces sí, el escenario actual puede mudar. Vengo diciendo desde los números anteriores de “puntualmente”, que la situación económica registra tendencias favorables, sumándose además las oportunidades políticas que brinda un nuevo gobierno. No obstante no debemos olvidar, la grave situación estructural y sus efectos sobre el crecimiento y la inversión a largo plazo que provocan nuestros antecedentes. Indicadores de fondo del contexto político de la inversión y los negocios de un país, están relacionados con la certidumbre de las reglas de juego como la estabilidad política, la seguridad jurídica y la inserción internacional. Argentina se recupera de una crisis política y económica sin precedentes y aún continúa en situación de default con cifras de riesgo país todavía de 4300 puntos base (43 por ciento de sobre tasa de interés para recibir un supuesto crédito). Con todo necesitamos como observé precedentemente, que Dios siga operando a favor, como en la mejora descripta de los términos de intercambio, la caída del dólar y la baja de la tasa de interés. Necesitamos además, dirigentes con un espíritu de sabiduría creativa que influyan y permitan operar habilidades prodigiosas. Soy optimista, porque esas expresiones sobre naturales se preparan en la historia cuando las naciones llegan a situaciones límite. Es allí donde viene esa respuesta que en la antigüedad recibieron esos líderes políticos y economistas primitivos, para resolver los asuntos de Egipto y Babilonia.
Dichosamente la baja de la tasa de interés y la abundante liquidez internacional, han contribuido a que los flujos de capitales comiencen a circular otra vez hacia los países emergentes, haciendo que los indicadores de riesgo país bajen y el dólar se devalúe.
Es decir, todo lo contrario que lo que nos pasó en los años anteriores, en el proceso previo al colapso de la economía, comienza a revertirse de un modo milagroso. No obstante aún la debilidad de la demanda mundial, luego de las guerras de Afganistán e Irak, debilita las posibilidades de recuperación de las economías emergentes.
Si bien las bajas tasas de interés no nos benefician en forma directa por la situación de “default” de Argentina, podemos esperar que parte de los 33.000 millones de dólares que se fugaron del país en solo un año y medio, regresen a causa de los bajos rendimientos internacionales.
Nos alegra la baja de la tasa de interés mundial porque mantiene la precaria situación de solvencia que en medio del estancamiento conserva nuestro principal socio comercial, Brasil. Se estima que este año crecerá alrededor de solo el 1,5 por ciento. De todos modos ese escaso crecimiento influye negativamente en Argentina ya que los envíos a nuestro principal cliente país, que en 1998 representaba el 30 por ciento de nuestras exportaciones, hoy disminuyó hasta el 18 por ciento.
No obstante lo que sí tiene peso para Argentina es la mejoría de la relación en los términos de intercambio. Es decir el aumento de los precios internacionales para nuestros commodities y el petróleo que ahora nos favorecen así como antes nos perjudicaron. En particular se destaca la suba del precio de la soja que representa el 50 por ciento de la producción agrícola total. Las exportaciones del complejo sojero representan la cuarta parte de las exportaciones totales argentinas y aportan el 45 por ciento de la recaudación anual en concepto de retención a las exportaciones. También el petróleo es importante, ya que aporta el 18 por ciento de las exportaciones y contribuye con 1.900 millones de pesos de recaudación por retenciones.
El impacto de la mejora en los precios de nuestros productos es evidente si recordamos que a los precios internacionales vigentes en 2001 hubiésemos embolsado 3.400 millones de dólares menos, que significan 2,8% del PBI. A la sazón, los mejores precios permiten un mayor ingreso de divisas por exportaciones, mayor superávit comercial y de cuenta corriente y se convierte de este modo en un pilar de la recaudación para el comprometido sector fiscal. Que bueno que la mano de Dios empieza a moverse en Argentina, ya que el aumento de precios de nuestros productos no es algo que podamos decidir por nosotros mismos. La apreciación del Euro, también es algo que está jugando a nuestro favor y que antes de ahora nos actuó en contra (el dólar se había apreciado frente al Euro casi 40 por ciento entre 1996 y 2000). Es muy importante porque el aumento de los pesos que ingresan a cambio de los Euro, beneficia al 20 por ciento de nuestras exportaciones que tienen como destino Europa.
Hasta el momento el Presidente Kirchner no ha dado a conocer un programa económico integral, por ahora se ha limitado a atender las acuciantes urgencias que emergen de un periodo de transición que aún nos afecta.
La negociación con el FMI será el puntapié inicial para estructurar un programa en forma posterior, de acuerdo a las restricciones que el acuerdo o “no acuerdo” con este organismo internacional de crédito determine.
De todos modos la situación no es terminal como en 2002, ya que las proyecciones de crecimiento del PBI apuntan a estar por encima del 5 por ciento anual, existe aún un elevado stock de capital y la rentabilidad crece en algunas empresas favorecidas por la coyuntura (las que han ido aumentando los precios manteniendo sus costos, ya que ni las tarifas ni los salarios se actualizaron). Es obvio entonces que a pesar de la situación heredada luego de cuatro años de recesión (anterior al 2002) y las restricciones crediticias que hoy tenemos, la economía seguirá creciendo impulsada por el consumo y la inversión privada. Recordemos que todo esto empieza a despuntar desde niveles de caída espectaculares a nivel mundial e histórico (10,9 por ciento cayó el PBI en 2002).
No obstante no imperar un programa articulado el gobierno tomó medidas económicas. Llamó a negociaciones colectivas “paritarias” que podrían derivar en un aumento de salarios generalizado. Se anticipó el aguinaldo a los jubilados que cobran menos, se incrementaron las jubilaciones mínimas de los afectados por las inundaciones de Santa Fe, se regularizaron las deudas que la Provincia de Entre Ríos tenía con los docentes y se atrasó el ajuste de tarifas para no impactar en forma negativa los ingresos de la población. En cuanto a las inversiones se anunció un plan de obras públicas y para las pequeñas y medianas industrias se aceleró la devolución de reintegros a la exportación para mejorar sus alicaídas finanzas. No es mínimo lo que se hizo en unas pocas semanas a favor de mantener los niveles de actividad.
Hay algunas diferencias importantes en la alquimia que comenzó a vislumbrarse en la recuperación del crecimiento económico observando desde el año 2002, momento en el cual comienza la mejoría de la evolución en los indicadores. Desde Abril a Setiembre de 2002 el crecimiento venía impulsado por el aumento de las exportaciones y la sustitución de importaciones, en cambio se puede afirmar que desde el último tramo de 2002 hasta el presente el crecimiento se puede adjudicar a un aumento del consumo y la inversión.
Aunque la producción industrial se contrajo durante los últimos dos meses, producto del inicio de la competencia con Brasil; lo mas probable es que el PBI agregado muestre un leve crecimiento frente al trimestre anterior debido a que otros sectores de la economía están registrando mejoras. Por ejemplo durante Abril y Mayo la construcción creció alrededor del 13 por ciento. Como entendemos, la construcción es madre de otras industrias y por lo tanto su recuperación impacta en forma directa en otros sectores vinculados.
Por el lado de la política monetaria, el techo de la emisión que se acordó previamente con el FMI, minimizó la demanda de pesos en sus estimaciones. Por esa razón el BCRA (Banco Central de la República Argentina) emite hoy pesos para influir una baja de la tasa de interés real y consecuentemente impulsar el nivel de actividad económica.
Como insinuaba unos renglones arriba, es preocupante la falta de crédito bancario que aunque disminuyó sus niveles de caída no responde a las necesidades de lanzamiento de un sinnúmero de actividades que quieren arrancar. Parece absurdo pero el sistema financiero sigue tomando depósitos que acumula en forma de liquidez y los inmoviliza de un modo perjudicial para el resto de los actores. El argumento que los bancos dan, es que aún genera temores la posibilidad de que la Corte declare la redolarización de la economía y a eso se suma el hecho reciente de la suspensión de las ejecuciones de los deudores hipotecarios.
La tesis de los bancos es: no podemos prestar nuevamente cuando nuestros derechos legales como acreedores no pueden ser ejercidos en los créditos otorgados anteriormente.
En el sector fiscal el buen desempeño recaudatorio reciente de 7.100 millones de pesos en Mayo, permitirá cumplir con las metas fiscales de superávit primario acumuladas a Mayo y Junio de 2003. Con una recaudación de 5.900 millones mensuales resulta factible. Manteniendo el gasto primario constante también, se sobre cumpliría la meta de superávit primario anual.
La renegociación de la deuda pública argentina luego de la visita de Köhler es hoy el centro de atención. Es allí donde está puesta la máxima expectación de la actividad privada.
La licitación de una consultora internacional y las giras de sondeo del secretario Nielsen con el gobierno anterior; han sido a ojos vistas puntuales.
Un rápido acuerdo con el FMI sería “la norma ISO 9000” que podría exhibir el ministro Lavagna, para luego ofrecer a la comunidad internacional un plan sustentable que finalice con un lustro de grosera incertidumbre. Una renegociación exitosa, daría por tierra con muchas sagas y ficciones que se han extendido como consecuencia del desconocimiento general de la gente. Por ejemplo, la que aseguraba que la única manera de “volver al mundo” era conceder el cien por ciento de las demandas de Krueger y Köhler. Esta falacia que se había extendido, parecía ser lo único viable para satisfacer las demandas que, en parte aspiran los mercados, pero en mayor medida dramatizaron sus portavoces. Hoy resultan sarcásticas las actitudes de asombro de los escasos economistas que tímidamente comienzan a aparecer, mientras otros aún permanecen escondidos de los medios.
