Mostrando entradas con la etiqueta ministerio de economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ministerio de economía. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de abril de 2022

RETOMAR LA INICIATIVA

 


Para retomar la iniciativa, podríamos comenzar con el direccionamiento del crédito bancario. Lo que necesita el Ministerio de Economía y el BCRA es recalibrar la Ley de Entidades Financieras, para que la banca se parezca más a las entidades del resto del mundo desarrollado. Precisamos una Ley que garantice el incremento de los préstamos a los individuos, emprendedores tecnológicos y de otro tipo, como así también a las PYMES, para estimular la demanda domestica, el crecimiento y eldesarrollo. El sistema bancario argentino no compite ni vagamente con el de los países desarrollados que otorgan préstamos a tasas bajas, financian capital de trabajo, estimulan la inversión productiva y las exportaciones de manufactura.

La calamidad que nos aplasta hace 45 años (RF.6/1977) no se resuelve con burocracia privada y mejoras incrementales. Aun el régimen financiero oficinesco es ineficiente. Es necesaria una reingeniería fundamental de todo el sistema financiero, incluyendo la declaración oficial como “servicio público parcial con actividad esencial”. Los bancos tienen que hacer alguna cosa gratis. No es posible que cada persona bancarizada pague $60.000 anuales solo para tener tarjeta y una cuenta corriente. Eso genera “anti bancarización, y por lo tanto, altos niveles de actividad en negro”. Los bancos deben cumplir mínimamente una función con compromiso con el bienestar general. No puede ser que en el partido de Lomas de Zamora para llegar a un cajero automático haya que transitar 20 cuadras y estén cerrando sucursales. No hay suficiente personal en las sucursales ni bastantes cajeros automáticos en todo el país.

Alberto Fernandez arrancó con un programa sencillo y propósitos moderados para atender a los damnificados del efecto “tierra arrasada”, detrás sobrevino el temporal coronavirus que amplió las necesidades iniciales de forma amplificada. La creación de “espacio fiscal” obtenida para estimular la demanda quedará completamente desactualizada en un par de años. Es necesario crear un fondo financiero para el desarrollo y, otorgar a las PYMES y las empresas de la economía popular créditos no reembolsables por alrededor de 2% del PBI.

El BCRA debe impulsar una política monetaria mucho más expansiva. En la Argentina no hay crédito y el que se ofrece es caro. Es necesario procurar también el descenso de las tasas de interés, suministrando liquidez e  impulsando el crédito al sector privado; como lo hizo y continúa haciendo EE.UU. y Europa por 14 años (desde 2008), aun hoy, en medio de una inflación altísima.

En este preciso momento los países desarrollados están aplicando medidas que problematizan la mano invisible como razonamiento para alcanzar el bienestar social máximo mientras se busca el interés propio. El sometimiento argentino desde 1976 a la lógica financiera llevó el país a la ruina. No existe ningún país que haya alcanzado un alto grado de desarrollo con una estructura económica basada en exportación de recursos naturales y especulación financiera. El resultado es que después de 45 años de sometimiento a esa “sensatez”, alrededor de 37% de los argentinos clama por comida y trabajo.

Según las autoridades del ministerio de economía del gobierno cívico militar de Videla y Martínez de Hoz, la reforma de 1977 había sido impulsada con la finalidad de modernizar el sistema financiero argentino y mejorar el funcionamiento del BCRA. Todo esto para apegarse a la creación de ahorro, uno de los principales problemas de la economía argentina. A través de este progreso, los bancos otorgarían abundantes préstamos para el desarrollo, pudiendo estimular la competencia entre bancos, para que los costos procedieran a la baja y los usuarios pudieran apalancar sus actividades productivas. Así proliferaron entidades sin ningún tipo de control cuyos depósitos a plazo fijo eran endosables y garantizados por el BCRA. Falsificaciones a granel, en tres años solo el BIR (Banco de Intercambio Regional le costó al país, 3.000 millones de dólares de 1980). Se desbordaron los límites del disparate.

