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lunes, 25 de abril de 2022

JUNTOS POR EL TRACTORAZO Y LA RENTA INESPERADA

 

Por: Pablo Tigani *



 “Queremos nuestro país de vuelta, nos lo van a devolver por las buenas o por las malas” (José Perkins). Agrego, “¿Me preguntas a mí cual es el país que quiero que me devuelvan?, el de Alberdi, el de la Constitución. Quiero que me devuelvan el país próspero, con ganas de trabajar. El que recibió Perón”. No temen proclamar su odio. La elite piensa lo mismo, pero sin atreverse a decirlo.

Las fuentes de las rentas descomunales suelen ser inesperadas. En “False Economy: A Surprising Economic History of the World”, Alan Beattie usa historias de triunfos y desastres económicos para explicar cómo algunos países emergieron mal, mientras que otros afloraron, y explica por qué es tan difícil cambiar de rumbo, camino a la ruina. Y se pregunta, como muchos argentinos: -¿por qué Argentina no fue EEUU?-, y su respuesta es simple: mientras EEUU repartió la tierra en pequeñas parcelas, Argentina se la entregó a unas pocas familias. EEUU favoreció a agricultores emprendedores (entrepreneurs), Argentina a terratenientes. El resultado fue que mientras en EEUU la escasez tierra exigía innovación y creatividad, al latifundio argentino le alcanzaba con vacas, ovejas y alambre de púa. Gran Bretaña había mostrado el camino de la industrialización, pero las élites argentinas la impugnaron para seguir la explotación agropecuaria latifundista.

PERÓN NO HABÍA NACIDO Y ARGENTINA LE DIO LA ESPALDA A EEUU

La alineación de los sectores dirigentes argentinos al Reino Unido, se expresó en la oposición al intento estadounidense de establecer una unión aduanera y una moneda común, en la primera conferencia panamericana de 1889. Frente a la consigna esgrimida por EEUU: “América para los americanos”, el representante argentino Roque Sáenz Peña expresaba una posición evasiva: “América para la Humanidad”. Entre 1880 y 1914 el sistema político norteamericano se adecuó a los cambios y las demandas de su población. En cambio el sistema argentino permaneció obstinadamente dominado por una minoría pancista.

Explica Beattie que EEUU hubiese sido como Argentina, si el Sur racista confederado hubiese ganado la Guerra Civil. Al final de la primera Guerra, las exportaciones de granos y carne se derrumbaron. Como era de esperar, al final de los 1920s, las exportaciones habían caído 70%. Mientras EEUU había comenzado un proceso de recambio económico, las elites argentinas resistieron los nuevos negocios. EEUU había comenzado su industrialización, y al final de la primera Guerra sus empresarios nacionales invirtieron sus ahorros para quedarse con la industria europea, y así EEUU se posicionó como potencia mundial. La Argentina de unos pocos siguió exportando carne, cuero y trigo. Así nos caímos del ranking del mundo de manera acelerada. Todo esto lo dice Alan Beattie, un economista “pro mercados” del Financial Times, nadie más lejos del “populismo”.

LOS MITOS QUE DESENMASCARO EL PROFESOR RAPOPORT

El doctor Rapoport señala falsedades instaladas en la mente de muchos argentinos, como “la idea o el mito de que el país estuvo en las primeras décadas del siglo XX, entre los más avanzados del mundo o que llegó a ser, una potencia mundial”. De allí se sostiene otro mito: “que la decadencia de la Argentina comenzó en los años 1940’, con los procesos de industrialización, la intervención del Estado y la distribución del ingreso.

Afirma que en la comprensión de las políticas económicas, los mitos toman la forma de contrapuntos irreductibles en la toma de decisiones o de políticas: “endeudamiento o ahorro interno; inflación o convertibilidad; estatización o libertad incondicional de los mercados.”

Extraño mito es el que procura imponer que la Argentina fue el país más civilizado de América Latina. Un territorio con beligerancias cruentas, espantosas guerras civiles con miles de muertos. Recuerde la anarquía, recién en 1880, el país logró cierta estabilidad.

LIBERTARISMO DE AMIGOS COMO EN RUSIA

La Argentina agroexportadora se sustentaba en una estructura socio-económica en la cual la propiedad de la tierra, estaba concentrada en un núcleo reducido y poderoso de terratenientes. Se hizo un reparto semejante al de la Rusia post soviética, con apoyo exterior. Los capitales externos, ayudaron a ensamblar el aparato agroexportador con su “rentabilidad garantizada por el Estado”.

Los argentinos ricos viajaban a Europa deslumbrando con sus riquezas y construían mansiones, en sus estancias o en Palermo. No era una “época dorada” para todos; como lo señala el informe que en 1904 escribió el catalán Bialet-Massé sobre las condiciones de vida de las clases trabajadoras en el interior del país, una parte importante de la población vivía en la pobreza. Explica Rapoport que el modelo agroexportador, en parte venía de la época de la colonia (mercedes reales, vaquerías, primeras “campañas al desierto” para apropiarse de tierras de los indígenas), y continúa con la ley de Rivadavia de Enfiteusis (alquiler de grandes extensiones de tierras públicas a unos pocos individuos), las nuevas campañas al desierto y la venta favorecedora de esas tierras alquiladas. Este proceso culmina con la campaña del general Roca, eliminando definitivamente la presencia del indígena y poniendo a disposición de un puñado de terratenientes millones de hectáreas explotables.

