La credibilidad de los fundamentalistas se vio acrecentada, debido a la tibia respuesta inicial de los gobiernos contra la invasión de ideas, funcionarios, recetas e imposiciones. Durante un buen tiempo, los gobiernos ignoraban este terrorismo económico, subestimaron su poder de fuego, creyendo que se trataba de un movimiento relativamente inocuo e incluso benigno. Implícitamente las autoridades de algunos países saludaron las acciones de estos insensatos.
En 2001, luego de los estropicios de los grupos tecnócrata-terroristas que tomaron por asalto la Argentina, el gobierno de De la Rua cayo, sacrificando 19 personas en un día en manos de efectivos policiales. Este ataque de bronca expresada por las cacerolas, fue el primer altercado de un pueblo exaltado, que reacciono y fue repelido en forma desmedida por parte de la Policía que, apaleó activistas y también simples trabajadores desocupados o expropiados de sus ahorros.
Este episodio hizo evidente el hecho que los terroristas económicos representan una amenaza para el Estado. El gobierno de Duhalde declaró Estado de Emergencia para los deudores hipotecarios, devaluó y pesificó en forma asimétrica, total; de cualquier modo la deuda externa había caido en default, mas allá que Rodríguez Saa la blanquera en el Congreso con aplausos. Este verdadero desastre, sigue imponiendole restricciones externas de todo tipo a la Argentina, hasta el día de hoy. En aquel momento los derechos civiles y políticos no servían para nada, “que se vayan todos", pedía la gente, ni las Fuerzas Armadas quisieron tomar el paquete, que como era habitual, algunos conspicuos se acercaron a ofrecerles. Como respuesta a la agresión terrorista económica permanente, los militantes sociales se organizaron en una suerte de “protesta permanente en las calles”, cortando rutas, avenidas o los que les diera la gana. La década del ’90 invento al piquetero. Los muchachos no querían sindicalistas, muy bien; allí están los piqueteros que superan cualquier tipo de indisposición de quienes se tapan la nariz, a su paso. El gobierno "K" desde 2003, trato cada tema social explosivo, sin la represión que acarreara víctimas con De la Rua y Duhalde. Antecedentes tenía para evitar una metodología que no se impuso aun con las Fuerzas Armadas. Cuando uno recuerda la fractura social histórica existente entre 1976-1983, ubicados en 2003, le puede dar la razón. Con los antecedentes del “Proceso”, donde de un lado estaban los que acogían “el Proceso”, y del otro los marxistas, socialistas, comunistas, y peronistas,-según palabras del general Viola- estos ultimos se dividían en corruptos o subversivos- No, por favor, para que volver a reprimir o encarcelar?
Advertido de esto, en su segunda embestida el terrorismo económico continuó en Argentina su lucha sin armas, con su "head quarter" en la zona bancaria, inició una temporada de aniquilamiento de empresas nacionales y todo vestigio de autoridad estatal. Asimismo aplasto a supuestos ignorantes económicos como Aldo Ferrer, Roberto Lavagna, o Raúl Prebisch, a quienes acusó de anacrónicos cepalinos, keynesianos y socialistas. En el caso de pensadores nacionales y populares, descalificaron prácticamente a toda la comunidad existente, que permaneció en una suerte de presunción de “sub. normales”, por muchos años.
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lunes, 18 de enero de 2010
Al Qaeda Economics (Chapter IV)
Publicado por
Pablo Tigani
en
10:36
2 comentarios:
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