martes, 30 de septiembre de 2003

Canje de bonos de la deuda pública

INTRODUCCIÓN:

En estos días, los argentinos, estamos consumiendo un alud de opiniones y pronósticos acerca de la reestructuración de la deuda soberana. Una avalancha de notas periodísticas intenta explicar excesivamente los pormenores de esta negociación. ¿Cuántos ciudadanos podrán por ejemplo, familiarizarse con la noción de valor presente?- Se suma además, una expresión de economistas con posiciones fatídicas, aunque sin certezas a la hora de fundamentarlas. Mientras tanto, podría ser que si se consolida un retroceso generalizado como respuesta definitiva, esta situación nos conduzca a tener que aportar propuestas alternativas. Los acreedores y el mercado de títulos ya reaccionaron con cierto fastidio a la propuesta de reestructuración presentada el 22 de Septiembre. Si bien el ofrecimiento oficial no le gustó a la mayoría de los tenedores de bonos, yo pienso que fue provechoso que se haya emprendido el proceso de negociaciones. Aunque en mis encuentros anteriores en Washington con ejecutivos de organismos multilaterales de crédito e inversores, pude percibir que nadie esperaba ser seducido por la iniciativa argentina, los tenedores de bonos tampoco aguardaban algo tan radical, según manifiestan. Por lo tanto, si la oferta no prospera tal y como fue presentada, será mejor tener una provisión contingente preparada para no regresar de nuevo a la desconfianza y la incertidumbre. Los inversores del exterior no solo ven porcentajes de quita, ellos consideran también importante el esfuerzo que se ponga en buscar salidas eventuales, como prueba de buena voluntad. No obstante que este principio es proverbial en el ámbito financiero, por el momento, no se conoce otra opción disponible sin que se aproxime a la misma orientación.


ARGENTINA NECESITA INTERPONER IDEAS VARIADAS, EN EL CASO QUE NO MARCHE LA ESTRATEGIA GENERAL FORMALIZADA EN DUBAI:

Las barreras que levanta el consenso tradicional ha sido siempre un obstáculo difícil de superar en el ejercicio de un proyecto que perfile una nueva salida. No obstante para situaciones graves o aparentemente terminales como el default argentino, las ciencias económicas no disponen manuales de texto consistentes con la solución de la problemática. Esta situación concisamente descripta es producto del imperio de arquetipos extremos, que invariablemente se resisten a ser reemplazados.
Será importante esta vez, no abreviar nuestra perspectiva a la propuesta global de Dubai, como si fuera la única forma, en caso que los acreedores no la acepten. La estructura económica internacional experimenta cambios continuamente y durante los últimos veinte años, lo hace a una velocidad fenomenal. México, de “la crisis de la deuda” al NAFTA (Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio), China se incorporó a la OMC (Organización Mundial del Comercio), Rusia deja la economía centralmente planificada. El FMI hace cinco años nos enaltecía, hace unos meses buscaba psicólogos para Argentina y unos días atrás, su directorio aprobó un acuerdo por encima de cualquier expectativa preliminar.
Concluyendo en dos puntos, no se puede esperar mucho más tiempo para elaborar esquemas diferentes y no tenemos que tener prejuicio de plantear soluciones imaginativas para una crisis inédita. Aferrarse en una forma rígida al proyecto original, puede ser aventurado.

ES POSIBLE PRESENTAR UN PLAN PARA LOS TENEDORES DE BONOS DE JAPON
El universo de acreedores es muy extenso en New York, Europa y Japón. Entre los mencionados están los tenedores japoneses, de quienes en adelante me ocuparé, para realizar un aporte de sumo interés.
El gobierno Argentino consiguió el 21 de Julio en Japón, luego de exponer una serie de ofertas de pago de la deuda pública en default, que los acreedores japoneses se comprometieran a constituir un comité de bonistas para avanzar con la renegociación encarada. La imagen proyectada fue que se agruparan ideas para que de este modo el acuerdo fuese más ágil. Al organizarse representaciones unificadas como en Japón, en todos los distritos, existen posibilidades de anclar con buenas y puntuales estructuras hechas a la medida de cada junta de poseedores de bonos.
Propuesta


