viernes, 4 de agosto de 2006

Art para la Cámara Argentina Arg.-Norteamericana del Medio Oeste

El 2005 contribuyó a concretar la reparación económica y social tan esperada desde el comienzo de la tediosa depresión que atormentó a la Argentina durante 16 trimestres consecutivos (2do. trimestre de 1998- 2do. trimestre de 2002). A fin de 2006 tendremos los niveles de PBI más encumbrados de la serie completa desde la fundación nacional, sin haber implementado reformas estructurales. Claro que se puede argumentar mucho en contra, sin embargo, a juzgar por los “fundamentals”, los resultados son elocuentes. Al mirar los pronósticos anteriores del consenso de economistas, podemos observar como los profesionales mas destacados sostenían que los niveles de actividad proyectados, solo se podrían alcanzarse en 2013, en lugar de, a fines de 2005, tal y como sucedió. Damos gracias a Dios por “su viento mundial a favor”, ya que no hubiese sido poca cosa soportar una demora de ocho años más de los que tuvimos que esperar, si se hubiesen verificado esas circunstancias.
El escenario internacional ayudó con la suba en los precios de los commodities mayor a la considerada en el escenario base, y una continuidad en el crecimiento de la economía norteamericana con una menor depreciación del dólar, más una unos años de tasa de interés baja-ayuda indirecta, ya que nunca recibimos préstamos-, en un contexto donde parece que todavía la FED quiera evitar una desaceleración abrupta en los niveles de desempeño doméstico.
El otro “viento de Dios” que sopló, radicó en que no existió oposición política, y entonces no hubo presiones ni incomunicaciones internas dentro del partido gobernante. Una ausencia tal vez excesiva de la oposición alienta aún más, un clima político distendido para el oficialismo, lo cual le permitió captar un aumento considerable en la confianza de la sociedad, en el gobierno y probablemente en el consumo y la inversión. Esta situación sigue y se cristaliza un programa económico audaz, aunque consistente con el enfoque político presidencial en el mediano plazo. Es necesario imaginar que “el viento de Dios” supuso también la paz y cancelación de la deuda con el FMI y el exitoso e inédito cierre de la negociación con los tenedores de bonos en default.
Una política fiscal y monetaria moderadamente expansiva y una mejora creciente en la distribución del ingreso acompañaron evidentemente un aumento de la demanda en el mercado de bienes, que pudo confirmarse por un ingreso creciente de fondos externos, cimentado en la sustentabilidad de la política económica en curso.
Superávit fiscal y superávit en la cuenta corriente, han mudado concluyentemente la forma de financiar la inversión en la Argentina. Una sana política de financiación en base a recursos genuinos, era algo deseable y además le ha hecho mucho bien a la cultura política y social del país, que por muchos años tuvo incentivos para aplicar: “tome endeudamiento, gaste ahora y luego que Dios se lo pague”. Si recordamos el “que se vayan todos” de fines de 2001- entre el gobierno y la sociedad, sin duda cambió, y el apoyo de la sociedad fue una clave que ayudó también a la administración Kirchner a salir mansamente del estancamiento de los ingresos del sector asalariado.
No obstante, las groseras sub estimaciones de los analistas con respecto al plan táctico que permitió al gobierno avanzar en la agenda económica y social al mismo tiempo, privó a muchas empresas grandes y PyMEs de un aprovechamiento aún mayor de estos cuatro últimos años. El accionar de gobierno con objetivos claros y circunspectos redujo la incertidumbre y atemperó el peligro de “desintegración nacional” que había desencadenado la ausencia de rumbo que se profundizó desde el segundo trimestre de 2000 hasta el estallido de la crisis. Si los resultados continúan, 2006 y 2007 proveerán nuevas inversiones gracias a una adicional dosis de confianza de los mercados.

viernes, 28 de julio de 2006

Hipotecas en Disneylandia




La tasa de crecimiento del PBI en los EE. UU. se habría desacelerado en el segundo trimestre del año. La Reserva Federal (FED) cree que el crecimiento por debajo de la tasa de expansión del PBI potencial continuará en 2006 y 2007. El moderado crecimiento se imputa a la desaceleración del mercado inmobiliario; el efecto tardío de los 17 aumentos de la tasa de referencia de los fondos federales; y la reducción del gasto de los consumidores justificada por la desaceleración del aumento constante de su efecto riqueza.
La desaceleración del mercado inmobiliario, ya se manifiesta en la generalidad de los indicadores sectoriales. Efectivamente, la construcción se desaceleró marcadamente en los últimos meses. Se verifica una merma en los proyectos e inicios de edificación de viviendas por el número de los permisos de construcción, así como también, se observa una mayor acumulación de propiedades sin vender. No obstante, la mayoría de los miembros de la FED, opinan que todo se encuentra dentro de lo previsto en las expectativas-dicen que la evolución se está desarrollando en forma gradual y ordenada.
No se puede excluir una enérgica reversión, en un mercado que tuvo un extraordinario crecimiento en los últimos años con tasas extravagantemente bajas. Es significativo que la FED esté dándole más importancia a la desaceleración del crecimiento, ya que antes no lo había hecho. El último comunicado de la reunión de política monetaria expuso sin artificios la desaceleración que se estaría plasmando. En todas sus declaraciones la FED confesó que el rebote inflacionario en los últimos meses es un tema de enorme trascendencia, y en caso de proseguir, generaría una significativa inconsistencia con el sostenimiento de la estabilidad de precios, tarea que le corresponde monitorear y operar con eficiencia por facultad y obligación.
En este contexto, el ingenio financiero de los norteamericanos no tiene límites.
Este crepúsculo está permitiendo el despliegue de una capacidad fenomenal para desarrollar ingeniería financiera. El intento consiste en posponer los inminentes estrangulamientos familiares y sus consecuentes derivaciones. Asistimos al surgimiento de iniciativas bancarias que harán las delicias de todos los “deuda maníacos” y “consumidores compulsivos”. Germinan nuevas líneas de crédito como los (HELOCs- Home Equity Lines of Credit), estas son las segundas deudas adicionales a los préstamos hipotecarios. Se constituyen HELOCs para utilizar el valor patrimonial de la casa con el objeto de consolidar deudas, efectuar mejoras residenciales, o dedicarse a sí mismo halagos concupiscentes. Existen muchas opciones disponibles como los HELOCs, aunque asomaron otros recientes que incluyen amortizaciones de hasta 50 años. Si esto sigue así, no sería disparatado pensar en la ocurrencia e instrumentación legal de la transferencia de deuda de padres a hijos, con amortizaciones a 100 años-. Otra nueva variante que se puede destacar es el crédito de pago mínimo del 1 %, (options arms). También está el ARM convertible – el ARM con la opción de conversión a préstamo con tasa de interés fija durante un periodo de tiempo determinado. La hipoteca con tasa de interés ajustable, donde los deudores reciben el estado de cuenta de la deuda hipotecaria como si fuera una tarjeta de crédito con la opción de pago mínimo. Los plazos de este pago mínimo están garantizados por hasta 5 años, amortizando el 1% de la deuda. No es inverosímil pensar que esto arribe al pago de solo una parte de los intereses, y tal vez se pueda hacer por 20 años y luego por 30, anyway! La trama de la “amortización negativa”, me recuerda la Circular 1.050 del BCRA (1977/8), esta opción donde el aumento en el saldo del capital que ocurre como consecuencia de que los pagos mensuales no son suficientes como para pagar la totalidad de los intereses devengados, dado que los auxilios implementados para que continúen los pagos, impiden disminuir la cuantía del monto de la deuda principal. El interés diferido se suma al saldo del préstamo, dando lugar a que el prestatario deba más dinero que la suma original, esa película ya se vio en Argentina, aunque aquí los préstamos hipotecarios nunca representaron el 90% del PBI.
Como si esto fuera poco, hoy existen prestamistas furtivos que se animan a atender al deudor en tercer lugar, detrás de este tipo de préstamos descriptos.
En un mercado inmobiliario donde las propiedades están reduciendo su valor, mientras se implementan diferimientos de pago; las curvas de pendiente negativa y positiva ya se entrecruzan peligrosamente, se incrementa la deuda acumulada y disminuyen las garantías inmobiliarias. Yo pregunté sin que nadie me respondiera sin una sonrisa: -¿a que hora cierra-Disneyworld.- digo, para disponer una salida oportuna, eligiendo una puerta que no sea la número 12?

martes, 25 de julio de 2006

Editorial Fortuna 25-07-2006


En China, país con las tasas de crecimiento, inversión y comercio más altas del mundo, todo tiene su modelo y dinámica, todo puede ser especial y no serlo. Existe muy poca claridad y muchas formas de cometer errores. Si bien siempre hay que ser cuidadoso con los negocios, en China los esmeros deben de ser más efectivos. Las posibilidades de tergiversación, rapacería y malas interpretaciones son muchas.
Las inversiones extranjeras directas Chinas son estratégicas, y se realizan a nivel de gobierno o a nivel de grandes empresas. El gobierno solo invierte en energía-petróleo y sus derivados, gas, carbón térmico-, y materias primas básicas-hierro, acero- aunque menos, ya que pueden transformar el hierro, cobre y zinc-. Las grandes empresas invierten en adquisición de marcas comerciales, cuando ya no les es posible seguir copiando. El chino no es un hombre de negocios torpe, sabe perfectamente que lo que produce y vende por un dólar FOB., en Europa se despacha por quince. Al comprar la red de distribución, sabe que venderá por quince dólares en Europa, Australia, EE.UU. o Canadá. Con esa tasa de retorno invierte. En China solo interesan las grandes empresas y no las PyMEs. A los chinos no les interesan ni siquiera sus propias PyMEs. Ellos anhelan fascinar grandes empresas que empleen a miles de trabajadores y que realicen inversiones millonarias. Teniendo en cuenta que todo esta controlado por el gobierno, a las empresas extranjeras se las obliga a unirse en joint venture con empresas estatales que, generalmente se sostienen con enormes falencias financieras. El objeto asociativo es que sean saneadas por los nuevos inversores y produzcan. Una vez funcionando el Joint Venture, el riesgo será “el rapto de la tecnología”. Se me olvidaba, la facturación se realizará, a través de empresas paralelas de capital 100% chino.
¿Que se le puede vender a China? – Materias primas, energía y derivados. La razón es sencilla, un chino promedio puede gastar menos de un dólar al día en comida y sus rutinas alimentarias son muy simples. Los productos que lleguen necesitarán de un periodo de maduración largo para ser aceptados en el mercado. La leche ha entrado hace menos de diez años, los yogures menos de dos, y el mejor café a los ojos de un chino es el café instantáneo, porque fue el primero en llegar. Claramente un buen café colombiano, a los chinos no les gustará. Apliquemos este criterio para vinos finos, yerba mate y dulce de leche. Para los chinos estos gustos son nuevos como el mismísimo jamón español, no están al corriente de lo que es bueno o malo para los occidentales. Además, para este tipo de venta, en China hay que realizar grandes inversiones iniciales, corriendo el riesgo de ser asidos. Los vendedores coinciden en decir que si pueden-y siempre pueden-los compradores chinos serán lo menos claro posible, ellos nunca dicen que no a nada, aunque no estén muy seguros. En esta serie de inferencia, cobra importancia la red de contactos en altos niveles de gobierno. Hoy lucen interesantes las minas de cobre, mineral que ha alcanzado un precio histórico durante el mes de Junio. Me permitiría decir que en China “se buscan minas”, pero de grandes cantidades de toneladas al mes, con un precio CIF competitivo. A esta altura he conseguido expresar que los chinos conocen de medio a medios los embelecos, que no se le ocurra a nadie especular confiando en la viveza criolla. Para ir hoy a China, hay que hacerlo con un proyecto claro y acciones muy limitadas, como relocalizacion de plantas productivas para obtener beneficios en los costos salariales. Esa es la razón de las extraordinarias inversiones que capta China, y de ninguna manera la meneada seguridad jurídica que tanto exageran los economistas antiguos. Ante esta realidad, tampoco parece sólido el argumento de país serio con el que a los argentinos tanto se nos flagela.