La realidad es que las distorsiones que ha dado lugar aquella Ley (21.595) contribuyó a la destrucción tendenciosa de la industria nacional, mediante una pésima asignación de los recursos financieros, creando un creciente espíritu de financiarización especulativa que hizo multimillonarios a unos pocos grupos industriales argentinos y empresas extranjeras reconvertidos para dedicarse a la “timba financiera”. Desde entonces el alto costo financiero se ha convertido en uno de los problemas estructurales de nuestra economía. Cada eslabón de la actividad económica se esfuerza bajando costos de todo tipo para seguir manteniendo el gasto financiero y trasladarlo como una de las claves de la inflación. Un préstamo promocional en 12 cuotas a un cliente excelente en un banco privado le cuesta por todo concepto-incluyendo impuestos- 60.55% anual, están creando expectativas inflacionarias de no menos de 55% para los próximos 12 meses. (TNA 40%), (TEA 48.21%), (CFTEA 60.55%)

 

El abandono de los instrumentos elementales de regulación condujo a una serie de abusos legalmente dañinos que atentaron contra el desarrollo de la economía argentina, y continúan castigando la producción desde hace más de cuarenta años.

Hay que decir que antes de la mencionada Ley, los préstamos tampoco eran abundantes y el sistema financiero era bastante acotado. Pero las empresas podían acudir al  Banco Nacional de Desarrollo para comprar maquinarias, al Banco Hipotecario para comprar una planta industrial. Con la descentralización de los depósitos se echaron las bases de un sistema financiero que incentivó el mecanismo de endeudamiento y fuga con estímulos evidentes y facilidades extraordinarias para desangrar la economía argentina. En 45 años la deuda pública creció 50 veces. Es decir por cada 1 dólar que debíamos debemos 50 dólares. Ni remotamente vivimos en un país 50 veces mejor, para empatar.

Claramente nunca se estimuló la prestación de un servicio financiero de reducido costo, de fomento, ni eficiente. Se puso en manos de bancos, financieras y mandatarias privadas el manejo de las variables estratégicas fundamentales del sistema capitalista para que arbitren entre su propia rentabilidad y el desarrollo de la actividad productiva, científica y cultural del país.

La singular contenida avaricia de los banqueros se volvió frenética al otorgársele semejante espacio. Antes de la descentralización de los depósitos tenían que trabajar y asumir riesgos para generar utilidades. Ahora basta con inventar un debito automático imperceptible de 1 dólar por mes de la cuenta corriente, para recaudar 12 dólares anuales,  de 1 millón de clientes anestesiados que viven “haciendo una vaquita” para mantener accionistas de bancos.

Es necesario introducir ajustes de magnitud a los abusivos spreads que todavía hoy se están aplicando, sin contar el despojo que produjo el déficit cuasi fiscal registrado en los últimos seis años. Las consecuencias públicamente conocidas que derivaron en mayo de 2017 con 2.3 bases monetarias, mediante un creciente vinculo especulativo (LEBAC, LELIQ, CREDITO DE CONSUMO) combinado con la flexibilidad de entrada y salida de capitales del macrismo, no solo ha dificultado las posibilidades de alcanzar niveles óptimos de crecimiento de la actividad económica, sino que la destruyeron literalmente. Y, este Gobierno aun sigue sin solucionarlo.

Por las circunstancias sucintamente expuestas, en el actual contexto social y economico resulta indispensable reintegrar al BCRA la dirección del sistema financiero (tercerizado en los bancos privados nacionales y extranjeros hace 45 años), a fin de que vuelva a constituir la fuente natural de financiación de la industria, el comercio, la economía popular, las PYMES y los particulares, creándose condiciones que posibiliten un uso adecuado del ahorro argentino.

Es necesario enviar al Congreso un proyecto de Ley por el cual se proceda a la centralización y direccionamiento del crédito bancario por parte del BCRA. Desde allí los bancos recibirán cupos para los fondos, en carácter de mandatarios y no de consignatarios del ahorro argentino.

Es inconcebible dejar impune la estafa perpetrada por un grupo empresario al Banco de la Nación Argentina. No hablemos mas del costo del subsidio a la energía, cuando el BNA le otorgó 300 millones de dólares a un solo grupo economico, que nunca pensó en devolverlo.  Es paradójico que para no ir presos consiguieron 10 millones de dólares en 5 minutos. Los directorios de los bancos oficiales deben tener una participación mayor de los sindicatos de la economía formal y de la economía popular.