UN ACUERDO FINANCIERO CON LOS AHORRISTAS DE JAPÓN, ATADO AL POTENCIAL EXPORTADOR ARGENTINO CON COOPERACIÓN DE EMPRESAS PRIVADAS JAPONESAS
En forma consistente con la actual política económica encarada por el Presidente Kirchner, Argentina tiene una oportunidad excepcional que concibió el ministerio de economía con la formación de grupos jurisdiccionales. Esta excelente táctica, nos da ocasión para rescatar la deuda de bonos Samurai y otros pagarés, e impulsar nuestras exportaciones. Estoy planeando la constitución de una estrategia acumuladora comercial y financiera, mediante una alianza mixta argentino japonés; original e inédita. Este es el diseño de un nuevo perfil de sesgo comercial y no exclusivamente financiero como lo ha sido hasta ahora. Esta estrategia presentará una oscilación extrema de los negocios. Por primera vez, presentaremos ante el mundo un proyecto que involucra nuestro comercio exportador, con empresas expertas y ricas de un país absolutamente complementario que lo va a potencializar como nunca antes. Este será el “leading case”, ya que existen otros grupos de acreedores viables en Italia, resto de Europa y Estados Unidos.
PREPARANDO EL DISTRESS DEBT – FUND (fondo de apoyo y garantía para recomponer la situación de la deuda)
La estrategia financiera: consiste en negociar la formación de un (Distress Debt - Fund), de aproximadamente US$ 2.800 millones, para rescatar la totalidad de los bonos y pagarés con fondos o garantías aportados por corporaciones japonesas.
Estímulo: a cambio, se les otorga a las empresas, en locación, un "fondo de comercio” para promover nuevas exportaciones argentinas.*
Modalidad: El “distress fund” compuesto por inversores (empresas japonesas) rescatará con sus aportes la totalidad de los US$ 2.800 millones de deuda, en poder de ciudadanos japoneses, al 100% de su valor. Posteriormente, contra el intercambio de esos bonos, Argentina negocia y le otorga a las empresas participantes, un cupo fiscal anual, a utilizar en un plazo de 30 años para desarrollar actividades productivas enfocadas a la exportación. Otorgará también para facilitar la instalación, un trato preferencial para la inversión extranjera directa, destinada a estas nuevas actividades. Para ello se completará un procedimiento de síntesis aduanera, para las importaciones de bienes de capital, destinados al desarrollo y exportación de productos "made in Argentina".
Resolviendo problemas de ahorristas japoneses, las corporaciones niponas con esta transacción, sin desinvertir en Japón, comienzan un proceso de inversiones simultáneas en nuestro país, para constituir definitivamente una alianza estratégica internacional sin precedentes.
Argentina rescata los primeros bonos elegibles, llevando tranquilidad al primer grupo de acreedores, a cambio de producción exportable y empleo argentino. A su vez, le garantiza a las empresas japonesas el cumplimiento del convenio, sometiéndolo si lo desean, a la supervisión de los organismos multilaterales de crédito.
Una solución sólida para un socio absolutamente complementario y sin conflictos ideológicos. Disminuimos deuda, bajamos la carga de intereses y consecuentemente desaparece el temor de la insolvencia fiscal intertemporal en el futuro. Esgrimimos esta substitución de deuda a través del “Distress Debt” como una llave de arranque para potenciar exponencialmente nuestro comercio internacional y podemos continuar replicándola con los grupos europeos formados por el secretario Nielsen. Inauguramos la primera respuesta para convertir enemistados acreedores en socios. Para nuestra sociedad, aumentar el volumen de exportaciones cancelando deuda al mismo tiempo, significará toda una epopeya en términos culturales, de crecimiento y prosperidad. En forma consistente, un acuerdo con las mismas características, podrá replicarse con empresas italianas** y de otras nacionalidades tenedoras de bonos elegibles.
* (ARGENJAPAN´S, Editorial Dunken, 3ra.edición, (2002), autor Pablo Tigani.
** (Por dar un ejemplo, el consumidor italiano demanda productos sanos y frescos todo el año y aprendió que por la globalización puede consumir verdura y fruta, aun, fuera de temporada en su país. Algunos de los frutos argentinos que le atraen son mandarinas, frutas tropicales, peras, manzanas, cerezas, espárragos y zapallos. Estos y otros alimentos también pueden industrializarse de muchas formas, en forma de jugos, dulces y mermeladas, antes de exportarse, con tecnología italiana y mano de obra argentina. El tipo de cambio actual es muy favorable para los italianos quienes pagan 1.500 Euros mensuales - alrededor de $5.000, el sueldo de un operario o trabajador equivalente)
SATISFACCIÓN NIPONA:

Embolsan los acreedores japoneses sus bonos y pagarés al 100%, gracias a una operación ingeniosa y esforzada de sus empresas y un país que quiere cumplir. Las corporaciones japonesas intervinientes percibirán un "management fee" sobre el aumento de los 30.000 MM actuales de exportaciones, por los próximos 10 años. Esta retribución luce mucho más razonable que pagar comisiones a la Banca internacional para seguir realizando sucesivos y cuestionados canjes y comisiones.