En primer lugar, la renegociación de la deuda debería suponer un periodo de gracia de tres años, que permitiría aliviar una economía sin acceso al crédito privado desde Octubre del 2000 (última colocación de bonos).
Como dije en el número anterior, la reestructuración de la deuda contiene dos capítulos: la deuda con los organismos multilaterales de crédito y la deuda con los acreedores privados.
Con respecto a la deuda con los organismos internacionales, la primera jugada podríamos denominarla: plan de racionalidad (A) del gobierno. La misma expresa una señal de cordura. Se acepta como insostenible realizar quitas, por lo cual se procurará solo una extensión en los plazos de pago, tratando de no provocar indignaciones iniciales.
Con respecto a la deuda privada, se examina realizar un recorte de entre el cincuenta y el setenta por ciento. Teniendo en cuenta la diversidad de acreedores, se ofrecería un menú de opciones amplio para cubrir todas las posibilidades: quitas de capital, baja de tasas y extensión de plazos con igual valor presente.
Como consecuencia de la negociación con el FMI, cabe esperar una readaptación de partidas presupuestarias y una mayor optimización de los recursos disponibles para al mismo tiempo atender las necesidades sociales. Se van a evitar desbordes por razones obvias, es imposible comprometer superávit fiscal primario sin irritar inmediata e irreconciliablemente a los acreedores.
Esta es la explicación económica de las simultaneas e intrépidas aperturas de frentes en la lucha anti corrupción encarada por el presidente Kirchner. El FMI va a estrechar el cerco del gasto con las corrientes condicionalidades, para acceder a una renegociación de los vencimientos inmediatos. Solo este año vencen más de 10.000 millones de dólares con los organismos.
Los funcionarios del FMI descuentan que el gobierno no desea desembolsar reservas ni incurrir en nuevos incumplimientos, sin embargo puede haber sorpresas. El gobierno podría especular aprovechando la coyuntura y hacer frente a los vencimientos de Setiembre con reservas. De este modo insinuaría una cierta indocilidad que consignaría como un mensaje: “no será admisible imponernos una receta estándar”.
En el extremo, un plan “B” podría articular la tesis que afirma que las relaciones con los organismos multilaterales de crédito, en su rol de acreedores privilegiados, están basadas en que los mismos ofrezcan menores tasas de interés, mayor estabilidad del flujo de fondos y ante una crisis de solvencia y liquidez actúen como prestamistas de última instancia. Como sabemos, estas instituciones jugaron un papel pro cíclico, y redujeron el fondeo en momentos que el país necesitaba mayor asistencia, en medio de una perturbación social y un desbarajuste macroeconómico sin precedentes.
Con este último enfoque el gobierno debería presumir impreciso el status de acreedor privilegiado del FMI frente a los acreedores privados. Si prevalece este razonamiento, se pone de vuelta y media la estrategia “A” de racionalidad y entonces sí, el escenario actual puede mudar. Vengo diciendo desde los números anteriores de “puntualmente”, que la situación económica registra tendencias favorables, sumándose además las oportunidades políticas que brinda un nuevo gobierno. No obstante no debemos olvidar, la grave situación estructural y sus efectos sobre el crecimiento y la inversión a largo plazo que provocan nuestros antecedentes. Indicadores de fondo del contexto político de la inversión y los negocios de un país, están relacionados con la certidumbre de las reglas de juego como la estabilidad política, la seguridad jurídica y la inserción internacional. Argentina se recupera de una crisis política y económica sin precedentes y aún continúa en situación de default con cifras de riesgo país todavía de 4300 puntos base (43 por ciento de sobre tasa de interés para recibir un supuesto crédito). Con todo necesitamos como observé precedentemente, que Dios siga operando a favor, como en la mejora descripta de los términos de intercambio, la caída del dólar y la baja de la tasa de interés. Necesitamos además, dirigentes con un espíritu de sabiduría creativa que influyan y permitan operar habilidades prodigiosas. Soy optimista, porque esas expresiones sobre naturales se preparan en la historia cuando las naciones llegan a situaciones límite. Es allí donde viene esa respuesta que en la antigüedad recibieron esos líderes políticos y economistas primitivos, para resolver los asuntos de Egipto y Babilonia.
miércoles, 11 de junio de 2003
Ambito, El sesgo ideológico resta objetividad
Para Ámbito
Por Pablo Tigani*
Ciertos comunicadores, y líderes ideológicos ven en el presidente electo, un político que se encuentra en las antípodas de todo lo que demanda el futuro. Lo vieron hace una semana débil y títere de Duhalde; ahora lo ven desafiante, rígido, autoritario y con un tono anti modelo disparatado para ejercerlo después de la campaña. Es curioso, pero sucede que otros presidentes que en ese período presentaron una plataforma y apenas elegidos cambiaron de discurso, parecen más adecuados que quien mantiene lo prometido. Independientemente de Kirchner, la persistente elaboración de conceptos para influir en la opinión pública, consiguió que se llame a lo bueno, malo; y a lo malo, bueno en Argentina. Recuerde que Menem a esta altura de su triunfo electoral, había pasado de la proclamación de la “revolución productiva” y “el salariazo” a anunciar al Ingeniero Álvaro Alsogaray como su asesor económico. Lo mismo pasó un tiempo después con De La Rúa que se quedó sin Vicepresidente en Octubre de 2002, a causa de su decidido alejamiento de la “carta a los argentinos” que lo llevó al poder.
Está claro que en el caso de Kirchner, hasta este momento, las señales son otras. Parece determinado a permanecer firme en sus convicciones.
En la otra orilla ideológica, sospechan que es cuestión de tiempo y que simplemente se producirá el giro a la derecha, apenas transcurran los primeros escarceos con el FMI. Los mismos consideran que Kirchner es la continuidad de Duhalde quien desde su particular forma de ver las cosas, es semejante al ex presidente Menem.
Aunque al presidente Kirchner se lo presento, con intencionalidad política, como un presidente débil que sacó menos votos que Arturo Illia en 1963 (25%); si hubiésemos votado en segunda vuelta, hubiese sacado más ventaja que la fórmula Perón/Perón en 1973 (61,9%). Las encuestas mas serias decían que el anti Menemismo era “de masas”, casi como el “anti comunismo ruso de la perestroika”.
Lo cierto es que, aunque Kirchner no envía un mensaje de calma a los mercados, el BCRA sigue comprando de a cincuenta millones de dólares por día y su caída parece inestimable, lo cual luce como una contradicción para sus críticos. Esto de ningún modo significa que no haya probabilidades que el mercado pruebe la cotización del peso, como lo ha hecho en distintas oportunidades.
Este presidente para gobernar tendrá que recibir una gran ayuda de Dios, ya que ha ratificado la línea nacional y popular, más allá de las operaciones amenazantes de sus antagonistas. El discurso que asume es fuertemente crítico a la política económica de los años noventa. Según parece, el y su equipo económico coinciden con el Profesor Joseph Stiglitz (Premio Nóbel de Economía 2001) quien responsabiliza a la globalización de los mercados y las recetas del FMI por los resultados con que finalizó el gobierno del presidente De la Rúa. Durante la última semana se pronunció a favor de un dólar de tres pesos, indujo a bajar el precio de los combustibles, prometió un plan de obras públicas y advirtió a las compañías privatizadas sobre la revisión de los pliegos. Sobre el aumento de tarifas fue contundente y dijo que no sería posible elevarlas en la magnitud que las empresas lo solicitan.
Está claro que el presidente Kirchner llega con fuertes convicciones en materia económica, mucho más intensas que las que otros presidentes han demostrado al comenzar su mandato. Se declara neo keynesiano y dice que el estado va a retomar ciertas funciones de control. Su gabinete es consistente con sus convicciones políticas y el desarrollo de sus alianzas primarias. Designo sin sorpresas un gabinete compuesto por Duhaldistas, otros ex acompañantes de su grupo de la provincia de Santa Cruz, introduciendo desde un intelectual de centro izquierda, hasta un ex ministro indisciplinado de Carlos Menem.
Puedo conjeturar que será enérgicamente resistido por los partidarios de la distante literatura del pensamiento económico. Para entender su enfoque de pensamiento, hay que separar veinticinco años de cultura económica y entender los costos que ello implica.
*Master en Política Económica Internacional. Presidente de www.hacer.com.ar
Por Pablo Tigani*
Ciertos comunicadores, y líderes ideológicos ven en el presidente electo, un político que se encuentra en las antípodas de todo lo que demanda el futuro. Lo vieron hace una semana débil y títere de Duhalde; ahora lo ven desafiante, rígido, autoritario y con un tono anti modelo disparatado para ejercerlo después de la campaña. Es curioso, pero sucede que otros presidentes que en ese período presentaron una plataforma y apenas elegidos cambiaron de discurso, parecen más adecuados que quien mantiene lo prometido. Independientemente de Kirchner, la persistente elaboración de conceptos para influir en la opinión pública, consiguió que se llame a lo bueno, malo; y a lo malo, bueno en Argentina. Recuerde que Menem a esta altura de su triunfo electoral, había pasado de la proclamación de la “revolución productiva” y “el salariazo” a anunciar al Ingeniero Álvaro Alsogaray como su asesor económico. Lo mismo pasó un tiempo después con De La Rúa que se quedó sin Vicepresidente en Octubre de 2002, a causa de su decidido alejamiento de la “carta a los argentinos” que lo llevó al poder.
