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miércoles, 30 de agosto de 2006

El déficit comercial de los Estados Unidos

El déficit comercial de los Estados Unidos se sujetó módicamente en Junio, confirmándose que con mucho esfuerzo, lo logrado, es lo máximo que se desea realizar en un contexto general comprometido. De todos modos, desacelerar la persistente y apremiante progresión de los saldos negativos reporta cierta calma a los ojos de los industriosos observadores. El saldo del balance comercial fue de U$S 68.000 millones, mientras que en el mes anterior había sido de U$S 65.000 millones. Con todo, el déficit de Junio fue el quinto mayor de los registros históricos y el anterior –Mayo-es el tercero en la serie. Las exportaciones continuaron su propensión alcista, logrando U$S 87.500 millones, al tiempo que los altos precios del petróleo, llevaron la cifra de importaciones a u$s156.600 millones.
En el mes de Junio, Estados Unidos importó U$S 20.500 millones solo en petróleo, que comparados con los u$s14.600 millones del mismo mes del año anterior, representa un aumento de 40.4%, una cifra que explica claramente las inquietudes que se introducen, teniendo en cuenta la situación geopolítica y militar en que se encuentra hoy el planeta. Arabia Saudita, Nigeria y Venezuela, siguen de fiesta junto a otros miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Ellos en conjunto se aproximaron al récord de u$s13.500 millones. Estos elevados valores se explican como consecuencia que en el mes de junio el petróleo registró fuertes alzas debido a las tensiones sobre el programa nuclear de Irán-que no ha cesado, por cierto, y tal vez tienda a acelerarse-.El aumento de interés de los socios Chinos por asegurarse combustibles, comienza a acercarles resbalosamente a Venezuela. La creciente demanda doméstica del mercado interno americano por combustible para sus 4x4-como dijo el presidente Bush- no contribuye en nada a morigerar los efectos negativos, en términos generales.
El déficit acumulado en el primer semestre es de U$S 383.900 millones, que comparado con los U$S 340.200 millones del primer semestre de 2005, representa un incremento de 12.64%. De continuar la tendencia actual, durante el segundo semestre de 2006, el déficit total será el mayor déficit registrado, alrededor de U$S 767.000 millones para todo el año.
El alarmante y persistente déficit que mantiene Estados Unidos con China volvió a incrementarse, totalizando en el mes de Junio u$s24.100 millones, alrededor de 8% por encima, si lo comparamos mes contra mes. Los miembros del partido Demócrata, se pronunciaron claramente a favor de presentar casos en contra de China y otros socios comerciales en la Organización Mundial de Comercio, fortaleciendo una actitud de vigilancia de los Estados Unidos frente a las importaciones subsidiadas o con dumping que provienen del coloso asiático. Se inicia así una estrategia proteccionista, con medidas para arancelarias y arancelarias-probablemente- altamente previsibles. Sin esperar un minuto, las críticas procedentes de los sectores más libre mercadista del propio país, comienzan a arreciar en reproches sobre sus eternizados contrincantes-no hablo de los demócratas, sino de los keynesianos-.
Los precios mayoristas durante julio confirmaron un incremento de 0.1% respecto al mes anterior, y en el nivel general de precios un retroceso de 0.25% a nivel core (es decir, excluyendo alimentos y energía). No obstante es notable que la causa primordial de la baja performance inflacionaria mayorista durante Julio, se debiera a una ligera caída del precio de los alimentos y de los automóviles-¿indicio de estancamiento?-. Sin embargo, los datos de la inflación mayorista de Julio al ubicarse por debajo de lo esperado produjeron una respuesta positiva en los mercados, aunque el Dólar se debilitó con respecto al Euro. Si se confirma esta presunta baja de las presiones inflacionarias, una vez conocido el comportamiento de los precios al consumidor y del deflactor de los gastos personales en Julio, aumentarían las chances de que haya otra pausa en los ajustes de la tasa de referencia de la FED. Si en cambio se retoma el camino ascendente en los precios, las ya altas tasas de interés, podrían volver a incrementarse, con el único objetivo de mantener a raya los precios de una economía donde sus-luxury truck drivers-, hacen caso omiso de las necesidades sistémicas, y le dicen: who cares? a los razonamiento de gurúes que intentan entremeterse en sus vidas.