El Reino Unido estaba perdiendo mercados como Alemania y EEUU, que protegían sus industrias y expandían su comercio. Este quebranto del mercado estadounidense, fue suplido por colonias como Australia, Nueva Zelanda y Canadá, también, por Argentina y Uruguay, sin los beneficios de las primeras. Todos contribuyeron a proporcionar alimentos y materias primas que el Reino Unido necesitaba para industrializar y comer.

Juan Bautista Alberdi dijo que la Constitución Argentina “más que la libertad política” había tendido a procurar “la libertad económica”.  Hacia 1880 los gobiernos guardaban solo las formas constitucionales, excluyeron a los sectores opositores y eligieron a sus sucesores. Existen mitos instalados en la mente de muchos, como la idea que en las primeras décadas del siglo XX, el país estuvo entre los más avanzados del mundo. De esta última aserción se sostiene otro relato: “la decadencia Argentina comenzó en los años 1940’, con los procesos de industrialización, la intervención del Estado y la distribución de los ingresos.

Bartolomé Mitre (1821-1906) político, militar, periodista e historiador representante de la supremacía, presidente entre 1862 y 1868, combinó una economía librecambista con la represión más cruenta de la historia. Se calcula alrededor 5.000 muertos en un país que apenas llegaba al 1.500.000 de habitantes. Después de eso, Mitre no pudo volver, pero siguió siendo un operador político e ideológico que en 1870 fundó el diario La Nación (actualmente propiedad parcial de Macri, según Esmeralda Mitre).

Por lo tanto Argentina creció a principios del siglo XX, pero es dudosa la idea de que llegara a ser uno de los países más ricos.

VIENTO DE COLA

Aquel crecimiento no se debió a una dirigencia perspicaz, sino a una combinación de factores naturales y una coyuntura mundial favorable. Riqueza de la pampa húmeda. Economía rural de pocas familias. Sub población ligada a Inglaterra. Cliente de carne, pieles, lana y granos. Los mercados mundiales requerían productos agrarios. Mano de obra barata de inmigrantes de Europa. Masivas exportaciones agropecuarias eran funcionales para importar bienes manufacturados y “pedir prestado”. Todos estos factores confluyeron en la consolidación de una elite terrateniente siempre nostálgica. Más tarde las tres “A”, los Anchorena, los Alvear y los Alzaga, que se codeaban con la nobleza europea, dilapidaron sus fortunas y cayeron en picada. Entrado el siglo, fueron canjeando apellido por sumisión hasta hoy hacia los “nuevos ricos” italianos y españoles meridionales. Los que primero fueron pillos y pasaron a nobles, ahora habían pasado “de de sangre azul, a paje de traviesos”.

Retomando, más gente, menos PBI per cápita con mayor concentración, en solo 20 años llegaron a la Argentina 3 millones de inmigrantes europeos (sin contar 1 millón de otras procedencias): de  4.123.800 habitantes en 1895 a 8.162.000 habitantes en 1915. Fuente: “El crecimiento de la población argentina”,  Ramiro A. Flores Cruz. Cuando se refiere 1890-1930 como base y; se compara el PBI per cápita con referencia a Europa continental, se omite que el periodo incluye una guerra mundial (1914-1919) que devastó el desempeño de los países europeos.

Entre 1890 y 1916 más capitalista, el Consumo explicaba 60% del PBI (15% menos que ahora), del cual aproximadamente 88% estaba dado por el Consumo de pocos. El 13.5% del PBI estaba conformado por el Gasto, ya que el Estado no cumplía las obligaciones básicas del Estado moderno: proveer salud, educación, seguridad e infraestructura. El 24.52% del PBI se encontraba explicado por la Inversión, que en esas condiciones aparece, como lo hace hoy en Vietnam, Sri Lanka, Pakistán o Camboya. Las Exportaciones representaban 21% del PBI, pero no incluía manufactura. Las Importaciones representaban 19% del PBI. Se pagaban sueldos ingleses. Las Exportaciones superaban a las importaciones en 11%. Claramente subsidiábamos trabajo extranjero. La tasa de inflación fue baja desde 1890  hasta los 1940 porque funcionaba el patrón oro mundial-y, hasta 1919 el consumo no presionaba la demanda, porque estaba restringido a una pequeña minoría.

JUNTOS POR LA PRODUCCIÓN Y EL TRABAJO

Estos son otros argentinos que quieren que les devuelvan el país previo a 1976, antes que la deuda en dólares se multiplique por 50 veces. Cuando no existía “bicicleta financiera”, ni desempleo, ni altísima e indigna pobreza. Cuando los que trabajábamos en una industria nacional con 1.500 obreros-en 20 millones de habitantes-, estábamos contentos de ser parte de una empresa que exportaba electrodomésticos a 26 países, incluyendo Israel y Brasil. Salón comedor en planta con ecónomas profesionales para que los operarios almorzaran dieta balanceada. Escuela dentro de la empresa. Casi no había ausentismo. Recuerdo una frase que nos emocionaba a los empleados, en la voz de Cacho Fontana: “YELMO una empresa argentina, orgullosa de su origen”.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 26 de agosto de 2021

SE VIENE EL CIERRE CON EL FMI

 


Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Eclesiastés). El 23 de febrero lo anticipamos, la renegociación con el FMI es disruptiva y se encamina a ser la más avanzada del mundo-habrá un antes y después-, nuestro adelanto: programa a diez años con cuatro de gracia, eliminación de punitorios y anulación de sobretasas. Cuando el FMI modifique su normativa-hoy en estudio-y, autorice refinanciaciones de plazos que superen los diez años, el acuerdo se extendería en forma automática.