Está claro que en el caso de Kirchner, hasta este momento, las señales son otras. Parece determinado a permanecer firme en sus convicciones.
En la otra orilla ideológica, sospechan que es cuestión de tiempo y que simplemente se producirá el giro a la derecha, apenas transcurran los primeros escarceos con el FMI. Los mismos consideran que Kirchner es la continuidad de Duhalde quien desde su particular forma de ver las cosas, es semejante al ex presidente Menem.
Aunque al presidente Kirchner se lo presento, con intencionalidad política, como un presidente débil que sacó menos votos que Arturo Illia en 1963 (25%); si hubiésemos votado en segunda vuelta, hubiese sacado más ventaja que la fórmula Perón/Perón en 1973 (61,9%). Las encuestas mas serias decían que el anti Menemismo era “de masas”, casi como el “anti comunismo ruso de la perestroika”.
Lo cierto es que, aunque Kirchner no envía un mensaje de calma a los mercados, el BCRA sigue comprando de a cincuenta millones de dólares por día y su caída parece inestimable, lo cual luce como una contradicción para sus críticos. Esto de ningún modo significa que no haya probabilidades que el mercado pruebe la cotización del peso, como lo ha hecho en distintas oportunidades.
Este presidente para gobernar tendrá que recibir una gran ayuda de Dios, ya que ha ratificado la línea nacional y popular, más allá de las operaciones amenazantes de sus antagonistas. El discurso que asume es fuertemente crítico a la política económica de los años noventa. Según parece, el y su equipo económico coinciden con el Profesor Joseph Stiglitz (Premio Nóbel de Economía 2001) quien responsabiliza a la globalización de los mercados y las recetas del FMI por los resultados con que finalizó el gobierno del presidente De la Rúa. Durante la última semana se pronunció a favor de un dólar de tres pesos, indujo a bajar el precio de los combustibles, prometió un plan de obras públicas y advirtió a las compañías privatizadas sobre la revisión de los pliegos. Sobre el aumento de tarifas fue contundente y dijo que no sería posible elevarlas en la magnitud que las empresas lo solicitan.
Está claro que el presidente Kirchner llega con fuertes convicciones en materia económica, mucho más intensas que las que otros presidentes han demostrado al comenzar su mandato. Se declara neo keynesiano y dice que el estado va a retomar ciertas funciones de control. Su gabinete es consistente con sus convicciones políticas y el desarrollo de sus alianzas primarias. Designo sin sorpresas un gabinete compuesto por Duhaldistas, otros ex acompañantes de su grupo de la provincia de Santa Cruz, introduciendo desde un intelectual de centro izquierda, hasta un ex ministro indisciplinado de Carlos Menem.
Puedo conjeturar que será enérgicamente resistido por los partidarios de la distante literatura del pensamiento económico. Para entender su enfoque de pensamiento, hay que separar veinticinco años de cultura económica y entender los costos que ello implica.
*Master en Política Económica Internacional. Presidente de www.hacer.com.ar
jueves, 22 de mayo de 2003
La Política Económica debe diseñarse en Argentina
Ciertos consultores mediáticos, comunicadores, y líderes ideológicos, eruditos de la expresión pro mercado; ven en el presidente electo, un político que se encuentra en las antípodas de todo lo que demanda el futuro. Desafiante, rígido y con un tono anti modelo inesperado para ejercerlo luego de haber ganado las elecciones. Es curioso, pero sucede que otros presidentes que en campaña presentaron una plataforma y apenas elegidos cambiaron de discurso, parecen más normales que aquel que lo mantiene. La persistente manipulación de la opinión pública por parte de los comunicadores mediáticos, consiguió que se llame a lo bueno, malo y a lo malo, bueno. Recuerde que Menem a esta altura de su triunfo electoral, había pasado de la proclamación de la “revolución productiva” y “el salariazo” a anunciar en un programa de alto rating, al Ingeniero Álvaro Alsogaray como su asesor económico designando además un ministro de economía ex funcionario de Bunge y Born para implementar la apertura de la economía. Lo mismo pasó un tiempo después con De La Rúa que se quedó sin Vicepresidente en Octubre de 2002, a causa de su decidido alejamiento de la “carta a los argentinos” que lo llevó al poder.
Está claro que en el caso de Kirchner, hasta este momento, las señales son otras. Parece determinado a permanecer firme, por lo menos en el discurso y antes de sentarse en el sillón de Rivadavia.
En la otra orilla ideológica, sospechan que es cuestión de tiempo y que simplemente se producirá el giro hacia la derecha apenas transcurran los primeros escarceos con el FMI. Consideran que Kirchner es la continuidad de Duhalde quien desde su forma de ver las cosas, es lo mismo que el ex presidente Menem.
Aunque a Kirchner con cierta intencionalidad política se lo presente como un presidente débil que sacó menos votos que Arturo Illia en 1963 (25%); si hubiera concurrido a la segunda vuelta hubiese sacado más ventaja que la fórmula Perón/Perón en 1973 (61,9%), ya que las encuestas decían que el anti Menemismo era “de masas”, casi como el “anti comunismo ruso de la perestroika”.
Lo cierto es que aunque Kirchner no envía un mensaje de calma a los mercados, el BCRA sigue comprando de a ochenta millones de dólares por día, lo cual luce como una contradicción para sus críticos. Esto de ningún modo significa que hay cero probabilidades que el mercado intente especular contra el peso, como lo ha demostrado en distintas oportunidades.
Es cierto que el presidente para gobernar tendrá que recibir ayuda de Dios, además de construir alianzas y negociar; pero como dije, Kirchner ha ratificado la línea nacional y popular, más allá de los anuncios amenazantes de sus antagonistas. El discurso que asume es fuertemente crítico a la política económica de los años noventa y el neo liberalismo. Según parece, el y su equipo económico coinciden con el Profesor Joseph Stiglitz (Premio Nóbel de Economía 2001) quien responsabiliza a la globalización de los mercados y las recetas del FMI por los resultados con que finalizó el gobierno del presidente De la Rúa. Se pronunció a favor de un dólar alto, prometió un plan de obras públicas y advirtió a las compañías privatizadas sobre la revisión de los pliegos. Sobre el aumento de tarifas fue contundente y dijo que no sería posible aumentarlas en la magnitud que las empresas lo solicitan, coordinando el discurso con el Ministro designado Roberto Lavagna. En este tema ambos son partidarios del gradualismo.
Está claro que el presidente Kirchner llega con fuertes convicciones en materia económica, mucho más intensas que las que otros presidentes han demostrado al comenzar su mandato. Se declara neo keynesiano y dice que el estado va a retomar ciertas funciones de control. Es obvio que se siente fortalecido por la ventaja que le dieron las encuestas previas a la segunda vuelta.
Dio a conocer un gabinete consistente con sus convicciones y el desarrollo de sus alianzas primarias. Consiguió designar sin sorpresas un gabinete compuesto por algunos Duhaldistas, otros ex acompañantes de su grupo de la provincia de Santa Cruz, introduciendo desde un intelectual de centro izquierda, hasta un ex ministro indisciplinado de Carlos Menem.
¿Qué medidas tomará en materia económica el presidente?
Algunas han trascendido como la decisión de encarar en forma inmediata la reestructuración de la deuda, el lanzamiento de un plan de obras públicas, las decisiones sobre tarifas de empresas de servicios y la reforma de la política tributaria.
La impresión que otorga la consideración de la renegociación de la deuda pública parece ser el centro de apoyo de la estrategia general. Recuerde la licitación acelerada de la consultora internacional y las giras del Secretario Nielsen por Estados Unidos, Europa y Japón, para sondear las posibilidades de su propia herencia, si es que esto fue posible preverlo. Desde mi punto de vista, esta es la certificación ISO que tendrá un plan sustentable en el tiempo. Una renegociación exitosa de la deuda daría por tierra además, con muchas sagas y ficciones que se han extendido como consecuencia del abuso del desconocimiento general de la gente.
En primer lugar, la renegociación de la deuda debe considerar un periodo de gracia que permita desahogar una economía que no tiene acceso al crédito internacional privado desde Octubre del 2000 (última colocación de bonos). La reestructuración de la deuda contendrá dos capítulos: la deuda con los organismos multilaterales de crédito (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo, esencialmente; y la deuda con los acreedores privados.
Con respecto a la deuda con los organismos internacionales, en principio parecería que se acepta que no es viable realizarla con quitas, por lo cual se procurará una extensión en los plazos de pago. Con respecto a la deuda privada, se pretende realizar una fuerte quita en términos de valor presente. Teniendo en cuenta la diversidad de acreedores y sus diferentes necesidades se ofrecerá un menú de opciones suficientemente amplio como para cubrir todos los rubros: quitas de capital, baja de tasas y extensión de plazos; pero con igual valor descontado final.
En forma consistente con un enfoque participativo del estado en la economía, tanto el desarrollo de infraestructura como la inversión en obra pública se constituirán en columnas de la promoción de la actividad económica y el empleo para el gobierno de Kirchner. La propuesta de retomar ciertos controles que en la década del noventa habían sido discontinuados, incluye el sector ferroviario, comunicaciones, transporte y recursos hídricos.