jueves, 10 de agosto de 2006

El Peligro Chino Recargado

“...Desde que China inició su giro hacia el capitalismo en 1978, el país ha venido creciendo a un promedio del 9 % anual, y nada hace prever que su ritmo de crecimiento baje…”1
China sigue creciendo a pesar de los pronósticos de los economistas-en realidad conjeturas, o entelequias-que desde hace dos años vienen asegurando una desaceleración del ritmo de crecimiento y una marcada voluntad del gobierno comunista que pretendería moderar el desarrollo.
“Las inversiones van donde existe seguridad jurídica”.2
Esta simplificación para percibir la política económica internacional en un mundo tan distinto al que transitaba cuando estos profesionales estudiaban, y los manuales de economía se escribieron, puede pagar un alto tributo a la ingenuidad.
Deslindando responsabilidades acerca de lo que no sucedió, dicen los bienhablados: “…desde el segundo trimestre de 2004 el gobierno de China viene adoptando medidas para frenar el crecimiento, con escaso éxito”...
Entre las microscópicas medidas adoptadas por el gobierno de China, se pueden mencionar la suba de las tasas de interés y la elevación de los encajes bancarios. Entre tanto, el Banco Popular de China, elevó la tasa referencial para los préstamos comerciales de los bancos a un año, de 5.58% a 5,85% (+0.27%) anual nominal, en respuesta al enorme crecimiento anualizado del primer semestre. Sucede que esas medidas son insuficientes para moderar el impulso expansivo de la economía China, -afortunadamente para Argentina y Sudamérica que se favorece de los generosos precios de los commodities demandados por China- y los países de la región asiática. El PBI chino creció 10.9% año contra año durante el primer semestre del 2006, con tendencia hacia la aceleración, luego de que el PBI creciera 9.9% en 2005, 10.1% en 2004 y 10% en 2003. La revisión de las conjeturas, o entelequias-porque no es serio llamarle pronósticos a errores de 2% en el PBI de China en dos trimestres- de crecimiento del PBI para 2006 proponen ahora, una expansión de alrededor del 10%, y para 2007 9.5%. La clave del crecimiento, desde el lado de la demanda agregada, sigue siendo exportaciones de bienes y servicios + inversión fija. Desde los sectores de la oferta, la clave es la industria manufacturera y la construcción, que además están eficazmente emparentados con exportaciones y formación de capital.
“El sector estatal de la economía, es decir, el sector económico de propiedad socialista de todo el pueblo, es la fuerza rectora de la economía nacional”…3
¿Cuál es la seguridad jurídica que ofrece un país comunista de semejante tamaño?- Sin embargo, la inversión bruta fija durante el primer semestre avanza a un ritmo de alrededor del 30% año contra año, alcanzando un homérico nivel equivalente a 52% del PBI.
El poderoso tour de la economía China, está representado por el sector exportador, que durante el primer semestre continuó creciendo como siempre, a un ritmo mas elevado al de las importaciones. El valor de las exportaciones aumentó un 25.2% año contra año, alcanzando en 6 meses (Enero-Junio) los u$s429 MM (37% del PBI), mientras que las importaciones ascendieron un 21% año contra año alrededor de u$s367 MM (32% del PBI). Así el superávit comercial en el primer semestre alcanzó un saldo de u$s62 mil millones, proyectando unos u$s120 mil en términos anualizados. Para ponerlo en perspectiva, entre 12 y 13 veces el resultado de nuestro comercio exterior, que es muy bueno.
El mayor coagente del saldo comercial global de China es Estados Unidos que en 5 meses (Enero-Mayo de 2006), les otorgó un superávit bilateral de u$s82 mil millones.