El sistema financiero no puede ser el único sector de la economía que mantenga sus márgenes de beneficio con pandemia, con guerra, con recesión, con default, siempre. Por su actual actividad de intermediación entre depósitos y créditos se le puede reconocer a los bancos una comisión o spread razonable como en el resto de “los países serios”. El BCRA podría canalizar los créditos mediante redescuentos y adelantos a las entidades según renovados criterios de distribución, alineados a la actual crisis internacional, privilegiando los objetivos de desarrollo humano y productivo. La relación bancos-clientes se podría mantener sin variantes.  

El sistema tiene que tener como propósito maximizar el control monetario por parte del BCRA y apegarse a una adecuada optimización de los recursos financieros argentinos, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de una economía de guerra. Debemos retomar los instrumentos clásicos de regulación y el ejercicio de esa función mediante la asignación directa de fondos dirigidos a las actividades que el Gobierno nacional priorice en estas horas aciagas.

Es evidente que la capacidad de préstamo para las empresas argentinas industriales y comerciales, PYMES y particulares resultante del actual nivel de depósitos trascenderá la escasez y mejorara los altísimos costos vigentes.

Bien sea por excesivas ganancias o lo que es peor, para mantener un sistema financiero ineficiente, cuyos márgenes necesarios para sobrevivir sean los actuales, no podemos aplicar la función subsidiaria del Estado y someter al conjunto de la sociedad, para sostener el estatus actual.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

martes, 27 de abril de 2021

DÓLAR BLUE, UNA LUZ ROJA. ES EL FRENO DE MANO

 

 




El freno de mano sigue puesto. No removerlo en un tramo corto puede no ser significativo. Pero si continúa instalado, las pastillas de allí abajo se escaldan y el desgaste es excesivo. Es necesario reconocer el actual estado de tensión entre la lógica democrática de un Gobierno popular y los métodos utilizados en los cuatro años del viaje de egresados del colegio de San Isidro. Sus nociones de Gobierno consistieron en crueldad, egoísmo y codicia de ganancia deshonesta, fetichismo de mercado, expresiones y acciones de segregación, fobia anti sindical; como característica. Inmediatamente -ya desde la oposición-expresiones insensatas de arrebato adolescente, aun de personalidades políticas sexagenarias. Asistimos a un negacionismo que nos asombra  con su desprecio por la vida-el derecho humano más precioso-. Hasta el momento se siguen violando principios éticos universales como la verdad, la misericordia y la paz. Aquellos que destruyeron la reputación y el lema de un buen colegio: “Misioneros de la Vida y la Esperanza”, en complicidad con quienes liquidaron lo que quedaba del partido centenario y, ciertos desinformadores rústicos indocumentados, desestabilizadores full-time, que se atreven a sugerir autoritarismo, están poniendo la democracia al rojo vivo.

EL DÓLAR BLUE Y LOS GOLPES DE MERCADO

La embestida de la oposición intentando un golpe de mercado en el último trimestre 2020, fracasó, pero parece que quiere regresar. Además en tres días ganaron 13%, lo mismo que conlleva seis años de espera en un país desarrollado. Los embates contra el Ministro de Economía se llevaron un chasco categórico con la reestructuración de deuda privada y la evolución de las variables macro, pero no se quedarán de brazos cruzados. El módulo Ministerio de Economía ha demostrado un nivel de  seriedad incomparable con las experiencias anteriores. Los economistas refractarios pusieron en tela de juicio las habilidades de Martin Guzmán, que además coordina el BCRA y quedaron muy comprometidos. Están guardados hace unos meses. Hoy tienen que  reconocer que la prudencia de Martin los ha dejado en ridículo. En el primer trimestre del año, el Tesoro no requirió financiamiento monetario del  BCRA. Y si bien el Central emitió para comprar dólares en el mercado oficial, la base monetaria no aumentó porque  fue posible absorber pasivos de la entidad y vender títulos dolarizados contra pesos serenando las brechas cambiarias, que se mantuvieron estables hasta hace tres días hábiles. Incluso la semana pasada se observaba una importante reducción del exceso de  oferta de pesos.

El nivel de profesionalismo en el manejo monetario y la compostura  cambiaria hicieron esfumar el escenario de hiperinflación que auguraban en casi todos los medios de comunicación un sinnúmero de protagonistas del gran elenco estable.

Dos tercios de las necesidades en dólares se solaparon con  reservas, el  remanente de la demanda del sector privado alcanzó con la oferta de reservas del BCRA en el  mercado cambiario, sirviendo también los pagos de la  deuda pública. Mientras tanto, buena parte de los  vencimientos de deuda con organismos multilaterales  se resufragó. Pero ya doblamos el codo y tomamos la recta de campaña. La economía y el dólar blue son objetivos permanentes de tiro al blanco.

