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domingo, 12 de junio de 2016

Macri: inconsistencias macroeconomicas

Cuando Macri tomó el poder tenía una agenda impuesta incontrovertible. Arrancó devaluando, eliminó las retenciones, ajustó las tarifas, arregló con los fondos buitres y subió las tasas en forma violenta. Nunca mostró un programa económico, lo único planeado fue atender las emergencias de su esponsorización y mecenazgo para evitar que le “suelten la mano”. En su apuro por satisfacer a lo “uno”, subestimó el impacto negativo de lo “otro”. Inexcusable impericia técnica de un equipo ortodoxo,  al cual se le “escapó la tortuga” (la inflación). El resultado, un golpe en la masa salarial real, y fuerte caída de la imagen presidencial en las encuestas de opinión.
El nivel de actividad del segundo trimestre se hizo pomada, contrayéndose a un ritmo anualizado de alrededor de 7%. La meta de inflación del 20/25% que alardeó Prat Gay para todo 2016 será alcanzada en solo 6 meses. La inflación de mayo fue 3.5%, y junio podría estar alrededor de 3%, con lo cual la inflación permanecerá en 45% anual por varios meses, es decir el doble de la inflación de Cristina Fernández.
¿Que hacia el marxista de Kicillof en estos casos? – Pues, lo mismo que van a hacer los capitalistas de Macri. Una política fiscal expansiva y una política monetaria más laxa para acelerar el consumo y el nivel de actividad, nuevos subsidios sociales, y medidas para evitar despidos. Macri les está pidiendo a sus ministros gastar más, mientras se registra una enorme caída real de la recaudación (eso le paso a Cavallo en Octubre de 2001). Van muy rápido. En el primer cuatrimestre los ingresos crecieron muy por debajo de la inflación. En mayo, la recaudación creció sólo 17%-sin Seguridad Social-, y la inflación del período fue del 40/45% anual. Todo indica que el ritmo de gasto, podría llegar a 6.5% del PBI, mas de 2% que el ultimo año de Cristina Fernández. Al “despilfarro” en gasto social, se le suma ahora el Programa Nacional de Reparación Histórica para Jubilados. Este paquete previsional incrementará el gasto público en 2016.
La pregunta es: - ¿No que la política fiscal expansiva ya no tenía efectos sobre el nivel de actividad y el empleo privado que venia estancado por años? – Entonces ¿por qué ahora podría ser distinto?
Ya se. Con este gobierno habría menos "choreo" (tal como lo definió el distinguido ministro Prat Gay), por lo cual, con el mismo gasto en obra pública, habría más impacto sobre el nivel de actividad que con Cristina. ¡Que disparate!
Yo pensé que era probable que el multiplicador de la política fiscal fuera mayor que por el mejor clima de inversión y la confianza que esta administración acercaría a la Argentina, pero el Banco Wells Fargo recomienda “no invertir” en Argentina.
Según los monetaristas el problema de toda política fiscal expansiva, es su financiamiento, y aquí conviene recordar que los montos a financiar son desorbitados.
El déficit fiscal primario de la Nación podría alcanzar 6.5% del PBI en 2016, mientras que el pago de intereses de la deuda pública suma 1.3%, a eso hay que añadirle las amortizaciones, mas el déficit de las provincias del orden de 0.7% del PBI y el déficit cuasi fiscal de 2% del PBI. Con todo, la Argentina tiene un déficit fiscal global mínimo de 10.5% del PBI, explosivo como el de Brasil.
Lo peor de todo es que el pago a los fondos buitres ha permitido el acceso al crédito externo. Argentina ha podido colocar deuda en el mercado internacional a tasas altas, y ahora ha posibilitado el endeudamiento de las provincias. Ya hay 11 provincias colocando deuda en los mercados globales. Es que el acuerdo con los fondos buitres (que funcionaba como un CEPO al endeudamiento) abrió la caja de Pandora para endeudarse. Como lo demostraron Martínez de Hoz y Cavallo, la deuda es un instrumento peligroso para suplir la falta de ahorro del sector público. Recuerde que la crisis de la Convertibilidad, tuvo que ver con el abuso del endeudamiento externo y con que no se atendieron los efectos regresivamente redistributivos del modelo, como el desempleo y el cierre de industrias. Lo peor es que este Gobierno arranca con un bajísimo nivel de deuda, por eso de ahora en adelante al decir de Lavagna: vamos a tener “un festival de bonos. Además, hay que darle a la maquinita para comprar un dólar planchado (como Cavallo y Martínez de Hoz).
En otro orden de cosas, si el BCRA quiere evitar que siga creciendo el stock de LEBAC que hoy representa el 92% de la base monetaria (están alcanzando otra base monetaria que paga intereses), tiene que emitir para pagar los intereses de las LEBAC y evitar los riesgos de seguir la refinanciación eterna, ya que en las próximas 5 semanas vencen $ 375 mil millones. Si esto no para, el stock de LEBAC seguirá creciendo, además de dejar sin crédito al sector privado.