China tiene déficit comercial con los vecinos asiáticos, de los cuales importa bienes intermedios que ensambla en sus nuevos talleres “a facon” de la ASEAN.
China por el momento es, presuntamente funcional al negocio de las empresas norteamericanas. China no representa el mismo tipo de amenaza que Japón en la pos guerra, sin embargo las empresas norteamericanas sin haberlo planificado, fueron dejando de fabricar automóviles, y Detroit, nunca volvió a ser la misma.
Es paradójico, pero las empresas de EEUU producen en China buscando menores costos-exportando puestos de trabajo-, para que luego esos productos se coloquen en el propio mercado norteamericano. La pregunta es,-¿Cuánto tardará el congreso de los EE.UU. en tomar la decisión de desarmar ese esperpento?
En semejante contexto de prosperidad, la inflación doméstica avanzó solo 1.3% en el primer semestre de 2006, lo cual no se explica desde el enfoque acostumbrado, con una expansión tan elevada del nivel de actividad, sumado a un momento de sobreprecio en la energía y la materia prima.
Está claro que el perfil competitivo de China se asienta en sus bajos costos laborales, y la abundante oferta de trabajo, aunque eso es uno de los fundamentos, o tal vez el más cómodo para explicarlo desde un enfoque excesivamente sesgado. La oferta laboral sin sindicatos peronistas ha sido clave, pero tampoco ese solo aspecto garantiza la sustentabilidad a largo plazo que requieren las inversiones. En realidad, la ausencia de reclamos sindicales radica en el régimen autoritario de China, sospechosa y precariamente, mas parecido a una dictadura capitalista en su relación con los gremios. En la medida que este rígido marco político reaccione del “surmenage comunista” -lo cual sería más coherente en términos políticos-, es probable que el poder de los trabajadores vaya en aumento y en consecuencia, no solo los costos laborales complicarán la monomanía de la inversión internacional de los últimos veinte años; cuya real y mas fuerte explicación, consiste en que un producto producido a 1 dólar en China se vende a 15 dólares en Europa, digamos, mientras el recreo fiesta dure. Es interesante que la inequidad de ingresos durante los últimos 15 años fuera en aumento en una economía de “propiedad del pueblo”, donde el ingreso per cápita urbano promedio anual en las 35 ciudades más importantes en 2006-u$s1,700-, son más de 3 veces y medio los ingresos medios rurales -u$s500 anuales-.
De manera muy lenta el Banco Popular Chino, para conformar a los pronosticadores, aunque esto no ajuste nada, como se puede apreciar; ha sido mesurado en el proceso de apreciación del Yuan respecto del dólar. La única solución podría llegar para EE.UU. si se cumplen los pronósticos de depreciación del dólar, ya que nadie se imagina un hard landing en “Disneyworld”.
El 11° Plan Quinquenal presentado por el Partido Comunista contiene los siguientes puntos poco probables para el período 2006-2011:
1. China debe mantener un crecimiento estable, abandonando el énfasis en el crecimiento elevado.
2. Al mismo tiempo pretende conseguir un desarrollo generalizado, armonioso y sostenible, cuestionando el desarrollo desigual de los últimos años
3. Se prevé una mejora de los servicios sociales para hacer frente al aumento de la desigualdad, de modo que se contribuiría al aumento del consumo interno.
4. Se enfatiza la necesidad de evitar la contaminación del medio ambiente en la gran fábrica del mundo.
5. Pretenden duplicar en 2010 el PBI del 2004 y el PBI per cápita de 2000, lo cual no cierra con los puntos 1 y 2, anteriormente mencionados.
6. Se blanquea la voluntad de pasar al siguiente paso: promover empresas nacionales que dispongan de sus propias marcas y de propiedad intelectual local. Distraídos abstenerse. Aunque de todo lo expuesto esto parece ser lo más revelador y creíble, dado que los diferentes hombres abocados a los negocios de la gran potencia, ya están en marcha constituyendo la mega logística y retail alrededor de Europa, por ejemplo.