Mayor plazo, menor tasa y quita (baja de tasa y licuación). Cualquier refinanciación de deuda consiste básicamente en transformar deudas de corto plazo en deudas de largo plazo. Es evidente que con el acuerdo cambia el peso del financiamiento y, debería reducir el riesgo país, si es cierto que la fijación del mismo tiene correlación con el riesgo de insolvencia fiscal inter temporal, independientemente de, si gobierna un peronista o un conservador.

El costo promedio de la deuda externa pública total en dólares también va a ser menor. Habrá ahorros fiscales por los pagos de intereses sobre la deuda. En términos de PBI llegamos a fin de 2019 con fuerte desapalancamiento del crecimiento y en 2021 volvemos a apalancar la tasa de crecimiento esperada del PBI. Pero el punto más importante es el rebalanceo. El país necesita volver a equilibrar su estructura de financiamiento para mantener la misma razón de endeudamiento primero, para ir bajándola paulatinamente en términos del cociente Deuda/PBI. La renegociación supera cualquiera de los objetivos en una reestructuración de deuda. Obviamente no va a dejar conformes a quienes reclamaban el repudio de la deuda y cargará de envidia a los artífices de la calamidad previa, junto con los comentaristas de platea que nunca han reestructurado pasivos públicos, ni privados.

LA CLAVE

Dada la pauta de inflación de EE.UU. la renegociación acaece con una quita implícita porque la tasa deviene negativa (diferencia entre la tasa de inflación estadounidense actual y proyectada, y la tasa de interés que pagará la Argentina durante el plazo establecido). Según la teoría clásica del interés, la tasa de interés es el precio de mercado. La oferta resulta de la propensión de la población al consumo y al ahorro y la demanda de las oportunidades existentes de inversión. Para Fisher las tasas de interés reales son iguales en todas las economías y lo que varía es la tasa de interés nominal: Tasa Nominal   =   Tasa Real  +   Tasa de inflación pronosticada. La tasa de interés real es igual a la tasa de interés nominal “descontada” por la tasa de inflación. En este caso la tasa real será negativa y apalancará el crecimiento.

 

rn = tasa nominal de interés

r = tasa real de interés

j = tasa de inflación pronosticada por los inversores

1 +  rn  = (1 + r) .  (1 + j )

1 + r  =  (1 + rn)  /  ( 1 + j )

La “Teoría de Fisher” no se cumple exactamente, pero es una buena “regla de oro”. Por lo tanto, si se espera inflación en el futuro, la Reserva Federal subirá la tasa de interés y la Argentina habrá fijado un tipo nominal bajo con inflación alta, lo que implicará una licuación tácita de la deuda.

LA NEGOCIACIÓN

Basta estudiar con diligencia un acuerdo, como Martin Guzmán lo ha hecho en el caso argentino, para advertir que los postulados tradicionales no alcanzaban para resolver la realidad mundial de hoy día, sumado esto a la devastación que heredó el Gobierno. En esta compostura están inmersas construcciones simbólicas que constituyen en sentido fuerte, el valor de las tasas, los plazos y las condicionalidades. La abstracción de los postulados clásicos, por otra parte, fue criticada por muchos académicos, pero hay que ir más lejos y ser categóricos: los créditos del FMI nunca fueron ayudas de instituciones de beneficencia como mencionaba el ex presidente en el programa del señor Majul. Los tomadores y colocadores de un crédito-aunque nadie lo vea de este modo-son el producto de una construcción social, de modo que no es posible describir adecuadamente los procesos del FMI, sin recurrir al costo social.

Esta vez en lugar de transar cualquier cosa, como se hizo anteriormente, se pudo comprender que un acuerdo económico involucra un país y una sociedad, que constituyen una misma cosa. Por eso hubo que realizar un examen pormenorizado de los hechos sociales emergentes del acuerdo anterior y próximo a anunciarse. Después de todo la forma de otorgamiento de los casi u$s 45 mil millones, no fue un mero aspecto.

Los acuerdos con el FMI históricamente han descansado en una abstracción originaria consistente en disociar su dimensión específica de prácticas, del orden social en que están inmersos los países deudores que acuden al prestamista de última instancia. El otorgamiento de créditos y la recepción de los mismos están construidos sobre saberes disponibles enlatados. Y esto, sobre diferente dimensiones. Desde la segunda parte de los años cincuenta, existe todo un sistema de conceptos forjados por los tecnócratas con vistas a explicar los datos del país. Se ha constituido en un hábito el esfuerzo por darle la razón a las prácticas de un universo económico interesadamente asignado a través de la colonización tecnocrática, con una preparación cultural y disposiciones adquiridas desde aquel universo capitalista tradicional, hasta este capitalismo financiero, el modelo hegemónico que aparece en el crepúsculo emergente de la pandemia. Se habían normalizado nociones difusas y vagas recargadas de conjeturas inadmisibles desde el punto de vista social. Todo esto ya no era viable.

Con Martin Guzmán estamos cambiando inclusive el lenguaje de la negociación, sustituyendo el léxico del adjetivo racional por razonable (Bordieu), sustentable, indispensable para expresar una visión de la acción que lo funda; la teoría neoclásica. Estamos saliendo de las prácticas rituales de felpudo, de las conductas genuflexas, la educación norteamericana y el micro cosmos del FMI al que se entregaron sin pelear los economistas del fracaso, haciendo siempre  caso omiso a las particularidades argentinas y, realidades sociales. Ha sido primero la tecnocracia y luego los technopols quienes permitieron construir un modelo de relación histórica con el FMI, capaz de darle la razón en forma constante, sin negociar nada, sin rigor y con frivolidad, tal como demuestra la simple observación empírica. Todo esto, al precio de una puesta en suspenso anterior de la adhesión a las evidencias y las nociones previas de un falso sentido común construido con perfidia y falta de fervor argentino.