El programa contaría con tres clases de financiamiento: 1) Organismos multilaterales de crédito: fundamentalmente el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y la Comunidad Andina De Fomento. 2) Nuevamente participación de las AFJP: la idea es que de ahora en adelante los ahorros financien obras de infraestructura con el fin de impulsar la economía real, en lugar de invertir en activos financieros. 3) Readaptación de partidas presupuestarias y mejora de la administración de recursos: es obvio que este ítem deberá salvaguardarse durante los primeros meses, dada la imposibilidad de comprometer superávit fiscal primario, para atender los seguros requerimientos en que el FMI estrechará el cerco, como parte de las condicionalidades de una renegociación de los vencimientos de los próximos meses.
Volviendo al tema de las tarifas, el sucesivo Ministro Lavagna, dejó claramente expresado que no va a convalidar un aumento mayor en promedio al diez por ciento y si todo va bien (si los precios generales no se escapan) antes de fin de año podría consentir para que se aplique otro diez por ciento adicional. Para completar la visión del Ministro es necesario establecer una tarifa social y que se habilite por ley la posibilidad de que el Poder Ejecutivo disponga incrementos tarifarios. Este tema no será sencillo teniendo en cuenta que el Congreso seguramente se resistirá a otorgar esa decisión al Poder Ejecutivo. Cuando uno examina a la luz de los trascendidos cual ha de ser la política tributaria, puede notar que se plantea la necesidad de reformular el sistema con el objetivo de avanzar hacia uno más progresivo, basándose en impuestos directos y dando prioridad a aquellos que impacten de manera positiva en el sistema productivo y en la distribución del ingreso (por ejemplo el impuesto a las ganancias financieras). En este sentido se modificarían las exenciones del impuesto a las ganancias y se buscaría bajar gradualmente la alícuota del IVA. Por otra parte se pretende llevar a cabo una reforma del sistema de administración tributaria, con fuertes incentivos al combate contra la evasión y el contrabando conformando un fuero penal tributario.
Lo más trascendente de la propuesta parece ser la creación de la Agencia de Desarrollo Económico Social. Esta institución bancaria tendría la intención de otorgar créditos para la inversión pública, privada y social que aumentaría y ahondaría la acción del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior). Todo lo expuesto unido a una política industrial y regional que plantea como algo elemental fomentar un proceso de reindustrialización nacional enfocado inicialmente en sustitución de importaciones y una agresiva política exportadora, con especial énfasis en lo agroalimentario van formando el cuadro inicial del proyecto.
Todas las acciones de promoción de este proceso se basarían en la instrumentación de políticas activas. Con respecto a las políticas de desarrollo regional el objetivo será la corrección de desigualdades para lo cual se planteará una fuerte intervención estatal. Las bases seguramente estarán dadas por la aplicación de incentivos fiscales a la realización de inversiones y de emprendimientos PyMEs y entrepreneurs.
Pasando a la política exterior se procurará dar una vuelta de página a las “relaciones carnales” según explicó Bielsa (nuevo Canciller), así definidas por el fallecido ex Canciller Guido Di Tella. Las fuertes críticas a aquella prolongada gestión, serán canalizadas a una propuesta de alineamiento a la Organización de las Naciones Unidas, colocando entonces a Estados Unidos en el mismo nivel que Europa en las relaciones internacionales. De hecho, esto apunta a la convergencia con la política delineada por el ex Presidente de Brasil Fernando Henrique Cardozo y continuada ahora por el Presidente Luiz Inacio da Silva“Lula” con el presidente saliente argentino Eduardo Duhalde.
A la sazón un marco general de fortalecimiento del Mercosur parece ser la dirección elegida. Probablemente la creación de instituciones monetarias que permitan el diseño de una moneda común, una vez que puedan coordinarse políticas macroeconómicas, será el corolario de la estrategia en mente. Se percibe la posibilidad de realizar obras de infraestructura regionales conjuntas, y buscar la integración con la Comunidad Andina.
El ALCA se establece como una meta de más largo plazo a ser encarada una vez resuelta y consolidada la integración regional Sudamericana. Se espera una política de fomento a las exportaciones y de acciones concertadas entre empresas y organismos oficiales involucrados en la operatoria.
El enfoque estratégico del plan de desarrollo social incluye la salud, la solución de la emergencia, los programas de desarrollo y la seguridad social. Se crea un gabinete federal de desarrollo social que organizará coordinadamente los niveles nacionales, provinciales y municipales. En la práctica tratará de resolver las superposiciones que se producen entre los Ministerios de Trabajo, Salud, Economía y Educación. Se profundizará el trabajo de Duhalde que operó básicamente sobre subsidios de desempleo y medicamentos genéricos.
Admitiendo la urgencia social se mantendrán los planes “Jefes y Jefas” de hogar. El estado probablemente será el factor clave para la reinsersión al sistema económico y social de desocupados, pobres e indigentes del cual han quedado excluidos convirtiéndose a la postre en receptores de subsidios los que tuvieron mas suerte.
En materia previsional se habla de una readecuación de los aportes patronales. La idea es que la ANSES vuelva a recaudar los aportes previsionales, garantizando el ingreso a los jubilados del futuro.
Como mencioné en el número anterior, si bien hasta el momento el Ministro Lavagna pudo realizar una labor eficaz considerando el punto de partida, tras un poco más de un año de gestión; se puede inferir que el desafío para el próximo periodo no es un reto menor.
Con relación a la viabilidad de esta propuesta de fuerte contenido social, debo decir desde mi punto de vista que habrá que hacer un esfuerzo ciclópeo para ayudar la comprensión y convencer que los raíles de marcha son seguros. Este enfoque de política económica es absolutamente diferente a lo que pasaron en los últimos 27 años. Puedo conjeturar que será enérgicamente resistido por los partidarios de la distante literatura del pensamiento económico. Para otros ciudadanos la propuesta y su sustentabilidad directamente son ignoradas; particularmente para aquellos jóvenes menores de treinta años.
Según la orientación del pensamiento económico de los funcionarios que procuran establecer esta propuesta, sucintamente descrita, se han desperdiciado veintidós de los últimos veintisiete años trascurridos en términos de crecimiento sustentable. Los deslices de política económica incurridos durante este espacio se producen durante periodos de alta liquidez internacional, cuando los flujos de capital son crecientemente mayores. De esta manera deberían haberse extremado los cuidados durante los tiempos de alta liquidez internacional, dándole más trascendencia al financiamiento doméstico y estableciendo restricciones a las corrientes de capital especulativo. Para ellos estos flujos causan un alto grado de vulnerabilidad e inestabilidad cambiaria y monetaria de los cuales Argentina puede dar testimonio. En consecuencia se debe asignar mayor importancia a las inversiones extranjeras directas que a la atracción de capitales golondrina. La situación así descrita, hace crisis posteriormente como consecuencia de añadirle la sobre valuación del peso. Como ejemplo podrían citarse para esos periodos la famosa tablita cambiaria y la convertibilidad. Por lo tanto resulta indispensable evitar la sobre valuación de la moneda local. Bajo este enfoque también la convertibilidad se sostuvo en los últimos siete años mediante el recurso sistemático del endeudamiento externo, y diferencial de tasas creciente. Esta visión económica sostiene que para países pequeños o medianos, tomadores de precios internacionales, resulta altamente inconveniente llevar adelante políticas monetarias y cambiarias diferentes a las de sus socios comerciales (por citar un ejemplo: la devaluación de Brasil en 1999 y el mantenimiento de la convertibilidad a raja tabla)
Con referencia a los temas institucionales, cualquier compostura como la ley de convertibilidad, carta orgánica del BCRA, ley de convertibilidad fiscal, ley de protección de los depósitos; no asegura por sí misma los contratos ni la propiedad privada, si no se establecen en el marco de un programa económico sustentable. El manto institucional no resiste la realidad de los desequilibrios macroeconómicos y es por eso que terminan violándose todos los contratos. Sin duda este enfoque inicialmente puede demorar la concreción de un programa de mediano y largo plazo con el FMI, donde muchas de las reformas estructurales que este organismo plantea deben efectuarse bajo rigurosos marcos legales.
Con respecto al sistema financiero este enfoque afirma que el financiamiento en dólares de actividades en el mercado interno, (por lo tanto generadora de ingresos en pesos) crea una fragilidad extrema en el mercado financiero. Como consecuencia de este riesgo solo deben recibir créditos en otras divisas aquellas actividades que generan ingresos en otras divisas.
Con respecto a las relaciones con los organismos multilaterales de crédito, su rol de acreedor privilegiado está basado en que ofrece menores tasas de interés, mayor estabilidad del flujo de fondos y ante una crisis de solvencia y liquidez actúa como prestamistas de última instancia. Sin embargo cuando estos organismos juegan un papel pro cíclico, y reducen el fondeo en momentos que el país necesita mas asistencia (como Argentina en 2002 al tener que atender elevadas vencimientos de la deuda con organismos internacionales en medio de un tembladeral), es difícil mantenerle el status de acreedor privilegiado y protegerlo frente a los acreedores privados. En consecuencia también según este razonamiento, podría revisarse el rol de acreedor privilegiado del FMI. Hay que decir que esto puede resultar conflictivo y por supuesto puede demorar también la renegociación con los acreedores privados.
En suma, para terminar de entender este enfoque de pensamiento, las políticas económicas deben ser diseñadas localmente como sugiere Stiglitz en su libro “El malestar en la globalización”; pero además, deben tener un sabio discernimiento de los tiempos como dice la omnisciencia del libro Eclesiastés.
Está claro que en el caso de Kirchner, hasta este momento, las señales son otras. Parece determinado a permanecer firme, por lo menos en el discurso y antes de sentarse en el sillón de Rivadavia.