PARA REPOLITIZAR HAY QUE DESNATURALIZAR LA TURBA DE LINCHAMIENTO

El ingreso de la esfera privada en la política presupuso la despolitización de un gran sector de la vida social, económica y cultural, hasta afectarlas de una manera inédita. Todo había dejado de ser imparcial, pero más que nada la justicia. Ha quedado demostrado que la democracia y el neoliberalismo argentino son básicamente incompatibles, porque la democracia elimina las despolitizaciones características de los gobiernos neoliberales argentinos que se aíslan de los reclamos populares.

La política del Frente de Todos implica una ampliación de la agenda para incluir los asuntos de toda la sociedad. Después de cuatro años de ocultamientos, negociados y naturalización de la financiarización con garantías jurídicas, todo vuelve a ser político. Cuando los asuntos retornan para ser políticos, las sinrazones y su invisibilizacion comienzan a estar apremiados.

el freno de mano, EL CONGRESO Y EL PODER JUDICIAL

El Frente de Todos llegó con el freno de mano puesto, pero ya no podrá morderse la lengua. El remanente del régimen siente tanto desprecio por el advenimiento de otra etapa popular, como los medios hegemónicos que persisten en realizar operaciones para irritar a la ciudadanía constantemente.

El intento de Alberto Fernandez por unir a las dos partes eminentemente antagónicas fue desafiante, en medio de una pandemia. Sin embargo todo sigue igual, llevamos cinco trimestres consecutivos adicionales, después de 13 años de periodismo de guerra (Julio Blanck). El Congreso reapareció para ser la herramienta adecuada, dar legitimidad y legalidad a las acciones de Gobierno. El Poder Judicial que actuó como soporte del Poder Ejecutivo mirando para otro lado, debería retroceder a su lugar y dar paso a la verdadera democracia republicana y representativa. Está claro que todas las encuestas-oficialistas y anti oficialistas-rechazan la actuación del Poder Judicial. El Congreso debe eliminar todo vestigio de doctrina jurídica basura, como la que ha consentido la presunción de culpabilidad, en lugar de inocencia. Humillaciones con reality show incluido, encarcelamientos sin juicio, espías ilegales, y nombramientos de jueces de la Corte por decreto, entre otras aberraciones.

El Presidente Alberto Fernandez deberá replantearse si la radicalización de esta guerra abierta es el camino por el cual su forma de proceder, pluralista y consensual, ha traído más tolerancia, mas solidaridad y entendimiento, o es la ratificación de la dimensión del antagonismo que lejos de negar la totalidad es intrínseca a ella.

Se consiguió hacer tiempo esperando unos resultados relevantes de la iniciativa amigable. También se sobrelleva con cierta resignación el ritmo y la dinámica de considerable cantidad de funcionarios aparentemente apáticos, pensando que su comportamiento constituía una experiencia superadora. Pero, -¿Cuál es la moraleja?-

LA DEVOCIÓN DE LAS CACEROLAS

Volvimos a escuchar la devoción de las cacerolas, espoliadas por los medios hegemónicos, expresando su repudio porque la justicia federal suspendió las clases en la ciudad. Una explosión de histeria minoritaria, que no muestra otra cosa que el odio desnudo y la rebeldía hueca hacia un Gobierno que no le es afín. Como durante la “125”, la división no es entre ricos y pobres, sino entre “ellos y nosotros”, entre quienes se auto perciben “gente como uno”, convirtiéndose en seguidores de quienes los niegan e ignoran y, otros que se miran en el espejo aceptando su propia realidad.

La deliberación sin limitaciones sobre cuestiones de Gobierno, se oponen al requisito democrático de establecer fronteras entre quienes ganan las elecciones y quienes las pierden. El consenso en una sociedad democrática es la expresión de una hegemonía, no la inclusión “del todo”. Cuando Juan Domingo Perón dijo en 1972: “vuelvo desencarnado, como prenda de unión nacional”, un periodista le preguntó si eso incluía a todos y, empático, con su meridiana claridad el tres veces presidente expresó, “naturalmente que todos es imposible”. No existe el consenso sin exclusión, la contradicción es permanente y a esta altura luce insuperable. Buen intento. Ejercer el pluralismo y el dialogo, pero ya vemos.