domingo, 23 de julio de 2006

No apto para improvisados


En China, país con las tasas de crecimiento, inversión y comercio más altas del mundo, todo tiene su modelo y dinámica, todo puede ser especial y no serlo. Existe muy poca claridad y muchas formas de cometer errores. Si bien siempre hay que ser cuidadoso con los negocios, en China los esmeros deben de ser más efectivos. Las posibilidades de tergiversación, rapacería y malas interpretaciones son muchas.
Las inversiones extranjeras directas Chinas son estratégicas, y se realizan a nivel de gobierno o a nivel de grandes empresas. El gobierno solo invierte en energía-petróleo y sus derivados, gas, carbón térmico-, y materias primas básicas-hierro, acero- aunque menos, ya que pueden transformar el hierro, cobre y zinc-. Las grandes empresas invierten en adquisición de marcas comerciales, cuando ya no les es posible seguir copiando. El chino no es un hombre de negocios torpe, sabe perfectamente que lo que produce y vende por un dólar FOB., en Europa se despacha por quince. Al comprar la red de distribución, sabe que venderá por quince dólares en Europa, Australia, EE.UU. o Canadá. Con esa tasa de retorno invierte. En China solo interesan las grandes empresas y no las PyMEs. A los chinos no les interesan ni siquiera sus propias PyMEs. Ellos anhelan fascinar grandes empresas que empleen a miles de trabajadores y que realicen inversiones millonarias. Teniendo en cuenta que todo esta controlado por el gobierno, a las empresas extranjeras se las obliga a unirse en joint venture con empresas estatales que, generalmente se sostienen con enormes falencias financieras. El objeto asociativo es que sean saneadas por los nuevos inversores y produzcan. Una vez funcionando el Joint Venture, el riesgo será “el rapto de la tecnología”. Se me olvidaba, la facturación se realizará, a través de empresas paralelas de capital 100% chino.
¿Que se le puede vender a China? – Materias primas, energía y derivados. La razón es sencilla, un chino promedio puede gastar menos de un dólar al día en comida y sus rutinas alimentarias son muy simples. Los productos que lleguen necesitarán de un periodo de maduración largo para ser aceptados en el mercado. La leche ha entrado hace menos de diez años, los yogures menos de dos, y el mejor café a los ojos de un chino es el café instantáneo, porque fue el primero en llegar. Claramente un buen café colombiano, a los chinos no les gustará. Apliquemos este criterio para vinos finos, yerba mate y dulce de leche. Para los chinos estos gustos son nuevos como el mismísimo jamón español, no están al corriente de lo que es bueno o malo para los occidentales. Además, para este tipo de venta, en China hay que realizar grandes inversiones iniciales, corriendo el riesgo de ser asidos. Los vendedores coinciden en decir que si pueden-y siempre pueden-los compradores chinos serán lo menos claro posible, ellos nunca dicen que no a nada, aunque no estén muy seguros. En esta serie de inferencia, cobra importancia la red de contactos en altos niveles de gobierno. Hoy lucen interesantes las minas de cobre, mineral que ha alcanzado un precio histórico durante el mes de Junio. Me permitiría decir que en China “se buscan minas”, pero de grandes cantidades de toneladas al mes, con un precio CIF competitivo. A esta altura he conseguido expresar que los chinos conocen de medio a medios los embelecos, que no se le ocurra a nadie especular confiando en la viveza criolla. Para ir hoy a China, hay que hacerlo con un proyecto claro y acciones muy limitadas, como relocalizacion de plantas productivas para obtener beneficios en los costos salariales. Esa es la razón de las extraordinarias inversiones que capta China, y de ninguna manera la meneada seguridad jurídica que tanto exageran los economistas antiguos. Ante esta realidad, tampoco parece sólido el argumento de país serio con el que a los argentinos tanto se nos flagela.
*Master en Política Económica Internacional

sábado, 24 de junio de 2006

Editorial Fortuna

La economía mundial está funcionando a pleno, acumula cuatro años consecutivos de crecimiento superando su tendencia histórica. El mundo transita uno de los mejores períodos en mucho tiempo en términos de crecimiento con baja inflación. Japón se recupera y Estados Unidos mantiene un elevado nivel de actividad. Europa crece a tasas mas bajas, pero sube, y permanece firme el crecimiento en Asia, con China a la cabeza. Por último, América Latina luego de crecer 4.2 por ciento en 2005, espera una expansión de alrededor de 5 por ciento este año.
En este contexto “Disneyworld”, la Reserva Federal no lleva una política monetaria clara y se está comportando en forma poco refinada. Mientras los rendimientos de los Bonos del Tesoro y las tasas de corto plazo siguen subiendo, la divulgación de las actas de las últimas reuniones de la FED, cada vez traen menos novedades. El mercado accionario está bien arriba, aunque sigue siendo incierto ya que la suba de precio de los commodities a la larga influirá en las utilidades de las empresas y desalentará el consumo.
El precio del dólar-un dato neurálgico- comienza a lucir un tanto inquietante. Frente a la fuerte emisión de billetes la liquidez que permanece en el mercado en algún momento se va a desplazar hacia alguna parte y hará fiesta. La FED entiende mucho de estas destrezas expansivas disimuladas. Recordemos también por el lado inflacionario, que desde hace muchos años las cifras de crecimiento de los precios se informan sin tener en cuenta el peso de alimentos y la energía, A partir de Marzo de este año, curiosamente se dejó de publicar la evolución del M3 -esquema que resume de manera amplia la oferta de dinero-, un desliz elemental que complica la revisión de la liquidez total que está recorriendo toda la economía, y más importante aún, cuando sabemos que la política monetaria ha contribuido para ir eludiendo los riesgos de desaceleración de la economía inyectando dinero. Vale decir, sabe la FED como mover todos los platillos danzantes al mismo tiempo, y luego también sabe, como bosquejarlos de manera sobria. Frecuentemente hemos visto las diferentes burbujas que se fueron sustentando en los últimos años, reduciendo unas y originando otras nuevas. En este momento termina la burbuja inmobiliaria y su complemento financiero-el crédito hipotecario o mortgage, al mismo tiempo que comienzan a crecer los precios de los commodities.
Jacques Rueff* dijo: “Sed liberales o sed socialistas, pero no seáis mentirosos”, el mismo economista descubrió la raíz del problema, es decir la falta de respaldo en oro, que tiene hoy su más bajo nivel de relación con el dólar, y que determina claros excesos de emisión.
El desenlace de una devaluación del dólar puede llegar, y no sólo por la abundante liquidez, sino también por el enorme déficit comercial de los Estados Unidos. Los manuales de texto dicen que la balanza comercial se equilibra con una depreciación de la moneda o con una contracción de la economía que deprima los niveles de importación, pero todo hace pensar que se viene la primera opción. A Estados Unidos una moneda más débil no le afecta demasiado y al mismo tiempo, sus políticos no pueden pensar en desacelerar el consumo sin consecuencias. En el escenario de una devaluación, las tasas de interés se pueden disparar (aunque la FED aumentó la tasa de referencia casi 4 veces en dos años) y la burbuja inmobiliaria-hipotecaria (deporte nacional) puede detonar pronto. Muchos ciudadanos deben el valor total de sus propiedades y sus ingresos fijos no resisten los aumentos que ya están llegando en las cuotas. Si esto continúa, el endeudado y gastador ciudadano norteamericano verá reducido su volumen de gasto financiado mediante la tómbola de la hipoteca-donde recurre a pedir prestado -segunda y tercer hipoteca-, a causa del aumento de las propiedades que se generó en la burbuja. En ese caso la economía entraría en recesión en Estados Unidos y las importaciones caerían reduciendo el déficit de cuenta corriente, con el consiguiente efecto contractivo a nivel mundial, ya que Estados Unidos explica más del 45 por ciento de esa tasa de crecimiento. Esta situación podría excitar el proteccionismo, aún donde no es enérgico. Las perspectivas de un desenlace, se contienen mientras subsiste un reutilizamiento de los recursos que genera Asia-China- y se dirigen hacia los Estados Unidos. Ese ahorro por el momento se traduce en compras de bonos del Tesoro, con el fin de mantener el statu quo. De ese modo también, se mantienen depreciadas las monedas asiáticas, con el objeto de seguir creciendo por vía de sus exportaciones. Este es el escenario de crecimiento mundial y sus equilibrios macroeconómicos, sumado a la enorme restricción que presenta el hecho de que todos los países tienen la mayor parte de sus ahorros en dólares.
*El 20 de octubre de 1967 Jacques Rueff, principal consejero económico del general De Gaulle, Presidente de Francia, expresó: EE.UU. ha agotado su capacidad de pagar en oro a sus acreedores. Es como decir a un calvo que se peine. Allí ya no queda nada. Francia y Gran Bretaña, con De Gaulle a la cabeza, exigía públicamente la repatriación del oro (The New York Times, 21-10-67, citado por Peter L. Bernstein, The power of gold, Pág. 331/333).

jueves, 22 de junio de 2006

Ambito Financiero Comex, 22 de Junio de 2006

Ambito Financiero -Edición 2061 - Jueves 22 de Junio de 2006
La economía argentina en el contexto mundial
Escribe Pablo Tigani (*)