En la otra orilla ideológica, sospechan que es cuestión de tiempo y que simplemente se producirá el giro hacia la derecha apenas transcurran los primeros escarceos con el FMI. Consideran que Kirchner es la continuidad de Duhalde quien desde su forma de ver las cosas, es lo mismo que el ex presidente Menem.
Aunque a Kirchner con cierta intencionalidad política se lo presente como un presidente débil que sacó menos votos que Arturo Illia en 1963 (25%); si hubiera concurrido a la segunda vuelta hubiese sacado más ventaja que la fórmula Perón/Perón en 1973 (61,9%), ya que las encuestas decían que el anti Menemismo era “de masas”, casi como el “anti comunismo ruso de la perestroika”.
Lo cierto es que aunque Kirchner no envía un mensaje de calma a los mercados, el BCRA sigue comprando de a ochenta millones de dólares por día, lo cual luce como una contradicción para sus críticos. Esto de ningún modo significa que hay cero probabilidades que el mercado intente especular contra el peso, como lo ha demostrado en distintas oportunidades.
Es cierto que el presidente para gobernar tendrá que recibir ayuda de Dios, además de construir alianzas y negociar; pero como dije, Kirchner ha ratificado la línea nacional y popular, más allá de los anuncios amenazantes de sus antagonistas. El discurso que asume es fuertemente crítico a la política económica de los años noventa y el neo liberalismo. Según parece, el y su equipo económico coinciden con el Profesor Joseph Stiglitz (Premio Nóbel de Economía 2001) quien responsabiliza a la globalización de los mercados y las recetas del FMI por los resultados con que finalizó el gobierno del presidente De la Rúa. Se pronunció a favor de un dólar alto, prometió un plan de obras públicas y advirtió a las compañías privatizadas sobre la revisión de los pliegos. Sobre el aumento de tarifas fue contundente y dijo que no sería posible aumentarlas en la magnitud que las empresas lo solicitan, coordinando el discurso con el Ministro designado Roberto Lavagna. En este tema ambos son partidarios del gradualismo.
Está claro que el presidente Kirchner llega con fuertes convicciones en materia económica, mucho más intensas que las que otros presidentes han demostrado al comenzar su mandato. Se declara neo keynesiano y dice que el estado va a retomar ciertas funciones de control. Es obvio que se siente fortalecido por la ventaja que le dieron las encuestas previas a la segunda vuelta.
Dio a conocer un gabinete consistente con sus convicciones y el desarrollo de sus alianzas primarias. Consiguió designar sin sorpresas un gabinete compuesto por algunos Duhaldistas, otros ex acompañantes de su grupo de la provincia de Santa Cruz, introduciendo desde un intelectual de centro izquierda, hasta un ex ministro indisciplinado de Carlos Menem.
¿Qué medidas tomará en materia económica el presidente?
Algunas han trascendido como la decisión de encarar en forma inmediata la reestructuración de la deuda, el lanzamiento de un plan de obras públicas, las decisiones sobre tarifas de empresas de servicios y la reforma de la política tributaria.
La impresión que otorga la consideración de la renegociación de la deuda pública parece ser el centro de apoyo de la estrategia general. Recuerde la licitación acelerada de la consultora internacional y las giras del Secretario Nielsen por Estados Unidos, Europa y Japón, para sondear las posibilidades de su propia herencia, si es que esto fue posible preverlo. Desde mi punto de vista, esta es la certificación ISO que tendrá un plan sustentable en el tiempo. Una renegociación exitosa de la deuda daría por tierra además, con muchas sagas y ficciones que se han extendido como consecuencia del abuso del desconocimiento general de la gente.
En primer lugar, la renegociación de la deuda debe considerar un periodo de gracia que permita desahogar una economía que no tiene acceso al crédito internacional privado desde Octubre del 2000 (última colocación de bonos). La reestructuración de la deuda contendrá dos capítulos: la deuda con los organismos multilaterales de crédito (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo, esencialmente; y la deuda con los acreedores privados.
Con respecto a la deuda con los organismos internacionales, en principio parecería que se acepta que no es viable realizarla con quitas, por lo cual se procurará una extensión en los plazos de pago. Con respecto a la deuda privada, se pretende realizar una fuerte quita en términos de valor presente. Teniendo en cuenta la diversidad de acreedores y sus diferentes necesidades se ofrecerá un menú de opciones suficientemente amplio como para cubrir todos los rubros: quitas de capital, baja de tasas y extensión de plazos; pero con igual valor descontado final.
En forma consistente con un enfoque participativo del estado en la economía, tanto el desarrollo de infraestructura como la inversión en obra pública se constituirán en columnas de la promoción de la actividad económica y el empleo para el gobierno de Kirchner. La propuesta de retomar ciertos controles que en la década del noventa habían sido discontinuados, incluye el sector ferroviario, comunicaciones, transporte y recursos hídricos.
El programa contaría con tres clases de financiamiento: 1) Organismos multilaterales de crédito: fundamentalmente el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y la Comunidad Andina De Fomento. 2) Nuevamente participación de las AFJP: la idea es que de ahora en adelante los ahorros financien obras de infraestructura con el fin de impulsar la economía real, en lugar de invertir en activos financieros. 3) Readaptación de partidas presupuestarias y mejora de la administración de recursos: es obvio que este ítem deberá salvaguardarse durante los primeros meses, dada la imposibilidad de comprometer superávit fiscal primario, para atender los seguros requerimientos en que el FMI estrechará el cerco, como parte de las condicionalidades de una renegociación de los vencimientos de los próximos meses.
Volviendo al tema de las tarifas, el sucesivo Ministro Lavagna, dejó claramente expresado que no va a convalidar un aumento mayor en promedio al diez por ciento y si todo va bien (si los precios generales no se escapan) antes de fin de año podría consentir para que se aplique otro diez por ciento adicional. Para completar la visión del Ministro es necesario establecer una tarifa social y que se habilite por ley la posibilidad de que el Poder Ejecutivo disponga incrementos tarifarios. Este tema no será sencillo teniendo en cuenta que el Congreso seguramente se resistirá a otorgar esa decisión al Poder Ejecutivo. Cuando uno examina a la luz de los trascendidos cual ha de ser la política tributaria, puede notar que se plantea la necesidad de reformular el sistema con el objetivo de avanzar hacia uno más progresivo, basándose en impuestos directos y dando prioridad a aquellos que impacten de manera positiva en el sistema productivo y en la distribución del ingreso (por ejemplo el impuesto a las ganancias financieras). En este sentido se modificarían las exenciones del impuesto a las ganancias y se buscaría bajar gradualmente la alícuota del IVA. Por otra parte se pretende llevar a cabo una reforma del sistema de administración tributaria, con fuertes incentivos al combate contra la evasión y el contrabando conformando un fuero penal tributario.
Lo más trascendente de la propuesta parece ser la creación de la Agencia de Desarrollo Económico Social. Esta institución bancaria tendría la intención de otorgar créditos para la inversión pública, privada y social que aumentaría y ahondaría la acción del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior). Todo lo expuesto unido a una política industrial y regional que plantea como algo elemental fomentar un proceso de reindustrialización nacional enfocado inicialmente en sustitución de importaciones y una agresiva política exportadora, con especial énfasis en lo agroalimentario van formando el cuadro inicial del proyecto.
Todas las acciones de promoción de este proceso se basarían en la instrumentación de políticas activas. Con respecto a las políticas de desarrollo regional el objetivo será la corrección de desigualdades para lo cual se planteará una fuerte intervención estatal. Las bases seguramente estarán dadas por la aplicación de incentivos fiscales a la realización de inversiones y de emprendimientos PyMEs y entrepreneurs.
Pasando a la política exterior se procurará dar una vuelta de página a las “relaciones carnales” según explicó Bielsa (nuevo Canciller), así definidas por el fallecido ex Canciller Guido Di Tella. Las fuertes críticas a aquella prolongada gestión, serán canalizadas a una propuesta de alineamiento a la Organización de las Naciones Unidas, colocando entonces a Estados Unidos en el mismo nivel que Europa en las relaciones internacionales. De hecho, esto apunta a la convergencia con la política delineada por el ex Presidente de Brasil Fernando Henrique Cardozo y continuada ahora por el Presidente Luiz Inacio da Silva“Lula” con el presidente saliente argentino Eduardo Duhalde.
A la sazón un marco general de fortalecimiento del Mercosur parece ser la dirección elegida. Probablemente la creación de instituciones monetarias que permitan el diseño de una moneda común, una vez que puedan coordinarse políticas macroeconómicas, será el corolario de la estrategia en mente. Se percibe la posibilidad de realizar obras de infraestructura regionales conjuntas, y buscar la integración con la Comunidad Andina.
El ALCA se establece como una meta de más largo plazo a ser encarada una vez resuelta y consolidada la integración regional Sudamericana. Se espera una política de fomento a las exportaciones y de acciones concertadas entre empresas y organismos oficiales involucrados en la operatoria.
El enfoque estratégico del plan de desarrollo social incluye la salud, la solución de la emergencia, los programas de desarrollo y la seguridad social. Se crea un gabinete federal de desarrollo social que organizará coordinadamente los niveles nacionales, provinciales y municipales. En la práctica tratará de resolver las superposiciones que se producen entre los Ministerios de Trabajo, Salud, Economía y Educación. Se profundizará el trabajo de Duhalde que operó básicamente sobre subsidios de desempleo y medicamentos genéricos.
Admitiendo la urgencia social se mantendrán los planes “Jefes y Jefas” de hogar. El estado probablemente será el factor clave para la reinsersión al sistema económico y social de desocupados, pobres e indigentes del cual han quedado excluidos convirtiéndose a la postre en receptores de subsidios los que tuvieron mas suerte.