La ruptura del orden establecido acaso nunca haya sido tan oportuna para poner en entredicho lo que está escrito: los estatutos, los tipos de préstamos, las condicionalidades y las prácticas económicas de las rutinas del FMI. La estrategia de este joven académico de La Plata, graduado en la  universidad privada Brown University, una de las ocho universidades que conforman la Ivy League, han sido extraordinariamente ambiciosas-en el mejor sentido-apuntan a corregir las insuficiencias de un paradigma que jamás había sido cuestionado tan equilibrada y positivamente. No es que otros no lo hayan hecho desde el discurso, pero nunca estuvieron cerca de poder comprobar lo difícil que es concretar la ilusión resguardar los intereses del pueblo ante el FMI. Pro llega llegó Kairós-en griego antiguo καιρός, Kairós-es un concepto de la filosofía griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su significado literal es “momento adecuado u oportuno”. Los mercados comienzan a descontar un acuerdo inminente entre la Argentina y el FMI, y el Gobierno aguarda sereno el aviso de la Secretaria del Tesoro.

(*) Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

 

jueves, 23 de julio de 2020




ESTO DICEN  DESDE NEW YORK
 Apostillas: “A esta altura los tenedores no esperan mejoras-aunque tú sabes-”. “El último ofrecimiento oficial está en el orden de lo que se esperaba”. “Ahora sí, pero siempre se puede pelar un dólar más”. “Se llegó a lo mejor posible”. “Uno de los fondos es un problema porque tiene su exposición particularmente complicada”. “Los esfuerzos y el rumbo de Fernandez están más claros que en el principio”. Repregunta: ¿Entonces no es Maduro?... (Risa) “Está claro que no”. No es Maduro, afirmando: “yo creo que se puede llegar a cerrar en estas próximas semanas”. “Tengamos claro que aun sigue el FMI y el Club de Paris”. “El ofrecimiento es moderadamente viable y el presidente es amigable”. “No sabíamos que a Macri le fuera tan mal como dijo Fernandez”.
RECALCULANDO
Dijimos cuando aseveraban en potencial o dogmatizaban la negociación que estaban operando, ya que una negociación no es de izquierda ni de derecha. Se jugó fuerte hablando de chavismo, pero ahora el mundo no da margen. Un primer default puede gatillar el derrumbe mundial público y privado. Los fondos involucrados saben que eso puede suceder este mismo año.
Desde esta columna se había dicho literalmente lo que expresaron el presidente y el ministro: “cualquier mejora haría peligrar el posterior cumplimiento y/o demandaría esfuerzos ciudadanos”, superiores a los actuales que el Gobierno no iba a comprometer. En enero sostuvimos que Guzmán es “world class” y no llegó para dejar sus convicciones en la puerta de Columbia ni de Gimnasia y Esgrima de La Plata. Indicamos: “Le va a tapar la boca a todos (enero ámbito.com). Lo hizo. Los comentarios del ministro son excelentes en New York. Nadie es profeta en su tierra. Acá sigue siendo escarnecido y esquivando las balas que tratan de rapiñar un dólar adicional.
CURROS Y LOGROS
En este tiempo hemos aprendido la diferencia que existe entre los operadores encubiertos y la experiencia académica y práctica de quienes lo que tienen no está en venta. 
El tropel de macroecolobbistas y comunicadores “sobres salientes” ayudaron a mejorar la oferta. No hay que restarles meritos. El curro dio sus frutos.
Aunque en este momento no hay ningún apuro para cerrar, todo está a punto de caramelo. La avaricia fue ganando pero el miedo crece. El rebote de la pandemia está dando la vuelta.
Después de tantas presiones, si el gobierno logra reestructurar un porcentaje significativo de la deuda sin haber claudicado es un logro. Habrá que aceptar que se ha dado un gran paso. En 2005 no se cerró con todo el mundo, el acuerdo donde se llegó a 93% (2009). Mientras tanto crecimos al 7/8% por 8 años en default, con riesgo país más bajo que entre 2015-2019.
VIOLENCIA PERTURBADORA: “EL ESTIGMA DEL ARROYO”
El perjuicio infligido al país por el default o reperfilamiento de deuda de agosto de 2019 ya estaba hecho. Salimos del default en abril de 2016 para incumplir deudas en 28 meses. Un record difícil de igualar en el mundo. Digno de las páginas Guinness, lo mismo que pedir en 2 años alrededor de u$s 110.000 millones para un país que debe u$s 200.000.
Pensar que gobernaron con el mantra “se robaron todo”. Un empresario oscuro que repitió el “paga dios violento”, como el del Correo Argentino y el de 1982 que sufragó Cavallo trasladándoselo al conjunto de la sociedad. Esta vez jugó fuerte. El famoso Carlos quedo como “un Carlitos”. Lo relacionamos con el estigma del arroyo. El que rompe y no paga, “de puro guapo”. Título de una película galardonada con el Óscar en 1956, donde el protagonista creció en un ambiente marginal, tuvo una infancia difícil, por causa de su padre. El joven italo-americano de ojos celestes (Paul Newman) se unió a una de las bandas del barrio para emprender una larga actividad patibularia. Más tarde con una vida completamente nueva y casado con una encantadora señora, llega a lo más alto, descubriendo la mejor manera de labrarse el futuro: a través del deporte…
Lejos de volver al mundo, en 2018 el mejor equipo de los últimos 50 años se convirtió en el hazmerreir del universo y hazme llorar de los argentinos. Nunca hubo “lluvia de inversiones”, antes bien, fue destruida la confianza de los inversionistas.  Se perdió una oportunidad histórica, como suelen decir por allí los copistas.
VOLVER A EMPEZAR EN NÚMEROS
Argentina aspira con esta renegociación de deuda a recuperar el terreno perdido entre 2015-2019. Si lograra reducir al menos 30.000 millones de dólares en pagos estaríamos recuperando menos de un año de fuga de divisas 2017-2019. Un ahorro de 30.000 millones de dólares representa alrededor de 10 puntos del PBI. Una desencajada muestra de la dilapidación que procedió el gobierno de la Alianza Cambiemos. Economizaríamos el doble de los depósitos en dólares que coloca hoy el sector privado en los bancos. Florece una alcancía que contiene alrededor de 3 veces las reservas de libre disponibilidad que dejaron en el BCRA el 10 de diciembre de 2019. Encarnaría más de un año y medio de importaciones a los volúmenes de estos últimos meses. Dos veces el esfuerzo fiscal aplicado a la pandemia. Equivale a más que toda la caída del PBI de 2020, 4 veces el crédito al sector privado en dólares, 3 veces los encajes bancarios en dólares.
La semana pasada el ministro de semblante rígido, inmortalizado en un brinco al pactar con los fondos buitres (foto representativa). Detonó inflación y recesión, hablaba de “brotes verdes” con increíble cinismo. No podemos omitir, insolente y desfachatado como todos los de su pandilla, dijo “me  parece que el Gobierno ofreció más de lo necesario”.
A nosotros nos parece otra cosa, esta vez vimos biblioteca, talento, valores, convivencia, aceptación de reglas de juego, respeto, trabajo en equipo, disciplina, esfuerzo y humildad. Creo que Martin Guzmán se debería pasar la opinión de esa gentuza por el arco del triunfo.
*Profesor de Postgrado y Maestrías en UBA y UADE. Presidente de www.hacer.com.ar  Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar .  Twitter: @PabloTigani