"Stagflation" es un anglicismo, y en su idioma original la palabra combina "stagnation" (estancamiento) e "inflation" (inflación). Inflación con estancamiento, esto es lo que empiezan a intuir los mercados, demostrándolo comprensiblemente con su proverbial ansiedad.
La aplicación de políticas monetarias más restrictivas por parte de los principales bancos centrales del mundo orienta a los operadores en esa dirección. El abandono de la flexibilidad representa un riesgo, aunque el impacto haya sido atenuado y no haya afectado aún la tasa de crecimiento mundial. Está muy claro que los tres bancos centrales más grandes del mundo están desplazando su accionar, desde la ductilidad hacia la rigidez. Así, desde junio de 2004, la Reserva Federal aumentó 16 veces la tasa de referencia, transportándola progresivamente de 1% a 5% anual nominal. El Banco Central Europeo, luego de diez trimestres, incrementó su tasa de referencia en diciembre de 2005, febrero y junio de 2006, llevándola de 2,0% a 2,75% anual. Por su parte, el Banco de Japón informó su propósito de abandonar la tasa nominal cero, lo que probablemente ocurrirá durante el presente ejercicio. Esta decisión de poner fin a muchos años de dinero superasequible inquieta por sus posibles repercusiones.
Asimismo, las políticas fiscales lucirán más precavidas en los países centrales cuyos sistemas de seguridad social operan en forma deficitaria. Se distingue desde hace unas semanas una progresiva preocupación por colocar bajo dominio los desequilibrios fiscales que desafían la solvencia intertemporal del Estado, en el largo plazo. Esas debilidades fiscales están excitadas, como advertimos, por el déficit de los sistemas de seguridad social que arriesgan el equilibrio a largo plazo en Estados Unidos, Europa y Japón. El equilibrio de la economía mundial descansa, hasta el momento, en dos poderosos engranajes de enigmática sustentabilidad a largo plazo: el consumo de los Estados Unidos de Norteamérica y la oferta de bienes de la cada vez más grande República Popular China.
La Argentina
En este contexto, la economía argentina luce mucho más sólida que en el pasado para absorber un eventual shock externo, contando además con fundamentos macroeconómicos sólidos. A la saludable disciplina de superávits gemelos, se suma una menor restricción por parte de los organismos multilaterales de crédito; más concretamente, podemos estar menos pendientes del FMI, si fuera necesario decidir políticas activas anticíclicas. Tampoco el financiamiento externo es hoy una restricción inexpugnable como en el pasado. El test mundial de estas últimas semanas manifestó que la Argentina puede soportar mejor las turbulencias externas, con estabilidad del peso y balance cambiario positivo.
Sin embargo, no podemos volver a cometer el error de creer que somos invulnerables. Debido al nuevo enfoque de financiamiento establecido, el proceso de propagación de una crisis externa se puede filtrar a través del precio de los commodities. Por ejemplo, una caída violenta en los precios de la soja y el petróleo podría afectar -en alguna medida- la favorable situación fiscal y externa que nos viene acompañando.
En la coyuntura, podemos observar que la economía recuperó vigor en el segundo trimestre, creciendo alrededor de 2,5% / 3,0% desestacionalizado. Esta velocidad trimestral anualizada es superior a la tasa de crecimiento de China, en 2% a 3%, en un contexto donde nuestra inflación es 50% menor que la de los Estados Unidos. Seguimos bien.
(*) Economista.
Presidente del Grupo Hacer

viernes, 16 de junio de 2006

Estanflacion:Estancamiento con Inflación

“Stagflation”, es un anglicismo, y en su idioma original, la palabra combina stagnation-estancamiento- e –inflation-inflación-. Inflación con estancamiento, esto es lo que empiezan a intuir los mercados, demostrándolo comprensiblemente con su proverbial ansiedad.
La aplicación de políticas monetarias más restrictivas por parte de los principales bancos centrales del mundo orienta a los operadores en esa dirección. El abandono de la flexibilidad representa un riesgo, aunque el impacto haya sido atenuado y no haya afectado aún, la tasa de crecimiento mundial. Está muy claro que los tres bancos centrales más grandes del mundo están desplazando su accionar, desde la ductilidad, hacia la rigidez. Desde junio de 2004 la Reserva Federal aumentó 16 veces la tasa de referencia transportándola progresivamente de 1% a 5% anual nominal. El Banco Central Europeo, luego de diez trimestres, incrementó su tasa de referencia en Diciembre de 2005, Febrero y Junio de 2006, llevándola de 2.0% a 2.75% anual. El Banco de Japón informó su propósito de abandonar la tasa nominal cero, lo que probablemente ocurrirá durante el presente ejercicio. Esta decisión de poner fin a muchos años de dinero súper asequible, inquieta por sus posibles repercusiones.

También las políticas fiscales lucirán más precavidas en los países centrales cuyos sistemas de seguridad social operan en forma deficitaria. Se distingue desde hace unas semanas, una progresiva preocupación por colocar bajo dominio los desequilibrios fiscales que desafían la solvencia intertemporal del estado, en el largo plazo. Esas debilidades fiscales están excitadas como advertimos, por el déficit de los sistemas de seguridad social que arriesgan el equilibrio a largo plazo en Estados Unidos, Europa y Japón.

Si hablamos de Estados Unidos la burbuja inmobiliaria impulsada por el deporte nacional-los mortgages-podría reducirse y privaría del efecto riqueza que vino estimulando el consumo de las familias. El equilibrio de la economía mundial descansa hasta el momento en dos poderosos engranajes de enigmática sustentabilidad a largo plazo; el consumo de los Estados Unidos de Norte América, y la oferta de bienes de la cada vez más grande República Popular China.

Es importante destacar que desde que se inició el actual ciclo expansivo de la economía mundial, el aumento del consumo de Estados Unidos no fue impulsado por mejoras en el poder adquisitivo del salario, sino por la abundante oferta de crédito hipotecario-mortgages- que creció en forma consistente con la burbuja inmobiliaria. Existen ya señales muy claras de moderación en los precios de los inmuebles, con lo cual el consumo de Estados Unidos podría disminuir. El mecanismo que sostenía el incremento continuo-una cadena articulada: mortgage-inmuebles- aumento de precios-mortgage adicional-consumo-; parece debilitarse.
En términos presupuestarios, si se produce una desaceleración de ingresos por caída de la actividad, y al mismo tiempo se registra un aumento del gasto financiero, podría agravarse el déficit. Contraer la política monetaria en medio de un shock de oferta luce arriesgado, pero -¿quien puede detener la decisión?-. Para completar el panorama un dato clave, el servicio de la deuda pública tendrá el año próximo un crecimiento similar al producto nominal.

En este contexto, la economía Argentina luce mucho más sólida que en el pasado para absorber un eventual shock externo y cuenta con fundamentals macroeconómicos sólido. A la saludable disciplina de superávits gemelos, se suma una menor restricción por parte de los organismos multilaterales de crédito, mas concretamente, podemos estar menos pendientes del FMI, si fuera necesario decidir por políticas activas anti cíclicas. Tampoco el financiamiento externo es hoy una restricción inexpugnable como en el pasado. El test mundial de estas últimas semanas manifestó que Argentina puede soportar mejor las turbulencias externas, con estabilidad del peso y balance cambiario positivo. Sin embargo, no podemos volver a cometer el error de creer que somos invulnerables. Debido al nuevo enfoque de financiamiento establecido, el proceso de propagación de una crisis externa se puede filtrar a través del precio de los commodities. Por ejemplo, una caída violenta en los precios de la soja y el petróleo, podría afectar-en alguna medida- la favorable situación fiscal y externa que nos viene acompañando.
En la coyuntura, podemos observar que la economía recuperó vigor en el segundo trimestre, creciendo alrededor de 2.5/3.0% desestacionalizado. Esta velocidad trimestral anualizada, es superior a la tasa de crecimiento de China, en 2 a 3 por ciento, en un contexto donde nuestra inflación es 50 % menor que la de los Estados Unidos. Seguimos bien.

lunes, 12 de junio de 2006

Un Disneyworld Propio, editorial revista Fortuna

UN DISNEYWORLD PROPIO
Pablo Tigani
Master en Política Económica Internacional


Editorial REVISTA FORTUNA, 12 de Junio de 2006, página 10

La economía mundial está funcionando a pleno, acumula cuatro años consecutivos de crecimiento, superando su tendencia histórica y transitando uno de los mejores períodos de crecimiento con baja inflación. En este contexto, Estados Unidos que explica alrededor de la mitad de la tasa de crecimiento mundial, viene hospedando dentro de sus fronteras un “Disney World propio”, que ha hecho las delicias de sus ciudadanos.
La Reserva Federal que no lleva una política monetaria transparente, se está comportando en una forma muy poco refinada a los ojos de los eruditos. Mientras los rendimientos de los bonos del tesoro y las tasas de corto plazo siguen subiendo, la divulgación de las actas de las últimas reuniones de la FED, cada vez traen menos novedades.
El precio del dólar-un dato neurálgico- comienza a lucir inquietante. Frente a la fuerte emisión de billetes, la liquidez que permanece en el mercado, en algún momento se va a desplazar hacia alguna parte y hará una nueva fiesta de “easy money”. La FED entiende mucho de destrezas expansivas disimuladas. Recordemos que desde hace muchos años las cifras de crecimiento de los precios se informan sin tener en cuenta el peso de los alimentos y la energía. A partir de Marzo de este año, curiosamente se dejó de publicar la evolución del M3 -esquema que resume de manera amplia la oferta de dinero-, un desliz elemental que complica la revisión de la liquidez que recorre toda la macro, más importante aún; cuando sabemos que la política monetaria ha contribuido para ir eludiendo los riesgos de desaceleración de la economía inyectando dinero. Corresponde subrayar, que la FED sabe muy bien como hay que mover todos los platillos danzantes, luego sabe también como bosquejar los movimientos de una manera capciosa. Frecuentemente hemos visto las diferentes burbujas que se fueron sustentando en estos últimos años, reduciendo unas y originando otras nuevas. En este momento termina la burbuja inmobiliaria y al mismo tiempo; curiosamente, crecen los precios de los commodities.
Jacques Rueff* dijo: “Sed liberales o sed socialistas, pero no seáis mentirosos”. Precisamente el mismo economista, esclareció la falta de respaldo en oro en 1968, que años mas tarde terminó en la inconvertibilidad del dólar; aquellos excesos de emisión cometidos, hoy lucen ingenuos. Una devaluación del dólar no tiene probabilidad cero, y no sólo por la abundante liquidez, sino por el enorme déficit comercial de los Estados Unidos. Los manuales dicen que la balanza comercial se equilibra con una depreciación de la moneda o con una contracción de la economía que deprima los niveles de importación, pero todo hace pensar que la primera opción tiene más chance. A Estados Unidos, una moneda más débil no le afectará demasiado, por otra parte, las autoridades no pueden ni siquiera pensar en desacelerar el consumo con la receta clásica. En el escenario de una devaluación, las tasas de interés se pueden disparar y la burbuja inmobiliaria, sumada a-“la tómbola hipotecaria”- pueden detonar más luego. Son muchos los residentes que adeudan el cien por ciento de sus propiedades, y sus ingresos fijos no resistirán los aumentos que ya mismo están llegando en las cuotas de préstamos a interés variable. El dispendioso ciudadano norteamericano verá reducido su volumen de gasto financiado. Ya no habrá margen a su favor por aumento de precio en su propiedad, momento en que se volvían a endeudar por el equivalente al efecto riqueza obtenido, una y otra vez. Con precios de las propiedades bajando y tasas subiendo, las deudas que representan hoy, el cien por ciento del valor del inmueble, demandarán más cantidad de cuotas para que su amortización siga siendo posible. Esas extensiones de plazo ya están siendo otorgadas por los bancos. -¿Seguirán los deudores pagando el mortgage cuando la deuda consolidada sea mayor que el valor de su propiedad?-

