Todas las medidas gubernamentales tendientes a favorecer la demanda agregada, frente a una oferta agregada que técnicamente siempre responde más lenta, probablemente condujo a una mayor inflación que la deseada. Pero no nos olvidemos de los nueve años consecutivos de balanza comercial superavitaria con más de 10 mil millones de dólares (que hacen que haya que emitir pesos cuando se ingresan las divisas), cancelación de deudas con el FMI (dólares ahorrados y comprados con pesos) y crecimiento record de reservas (compradas con pesos); súmele a esto, la generación permanente de noticias que conducen a expectativas desfavorables (donde hay gente vendiendo pesos y comprando dólares), que hacen que la fuga de divisas (dólares comprados con pesos) se constituya en un deporte local.
Con todos los estímulos utilizados, aumentos de precios hubo sin dudas; pero la economía nunca enfrento la inflación de los años setenta o los ochenta; y aun no se verifica falta de competitividad; ni problemas en la organización económica debido a las intervenciones, controles y restricciones que inducen las políticas redistributivas de inclusión social del gobierno.
Así como la concepción del gobierno en materia económica generó la duplicación del PBI en ocho años, la respuesta que da hoy-una vez lograda su reelección-se basa en un “pragmatismo hetero-ortodoxo” que contempla controles, regulaciones y a la vez, bajas del gasto en subsidios (estratégicamente postergadas).
En los últimos tres meses, las restricciones y regulaciones oficiales, aunque mas concretamente los resultados obtenidos; provocaron cambios de tal intensidad, que los economistas antagónicos no pueden digerir ni explicar. Como se trata de un proceso “desconocido” para “la Sub 40”, y estigmatizado para los mayores, la represalia cicatera es seguir elevando la incertidumbre para desestabilizar el trabajo en marcha.
Yo creo que no existe ningun indicador oficial, ni privado razonable de la inflacion esperada. Sin embargo, y aunque lo que a mi me preocupa-el desempleo-no depende del nivel de inflacion sino del exceso de inflacion esperada, es necesario discernir la intencionalidad. Los economistas de escuelas de pensamiento que creen fervientemente en las expectativas, saben perfectamente-en su creencia-que con la instalación de sospechas van a influir negativamente en la confianza. Aprendieron que la inflacion esperada se traduce en su totalidad en inflacion efectiva, por lo cual; un escenario de difamación y descalificación permanente, es el que mantiene desorientado al sector privado más distraído. Pero los lúcidos siguen produciendo y vendiendo; ellos no comprenden cual es el impacto negativo si la inversión y el nivel de actividad han superado todos los registros contemporáneos disponibles.
Mostrando entradas con la etiqueta pragmatismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pragmatismo. Mostrar todas las entradas
jueves, 23 de febrero de 2012
sábado, 22 de octubre de 2011
La ultima apuesta
Lo digo categóricamente, hemos asistido al mayor stress cambiario desde la crisis de 2008. Lo bueno es que este embate pre electoral ha permitido demostrar la racionalidad económica y el pragmatismo, que durante ocho años han encubierto los perdedores de esta “última gran apuesta”. Las consecuencias de una exuberante demanda de divisas en la Argentina, siempre eran letales. La apuesta contra la moneda ha volteado y/o desestabilizado presidentes, inclusive obligándolos a adelantar las elecciones.
“Tenemos que terminar ese círculo vicioso en el que dejamos a nuestros hijos adentro y sacamos la plata afuera”, dijo Gabo Nazar, dueño de la empresa Cardón en el panel de IDEA dedicado a empresarios. Redoblando la apuesta expresó: “No se puede ver el futuro con pesimismo, tenemos la obligación de verlo con optimismo, sino seremos parte del problema y no de la solución. Si no podemos verlo con optimismo mejor dejémosle el paso a otro”. Hugo Sigman El CEO de Globant apuntó: “hay empresas argentinas ganando mucha plata”. Todo esto mientras se enfrentaba una furibunda tensión en el mercado de cambios, cuando acelerando la salida de capitales se quisieron llevar puesta la paz pre electoral.
En mi opinión, la aceleración de la fuga de capitales responde 50% a “intrigas domésticas” generadoras de alta incertidumbre respecto de la política económica que se aplicara en el segundo mandato CFK, y 50% a causas externas. Hay que resaltar que existe un incremento fenomenal de la incertidumbre global y las perspectivas de crecimiento de la economía mundial son muy quejumbrosas.
Ante el creciente stress cambiario que soportaba el mercado, el Banco Central reaccionó de manera pragmática, modificando su táctica monetaria (no su estrategia) disminuyendo las tasas de expansión monetaria y subiendo las tasas de interés.
Para quienes no entienden el pragmatismo peronista, era inconcebible pensar que se instalara una pausa en la estrategia expansiva; sin embargo, el exceso de demanda de divisas necesitaba una respuesta adecuada y el Central la aplico. Desacelero el ritmo de expansión de dinero primario y convalido una suba en las tasas de interés Badlar que pasó de 12% a 18%. Con todo, esto no será para siempre, el objetivo fue práctico y puntual, no se va a convalidar un encarecimiento del crédito que contraiga el nivel de actividad. Ya en la licitación de Lebacs del 18 de Octubre, el BCRA bajó la tasa interpolada de 14.36% anual a 14.15%, al tiempo que comenzó a comprar Lebacs en el mercado secundario para inyectar liquidez.
En este contexto, los intrigantes se preguntan: ¿qué hará el gobierno de aquí en adelante si se mantiene recalentada la fuga de capitales? – Al tiempo que con sus dichos la estimulan. -¿Seguirá perdiendo reservas el BCRA, habrá mayores controles cambiarios que obligaran a acortar los plazos para que se liquiden más divisas provenientes del petróleo y la minería? - ¿Se iniciara una táctica de mayor tasa de devaluación, como en los últimos días? - ¿Se seguirá emitiendo menos y convalidando una mayor tasa de interés, con su impacto negativo sobre el nivel de actividad?
No lo se, pero con 47 mil millones de dólares de reservas, 10 mil millones de superávit comercial, y un BCRA para algunos impredecible, el que quiera saberlo, debe seguir participando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