miércoles, 3 de junio de 2020

SUBSIDIOS PARA MIPYMES Y PRÉSTAMOS PARA GRANDES EMPRESAS




Si devolvieron el dinero es obvio que podían pagar los sueldos sin ayuda. Como dijimos tiempo atrás, algunos empresarios han demostrado no estar a la altura de las circunstancias.
Subsidiar empresas que pueden pagar, es restringir la ayuda a aquellos que no pueden solventar los salarios. Algunas grandes compañías dieron marcha atrás y devolvieron los fondos girados a sus empleados. Es que las condiciones que estableció el Gobierno al ampliar la ayuda estatal ATP establecen que no podrán distribuir utilidades, recomprar acciones, operar en la compraventa de títulos en pesos y dólares, ni girar utilidades. Movimientos que no coinciden con reactivar la actividad productiva y, que ninguna MiPyME puede realizar.
Hace una cuantas semanas decíamos que solo deconstruyendo los usos de la noción “ayuda”, podemos aspirar a captar las cuestiones en juego y el alcance de la ayuda. Nos referíamos justamente a invertir los fondos provechosamente. Vamos bien. Aunque esta crisis es diferente a todo lo visto hasta el momento, parece indicar que se está haciendo lo correcto.   
La ayuda a los desempleados podría ser inflacionaria según los manuales, pero como venimos viendo y diciendo desde esta columna, eso no es lo que estamos percibiendo.  Parece que el sector privado en la Argentina se había adelantado a aumentar los precios. Se construyó inflación en forma anticipada y aun existe bastante colchón, lo que-en algunos rubros-podría ser deflacionario cuando se abran los comercios. La caída de la demanda no es solo de entradas de cine y teatro;  también es suspensión de la construcción de casas y edificios, compra de autos, etcétera. No se ve a nadie apurado por comprar ropa nueva.
ORTODOXIA ESTANDAR
A doce años de la crisis de Lehman Brothers, persisten proposiciones con perspectivas que ya podríamos catalogar  poco útiles.  Actualmente hablar de reformas estructurales con un contexto de esta naturaleza puede provocar carcajadas. Bajar impuestos para reactivar la economía luce extravagante. Es curioso, pero seguimos escuchando gente que habla de inflación, política monetaria y fiscal como si no hubiera pandemia.  El nivel de recesión al cual está sometida la economía mundial es de tal magnitud que no concibe ese tipo de abordajes. No vale la pena siquiera escuchar la receta estándar del FMI antes de la crisis, aunque algunos las repiten como anestesiados.
Pensar soluciones para esta tragedia es un poco más difícil que estudiar un libro o leer un paper y repetirlo.  Hoy la economía está funcionando con combustible keynesiano de corto plazo, pero eso no será para siempre.  Podemos comprender la mayoría de los comportamientos de una caída del consumo  sencillamente empleando las pautas habituales de conocimiento. Cuando la gente está desempleada, sea por pandemia o por razones habituales no modifica su conducta de gasto. Ahorra. En los países desarrollados, lo más grave podría venir más adelante por el lado de los efectos colaterales, cuando las empresas que hoy no venden no puedan pagar sus préstamos a los bancos. La deuda del sector privado en el mundo es muy alta. 
En Argentina podríamos ver una recuperación rápida una vez que el virus esté contenido, pero  no sabemos cuánto durará la pandemia. Teníamos grandes desequilibrios, la recesión era profunda desde 2018, pero ahora estamos viendo una depresión (extendida y profunda recesión). Estamos en medio de una tragedia.  El cierre actual de negocios requerirá tiempo para revertir pérdidas y restituir la acumulación de deudas.  Por otra parte los cambios que se están consolidando en los aspectos laborales pueden devenir permanentes. Por ejemplo, cada vez aumenta más el trabajo a distancia y menos la venta del vendedor en persona. Esto va a expulsar trabajadores que llevará tiempo reubicarlos. 
No se predice una depresión de varios años, pero no podemos especular con que ello no ocurra. Pensar es la clave. Ninguna receta estándar sirve hoy. Las tradicionales, las que son útiles, ya están en marcha.
Estatizar la deuda privada como se hizo en 1982 no será una opción, ni el Estado resiste más  apropiaciones de recursos públicos por parte del sector privado. Por lo tanto deberíamos pensar en un conjunto de medidas financieras complementarias.
POR EJEMPLO:
El BCRA debería redoblar la apuesta a la asistencia directa para mejorar el financiamiento de la economía. Es necesario saltearse a los bancos comerciales, dada la velocidad de caída de la economía, otorgando facilidades de financiamiento para el consumo y expandiendo el crédito hipotecario, otorgando redescuentos abundantes, básicamente a pequeños negocios, evitando las restricciones de los bancos para prestar.
Aliviar a deudores hipotecarios enganchados con créditos UVA, cambiando la fórmula actual por una tasa de interés fija. Los bancos otorgantes deben implementar la refinanciación de deudas vencidas y postergar los vencimientos 2020, comenzando desde la última cuota de amortización actual. Ayuda directa a los deudores morosos, mediante refinanciación a plazos posibles de pago. El BCRA debería abrir canales de asistencia directa a determinados sectores y otorgar préstamos a tenedores de tarjetas de crédito.
PRESTAMOS DEL BCRA EN LUGAR DE NUEVOS SUBSIDIOS DEL TESORO
·       Préstamos directos a empresa desde el BCRA, salteando a los bancos comerciales, mediante caución de acciones de empresas. De la misma manera que el BCRA toma una Letra del Tesoro y presta, aquí tomaría activos financieros (acciones) de la economía real.
·        Préstamos back to back. Se desembolsarían préstamos con garantías sobre cuentas del exterior. Si no se cancelan existe una contrapartida real.
·        Préstamos con avales personales de los accionistas. Pueden ser garantías reales del país (constitución de prendas e hipotecas).
·        Swap con contrato de recompra de acciones. El BCRA se queda con las acciones, pero los grupos empresarios se comprometen a recomprar dichos activos mediante opción de compra previo pago de una prima por parte de los accionistas (demostración de buena fe).
·        El BCRA puede inyectar dinero contra garantías reales sobre activos de residentes argentinos con fondos o bienes declarados en el blanqueo o antes de ello desde el exterior.
·       Adelanto de inversiones para capitalización por 18 meses. Los grupos empresarios que cuenten con activos por encima de los u$s100 millones deberían ser sometidos a un test de stress financiero para determinar la inyección de capital necesaria. Estos grupos empresarios tendrán 18 meses de plazo para capitalizar sus empresas o conseguir inversores privados dispuestos a capitalizarlas. Los que no logren atraer suficiente capital privado serán capitalizadas con fondos del Tesoro que podrá adquirir hasta un 40% de acciones preferidas con una tasa de interés fija de 6% anual en dólares. Si las acciones preferidas suscriptas por el Tesoro no son rescatadas en cinco años, automáticamente se transformarán en ordinarias (derecho a voto y cobro de utilidades).
·       Fondo de inversión temporal en activos privados por 5 años. Al finalizar el plazo de salida del Fondo, las acciones que no hayan sido rescatadas por sus accionistas originarios pueden salir a la oferta pública en la Bolsa de Comercio.

·       Habilitar bancos privados de inversión, para capitalizar deudas a los bancos comerciales acreedores que previamente canjeen pasivos por acciones.

¿Por qué GARANTIAS?
Argentina necesita que los empresarios tengan compromiso. Si los accionistas no confían en la recuperación de la empresa, el Estado debería replantearse la ayuda. No es el Estado (en abstracción) el que está financiando los sueldos. Es el contribuyente que en el futuro va a pagar impuestos para ayudar hoy  a una empresa o unos accionistas que probablemente tienen sus dólares en el exterior.
-¿Qué garantías tiene un contribuyente que los impuestos que deberían pagar sus hijos en el futuro no están financiando capitales que se fugaron al exterior en los últimos años?- La sociedad no puede ser socia de las perdidas, en todo caso el Estado puede ser “financista temporal”.
De la misma manera que la lluvia de inversiones no llega a los países donde sus mandos públicos nacionales tienen su propio dinero en el exterior; los bancos no prestan dinero a las empresas cuyos accionistas no asumen riesgos en su propia defensa. Si el accionista no confía en la recuperación de su empresa. ¿Por qué debería el Estado confiar en el accionista?
*Profesor de Postgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Presidente de www.hacer.com.ar  . Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. hacer@hacer.com.ar . 

martes, 28 de agosto de 2018

¿Fin de ciclo?