viernes, 2 de junio de 2006

Un cambio de Visión-Desafio Exportar

“Necesitamos un cambio de visión conceptual y nos estamos aproximando”. Este fue mi primer concepto, vertido en esta misma revista en la fecha de su lanzamiento al mercado. Revisando el mes de Abril podemos ver una balanza comercial que resultó positiva en 1.266 millones de dólares, alcanzando el máximo saldo mensual desde mayo de 2004. No obstante cabe destacar que en esta oportunidad el resultado es más efectivo porque se ha logrado con 750 millones de dólares más de exportaciones que en el período mencionado. Las exportaciones de abril alcanzaron los 3.813 millones de dólares, superando el récord histórico de agosto de 2005 en alrededor de un 8%. Las importaciones, en el ínterin, alcanzaron los 2.547 millones de dólares, 7% más que en el mismo período del año pasado. Pese al aumento interanual de abril de 2005 que había sido 44%. Referente a la marcha de 2006, el saldo comercial acumuló 3.647 millones de dólares, un valor parejo con el primer cuatrimestre de 2005, que nos confirma que la posición externa argentina sigue manteniéndose sólida. Las exportaciones de 2006 actualmente suman 13.568 millones, es decir, 13% más que en el mismo periodo de 2005. Volviendo a la nota del lanzamiento de DESAFIO EXPORTAR, en la misma mencionaba que la Argentina cambiaba el modelo conceptual de gestionar la economía, a través de un enfoque comercial y productivo. Claramente se perfilaba una transformación en la forma de ganar dinero, en un país que había permanecido veintisiete años obteniendo billetes con un enfoque exclusivamente financiero. Si se corrobora la tendencia de la tasa de crecimiento de nuestras exportaciones para todo el año, el total de 2006 mostrará un total de ventas externas de alrededor de 45.300 millones de dólares; más de 31 % de incremento en solo dos años. La desagregación en rubros muestra un excelente desempeño de las (MOA) Manufacturas de Origen Agropecuario, que aumentaron sus volúmenes exportados en un 15% y también en los productos industriales, que imprimieron un enérgico crecimiento, con un aumento de 8% en las cantidades vendidas al exterior. Uno y otro desarrollo más que compensaron la leve baja del en los volúmenes de productos primarios, resultado de una cosecha algo menor al récord alcanzado en la campaña anterior, especialmente en los capítulos trigo y maíz.
Si hablamos del destino de las exportaciones, durante el primer cuatrimestre de 2006 las ventas argentinas se incrementaron a todos los mercados comprendidos. Obviamente y pese a ciertas dudas pre existentes, las mayores exportaciones se dirigieron al Mercosur que prevalece con un 18% de incremento, mas concretamente 13% más de exportaciones a Brasil. En el resto de América Latina, 42% más de exportaciones; y 29% más a los países de la ASEAN más China, Japón e India. Vale destacar y esto no es cuento chino, que nuestro país ha incrementado 37% sus ventas a la República Popular China durante el primer cuatrimestre de este año, respecto de 2005, avanzando hacia lo que puede constituir un salto de magnitud, de repetirse las tasas de crecimiento presentes, en unos pocos años.
A finales de 2001 recomendé y exhorté a través de los medios y dos libros, hacer énfasis en las exportaciones, amonestando que cualquier división de negocios de una corporación que participa con solo 10 % en la facturación de la empresa, tiene un potencial de crecimiento fenomenal. Cuando finalice este año, la Argentina estará exportando 70% más de lo que despachaba en aquel entonces, demostrando la eficacia de la receta sugerida y la importancia de vincular las políticas públicas con las estrategias corporativas.

miércoles, 26 de abril de 2006

Fortuna, "Dinero abundante"

La economía mundial está funcionando a pleno, acumula cuatro años consecutivos de crecimiento, superando su tendencia histórica y transitando uno de los mejores períodos de crecimiento con baja inflación. En este contexto, Estados Unidos que explica alrededor de la mitad de la tasa de crecimiento mundial, viene hospedando dentro de sus fronteras un “Disney World propio”, que ha hecho las delicias de sus ciudadanos.
La Reserva Federal que no lleva una política monetaria transparente, se está comportando en una forma muy poco refinada a los ojos de los eruditos. Mientras los rendimientos de los bonos del tesoro y las tasas de corto plazo siguen subiendo, la divulgación de las actas de las últimas reuniones de la FED, cada vez traen menos novedades.
El precio del dólar-un dato neurálgico- comienza a lucir inquietante. Frente a la fuerte emisión de billetes, la liquidez que permanece en el mercado, en algún momento se va a desplazar hacia alguna parte y hará una nueva fiesta de “easy money”. La FED entiende mucho de destrezas expansivas disimuladas. Recordemos que desde hace muchos años las cifras de crecimiento de los precios se informan sin tener en cuenta el peso de los alimentos y la energía. A partir de Marzo de este año, curiosamente se dejó de publicar la evolución del M3 -esquema que resume de manera amplia la oferta de dinero-, un desliz elemental que complica la revisión de la liquidez que recorre toda la macro, más importante aún; cuando sabemos que la política monetaria ha contribuido para ir eludiendo los riesgos de desaceleración de la economía inyectando dinero. Corresponde subrayar, que la FED sabe muy bien como hay que mover todos los platillos danzantes, luego sabe también como bosquejar los movimientos de una manera capciosa. Frecuentemente hemos visto las diferentes burbujas que se fueron sustentando en estos últimos años, reduciendo unas y originando otras nuevas. En este momento termina la burbuja inmobiliaria y al mismo tiempo; curiosamente, crecen los precios de los commodities.
Jacques Rueff* dijo: “Sed liberales o sed socialistas, pero no seáis mentirosos”. Precisamente el mismo economista, esclareció la falta de respaldo en oro en 1968, que años mas tarde terminó en la inconvertibilidad del dólar; aquellos excesos de emisión cometidos, hoy lucen ingenuos. Una devaluación del dólar no tiene probabilidad cero, y no sólo por la abundante liquidez, sino por el enorme déficit comercial de los Estados Unidos. Los manuales dicen que la balanza comercial se equilibra con una depreciación de la moneda o con una contracción de la economía que deprima los niveles de importación, pero todo hace pensar que la primera opción tiene más chance. A Estados Unidos, una moneda más débil no le afectará demasiado, por otra parte, las autoridades no pueden ni siquiera pensar en desacelerar el consumo con la receta clásica. En el escenario de una devaluación, las tasas de interés se pueden disparar y la burbuja inmobiliaria, sumada a-“la tómbola hipotecaria”- pueden detonar más luego. Son muchos los residentes que adeudan el cien por ciento de sus propiedades, y sus ingresos fijos no resistirán los aumentos que ya mismo están llegando en las cuotas de préstamos a interés variable. El dispendioso ciudadano norteamericano verá reducido su volumen de gasto financiado. Ya no habrá margen a su favor por aumento de precio en su propiedad, momento en que se volvían a endeudar por el equivalente al efecto riqueza obtenido, una y otra vez. Con precios de las propiedades bajando y tasas subiendo, las deudas que representan hoy, el cien por ciento del valor del inmueble, demandarán más cantidad de cuotas para que su amortización siga siendo posible. Esas extensiones de plazo ya están siendo otorgadas por los bancos. -¿Seguirán los deudores pagando el mortgage cuando la deuda consolidada sea mayor que el valor de su propiedad?-
*El 20 de octubre de 1967 Jacques Rueff, principal consejero económico del general De Gaulle, Presidente de Francia, expresó: EE.UU. ha agotado su capacidad de pagar en oro a sus acreedores. Es como decir a un calvo que se peine. Allí ya no queda nada. Francia y Gran Bretaña, con De Gaulle a la cabeza, exigía públicamente la repatriación del oro (The New York Times, 21-10-67, citado por Peter L. Bernstein, The power of gold, Pág. 331/333).

