Comienzan a acelerarse las estrategias y puede dispararse un apetito por los papeles argentinos, por parte de los fondos de inversión, retroalimentando así, una nueva caída del riesgo país y nuevas oportunidades de financiamiento para el sector privado y el sector público. El proyecto de Presupuesto 2010 revela una actitud sumamente prudente, mucho más de lo que la mayoría de los escépticos auguraban y los optimistas se imaginaban.
¡Vamos bien!