En materia previsional se habla de una readecuación de los aportes patronales. La idea es que la ANSES vuelva a recaudar los aportes previsionales, garantizando el ingreso a los jubilados del futuro.
Como mencioné en el número anterior, si bien hasta el momento el Ministro Lavagna pudo realizar una labor eficaz considerando el punto de partida, tras un poco más de un año de gestión; se puede inferir que el desafío para el próximo periodo no es un reto menor.
Con relación a la viabilidad de esta propuesta de fuerte contenido social, debo decir desde mi punto de vista que habrá que hacer un esfuerzo ciclópeo para ayudar la comprensión y convencer que los raíles de marcha son seguros. Este enfoque de política económica es absolutamente diferente a lo que pasaron en los últimos 27 años. Puedo conjeturar que será enérgicamente resistido por los partidarios de la distante literatura del pensamiento económico. Para otros ciudadanos la propuesta y su sustentabilidad directamente son ignoradas; particularmente para aquellos jóvenes menores de treinta años.
Según la orientación del pensamiento económico de los funcionarios que procuran establecer esta propuesta, sucintamente descrita, se han desperdiciado veintidós de los últimos veintisiete años trascurridos en términos de crecimiento sustentable. Los deslices de política económica incurridos durante este espacio se producen durante periodos de alta liquidez internacional, cuando los flujos de capital son crecientemente mayores. De esta manera deberían haberse extremado los cuidados durante los tiempos de alta liquidez internacional, dándole más trascendencia al financiamiento doméstico y estableciendo restricciones a las corrientes de capital especulativo. Para ellos estos flujos causan un alto grado de vulnerabilidad e inestabilidad cambiaria y monetaria de los cuales Argentina puede dar testimonio. En consecuencia se debe asignar mayor importancia a las inversiones extranjeras directas que a la atracción de capitales golondrina. La situación así descrita, hace crisis posteriormente como consecuencia de añadirle la sobre valuación del peso. Como ejemplo podrían citarse para esos periodos la famosa tablita cambiaria y la convertibilidad. Por lo tanto resulta indispensable evitar la sobre valuación de la moneda local. Bajo este enfoque también la convertibilidad se sostuvo en los últimos siete años mediante el recurso sistemático del endeudamiento externo, y diferencial de tasas creciente. Esta visión económica sostiene que para países pequeños o medianos, tomadores de precios internacionales, resulta altamente inconveniente llevar adelante políticas monetarias y cambiarias diferentes a las de sus socios comerciales (por citar un ejemplo: la devaluación de Brasil en 1999 y el mantenimiento de la convertibilidad a raja tabla)
Con referencia a los temas institucionales, cualquier compostura como la ley de convertibilidad, carta orgánica del BCRA, ley de convertibilidad fiscal, ley de protección de los depósitos; no asegura por sí misma los contratos ni la propiedad privada, si no se establecen en el marco de un programa económico sustentable. El manto institucional no resiste la realidad de los desequilibrios macroeconómicos y es por eso que terminan violándose todos los contratos. Sin duda este enfoque inicialmente puede demorar la concreción de un programa de mediano y largo plazo con el FMI, donde muchas de las reformas estructurales que este organismo plantea deben efectuarse bajo rigurosos marcos legales.
Con respecto al sistema financiero este enfoque afirma que el financiamiento en dólares de actividades en el mercado interno, (por lo tanto generadora de ingresos en pesos) crea una fragilidad extrema en el mercado financiero. Como consecuencia de este riesgo solo deben recibir créditos en otras divisas aquellas actividades que generan ingresos en otras divisas.
Con respecto a las relaciones con los organismos multilaterales de crédito, su rol de acreedor privilegiado está basado en que ofrece menores tasas de interés, mayor estabilidad del flujo de fondos y ante una crisis de solvencia y liquidez actúa como prestamistas de última instancia. Sin embargo cuando estos organismos juegan un papel pro cíclico, y reducen el fondeo en momentos que el país necesita mas asistencia (como Argentina en 2002 al tener que atender elevadas vencimientos de la deuda con organismos internacionales en medio de un tembladeral), es difícil mantenerle el status de acreedor privilegiado y protegerlo frente a los acreedores privados. En consecuencia también según este razonamiento, podría revisarse el rol de acreedor privilegiado del FMI. Hay que decir que esto puede resultar conflictivo y por supuesto puede demorar también la renegociación con los acreedores privados.
En suma, para terminar de entender este enfoque de pensamiento, las políticas económicas deben ser diseñadas localmente como sugiere Stiglitz en su libro “El malestar en la globalización”; pero además, deben tener un sabio discernimiento de los tiempos como dice la omnisciencia del libro Eclesiastés.
lunes, 14 de abril de 2003
Diez temas ineludibles para el que gane
En el último tramo, previo a las elecciones presidenciales, el equipo económico aceleró sus iniciativas y realizó importantes cambios. De esta forma completó una gestión temporal que no deja lugar a dudas acerca de la habilidad político económica del Ministro Lavagna. Faltando solamente un mes para la fecha tan esperada, el doctor Roberto Lavagna realizó un conjunto de anuncios tendientes a dejar resueltos ciertos problemas que quedaban pendientes y parecían subsistir hasta la próxima administración. La liberación del famoso “corralón” constituyó la noticia más importante en el plano monetario. Las entidades financieras no solo acompañaron la decisión, sino que la mayor parte de ellas aún mejoró las disposiciones de los plazos previstos de permisión de devolución por montos.
Todo transcurrió sin sobresaltos durante el transcurso de los primeros días. Los ahorristas se mantuvieron cautelosos y las entidades con un alto grado de liquidez respondieron a los requerimientos previstos en general, sin inconvenientes.
En forma conjunta con el BCRA, el Ministerio de Economía trabaja arduamente con el fin de incursionar en políticas activas que estimulen el crédito que durante los primeros ocho meses del año 2002 se contrajo sistemáticamente. Esto ha sido constante desde antes de la administración Duhalde todos los meses, acelerándose en forma intensa y traumática durante el año pasado. Afortunadamente en 2003 se aprecia una desaceleración del ritmo de caída, aunque todavía no logra despuntar lo suficiente para disparar el ascenso de la actividad productiva.
En forma abierta el BCRA negoció con el FMI para corregir las metas de base monetaria acordadas, en forma consistente con los objetivos de política económica del plan emergencial de Lavagna. El propósito es contener la caída de la cotización del dólar, cuya demanda se encuentra fuertemente retraída. Teniendo ahora un mayor margen de maniobra para adquirir más dólares en el mercado cambiario, la cotización del dólar ascendería paulatinamente hasta estabilizarse en un valor cercano a los 3 pesos por dólar.
Este es un aspecto crítico para mantener la estrategia vertebrada con el sector exportador. La contribución que este sector efectúa es de dos tipos. Contribuye a la reactivación del aparato productivo y consecuentemente aporta financiamiento fiscal a través de las altas retenciones impuestas a los envíos al exterior. Indudablemente también la sustitución de importaciones con sus actividades en auge está en sintonía con un tipo de cambio alto que funcione como una barrera natural a la competencia foránea.
Otro tema crucial está relacionado con el rescate de las cuasi monedas que sumadas se aproximan a los 7.300 millones de pesos. Esta acción podría incrementar la demanda agregada de las economías provinciales. Este ejercicio no implica un efecto monetario expansivo, dado que al mismo tiempo que se emiten pesos para el rescate, se absorben los stocks de estas cuasi monedas en la misma proporción.
En materia de gasto, el ministro ha decidido impulsarlo como un motor adicional que acompañe un final a toda orquesta. Se tomaron medidas como el pago del incentivo docente atrasado, el rescate anticipado de BODEN para la construcción y la compra de “cero kilómetros”, subsidios de 150 pesos para ancianos de las provincias mas pobres y se impulsó la extensión de la asignación no remunerativa de 150 pesos al salario de los trabajadores del sector privado, más otros 50 pesos adicionales.
Atendiendo a la cercanía de las elecciones también, se observan medidas populares como el estiramiento de los plazos para las ejecuciones de préstamos incumplidos con destino a vivienda única y la extensión de la doble indemnización por despido, dentro de lo más significativo. Por supuesto con la explícita contrariedad y desagrado del FMI.
Si las cosas se mantienen como hasta el presente, el gobierno que asuma desembalará el paquete que siempre le deja el saliente, esta vez con una situación coyuntural favorable, teniendo en cuenta el caos que reinaba hace solamente un año. Cuatro trimestres consecutivos de recuperación de la actividad económica, luego de cuatro años de depresión (Segundo trimestre del 98-segundo trimestre del 2002), desaceleración de los índices de inflación, metas fiscales y monetarias en sintonía con el acuerdo transitorio alcanzado con el FMI (11 meses de superávit primario consecutivos hasta Marzo y fuerte baja del gasto público en términos reales), más la liberación de los depósitos del cepo denominado “corralón” no son poca cosa. La industria creció en los últimos 5 meses a un ritmo anual de 32 por ciento. El retroceso del dólar hasta descender por debajo de los 3 pesos dio por tierra con la mayoría de los pronósticos sombríos de los economistas más propensos de nuestro medio. Existen buenos niveles de reservas, suficientes para enfrentar cualquier posibilidad de especulación contra el peso mientras se decide quien será el próximo Presidente.
