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jueves, 4 de julio de 2013

Programas keynesianos, 5 años (2008-2013)


No hubo transformaciones estructurales inducidas como consecuencia del desbarajuste mundial de la economía, por eso la recuperación fue lenta o nula, de la mano de un fenomenal desempeño de las economías asiáticas, y una leve reactivación en otras zonas geoeconómicas. En las economías desarrolladas, fue un intervencionismo descomunal el que estabilizó la actividad. En general, los países en desarrollo están hoy en pie, gracias a Asia que a su vez traccionó a los países productores de materias prima; esto explicó el repunte de los precios de los commodities, básicamente esa fue la ayuda.
La crisis pegó fuerte en la Europa emergente-donde estaban puestas muchas de las fichas de la construcción y el turismo de Europa occidental-tradicional-, y sigue rezagada en comparación con otras regiones. En Europa central el ritmo de recuperación es nulo, no existen indicios de recuperación en las ventas minoristas, no se afianza la confianza de los consumidores, ni se consolidan los mercados de vivienda. Por suerte para nosotros, los precios de las materias primas siguen bien, pero el motor de la leve reactivación del resto del mundo, siguen siendo las políticas públicas impulsadas por las economías avanzadas y emergentes que animaron la demanda y desvanecieron el temor a una depresión mundial. Los bancos centrales recortaron las tasas de interés a casi cero, y lanzaron medidas excepcionales para inyectar liquidez y mantener el crédito. Los gobiernos pusieron en marcha formidables programas keynesianos de estímulo, al tiempo que apoyaron bancos con garantías e inyecciones de capital, apuntalando la confianza, y mejorando las cotizaciones en los mercados mundiales. No obstante, la situación sigue difícil, el riesgo de un vuelco constituye una preocupación considerable para los mercados mundiales y los indicadores del estrés financiero se mantienen aún elevados.
Transcurrió el tiempo-ya van 5 años-, las políticas públicas que alimentaron la recuperación, un dia se despedirán, y entonces tendremos oportunidad de ver la reacción de la maquinaria, sin estímulos fiscales y monetarios. Disminuirá el consumo y la inversión que otorgaron aliento a las perspectivas futuras, sin dudas. Es hora de preguntarse - ¿Cual es el plan estratégico mundial que dará respuesta final a la crisis iniciada en 2008?

jueves, 11 de noviembre de 2010

Guerra de monedas


Las economías emergentes seguirán creciendo a tasas altas, aunque menores que las de este año. A la alta liquidez internacional inyectada por EE.UU., la Unión Europea y Japón, se suma la de los países emergentes. La devaluación del dólar tiene una innegable relación con la tasa de crecimiento de las reservas en las economías emergentes. Los países desarrollados continuarán buscando rebalancear sus economías a través de una combinación de políticas monetarias muy expansivas, destinadas a mantener a los mercados financieros en un alto grado de liquidez hasta que se haya restablecido la confianza y el crédito, con políticas fiscales destinadas a mejorar la solvencia en el largo plazo.

El “quantitative easing2” (alivio financiero) podría ser una tendencia de las economías desarrolladas que se extienda a las economías emergentes, en la medida que estas quieran proteger las paridades de sus monedas, interviniendo el mercado cambiario con compras de dólares por parte de sus bancos centrales. La decisión de Japón de evitar una mayor apreciación del Yen, tal vez fue el principio de una “guerra de monedas” que ahora cobra importancia a partir del anuncio oficial de la “quantitative easing 2” y la  volatilidad del dólar. La fragilidad del dolar es obvia, lo que no parecía razonable es una revaluación-aunque la Eurozona tien sus problemas-. Los precios relativos pre crisis en EE.UU. no son sustentables y ello se refleja claramente en la paridad de su moneda. En un contexto de extravagante liquidez, debilitamiento del dólar en el mundo, y tasas de interés cercanas a cero en EE. UU., durante los últimos meses los capitales comenzaron a huir en manada hacia los países emergentes. Los ingresos vigorizaron las bolsas y bajaron el riesgo de los emergentes, pero se apreciaron sus monedas de manera alarmante. En estos dias los mercados emergentes albergan un desahogo financiero, nunca antes hospedado.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ventaja competitiva

