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domingo, 28 de agosto de 2005

Holdouts Italianos

Cerrado el canje, la deuda soberana sigue conservando acreedores que resistieron el acuerdo. Por lo tanto resulta pertinente presentar una propuesta que resuelva los problemas de aquellos bonistas que no han entrado al canje.
Para el FMI sostener la recuperación observada en la economía argentina, implicaría orientar importantes reformas de tipo estructural que el gobierno argentino no comparte ideológicamente.
Para afianzar la economía el presidente Kirchner, puede acudir a una propuesta ingeniosa, aprovechando el acercamiento político que ya comenzó la cancillería. Siempre es beneficioso prescindir de la vía judicial como sistema de ajuste de controversias.
Dado que no existe tampoco vocación política de encarar reformas estructurales, es necesario considerar que, una vez consumido el “out put gap”, que nos permitió crecer a tasas fenomenales; necesitamos nuevas inversiones que impidan abortar el proceso de recuperación iniciado hace tres años.
En materia económica, a veces parece que no existe nada más que hacer reformas estructurales o sostener la competitividad exportadora interviniendo en el mercado de divisas.
Tener enfrente a 200.000 “holdouts” italianos con US$ 8.000 millones en bonos, nos da una oportunidad sin precedentes para rescatar una parte importante de la deuda remanente y extender la oferta extendiéndola, a la vez de impulsar las exportaciones argentinas. Si nos quitamos los prejuicios conservadores e instalamos una estrategia comercial consistente, esta circunstancia imprevista puede establecer un fundamento nuevo para la reestructuración de deudas soberanas a nivel internacional.
Sintéticamente, la propuesta consiste en plantear con los bancos y ahorristas italianos (eventualmente alemanes y japoneses) la formación de un (Distress Debt Fund-“DDF” o fondo para deudas en situación irregular). De esta manera el “DDF” compuesto por nuevos bonos emitidos por bancos italianos (eventualmente alemanes y japoneses), rescatará la totalidad de los títulos argentinos en default de sus conciudadanos. El canje se realizará al 100% del valor nominal, igualándolo al BONO PAR*.
A cambio de los bonos que emite la banca italiana para los “holdouts” (eventualmente alemanes y japoneses), Argentina les otorga a los bancos intervinientes, otro nuevo BONO similar al bono PAR*, que los bancos italianos (eventualmente alemanes y japoneses) podrán ofrecer a las empresas italianas con presencia actual, o interés de ingresar al mercado argentino. Los mismos serán aceptados como crédito fiscal, al valor de cotización de mercado, para producir y exportar desde Argentina. La oferta mejora para las empresas italianas (eventualmente alemanes y japoneses), cuando además se le asigna un cupón de renta en concepto de comisión de éxito adicional por las nuevas exportaciones comprobadas que se realicen.
Asistiendo solidariamente a sus conciudadanos, las corporaciones y los bancos italianos (eventualmente alemanes y japoneses), comienzan un proceso de inversión en Argentina complementando la reestructuración de una deuda sin precedentes y reconciliando las imprescindibles relaciones internacionales.
Argentina rescata los bonos italianos (eventualmente alemanes y japoneses) que quedaron fuera del canje, atrae inversores internacionales y modera al FMI, pero lo hace con soluciones que atienden objetivos propios, producción exportable y empleo argentino.
El país garantiza la sustentabilidad de una economía que paga con el crecimiento agregado de sus exportaciones. Una solución sólida y sin conflictos ideológicos que da respuesta para los “holdouts”, y consecuentemente evita los juicios internacionales, disminuyendo riesgos contingentes. El “Distress Debt Fund” es además, la llave de arranque para potenciar exponencialmente el comercio argentino italiano (eventualmente alemanes y japoneses) y conquistar clientes tradicionales foráneos de exportadores expertos y exitosos. Será esta una reconciliación formidable, convertiremos enemistados acreedores, en socios activos de nuestro crecimiento.
* Los bonos PAR tienen 0% de descuento nominal, pagarán una tasa anual de interés creciente del 1,33% en los primeros 5 años, del 2,50% entre el año 6 y 15, del 3,75% del 16 al 25 año y del 5,25% en adelante. La amortización es semestral y comienza en 2029, la fecha de vencimiento del bono es 2038, la moneda de emisión de este bono será pesos, dólares, euros, o yenes y el tope de emisión estaba previsto que sería de US$ 15.000 millones en caso de una aceptación que superara el 70%
*Economista del GRUPO HACER http://www.hacer.com.ar/

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