OPORTUNIDAD CLAVE PARA REANUDAR LA CONFIANZA INTERNACIONAL
Estamos asistiendo en estos días a circunstancias coyunturales inmejorables que dan margen para instalar una estrategia que nos permitirá rescatar deuda e impulsar nuevas exportaciones, asumiendo compromisos previsibles de largo plazo.
El exceso en la aplicación de criterios exclusivos y exageradamente financieros, nos ha dejado paradójicamente sin capital de trabajo. Nos hemos quedado sin el flujo indispensable para reactivar el stock de inversiones realizadas en años anteriores. Estas son las que al principio, en una economía corriente, pueden disparar e incorporar rápidamente sus recursos humanos al mundo de la producción y el trabajo.
Las nuevas inversiones llegan, y los inversores siempre acechan donde perciben un potencial de actividad y de crecimiento mayor, en forma comparativa con otras opciones disponibles. Esto es indiscutible, la percepción de altas tasas potenciales de crecimiento, establecen la confianza necesaria para que grandes y pequeños inversores, comiencen a considerar su entrada.
Para renegociar las condiciones de la deuda en forma exitosa, es necesario demostrar que la economía real es "viable". Este planteo implica la generación de un flujo marginal inexistente hasta el momento, para considerar el comienzo del fin de una deuda repetida y aburridamente renegociada. Esto es posible a partir de un "boom de exportaciones", algo que sabemos desde siempre como postulado, pero que aun no hemos logrado.
Mientras todos los indicadores financieros están deteriorados solo las exportaciones, sin el financiamiento adecuado y en medio de un default crecerán este año 16%, resistiendo el más alto nivel de hostilidad en las cifras del comercio mundial, que claramente se han estancado luego de muchos años de crecimiento, cuando lo hacía al doble del promedio del extraordinario incremento del PBI mundial (1996-2000).
Si aprovechamos inicialmente nuestra infraestructura base, comprobaremos que la misma está preparada para contener mayores y progresivos niveles de actividad por el tiempo necesario, hasta que se produzca el ensamble con el arribo de nuevas inversiones. Nuestros recursos naturales ofrecen a las empresas japonesas pista de aterrizaje para su denuedo cultural, industrial-exportador.
Solo necesitamos despojarnos de prejuicios tradicionalistas y del "no se puede" para encarar en forma inmediata un acuerdo innovador, obteniendo "de una vez", el know how industrial y comercial del exportador modelo por excelencia. Esta opción con las corporaciones niponas puede acrisolarse si el gobierno resulta atraído a explorar nuevas soluciones.
Si deseamos afianzar los compromisos, cumpliendo con un creciente superávit fiscal, podemos considerar esta alianza como una carta decisiva para crecer exportando, y a la vez garantizar el rescate de la deuda en forma progresiva con otros países.
Volviendo a la confianza nuevamente, como experiencia; para los tenedores locales (AFJP y Bancos) las garantías fiscales significaron algo utópico y también ellos han verificado los resultados del compromiso de un supuesto déficit cero, que no consideró la generación de divisas genuinas (recuerde la FASE I). La fórmula de garantía de cumplimiento son las exportaciones: bienes que generan dólares de la economía real.
Con la confección de un borrador inicial de negociación, en pocos meses regresarán además, gran parte de los capitales argentinos fugados en los últimos años. Junto al fondeo que ello implica, sumaremos más confianza en nuestras autoridades por su creatividad y velocidad de respuesta a un eventual rechazo sistematizado de la propuesta de Dubai.
FUNDAMENTOS DE UN RAZONAMIENTO EMPRESARIO PARA LA ECONOMÍA
En cualquier corporación del sector privado, cuando existen indicios de que algo se hace precariamente, es recomendable iniciar una gestión (outsourcing) con un especialista que, sin dudas lo hará mejor que el titular. El término outsourcing, se utiliza para describir un fenómeno muy extendido en la industria, "la Tercerización". Posiblemente es parte del movimiento más amplio y de mayor potencial de la sociedad global para la conformación de un mundo más productivo y menos dilapidador de recursos. Significa utilizar el conocimiento, la experiencia y la creatividad de otros, para delegar un proceso que no funciona a pleno, en aquel que más sabe y que conseguirá los mejores resultados. Es una "alianza con un distinguido" que se convierte en una extensión de nuestros propios negocios. Ésta es una de las mejores prácticas del sector privado, y es el enfoque con el que esperamos enriquecer las destrezas del sector público, en los tiempos que vivimos.
LA EXPERIENCIA PRODUCTIVA PRIVADA CON “INGENUITY”