"El mundo”: es un lugar del cual se hace referencia permanente, a la hora de exaltar las virtudes que encarnan las relaciones económicas entre países. Paradójica y especialmente en este tiempo, es cuando la independencia de las soluciones a los problemas procedentes de la crisis, ha experimentado un nuevo impulso a intereses desiguales. No obstante que algunos actores son determinantes, a la hora de influir en el contexto general; junto al alto nivel logrado de interdependencia de los países, se ha desarrollado un nivel de exigencia de confianza mayor por cada unidad política.
La economía sigue traccionada principalmente por los países emergentes, los desarrollados siguen enfrentando recaídas, indicadores mixtos, y alta volatilidad en los mercados ante las crecientes dudas sobre la recuperación de la economía mundial. Los datos del segundo trimestre del año muestran desaceleración en el ritmo de expansión.
Es cierto que la sensación de pánico 2008 y 2009 fue cediendo, y en estos primeros días de Septiembre de 2010, vemos como la economía internacional sigue creciendo, aunque a un ritmo mucho más moderado. Esto en medio del mantenimiento de aminoradísimas tasas de interés y fuerte crecimiento de las economías de los países emergentes. China y Brasil, socios clave de la Argentina, aunque se desacelerarán, mantienen pronósticos de crecimiento satisfactorios para 2011. En Argentina nos complacemos porque los precios internacionales de la soja son muy buenos, el precio futuro a Mayo de 2011 subió de u$s 338 a u$s 377 la tonelada, tras el impulso de los últimos pronósticos climáticos de sequía en el hemisferio norte. La importante apreciación real de la moneda brasilera ayuda a las exportaciones argentinas destinadas a Brasil, que con un Real apreciado hace más competitivos nuestros precios.
Pero lo vital es recordar algo que aprendimos en la universidad; que si cada país puede producir una de las mercancías mas competitivamente que el otro, ya sea con menos mano de obra o aprovechando sus recursos naturales, cada uno de ellos tendrá una ventaja en la producción, entonces cada país deseara exportar la mercancía en la cual tenga mayor ventaja.
En el actual momento y contexto internacional, ha quedado claro que no tenemos viento de cola, sino ventajas competitivas, y por el momento lucen sustentables por los próximos 20 a 30 años.

domingo, 22 de agosto de 2010

Demanda agregada, estimulos

La economía mundial sigue traccionada principalmente por los países emergentes, pero los mercados financieros siguen enfrentando recaídas, experimentando alta volatilidad ante las crecientes dudas sobre la recuperación de la economía mundial. Los datos del segundo trimestre del año muestran desaceleración en el ritmo de expansión.
Bush primero, y Obama después, subestimaron la gravedad de la recesión. El modelo de consumo basado en el endeudamiento del Ratón Mickey colapsó, y hasta el Pato Donald se enojó. Se enojó, porque no sabiendo nada de matemática financiera lo engañaron, es por eso que dejó de pagar la hipoteca de sus casita en Disney World. Reparar el engranaje del crédito y comenzar a mover la rueda parece que no es nada fácil por estas tierras. Resuelto los problemas de los deudores “serios” –los que siguieron pagando la hipoteca-aunque no todos aplican a la reducción de deuda-, no comienza mañana mismo la construcción y venta de nuevas viviendas. La principal fuente de riqueza de los ciudadanos estadounidenses que consumían como un motor V8 (la nueva hipoteca permanente por el aumento de valor de su casa), ya no existe, ni existirá, por mucho tiempo.
EE.UU., otra vez aprecia su moneda, mientras se ha desacelerado en el segundo trimestre-más de lo informado- (descubriría una suba anualizada de 1.6% en vez de 2.4%, previamente divulgado)
Europa en cambio, expuso una mejora mayor a la esperada (alrededor del 4%), promovida esencialmente por Alemania, que en el segundo trimestre levanta 9%, gracias al fuerte repunte de la construcción y el boom exportador; pero retrocede el Euro. Al revés del pepino, China y Brasil las nuevas locomotoras y nuestros socios emergentes de mayor peso, experimentaron una importante desaceleración en el segundo trimestre de 2010.
En mi opinión, el mundo se ha vuelto impredecible para cualquier economista profesional que no incorpore a su conocimiento “ciertos dones”
¿Quién puede saber por cuanto tiempo se mantendrán bajas las tasas de interés cercanas a cero? - ¿Quien ignora que la crisis ha dejado consecuencias devastadoras y aún no se resolvió nada, en términos de crecimiento sustentable?
El PBI mundial hoy, es 6.3% ó u$s 4 billones, inferior al que proyectaba "Walt Disney Economists", antes que estalle el mágico mundo de colores, la fantasía de “todos somos propietarios”