martes, 18 de abril de 2006

Inconvenientes imitaciones

En promedio los habitantes de los países desarrollados de nuestros días, son más ricos que sus padres y sus abuelos, principalmente poseen más bienes y servicios que lo que jamás hubiesen soñado sus mayores. Tienen casas más bonitas, trabajos más modernos. Sin embargo, mientras que los ingresos se han aumentado exponencialmente, en los países más ricos los ciudadanos no son más felices que sus abuelos. -¿Cómo lo sabemos?-
En la actualidad se han desarrollado técnicas para medir la felicidad y existe un número importante de investigadores efectuando contribuciones. Alguien dijo “la felicidad es el único objetivo sensato para una sociedad educada y para sus miembros”. - ¿Qué deberíamos hacer de forma diferente para ser más felices?
Las evidencias empíricas de las investigaciones examinadas indican dos cuestiones muy importantes. Las comparaciones frecuentes provocan enormes daños psicológicos al ser humano, y lo social, la sensación de felicidad muchas veces proviene de ocupar una posición de cierta importancia jerárquica (el hecho de estar más arriba).
Combinando un conjunto de investigaciones con diversos aportes-estadística, economía, psicología, sociología, filosofía y política, los estudiosos están tratando de crear y comunicar una formula que permita entender nuestra sociedad global para mejorar la vida de los habitantes del planeta.
La ciencia económica tradicional y mucha gente identifica la felicidad con el poder de compra, pero esta definición no siempre es acertada, ya que la vida de un individuo, es más que comprar comestibles sofisticados en la góndola del supermercado, y su cuerpo es más importante que la moda con la cual lo adorna.
La vida en los países más destacados es mucho más confortable que en los países económicamente menos crecidos. Allí los ciudadanos tienen autos modernos, electrodomésticos, calefacción, aire acondicionado, y divertidas vacaciones. Sin embargo, la gente que vive allí no es más feliz que la gente que vive en los países menos destacados, según los investigadores de la economía de la felicidad. En las mediciones, esto se cuantifica generosamente y los términos que utilizan los científicos para referirse a los países-ricos y pobres-son basadas en el PBI per cápita-.
No pretendo interpretar la felicidad como la han descrito los investigadores de aquellas latitudes, pero puedo discernir que para los técnicos, la felicidad luce como un estado de ánimo, una sensación agradable, un momento preciso donde se tiene aquello que se desea. Es una manifestación externa que proviene en forma de excitación desde el interior de las personas y les hace sentir bien; por lo tanto, muchos se afanarán por experimentar esa sensación en forma continua, extendida, enfocando su ecosistema y sus acciones en una búsqueda perpetua. Por el opuesto para estos peritos, la tristeza o infelicidad un sentimiento que aplasta y provoca melancolía y se conecta con una impresión de percibirse mal, y esto provendría de no tener bienes.
Sin embargo en mi opinión, es obvio que las sensaciones de felicidad o infelicidad están influenciadas también por factores que no son materiales, además de los componentes económicos y sociológicos. Sobre los investigadores económicos pesa una demanda constante para que encuentren una solución oculta y repentina para mejorar la vida de las personas. Por esa razón es que, invariablemente aparece un hallazgo que, primero será una prueba de laboratorio, luego se irá desarrollando, y lamentablemente antes que sea una tesis, comenzará a difundirse como una verdad incuestionable. Digo lamentablemente porque antes de finalizar su comprobación muchas veces, sin planearlo ni desearlo, el prototipo se escapará del laboratorio y tal vez se convierta en una epidemia internacional antes de haber probado su ineficacia.
Es necesario instalar en la conciencia pública, que los modelos económicos y por lo tanto los modelos de vida de una sociedad, no siempre se pueden traspolar de una nación a otra con los mismos resultados. Algunos han propiciado la idea de que la única felicidad importante es la propia, en una época donde el individualismo y el materialismo han llegado lejos exhibiendo un pensamiento mecanicista que todo lo reduce a causa y efecto. Asimismo sufrimos una gran crisis de valores que afectan al matrimonio, la relación padre e hijos y por ende la cultura y la sociedad. Otros creemos que la mejor sociedad será aquella en la que los ciudadanos experimenten en conjunto un nivel de realización consistente con los niveles generales de crecimiento. Coincido en algunos aspectos de la teoría de la felicidad, por ejemplo, donde destaca que “el bienestar de otra persona es tan importante como el mío propio”; esto es para mí un fundamento irrenunciable y celebro esta revelación desde un espacio intelectual.
Si queremos bienestar, está claro que necesitamos profundizar en el concepto del bien común. Esto simboliza mucho más que repartir alimentos u otorgar un subsidio social. Pero volviendo a la investigación -¿Se puede medir la felicidad? -Parece que sí, por lo menos a nivel específico un grupo de profesionales ha desarrollado una metodología cuantitativa que luce respetable. En forma adicional se han realizado estudios neurológicos mediante electroencefalogramas, resonancia nuclear magnética y tomografías de emisión de postrones, que permiten medir la actividad eléctrica de las zonas del cerebro donde se experimentan los sentimientos.
Hay muchas razones por lo cual los economistas están estudiando la “teoría de la felicidad”, nutriéndose de otras ciencias. En primer lugar, en algunos países importantes, las cuestiones económico-financieras siguen estando en el centro del interés público. Basta ver los canales de noticias que mientras informan paso a paso los sucesos de una guerra o una tragedia, al mismo tiempo actualizan el precio de las acciones que cotizan en los mercados.
No obstante en forma creciente estamos viviendo un cambio, de una realidad exclusivamente materialista a otra verdad donde todas las cosas están repletas de sentido.
Volviendo al contenido de la teoría de la felicidad, las conclusiones de estos trabajos reflejan a nivel clínico que sentirse feliz es beneficioso y deseable física y psíquicamente, ayuda la presión sanguínea y el ritmo cardiaco, además de dinamizar el ingenio motivador. Necesito detenerme aquí específicamente, ya que identifico un riesgo importante en esta nueva moda y más concretamente en la definición médica y sicológica. Quisiera correr la cortina para ver que tales incentivos en términos de axioma pueden impulsar a las personas a la búsqueda de ofrecimiento disponibles para alcanzar la felicidad en el sentido que generalmente se entiende.
En otro punto observo móviles que pueden impulsar a que la gente se acerque únicamente a aquello que le produce agrado, alejándose de todo lo que puede producir dolor. Esto es inconsistente con sociedades inflamadas de aflicciones. No es un tema menor entonces estimular la indiferencia al sufrimiento, aunque es mucho peor cuando esta actitud va a ser tentada con soporte científico.
Este grupo de eruditos ha comprobado estadísticamente que el bienestar no está directamente relacionado con la riqueza. Frecuentemente he verificado esta situación en mi actividad como consultor, conociendo banqueros y empresarios cuya aflicción nunca está ligada exclusivamente a una cuenta bancaria o negocio. Puedo extender la descripción de los intelectuales; al recordar personas que han incrementado su estándar de gasto sin que se vean avances confortadores a la postre. Un proverbio asegura que “el bienestar al imprudente lo echará a perder”, reflejando que la prudencia es una virtud anterior a la prosperidad.
Se estableció en estos ensayos que un PBI per cápita por encima de los 20.000 dólares, no garantiza una mayor felicidad. Una evidencia de este fenómeno es que la depresión, los ataques de pánico, la dipsomanía, la drogadicción, la violación, y las manifestaciones de búsqueda de placer, crece sin cesar, también en los países ricos
Alguien se pregunta ¿Si estos países están tan bien, por qué sus ciudadanos no son más felices?
Un ejemplo: A un conjunto de alumnos de la Universidad de Harvard se les preguntó qué preferían, si ganar 50.000 dólares al año y que los demás ganaran solo 25.000 dólares; o ganar 100.000 dólares al año y que los demás ganaran 250.000 al año. La generalidad eligió la primera alternativa. Esta encuesta demostró varias cosas:
1) El dinero no solamente es un medio de pago que otorga capacidad de compra como presumía la economía tradicional, sino que funciona hoy día como un elemento de comparación con los demás. Había resaltado en párrafos anteriores lo nocivo que resulta la comparación en el individuo y la sociedad.
2) La posición que ciertas personas ejercen respecto a los otros se ha constituido en una fuente de satisfacción en sí misma. Por esta razón vemos los ejemplos de un individualismo exacerbado en los líderes y conocemos naciones con actitudes absurdas como lo es establecer plantas contaminantes en otras latitudes, sin que adviertan que mas temprano que tarde igualmente van a sufrir sus efectos nocivos. En una economía globalizada todo está interrelacionado, en algún momento cualquiera que cometiere una jugada tramposa va a pagar las consecuencias. En la medida que se abrieron las fronteras, nadie puede ponerse a salvo.
3) No todo lo que viene de un país rico es deseable. Por ejemplo, la forma de ver la vida de los estudiantes que participaron en esta encuesta. El egoísmo deja caer a la gente en posiciones absurdas como las descritas, teniendo en cuenta que hablamos de estudiantes de una de las mejores universidades del mundo.