“Todos podemos opinar en democracia”, dijo una señora en la peluquería. Sería una falsedad decir que para hablar de política hay que tener formación intelectual. En absoluto…
No es que esto y algunas otras cosas sean ficciones. “Todo es falaz”, solo que el gobierno tiene algún que otro desliz y en el medio se le escapa alguna verdad. Engañaron en campaña. Pero hace 7 meses comunicaron un crecimiento de 3.5% y ahora que caeremos un 1%, respaldaron un dólar de $20 para diciembre de 2018 y en este instante cuesta $32. La inflación iba a ser de 12% y ya pasamos el 20% en julio-faltan 5 meses-.  Por lo menos “piden disculpas”, dijo la señora ingenuamente.
Se le está soterrando todo el Sarmiento a esta familia. Mientras gobiernan con dos mantras que les libera la mente: “se robaron todo” y “la pesada herencia”, estos desfachatados y los que ya echaron-a quienes se les viene la noche-, siguen traicionando a la ciudadanía. Son tan atrasados que creen que ducharse con agua caliente y encender la estufa es un derroche. Tener un plasma en 2018 en Argentina es solo para González Fraga y su alcurnia. Cada vez tienen menos amigos en las escuelas y las universidades. Conservan más amigos entre comentaristas del relato “pautado” y funcionarios de Comodoro Pro.
¿Pobreza cero? Si no han hecho nada para mejorar la vida de los ciudadanos. No es algo que les preocupe. Solo les incentiva el hecho de hacer negocios para ellos vertiginosamente, como si se fuera a terminar el mundo. Rapacerías que la gente de a pie no discierne: u$s 36.000 millones de intereses en Lebacs que se fugaron, auto indulto de multas para el correo-quebrado por la familia Macri-, perdón de deudas a los amigos-supuestos dueños de las empresas energéticas y la casita de fin de semana con lago-. Hoy Molinos recibió el perdón oficial de Macri a u$s70 millones por decreto. Baja de impuestos al complejo sojero y las empresas mineras, blanqueo de dinero negro evadido de la Argentina por mas u$s 100.000 millones, porque los corren del exterior.
El financiamiento de este engendro diabólico proviene de préstamos carísimos, una llamarada inflacionaria y leyes que licuan los ingresos fijos de asalariados, jubilados y pensionados.  Pagan los que menos tienen con caída del poder adquisitivo.
Estos hijos de funcionarios y asesores civiles de la dictadura llevan apellidos repetidos como Prat Gay, Peña, Sturzenegger, solo por mencionar tres. En las manifestaciones populares se corea: “Macri basura, vos sos la dictadura”. Yo no creo que sea la dictadura, es mucho peor que eso, porque a Macri y Lopérfido les dio igual hablar de 30.000 u 8.000 los desaparecidos.
Macri no solo no gobierna-terceriza todo-, sino que él y sus ministros han sido y son un instrumento para avergonzar al país y someterlo nuevamente. 
A Macri lo convencieron un grupo de bandidos más avispados y otros transgresores significativos que podía ser presidente e inclusive gobernar a los argentinos. Confieso y hay un video de 2013 en Youtube que certifica que nunca imagine que pudiera ganar elecciones nacionales. Macri vio la encuesta de Duran Barba (que decía que el promedio de los televidentes tiene la comprensión de un niño de 9 años), por eso creyendo que todos los ciudadanos tenían la misma profundidad pensante, especuló con que esa insuficiencia le permitiría vivir engañándolos. Eso solo funciono con un 20% y dura solo un tiempo. Al 50% no lo pudo engañar y al otro 30%  solo lo movió el anti peronismo visceral.
CAMBIEMOS llegó al gobierno para que gobiernen las corporaciones  trasnacionales y los oligopolios, con el trajín incansable de los medios periodísticos que disimulan cualquier cosa. CAMBIEMOS no vino a cambiar, sino a recuperar. CAMBIEMOS no gobierna, solo hace campañas. La política la hacen abierta y encubiertamente actores que constituyen lo peor que en otros tiempos proporcionaron los partidos políticos mayoritarios. Incorporaron espantosos perjuros intrigantes y proscriptos malhechores, como operadores políticos y legislativos. Algunos están en “la mesa chica de Macri”. Otros son promotores del embajador de CAMBIEMOS Martin Losteau-que fue ministro de Cristina y presidente del banco Provincia de Scioli-.
Lázaro Báez ha de convertirse en un carterista de trenes cuando esta pesadilla termine. Hoy gobierna el elenco estable de la corrupción estructural argentina, una fuerza “parapolítica”, que fue compinche de la dictadura cívico militar entre 1976-1983. Han restituido todos los fracasos acoplados: devaluación, inflación, presos políticos, guerra al malón, muertos en represión, alimentos caros, pobreza, recorte de derechos adquiridos, vuelta al FMI, otorgamiento de privilegios a los oligopolios y a las trasnacionales, entrega de los intereses nacionales. No parece una alianza de partidos, parece un organismo tercerizado para saquear dólares fugándolos al exterior poniendo al país de rodillas. Reconozco que algunas cuestiones son novedosas, como acuerdos de pesca con los usurpadores de Malvinas y Bases Militares en Neuquén.
No volvimos al mundo, pusieron a Prat Gay para pagarle a los fondos buitres más de lo que ellos mismos hubiesen deseado en tiempo record. Este gobierno nos ha puesto en ridículo ante el mundo, figurando el presidente en “los Panamá Papers”. Sus ministros pedían inversiones y a la vez explicaban que no traerían sus ahorros depositados en el exterior, porque no estaban dadas las condiciones de confianza. Casi todos los ministros tienen empresas y cuentas “off shore”, incluyendo dos expertos en fugar divisas para terceros, y seguir haciéndoles ganar dinero a sus ex empleadores. Se destripan de risa muchos, pero en el exterior los académicos están horrorizados.