No se han corregido los problemas que dieron origen a la crisis financiera de 2008/2009. No hay avances significativos en términos de regulación financiera; sigue la “economía casino”, se maximizan los riesgos, y ha aumentado el “moral hazard”
Si se confirma la tendencia, Estados Unidos debe prepararse para una segunda etapa de estímulos al gasto, pero esta vez, deberían pensar en redistribuir el ingreso “a la argentina”, hay que aplicar gasto a quienes rápidamente van a gastar, y dejar de ayudar a los que reciben ayuda (rebaja de gastos) para ahorrar más. Hay que apelar urgente al manual de Robin Hood y subirles los impuestos a los ciudadanos de mayores ingresos para financiar una expansión del gasto. Existe exceso de capacidad instalada y la producción se ve limitada por la demanda, no hay excusas para los economistas del lado de la oferta, les guste o no; el PBI solo crecerá como consecuencia de mayor empleo que traccionará mayor consumo (el consumo estadounidense explica el 70% de la tasa del PBI)

sábado, 10 de julio de 2010

Aversión al riesgo...

El mercado estadounidense sobrelleva un encadenamiento de afectados indicadores que no responden a las expectativas esperadas. Podemos mencionar entre ellos los pedidos de seguros de desempleo, la confianza del consumidor, y los gastos en construcción, además del irrebatible y aciago dato de empleo. Si se consolidara una atmósfera de malos fundamentos en el PBI, empleo e inflación, podría asegurarse la actual e insipiente aversión al riesgo que comienza a manifestarse. Corrieron dos semanas sucesivas de bajas en la cotización de acciones de EE.UU., antes de esta recuperación que sitúa el Dow Jones apenas encima de los 10 mil puntos. Hasta el 2 de Julio el índice S&P 500, cayo 8,5%. En el mismo periodo, la tasa del bono a 10 años bajó 26 puntos básicos-desde 3,24 hasta 2,98-, acumulando una baja de 85 puntos desde el cierre de Abril.
Cuando observamos Europa, y hacemos referencia a las bajas en la calificación de la deuda de Grecia y España en el bimestre Abril y Mayo, podemos ver que las pérdidas acumuladas ya recorren el 15%. Es importante destacar que todo esto acontece en medio de una caída en la tasa de interés de los Treasury Bonds, como consecuencia de la suba en sus cotizaciones. Es decir, suben los bonos, bajan las acciones; esto muestra como los inversores temen por la “economía privada” y se protegen comprando bonos del Tesoro (estado) No vemos señales de “alarma”, pero se observa una cierta prevención ante un presunto retroceso en la velocidad de crecimiento exhibido hasta el momento. Claramente los porcentajes de caída en las bolsas y las materias primas difieren de los experimentados entre Septiembre de 2008 y comienzos de 2009, a partir de la crisis financiera de EE.UU., y es interesante resaltar que los bonos y monedas de los países emergentes se muestran saludables, es auspicioso que esta vez no han sido afectados por esta insinuada aversión al riesgo que afecta a los países centrales. En general, cuando “estornudaba” un país rico, el mercado global se resfriaba y, comenzaban las turbulencias afectando los activos de los países emergentes que participaban de las desventajas. Si bien el riesgo financiero de los bonos emergentes remontó, lo hizo en dimensiones consistentes con la baja en la tasa de interés libre de riesgo que representan los bonos del Tesoro de EE.UU. Los spreads de los emergentes (EMBI) se expandieron de 315 a 340 bp. (diferencial de tasas de 3,15% paso a 3,40%) Por último, las cotizaciones de moneda a partir de “la tragedia griega”, también se mantuvieron en precios semejantes frente al dólar y, esto también hay que resaltarlo porque es muy positivo que sin intervención de los bancos centrales ni del FMI, no haya habido depreciaciones significativas. Siento que hay algo que esta cambiando y no se ve…