En la actividad privada he verificado constantemente casos en los que encuentro oportunidades de inversión reproductiva en forma exponencial. Generalmente se trata de empresas desprovistas parcial o totalmente de management, tecnología, innovación y know how, que son castigadas por la aplicación de métodos anticuados para los mercados de consumo actuales
Podemos mencionar también, casos donde la ausencia de vocación o fatiga de los accionistas hace que cualquier iniciativa fracase. Estas empresas cobran un nuevo impulso con la incorporación de socios ágiles que llegan con un solo objetivo: "irrumpir en el mercado con grandes y reales crecimientos de ventas". Esto puede implicar cuatro o cinco veces más de facturación en forma rápida. Se realizan enérgicas acciones para promover negocios, basadas en la nueva capacidad para proporcionar recursos primitivamente ausentes.
Existen abundantes argumentos para pensar que las exportaciones son la solución más completa de los problemas de la economía. Sin embargo, nadie ha intentado lanzar una propuesta innovadora, por desconocimiento en principio, y por el temor a sufrir descalificaciones arrogantes de ex funcionarios y postulantes permanentes, cuya única respuesta posible tiene que ser tradicional y recolectada de un libro clásico. La imaginación cero de la ciencia económica ortodoxa, se debe equilibrar con los sueños del arte de la política. La ausencia perseverante de visión intuitiva, fue altamente desmoralizante. Eso ya ha quedado demostrado.
Tenemos una enorme prosperidad dormida por desconocimiento, resistencias ideológicas, falta de exploración, coraje y fe en nuestros recursos. Agreguemos a esta actitud, falta de apoyo promocional e interés, incentivado por la tentación de ganancias financieras de inmediatez novelesca, con la cuales estuvimos seducidos por muchos años.
Nuestras exportaciones en 2001 antes de la catástrofe de De la Rúa, alcanzaban alrededor del 10% de nuestro PBI. Ese es justamente el motivo por el cual no puede subestimarse la oportunidad que tenemos entre manos. Haciendo a un lado nuestras capacidades potenciales, hemos exportado por debajo de nuestras posibilidades durante los años anteriores.
A causa de repetir como una letanía hipnótica, que nuestras exportaciones solo representaban un 10 por ciento del PBI, algunos economistas han obviado sistemáticamente el compromiso de explorar oportunidades. Solo por el potencial incremento, que en términos porcentuales es posible lograr, en cualquier actividad que comienza desde su nivel más bajo, vale la pena impulsar inmediatamente un plan de acción para el crecimiento.

ROBUSTECIENDO EL NÚCLEO DE LA PROPUESTA:

Diligenciar la formación de un fondo de 2.800 millones de dólares que depositan empresas japonesas, para rescatar bonos y pagarés de sus compatriotas, otorgándoles a cambio, la locación de un "fondo de comercio de nuevas exportaciones argentinas", es de una escrupulosidad providencial.
Concediendo el potencial de crecimiento de las exportaciones argentinas, una invitación de este tipo, por el presente que trasluce Japón y sus empresas*, sería de un atractivo insuperable, atendiendo sus propias necesidades de generar nuevos negocios en distintas partes del mundo.
Como en la mayoría de los casos corporativos con dificultades financieras, el alquiler de un fondo de comercio, supera ampliamente el valor patrimonial de la empresa. Aún en empresas concursadas y quebradas se realizan estos negocios y se reflotan compañías. De esta manera la corporación objeto (del fondo de comercio) que no tiene capital de trabajo, se encuentra facultada para explotar el potencial que posee y superar en una sola sucesión ambas restricciones.

* (El gobierno de Japón ratificó hace unos días a su primer ministro. Hoy su previsión oficial de crecimiento es incierta para el año fiscal 2003, según cálculos oficiales el producto real se expandió, mientras el producto nominal cayó. Todo esto ocurre, luego de más de una década de estancamiento).

UN ACUERDO DONDE GANAN TODAS LAS PARTES QUE PARTICIPAN: ARGENTINA RESCATA DEUDA E IMPULSA SUS EXPORTACIONES, LOS AHORRISTAS RECUPERAN SUS AHORROS Y LAS EMPRESAS JAPONESAS INGRESAN A UN NEGOCIO MUY PROMISORIO.