Otra observación de estos últimos años, es un elemento que ha influido destructivamente y lo podemos identificar con derivaciones de alta infelicidad, pertenece a este reparo la disposición acelerada para poseer bienes materiales. Las personas se acostumbran rápidamente a la posesión de productos y servicios, y enseguida de tenerlos dejan de producirle satisfacción. En mi opinión es así como se genera, un círculo vicioso disparado por el estímulo al consumo que bombardea las mentes a través de los medios. En cambio, existen temas no materiales que producen bienestar, pero tienen menos difusión ya que venden menos, lamentablemente. Aquí le cabe un capítulo a los gobiernos y al liderazgo en general. Creo vehementemente que los recursos existentes, y un liderazgo solidariamente motivado, puede responder con más fidelidad a la responsabilidad conferida por cualquier organización de la sociedad.
Otro ejemplo: Una empleada de un famoso Banco de Inversión, en solo quince meses fue distrayendo periódicamente hasta 8 millones de dólares de las cuentas de dos inversores individuales muy acaudalados para los que trabajaba. Ninguno de los dos inversores se dio cuenta sino la auditoria del banco, y eso ocurrió bastante tiempo más tarde. Este incidente valió a los técnicos para afirmar un concepto: el dinero adicional le resulta más indiferente a un inversor rico que a un empleado pobre. Por lo tanto si parte del dinero de una persona rica pasara a una persona pobre, ésta última obtendría una felicidad mayor de la que perdería el rico, y el bienestar promedio de cualquier país aumentaría. Consiguientemente, un país tendrá mayor nivel de felicidad media en términos económicos, cuanto más equitativa sea la distribución del ingreso, independientemente de este ejemplo de los científicos que luce muy poco feliz.
Cualquiera diría, seguro que los economistas que arribaron a esta conclusión son economistas de la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina)-Organización de las Naciones Unidas-, o ciudadanos latinoamericanos, o ciudadanos africanos. Pues no, razonaron así los técnicos que están trabajando en universidades e institutos de investigación privados, ellos son británicos mayoritariamente y también los hay norteamericanos.
¿Qué es lo que dicen las investigaciones acerca de qué cosas hacen feliz a la gente?
Además del entorno biológico que exacerba nuestra propensión a obtener felicidad, existen cuestiones constitucionales como la edad, la apariencia física, el cociente intelectual y la educación.
Otras características parecen afectar la felicidad con mayor vigor como las relaciones familiares, la situación económica, el trabajo, la sociedad, los amigos, la salud, la libertad, los valores personales y la ética de vida.
En mi percepción la configuración intelectual también tiene una aguda acción que opera en forma mixta sobre la felicidad. Desde esta posición los seres humanos construyen o recogen metas para el futuro, pero si esas visiones están demasiado lejos-inclusive geográficamente-, se constituyen en quimeras y estas provocan desánimo e infelicidad. Nuevamente la comparación por extrapolación de modelos y países.
Yo me atrevo a adicionar que presentar una imagen deseable pero distante, suscita esfuerzos desgarradores que finalizan generalmente en naufragios. Mucho se ha hablado estos años sobre liderazgo, e inclusive se ha hecho excesivo énfasis en “motivación”, sin considerar la asignatura “frustración”, un elemento medular en el estudio de esta disciplina.
La frustración se diferencia del fracaso, ya que tiene una connotación pasajera, aunque muchas veces genera reacciones irascibles con consecuencias de magnitud. En el otro extremo la frustración suele ser edificante, cuando prevalece la superación de las restricciones que la provocan. Existen innumerables casos de potentados, hombres de negocios con un sinnúmero de frustraciones antes de alcanzar el éxito empresario (1).
Antagónicamente a la frustración encontramos “el fracaso”, este actúa como constante y tiene un altísimo grado de profundidad en términos de infelicidad.
Un modelo puede fracasar. Desatender esta realidad implica asumir el riesgo de conducir a la gente y a las organizaciones de un país disminuido, hacia incorrectos modelos ilusorios, referidos a países dotados de recursos financieros.
Otro punto es entonces, la elección de los modelos. Copiar o repetir un concepto aprendido puede que no este mal aunque no sea original, en la era de la innovación; el problema es - ¿qué es lo que estamos copiando o que es lo que estamos reproduciendo?
La “teoría de la felicidad”, ayuda parcialmente a entender por qué las cosas mas estimables no van bien en las sociedades mas ricas en términos de ingreso, por lo tanto podemos prevenirnos analizando puntualmente cada aspecto, antes de aplicar a rajatabla sus fórmulas. Dijimos que el PBI per cápita y las condiciones laborales han progresado en los países poderosos, pero sin embargo la familia, la sociedad y los valores, se han estropeado. -¿Quién quiere eso?-
Ciencia y tecnología frecuentemente mejoran y aceleran los procesos, aunque no siempre otorgan respuestas a los problemas. Otras veces ciencia y tecnología explican ciertas tendencias que lucen temerarias. Por ejemplo, el cambio substancial del rol de la mujer desde su incorporación al mundo del trabajo y con ello la alteración de la estructura familiar. Ni la ciencia ni la tecnología han avanzado para adecuarse a este cambio fundamental. Yo creo que las niñeras no han reemplazado aún a las mamas, y sería deseable que ninguna alternativa cibernética reemplace a una esposa muy ocupada, aunque eso ya esté ocurriendo en Internet.
Las películas, las series, los entretenimientos han influido fuertemente en la vida social y se han infiltrado a través de la vista, comportamientos violentos y prácticas sexuales, que permearon fuertemente en los últimos años. Hoy día la mayoría de las series televisivas que provienen de países prósperos, favorecen la aspiración a la opulencia en sus propios países excitando el consumo y la necesidad en sus habitantes, pero también a través de los medios y la globalización de la cultura se introdujo en los países periféricos, creando todo tipo de consecuencias. Vuelvo a considerar los conceptos de frustración y fracaso mencionados en los párrafos anteriores. Esto genera en las personas que no alcanzan ciertos estándares una percepción individual de auto detracción, o de inicio de carreras alocadas para obtener lo que supuestamente hace falta, con consecuencias ruinosas en ambos casos.
Al incorporar figuras físicas estereotipadas, muchas mujeres sufren y otras se someten a metamorfosis que en forma externa ayudan a simular la edad alterando las etapas de la vida y la familia. Hoy es habitual ver a dos mujeres de una familia tipo cuyo parentesco es difícil de determinar; por lo tanto, también los roles se trastocan y provocan infelicidad en alguna de las dos. Mucha gente cada día se concentra en cuestiones estéticas menores para lograr objetivos irrelevantes. Muchos esposos se ven sofocados por causa de agresivas acciones de incitación. Mucha gente luce mayor en las fotos de su juventud que en las actuales. Gente aparentemente bien intencionada, cuya labor y región de origen son diferentes al de sus modelos; caen fascinados por “el efecto pasarela” de otras prosperidades y sin saberlo lucen extravagantes en su propio país. Es muy difícil que asumiendo el porte que está reservado para otras responsabilidades los gobernantes alcancen el respeto de los gobernados. Cuando se verifican distorsiones en la forma de vida-alejadas del contexto-, muchos líderes se tornan poco creíbles alcanzando el rechazo externo, que a la postre acarrea infelicidad propia y colectiva.
Paradójicamente “el progreso” ha desempeñado un rol importante en la declinación que refleja la vida de los países mas desarrollados, y extramuros en una periferia imitadora.
Ciertos líderes atrapados en modelos ajenos, han auspiciado el aislamiento de sus organizaciones y a la vez se han embarcado en una competencia montaraz entre pares. El individualismo se ha constituido en una doctrina oficial en algunos países y se ha exportado como un dogma para el liderazgo. En sus países el individualismo ha alcanzando ribetes de fundamentalismo, pero en la periferia multiplicó sus consecuencias, para nada confortantes. Este criterio impartido en todo ámbito, frecuentemente aprovecha la ingenuidad o venalidad de sus mismos maleteros, quienes mezclan escuelas de pensamiento y confunden a veces, aún sus fundamentos básicos. Tenemos ejemplos de mutaciones fundacionales, desde partidos políticos hasta instituciones sin fines de lucro.
Durante los años del “pensamiento único”- habían cimentado dos alternativas bochornosas: un vacío moral abusivo, o una alternativa moralista engañosa-doble moral.
El individualismo y “la exaltación del tener y del ser”, ahogaron la vocación de servicio, apagando el interés por el prójimo que inicialmente impulsó a muchos precursores. A largo plazo esta pinza tuvo consecuencias devastadoras para todos, los abrumados por las carencias y los líderes por sus presiones. El aplauso, la fama y el dinero han actuado como metas que activaron los buscadores de felicidad y auto realización.
A la pregunta ¿cómo hacer que la gente se sienta feliz?, el hombre promedio de las encuestas descritas respondió: “mejoren mi calidad de vida”.
Los investigadores han determinado que la mayor felicidad es el principio rector de la política y el criterio apropiado para adoptar decisiones éticas. Por esa razón, los líderes deben procurar el mayor bienestar de sus liderados, concediéndoles la misma estima y satisfacción individual que a sí mismo se dispensan.
Dado que la teoría económica tradicional ha demostrado ser ineficaz para resolver los problemas del hombre, no deberíamos transigir al permitir que países que viven bajo su influencia con resultados infelices, nos marquen la agenda.
La expresión teórica básica de la economía de mercado es el libre intercambio de los bienes y servicios, no obstante para que el resultado de su articulación sea eficaz, según los manuales, deben cumplirse tres condiciones básicas:
1) El mercado debe ser realmente libre (pero no lo es)
2) Los compradores y vendedores deben tener la misma información (pero no la tienen)
3) El intercambio entre las partes no debe producir efectos indeseados sobre terceros (pero lo produce)
Las cifras del bienestar deberían medir la “satisfacción media” de una población globalizada, esto no es así en la práctica. Ochenta y nueve países en 2005 se encontraban peor que a principio de 1990. La globalización y liberalización de los mercados aumentó la brecha entre ricos y pobres. El auge de las comunicaciones no evitó que dos terceras partes de la humanidad nunca haya realizado un llamado telefónico. Un tercio de la población mundial no tiene acceso a la electricidad.
Hasta ahora el instrumento oficial de medida utilizado por los economistas es la renta per cápita, y solo sirve para dar una idea del poder adquisitivo promedio de los habitantes de un país.
Los investigadores de la teoría de la felicidad dicen que para medir francamente el bienestar, la renta per cápita debería incluir al menos cinco características:
1) La desigualdad (los ingresos suplementarios importan más a los pobres que a los ricos),
2) Los efectos externos
3) Los valores
4) La aversión a la pérdida
5) El comportamiento incoherente

Entonces, “necesitamos una revolución académica en todas las ciencias sociales” dicen los que se proponen entender las causas de la felicidad. “También necesitamos una revolución en el Gobierno”. “La felicidad debería convertirse en un objetivo político, y el progreso de la felicidad nacional debería medirse y analizarse tan estrechamente como el crecimiento del PBI”.
“Todos deseamos tener un estatus social alto y, de hecho, las personas con mayor estatus viven más tiempo y son más felices”. Esto afirman los economistas y sociólogos que investigan o los comunicadores de esta nueva “teoría en curso”.
Durante los últimos quince años en un contexto donde la palabra éxito está relacionada exclusivamente con dinero y bienes aún en ámbitos equivocados, hemos visto operar una cultura donde los premios se adjudican solo por producción o resultados, reduciendo de esta manera la motivación altruista, al limitarla solo a un incentivo de concepción mercantilista. En este pensamiento el descubridor de la vacuna contra el cáncer, sería menos exitoso que un fabricante de productos muy rentables.
Como consecuencia de la fascinación por los modelos foráneos se han dañado muchas vocaciones y confundido bastante las motivaciones. La publicidad que estimula a malgastar se coló en ambientes infrecuentes y favoreció la propensión al exceso de trabajo, claramente en detrimento de la propia familia y de los ejercicios humanitarios ejemplares.
La competitividad selvática se metió en todos los ámbitos, aunque este era un elemento cultural de sociedades con una problemática diferente. Si persistiéramos en traspolar modelos, los resultados nos aseguran que obtendremos mas infelicidad.
En síntesis, me parece que la cuestión central podríamos resumirla así: “debemos procurar un equilibrio saludable entre, estar abiertos y receptivos a los descubrimientos, a lo novedoso; pero a la vez precavernos cuando provienen de la influencia que ejerce la economía en nuestro comportamiento, nuestras instituciones y todos los ámbitos de nuestra vida.

(1) El éxito en el empresario es absolutamente distinto que el éxito de un padre de familia o de un profesional. En el empresario el dinero o las ganancias son el premio de su empresa. En los otros casos mencionados, una familia ordenada o un descubrimiento científico son sinónimos de éxito.

lunes, 3 de abril de 2006

Editorial Fortuna

Se rectificó el óptimo ritmo de crecimiento de la economía argentina, la cifra final es 9.2% en 2005. En el último trimestre del año pasado, la velocidad de progresión fue de 2.1%, -tasa desestacionalizada- respecto al trimestre anterior. Este ascenso sostenido, mantiene los promedios de tasas de 2005 y 2004. El vigoroso crecimiento de la producción, caracterizado por un desarrollo de las economías regionales y por un aumento en los niveles del empleo formal en el sector privado, redujo la tasa de desocupación a 10.1 por ciento en el cuarto trimestre de 2005. El progreso ha sido equilibrado tanto geográfica como sectorialmente. Se extendieron notablemente los rubros de la construcción, turismo, transporte y comunicaciones, a la vez que se redujeron los niveles de pobreza al 33.8 por ciento y los de indigencia al 12.2. En el proceso en curso, fue sumamente importante recuperar el uso de la política fiscal como herramienta contracíclica y hoy la Argentina tiene un panorama fiscal previsible, con un superávit primario promedio en los últimos dos años del 4,9 por ciento del PBI. Este 2006 comienza con una leve desaceleración de las tasas trimestrales, no obstante con el significativo arrastre que dejó 2005 para 2006 (unos 3.6 puntos), el crecimiento del PBI se perfila en torno a 8%. Hay quienes arriesgan 9 %, mientras los datos actuales nos dicen que ya se superó el ingreso per cápita real de 1998. El impulsor más notable de la expansión económica siguió siendo el crecimiento de la demanda doméstica. La inversión, uno de los motivos de mayor preocupación, continuó jugando un papel favorable y enérgico durante 2005, alcanzando un nivel de casi 20 puntos del PBI, al crecer alrededor de 23%. La inversión en construcciones (industria madre de industrias), siguió para arriba, al expandirse 20%. En 2006 la inversión probablemente supere la marca de 1998 (21.1% del PBI) aunque continúan excusándose inversiones claves que según parece, podrían comenzar a asomar en el transcurso del presente ejercicio. Las inversiones requieren reformas estructurales, mejora de los mecanismos competitivos, respeto por la propiedad privada, reglas de juego claras y seguridad jurídica. Sin embargo para los que se aferran a los manuales neo clásicos, se confirma en la Argentina y en el mundo la definición que alguna vez engendró J.M.Keynes quien dijo: “No hay nada mas peligroso que la búsqueda de una política racional de inversiones en un mundo irracional”. Para finalizar, entramos en el trimestre número 16 de crecimiento ininterrumpido donde acumularemos 37% de suba, después de la caída del 10.9% de 2002. Dicen por allí que no somos normales ni cumplimos con las normas Iram del G7, el FMI, ni con todo el vademécum de letanías somníferas de voces de la economía karaoke. Los ministros y presidentes que supuestamente habían perdido la razón desde 2002 en adelante, pese a todo perseveran haciendo lo contrario de lo que le piden los mercados, los organismos multilaterales de crédito y los profesores neo clásicos de las universidades más cool de la Argentina, aunque los siguen haciendo con los resultados anteriormente expuestos.