viernes, 23 de octubre de 2009

Programas keynesianos de estímulo fiscal

No existen a la vista transformaciones estructurales inducidas como consecuencia del desbarajuste mundial de la economía, no obstante la expansión vuelve, de la mano de un fenomenal desempeño de las economías asiáticas, y una leve reactivación en otras zonas geoeconómicas. En las economías desarrolladas, fue un intervencionismo descomunal el que estabilizó la actividad. En general, los países emergentes y en desarrollo están hoy en recuperación, gracias a la reaparición de Asia que además tracciona a los países productores de materias prima; esto explica el repunte de los precios de los commodities, básicamente es la ayuda que imprimen estas economías. La crisis pegó fuerte en la Europa emergente-donde estaban puestas muchas de las fichas de la construcción y el turismo de Europa occidente-tradicional-, y sigue rezagada en comparación con otras regiones. El ritmo de recuperación es lento, al frente de la reactivación está la industria; existen indicios de estabilización en las ventas minoristas, lentamente se afianza la confianza de los consumidores, y se consolidan los mercados de la vivienda. Los precios de las materias primas dejan atrás los mínimos registrados en 2009, y arranca el comercio mundial; pero el motor de la reactivación sigue siendo las políticas públicas impulsadas por las economías avanzadas y emergentes que animaron la demanda y desvanecieron el temor a una depresión mundial. Los bancos centrales recortaron las tasas de interés y lanzaron medidas excepcionales para inyectar liquidez y mantener el crédito. Los gobiernos pusieron en marcha formidables programas keynesianos de estímulo fiscal, al tiempo que apoyaron bancos con garantías e inyecciones de capital, reforzando la confianza, y mejorando las cotizaciones en los mercados mundiales. No obstante, la situación sigue difícil para los bancos menos calificados-circulan listas con mas de 200 frágiles Entidades-, el riesgo de un vuelco constituye una preocupación considerable para los mercados mundiales y los indicadores del estrés financiero se mantienen aún elevados.
Al transcurrir el tiempo, las políticas públicas que alimentaron la recuperación se despedirán, y tendremos oportunidad de ver la reacción de la maquinaria, sin estímulos fiscales y monetarios: disminuirán el consumo y la inversión que otorgaron aliento a las perspectivas futuras. Es hora de preguntar - ¿Cual es el plan estratégico de transformación estructural que dará respuesta final a la crisis en un marco de crecimiento económico internacional sustentable?

domingo, 11 de octubre de 2009

Deuda soberana, liquidez y tasas de interés bajas


En lo que va del año, los países emergentes llevan emitidos 140 mil millones de dólares de deuda. La cifra es 55% mayor que en todo 2008 en los mercados internacionales, mas de un 35% le atañe a deuda soberana, aunque reconociendo otras emisiones en las que estuvo comprendido el sector público, el ratio asciende a 85%. A ocho trimestres del inicio de la más profunda crisis financiera y económica internacional, con epicentro en EE.UU., la economía global estaría encontrando importantes indicios de estabilización. El flujo de capitales está retornando a los mercados emergentes y, Argentina es una evidencia de ello. Existe liquidez y tasas de interés bajas, los capitales que buscan mayores rendimientos miran hacia los que mayor potencial de crecimiento exhiben. Se reduce la volatilidad en el precio de los activos, aumenta el precio de las acciones que cotizan en bolsa, cae el riesgo emergente y bajan las tasas para las empresas, se aprecian las monedas y crecen las reservas en Latinoamérica. Aumenta el “efecto riqueza” de las familias trayendo impacto positivo en el consumo y la inversión privada, mejoran las chancees de colocar deuda pública y privada, en condiciones favorables. Se redujo el susto relacionado con una gran depresión, merced a la decisión de aplicar políticas públicas expansivas, se redujo el pánico-no el riesgo- de un quiebre generalizado del sistema financiero internacional, gracias a los salvatajes y la extracción de activos tóxicos. A partir de allí, mejoró la confianza y apuntaló el clima de negocios, existiendo insipientes indicios de recuperación de los niveles de actividad económica internacional, después del descalabro 2008/2009. Las tasas de interés parecería que van a seguir muy bajas por bastante tiempo, inducidas por los Bancos Centrales y los bajos rendimientos de mediano plazo de los activos seguros, combinadas con un resurgimiento del apetito por el riesgo y mayores rendimientos.