Hasta hace solo unos meses este cuadro descrito hubiera presumido ciencia ficción, a juzgar por las previsiones de muchos economistas y periodistas. Hasta aquí, podemos dar gracias a Dios por el milagro de detener una caída libre de un país en llamas. Aún podemos percibir que son muchos los que no se explican como fue esto posible, aunque lo disimulen con ambigüedades.
El comportamiento de la economía es decididamente más disciplinado que hasta hace tan solo un año atrás, no obstante quedan para el próximo gobierno materias pendientes que de ninguna manera pueden subestimarse ni considerarse minúsculas.
Si observamos los beneficios descriptos hasta aquí, tampoco podemos dejar de advertir para ser imparciales, que los mismos tienen características coyunturales y para consolidar la actual marcha de la economía, es necesario afianzar los resultados obtenidos con un plan sustentable de mediano y largo plazo.
El lamentable tobogán económico que se inició en el segundo trimestre de 1998, tres años antes de la devaluación, default, pesificación asimétrica y confiscación de depósitos; nos remontó a los argentinos al mismo PBI per cápita que teníamos en 1968, año en el que escribe suscribe egresó de la escuela primaria (34 años atrás). Una experiencia difícil de hallar en la historia económica internacional, aún investigando en los anales de los países más inciertos.
Los diez temas ineludibles que quedan asignados a la próxima administración, tienen características estructurales y por lo tanto requieren definiciones políticas. Es obvio que la forma de resolver los trastornos aplazados estará estrechamente condicionada a los distintos enfoques de política económica que podemos percibir en los candidatos con mayor intención de voto, a saber:
1. ¿Renegociación de contratos con empresas privatizadas o reestatización?
2. Definición de montos de ajustes de tarifas de servicios privatizados. Las presiones serán fuertes, aunque el nivel de caída del salario limitaría por sí mismo las pretensiones de ajuste. La alternativa es la fijación de tarifas políticas.
3. Determinación de cual será el nuevo tipo de sistema financiero imperante y consecuentemente su política crediticia emergente. ¿Vuelven los años de Roque Fernández y Pedro Pou o se nacionaliza la banca y los depósitos?
4. Relaciones futuras con los organismos multilaterales de crédito en función de la revisión de la deuda o el reconocimiento de la misma.
5. Reestructuración de la deuda pública y su decisivo impacto en las necesidades de los próximos años. ¿Habrá quita en capital e intereses o extensión de plazos?
6. Realización de una reforma fiscal permanente, entendiendo que el gobierno carece de financiamiento externo e interno (reforma del estado en uno u otro sentido, coparticipación federal, recaudación, retención a las exportaciones).
7. ¿Continuidad, aumento o sustitución de regimenes de subsidios sociales vigentes y futuros?
8. Restablecimiento del sistema de contratos para reconstruir la confianza y credibilidad para realizar transacciones a nivel privado nacional e internacional
9. Generación de empleo para contrarrestar los niveles record de indigencia y pobreza de la población o caos social y represión como en el final de De la Rúa?
10. Establecimiento de una política monetaria y cambiaria consistente con las pautas de política económica definidas en los puntos anteriores. Para esto se requerirá un puntilloso trabajo técnico para evitar que arrecien los frentes de desestabilización que reavivarían situaciones desestabilizadoras como “la tribulación del riesgo país”.
En este contexto doméstico difícil para Argentina, tenemos que adicionar un escenario desfavorable de igual forma para toda la región, que ya comienza a manifestarse aún en los países con mejores performances como Chile. No parece ser beneficiosa la decisión del gobierno de Chile de manifestarse contra el ataque a Irak por parte de los aliados. La postergación sin fecha del Tratado de Libre Comercio que tantas expectativas económicas presentaba hasta el momento para nuestros hermanos chilenos, parece ser un mensaje claro por parte de Estados Unidos hacia aquellos países cuya política exterior no coincida con su visión cósmica.
El conflicto de Irak será una carga adicional pesada para toda la economía internacional y los argentinos seguimos cohabitando el mismo planeta. Claramente el mundo crecerá menos (todos los pronósticos se siguen corrigiendo a la baja). Desde los momentos previos a los episodios terroristas de Setiembre de 2001, Estados Unidos y el mundo, experimentaban una desaceleración mucho más preocupante para las economías emergentes con el transcurso del tiempo.
Aún finalizando la guerra y disipándose las incertidumbres derivadas de la misma, la pregunta es: ¿Se producirá un entusiasmo ascendente que se transforme en un crecimiento mundial firme en el futuro inmediato o comenzarán las especulaciones simultáneas con Corea del Norte y Colombia? Las proyecciones de crecimiento actuales para este año están 0,5% debajo que el pronóstico de Setiembre de 2002, según un informe difundido el 9 de Abril por el FMI. Estados Unidos que explica el 22 por ciento del crecimiento del PBI mundial, crecerá solo 2,2 por ciento este año (FMI) y tendrá que absorber el costo fiscal de una prolongada presencia militar en Irak, y eventualmente en la zona estratégica de Corea del Norte. Por lo tanto la política fiscal no podrá oficiar efectos expansivos como tenía prevista la administración Bush en el comienzo de su mandato. El Senado recortó al cincuenta por ciento las rebajas impositivas para estimular la economía y varios estados del norte tendrán que bajar el gasto para cumplir con el equilibrio emergente de esta situación. Las tasas de interés son las más bajas de los últimos cuarenta años y Alan Greespan (titular de la Reserva Federal) parece no estar dispuesto a seguir reduciéndolas. En esta guerra Estados Unidos no cuenta con ayuda financiera de otros países como Japón, Arabia Saudita y Alemania lo hicieron en la Guerra del Golfo, en 1991. Si se profundiza la desaceleración de la economía norteamericana se afectará negativamente el PBI y el comercio mundial, ya que hoy el mundo es suficientemente dependiente de Estados Unidos. El área del Euro donde se produce casi el 17% del PBI mundial crecerá solo el 1,1 por ciento, Japón sigue estancado con tasas de crecimiento menor a un dígito, y Latinoamérica y el Caribe alcanzarán escasamente 1,5 por ciento en promedio. Solo los mercados emergentes de Asia crecerán 6 por ciento si nada se modifica.
En principio es obvio que la guerra tiene otras consecuencias políticas que impactarán la estructura económica y el comercio internacional.- La fragmentación de la OTAN y la ONU puede tener efectos adyacentes, aún no evaluados en su participación en instituciones como la Organización Mundial del Comercio y los organismos multilaterales de crédito. Los mercados ven en la autonomía mundial de Estados Unidos el inicio de una nueva etapa económica con consecuencias en el movimiento de capitales, inversiones y comercio, antes del conflicto bélico impensado. Extrapolando la política internacional a la política económica internacional entonces, no sería absurdo pensar que si Estados Unidos desconoció las resoluciones de las Naciones Unidas y de la OTAN, también podría en el futuro hacer caso omiso de resoluciones de orden comercial de la Organización Mundial del Comercio o ejercer presiones crediticias a través de su liderazgo en el FMI; haciendo más difícil la situación de los países con necesidades de colocar bienes y obtener apoyo financiero para dinamizar sus economías.
Para coronar el sumario, a la puerta de los comicios, la gente mantiene una actitud en ciertos ambientes displicente y no muy definida ante las alternativas existentes, con el agravante que las distintas opciones determinarán un perfil de país absolutamente diferente.
Con este panorama para reflexionar, me despido hasta la próxima, encomendándome al mismo Dios que nos trajo hasta aquí en forma sobrenatural. Hay un país y un mundo que lo necesita irreemplazablemente.
Todo transcurrió sin sobresaltos durante el transcurso de los primeros días. Los ahorristas se mantuvieron cautelosos y las entidades con un alto grado de liquidez respondieron a los requerimientos previstos en general, sin inconvenientes.
En forma conjunta con el BCRA, el Ministerio de Economía trabaja arduamente con el fin de incursionar en políticas activas que estimulen el crédito que durante los primeros ocho meses del año 2002 se contrajo sistemáticamente. Esto ha sido constante desde antes de la administración Duhalde todos los meses, acelerándose en forma intensa y traumática durante el año pasado. Afortunadamente en 2003 se aprecia una desaceleración del ritmo de caída, aunque todavía no logra despuntar lo suficiente para disparar el ascenso de la actividad productiva.
En forma abierta el BCRA negoció con el FMI para corregir las metas de base monetaria acordadas, en forma consistente con los objetivos de política económica del plan emergencial de Lavagna. El propósito es contener la caída de la cotización del dólar, cuya demanda se encuentra fuertemente retraída. Teniendo ahora un mayor margen de maniobra para adquirir más dólares en el mercado cambiario, la cotización del dólar ascendería paulatinamente hasta estabilizarse en un valor cercano a los 3 pesos por dólar.
Este es un aspecto crítico para mantener la estrategia vertebrada con el sector exportador. La contribución que este sector efectúa es de dos tipos. Contribuye a la reactivación del aparato productivo y consecuentemente aporta financiamiento fiscal a través de las altas retenciones impuestas a los envíos al exterior. Indudablemente también la sustitución de importaciones con sus actividades en auge está en sintonía con un tipo de cambio alto que funcione como una barrera natural a la competencia foránea.
Otro tema crucial está relacionado con el rescate de las cuasi monedas que sumadas se aproximan a los 7.300 millones de pesos. Esta acción podría incrementar la demanda agregada de las economías provinciales. Este ejercicio no implica un efecto monetario expansivo, dado que al mismo tiempo que se emiten pesos para el rescate, se absorben los stocks de estas cuasi monedas en la misma proporción.