jueves, 23 de marzo de 2006

Ambito Financiero

Se rectificó el óptimo ritmo de crecimiento de la economía argentina que publicó el INDEC en forma aproximada en Febrero. No fue 9.1%, la cifra final, la realidad es que el guarismo fue del 9.2% en el año 2005. Como si esto fuera poco el último trimestre de 2005 la velocidad fue de 2.1%, tasa desestacionalizada respecto al trimestre anterior. El ascenso es plano, mantiene los promedios de tasas de 2005 y 2004.
No somos normales ni cumplimos con las normas Iram del G7, el FMI ni todo el vademécum de letanías somníferas de voces en karaoke. Este 2006 comienza con una leve desaceleración de las tasas trimestrales, no obstante con el significativo arrastre que dejó 2005 para 2006 (unos 3.6 puntos), el crecimiento del PBI se perfila en torno a 8%. Hay quienes arriesgan 9 % mientras los datos actuales nos dicen que ya se superó-aunque no se nota todavía en la micro- el ingreso per cápita real de 1998, año de las luces. El impulsor más notable de la expansión económica siguió siendo el crecimiento de la demanda doméstica propulsada por los instrumentos de política macroeconómica que todo gobierno tiene a su alcance, siempre y cuando no se les renuncie expresa y legalmente como durante la vigencia de la convertibilidad. La inversión, uno de los motivos de mayor preocupación, continuó jugando un papel favorable y enérgico durante 2005, alcanzando un nivel de casi 20 puntos del PBI, al crecer alrededor de 23%. La inversión en construcciones (industria madre de industrias), siguió para arriba, al expandirse 20%. En 2006 la inversión probablemente supere la marca de 1998 (21.1% del PBI) aunque continúan excusándose inversiones claves que según parece, podrían comenzar a asomar en el transcurso de el presente ejercicio.
Las inversiones requieren reformas estructurales, mejora de los mecanismos competitivos, respeto por la propiedad privada, reglas de juego claras y seguridad jurídica. Sin embargo para los que se aferran a los manuales neo clásicos, se les confirma en la Argentina y en el mundo la definición que alguna vez engendró J.M.Keynes quien dijo: “No hay nada mas peligroso que la búsqueda de una política racional de inversiones en un mundo irracional”.
En la coyuntura no todo está bien, es cierto, la presión de los precios puso al presidente y la ministro al rojo vivo, para intentar controlar la inflación de corto plazo con medidas metódicamente heterodoxas. Esta situación llevó al gobierno a adoptar una decisión radical que afecta el desenvolvimiento de nuestras exportaciones al suspender por 180 días los envíos de carne. Si bien la medida apunta a reducir la expansión de la tasa de inflación en el corto plazo y probablemente lo logre, la contracara de la medida es una señal poco eficaz para los mercados que durante mucho tiempo nos estuvieron cercados.
Se habla de atentado al crecimiento de largo plazo. -¿Esta medida atenta contra el crecimiento a largo plazo?- En realidad si esto fuera una norma aplicable a cualquier tipo de exportaciones que afectara los precios domésticos deberíamos decir que sí, ya que los países con crecimiento sustentable son justamente los que han hecho de las exportaciones un motor generador de divisas y empleo que termina fortaleciendo el mercado doméstico. - Es curioso que aunque esto es cierto, la observación más afligida llega con mayor énfasis desde los sectores de enfoque monetarista, los mismos que enseñaron que las exportaciones son inflacionarias, ya que por cada dólar que ingresa al BCRA, se necesita emitir moneda y esto contribuye a expandir la base monetaria. La contradicción entre la teoría y el reclamo luce extravagante, pero es buen momento para debatir y definirse.
Para finalizar, entramos en el trimestre número 16 de crecimiento ininterrumpido donde acumularemos 37% de suba, después de la caída del 10.9% de 2002. La economía y los gobernantes que supuestamente se han vuelto locos desde 2002 en adelante, no obstante siguen haciendo todo lo contrario de lo que le piden los mercados, el FMI y los profesores neo clásicos de las universidades privadas más cool de la Argentina.

viernes, 3 de marzo de 2006

Con la mano de Dios

La amplia mayoría con la cual se logró la aprobación del proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura, mostró que el gobierno ha logrado controlar también la Cámara de Diputados, donde no tenía la mayoría absoluta. Logró sumar 20 diputados más que los 129 necesarios. Los legisladores que acompañaron al oficialismo (90% proviene del justicialismo). -¿Entonces Kirchner interpreta al justicialismo no es “zurdo”, como gustan rotular los que no entienden como funciona el peronismo?- Por supuesto que es peronista, tal vez sin folclore, o sin rasgos remotos, pero es peronista.
Vea, votaron a favor del proyecto la mayoría de Duhaldistas y los que responden al bloque de Rodríguez Saá, eso cubre un porcentaje fuerte de las tendencias ideológicas internas. Kirchner en realidad encarna al peronismo mas actualizado después del fracaso del Consenso de Washington. Perón mismo en 1968 creía en los movimientos emergentes de aquella primavera y sin embargo, a pesar de los prejuicios ideológicos que se levantaban contra su persona y su enfoque, cuando llegó a la Argentina unos años después no declaró la revolución bolchevique, sino “la revolución en paz”, ese era el slogan de la campaña. Sin embargo se puede observar que Kirchner no conmemoró los 60 años del primer triunfo electoral de Perón, para no identificarse ese peronismo cuarentista. Este es un dato de la realidad, ese espacio está ocupado por otras expresiones del movimiento nacional justicialista. El presidente se lleva bien con muchos no-peronistas que son exponentes de centro-izquierda, por supuesto, y esto se parece mucho al FREJULI que tomó un abanico que incluyó a esos sectores que adherían al retorno de Perón. En muchos periodos el peronismo encaró un enfoque más revolucionario que casi toda la izquierda y por supuesto con muchas más chances de imponerse por su base de sustento nacional y popular. Esa es la famosa actualización ideológica permanente en que oscila el peronismo y que inventó su fundador. Analistas y opositores: “Bienvenidos al peronismo”
La aprobación del proyecto de reforma del Consejo de la Magistratura, puso en evidencia que la crisis de la oposición es de una magnitud insospechada. No sólo no pudieron presentar una alternativa en conjunto, sino porque se dividieron cada una de las fuerzas exhibiendo un egoísmo fenomenal para con el pueblo que porcentualmente podrían representar. Ese es un problema de la oposición, nada tiene que ver con Kirchner. El peronismo antikirchnerista desapareció también con las migraciones, Duhalde, Menem y Rodríguez Saa, como dirían los pibes, no existen. En la UCR -que tiene el segundo bloque en diputados cinco diputados votaron con el oficialismo, en el interbloque de centro-derecha, cuatro los diputados acompañaron al oficialismo, dos de los cuales dos ya habían abandonado el bloque.
Una nueva victoria política contundente, los logros económicos que permitieron salir de la crisis más grande de la historia económica contemporánea y la “mano de Dios a su favor”; le dan al presidente una oportunidad histórica para los próximos meses. ¿Habrán terminado en 2003 cuarenta años de frustraciones para la gran mayoría de los argentinos?
Presidente: ¡Pídale otra manito a Dios que tiene mucho que ver en todo esto! -Juéguese ahora con la redistribución del ingreso, y tal vez pueda encontrar el tiempo de atender el postergado reclamo social de los que siempre llegan tarde a la hora del reparto.