El estado de la cuestión, en plena explosión de la pandemia determina que es imposible aplicar un modelo de democracia deliberativa donde todos se sienten conformes.

Es la oposición y no el oficialismo quien ha decidido que para lo político solo existe la posibilidad que han adoptado desde el comienzo: Confrontación, antagonismo. Y en realidad tienen razón. La democracia, consiste en construir una identidad entre los gobernantes y los gobernados. Si el pueblo de la Nación Argentina va a gobernar, porque vivimos en democracia, es necesario determinar quienes pertenecen al pueblo, para enfocarse en sus problemas y demandas, desligándose de las limitaciones sosegadas y pacientes autoimpuestas para con una minoría iracunda.

(*) Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani en twitter

 

lunes, 23 de diciembre de 2013

EL TEMA PRECIOS + UN POQUITO DE MI VIDA (Copyright DIARIO REGISTRADO)


EL TEMA PRECIOS (Copyright DIARIO REGISTRADO) + (un poquito de mi vida profesional, para que sepas desde donde opino)

@pablotigani

 

El jueves estuve invitado a “678”. Cuando hablamos del tema precios con el panel exprese mi punto de vista, tanto de los temas económicos, como de los políticos o “ejecutivos”.

La economía de una Nación, esta a cargo del Poder Ejecutivo. “Ejecutivo” es sinónimo de “rápido, urgente, expeditivo, inmediato, diligente, pronto, eficaz, etcétera”. Yo suelo aportar sugerencias desde mi experiencia profesional como ejecutivo y consultor del sector privado, y en menor medida desde mi rol de profesor. Como los lectores saben, tengo una inclinación inaudita que consiste en defender temas de interés popular, generándome problemas “gratuitos”, en lugar de clientes que pagan honorarios. Puedo comprender que mi apariencia luce esquizofrénica, porque la vengo ejerciendo ante el estupor de un sinnúmero de colegas, y “almas irreprochables” o “tribunales éticos” que dudan de mi pureza hace 30 años. Paradójicamente, cada vez me resulta más gratificante.

Me quede con una pregunta de Barragán, que no hubo tiempo de contestar, ni tampoco se puede contestar en un articulo. - ¿Como se hace para resolver el tema precios? – Descartada la “opción B”-aunque yo veo “una opción C”, la “opción A” supone que “sigue todo igual”, pero sin Moreno”. Entonces opino que hay que pensar en otra dinámica (17 días para un hipermercado es un siglo-los precios se revisan y remarcan en forma diaria), habrá que desplegar además, anticipación y creatividad para enfrentar prácticas abusivas (auxiliadas por la experiencia de quienes conocen la dinámica del sector privado, como Galuccio).

Para estabilizar los precios se requiere un gran acuerdo. La construcción requiere una cumbre política que involucre “partidos con vocación democrática”. Luego de un interesante apoyo político, viene el perfeccionamiento económico-social, que requiere la formulación de acuerdos escritos para reemplazar el paradigma de quienes desde la economía y los sindicatos afectan el escenario actual de precios y salarios. Logrado los consensos políticos-económicos, es posible arribar a las coincidencias programáticas a las cuales debería adherir todos los actores involucrados, previniendo que algunos no han de querer participar (aunque ya no podrán reclamar que no hay voluntad de acuerdo).

Hay que decir que los acuerdos proceden de consensos, y son la consecuencia de un diagnóstico común, para elaborar un vademecum de recomendaciones que de origen a un plan de acción. (Pienso en los próximos dos años). La clave del consenso debe estar dada por la representatividad, ya que es necesario tratar los evidentes perjuicios que provienen de la oligopolización de la economía y de la puja distributiva. En parte es por eso que se generan aumentos por encima de los índices promedio del resto de los precios de la economía (siempre y cuando ese sea el diagnostico consensuado). Para la implementación de un plan de acción de semejante envergadura, el gobierno debería incorporar una gran cantidad de profesionales provenientes de la actividad privada, respetados por los cuadros técnicos del oficialismo. En esta etapa, los ejecutivos (tipo Galuccio) deben ocupar los lugares hasta ahora completados exclusivamente por la “militancia tradicional*”, esta es la novedad que generaría credibilidad para las inversiones y los negocios. No hay margen para menospreciar ayudas que contribuyan a “consolidar” los logros obtenidos, mediante esta compleja manera de continuar el proceso económico.