En materia de gasto, el ministro ha decidido impulsarlo como un motor adicional que acompañe un final a toda orquesta. Se tomaron medidas como el pago del incentivo docente atrasado, el rescate anticipado de BODEN para la construcción y la compra de “cero kilómetros”, subsidios de 150 pesos para ancianos de las provincias mas pobres y se impulsó la extensión de la asignación no remunerativa de 150 pesos al salario de los trabajadores del sector privado, más otros 50 pesos adicionales.
Atendiendo a la cercanía de las elecciones también, se observan medidas populares como el estiramiento de los plazos para las ejecuciones de préstamos incumplidos con destino a vivienda única y la extensión de la doble indemnización por despido, dentro de lo más significativo. Por supuesto con la explícita contrariedad y desagrado del FMI.
Si las cosas se mantienen como hasta el presente, el gobierno que asuma desembalará el paquete que siempre le deja el saliente, esta vez con una situación coyuntural favorable, teniendo en cuenta el caos que reinaba hace solamente un año. Cuatro trimestres consecutivos de recuperación de la actividad económica, luego de cuatro años de depresión (Segundo trimestre del 98-segundo trimestre del 2002), desaceleración de los índices de inflación, metas fiscales y monetarias en sintonía con el acuerdo transitorio alcanzado con el FMI (11 meses de superávit primario consecutivos hasta Marzo y fuerte baja del gasto público en términos reales), más la liberación de los depósitos del cepo denominado “corralón” no son poca cosa. La industria creció en los últimos 5 meses a un ritmo anual de 32 por ciento. El retroceso del dólar hasta descender por debajo de los 3 pesos dio por tierra con la mayoría de los pronósticos sombríos de los economistas más propensos de nuestro medio. Existen buenos niveles de reservas, suficientes para enfrentar cualquier posibilidad de especulación contra el peso mientras se decide quien será el próximo Presidente.
Hasta hace solo unos meses este cuadro descrito hubiera presumido ciencia ficción, a juzgar por las previsiones de muchos economistas y periodistas. Hasta aquí, podemos dar gracias a Dios por el milagro de detener una caída libre de un país en llamas. Aún podemos percibir que son muchos los que no se explican como fue esto posible, aunque lo disimulen con ambigüedades.
El comportamiento de la economía es decididamente más disciplinado que hasta hace tan solo un año atrás, no obstante quedan para el próximo gobierno materias pendientes que de ninguna manera pueden subestimarse ni considerarse minúsculas.
Si observamos los beneficios descriptos hasta aquí, tampoco podemos dejar de advertir para ser imparciales, que los mismos tienen características coyunturales y para consolidar la actual marcha de la economía, es necesario afianzar los resultados obtenidos con un plan sustentable de mediano y largo plazo.
El lamentable tobogán económico que se inició en el segundo trimestre de 1998, tres años antes de la devaluación, default, pesificación asimétrica y confiscación de depósitos; nos remontó a los argentinos al mismo PBI per cápita que teníamos en 1968, año en el que escribe suscribe egresó de la escuela primaria (34 años atrás). Una experiencia difícil de hallar en la historia económica internacional, aún investigando en los anales de los países más inciertos.
Los diez temas ineludibles que quedan asignados a la próxima administración, tienen características estructurales y por lo tanto requieren definiciones políticas. Es obvio que la forma de resolver los trastornos aplazados estará estrechamente condicionada a los distintos enfoques de política económica que podemos percibir en los candidatos con mayor intención de voto, a saber:
1. ¿Renegociación de contratos con empresas privatizadas o reestatización?
2. Definición de montos de ajustes de tarifas de servicios privatizados. Las presiones serán fuertes, aunque el nivel de caída del salario limitaría por sí mismo las pretensiones de ajuste. La alternativa es la fijación de tarifas políticas.
3. Determinación de cual será el nuevo tipo de sistema financiero imperante y consecuentemente su política crediticia emergente. ¿Vuelven los años de Roque Fernández y Pedro Pou o se nacionaliza la banca y los depósitos?
4. Relaciones futuras con los organismos multilaterales de crédito en función de la revisión de la deuda o el reconocimiento de la misma.
5. Reestructuración de la deuda pública y su decisivo impacto en las necesidades de los próximos años. ¿Habrá quita en capital e intereses o extensión de plazos?
6. Realización de una reforma fiscal permanente, entendiendo que el gobierno carece de financiamiento externo e interno (reforma del estado en uno u otro sentido, coparticipación federal, recaudación, retención a las exportaciones).
7. ¿Continuidad, aumento o sustitución de regimenes de subsidios sociales vigentes y futuros?
8. Restablecimiento del sistema de contratos para reconstruir la confianza y credibilidad para realizar transacciones a nivel privado nacional e internacional
9. Generación de empleo para contrarrestar los niveles record de indigencia y pobreza de la población o caos social y represión como en el final de De la Rúa?
10. Establecimiento de una política monetaria y cambiaria consistente con las pautas de política económica definidas en los puntos anteriores. Para esto se requerirá un puntilloso trabajo técnico para evitar que arrecien los frentes de desestabilización que reavivarían situaciones desestabilizadoras como “la tribulación del riesgo país”.
En este contexto doméstico difícil para Argentina, tenemos que adicionar un escenario desfavorable de igual forma para toda la región, que ya comienza a manifestarse aún en los países con mejores performances como Chile. No parece ser beneficiosa la decisión del gobierno de Chile de manifestarse contra el ataque a Irak por parte de los aliados. La postergación sin fecha del Tratado de Libre Comercio que tantas expectativas económicas presentaba hasta el momento para nuestros hermanos chilenos, parece ser un mensaje claro por parte de Estados Unidos hacia aquellos países cuya política exterior no coincida con su visión cósmica.
El conflicto de Irak será una carga adicional pesada para toda la economía internacional y los argentinos seguimos cohabitando el mismo planeta. Claramente el mundo crecerá menos (todos los pronósticos se siguen corrigiendo a la baja). Desde los momentos previos a los episodios terroristas de Setiembre de 2001, Estados Unidos y el mundo, experimentaban una desaceleración mucho más preocupante para las economías emergentes con el transcurso del tiempo.
Aún finalizando la guerra y disipándose las incertidumbres derivadas de la misma, la pregunta es: ¿Se producirá un entusiasmo ascendente que se transforme en un crecimiento mundial firme en el futuro inmediato o comenzarán las especulaciones simultáneas con Corea del Norte y Colombia? Las proyecciones de crecimiento actuales para este año están 0,5% debajo que el pronóstico de Setiembre de 2002, según un informe difundido el 9 de Abril por el FMI. Estados Unidos que explica el 22 por ciento del crecimiento del PBI mundial, crecerá solo 2,2 por ciento este año (FMI) y tendrá que absorber el costo fiscal de una prolongada presencia militar en Irak, y eventualmente en la zona estratégica de Corea del Norte. Por lo tanto la política fiscal no podrá oficiar efectos expansivos como tenía prevista la administración Bush en el comienzo de su mandato. El Senado recortó al cincuenta por ciento las rebajas impositivas para estimular la economía y varios estados del norte tendrán que bajar el gasto para cumplir con el equilibrio emergente de esta situación. Las tasas de interés son las más bajas de los últimos cuarenta años y Alan Greespan (titular de la Reserva Federal) parece no estar dispuesto a seguir reduciéndolas. En esta guerra Estados Unidos no cuenta con ayuda financiera de otros países como Japón, Arabia Saudita y Alemania lo hicieron en la Guerra del Golfo, en 1991. Si se profundiza la desaceleración de la economía norteamericana se afectará negativamente el PBI y el comercio mundial, ya que hoy el mundo es suficientemente dependiente de Estados Unidos. El área del Euro donde se produce casi el 17% del PBI mundial crecerá solo el 1,1 por ciento, Japón sigue estancado con tasas de crecimiento menor a un dígito, y Latinoamérica y el Caribe alcanzarán escasamente 1,5 por ciento en promedio. Solo los mercados emergentes de Asia crecerán 6 por ciento si nada se modifica.
En principio es obvio que la guerra tiene otras consecuencias políticas que impactarán la estructura económica y el comercio internacional.- La fragmentación de la OTAN y la ONU puede tener efectos adyacentes, aún no evaluados en su participación en instituciones como la Organización Mundial del Comercio y los organismos multilaterales de crédito. Los mercados ven en la autonomía mundial de Estados Unidos el inicio de una nueva etapa económica con consecuencias en el movimiento de capitales, inversiones y comercio, antes del conflicto bélico impensado. Extrapolando la política internacional a la política económica internacional entonces, no sería absurdo pensar que si Estados Unidos desconoció las resoluciones de las Naciones Unidas y de la OTAN, también podría en el futuro hacer caso omiso de resoluciones de orden comercial de la Organización Mundial del Comercio o ejercer presiones crediticias a través de su liderazgo en el FMI; haciendo más difícil la situación de los países con necesidades de colocar bienes y obtener apoyo financiero para dinamizar sus economías.
Para coronar el sumario, a la puerta de los comicios, la gente mantiene una actitud en ciertos ambientes displicente y no muy definida ante las alternativas existentes, con el agravante que las distintas opciones determinarán un perfil de país absolutamente diferente.
Con este panorama para reflexionar, me despido hasta la próxima, encomendándome al mismo Dios que nos trajo hasta aquí en forma sobrenatural. Hay un país y un mundo que lo necesita irreemplazablemente.
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