1 CUENTOS CHINOS, ANDRES OPENHEIMER, EDITORIAL SUDAMERICANA, PÁGINA 50
2 LETANIA HIPNÓTICA DE LOS ECONOMISTAS DECANOS
3 ARTICULO 7 DE LA CONSTITUCION DE LA REPUBLICA POPULAR CHINA

viernes, 4 de agosto de 2006

Art para la Cámara Argentina Arg.-Norteamericana del Medio Oeste

El 2005 contribuyó a concretar la reparación económica y social tan esperada desde el comienzo de la tediosa depresión que atormentó a la Argentina durante 16 trimestres consecutivos (2do. trimestre de 1998- 2do. trimestre de 2002). A fin de 2006 tendremos los niveles de PBI más encumbrados de la serie completa desde la fundación nacional, sin haber implementado reformas estructurales. Claro que se puede argumentar mucho en contra, sin embargo, a juzgar por los “fundamentals”, los resultados son elocuentes. Al mirar los pronósticos anteriores del consenso de economistas, podemos observar como los profesionales mas destacados sostenían que los niveles de actividad proyectados, solo se podrían alcanzarse en 2013, en lugar de, a fines de 2005, tal y como sucedió. Damos gracias a Dios por “su viento mundial a favor”, ya que no hubiese sido poca cosa soportar una demora de ocho años más de los que tuvimos que esperar, si se hubiesen verificado esas circunstancias.
El escenario internacional ayudó con la suba en los precios de los commodities mayor a la considerada en el escenario base, y una continuidad en el crecimiento de la economía norteamericana con una menor depreciación del dólar, más una unos años de tasa de interés baja-ayuda indirecta, ya que nunca recibimos préstamos-, en un contexto donde parece que todavía la FED quiera evitar una desaceleración abrupta en los niveles de desempeño doméstico.
El otro “viento de Dios” que sopló, radicó en que no existió oposición política, y entonces no hubo presiones ni incomunicaciones internas dentro del partido gobernante. Una ausencia tal vez excesiva de la oposición alienta aún más, un clima político distendido para el oficialismo, lo cual le permitió captar un aumento considerable en la confianza de la sociedad, en el gobierno y probablemente en el consumo y la inversión. Esta situación sigue y se cristaliza un programa económico audaz, aunque consistente con el enfoque político presidencial en el mediano plazo. Es necesario imaginar que “el viento de Dios” supuso también la paz y cancelación de la deuda con el FMI y el exitoso e inédito cierre de la negociación con los tenedores de bonos en default.
Una política fiscal y monetaria moderadamente expansiva y una mejora creciente en la distribución del ingreso acompañaron evidentemente un aumento de la demanda en el mercado de bienes, que pudo confirmarse por un ingreso creciente de fondos externos, cimentado en la sustentabilidad de la política económica en curso.
Superávit fiscal y superávit en la cuenta corriente, han mudado concluyentemente la forma de financiar la inversión en la Argentina. Una sana política de financiación en base a recursos genuinos, era algo deseable y además le ha hecho mucho bien a la cultura política y social del país, que por muchos años tuvo incentivos para aplicar: “tome endeudamiento, gaste ahora y luego que Dios se lo pague”. Si recordamos el “que se vayan todos” de fines de 2001- entre el gobierno y la sociedad, sin duda cambió, y el apoyo de la sociedad fue una clave que ayudó también a la administración Kirchner a salir mansamente del estancamiento de los ingresos del sector asalariado.
No obstante, las groseras sub estimaciones de los analistas con respecto al plan táctico que permitió al gobierno avanzar en la agenda económica y social al mismo tiempo, privó a muchas empresas grandes y PyMEs de un aprovechamiento aún mayor de estos cuatro últimos años. El accionar de gobierno con objetivos claros y circunspectos redujo la incertidumbre y atemperó el peligro de “desintegración nacional” que había desencadenado la ausencia de rumbo que se profundizó desde el segundo trimestre de 2000 hasta el estallido de la crisis. Si los resultados continúan, 2006 y 2007 proveerán nuevas inversiones gracias a una adicional dosis de confianza de los mercados.