Dentro de un enfoque Nacional y Popular, las diferencias ideológicas de matices no pueden ser un obstáculo negativo en el proceso de conformación de esta nueva etapa.

Fuera del oficialismo no existe ningún sector con suficiente masa critica ni propuestas (ya lo vimos); y dentro del oficialismo es necesario deponer actitudes para “reconciliar”, en pos del objetivo superior de sumar, para completar 12 años de éxito.

Es necesario que los actores puedan persuadirse que existe un escenario actual de mayor rentabilidad, justicia social e independencia económica que antes; y que desde el punto de vista ideológico, estamos dentro del marco de un sistema económico capitalista, que nunca se planteó substituir.

Si existe desunión entre las distintas vertientes del oficialismo, no solo se amenaza la profundización del proyecto nacional, sino que se arriesga todo lo que se ha podido recuperar en los últimos 10 años. Me refiero a que “básicamente” no puede haber ninguna escasez de compromiso entre los diferentes funcionarios y militantes con distintos perfiles del FPV. Hay que ser conciente que es una etapa muy difícil para obtener la convergencia, sustituyendo al recorrido de la confrontación.

Los empresarios deben “disminuir” algunos precios para recomponer la situación, mientras el ministerio de economía y el BCRA deben lograr convergencias macroeconómicas. La estabilidad de precios que requiere la sociedad, tiene que observar un costo explicito para cada empresa con posición dominante, en términos de precios y “compromisos de inversión”.

Si leyendo esta nota nos parece difícil lograr un acuerdo, habrá que seguir estrechando la verdadera, que es la “opción D”; es decir, la estrategia “desconocida”, la que se fue desarrollando, “paso a paso”.

 

*En mi opinión, militancia es un compromiso de vida activa (fuera o dentro de una agrupación política). No se debería caer en la sobreestimación exagerada o sobreactuada de la afiliación a una organización formal, cuando vivimos el proceso político más estéticamente informal de la historia contemporánea.

 

 

 

viernes, 9 de octubre de 2009

Factores exogenos

Si la recuperación financiera argentina deriva de factores externos que antes no estaban presentes, la presidente CFK y su entorno tienen más timing que Michael Schumacher. La acción del ministerio de economía y el BCRA ha sido muy oportuna en términos de coordinación y cronometraje, durante toda la catástrofe de los mercados, porque no decirlo.
Como los “pesimistas full time”, no tienen explicaciones para casi nada de lo que pronostican y nunca sucede, y no todos se esconden; algunos que permanecen visibles explican un “divorcio aparente” entre la bonanza de los mercados y la combinación de mayor incertidumbre político-económica y de nuestros débiles números fiscales.
La visión “pesimista full time”, opina que es el escenario de abundante liquidez global, y no los méritos propios.
La realidad es que los operadores con quienes hablo confían que si no opera un nuevo maremágnum en el mundo, 2011 transcurrirá sin sobresaltos fiscales para el gobierno.
Con cierta ventaja sobre los analistas locales, economía y BCRA identificaron y se anticiparon a aprovechar el “momentum”. La cosa va bastante rápido, teniendo en cuenta la antigüedad de Boudou en el cargo. La razón de la velocidad, es evitar que el mágico mundo de colores nos proporcione un nuevo desastre, como el que evitó que emprendieramos el regreso a los mercados en 2008, cuando CFK había anunciado un acuerdo con el Club de Paris y los holdouts. Una eventual futura complementacion de salida W del mundo, conmovería el horizonte de financiamiento. Tambien si en un futuro se afirma la recuperación, con tanta liquidez, se dispararia la inflación, no lo sabemos. Lo cierto es que los bancos centrales podrían subir las tasas de interés y frenar la actividad en algun punto y, esto también sería un inconveniente, por los tipos de interés en alza de las acciones de esterilización de la actual liquidez.
Es el momento de comercial de Argentina, socia de Brasil, quien lidera la recuperación regional a una velocidad de expansión que la ubica entre las más altas del mundo junto a China e India. El círculo virtuoso volvió a funcionar, CHINA e INDIA comen, BRASIL crece y ARGENTINA se beneficia; esta es la única realidad y tendencia posible y sustentable de la Argentina de los próximos 30 años.