Para las empresas japonesas representa la posibilidad de diversificar su portafolio de productos e integrarse industrialmente en Argentina, desde la materia prima, hasta la exportación de agro alimentos terminados, con muchas familias de productos nuevas. Se diversificará su portafolio de negocios para competir, por ejemplo en agro alimentos. Su excesivo foco en electrónica, metalmecánica e informática, son actividades altamente saturadas y commoditizadas (esto de agravó luego de los episodios del 11 de Septiembre).
Las empresas japonesas carecen de disponibilidad de recursos naturales para desarrollar agro industria y biotecnología aplicada a alimentos. Argentina posee en forma abundante (petróleo -gas- recursos naturales - extensiones territoriales). Las empresas japonesas, podrán abrir un espacio inexistente hasta el momento, incluyendo la posibilidad de manufacturar y exportar hacia su país, sus propios productos alimenticios, custodiándose del bio terrorismo. Se accionará la llave que las empresas japonesas poseen en el sudeste asiático. Para tales fines cabe destacar también, el creciente dinamismo que han cobrado las exportaciones Argentinas a países como Corea, China, India y el propio Japón en los últimos años.

"MADE IN ARGENJAPAN":

Es fantástico imaginar una solución para los ahorristas japoneses, provista por sus empresas, que a su vez comienzan a exportar sus propios alimentos a Japón y otros países, Made in Argenjapan, bajo las normas de seguridad que ya están desarrollando las grandes corporaciones japonesas (la ley anti bio-terrorismo norteamericana, está próxima a entrar en vigencia).
Los europeos parece que de ningún modo aprobarán que le suministremos una porción importante de su comida. Para ellos es prioritario culturalmente cuidar a sus productores agropecuarios, la 5ta. Conferencia de la OMC en Cancún y la ley de identificación de alimentos transgénicos lo ratifican. Muchas sociedades como las de Estados Unidos, Francia, Italia, España e Inglaterra enfocan este tema así y parece que no hay retroceso por bastante tiempo. -¿Quién podrá dudar de las normas de calidad, producción y salud, si Japón nos coloca su sello? - ¿Quién se desvelará fenomenalmente para que el temor al bio -terrorismo no sea transformado en una herramienta para arancelaria?

CONTEXTO ACTUAL EN QUE ARGENTINA RENEGOCIA SU DEUDA:

La configuración futura de la economía global y nuestros propios problemas actuales, han disminuido las posibilidades de ingreso a los mercados voluntarios de crédito por largo tiempo. Nos guste o no, pasarán años hasta que podamos volver a los mismos con alguna emisión de bonos. No tenemos crédito para apalancar el crecimiento en el mediano y largo plazo y ese es un hecho que podemos revertir.
Por necesidad y por virtud, debemos iniciar una estrategia renovadora que nos guíe a una mayor explotación de oportunidades, aprovechando esta punta que hoy tenemos entre manos (30 mil japoneses tenedores de títulos soberanos como bonos Samurai, además de títulos en el mercado de Euro bonos nominados en yenes). Sorprenderemos a los bancos mal dispuestos (Banco Tokio-Mitsubishi, Shinsei Bank y Nikko Salomón) y los convertimos en socios del crecimiento de los negocios futuros, obteniendo financiamiento para sus propias empresas nacionales japonesas que operarán en Argentina. Los bancos japoneses, más que otros bancos; gustan de financiar producción y ventas por sobre déficit de países emergentes. Para Argentina, asociarse a empresas expertas en exportación de manufactura y sobre abundantes en recursos financieros, que rescatan deuda, aportan inversiones, tecnología, know how y generan empleo a cambio de un "management fee"; es desde el punto de vista político, un avance progresista y racional.


NOS LO SUGIEREN, NUESTROS GROSEROS ANTECEDENTES

El déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se financió hasta el 4 de Julio de 2001 con ahorro externo y finalizó con una crisis inmensurable y vertiginosa. La actual restricción de divisas, requiere que se aumente el superávit fiscal en los próximos años y esto solo es posible a través de un fuerte superávit comercial que tampoco sea por caída de la actividad interna como lo es hasta el momento. La decadencia de la rentabilidad en las empresas en medio de la desconfianza, debido a la paralización posterior del consumo doméstico y la falta de financiación que sufrimos durante todo el 2002, aumento los índices de desempleo y provocó un descontento social de magnitud, que considero irrepetible.
Dada la enorme dificultad de continuar aplicando nuevas medidas constrictivas en el 2005 y 2006, donde aún no se han definido muchas metas, tenemos que añadir a la renegociación de la deuda un "boom de exportaciones". Propulsado por una alianza estratégica de avanzada, esta asociación que comienza resolviendo un problema financiero puntual, tornará a la postre, el desaliento y el fracaso en nueva esperanza de progreso y prosperidad.

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