Con la colaboración de quienes votaron las leyes para empobrecer a los ciudadanos y favorecer a los fondos buitres, Macri abochorno al Congreso de la Nación, modificando por decreto otra ley votada en forma conjunta con el bloque de Massa para que pueda blanquearse el dinero negro de sus familiares amigos y allegados. Ni hablar de la sangre derramada de los héroes de Malvinas que clama. Se firmaron convenios de pesca con los usurpadores de nuestra soberanía y el jefe de gabinete de ministros fue a rendirles homenaje a los caídos de Inglaterra, mientras se les niega las pensiones a los combatientes argentinos. Una buena parte de los ciudadanos que defiende a CAMBIEMOS tal vez sabe lo que dice, pero no todos saben de qué hablan. “Los que tiene dinero no van a robar”, decían los más torpes. Parafraseando La Biblia: “el que ama el dinero nunca se saciara de él”. Tampoco son empresarios. ¡Qué va!Ser empresario es algo más que ganar licitaciones. Este no es un gobierno de empresarios, es un gobierno de Ceos y dueños fulleros. Para durar muchos años en el puesto de CEO de una corporación trasnacional, es necesario “decir que si”. En el mejor de los casos he visto gente honesta, que vive agachando la cabeza y no ante Dios, sino ante su estabilidad monetaria y ciertos privilegios. Esclavitud disfrazada. Los Ceos no deciden más allá de que el tesorero de un club. Cumplen órdenes de la dirección que está en el exterior. En Europa sos “sudaca” y en EE.UU. Argentina es México. Muchas veces tienen que decir sí; e ir a mentir o negar en algo en un juicio, otros tienen que llevar coimas, o miran para otro lado. Son sabedores que sus empleadores contaminan la naturaleza o venden fumigadores cancerígenos, alcohol, etcétera. Decir si a vender en negro y evadir impuestos, o contrabandear es normal para muchos dueños a quienes no les entran las balas.
Vinieron para gestionar…gerenciar…es que llegan del sector privado “más malo moral, ética y profesionalmente”. No son empresarios argentinos ni fundadores. Para ser justo diré que ninguna empresa decente ni eficiente mantiene en sus cargos a sus Ceos con los resultados que estos ministros muestran delante. No duran un solo trimestre con menos del 1% de los errores que han cometido.  Solo son Ceos “si señor”, testaferros, traders de títulos donde sus padres depositaron sus fortunas por años y años y luego les consiguieron empleos. Otros funcionarios provienen de empresas, confesas ganadores de licitaciones con coimas. Hay gente que defiende a CAMBIEMOS señalando algunos sindicalistas gordos deshonestos, creyendo que eso invalida la lucha por los derechos del trabajo que lograron humildes delegados de fábrica, mediante huelgas, durante 100 años. Meten todo en la misma bolsa, “son vagos”, pero gracias a muchos que hicieron historia trabajamos jornadas de 8 horas, gozamos de vacaciones y aguinaldo pago.
Hablar de Ciencia Política es bastante distinto a hablar de corrupción. Me parece raro que haya tanta gente que sepa de corrupción y de lo que pasa en Comodoro Py, antes que se dé a conocer oficialmente. Veo esas nuevas incumbencias vulgares, repletas de egresados, por cierto. La corrupción es campo del periodismo, la justicia y la policía. Han surgido dos nuevos sujetos, el “perito crucificador” y el “calumniador serial” que puede equivocarse y pedir perdón en letra chica, sin ningún costo.
Es verdad que durante el gobierno anterior hubo hechos de corrupción. Inclusive desde  la fundación del mundo hubo corrupción, en todos los gobiernos. Así funciona aun hoy la política en todo el mundo. -¿Cómo?- Una empresa le da dinero a CAMBIEMOS (no le va a dar a Evo Morales ni a Lula) y CAMBIEMOS roba identidades-según mas de mil testimonios- para justificar “dinero negro” que le da la empresa para hacer campaña. Otras empresas les dan coima a los funcionarios de gobiernos populistas para ganar licitaciones y permitirles “hacer caja política”. Guste o no. Esa es la verdad. Corrupto es todo. No hay corruptos buenos y corruptos malos. El presidente es un político rico, no tanto por merito propio, sino porque en Argentina existía algo que se llamaba “la patria contratista”. Muchos no saben de qué se hablaba en el patio de cualquier casa politizada cuando no había TV color. Entonces no tenía exposición un inescrupuloso tesorero de dinero de la política. En estos días me sorprendió el ministro Dietrich, a quien lo vi inusitadamente agitado-pidiéndole plata al Banco de la Nación-con el asunto de la suspensión de la obra pública y los cuadernos, corre peligro el sistema PPP. ¿Sera que él es un experto en venta de automóviles de agencia y ser ministro del Poder Ejecutivo es más complicado?
La UCR merece un párrafo aparte. Dejo de ser un partido para ser una muleta con la que gobierna el PRO. La UCR es un pariente ideológico, lo mismo que sus ex miembros de la Coalición Cívica y otros ex colaboracionistas de golpes de Estado. Un grupo de corruptos e ignorantes gobierna gracias a la UCR y Elisa Carrió, con el apoyo de todo el arco anti peronista visceral, los medios hegemónicos, la gendarmería y el partido judicial.
Alguien me pregunto: ¿Usted no ve nada bien de CAMBIEMOS?
Por supuesto que sí, soy profesor de las Maestrías de Negocios. Tienen muchos meritos: “10 en marketing, comunicación y ventas”. De lo que carecen es de gestión, sin hablar de la ausencia de contenidos intelectuales y la imprevisión para ocultar toda esa escasez.
A esta altura parecería que políticamente, CAMBIEMOS no tiene nada más para ofrecer al país.