miércoles, 11 de enero de 2006

Leyendo noticias en Chicago

Chicago, continúo residiendo en esta ciudad emblemática, atestada de influyentes universidades, son más de las 2 a.m. (las 5 de la mañana en mi Buenos Aires querido). Por el milagro de Internet hojeo la edición de un matutino. Esto es maravilloso, pero extraño mucho mi país, mi gente, amo tanto lo nuestro.
No puedo mantenerme a salvo, no tengo conducta; reincido en el desliz de leer las noticias de los diarios. Se especula acerca de que hallarse en el exterior nos salvaguarda del consumo de lecturas vernáculas perturbadoras, pero eso no es verídico.
Hace solo unos minutos, tropecé con una opinión acerca del pago de la deuda con el FMI. No pude con mi genio y me eché una “queja de bandoneón” que despertó a mi esposa, ella vino a preguntarme -¿qué sucedía?-, ¡nada, nada, le espeté!
Enseguida que se fue mi esposa me pregunté -¿A cuántos economistas de una cierta corriente de pensamiento se percibirá como gente seria?-
En esta ciencia donde el egoísmo fue sumisamente aceptado, es una premisa para explicar la conducta del-“homo economicus”-; la arrogancia, el fingimiento y la truhanería parecen no tener límite. Una vez más, me duele el corazón, me pregunto si la gente estará al corriente de que un economista no es un ser inapelable. La respuesta es,-una gran cantidad de personas cree que un economista es un erudito matemático con conocimientos cósmicos. Solo un porcentaje muy pequeño de público sabe que muchos de estos fulanos que se exhiben con majestuosidad forastera, son en realidad gente sanchopancesca con formación universitaria. Solo en función de su aprendizaje exhiben más habilidad en los medios para alegar sobre temas de su incumbencia. Lucen convincentes inclusive en temas que ignoran olímpicamente.
Evidentemente, deberían responder con riguroso criterio técnico, pero sin embargo no lo hacen, tampoco hablan de “economía al alcance de todos”. No se halla nada de lo que dicen o escriben que se encuentre ausente de manipulación.
Construir y/o analizar “fundamentals” e interpretarlos con objetividad, advirtiendo los riesgos e identificando las oportunidades debería ser su principal tarea. Hay economistas que lo hacen de manera brillante, estos aportes son altamente aprovechados por una sociedad amilanada que pasó por una crisis de magnitud. Estoy auto impuesto a que la opinión pública sepa que un economista no es un magistrado y no tiene las siete verdades inmutables de lo que pasa o lo que vendrá. La economía se nutre de la matemática, pero no es una ciencia exacta, y se complica mucho cuando los economistas hacen abstracción de los aspectos universales de la vida. Restrictivamente, y en virtud de la ausencia de aciertos, muchos economistas opuestos al enfoque productivista podrían guardar un perfil más bajo, no digo prescribir en su actividad, pero como dicen aquí, deberían tomárselo mas suave. Creo que ciertamente no deberían desempeñar el papel de fiscales permanentes e irrevocables. -¿Cómo es posible que después de cuatro años de errores sigan los mismos acusones que concentran la atención en la menudencia? - ¿Porqué ese exclusivo fin de estorbar a los colegas que están trabajando en el sector público de mi país?- Yo creo asimismo que también hay otros tediosos, no desmedidamente resentidos o tan intrépidos, pero aún así deberían observar mayor austeridad a la hora de responder preguntas.
Si de lo que se trata es de ser opositor, uno tiende a sospechar de sus motivaciones, pienso que son excesivamente tentados por la sponsorización y el mecenazgo; una práctica mas adecuada para pintores o escultores que para profesionales en ciencias económicas.
La verdad, es que muchos economistas traviesos han trascendido y ganado dinero trabajando de lobbistas, sea a través de honorarios de consultoría, apoyos económicos para fundaciones, conferencias o ayuda en sus apariciones que los constituyen en operadores de ciertos intereses.
Es cierto que es difícil conseguir clientes de consultoría en una economía productivista con empresarios a quienes le va bien, ellos creen que no necesitan nada; pero la opción no es convertirse en un agente evidente de las actividades más rezagadas, respaldando lo insostenible, luce obsceno. Sin integridad profesional corporativa, se hace difícil diferenciarse. La sociedad guarda reservas mentales que encarcelan por igual a todos los hombres y mujeres del mismo gremio. Algunos podemos adicionar, que algunos medios de comunicación condicionan los enfoques técnicos por causa de sus clientes y lectores. Esta anti ética en la competencia responsable, se acrecienta para quienes no toleran condicionamientos ni pautas mayoritariamente aceptadas.
Profundizando estas cosas, he identificado las siguientes lacras espirituales que se han instalado durante los años pasados: Petulancia, vanidad, auto percepción de superioridad sobre el colega, absolutismo, falacias, descalificación al que piensa distinto, etcétera, podría seguir. Todo esto es estimulado por la cámara y el micrófono de los medios afines al negocio, que claramente “no son todos”. Pero no termina allí, por firmar una nota en el suplemento económico del domingo, muchos perdieron de vista su rol en la sociedad y la profesión. A cambio de esta merma en su integridad en aquellos tiempos, los autores de los artículos se adjudicaron cuentas para su consultora, clientes que jamás hubiesen atraído evidenciando la coyuntura con autenticidad. Dicen lo que los clientes potenciales quieren escuchar, “marketing basura”.
En este marco descrito descarnadamente, las opiniones de ciertos economistas, hoy siguen siendo una falta de respeto y cinismo, disfrazado de punto de vista. También sus apariciones sirven para desmerecer el resultado exitoso de los que propusieron cosas distintas y acertaron. Los últimos dos gobiernos, con un solo economista “supuestamente gris”, rompieron todos los esquemas de hipotéticos expertos que no acertaron ni en el cinco por ciento de sus pronósticos.
El presidente Kirchner se hastió acertada o equivocadamente, inclusive dio algunos nombres de medios de comunicación y economistas cofrades que por momentos enjuiciaban y pronosticaban en una forma caprichosa, más reflejando lo que les gustaría que pase, que lo que realmente iba a pasar. Sin embargo, con lo vulnerable que se han vuelto todos los aprendices de gurú, el doctor Kirchner no acierta a aprovechar el beneficio de una economía que exhibe trece trimestres de crecimiento sostenido. El presidente destierra e ignora con la misma aridez a quienes desempeñan objetivamente la profesión, que a quienes lo acometen de un modo torpe, a través de los medios más refractarios. Lamentablemente un mandatario que acumula más aciertos económicos que todos sus predecesores-en economía-no distingue o no honra las diferencias éticas, ni la autenticidad en esa área. No escucha sugerencias ni recibe aportes; paradójicamente hace lo mismo que los incinerados gobernantes anteriores. ¡Que lástima Presidente!

¡Que lástima Presidente!

Chicago, continúo residiendo en esta ciudad emblemática, atestada de influyentes universidades, son más de las 2 a.m. (las 5 de la mañana en mi Buenos Aires querido). Por el milagro de Internet hojeo la edición de un matutino. Esto es maravilloso, pero extraño mucho mi país, mi gente, amo tanto lo nuestro.
No puedo mantenerme a salvo, no tengo conducta; reincido en el desliz de leer las noticias de los diarios. Se especula acerca de que hallarse en el exterior nos salvaguarda del consumo de lecturas vernáculas perturbadoras, pero eso no es verídico.
Hace solo unos minutos, tropecé con una opinión acerca del pago de la deuda con el FMI. No pude con mi genio y me eché una “queja de bandoneón” que despertó a mi esposa, ella vino a preguntarme -¿qué sucedía?-, ¡nada, nada, le espeté!
Enseguida que se fue mi esposa me pregunté -¿A cuántos economistas de una cierta corriente de pensamiento se percibirá como gente seria?-
En esta ciencia donde el egoísmo fue sumisamente aceptado, es una premisa para explicar la conducta del-“homo economicus”-; la arrogancia, el fingimiento y la truhanería parecen no tener límite. Una vez más, me duele el corazón, me pregunto si la gente estará al corriente de que un economista no es un ser inapelable. La respuesta es,-una gran cantidad de personas cree que un economista es un erudito matemático con conocimientos cósmicos. Solo un porcentaje muy pequeño de público sabe que muchos de estos fulanos que se exhiben con majestuosidad forastera, son en realidad gente sanchopancesca con formación universitaria. Solo en función de su aprendizaje exhiben más habilidad en los medios para alegar sobre temas de su incumbencia. Lucen convincentes inclusive en temas que ignoran olímpicamente.
Evidentemente, deberían responder con riguroso criterio técnico, pero sin embargo no lo hacen, tampoco hablan de “economía al alcance de todos”. No se halla nada de lo que dicen o escriben que se encuentre ausente de manipulación.
Construir y/o analizar “fundamentals” e interpretarlos con objetividad, advirtiendo los riesgos e identificando las oportunidades debería ser su principal tarea. Hay economistas que lo hacen de manera brillante, estos aportes son altamente aprovechados por una sociedad amilanada que pasó por una crisis de magnitud. Estoy auto impuesto a que la opinión pública sepa que un economista no es un magistrado y no tiene las siete verdades inmutables de lo que pasa o lo que vendrá. La economía se nutre de la matemática, pero no es una ciencia exacta, y se complica mucho cuando los economistas hacen abstracción de los aspectos universales de la vida. Restrictivamente, y en virtud de la ausencia de aciertos, muchos economistas opuestos al enfoque productivista podrían guardar un perfil más bajo, no digo prescribir en su actividad, pero como dicen aquí, deberían tomárselo mas suave. Creo que ciertamente no deberían desempeñar el papel de fiscales permanentes e irrevocables. -¿Cómo es posible que después de cuatro años de errores sigan los mismos acusones que concentran la atención en la menudencia? - ¿Porqué ese exclusivo fin de estorbar a los colegas que están trabajando en el sector público de mi país?- Yo creo asimismo que también hay otros tediosos, no desmedidamente resentidos o tan intrépidos, pero aún así deberían observar mayor austeridad a la hora de responder preguntas.
Si de lo que se trata es de ser opositor, uno tiende a sospechar de sus motivaciones, pienso que son excesivamente tentados por la sponsorización y el mecenazgo; una práctica mas adecuada para pintores o escultores que para profesionales en ciencias económicas.
La verdad, es que muchos economistas traviesos han trascendido y ganado dinero trabajando de lobbistas, sea a través de honorarios de consultoría, apoyos económicos para fundaciones, conferencias o ayuda en sus apariciones que los constituyen en operadores de ciertos intereses.
Es cierto que es difícil conseguir clientes de consultoría en una economía productivista con empresarios a quienes le va bien, ellos creen que no necesitan nada; pero la opción no es convertirse en un agente evidente de las actividades más rezagadas, respaldando lo insostenible, luce obsceno. Sin integridad profesional corporativa, se hace difícil diferenciarse. La sociedad guarda reservas mentales que encarcelan por igual a todos los hombres y mujeres del mismo gremio. Algunos podemos adicionar, que algunos medios de comunicación condicionan los enfoques técnicos por causa de sus clientes y lectores. Esta anti ética en la competencia responsable, se acrecienta para quienes no toleran condicionamientos ni pautas mayoritariamente aceptadas.
Profundizando estas cosas, he identificado las siguientes lacras espirituales que se han instalado durante los años pasados: Petulancia, vanidad, auto percepción de superioridad sobre el colega, absolutismo, falacias, descalificación al que piensa distinto, etcétera, podría seguir. Todo esto es estimulado por la cámara y el micrófono de los medios afines al negocio, que claramente “no son todos”. Pero no termina allí, por firmar una nota en el suplemento económico del domingo, muchos perdieron de vista su rol en la sociedad y la profesión. A cambio de esta merma en su integridad en aquellos tiempos, los autores de los artículos se adjudicaron cuentas para su consultora, clientes que jamás hubiesen atraído evidenciando la coyuntura con autenticidad. Dicen lo que los clientes potenciales quieren escuchar, “marketing basura”.
En este marco descrito descarnadamente, las opiniones de ciertos economistas, hoy siguen siendo una falta de respeto y cinismo, disfrazado de punto de vista. También sus apariciones sirven para desmerecer el resultado exitoso de los que propusieron cosas distintas y acertaron. Los últimos dos gobiernos, con un solo economista “supuestamente gris”, rompieron todos los esquemas de hipotéticos expertos que no acertaron ni en el cinco por ciento de sus pronósticos.
El presidente Kirchner se hastió acertada o equivocadamente, inclusive dio algunos nombres de medios de comunicación y economistas cofrades que por momentos enjuiciaban y pronosticaban en una forma caprichosa, más reflejando lo que les gustaría que pase, que lo que realmente iba a pasar. Sin embargo, con lo vulnerable que se han vuelto todos los aprendices de gurú, el doctor Kirchner no acierta a aprovechar el beneficio de una economía que exhibe trece trimestres de crecimiento sostenido. El presidente destierra e ignora con la misma aridez a quienes desempeñan objetivamente la profesión, que a quienes lo acometen de un modo torpe, a través de los medios más refractarios. Lamentablemente un mandatario que acumula más aciertos económicos que todos sus predecesores-en economía-no distingue o no honra las diferencias éticas, ni la autenticidad en esa área. No escucha sugerencias ni recibe aportes; paradójicamente hace lo mismo que los incinerados gobernantes anteriores. ¡Que lástima Presidente!