El volumen de endeudamiento interno y externo comienza a generar dudas sobre la sostenibilidad de la deuda a mediano plazo. Conviene ser conscientes de que la dependencia del endeudamiento externo, hoy  nos vuelve vulnerables a los cambios en las condiciones de liquidez mundiales, y la inminente y planeada suba de la tasa de interés de la Fed.

lunes, 29 de octubre de 2012

La economía y el amor al prójimo


Al intentar reflexionar sobre estas dos cuestiones en forma conectada; rara vez pude conseguir colegas del enfoque tradicional que consideraran, ni siquiera rozarlas.
Amor no es una palabra que se pueda encontrar en los manuales o textos de estudio de economía. Es notable que el padre de la economía Adam Smith fuera un teólogo, alguien que seguramente sabia mucho acerca del amor al prójimo. Hoy mirando las manifestaciones en Europa y los indignados de Wall Street; Smith también se daría cuenta que las personas quieren asegurarse que quienes gobiernen o manejen los asuntos económicos se preocupen mas por ellas, y no que las consideren como una encuesta o un indicador abstracto.
En nuestros días, un verdadero economista que llegue a “servir” a su Nación, tendría que exhalar la intención de cuidar a la gente, mediante sus propuestas. Y, esto con planes construidos en función de la inclusión de quienes no están dentro del sistema, y el desarrollo de los miembros de la sociedad que ya están formando parte del espacio actual.
El ejercicio de un “Titular de algo en Economía”, tiene que ver con tres cosas. Una es crear programas económicos creíbles y comunicarlos a los ciudadanos. La segunda, es guiar a los actores económicos correspondientes al cumplimiento de ese programa. Y la tercera, es el desarrollo y el crecimiento de la gente y las empresas que participen, mas allá de las consecuencias que pueda tener para el mismo, como profesional. Sobran los expertos en cuidar la reputación académica o ante los mercados.
Este último ejercicio (dejar de cuidarse a si mismo) es una forma de amor, de abnegación, que pocas veces he identificado en un funcionario, en mi vida.
Cualquiera sea “la forma” empleada, si la gente sabe que puede contar con ese funcionario, que es “Publico”, estará más dispuesta a arriesgar el apoyo a su gestión, y a la postre aportara para el éxito-un circulo virtuoso-.
Todos hemos vivido la experiencia de apoyar a un jefe, un líder o alguien que nos pudiera llevar mas lejos de donde creíamos poder llegar solos. ¿Porque no pensar en apoyar a un economista, a cargo de la cosa publica?
Al presente ya es obvio que la gente es “la ventaja competitiva” mas importante de un país y de un gobierno. Debe ser el centro del afecto y la preocupación de alguien que escriba un programa económico, o tome decisiones que afecten personas.
Cuando el caudal de adhesiones se integre a un programa económico, comenzaran a preocuparse los unos por otros (al revés del “sálvese quien pueda”); si esto sucede, la economía será menos vulnerable a un eventual ataque de incertidumbre o desconfianza, endógeno o exógeno.
El mundo que viene necesita un nuevo estilo de profesionales en ciencias económicas que ni la universidad ni el mercado aun estén proveyendo. Mas que crear un buen clima para los negocios, hay que crear un clima en el que la gente se sienta respetada, con fe en quienes conducen la economía, incluso debe percibir que los funcionarios los aman de verdad y quieren servirlos.
Manejar la economía y la gente con “miedo” ha conseguido que todos los desempeños estén por debajo del potencial real de la gente y el país. Cuando los estados ahorran, las empresas hacen “down sizing”, la gente se achica; y todo va “para menos”. Esta visión no genera rentabilidad y competitividad para las empresas, ni recaudación para el estado. A su vez la gente con bajos salarios o desocupada se halla absorbida en su propia preocupación, de la cual no puede salir nada bueno... Este tipo de angustia ciudadana, como la de 1998-2002, ha sido una maquina de asesinar la creatividad, un antídoto ha sido una ciudadanía con chance de relajarse y disfrutar de su familia 3 días de feriado largo. Si, “feriados” y “familia”; es durante esos días que la gente se oxigena y regresa a sus trabajos con ideas nuevas.
Si queremos crecer, necesitamos creatividad (es la clave del crecimiento de los próximos años), tenemos que correr riesgos. Liberarse de los prejuicios académicos y los agobios tecnológicos y consumistas, demos vía libre a la creatividad de nuestra gente. Es cierto que somos un país de gente muy talentosa.
Me imagino una Argentina en la que el trabajo de la gente importa tanto como el resultado de las empresas; el PBI, el Consumo y la Inversión. Una economía donde no solo nos concentremos en indicadores macroeconómicos, pero también en el desarrollo y el bienestar de la gente.
Ese cambio de perspectiva (economía y amor al prójimo) puede transformar el significado de estudiar o trabajar; por ejemplo, me imagino un trabajo orientado a la investigación de las mejores prácticas para lograr la felicidad de todo un pueblo.